En este episodio titulado Echando la caña (una vez más, 100% sutileza oh yeah) hemos continuado la historia allá donde la dejamos en el primer episodio. Ya sabéis, voy por tramas.
Y como en El internado me acostumbré a comenzar con las niñas, aquí sigo con la trama de Valeria, aunque he de señalar algo positivo: ha sido bastante breve. La pobre niña se ha hecho pis en sus sábanas de Hello Kitty (que ya me están faltando para tomar leche en un vaso de Hello Kitty con galletas de Hello Kitty, xDD) y ha intentado ocultarlo, pero su padre y Tito Julián la han pillado.
El pobre Capitán se ve tan superado por las circunstancias como Forrest Gump haciendo un sudoku, pero Tito Julián pasa de sus dudas trascendentales y le dice que basta con que cambie las sábanas. Ea, eso es psicología infantil y lo demás tonterías. Total que el Capitán sigue rallado con el tema y acaba hablándolo con su otra hija, Ainhoa, que le recomienda que actúe con normalidad (para que Valeria no le dé importancia) y que no se preocupe. Sin embargo, Tito Julián, el tacto hecho persona, tiende las sábanas a modo de bandera pirata y toooodo el mundo se entera del accidente.
Y, digo yo, si en ese momento El holandés errante saliera a flote, Orly fliparía, ¿no? Porque una cosa es ver una bandera negra con una calavera y otra muy distinta es ver una rosa con una gatita blanca, XDD.
Bueno, Valeria tiene que oír las risas de un listillo al ver la bandera Kitty y se lo toma un poco mal, lo que crea tensiones en el matrimonio Capitán-Tito Julián. El Capitán le echa una bronca de órdago a su marido en el Estrella Polar (Salomé dixit) por el tacto demostrado. Le acaba diciendo que está enfermo y la niña lo escucha y la pobre pregunta todo preocupada si su tito está malito, por lo que éste soluciona el tema diciendo que también se ha hecho pis en la cama. La niña encantada con la respuesta, su padre no tanto porque ya la ve con cuarenta tacos rascándose el culo y meándose en las sábanas, xDD.
Por otro lado, y dado que es la trama que menos me interesa de todas, sigo con Ainhoa y Mocopollo.
La chiquillería no tiene ni zorra de lo del fin del mundo, así que se dedican a simular que están en Verano azul y se bañan en el mar. Cuando Ainhoa va a tirarse, Boom Boom Boomer tiene la brillante idea de quitarle el bikini y tirárselo a Mocopollo. Éste, en vez de intentar explicarse, se pone a chulear a Ainhoa. Y yo no sé vosotros, pero yo siento tremendas ganas de ahogarlo ya no porque crea que Mario Casas tiene el mismo talento que Maxi Iglesias y otros amigüitos míos, sino porque el personajes es gilipollas. Pero, así, con todas las letras.
Ainhoa se cabrea (normal, por otra parte) y cuenta con la ayuda de Rodolfo Langostino que no pierde oportunidad de echar la caña tampoco. Miraditas de estos dos. Peligro, peligro.
Mocopollo se va a la cocina, donde se encuentra a su padre (recordemos, Tito Julián), que le echa la bronca por lo del bikini y lo castiga a limpiar. Está en ello cuando Ainhoa pasa (después de hablar con su padre) y, sin querer, lo tira. La pobre va a recogerlo cuando Mocopollo la ve y le echa en cara que lo ha hecho por el bikini, además de llamarla chivata. Qué maduro por su parte.
Discuten (es imposible no discutir con semejante idiota, por otra parte) y Mocopollo acaba tirándole la basura por la cabeza a la chica. Aunque lo peor no es eso, sino que le dice algo sobre su madre en plan: que tu mamá te educe. Ainhoa entonces se china, pero se china de verdad, ¿eh? Lo sigue hasta una cámara frigorífica donde le grita que a ella le diga lo que sea, pero que a su madre la deje tranquila. Entonces parece (y parece es la palabra clave porque Mocopollo o es pariente de La grandísima o estudió con ella porque es uniexpresivo, vamos, que no lo sacas de la cara de mirada azul acero) que se da cuenta de lo sucedido.
Pero, ¡oh, casualidad!, la puerta se cierra y se quedan ahí atrapados. Uiss, qué raras son las cámaras frigoríficas de la tele que no se pueden abrir desde dentro y siempre, siempre, se cierran en el momento justo. Por otro lado, que manía con congelar a la pobre Blanca, xD.
Los dos están encerrados y discuten/hablan hasta que llega el momento álgido del episodio: a Mocopollo se le ocurre la manera de salir. Claro, tenía que ser él, siempre es él, el superhéroe ¬¬U Su plan consiste en quemar la ropa (creo que es la excusa más enrevesada para conseguir que alguien se despelote, xD) y el humo activará la alarma de incendios, por lo que alguien aparecerá para sacarlos de ahí. La cuestión es que súper Mocopollo no puede encender un simple mechero. ¡OH MY GOD! ¡NO WAY! Con el superhéroe que es y no puede encender un mechero, ¡qué cosas! Pero ahí no está lo peor del asunto, no, y es que Ainhoa puede mover los deditos perfectamente, por lo que podría encender el mechero, pero no. Claro que no. ¿Cómo va a hacerlo ella? Mejor que le chupe el dedo a Mocopollo para que éste pueda salvar el día.

Sí, Max, yo también me quedé así. Flipante ù_ú
Y, a ver, hasta un tonto se daría cuenta que el papel está hecho para el lucimiento de Mocopollo, pero una cosa es una cosa y otra cosa es un paraguas. Por favor, ¿qué les costaba que Ainhoa encendiera el fuego en vez de someternos a esa patética escena sin venir a cuento?
Bue, solución: el Capitán acude raudo ante la alarma, los saca de ahí flipando pegatinas, colorines y demás y le dice a Mocopollo que no se acerque a su hija. Mocopollo sigue siendo imbécil, nada nuevo. Por cierto, por el camino Ainhoa insinúa que quien le gusta es Rodolfo Langostino. Claro, con éste tiene gamboas gratis siempre que quiera, xDD. Perdón por el chiste malo, jajaja.
Venga, para acabar con la chiquillería y continuar con Rodolfo Langostino. Boom Boom Boomer después de quitarle el sujetador a Ainhoa, vuelve a liarla con su gracia habitual (cuasi nula) y, claro, Rodolfo Langostino encuentra oportuno ponerse en plan La chaqueta metálica y vuelve a coronarle rey de los tontacos con chicle incluido. De hecho, le pone mote: El tonto del chicle, pero una es una rebelde y pasa de los motes oficiales, xDD.

Boom Boom Boomer: Al menos no me ha puesto a Pintigo.
Boom Boom Boomer decide vengarse (alguien no tiene demasiados coeficientes) y le pone pegamento al muñeco de reanimación ante de la clase. Ramiro y Palomares lo pillan y lo ayudan. Una vez en clase, la broma surte efecto y, claro, todos se parten la caja. Pero Rodolfo Langostino es más duro que Chuck Norris (vamos, yo me lo veo capaz de hacer frente a Pérez-Reverte y Juanjo Puigcorbé juntos, xD) y se arranca el muñeco como quien se quita una pelusilla o algo así. Eso es depilarse y lo demás tonterías, xD.
Rodolfo Langostino hace como si nada, pero al acabar la clase castiga a Boom Boom Bomer y lo poner a limpiar el suelo. Yo ya me imagino a Marta Torné en su casa pensando que ojalá los hubieran castigado así en El internado. Cuando Boom Boom Boomer está a punto de ponerse a cantar “canto al ruiseñor” mientras se contempla en las pompas de jabón, aparece... Lucifer. Qué no. Bueno, Rodolfo Langostino no tiene pinta de buena gente precisamente, pero no sé si llegará a tanto...
El profesor se pone en plan Rodríguez de la Fuente, pero a lo nice y da mal rollito: que si sabes por qué no he llamado a tus amigos, que si eres la hiena jefe (me he acordado del episodio aquel de Buffy, xDD) y, entonces, ¡zasca! Le mete la cabeza en el barreño de agua chunga porque menudo colorcito que tenía, xDD. Se la mete y se la saca... La cabeza, no eso otro, ¿eh? No me seáis malpensados, xDD. Y como tengo el día friki, me ha acordado de Prison Break donde torturaron a la doctora así.
Boom Boom Boomer se acojona, claro está, cualquiera lo haría y se lo cuenta a Ramiro, que tiene una afición insana por los juzgados porque, vamos, acaba de salir de uno y ya está pensando en otro con Rodolfo Langostino. Están a punto de contratar a Ally McBeal o a Kevin Walker (que para algo son hermanos, xDD), cuando aparece Palomares. Éste, al principio, no les cree, pero ante la sincera declaración de su compañero lo hace.
Eso les lleva a acabar registrando el camarote de Rodolfo Langostino, pero, claro, sin el caché que le daba nuestro adorado Sheriff Almansa. Los tres mosqueteros descubren que su profesor debe de ser pariente de Mortadelo porque, vamos, tiene unas cuantas identidades. Cuando lo oyen llegar, Ramiro mete al cura en el armario y luego le sigue él. Oh, demasiadas coñas acuden a mí mente teniendo en cuenta.
Sin embargo, Rodolfo Langostino irrumpe en su habitación y se pone chungo con Boom Boom Boomer, lo que jode la fiesterita en el armario. Aún así, se meten un poco de mano, mientras intentan sacar los móviles y grabar a su profesor en modo nice on. Pero sus gozos en un pozo porque Rodolfo Langostino los pilla a todos. Esta amenazándolos con hacerlos desaparecer, cuando el Capitán pasa por ahí y lo escucha, salvándoles el culo.
Y yo me sigo preguntando, ¿pero este hombre quién es? ¿Por qué es tan chungo?
Siguiendo con cosas chungas... Juer, hilo tan bien como en Sé lo que hicisteis, xDD. Durante el baño matutino en agua calentita, la pobre Vilma ha sido atacada y no por Boom Boom Boomer precisamente (aunque creo que sería capaz). De hecho, el muy idiota intenta mearle en la picadura (de ahí la coronación por parte de Rodolfo Langostino) y digo yo: la pobre muchacha va cubierta de sangre, así que... A) de picadura nada, guapo; B) ¿quieres mearle en semejante herida? Cabrón, eso tiene que doler una barbaridad.
La pobre Vilma es llevada ante la doctora por Palomares y Ramiro, les sigue la otra que de momento no ha pintado nada. Julia al examinar la herida se da cuenta que tiene veneno, por lo que pregunta si se lo han extraído, pero antes de responder a Palomares le sale el soldado MariTorres que lleva dentro y le chupa el veneno. Toma ya, padre, ni Chuck Norris.
A todo esto, Burbuja se ha ido a cazar al bicho y... Menudo bicho. Si es que parece sacado de Los Picapiedra. Perdón por el chiste malo again, xD. Julia explica que es una cría de vez abisal y que viven a 5000 metros; además, Burbuja resulta ser Mente maravillosa porque hace cálculos en un segundo y nos dice que la madre de la cría mide doce metros. WTF?
A Vilma la curan, por cierto, y Julia descubre que está embarazada. Hasta le hace una ecografía (genial Burbuja tapándose la cara al darse cuenta de lo que está viendo, xD).
Entonces, por un lado Julia empieza a seguir el protocolo que le dieron los científicos, lo que incluye una especie de portátil-máquina de escribir-maletín (he oído que Mattel está pensando comercializarlos, xD) donde ve un vídeo de su difunto churri que, además de decirle que la quiere, le indica que creer que se ha creado un agujero negro que se ha cargado el mundo, así que debe usar un cacharro para escanear el planeta y descubrir cuánto la han liado parda.

el season premiere de la quinta y me pongo a arreglar el mundo."
Por otro lado, Burbuja le ha puesto mote al bicho (Ojitos saltones) y se lo lleva a Salomé para que lo cocine. La pobre mujer, por supuesto, flipa; además, esa misma mañana Burbuja no ha podido poner las cucharas en el desayuno porque siguen pegadas al techo. Burbuja, que a pesar de la burbuja que tiene en el cerebro es un genio, explica que lo segundo se debe a que el campo magnético de la tierra se alteró; lo primero se debe a que el agua del mar está 13 grados más cálida y cree que se debe a que hay lava en los fondos marinos.
Salomé se huele que pasa algo, pero bastante tiene con lidiar con los problemas conyugales del Capitán y Tito Julián. Primero ve como éste le echa la bronca a Mocopollo y le dice que para él su familia es la del Capitán, por lo que Salomé acaba riñendo también a Tito Julián por haber ido a por tabaco. Éste, dolido, le deja muy claro que no sabe nada y que entonces no se meta.
Y es que Tito Julián está un poco molesto en este episodio porque ve salir al Capitán de la habitación de Julia (que ha ido a pedirle explicaciones) y se piensa lo que no es. Eso, junto al tema de la niña, provoca que se peleen, así que el Capitán va a tomar sal de frutas y Salomé se da cuenta de que algo le pasa. Hablan y Salomé le explica que lo que le pasa a Tito Julián es que está celoso cual perra porque, claro, él es su esposa en el barco (mientras que la otra lo era en tierra), pero con Julia podría tener una esposa dentro y fuera del barco. Me parto, qué grande, jaja.
Luego llega Tito Julián a por sal de frutas también y los dos acaban haciendo las paces. Por eso, cuando el Capitán encuentra a su hija mayor a punto de morir congelada, acaba diciéndole a Julián que se pira del barco. Je, iluso... Lo curioso es que lo primero que hace Tito Julián es decir que lo acompaña, pero el Capitán insiste en que lo releve. No obstante, su gozo en un pozo, porque Julia va a verlo (escenón de Irene Montalá cuando le grita a De la Cuadra) y les explica a ambos lo sucedido: al menos en una mitad del planeta los continentes se han hundido. En la otra mitad no tiene ni idea porque la máquina petó antes de que lo supiera. Vaya mierda de máquina, ¿no? Mucho protocolo, pero nada de pilas. ¡Qué mal calculado!
A todo esto, cuando Julia está viendo el video del protocolo es pillada por Burbuja, que el muy crack ya había deducido todo (porque, claro, si no funciona la tele china, es que algo va MUY mal, xD). Dios, es taaaaan gratificante que alguien use la cabeza en una serie *0* Julia le convence de que no diga nada, pero al pobre se le acaba escapando frente a Salomé. La pobre mujer queda destrozada, aunque se sobrepone a duras penas para no inquietar a Burbuja.

Al parecer, la doctora es como yo: hace cualquier cosa antes de estudiar, xD.
Por cierto, muy tierna la escena que tienen al final. Y es que, al principio, Burbuja dice que como se ha quedado sin feisbuk, se ha quedado sin amigos, pero Salomé le hace ver que no es así, que tiene a los del barco. Entonces le propone inventar lo que quieran y hacen una lista en plan Internet, el zoo... Pero, claro, como Burbuja acaba deduciendo: no se puede inventar a la gente. Muy buena química entre estos dos, sep ^^
Pues eso es todo por hoy, la semana que viene habrá también análisis, pero, eso sí, no os prometo que esté pronto porque Miki viene a verme. ¡Yuju!