Mostrando entradas con la etiqueta Amar en tiempos revueltos. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Amar en tiempos revueltos. Mostrar todas las entradas

domingo, 6 de julio de 2014

Maromo de la semana 173

Sigo viva. Llevo toda la semana sin tocar el blog (de hecho, las entradas publicadas ya estaban preparadas), pero hoy vuelvo para cambiar al Maromo de la semana, que está empezando a ser costumbre que lo cambie semana sí, semana no. Total, que es domingo, hace un tiempo asqueroso y no estoy muy de pensar, así que os voy a poner a un pedazo de maromo que he estado viendo esta semana en Ciega a citas y que me chifla desde hace mucho tiempo y es...

Carlos García


Carlos García Cortázar nació en Santander el 5 de febrero de 1978 y estudió arte dramático. También es músico y fundó una compañía teatral llamada La jaula junto a su amigo Agus Ruiz, con quien tiene un grupo de música. Pero aquí únicamente me concentro en la parte televisiva y cinéfila, así que empezamos:

Su debut fue en el año 2001 interpretando a un compañero universitario de Toni en Cuéntame como pasó durante un par de episodios. En el 2003 participó en un episodio de Un paso adelante y fue en el 2004 cuando empezó a hilar un papel episódico tras otro: Paco y Veva, Los Serrano, Los 80, El comisario y Hospital central. En esta época también trabajó en la película Tánger.

Su primer papel importante llegó en el 2007 cuando la serie Amar en tiempos revueltos lo fichó como el galán de la tercera temporada, es decir, Fernando Solís. Fernando Solís era un personaje bastante complejo, que parecía una cosa y acabó siendo otra distinta y que a mí me tenía loca perdida. Entre que Carlos es guapísimo y que Fernando Solís me molaba mucho (los espías, que me pirran), se acabó convirtiendo en uno de los personajes favoritos de la serie. Como es habitual en Amar en tiempos revueltos, al final de su temporada se marchó, aunque reapareció durante unos episodios a mitad de la cuarta.


Tras terminar la tercera temporada de Amar en tiempos revueltos, Carlos decidió probar suerte con otra serie diraria y fichó, también como galán, por Mi gemela es hija única, una serie de Telecinco que buscaba repetir el éxito que estaba cosechando Yo soy Bea. Sin embargo, nunca tuvo buena audiencia y fue cancelada muy pronto. Entonces, Carlos protagonizó la serie Padre Medina, que según he descubierto era la versión andaluza de la gallega Padre Casares. Después, apareció en la mini-serie La duquesa y en varios episodios de Crematorio y en el final de la segunda temporada de Los misterios de Laura, como una de las personas que acababan encerrados en esa enorme casa junto a Laura y Martín.

Después, fue uno de los protagonistas de la serie Homicidios, una serie policiaca que seguía el esquema yanki de un poli trabajando con un asesor. En este caso, Cecilia Freijeiro era la jefa de la división y Eduardo Noriega un psicólogo que les echaba una mano. Carlos formaba parte del equipo de policías junto a Enrique Berrendero y Vicky Luengo. Yo empecé a verla y me gustaba bastante, aunque no terminé su primera y única temporada. A ver si ahora en verano la retomo.

Homicidios duró una única temporada, pero Carlos no se quedó sin trabajo, pues acabó siendo el teniente Roca en Bandolera durante un tiempo. Yo no veía Bandolera, pero sí que vi algunos videos de su personaje liándose con el de Elio González, muy monosos los dos, por cierto.


En el 2013 Carlos dio la sorpresa padre cuando fue uno de los protagonistas de la primera temporada de Amar es para siempre (el spin-off de Amar en tiempos revueltos), ya que Fernando Solís fue fusilado y todos estábamos convencidos de que estaba muerto. A mí me hizo ilusión verle y que terminara con Alicia porque, oye, eran mi pareja y esas cosas molan... y no estoy muy acostumbradas a ellas, xDD.

En esa misma época, además, apareció en varios episodios de Gran hotel como Ezequiel, uno de los malos de la última temporada. Carlos no tardó en repetir con Bambú, pues también trabajó en varios episodios de Velvet, como Antonio, uno de los pretendientes de Ana, que se los buscan feos a la sosainas ahostiable, ¿eh? Y, como ya he dicho, durante esta semana lo he estado viendo en Ciega a citas, como uno de los pretendientes de la pobre Lucía. Digo lo de pobre porque con todo lo guapo y mono que era, resultó ser un ladrón de guante blanco que casi hace que la enchironen, pobrecita, xDD.

No sé si Carlos va a volver a aparecer en Velvet o se tiene algún proyecto entre las manos, pero espero poder verle por la tele pronto porque me mola mucho ^^

jueves, 13 de marzo de 2014

El terrorista y la Dolorosa que se lamenta

Ya sé que con el título que he puesto esto podría ser un relato. No, no lo es, es una entrada sobre Amar. Ya sé que hace un par de meses ya os conté lo bien que me caía su actual protagonista (ironía mode on, of course), pero es que la situación ha cambiado a peor.

Además, yo tengo la teoría de que, en estos momentos, los guionistas de Amar se chutan algo para escribir guiones. Eso, o se han picado a ver si superan las absurdeces que nos regalan en la trama principal. Si no, juzgad vosotros mismos. Aunque no hayáis visto la serie, que os lo voy a resumir.

Valeria Prado, esa mujer que se pasa los días lamentándose por todo y siendo más intensa que Bustamante viendo Bambi, se casó con Augusto Lloveras. Augusto tiene un expediente acojonante que incluye muertes por doquier, chanchullos, zumbarse a generales y estar en psiquiátricos, pero mi amiga La Dolorosa no lo sabe todo. Aunque, eh, sabe las siguientes cosas:

La Dolorosa lamentándose... como hace siempre en realidad.

- Que le boicoteó su amado taller en varias ocasiones.

- Que la drogó, anulándole la voluntad, y la encerró en casa, alejándola de todas las personas que la querían y se preocupaban por ella.

- Que es parte de una organización terrorista, que ha sacado provecho a atentados y demás y que, de hecho, alojó a un mandamás de dicha organización en su casa y le guardó una cantidad ingente de dinero. El cual, por cierto, le robaron y ha provocado que todos estén en peligro.

Con esos antecedentes, lo normal sería salir corriendo de esa casa sin mirar atrás, considerar a tu marido un monstruo y que le dieran por culo.

Pues no. Flipad, que ahora está de amantísima esposa, quedándose en la ruina para salvarle.

WTF??

Really?

El gif lo dice todo. Y, sí, pasé por las tres etapas.

Es que yo sigo sin asimilarlo, perdonadme. Es que, encima, me mata, pero mucho que la so estúpida ni siquiera crea que Augusto ha intentado matar a Diego (con el historial que ella conoce, ¿sabéis?) y a éste aún le siga pidiendo pruebas (aunque el propio Augusto le ha confirmado lo que Diego le advirtió tiempo atrás), mientras que las acusaciones de Augusto contra Diego las cree a pies juntillas en cero coma. De hecho, fue particularmente bochornoso verla romper la escultura como una niña chica, defendiendo a su marido.

"Pues como eres malo, te rompo la escultura, hala".
Ya sabéis, niños, sed buenos y traficad con armas o La dolorosa os castigará.

Y eso sólo es una muestra de lo sumamente incoherente y caprichosa que es Valeria. Porque los guionistas, de nuevo, pueden intentar que nos traguemos lo gran mujer que es porque Belén y Marina no dejan de repetirlo, pero es que no es así. Valeria es una niña rica y caprichosa que nunca, absolutamente nunca, piensa en sus acciones. Eso, y que tiene un trastorno de la personalidad que ni el doctor Jekyll y Mr. Hide, colega.

Sólo hay que ver su comportamiento con Diego: pasa de casi comérselo con la boca, a romperle cosas y acusarle, de nuevo, de ser el causante de todos su males. Eso, por no hablar de lo celosa que está ante la posibilidad de que Diego y Elena estén juntos. O una cosa u otra, bonita, que así sólo parece que estés loca.

En cuanto a la incoherencia, sólo hay que ver como hace unos episodios jugaba a la Barbie justiciera o eso creía ella. Tras dar por culo con el tema del cine, descubre que tiene a sus costureras trabajando de forma ilegal y, por eso, le pide a la productora de cine más dinero para solucionar el problema. La productora le dice que lo siente, pero que ya acordaron el dinero y, claro, los malos son ellos. Que ella sea una lerda que la caga en su trabajo, no tiene nada que ver, es que los americanos son malos y ya no los ajuntos. ¿Solución? Lo manda todo a la porra porque lo primero de todo es que ella se sienta bien, aunque las costureras se queden sin trabajo y sin jornal. Sí, eres una gran defensora de los trabajadores, Valeria, bravo, bravo.


Yo lo que no sé es qué pretenden los guionistas. Porque, cuando quieren, bien que le dan la vuelta al personaje: bien se han ocupado de recordarlos que Augusto está loco y es malo (los flashbacks de la muerte de Rubén, el admitir tan pancho que si quiere matar a Diego, lo hace y ya está), pero sí que han hecho de Elena un personaje mucho más agradable que su sobrina, la supuesta heroína.

Al fin y al cabo, Elena es un personaje que se debate entre sus pasiones, sobre todo en lo que concierne a Valeria. La odia, porque para ella es la ejemplificación de todo lo que le jodió la vida, pero al mismo tiempo también se preocupa por ella... a su manera, claro, porque a Elena principalmente la preocupa Elena. Aunque, ojo, sí que ayudó de forma desinteresada a Diego cuando están a punto de matarlo. Y, por cierto, le diría a ese Pepito Grillo tan cansino que es Filo que el ir a verla en plan Dolorosa no dice mucho sobre Valeria, por mucho que Filo se empeñe en que sí.

Yo no sé cómo entre una y otra Diego no se ha tirado por un puente o algo.

La cuestión es que Elena me parece un personaje muy interesante, sobre todo porque, al igual que ocurre con Lachambre (vuelve, Lachambre, que te echo de menos), nunca sabes por dónde va a salir. También es, junto a Augusto, el personaje más coherente del cuarteto protagonista. Al fin y al cabo, Augusto está loco de atar, por lo que los cambios de personalidad son entendibles.

Al igual que lo es, en cierta manera, la etapa oscura que ha tenido Diego. Quiero decir, todo lo que ha pasado, tenía que pasarle factura: su hermano muerto, su mejor amigo asesinado, él mismo ha estado a punto de morir por culpa de Augusto, Valeria le tortura constantemente, Augusto no deja de putearle y, cuando ha intentado detenerle por la vía legal, se ha topado con un muro imposible de franquear. Por eso, yo creo que sí que es lógico que pruebe con otros métodos, aunque eso suponga una bajada a los Infiernos. Eso sí, parece que ahora toca volver a la integridad y a desvivirse por Valeria (que sigo diciendo que no se lo merece) en la distancia. Porque yo también creo que ese cliente nuevo es Diego y que le está dando dinero tras que la lerda vendiera la única fuente de ingresos fiable que tenía.

Habrá que ver cómo avanza la historia, porque cada día es más surrealista. Me imagino que ahora que Augusto está más enamorado que nunca, va a ser más cruel que nunca. Yo sigo pensando que cualquier día de estos, habrá acercamiento entre la Dolorosa y Diego y Augusto le va a hacer vivir un Infierno como a su primera esposa.

Mientras tanto, menos mal que las tramas secundarias sí que merecen la pena y son de lo más entretenidas y de todo tipo. Aprovecho para decir que me ha gustado mucho la despedida de Pruden, Maite y Samuel y que estoy deseando que regrese Daniel y Martín Angulo, el cual me intriga tanto como Alfredo. Que, por cierto, ¿qué mierda está haciendo éste hombre?

martes, 16 de abril de 2013

Mauro en el país de las maravillas

Llevo queriendo hablar de Amar es para siempre la tira, pero por hache o por be lo he ido relegando, hasta ahora. Y es que, a juzgar por los avances de esta semana, creo que enseguida explotará la trama o se cumplirá lo que en mi casa llamamos El súper mega spoiler y, bueno, he creído que era el mejor momento: por un lado, ya hemos entrado bastante en la materia, los guionistas han ido limando la serie y, por otro, me imagino que El súper mega spoiler marcará un antes y un después.

Amar es para siempre comenzó hace ya sesenta y cinco episodios. Tras una primera semana bastante cargada de acción con el juego de espías, Durán, Elsa y demás, tuvo unos cuantos episodios más calmados, en los que se dedicaron a mostrarnos a los personajes: cómo son, con quién se relacionan, en qué situación están... Y, la verdad, al principio era un poco dispersa, más que nada porque se empezó con unos veinte personajes más o menos importantes.

Sin embargo, llevan ya unas cuantas semanas que, pese a contar con una cantidad similar de personajes, sí que han cogido el punto a la serie y está mucho mejor. De hecho, es que siempre pasan cosas importantes en cada episodio y ahora mismo hay un montón de tramas que se tratan cada semana.

Como veis, la foto grupal está casi vacía, ¿eh?
(Estoy convencida de que hay un Wally por ahí escondido y todo)

Salvo la de las azafatas, que se han despedido a la francesa y, la verdad, no las echaré de menos. Pese a que las actrices me gustaban, sobre todo Ledicia Sola con esa sonrisa perenne, todavía sigo sin entender qué pintaban en la serie. Eran como un spin-off que tampoco iba a ningún sitio porque, encima, salvo alguna interactuación de Montse con Tomás, Belén y algún otro personaje, no tenía nada que ver con el resto. Bueno, ayer Tomás comentó que Montse se había vuelto a Barcelona y yo que me alegro, que conociendo a estos guionistas, mataban a los tres en un accidente y se quedaban tan panchos, xD.

Au revoire, azafatas. Y sigamos con otra cosa.

Porque ahora mismo el hostal La estrella está siendo de mis tramas favoritas. Entre que vive ahí media plantilla y otra media se pasea de vez en cuando, coinciden entre sí muchos personajes y, además, ahí están la mayoría de mis personajes favoritos. Pero lo que hace que ame por encima de todas las cosas el hostal son Belén y Daniel. Seriously, un día de estos moriré de amor con estos dos y tan contenta. ¡Son de monos!

Belén desde el principio se convirtió en uno de mis personajes favoritos de la temporada y seguramente de la serie: fuerte, honesta, con paciencia y habilidades para torear al personal en caso de que sea necesario (manipuló a Héctor con maestría, escena que me encantó en su día). Pero entonces apareció Daniel y desde que le vi, supe que Inocencia era una forma de que se conocieran. Por cierto, pobre Inocencia que ya reposa en el cementerio de Amar, el más poblado del universo catódico con diferencia. Pero, bueno, a lo que iba: yo ya iba predispuesta a caer rendida ante este hombre porque lo interpreta Patxi Freytez y yo lo adoro desde El comisario. Sin embargo, la historia que están forjando entre estos dos es monosa a más no poder y nos ha dejado grandes momentos cómicos y a una Belén tan deseosa de conocer el secreto de Daniel como yo.

I bloody love them!!

Aprovecho para decir: ¿qué cojones hay en la maleta de Daniel? ¿Eh? ¿Piensan comentarlo pronto? De momento, la teoría que manejo es que Daniel es un cura rojo que colgó los hábitos y, de paso, se llevó con él todo lo de valor que había en su iglesia y lo está vendiendo para ayudar a los desfavorecidos al más puro estilo Robin Hood. Pero, vamos, que yo de momento me conformo con esos encuentros, esas miradas y esos besos con su Lady Marian particular. Preciosos los dos.

Con Daniel también llegaron dos personajes nuevos, sacados del Pozo del tío Raimundo, que vienen a sacudir el mundo de Leonor y Pedro. Y mientras que a Quique yo no puedo ni verlo, idolatro a Dorita. Antes de alabar a la chica y a Anna Castillo que es grande como ella sola, voy a señalar lo magistral que me parece lo bien que pueden llegar a hilas los guionistas: llevábamos semanas con alusiones a la pulsera desaparecida de Asunción y las sospechas de Belén acerca de Daniel, aunque no llegó a pronunciarlas (estupendos guionistas y actriz), ya ha aparecido y todo se va a liar.

Y ahora sí, voy con Dorita. Porque Dorita me conquistó en apenas dos episodios, en parte por el buen hacer de Anna Castillo, que es natural como ella sola, y en parte porque la chica lo merece. Simpática, humilde, con ganas de hacer cosas y aprender. Yo sólo espero que Pedro y ella acaben teniendo algo porque serían una gran pareja, además lo poco que han coincidido los actores tienen química.

Encima, Dorita le da mil vueltas a la petarda de Leonor.

Porque si Pedro ha salido ganando con el salto temporal, convirtiéndose en una especie de héroe romántico destinado al fracaso, Leonor es peor que de niña. En serio, parecía difícil, pero lo es. Vale, sigue teniendo buen fondo, no diré que no, pero pava, marisabidilla e insoportable también lo es un rato. Particularmente, me harta muy, mucho lo victimista que es y lo mal que trata al pobre Pedro.

Leonor en la plaza con Quique. No soy fan de la pareja.

Y es que Los Asturianos están un poco pesados por el momento. A excepción de Pelayo, que está ejerciendo de centro de la familia al ser el único sensato, centrado y que se preocupa del todo (siendo el único que se relaciona con casi todos los demás personajes), el resto es un desastre anclado en un pozo del que parecen no salir: Marcelino sin ver nada más allá del fútbol, Manolita pesada hasta decir basta y Leonor con un pavo que no hay quien se lo aguante.

Por favor, ya basta, que la situación cambie de una vez, que da hasta cosa ver a Marce y Manolita tan distanciados y tan mono temas.

Y siguiendo con la familia, vamos con los Perea-Muñoz, que últimamente no han salido de una para acabar en otra peor. Felisa está muy bien como está, me gusta verla en el hostal y haciendo migas con Belén, pero La Pluscuam y Héctor... Ah, por cierto, debería deciros que yo llamo a Asunción "La Pluscuam" porque ya no es que sea perfecta, es que es pluscuamperfecta. Hombre, por favor, ya hasta da clase de historia del arte a su hermano el genio, ahí es nada.

A lo que iba. No me gusta la pareja que hacen estos dos, yo lo intento, pero no me gusta. Los actores no me pegan ni con cola y no les veo química romántica y nunca se la he visto. Además, dio la casualidad de que me juntaron a uno de mis personajes favoritos con una de las que nunca jamás he soportado. Y aunque La Pluscuam está más serena en esta temporada, no termino de verla de detective. Que conste que las escenas familiares aún me convencen, pero el tenerlos juntos absolutamente siempre no, preferiría que ella fuera periodista y él detective y pudieran gozar de cierta independencia. Sobre todo ella, que Héctor aún tiene más cuartelillo. De hecho, Héctor como detective estaría mejor solo, ya que no puede estar con Bonilla porque a algún genio se le ocurrió hacerlo subcomisario. ¡Yo quiero a Bonilla de vuelta!

Por cierto, echo de menos el sombrero de Héctor. Que sí, que ya estamos ene l 61 y no se estilaría, pero le sentaba de bien.
BTW, ¿soy la única que al verle con esa cantidad ingente de brillantina en el pelo ve a Héctor haciendo Grease? xD.

De momento, parece que se avecinan problemas porque han ofrecido trabajo sólo a Héctor y en vez de acordar que él llevo eso y ella la agencia, La Pluscuam montará en cólera porque, hombre, a ver quién es el guapo que osa despreciarla a ella. Además, estoy absolutamente convencida de que su brillante idea de escribir el caso de Ramiro Pardo a modo de relato les va a traer problemas. Pero fijo.

He de decir que todo el tema de Ramiro Pardo me parece un poco cogido por los pelos: el ir a por un tío tan poderoso era un suicidio y aún me asombra que Héctor accediera, el brillante plan era ridículo, La pluscuam a lo Sydney Bristow no, es que no... y ahora, encima, tras que casi fuera a la cárcel por su culpa, se permite el lujo de escribir relatos con el caso, lo dicho, se va a liar pardísima.

Otra que está pagando el caso de Ramiro Pardo es doña Carmen que, de momento, es un personaje "sin más", no me llama especialmente la atención pese a que me gusta la actriz. No sé si estará ahí por algún motivo en concreto o qué. En esta misma situación también está Marina, que de verdad no sé qué pinta y mucho menos como personaje fijo. Marina viene de Estepona buscando a su Reca (y no, no era un recadero... bah, perdonadme el chiste, anda), que resulta que era un pichabrava porque, además de estar casado con otra, tenía un hijo con una tercera.

Y como yo soy de naturaleza positiva, no dejo de preguntarse si esta mujer estará metida en la trama por algún motivo que desconocemos. Quizás el Reca era Jose María con nombre falso (oye, ahora que Bandolera pasó a mejor vida, Tomás del Estal podría regresar, xD) o era un espía o algo así. Seguramente esté hilando muy fino, pero me parece raro que, con la de personajes que tienen ya, se metan en camisas de once varas con un personaje que, a priori, parece una azafata más.

Decía lo de los espías porque han recuperado a dos personajes de la tercera temporada, de hecho a la pareja de la tercera temporada: Alicia Peña y Fernando Solís. Porque, sí, Fernando Solís se ha apuntado a la moda Javier Alarcón y ha sobrevivido a un fusilamiento. Creo que nunca me he quedado tan "WTF?" cuando vi el trailer donde aparecía el muchacho. Fue muy "en ocasiones veo muertos". Pero, oye, que yo me alegro que Carlos García es un gusto para la vista, jujuju. De momento, Fernando no se ha topado con nadie y Alicia sólo ha hecho acto de aparición. A ver qué nos deparan. Yo tengo ganas de ver la reacción de los vecinos que conocieron a Fernando al verlo, va a ser épica ;)

Fan de póster de Carlos García, ¡qué guapo está con barba! :3

Y ahora sí, que me los he reservado para el final, voy con La parejita.

Porque estos son una pareja con mayúsculas. De hecho, si algo me decepcionó la séptima temporada fue que, pese a que tenía un gran planteamiento y material, la relación entre Carlos Alberto (me gusta llamarlo así, es muy de telenovela) y Sisilia (seguramente Cecilia para vosotros) no estuvo muy lograda. La cuestión es que ella me gustó mucho en general, tuvo una buena evolución, pero creo que a él lo escribieron demasiado frío, no sé.

La cuestión es que ahora tenemos a Mauro e Inés y son una parejaza. Es juntarlos en una escena y saltan chispas. Los actores bordan sus respectivos papeles, pero es que encima tienen muy buena química entre ellos. Con estos dos se están tomando su tiempo, aunque no me quejo, van despacito y con buena letra y sus escenas siempre son muy disfrutables.

Además, cada uno está metido en sus propios problemas, provocados por naturalezas diferentes. Mientras que Inés tiene que manejar a Pía, que está loca de atar, Mauro tiene que lidiar consigo mismo. Porque Mauro es el peor enemigo de Mauro.

Vale, sí, lo he capturado en la cabecera porque en este episodio que me he bajado no salía, xD.

Que quede por delante, que me encanta Mauro. Suelo meterme con él, me desquicia a menudo, pero me encanta, me parece un personaje muy bien escrito y muy real. ¿Cuántos niños de mamá hay por el mundo? Porque Mauro es un niño de mamá, quien le ha consentido hasta la saciedad y se niega en absoluto a ver a su hijo como en realidad es. Porque, sí, Mauro tiene muy buen fondo, ni que decir tiene, pero es una persona que no piensa, que actúa sin reparar (o, muchas veces, sin querer reparar) en que sus actos tienen consecuencias y eso se debe a que Josefina (esta también vive en el país de las maravillas, calle de la piruleta, por cierto) siempre le saca de los líos y achaca éstos a que Mauro es un incomprendido de la vida.

Mauro, además, es una persona extremadamente inocente. Me hace gracia ver cómo puede ser muy pícaro para algunas cosas, rozando a veces la malicia (manipular como manipula a su madre es deleznable), pero como después cree en todo. Porque hace falta ser inocente y, de paso, tonto, para creerse a la insoportable Miss Martell. Dios, que alguien le estampe una tarta en la cara a la vedette, por cierto. De hecho, también manda narices que se niegue a creer a los demás: porque, vale, es muy infantil con su padre y todo lo achaca a "mi papá no me da lo que quiero, pues es malo conmigo, buuu", pero no me entra en la cabeza que no tenga en cuenta la opinión de Inés y de su Pepito Grillo particular llamado Tomás.

Aprovecho para declarar mi amor eterno a Tomás y a Enrique Berrendero por regalarnos el personaje. De mis favoritos este año, cariñoso, sensato, con su punto cómico. ¡Guionistas, dadle amor que el muchacho se lo merece!

Tomás e Inés en el hostal. Me encantan que se sean amigos ^^

En el caso de Inés, los problemas le vienen de fuera. Ella es responsable, idealista, luchadora y de vez en cuando se equivoca, lo que se le agradece. La cuestión es que la pobre Inés últimamente no deja de hacer malabarismos con todos los demás: Arturo la adora y es recíproco, mas no por eso la relación es fácil, sobre todo con Pía flotando sobre ellos. Lo de Pía, por cierto, ya no son sólo celos, esta señora está mal de la cabeza: se masajea continuamente las sienes, mantiene conversaciones con un Martín Angulo imaginario y ve cosas donde no las hay. Lo dicho, tarada no, lo siguiente.

De hecho, Pía se está perfilando como una de las villanas de temporada, sólo hay que ver el odio y la maldad con la que habla Inés, a la que le lanza palabras como si fueran armas arrojadizas. Me imagino, dado que cada vez se parece más a la madrastra de Cenicienta, que sus actos no acabarán ahí. De momento, se ha planteado destruir a Arturo, lo malo es que no se parará ahí y después irá a por Inés, que encima, la pobre, intenta mediar y recuperar a su madre adoptiva.

Y con el plan de Pía, se ha formado una alianza de lo más interesante. Martín Angulo ha sido retratado como malo desde el principio, rival de Arturo y extrañamente obsesionado con Inés, ya que en su día estuvo enamorado de su madre (por cierto, la buena señora tenía una vida interesantísima con altos niveles de putiferio fino ;P). Eso no es nada nuevo. Pero, oh, ha entrado en juego Guillermo.

A mí Guillermo me desconcierta muchísimo. No sé todavía qué papel va a jugar en la serie, es el gran desconocido. De momento, sabemos que es franquista, pero también un buen abogado y, aparentemente, un buen chico. Digo aparentemente porque no me fío de él, en parte porque me mola y esos suelen darme la puñalada trapera. Yo siempre he pensado que está loco por Inés, de hecho su reacción ante que Inés pudo haber estado con Cristóbal fue la de un hombre celoso. ¿Será la tercera parte del triángulo? No lo descarto porque esta gente tiene manía persecutoria con los abogados y siempre son los terceros, los pagafantas.

¿Pagafantas? ¿Malo? ¿Homosexual? ¿Qué será, será?

También podría ser malvado. Generalmente, en Amar los verdaderos malos pasan desapercibidos por un tiempo: Encarna Llanos parecía la abuela guay, Eugenio Armenteros un buen padre algo severo, Ernesto hasta parecía el galán... ¿Será ambas cosas? No lo sé, pero me tiene muy intrigada de momento y quiero saber más de él.

Ya sólo me quedaría comentar la trama de Roberta y Sabino, pero es que me dan mucha pereza. También me faltan los tíos de Mauro, que los actores lo bordan (bueno, en general el reparto de Amar es excelente), pero de momento sólo han mostrado lo tensa que es su situación entre ellos y con el resto de la familia. Y me he dejado al pobre Eusebio, al que no me parece tan malo y duro como se empeñan en decir. No sé, en cuanto está con su mujer se le nota en la cara lo sumamente enamorado que está. Y, además, aguantar a la hermana, al cuñado, a su mujer que vive en Los mundos de Yupi y a Mauro con su Maurín, que le dice mi padre, pues... Vamos, que yo no entiendo como este hombre no ha agarrado toda su pasta y se ha ido a las Fitji, xD.

jueves, 28 de marzo de 2013

La fiebre del spin-off

No soy muy amiga de los spin-off.

Lo curioso es que, de cara a la próxima temporada, no dejan de anunciar un spin-off tras otro  y, de hecho, sin pensar demasiado me salen seis. ¡Seis! Me parece una barbaridad, la verdad y, además, no es que me llamen especialmente la atención, por no decir todo lo contrario. Pero, bueno, con la excusa voy a analizar los tres tipos en los que he decidido dividirlos y, de paso, echar un vistazo a esos seis spin-off potenciales que han anunciado.

El del personaje molón


El tipo de spin-off más abundante en las series y, personalmente, el que me toca más las narices. Cuando un personaje secundario destaca, mucha gente exige un spin off para él, es que no falla. Ya sea Phil de Modern family, Eli Gold en The good wife, Ayala en Gran hotel o incluso los detectives de Amar en tiempos revueltos (vale, he de admitir que este si lo hubiera comprado) y eso sólo por poner unos ejemplos. La cuestión es que a mí me parece un error. Un buen secundario no tiene por qué ser un buen protagonista y, generalmente, su éxito se debe a que, precisamente, se relaciona con los personajes que se relaciona y, de hecho, a mí no me gusta perder personajes de la serie original.

Cierto es que algunos de estas series derivadas han sido un éxito. A mí siempre me gustó más Frasier que Cheers, pero curiosamente, aunque Frasier me encantaba, mi favorito del spin-off siempre fue Niles, que no aparecía en la serie original. También me gustó Angel, el spin-off de Buffy, la cazavampiros protagonizado por el personaje de David Boreanaz junto a otros dos personajes de la serie madre: Cordelia y Wesley.


La británica Doctor Who tiene varios spin-offs a sus espaldas (K-9 and company, The Sarah Jane adventures), aunque yo sólo he visto Torchwood, centrado en el capitán Jack Harkness que tras una primera temporada un tanto meh, mejoró bastante desde, al final de dicha temporada, hubo un crossover con la tercera temporada de Doctor Who.

Por otro lado, la española Aída es un spin-off de Siete vidas que, aunque sigue teniendo buena audiencia, a mí nunca me ha gustado. Curiosamente, Aída me gustaba como secundaria en Siete vidas, pero en su propia serie me dejó muy indiferente y, de hecho, la echaba mucho de menos en la serie original. Algo así le pasó a Joey Tribbiani en su propia serie, Joey, aunque ésta era mala, pero mala, mala, un truñaco que no debió de haber existido, vamos.

Otro de los personajes que salieron perdiendo con el cambio fue Addison Montgomery que saltó de Anatomía de Grey a su propia serie, Sin cita previa, de calidad muy inferior a la original. Además, se echaba mucho de menos a Addison en Anatomía de Grey y jamás les perdonaré que dejaran colgada su relación con Alex tan bruscamente sólo para hacer la dichosa serie. Algo pareció ocurrió en Las chicas Gilmore, donde la creadora planeaba hacer una serie con el personaje de Jess Mariano, aunque al final no llegó a hacerse y se cargaron a Jess en la serie original. Otro que se quedó sin spin-off al final fue Dwight de The office, que iba a protagonizar The farm, aunque, al final, lo único que han hecho ha sido emitir el episodio piloto y no debe ser demasiado bueno.

De las que están por venir, hay varias que siguen este formato: The Originals que, se supone, que seguirá las aventuras de los tres vampiros originales (Klaus, Rebekah y Elijah) y que, sinceramente, me parece un error como una casa de grande. The vampire diaries no puede sostenerse con el triángulo de los hermanos Salvatore con Elena, llevan ya cuatro temporadas y cada vez es más insoportable, además de que se están cargando al personaje de Damon con él. Tampoco les quedan personajes interesantes más allá de los vampiros originales y Caroline, cuyo mayor atractivo en estos momentos es su relación con Klaus. Si pasaran a Caroline al spin-off aún tendría un pase, pero no. Sólo espero que se quede en agua de borrajas porque, si se lleva a cabo, The vampire diaries va a ser de lo más soporífera.


Este mismo estilo era el que iba a seguir el spin-off de Once upon a time, en un principio basado en el Sombrerero loco, aunque sin su actor original, Sebastian Stan. Sin embargo, ahora dicen que la protagonista será Alicia y estará ambientado en el país de las maravillas. No sé, tampoco me termina de convencer. Además, seré una vendida o una superficial, pero el Sombrerero sin Sebastian Stan no sería lo mismo ni de lejos.

El de la serie nueva camuflada como spin-off

Estos spin-off son un poco de chiste. Básicamente son una serie nueva, aunque ambientada en el mismo universo de otra serie de éxito, así que presentan la nueva en un episodio crossover con la serie de éxito y, ea, spin-off en marcha.

De esta clase serían las series derivadas de CSI: Las vegas, CSI: Miami y CSI: Nueva York o de cualquier procedimental en general. Por ejemplo, Navy: Investigación criminal es, en realidad, un spin-off de JAG: Alerta roja, aunque lo único que tienen en común es la marina; la original son abogados, la segunda un equipo que investiga casos relacionados con la marina. De Navy salió NCIS: Los Angeles, que tampoco se parece demasiado a la primera.


Aunque esas han triunfado, la mayoría no suelen tener demasiado éxito. The finder no aguantó ni una temporada, por mucho que, supuestamente, fuera una serie derivada de Bones... que, de nuevo, no se parecían en nada, por mucho que el protagonista del spin-off fuera un viejo conocido de Booth. Lo mismo ocurrió con el spin-off de Mentes criminales, del cual no recuerdo ni el título. Fox también intentó crear una serie derivada de House, basada en el detective amigo del doctor, Lucas Douglas, aunque tampoco llegó a nada.

Hay varios spin-off de este tipo entre los que están preparando. Por un lado, acaban de anunciar que existe la posibilidad de crear uno de Chicago fire basada en la policía de Chicago. Como, de momento, no he caído en la serie de bomberos, no opino al respecto... aunque seguramente en vacaciones la veré, que son bomberos buenorros encabezados por Jesse Spencer ;P

Otro sería NCIS: Red, que se trata de otra serie derivada de la factoría NCIS, en este caso de la versión Los Angeles y que seguiría a un grupo de agentes obligados a convivir juntos mientras van haciendo misiones por el mundo. Esta prácticamente es un hecho, ya que tienen el reparto preparado e incluso han grabado el episodio introductorio. La cuestión es que hay varios actores que me molan mucho: John Corbett, Miguel Ferrer y Kim Raver.

Y también lo sería Ravenswood, serie derivada de Pretty little liars, pero que se centra en otro pueblo cercano donde, al parecer, hay una maldición o algo así. Un WTF? en toda regla porque ya me dirán que tiene que ver con las chicas de Pretty little liars.

Precuelas y secuelas

Este tipo es el más raro, sobre todo en series de televisión, ya que en la literatura son más frecuentes. Generalmente, las secuelas vienen obligadas por motivos de reparto o de otro tipo. Por ejemplo, Diagonal se tuvo que sacar de la manga Amar es para siempre, el spin-off de Amar en tiempos revueltos, por el cambio de cadena, aunque en realidad es la octava temporada con otro título.


La misma productora ideó otro spin-off cuando dieron por terminada La señora (y de qué manera más dramática, he de decir) y continuaron la historia de varios personajes, además de unos cuantos nuevos en La república. Otro spin-off que no logró convencerme y que dejé tras ver tres episodios porque las historias que presentaban no me engancharon como sí lo hizo la de Victoria y Ángel.

De nuevo en España, Hispania tuvo su spin-off cuando llegó la inevitable muerte de Viriato y decidieron concentrarse en Roma y el intercambio de putadas entre los romanos con muchas, muchísimas licencias, en Imperium. Y aunque tuvo un inicio muy potente, a partir del tercer episodio decayó bastante, por cierto.

En cuanto a las precuelas, algo que nunca me ha convencido en exceso, tendríamos Spartacus: Gods of the Arena, derivada de Spartacus: sangre y arena. Y, de hecho, es la única que se me ocurre... al menos ya realizada, pues, además del proyecto de precuela de Game of thrones, en España están preparando Gran reserva: El origen.


El problema que yo les veo a las precuelas es que, o se remontan mucho en el tiempo (como, por ejemplo, hace Cassandra Clare en la precuela de Cazadores de sombras, ambientada en otro continente y dos siglos antes) o pueden resultar algo redundantes. Por ejemplo, Gran reserva: El origen nos contará la juventud de Vicente Cortázar, varios hermanos sacados de la manga y los Reverte, lo que no me llama la atención porque, bueno, Gran reserva muchas veces ha girado en torno al pasado de la generación de Vicente. Sé lo que va a pasar, cómo va a terminar la historia, que Vicente se casará con Rosalía, que está arruinada y demás.

En cuanto a la precuela de Game of thrones... Bueno, la segunda temporada me gustó tan poco que ni siquiera estoy devorando trailers y fotografías y, la verdad, no me llama demasiado la atención el spin-off.

Hasta aquí mi particular repaso de los spin-off. ¿Me he dejado alguno que conozcáis? ¿Qué opináis al respecto? ¿Estáis esperando alguno de los que están por llegar?

PD: Sé que dije que iba a subir una reseña de Broadchurch, pero he preferido escribir sobre ésta última tras ver el cuarto episodio, así que mañana o pasado la tendréis ;)

martes, 11 de diciembre de 2012

Las chicas también molan

Hace algún tiempo hablé de lo sumamente insoportables que acaba resultando la pareja protagonista en una serie de televisión. Y es que, en general, el papel de heroína (la chica que pretende al chico y que es tan buena que a veces resulta idiota) no suele ser el más agradecido, sino el más soso, menos interesante y, de nuevo, poco soportable. La lista de heroínas petardas es larga: Margarita en Águila roja, Sandra en Los protegidos, Lucía en Gran reserva, Elena en The vampire diaries, Amy en Everwood, Cameron en House...

Sin embargo, también hay grandes heroínas y personajes femeninos en la ficción que molan mucho y, como a mí esto de las listas me gusta (ya lo sabéis ;P), pues voy a hablar de esas chicas televisivas que también molan.

María Castañeda en El secreto de Puente Viejo



Empiezo con María porque, básicamente, ella me dio la idea de la entrada. Yo no vi la etapa anterior de Puente Viejo, es decir, yo no conozco a Pepa, aunque tengo entendido que es un magnífico personaje. Lo que sí vi fue el salto temporal de dieciséis años y de ahí que la haya conocido desde el principio. De hecho, en este caso me fascina el que sea ella la más valiente, la que tiene claro todo, mientras el tonto de Gonzalo-Martín con sus pajas mentales es el que impide que estén juntos. Y es que María, pese haberse criado entre algodones y tener trazas de señorita, es valiente, lista, con carácter, humilde y luchadora, siendo la que ha provocado los avances en la relación.

Eso sí, la pobre no sale de una para meterse en otra y me parece horrible el último giro de los acontecimientos, algo que el personaje no se merecía. Sobre todo porque temo que puedan embarazarla y sería todavía más injusto. A ver cuál es el destino que le aguarda a la pobre María, esperemos que le den alguna alegría entre tanto sufrimiento porque en esta serie de esas dan muy pocas.

Andrea Robles en Amar en tiempos revueltos


La verdad es que Amar está lleno de grandes personajes femeninos, tantos que me ha costado quedarme sólo con uno, pero, como mi padre y yo estamos viendo la primera temporada, es la que me pilla más de cerca y, por el momento, una de las que tiene a sus espaldas una historia más dura e injusta. Casada con Antonio durante La república, teniendo un hijo en común, tanto la dictadura franquista como la de su propia familia le han arrebatado todo lo que quería.

Casada con otro hombre para que no maten a Antonio por mediación de su hermano, creyendo a su hijo muerto por mediación de su padre y, además, con dificultades para tener nuevos hijos junto a su esposo, Andrea sigue mostrándose fuerte, decidida y con ganas de vivir. Además, luchadora hasta decir basta, también generosa. Y, bueno, si con todo lo sucedido, no ha terminado loca es para hacerle la ola. Y, sí, prefiero ignorar su reaparición en la cuarta temporada.

Blancanieves en Once upon a time


En Once también hay grandes personajes femeninos, de hecho es una de esas series en las que me gustan todos sus personajes. Y, aunque siento debilidad por Bella, si he de elegir a una heroína esa es Blancanieves. Mirad que de todos los clásicos Disney, Blancanieves es junto a Bambi y Tod y Toby (esa peli es el mal) de los pocos que no me dicen nada, pero, oh, la Blancanieves de Once mola tanto. Vale, Mary Margaret era una sosa, pero Blanca es dura, sabe lo que hay que hacer y, aunque ha ejercido de damisela en apuros, también ha intercambiado los papeles con su amado Charming.

Además, en esta segunda temporada, hemos podido ver como es una mujer de acción y es capaz de enfrentarse a lo que sea. Si es que es toda una badass y eso es guay.

Caroline Forbes en The vampire diaries


Vale, técnicamente la heroína de esa serie sería Elena, pero como cada episodio que pasa soporto menos a ésta, prefiero ignorarla y centrarme en Caroline, que mola mil. Y es que Caroline ha sufrido una evolución magnífica en estas cuatro temporadas. Sí, como amiga-rubia-tonta de Elena (y de paso víctima habitual de Damon, que menuda mala vida le dio) ya le cogías cariño, cuando la convirtieron en vampiro todo fue a mejor. Los guionistas acertaron de pleno y supieron darnos una gran conversión, ya que Caroline se erigió el personaje femenino más fuerte de la serie, la que siempre estaba ahí para hacer lo que fuera necesario y apoyar a quien lo necesitara sin dramas o quejarse.

Y, encima, creo que es el personaje comodín en cuanto al tema parejil porque, la verdad sea dicha, se puede shippear a Caroline con quien quieras y funciona. Así que, además de que ella es grande, tiene el interés añadido de que una devora sus escenas con Klaus, deseando que se dejen de tonterías y continúen con la escena del bosque. Eso, por no hablar de que Caroline es la única que usa el coco en Mystic Falls y entre sus logros tiene el darse cuenta de que Tyler no era Tyler o la pedazo de deducción que se marcó con el tema Elena. Para que luego digan que las rubias son tontas, ya.

Olivia Dunham en Fringe


De una rubia me voy a otra, que era bastante evidente que iba a terminar aquí porque, si alguien mola en el universo catódico, ésa es Olivia Dunham (durante cuatro temporadas OliviaDunhamFBI, así, todo seguido). ¿Qué puedo decir de Olivia? Otra que menuda historia tiene a sus espaldas, que ha ido de una desgracia en otra y ahí está, luchando como una perra, molando tanto como acostumbra, mientras a nosotros nos destroza la maldad de los guionistas. Y, sí, tengo tanto miedo a éstos que tengo pendientes los dos últimos episodios.

Volviendo a Olivia, a la cual hemos visto en muchas facetas para lucimiento de su estupenda actriz Anna Torv, sólo puedo decir que me encanta en todas ellas: más cerrada, abriéndose, en plan Jedi, pelirroja... De hecho, como Olivia es tan contenida, tan dura de pelar, en cuanto ves un asomo de sufrimiento en ella, ya lo estás pasando todavía peor. Sólo espero que le queden fuerzas porque me supongo que las va a necesitar.

Veronica Mars en Veronica Mars


Pues vamos con otra rubia. En esta ocasión, adolescente, deslenguada, con mucha mala baba y una de las mejores detectives de la historia. Por desgracia, Veronica Mars pasó a la historia (¿por qué, Dios? ¿Por qué?) con un final muy meh, pero, bueno, la serie nos dejó dos temporadas estupendas y una más mediocre y a grandes personajes. En el caso de Veronica he de admitir que, aunque siempre me ha molado, ha habido veces en que no la he entendido o he querido zurrarle (¿Duncan? ¿Piz? ¿Seriously?).

Veronica fue una alumna popular que, tras el asesinato de su mejor amiga, acabó siendo una marginada porque apoyó a su padre, convencido de que el asesino de Lilly era ni más ni menos que su propio padre, uno de los ricachos de la ciudad. Eso, provocó que la drogaran y, de paso, la violaran, así que Veronica, mientras investiga casos más breves, se dedica a investigar quién asesinó a su mejor amiga y quién la violó. Ahí es nada. Pero como Vero mola, nada de dramas, sino mucho sarcasmo, triquiñuelas y unas frases lapidarias brutales, mientras ejerce un poco de Robin Hood en Neptune... Aunque, ya sabéis lo que dicen, en el fondo Veronica Mars es un merengue, xD. Oh yeah. En serio, si no habéis visto esta serie, vedla ya.

Parker en Leverage


Leverage es la serie en la que no me puedo quedar con un favorito. Por más que lo intente, tengo el corazón dividido en cuatro (pobre Sophie, que la tengo ahí en segundo plano, xD). La cuestión es que uno de esos cuatro personajes es Parker, una ladrona un tanto peculiar: no tiene tacto alguno, eso de relacionarse con los demás como que no se le da muy bien, siente una adoración por el dinero que ni el tío Gilito y que sólo es comparable con el amor a tirarse de los edificios... Y por todo eso la queremos.

Porque Parker también sabe ser entrañable, porque poco a poco ha considerado a los demás su familia, porque puede ser sensible y cuando lo es emociona, porque se las sirve ella solita sin ayuda de nadie, aunque tenga una pierna rota... Vamos, que hay un montón de razones para que mole.

Julia Medina en El internado


Otra serie que ya pasó a la historia, pero que siempre estará en mi corazón, aunque suene muy cursi, que lo suena, xD. Julia empezó apareciendo muy poco, pero acabó convirtiéndose en la protagonista del grupo de los jóvenes porque ella lo vale. Con carácter, unas frasacas muy geniales (mítica la escena de la macedonia) y la capacidad de ver fantasmas lo que siempre daba muy buenas escenas. Que digo yo, no sé cómo Julia dormía en ese internado porque yo no habría podido con tanto fantasma.

Además, yo la idolatro porque fue la primera que les dijo que bajaran a los pasadizos con linternas, aunque luego ella cayó en las antorchas, que es como que más mítico y más molón. Y ya como plus, vivió una de las mejores historia de amor de la serie y su tira y afloja con Iván fue fantabuloso con esas peleas que tenían al principio.

Emily Thorne/Amanda Clarke en Revenge


Y para terminar me he reservado a la diva entre las divas, la zorra mayor del reino que, pese a eso, es toda una heroína y mola una barbaridad. Emanda es fría, calculadora, vengativa y sus duelos de falsedad con Victoria Grayson son épicos. Vamos, que Emanda mola un huevo y estás deseando que reparta estopa en los Hamptons, mientras la ayuda su fiel amigo Nolan. Tras que su padre fuera encarcelado por algo que no hizo y ella acabara creciendo en un reformatorio donde tuvo muy mala vida (y un gusto nulo por elegir color de pelo, ¿qué era ese pelucón negro?), decidió vengarse de los responsables del destino de su padre tras saber la verdad.

Así que ahora tenemos a Emanda fingiendo ser más buena que el niño Jesús, mientras boicotea a los que participaron en la caída de su padre, además de lidiando con varios personajes más que, pese a ayudarla, resultan más una carga que otra cosa. A todo esto, le han puesto tres galanes tan pavisosos que es demasiado Emanda para ellos y yo me emociono más con su amistad con Nolan, que es más sincera que otra cosa. Sólo me queda decir: go, Emanda, go!

Hay otras protagonistas que también molan, pero es que si no esto quedaba demasiado largo (y así me ahorro tener que decidir entre qué companion del Doctor metía y era muy difícil, xD), así que, bueno, ¿de acuerdo? ¿Os falta alguna? Decidme, chavales ;)

domingo, 2 de diciembre de 2012

Maromo de la semana 119

El domingo ya se está terminando y eso quiere decir que vamos a tener que volver a la rutina, al menos durante unos días porque esta semana es el fantabuloso puente de diciembre, yey =D Pero, bueno, como madrugar un lunes es una ardua tarea, necesitamos un buen maromo cuya belleza nos acompañe y esas cosas. Y hoy, como me ha dado por ahí, voy a poner a un actor que casi me convirtió en una carpetera cuando tenía catorce años y es que el muchacho lo vale y mucho *0*

Total, que este morenazo buenorro perdido (y empotrable, empotrable), de sonrisa encantadora y gran actor donde los haya es ni más ni menos que...

Félix Gómez



Félix (según la Wikipedia su nombre completo es Feliciano Gómez Hernández) nació el 5 de septiembre de 1977 en Carmona, Sevilla. Vamos, que sólo me saca once años, nah, eso no es nada ;P

En 1998 Félix debutó profesionalmente en Plaza alta, una serie de Canal Sur de la que no he encontrado demasiada información, por no decir ninguna. Después, ya en el 2000, Félix apareció en un episodio de El comisario y justo ese mismo verano fichó por Al salir de clase. Evidentemente, yo ahí me declaré fan, futura esposa y demás porque su personaje es de los que más recuerdo, más allá de que Félix me parezca guapísimo no, lo siguiente. La cuestión es que era Jero, que si no me equivoco (y creo que no) llegó a la serie por ser colega de Flipe (Iván Hermes) y era un poco delincuente, pero de buen fondo y, de hecho, al final era el protagonista. Como es de esperar en este tipo de series, se lió con media plantilla femenina, pero acabó casado con Alex en el último episodio de la serie. Y, sí, esa serie la recuerdo muy bien, xD.


Todavía protagonizando Al salir de clase, Félix protagonizó en una miniserie, Padre coraje, junto al genial Juan Diego, que era el padre del título. Una vez acabó Al salir de clase, Félix no tardó en fichar como protagonista de una nueva serie, aunque ésta no fue un éxito y se quedó en una sola temporada. Estoy hablando de Un lugar en el mundo, en la cual Ginés García Millán era un aclamado neurocirujano que, tras la muerte de su hijo, se iba a vivir a un pueblo y abría un hotel. Félix era uno de los jóvenes del pueblo y sólo me acuerdo de que se liaba con Lara de Miguel, mientras en el instituo comentábamos que era raro no verla a ella con Luismi, xDD.

Ese mismo año, el 2003, protagonizó junto a Adriana Ozores la película La suerte dormida, la cual me suena, pero no termino de ubicar. Después, fue un paciente episódico de Hospital central y protagonizó otra película, en este caso El año de la garrapata en la que compartía pantalla con Verónica Sánchez (muy amiga suya y con la que incluso compartió piso), Javier Veiga y mi amado Víctor Clavijo. La peli era una comedia majilla o al menos así la recuerdo yo, xD.


Entonces, decidió fichar por otra serie, en este caso Los 80 en la que era el hijo del Coronado, aunque lo más alucinante de todo era que tenía un grupo de música, ¿sabéis con quién? Con Raúl Fernández. Awesome. Me encanta. Eso sí, Los 80 no logró satisfacer a Telecinco, que la retiraron de la pantalla de forma eventual para reescribir los siguientes guiones y de la que no volvimos a saber más.

Al año siguiente, es decir, en el 2005 regresó a la televisión de la mano de la nueva serie diaria de La 1, vamos, la primera temporada de Amar en tiempos revueltos. Félix era Rodrigo Robles, el hermano falangista de Andrea. En casa estamos aprovechando el parón para ver la primera temporada, cuyos episodios son de 30 minutos (yo lo flipo mucho, tan poco metraje en una serie española), así que no conozco mucho a Rodrigo, pero de momento diré que Félix sale muy, muy guapo :3 Comentario profundo, I know. Ay, y como curiosidad añadir que coincide con el que era su padre en Al salir de clase, Jesús Noguero. Además, ese mismo año, todavía estando en Amar, participó en dos miniseries de La 1, Las cerezas del cementerio (junto a Concha Velasco) y Más que hermanos.


Tras su paso por Amar, se dedicó al cine, participando en unas cuantas películas: El camino de los ingleses (segunda incursión en la dirección de Antonio Banderas y un truño aburrido como pocos, pese al interesante reparto masculino con Félix, Raúl Arévalo, Alberto Amarilla, Fran Perea o Antonio Garrido), Abrígate (ni idea), Las 13 rosas (aquí él me molaba, además su historia con Verónica Sánchez era tan mona; por cierto, el reparto de esa peli es una maravilla también) y 3:19, de la que ni idea.

Félix, mientras tanto, no abandonó la televisión y protagonizó otra serie, Herederos. La cuestión es que esta serie no la he visto nunca, pero el reparto me llama mucho, mucho: Ginés García Millán, Irene Montalà, Cristina Castaño, Asier Etxeandía... Si alguno de vosotros la ha visto, ¿la recomienda?

Herederos terminó en su tercera temporada y Félix se dedicó a encadenar un proyecto tras otro: participó en un episodio de la serie La huella del crimen, en la película Agnosia y fue Raphael en la miniserie Raphael: una historia de superación (y volvió a coincidir con Raúl Fernández, por cierto). En el 2011 fue elegido como Fernando de la Torre, el protagonista de 14 de abril. La república, el spin off de La señora. Me vi los primeros episodios, pero no llegó a emocionarme demasiado, aunque recuerdo que Fernando me molaba y, personalmente, encuentro fantabuloso que sea el hermano de Ruth de FoQ, hijo del que fue su padre en Amar y de Encarna Llanos, se debata entre Eva de Los Serrano y Nora de El internado, mientras es el mejor amigo de Alejo Sauras. Es muy genial.


Como las cosas están como están en La 1, sus series nos van llegando con cuenta gotas, así que tienen la segunda temporada de La républica ahí congelada, por lo que su futuro está un poco en el aire por no decir que lo tiene negro, pero negro (de hecho, Alejo Sauras y Úrsula Corberó se encuentran en otras series). Pero por suerte seguiremos viendo a Félix en la tele porque va a participar en el episodio de Blancanieves de Cuéntame un cuento junto a Blanca Suárez y Guillermo Barrientos, lo que también mola. Además, ha participado en la película Insensibles junto a Irene Montalà y Juan Diego entre otros.

Y a ver si lo vemos pronto en alguna otra serie =D

miércoles, 19 de septiembre de 2012

Perdóneme padre... porque pecaría contigo

Después de semejante título que se me ha ocurrido, creo que queda claro sobre qué va a ir esta entrada. Por cierto, porque esto no es feisbuk, pero me merezco un like por lo bien que pongo títulos (nótese la ironía), xD.

La cuestión es que hace un par de días, coincidiendo con el aniversario de mis padres, vino una de mis tías a casa y, ni corta ni perezosa, me preguntó literalmente lo siguiente: "¿has visto a ese pedazo de cura que nos han puesto en Puente Viejo?". Como yo ya sufro lo indecible con Amar en tiempos revueltos y demás series, no sigo tal telenovela (aunque, como mi abuelo se desahoga en las comidas familiares, creo que sé lo que pasa en ella, xD), le dije que no. Por eso, mi tía me envió una foto al correo y links a varios vídeos donde aparece el susodicho cura y... Madre de dios, qué tiarraco.

Pero, claro, no es el único cura con el que una desearía quitarle sotana y el voto de castidad, porque en nuestra ficción últimamente parecen estar de moda. Por eso, he decidido hacerle un favor a la humanidad y reunir a semejantes párrocos, por eso de aunar los temas más socorridos en este blog: maromos + series.


Rodolfo Sancho – Padre Ángel


Empiezo el repaso con el protagonista de la serie La señora, Ángel, que además de esconder un cuerpazo debajo de la sotana, era un gran personaje. Lo dije hace poco, en la reseña de Isabel, pero yo vi el primer episodio de La señora y me enamoré de la pareja y de los personajes por separado y, dios, cómo pude sufrir. Si es que tanto drama no es bueno, aunque, bueno, ver a Ángel lo contrarrestaba un poco ;P


Rafael Amaya – Padre Roberto


Otro páter de otra serie ya finiquitada y este, además, fue Maromo de la semana en su día. El padre Roberto llegó a San Martín del Sella en la quinta temporada que fue la más floja con diferencia y que marcó el final de la serie. El padre Roberto traía locas a sus feligresas (no me extraña porque, ay, omá *0*) y, tras la ausencia de Tom, se convirtió en el confidente de Mateo y tuvo una trama bastante divertida con su ex novia.

Vamos, que no pudimos disfrutarlo mucho, pero siempre nos quedarán las fotos, los episodios que hizo y ver si le dan papeles nuevos.


Daniel Retuerta/Marco Martínez – Padre Ángel


Otro Ángel en la lista, es que, claro, como es un nombre que pega para un cura, ¿no? Bueno, a ver, que este personaje tiene tela. Es de la serie Amar en tiempos revueltos, esa serie que he visto salteada y, precisamente, Ángel apareció desde la primera temporada, que es de las pocas que no he visto. La cuestión es que, por lo que deduzco leyendo Wikipedia, Daniel Retuerta interpretó a Ángel siendo un crío y luego, en un salto temporal, le sustituyó Marco Martínez que es al que yo conozco.

Y, sí, maromo, maromo, como que no es, pero no me importa porque yo le quiero y es mi lista. Ea. Y es que no querer al padre Ángel es imposible porque es un cura moderno, de mente abierta, muy buena gente y tuvo una relación muy chula con Sole, lo que fue bien... mientras duró.


Pere Ponce – Eugenio Domingo


Eugenio fue el segundo cura de Cuéntame y es otro de los que adoro. Siempre me gustó el personaje, tan sonriente, tan majo él y tan enamorado de Inés. Siempre creí que podrían ser buena pareja, así que, claro, cuando al fin se liaron yo di saltos de alegría porque, leches, Eugenio se lo merecía que vio como desfilaban los demás novios de Inés, queriéndola en silencio.

Eugenio
se fue de Cuéntame, regresó para un episodio hace un par de temporadas y estuvo muy guapo, y yo aún tengo esperanzas de que regrese.


Jordi Coll – Martín/Gonzalo


Vale, por lo que me han explicado, cura, cura todavía no es, pero aún así es otro del club El pájaro espino, ya que debe andar enamorándose de una chica o algo así. Mi abuelo también me ha informado de que es el hijo desaparecido de la protagonista original y que, con la marcha de ésta, han dado un salto temporal de dieciséis años y ha reaparecido haciéndose pasar por otro. Bueno, de paso se ha liado a contarme toda la telenovela, pero yo con tanto hijo que no es hijo y demás me he perdido ;P

Eso sí, el chico es guapísimo, hay que reconocerlo. Menuda suerte que tiene la protagonista con el curita, si es que es guapísimo el tío.


Bernabé Fernández – Andrés Palomares



Pues dejo para el final (porque creo que no me dejo a ninguno) a mi adorado Palomares de la serie El barco. Palomares es un cura que se embarca en el Estrella polar, luego el mundo se acaba, da misas, no las da, se enamora de Vilma, se muere, resucita, sufre una pérdida de fe y, al final de temporada, ha vuelto a ser cura.

Bueno, aunque yo soy más de Piti, también adoro a Palomares y me encanta como lo hace Bernabé Fernández y sus caritas. Vale, cualquiera que haya leído mis crónicas sabrá que me recreó en ellas, pero, jo, es que él lo vale. Aprovecho para decir que, por favor, estrenen la tercera temporada de una vez que desde reyes no hemos vuelto a saber de ella, ¡¡desde reyes, contra!!

Aunque no es de ninguna serie española, hago una mención especial porque él lo vale: y es que Tim DeKay era el cura de Everwood, amigo de Andy Brown, marido de Julie Cooper y luego ciego, pero casado felizmente con otra; todo ello siendo tan adorable y con esa sonrisa tan bonita que tiene.

A la espera de que estrenen alguna serie nueva con cura buenorro incluido, creo que no me dejo a ninguno. Y a vosotros, ¿se os ocurre algún otro?

PD: Perdonadme vosotros a mí por el título, pero no se me ocurrió nada mejor, de verdad, xD.

PD2: He decidido que empezaré a subir los capítulos de En blanco y negro exactamente en dos semanas. De momento, subiré un capítulo cada dos miércoles, pero depende de cuando emitan El barco y tal, puede cambiar de día. Pero, vamos, en dos semanas podréis saber cómo sigue la historia de Tania, Rubén, Jero y cía.

martes, 10 de julio de 2012

La venganza es cosa de series

La venganza es siempre una buena excusa para iniciar una historia. ¿Cuántas películas, series, libros comienzan con una tragedia que provoca que el protagonista ansíe venganza y decida consagrar su vida a ella?

Para mí, el ejemplo perfecto de vengador es mi amado/admirado Iñigo Montoya que se pasa toda la película (y el libro) de La princesa prometida buscando al hombre de los seis dedos que mató a su padre. Así, cuando por fin le encuentra, dice aquello de "Hola, me llamo Iñigo Montoya, tú mataste a mi padre, disponte a morir", que es muy mítico y me encanta, aunque lo haya visto mil veces.

Pero, si hablamos de venganza y vengadores, lo primero que se nos vendrá a la cabeza es un nombre de mujer... O dos... O una amalgama de ambos, pues este año pudimos conocer a Amanda Clarke, que es el auténtico nombre de la protagonista de Revenge, ese súper culebrón que te vicia y te maravilla a partes iguales.

La cuestión es que la señorita Clarke, una fantabulosa Emily Vancamp que, a lo tonto, va enlazando series chachis sin parar (Everwood, Cinco hermanos y ahora Revenge), ha aparecido en los Hamptons bajo el nombre falso de Emily Thorne (de ahí que se la llame Emanda) para vengarse de los que provocaron la caída en desgracia de su padre y, por tanto, de ella misma. Así, tenemos fiestas por doquier, mucho más hijoputismo (hijopustimo everywhere, además) y un duele constante entre dos zorras que no dejan de dedicarse sonrisas falsas, mientras se fulminan con la mirada.

Mejor no cabrear a Emanda. Nunca. Jamás.

Curiosamente, este mismo año, en España hemos tenido/tenemos una historia similar. Digo "curiosamente" porque, a pesar de que se parecen, son ambas de la misma temporada e, incluso, la española empezó antes.

Y es que, en la séptima temporada de Amar en tiempos revueltos, hemos conocido a Alberto Cepeda que es el ayudante del Teniente Coronel Armenteros y que lo interpreta un viejo conocido de este blog: Gonzalo Ramos (también conocido como Julio de Física o química). Pero no todo es tan sencillo, nop, y es que Alberto resultó ser, en realidad, Carlos Robledo, el hijo de un antiguo amigo y compañero de Armenteros al que éste asesinó fríamente para salvarse el culo, así que Carlos (¿deberíamos llamarlo Acarlos o algo así?) se cambió el nombre y se aseguró en convertirse en el asistente del Teniente Coronel para poder vengarse de él, también con sus buenas dosis de miradas fulminantes y sonrisas falsas.

Sin embargo, mientras que Emanda tiene claro lo que hacer y no le tiembla el pulso, al pobre Carlos lo tenemos haciendo oposiciones para convertirse en el Gollum de la Plaza de los frutos. Y es que el muchacho se nos ha enamorado de Cecilia, la hija del Teniente Coronel y, claro, se debate entre el amor y la venganza y lo único que está logrando es volver loca a una y volverse loco a sí mismo.

Alberto y Cecilia en la fase tonteo... Han tenido muchas fases, MUCHAS.

Bueno, de momento, hemos dejado a Carlos con claras intenciones de cargarse al Teniente Coronel de un tiro, pero quedando encerrado en un incendio del cual lo salvará el señor Armenteros, algo que, me supongo, trastocará los planes de Carlos-Alberto. Ainss, segunda semana sin Amar y lo sigo echando de menos... Malditos sean los de La 1 y sus ahorros en series ¬¬U

Pero, bueno, sigamos.

Y es que, si hablamos de venganza en la tele, hay otra serie que se empapa de ella, la respira y demás: Nikita. En Nikita básicamente se venga todo el mundo. Nikita, Alex, Michael... Todos se vengan de División porque éste mató a tal o a cual o destrozó tal vida o aquella. Aunque aquí no tenemos miradas fulminantes, sonrisas falsas, actuaciones dignas de Oscar y planes retorcidos. Nop. En Nikita hay hostias por doquier, explosiones, misiones reventadas y demás. Muy entretenido y awesome todo.

Incluso, si cambiamos de gremio, si pasamos de los espías de Nikita a los ladrones de Leverage, tenemos a Nate que, aunque la serie no se basa en su venganza como en el resto, si que nos dieron un arco argumental en el que Nate intentaba vengarse de la compañía de seguros para la que trabajaba y a la que considera responsable de la muerte de su hijo.

Tenía la captura hecha y os la cuelo.
BTW, qué grande es el episodio homenaje a The office.

En España, además, tenemos a Águila Roja donde Gonzalo de Montalvo vivía feliz hasta que mataron a su mujer y, buscando venganza, acabó convertido en un héroe justiciero que va pateando culos malvados, mientras intenta encontrar respuestas al misterio de su familia. Vale, la cuestión de la venganza se acabó en la primera temporada, pero, oye, fue la excusa para que comenzara la historia.

Uh, qué fallo el mío es que, casi me dejo otra serie de esta temporada, una muy, muy guay de la que ya he hablado por aquí: Once upon a time. Aunque, en realidad, hay cosas que no sabemos sobre los personajes y sus motivaciones, los que hemos visto la primera temporada completa, sabemos que la venganza es una parte muy importante de la historia, al fin y al cabo Regina/Evil queen hace todo lo que hace para vengarse, sobre todo de Blancanieves.

De hecho, las miradas de Regina tienen el mismo efecto que las de Emanda o las de la rival de ésta, Victoria Grayson: vamos, que si te las dedicaran, te harías caquita encima. Bua, menuda reunión si las juntáramos a las tres.

Seguramente haya muchas más series/pelis/whatever centradas en la venganza de alguien, pero tampoco es cuestión de escribir la biblia en verso :P