Ah, los ships, esas parejas que nos matan de amor y de pena y de desesperación dependiendo de cómo se desarrolle. Las historias de amor son una parte importante de las series, nos guste o no (aunque yo siempre he sido muy de shippear casi a la mínima), pero eso no quiere decir que lo hagan bien. De hecho, me parece especialmente sangrante el caso de las series de la DC, ya que todas sufren el mismo síndrome: la pareja planeada no les funciona.
Todas las series de la DC han empezado con una historia de amor clara: Oliver y Laurel en Arrow, Barry e Iris en The Flash, Jim y Barbara en Gotham, Ray y Kendra en Legends of tomorrow y Kara y James en Supergirl. Ya en el episodio piloto eran claros con sus intenciones, pero a medida que la historia avanzaba quedaba patente que dichas historias de amor eran un mojón. Así de claro.
Y lo peor es que en muchos casos la situación, aunque ha cambiado, no es que se haya arreglado porque los guionistas de este universo catódico lo de escribir tramas románticas no lo dominan, en absoluto. Al menos en su mayoría, por lo que cabría preguntarse si deberían dejar de intentarlo, leerse un par de novelas románticas o qué. Pero, bueno, esta entrada no va sobre eso, sino sobre el estado de esas tramas en las series de la DC que se emiten en la CW, ya que Gotham no la llevo al día (me he dejado la tercera temporada para verano).
Arrow: la dramática
A lo largo de su primera temporada, Arrow intentó vendernos el romance épico entre Oliver Queen y Laurel Lance, aunque los actores no tenían química ni media y, de hecho, yo era bastante partidaria de que Laurel le partiera la cara a Oliver porque él le puso con los cuernos con su propia hermana. No muy bonito, la verdad. En esas, apareció Felicity y era tan divertida, dicharachera y Emily Brett Rickards tiene tanta química con Stephen Amell que era imposible no caer ante los encantos del Olicity.
De hecho, los guionistas decidieron cambiar radicalmente el enfoque romántico en la segunda temporada, dejando a Laurel como una mera amiga y colocando a Felicity como el claro interés amoroso. ¿El problema? Pues, en mi opinión, hay más de uno: desde la insistencia que tienen en mantener el tono oscuro y dramático, lo que puede resultar bastante agobiante (un día Oliver salvará un gatito de un incendio y le criticaran porque, claro, Oliver es un hombre torturado y hay que machacarle hasta la extenuación, obvio) hasta el hecho de que los guionistas no saben cómo originar un conflicto de manera orgánica.
Al principio, Oliver era un hipócrita que no quería intentarlo con Felicity para no ponerla en peligro, pero sí que la dejaba participar en las misiones (todo tiene muchísimo sentido, sí), pero ahora básicamente utilizan a Felicity como un instrumento de tortura para Oliver. Si él dice blanco, ella dice negro, pero si él dos episodios después dice negro, ella dice blanco. Y así llevamos desde la tercera temporada, lo que me toca las narices porque, por un lado, se nota que sólo marean la perdiz porque tener una pareja unida no les debe estar permitido.
Y, por otro, por el destrozo al personaje de Felicity, que no puede ser más cliché en el sentido más negativo de la palabra. Felicity ahora mismo parece sacada de cualquier serie antigua, donde ella es perfecta, sabe hacer de todo y su única misión en la serie es recriminarle cosas a Oliver tenga o no razón. Si Oliver no mata a Malcolm Merlyn, se cabrea; si vuelve a matar, se vuelve a cabrear; acusa a Oliver de no confiar y ocultar secretos, cuando ella hace lo mismo. Joder, si ha llegado a ofenderse porque Oliver quería rescatar a Diggle de un encarcelamiento que no se merece y, lo que es peor, manda a los aspirantes a detenerlo, como si fueran sus perros de presa.
Así que deberían dejarse de insistir en el drama, adoptar ese estilo más desenfadado y divertido del resto de series y dejar de machacar a uno y volver a la otra bipolar. En serio, si no sabéis plantear conflictos, no lo hagáis y dejadlos juntos y en paz, que en la cuarta temporada no iba nada mal.
The Flash: la terca
Desde que Bary Allen hace su primera aparición en Arrow, lo hace ligado a Iris West, la chica de la que lleva enamorado toda la vida y que no repara en él. Es un punto de partida tan viejo como cualquiera, incluso muchas veces funciona. Muchas veces, que no aquí.
Una vez más, los actores encargados de interpretar a los personajes sencillamente no encajan. De hecho, Candice Patton no es solo una actriz bastante floja, sino que no te la crees en ningún registro: ni cómo hija, ni cómo intrépida reportera, ni mucho menos como enamorada. Todos los demás miembros del reparto tienen química, funcionan, pero ella está como en una realidad paralela, como si no estuviera en la misma serie. También es verdad que Iris West es el personaje más plano que ha poblado todo el Arrowverso. Sé que se suele comparar con Laurel Lance de Arrow, pero yo no estoy nada de acuerdo: Laurel puede caerte mejor o peor, pero tiene un recorrido en la serie, un papel que desentrenar y una magnífica evolución, cosa de la que Iris carece porque ella, bueno, simplemente está ahí.
Además, han ido desarrollando la relación de una forma paupérrima: a Iris le salió el amor por Barry una mañana, que se despertó así, con ese humor, mientras que a estas alturas resulta imposible creer que Barry pueda quererla, sobre todo tras ese arco tan adorable en el que Barry estuvo con Patty. Ves a Grant Gustin divirtiéndose con Shantel Vansanten y te crees que se gustan, que hay algo más, pero luego ves la cita de Barry e Iris y básicamente piensas que van a decir: eh, esto es un coñazo, no funcionamos como pareja, seamos amigos.
¿Pero pasa eso? ¡No! ¡Qué va! Y no lo entiendo, de verdad que no, porque Barry funciona con muchísimos personajes. Por favor, si en un par de episodios de la tercera temporada tiene mucha más química con Tom Felton que con Iris en toda la serie. Oye, en serio, yo siempre le he shippeado con Caitlin, pero que si lo juntan con Julian pues, mira, compro también. O traedme a Patty, tan adorable ella, de vuelta. Cualquier cosa menos tener que tragarme esa relación tan sosa.
Legends of tomorrow: la indefinida
En la primera temporada se empeñaban en darnos drama y más drama con Ray y Kendra, en plan: oh, se quieren, pero ella está destina a estar con Carter porque llevan queriéndose siglos. Y era un puto horror. Si los Rogues me hubieran fundido a uno y congelado al otro, habría hecho la ola. Palabra. Encima, era muy desesperante, porque ahí tenían a Snart y Sara flirteando y, cuando se juntaban, había fuego. Pero apenas pasaron de ahí y no ayuda nada que Snart se sacrificara por el equipo (aunque yo sigo pensando que algún día, cuando Wentworth Miller quiera, volverá).
Y ahora estamos viendo la segunda temporada y está molando cantidad (zombies, ninjas, viajes temporales…) y ya no está el Pasión de halcones, lo que es toda una gran mejora. Y encima las dos nuevas incorporaciones molan mucho. Ahora bien, en el tema romántico, no hay nada claro.
Quiero decir, obviamente a Sara la shippeo hasta con una silla (fuera de bromas, le sigo siendo fiel a Snart en ese sentido, pero tiene escenas molonas con Rip, Nate, Amaya e incluso Ray, que sigue sin ser santo de mi devoción), pero también puede haber tema entre Mick y Amaya. Pero, bueno, no se están definiendo mucho y se están dedicando a darnos aventuras molonas y mucha diversión, así que por mí está más que bien. De hecho, prefiero ese continuo colegueo con un poco de flirteo que la situación de Barry e Iris, por poner un ejemplo.
Eso sí, por fa, ¡recuperadme a mi Snart de la primera temporada! ¡Por fa!
Supergirl: la feliz
Ahora mismo yo soy muy, muy fan de los guionistas de Supergirl y ya he acuñado el término “marcarse un Supergirl” y no dejo de pedir que lo repitan en The Flash. Pero os pongo en antecedentes: en la primera temporada, la dinámica era muy clara, pues Kara estaba loquita por James, éste hacía el idiota para alargar la tensión sexual y el pobre Winn vivía en el friendzone, matándome a mí porque lo shippeaba con Kara. Al final de la primera temporada, Kara y James por fin logran estar juntos...
Y a Kara le costó cinco minutos decirle que no creía que iba a funcionar en el estreno de la segunda temporada, haciéndome completamente feliz. Además, lo contaron muy bien, con esa Kara que de pronto no se sentía cómoda cuando James se convirtió en una realidad y dejó de ser un imposible y fue clara y cortaron de raíz el tema.
Y, desde entonces, Supergirl se ha convertido en la fiesta del amor y del shippeo. Todas las dinámicas son adorables (las hermanas, Hank con las chicas, la amistad de Winn y Mon-El, la de los primos...) y encima hay tantas posibles carpetas que yo vivo en la confusión y no descarto querer una orgía. Porque sigo shippeando a Kara con Winn (jolín, es que Winn tiene unos detalles chulísimos como aprender el idioma de Kripton), pero también la shippeo con Mon-El (un momento para comentar lo adorable y divertido que está Chris Wood en Supergirl) e incluso con Lena Luthor. Bueno, y a estos dos los shippearía con Winn también. Ahí, a lo loco.
No, en serio, yo me pongo el episodio de Supergirl que toca y me paso cuarenta minutos con una sonrisa y disfrutando como una enana. ¡Qué bien les ha sentado el cambiar de cadena (aunque echo de menos a mi adorada Cat Grant)!
Pero si hay un ship que me está dando la vida en Supergirl es el de Alex y Maggie. A ver, a mí Alex en la primera temporada me gustaba con Max (eh, Max, ¿dónde te has metido? Te echo de menos), pero es que cada día me gusta más con Maggie y la forma en la que están desarrollando la sexualidad de Alex me parece muy natural y también muy coherente con el personaje. Por favor, ese discurso de Alex en el bar con sus dudas y dándose cuenta de lo que Winn y nosotros sabemos: le gusta más Maggie que a un tonto una tiza. Eso es así.
Ay, por favor, el día que llegue el macrocrossover voy a implosionar de amor. Que me van a juntar a Sara y Kara (y esperemos Alex) y Barry y... No, en serio, yo no sobrevivo a esos episodios. Lo tengo claro.
Bueno, y vosotros, ¿shippeais algo? ¿Estáis contentos con las series DC este año? ¡Contadme, contadme!
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jueves, 10 de noviembre de 2016
viernes, 3 de junio de 2016
7 superconsejitos para reflotar Arrow
Cuando hablamos de The Flash, Miki suele quejarse de que el único rol que tiene Iris West en la serie es dar El superconsejito del día, algo que me hace mucha gracia porque básicamente es verdad. Así que hoy he decidido versionar a Iris y darles unos cuantos superconsejitos a los guionistas de Arrow para ver si pueden arreglar el desastre que ellos mismos han organizado.
Y es que, aunque la cuarta temporada de Arrow empezó muy bien, ha ido decayendo a medida que avanzó y, aunque creo que no ha sido tan desastrosa como la tercera, tampoco ha estado a la altura y su season finale ha sido súper sosa en comparación con las de las otras series del universo DC. Así que, venga, vamos con Los superconsejitos para reflotar Arrow.
1. Haced algo con los puñeteros flashbacks
Nunca he sido lo que se dice una fan de los flashbacks de Arrow y, de hecho, creo que el peor episodio de la serie es ese que es todo un flashback, creo que allá por la primera temporada. Sin embargo, en las dos primeras temporadas, los flashbacks llevaron a explicar el origen de Slade Wilson y desarrollar la complicada relación entre él y Oliver. Vamos, que tenían una utilidad de cara a la trama.
Pero, ¿alguien me puede decir de qué ha servido la historia de este año? Además de aburrirme y dejarme mirar el móvil sin que me perdiera nada vital. Porque la historia en la isla no tenía ningún tipo de utilidad, ni siquiera exploraba personajes que veíamos en la actualidad. Por ejemplo, en la tercera te contaban el origen de Katana y la relación que tenía Oliver tanto con ella como con su marido, quien le ayudaba. Vale, mira, eso tenía un pase, ¿pero esto? Esto es mero relleno coñazo y o bien hacen algo o bien dejan los flashbacks para momentos puntuales cuando sea estrictamente necesario.
Vamos, es que de esta cuarta temporada sólo salvaría el flashback con Constantine y el que estaba dedicado a la amistad de Oliver y Laurel tras la muerte de Tommy.
2. Presentar al villano en el primer episodio no es buena idea
Vale, veintitrés episodios son muchos y comprendo que cuando sólo tienes a un grupo de luchadores y nada de poderes pues es difícil eso de mantener la tensión y te quita muchas opciones. Sin embargo, es algo un poco de cajón que si introduces al malo como tal en el primer episodio pues vas a perder tensión y la posibilidad de meter giros locos, que mantengan el interés. Eso, por no hablar de que traer a un malo malísimo que no haga mucho durante veintitantos episodios pues como que se pierde tanto credibilidad como esa sensación de peligro que ayuda a meterse en la historia.
Por eso, de cara a la quinta temporada les suplico que hagan como con Merlyn y Slade: no revelar la identidad del malo, ni sus planes, hasta que la temporada esté avanzada. Es mejor tenerlos investigando, luchando a ciegas y que vayan descubriendo cosas que decir: este tío es el villano, daos de hostias durante toda la temporada, pero con cuidadito que todos tenéis que llegar al tramo final.
3. Construid un buen villano, anda
Cuando Damien Darhk fue presentado, era un villano con muchísimo potencial: era poderoso, inquietante y era evidente que contaba con una enorme ventaja en contra del team Arrow. Sin embargo, ha terminado siendo un villano descafeinado que se ha pasado toda la temporada dando discursitos de villano, sin hacer nada realmente chungo, salvo la muerte de la pobre Laurel, que encima fue totalmente gratuita. Quiero decir, la mató porque sí, porque ni siquiera intentó matar a Arrow, que era quien le tocaba las narices de verdad.
Yo he estado pensando y tengo claro qué me gustaría ver de cara a la quinta temporada: Black Syren como villana principal, siendo ese hecho revelado en la finale de invierno. Sería un golpe genial porque sería sorpresivo y como Black Syren es Lauren Lance en versión metahumana de Tierra-2 sería un golpe emocional y, encima, ella tiene poderes. No me digáis que no molaría.
4. La oscuridad cansa, dadme un poco de sentido del humor
Arrow siempre ha sido una serie oscura y Oliver Queen un personaje torturado, pero al principio de la serie había sentido del humor, había ligereza. ¿Dónde ha quedado eso? Porque ahora todos son unos amargados de mucho cuidado y únicamente personajes como Curtis y los señores Smoak han ofrecido algo de humor. Jolín, es que tanta intensidad te satura y hace que todo dios te acabe cayendo mal en un momento o en otro.
Además, las otras series de la DC tienen ese toque de aventura y sentido del humor que les sienta tan bien, pero hay hueco para que haya drama y angustia cuando es necesario. Personajes como Barry Allen, Caitlin Snow o Sara Lance son unos pupas de cuidado, pero no por eso van todo el día dramando y haciendo el gilipollas porque están “torturados”. Así que, por favor, por favor, aprended del resto de series y haced que Arrow sea más animada, por favor, que así las penas se llevan mejor.
5. Dejar que el fandom lleve tu serie no es buena idea
A ver, todos los fans nos hemos quejado alguna vez de que los guionistas siguen empeñados en algo que no nos gusta y no comprendemos por qué no lo cambian. Véase, la fijación de los guionistas de The Flash por meternos la pareja Barry-Iris por los ojos cuando ni funcionan ni haya nadie que la siga. Sin embargo, creo que existe una línea muy fina entre ser crítico y corregir algo que no gusta o no funciona y dejar que la gran mayoría de los fans dicten tus acciones porque son fans, no escritores, y eso se nota.
Precisamente las decisiones tomadas para agradar a esa gran parte del fandom tan ruidosa han sido las que no han funcionado: la gran importancia del Olicity en detrimento de la acción pura y dura, el protagonismo desmedido de Felicity o la muerte de Laurel han sido decisiones que, en mi opinión, no han venido nada bien a Arrow. Al igual que el dejar a Malcolm Merlyn permanentemente en la serie porque es John Barrowman y tiene su legión de fans. Así que, por favor, señores guionistas, tened algo de criterio y, aunque no digo yo que mandéis al fandom a tomar viento fresco, sí que tomad cierta distancia porque suele ser mejor para las historias.
6. Cuidado con el manejo de los personajes
A ver, en realidad va todo un poco relacionado, pero es que la gran mayoría de personajes este año ha estado inaguantable: Malcolm Merlyn no sirve para nada, salvo para dar por culo y volver loca a la pobre Thea cada x tiempo; Dig es un auténtico peñazo de personaje y sigo diciendo que él debería haber muerto en lugar de Laurel, quien sí tenía recorrido y varias facetas que explorar y luego tenemos a Felicity.
Ay, Felicity.
A ver, yo quiero mucho a Felicity y por eso creo que tengo más manga ancha con ella. Quiero decir, que a Dig le habré deseado la muerte como que mil veces a lo largo de la temporada, pero no lo eh hecho con Felicity, a pesar de los intentos de los guionistas.
Y es que Felicity ha abrazado por completo ese rol de Mary Sue que ya se estaba viendo en temporadas anteriores. Felicity es perfecta. Felicity hace todo bien. Felicity siempre tiene razón y es la mejor y le da mil vueltas a los otros personajes. Jolín, vale que Felicity mole, que lo hace, pero otra cosa es dotarla de esa superioridad que tiene sobre todos los personajes y que la hace un poco insoportable. Además, han logrado que, siendo ella la que tenía razones para enfadarse con Oliver, sea un poco bastante petarda.
Porque ahora mismo parece que Felicity ha sido diseñada para amargarle la vida a Oliver y juzgarle. Bueno, como a todos los demás, porque cómo se pasa con Dig, estando éste en la miseria tras la muerte de Laurel. Pero, a lo que iba, Felicity se ha erigido una especie de tirana sin piedad y con doble rasero que decide lo que está bien y está mal: desde querer inmiscuirse en la decisión sobre miniOliver, hasta ordenarle a Oliver que mate a Darhk, mientras le hunde en la miseria por ser oscuro y no haber cambiado, lo que, por una vez, no era así.
Pero, bueno, parece que en la finale ha vuelto a ser ella misma y se ha agradecido verla tan alegre y tan friki como solía ser. Así que, por favor, ¡devolvedme a mi Felicity divertida y no a la reina del drama, por fa, por fa!
7. No escribáis dramas parejiles. No sabéis hacerlo. Asumidlo
El último punto va relacionado con lo anterior. A mí me gusta la pareja Olicity, de verdad. Y siempre me ha gustado precisamente porque Felicity era alegre y le transmitía eso a Oliver y era todo como muy mono y divertido. Y precisamente es lo que nos dieron al principio y lo que funcionaba porque era ligero y era bonito ver a Oliver evolucionar y confiar en ella y tomar las decisiones conjuntamente en lugar de ser el tirano petardo de la temporada pasada.
No obstante, decidieron tirar por el drama. Ah, el drama, qué mal se les da escribirlo a esta gente. Hay guionistas que te pueden escribir cómo se rompe una relación y que el sufrimiento sea mayor porque eres incapaz de elegir bando, ya que entiendes a los dos (por ejemplo, en la segunda de Daredevil hemos tenido una historia así y era imposible no entender a todas las partes implicadas), pero los guionistas de Arrow no pueden. Ellos siempre hacen que una de las dos partes sea odiosa y torture a la otra: Diggle no atendiendo a razones para joder a Oliver, Oliver no queriendo estar con Felicity, Felicity hundiendo en la miseria a Oliver a la primera de cambio...
Por eso, dejaos de dramas, por favor. Porque, encima, los personajes que mejor funcionan son esos que no son unos intensos de la vida. Creo que en esta temporada con las dos únicas personas que no me he cabreado han sido Laurel y Thea, precisamente porque no la tomaban con los demás a pesar de tener problemas. Así que en la quinta dadme un grupo unido, sin problemas y, si vais a seguir apostando por Olicity, que estén juntos y sin dramas importantes, aunque tengan sus peleas.
Habrá que ver cómo hacen la quinta, aunque a mí me da esperanzas el hecho de que Curtis vaya a ser fijo y también el que vaya a haber crossovers a cuatro. Si Arrow gana cuando aparece Barry Allen en Star City, me imagino que también lo hará cuando lo haga Kara Danvers.Eso sí, espero que también les dé por recuperar a Constantine y Vixen, ya sea para Arrow (le dieron mucha vida a la serie en los episodios en los que estuvieron y Matt Ryan es tan... argg. Pues eso) o para las demás (Legends sería una buena opción).
Y es que, aunque la cuarta temporada de Arrow empezó muy bien, ha ido decayendo a medida que avanzó y, aunque creo que no ha sido tan desastrosa como la tercera, tampoco ha estado a la altura y su season finale ha sido súper sosa en comparación con las de las otras series del universo DC. Así que, venga, vamos con Los superconsejitos para reflotar Arrow.
1. Haced algo con los puñeteros flashbacks
Nunca he sido lo que se dice una fan de los flashbacks de Arrow y, de hecho, creo que el peor episodio de la serie es ese que es todo un flashback, creo que allá por la primera temporada. Sin embargo, en las dos primeras temporadas, los flashbacks llevaron a explicar el origen de Slade Wilson y desarrollar la complicada relación entre él y Oliver. Vamos, que tenían una utilidad de cara a la trama.
Pero, ¿alguien me puede decir de qué ha servido la historia de este año? Además de aburrirme y dejarme mirar el móvil sin que me perdiera nada vital. Porque la historia en la isla no tenía ningún tipo de utilidad, ni siquiera exploraba personajes que veíamos en la actualidad. Por ejemplo, en la tercera te contaban el origen de Katana y la relación que tenía Oliver tanto con ella como con su marido, quien le ayudaba. Vale, mira, eso tenía un pase, ¿pero esto? Esto es mero relleno coñazo y o bien hacen algo o bien dejan los flashbacks para momentos puntuales cuando sea estrictamente necesario.
Vamos, es que de esta cuarta temporada sólo salvaría el flashback con Constantine y el que estaba dedicado a la amistad de Oliver y Laurel tras la muerte de Tommy.
2. Presentar al villano en el primer episodio no es buena idea
Vale, veintitrés episodios son muchos y comprendo que cuando sólo tienes a un grupo de luchadores y nada de poderes pues es difícil eso de mantener la tensión y te quita muchas opciones. Sin embargo, es algo un poco de cajón que si introduces al malo como tal en el primer episodio pues vas a perder tensión y la posibilidad de meter giros locos, que mantengan el interés. Eso, por no hablar de que traer a un malo malísimo que no haga mucho durante veintitantos episodios pues como que se pierde tanto credibilidad como esa sensación de peligro que ayuda a meterse en la historia.
Por eso, de cara a la quinta temporada les suplico que hagan como con Merlyn y Slade: no revelar la identidad del malo, ni sus planes, hasta que la temporada esté avanzada. Es mejor tenerlos investigando, luchando a ciegas y que vayan descubriendo cosas que decir: este tío es el villano, daos de hostias durante toda la temporada, pero con cuidadito que todos tenéis que llegar al tramo final.
3. Construid un buen villano, anda
Cuando Damien Darhk fue presentado, era un villano con muchísimo potencial: era poderoso, inquietante y era evidente que contaba con una enorme ventaja en contra del team Arrow. Sin embargo, ha terminado siendo un villano descafeinado que se ha pasado toda la temporada dando discursitos de villano, sin hacer nada realmente chungo, salvo la muerte de la pobre Laurel, que encima fue totalmente gratuita. Quiero decir, la mató porque sí, porque ni siquiera intentó matar a Arrow, que era quien le tocaba las narices de verdad.
Yo he estado pensando y tengo claro qué me gustaría ver de cara a la quinta temporada: Black Syren como villana principal, siendo ese hecho revelado en la finale de invierno. Sería un golpe genial porque sería sorpresivo y como Black Syren es Lauren Lance en versión metahumana de Tierra-2 sería un golpe emocional y, encima, ella tiene poderes. No me digáis que no molaría.
4. La oscuridad cansa, dadme un poco de sentido del humor
Arrow siempre ha sido una serie oscura y Oliver Queen un personaje torturado, pero al principio de la serie había sentido del humor, había ligereza. ¿Dónde ha quedado eso? Porque ahora todos son unos amargados de mucho cuidado y únicamente personajes como Curtis y los señores Smoak han ofrecido algo de humor. Jolín, es que tanta intensidad te satura y hace que todo dios te acabe cayendo mal en un momento o en otro.
Además, las otras series de la DC tienen ese toque de aventura y sentido del humor que les sienta tan bien, pero hay hueco para que haya drama y angustia cuando es necesario. Personajes como Barry Allen, Caitlin Snow o Sara Lance son unos pupas de cuidado, pero no por eso van todo el día dramando y haciendo el gilipollas porque están “torturados”. Así que, por favor, por favor, aprended del resto de series y haced que Arrow sea más animada, por favor, que así las penas se llevan mejor.
5. Dejar que el fandom lleve tu serie no es buena idea
A ver, todos los fans nos hemos quejado alguna vez de que los guionistas siguen empeñados en algo que no nos gusta y no comprendemos por qué no lo cambian. Véase, la fijación de los guionistas de The Flash por meternos la pareja Barry-Iris por los ojos cuando ni funcionan ni haya nadie que la siga. Sin embargo, creo que existe una línea muy fina entre ser crítico y corregir algo que no gusta o no funciona y dejar que la gran mayoría de los fans dicten tus acciones porque son fans, no escritores, y eso se nota.
Precisamente las decisiones tomadas para agradar a esa gran parte del fandom tan ruidosa han sido las que no han funcionado: la gran importancia del Olicity en detrimento de la acción pura y dura, el protagonismo desmedido de Felicity o la muerte de Laurel han sido decisiones que, en mi opinión, no han venido nada bien a Arrow. Al igual que el dejar a Malcolm Merlyn permanentemente en la serie porque es John Barrowman y tiene su legión de fans. Así que, por favor, señores guionistas, tened algo de criterio y, aunque no digo yo que mandéis al fandom a tomar viento fresco, sí que tomad cierta distancia porque suele ser mejor para las historias.
6. Cuidado con el manejo de los personajes
A ver, en realidad va todo un poco relacionado, pero es que la gran mayoría de personajes este año ha estado inaguantable: Malcolm Merlyn no sirve para nada, salvo para dar por culo y volver loca a la pobre Thea cada x tiempo; Dig es un auténtico peñazo de personaje y sigo diciendo que él debería haber muerto en lugar de Laurel, quien sí tenía recorrido y varias facetas que explorar y luego tenemos a Felicity.
Ay, Felicity.
A ver, yo quiero mucho a Felicity y por eso creo que tengo más manga ancha con ella. Quiero decir, que a Dig le habré deseado la muerte como que mil veces a lo largo de la temporada, pero no lo eh hecho con Felicity, a pesar de los intentos de los guionistas.
Y es que Felicity ha abrazado por completo ese rol de Mary Sue que ya se estaba viendo en temporadas anteriores. Felicity es perfecta. Felicity hace todo bien. Felicity siempre tiene razón y es la mejor y le da mil vueltas a los otros personajes. Jolín, vale que Felicity mole, que lo hace, pero otra cosa es dotarla de esa superioridad que tiene sobre todos los personajes y que la hace un poco insoportable. Además, han logrado que, siendo ella la que tenía razones para enfadarse con Oliver, sea un poco bastante petarda.
Porque ahora mismo parece que Felicity ha sido diseñada para amargarle la vida a Oliver y juzgarle. Bueno, como a todos los demás, porque cómo se pasa con Dig, estando éste en la miseria tras la muerte de Laurel. Pero, a lo que iba, Felicity se ha erigido una especie de tirana sin piedad y con doble rasero que decide lo que está bien y está mal: desde querer inmiscuirse en la decisión sobre miniOliver, hasta ordenarle a Oliver que mate a Darhk, mientras le hunde en la miseria por ser oscuro y no haber cambiado, lo que, por una vez, no era así.
Pero, bueno, parece que en la finale ha vuelto a ser ella misma y se ha agradecido verla tan alegre y tan friki como solía ser. Así que, por favor, ¡devolvedme a mi Felicity divertida y no a la reina del drama, por fa, por fa!
7. No escribáis dramas parejiles. No sabéis hacerlo. Asumidlo
El último punto va relacionado con lo anterior. A mí me gusta la pareja Olicity, de verdad. Y siempre me ha gustado precisamente porque Felicity era alegre y le transmitía eso a Oliver y era todo como muy mono y divertido. Y precisamente es lo que nos dieron al principio y lo que funcionaba porque era ligero y era bonito ver a Oliver evolucionar y confiar en ella y tomar las decisiones conjuntamente en lugar de ser el tirano petardo de la temporada pasada.
¿Por qué no se han podido pasar así toda la temporada y como complemento a las tramas?
No obstante, decidieron tirar por el drama. Ah, el drama, qué mal se les da escribirlo a esta gente. Hay guionistas que te pueden escribir cómo se rompe una relación y que el sufrimiento sea mayor porque eres incapaz de elegir bando, ya que entiendes a los dos (por ejemplo, en la segunda de Daredevil hemos tenido una historia así y era imposible no entender a todas las partes implicadas), pero los guionistas de Arrow no pueden. Ellos siempre hacen que una de las dos partes sea odiosa y torture a la otra: Diggle no atendiendo a razones para joder a Oliver, Oliver no queriendo estar con Felicity, Felicity hundiendo en la miseria a Oliver a la primera de cambio...
Por eso, dejaos de dramas, por favor. Porque, encima, los personajes que mejor funcionan son esos que no son unos intensos de la vida. Creo que en esta temporada con las dos únicas personas que no me he cabreado han sido Laurel y Thea, precisamente porque no la tomaban con los demás a pesar de tener problemas. Así que en la quinta dadme un grupo unido, sin problemas y, si vais a seguir apostando por Olicity, que estén juntos y sin dramas importantes, aunque tengan sus peleas.
Habrá que ver cómo hacen la quinta, aunque a mí me da esperanzas el hecho de que Curtis vaya a ser fijo y también el que vaya a haber crossovers a cuatro. Si Arrow gana cuando aparece Barry Allen en Star City, me imagino que también lo hará cuando lo haga Kara Danvers.Eso sí, espero que también les dé por recuperar a Constantine y Vixen, ya sea para Arrow (le dieron mucha vida a la serie en los episodios en los que estuvieron y Matt Ryan es tan... argg. Pues eso) o para las demás (Legends sería una buena opción).
jueves, 21 de abril de 2016
Una defensa de Laurel Lance
Aprovechando que Arrow sigue de parón tras su último (y polémico) episodio, voy a escribir una entrada que lleva rondándome la cabeza mucho, pero mucho tiempo. Y es que, aunque no es la primera vez que lo digo por aquí, quiero recordarlo: a mí me encanta Laurel Lance.
Sí, sí, ya lo sé, opinión impopular, sobre todo entre el fandom femenino. En tuiter me lo han dicho unas cuantas veces, pero yo sigo defendiendo a Laurel Lance. Así que aquí tenéis varias razones por las que creo que Laurel Lance es un gran personaje y que, de hecho, es de los mejores personajes que tiene Arrow en su haber.
No es una reina del drama (y eso que tiene razones)
Es cierto que Laurel tuvo una segunda temporada muy mala y que no encontró su sitio hasta que supo que Oliver Queen era Arrow. Pero, seamos sinceros, ¿qué personaje de Arrow no ha pasado por una mala racha? Porque no hay ninguno. Ninguno. Thea era una niñata ahostiable en la primera temporada, Oliver ha tenido momentos que daban ganas de zurrarle muy fuerte, Felicity parecía bipolar en la tercera temporada, Dig no sólo es aburrido sino que cuando es intenso resulta odioso y Lance siempre se ha movido entre molar y dar por saco.
Por eso, no creo que haya que tener en cuenta la época horrible de Laurel porque, además, lleva más de dos temporadas habiendo superado ese bajón. Encima, seamos honestos: ¿es que Laurel no tendría motivos para ir dramando por la vida?
Pensemos fríamente en la historia de Laurel: su novio (del que está completamente enamorada) la engaña sistemáticamente hasta el punto de que se lleva a su propia hermana a un viaje romántico, en el que ambos mueren y es entonces cuando Laurel se entera de la traición. Eso también provoca que su madre la abandone y la deje a solas con un padre alcohólico que la trata a patadas. Cinco años más tarde, con la vida más o menos resuelta y con una relación incipiente con Tommy Merlyn, Oliver vuelve a su vida. Por si eso no fuera suficiente, apuesta por Tommy, que muere y no es el único porque luego recupera a su hermana para que la vuelvan a matar. En resumidas cuentas, a Laurel no pueden darle más hostias porque es imposible.
Vamos, que esta pobre chica vive en un blow mind perpetuo. Como para volverse loca.
Pero Laurel, más allá de su época horrible de la segunda temporada, no va montando ningún drama, ni llorando, ni nada por el estilo. De hecho, era curioso que en la tercera temporada Felicity dramara por la negativa de Oliver a matar a Malcolm Merlyn, mientras que Laurel, a pesar de no compartir su decisión y ser la hermana de Sara, no lo hacía.
Ni siquiera con el descubrimiento del hijo de Oliver, que fue concebido mientras él estaba con Laurel, la muchacha dijo esta boca es mía y se dedicó a ayudar como la que más. Vamos, encima que Oliver fue un cabrón con ella, la pobre Laurel nunca se lo ha echado en cara y ha sido uno de sus máximos apoyos y no la petarda de turno, papel en el que podría haber caído muy fácilmente.
Porque se convirtió en una heroína y es una gran persona
Laurel será una de las personas más bondadosas de Star City. Al igual que todos los personajes de Arrow, Laurel es un alma torturada (me remito de nuevo a su historial), pero a diferencia de casi todos, Laurel decidió sacar algo positivo: en lugar de ser idiota, abandonarse a la soledad o cualquier otra paranoia, convirtió su rabia en el motor de ser Black Canary y salvar a la gente.
Así, desde la tercera temporada, no sólo la hemos visto convertirse en una heroína contra viento y marea, sino que ha demostrado que tiene un corazón de oro. Laurel no sólo es el apoyo de todo su equipo cuando toca, sino que intenta ayudar a todo el mundo ya sea como heroína enmascarada, ya sea como fiscal. Vamos, la pobre se está muriendo y se dedica a intentar ayudar a Oliver a recuperar a Felicity. ¿Se puede ser mejor persona que eso? Otra cuestión es que los guionistas hayan hecho que la parejita le robe hasta la escena de muerte, algo que Laurel no se merecía. Pero no quiero salirme del tema.
Porque es un personaje atípico y eso mola
La ficción suele relegar a los personajes femeninos a los mismos roles: la novia del héroe, el personaje dulce, la reina de la moralidad... Hasta en las series donde los personajes femeninos se salen del molde, siempre hay ciertas características que no suelen tener, como ser un personaje lleno de ira. Por poner un ejemplo, la agente May de Agents of Shield es toda una badass, pero por lo general es más fría que iracunda; por otro lado, Octavia en The 100 se ha enfadado (generalmente con razón), pero no se la puede describir como alguien rabioso.
Laurel Lance, por el contrario, es una chica llena de rabia, que ha roto muchos clichés y eso deberíamos apreciarlo.
En primer lugar, ha demostrado que no es necesario estar relegada a una historia de amor para tener interés. De hecho, Laurel ganó muchísimo cuando los guionistas comprendieron que no funcionaba como novia del héroe y le dieron su propia identidad. Su viaje para ser Black Canary y su relación con su hermana eran muchísimo mejores historias que el tira y afloja que pudiera tener con Oliver Queen.
Además, Laurel ha demostrado que se puede ser una chica maja y agradable y al mismo tiempo alguien con problemas. Porque Laurel es una buena amiga, alguien que ha estado ahí para cualquiera del equipo, pero también alguien que lo ha pasado mal y usó ese dolor para superarse a sí misma y convertirse en alguien que era capaz de salvarse a sí misma. Porque Laurel superó el alcoholismo, la muerte de Tommy y cualquier problema ella sola, sin que nadie le echara una mano, aunque su padre y Oliver intentaran cuidar de ella.
Porque creo que su mayor problema es ser una chica
Vale, vale, un momento, antes de llevaros las manos a la cabeza, dejad que me explique. Siempre he pensado que la ficción en muchas ocasiones no hace justicia a sus personajes femeninos, es que ni siquiera las mujeres escriben buenos personajes femeninos. Las mujeres más patéticas y odiosas de la ficción que se me ocurren siempre han salido de la pluma de una autora (hola, Anastasia Steel) o, por poner un ejemplo más concreto, La que se avecina es llevada por una mujer y la mayoría de los personajes femeninos son francamente desagradables y torturadores de los personajes masculinos.
Pues bien también creo que nosotros, los espectadores, no juzgamos a los personajes de ambos sexos por igual, creo que somos más duros con un personaje femenino que con uno masculino. Así, por ejemplo, a una chica no tardamos nada en acusarla de ser una Mary Sue, pero nunca habré oído esa crítica a un personaje masculino y no será porque no los hay en ficción: Jon Nieve, Neal Caffrey, Ichabod Crane...
Por eso creo que el mayor problema de Laurel, sin contar a esa gente que sólo la odia porque la ve como una rival de Felicity por el corazón de Oliver Queen (que no sé qué serie habrán estado viendo, pero bueno), es que es una chica. Seguramente ahora os pensáis que estoy loca, pero lo creo muy firmemente. Al fin y al cabo la historia de Laurel es bastante parecida a la de Oliver, pero sólo se la critica a ella: una muerte cataliza el que se convierta en héroe, algo que no les resulta sencillo, aunque lo logran; son capaces de lo que sea por sus respectivas hermanas, tienen relaciones complejas y afectivas con sus padres, ambos hacen lo que creen que deben sin dejar que nadie les disuada o se entrometa...
De hecho, era curioso como nadie comentó el que Oliver resucitara a Thea en el Pozo de Lázaro, pero a Laurel se le dijo de todo por resucitar a su propia hermana. ¿Por qué hay que criticarla a ella y no a él, sobre todo cuando ambos fueron advertidos de los problemas que iban a desencadenar?
Y es que nosotros, los espectadores, muchas veces donde en una mujer vemos a una petarda de mucho cuidado, en un hombre vemos a una pobre alma torturada por la que suspirar. Mucho más petardos son personajes como Damon Salvatore o Klaus Michaelson, pero no se les suele considerar así, sino que son los antihéroes de sus ficciones, los pobres incomprendidos por el resto de personajes. Curiosamente, antihéroes hay muchos, mientras que antiheroínas muy, muy pocas (y casi todas las que se me ocurren son de ficciones españolas, por cierto), al igual que los villanos masculinos suelen ser mucho más agradecidos que los femeninos.
Por eso creo que si Laurel fuera un hombre, no sería tan criticada y me parece un poco triste, la verdad, sobre todo porque no creo que ella se lo merezca. Al igual que no creo que se merezca el que la mataran porque, según el propio creador, era un personaje que estaba quemado. Sí, ya, claro, Laurel, ¿no? Dig lleva sin pintar nada más de dos temporadas, mientras que Laurel sí que daba juego, pero según él es Laurel la que estaba agotada.
Ojo, no voy a culpar de la muerte de Laurel a la pareja Olicity (a mí me gustan, aunque sí que creo que se les ha ido de las manos el tema: la historia de amor debería ser un añadido, no algo sobre lo que girar la serie), pero sí que creo que el creador se arriesgó cero al acabar con el personaje no que estaba más quemado (Malcolm y Diggle podrían pelearse por ese papel), sino con el único cuya muerte iba a ser celebrada por una gran parte de los seguidores de Arrow.
Eso sí, a mí me sigue pareciendo fatal porque fue Laurel la que mantuvo a flote la tercera temporada y encontró su lugar tras que ser el interés romántico del prota no funcionaran (ya podrían aprender en The Flash, porque Iris sigue sin pintar nada en su serie y tiene pinta de seguir así). Y porque, jolín, menuda temporada está siendo para los personajes femeninos, así, en general.
Sólo espero que a la pobre Katie Cassidy la cambien a otra serie del Arrowverso, aprovechando que en The Flash han desarrollado el tema del multiverso y los dobles. Yo qué sé, podrían traer una Laurel metahumana con los poderes del cómic o añadirla al grupo de Legends of tomorrow (sin ir más lejos, Laurel le da mil vueltas a Kendra, que la pobre es muy, muy sosa).
Sí, sí, ya lo sé, opinión impopular, sobre todo entre el fandom femenino. En tuiter me lo han dicho unas cuantas veces, pero yo sigo defendiendo a Laurel Lance. Así que aquí tenéis varias razones por las que creo que Laurel Lance es un gran personaje y que, de hecho, es de los mejores personajes que tiene Arrow en su haber.
No es una reina del drama (y eso que tiene razones)
Es cierto que Laurel tuvo una segunda temporada muy mala y que no encontró su sitio hasta que supo que Oliver Queen era Arrow. Pero, seamos sinceros, ¿qué personaje de Arrow no ha pasado por una mala racha? Porque no hay ninguno. Ninguno. Thea era una niñata ahostiable en la primera temporada, Oliver ha tenido momentos que daban ganas de zurrarle muy fuerte, Felicity parecía bipolar en la tercera temporada, Dig no sólo es aburrido sino que cuando es intenso resulta odioso y Lance siempre se ha movido entre molar y dar por saco.
Por eso, no creo que haya que tener en cuenta la época horrible de Laurel porque, además, lleva más de dos temporadas habiendo superado ese bajón. Encima, seamos honestos: ¿es que Laurel no tendría motivos para ir dramando por la vida?
Pensemos fríamente en la historia de Laurel: su novio (del que está completamente enamorada) la engaña sistemáticamente hasta el punto de que se lleva a su propia hermana a un viaje romántico, en el que ambos mueren y es entonces cuando Laurel se entera de la traición. Eso también provoca que su madre la abandone y la deje a solas con un padre alcohólico que la trata a patadas. Cinco años más tarde, con la vida más o menos resuelta y con una relación incipiente con Tommy Merlyn, Oliver vuelve a su vida. Por si eso no fuera suficiente, apuesta por Tommy, que muere y no es el único porque luego recupera a su hermana para que la vuelvan a matar. En resumidas cuentas, a Laurel no pueden darle más hostias porque es imposible.
Vamos, que esta pobre chica vive en un blow mind perpetuo. Como para volverse loca.
La vida de Laurel resumida en un gif y sabéis que es así.
Pero Laurel, más allá de su época horrible de la segunda temporada, no va montando ningún drama, ni llorando, ni nada por el estilo. De hecho, era curioso que en la tercera temporada Felicity dramara por la negativa de Oliver a matar a Malcolm Merlyn, mientras que Laurel, a pesar de no compartir su decisión y ser la hermana de Sara, no lo hacía.
Ni siquiera con el descubrimiento del hijo de Oliver, que fue concebido mientras él estaba con Laurel, la muchacha dijo esta boca es mía y se dedicó a ayudar como la que más. Vamos, encima que Oliver fue un cabrón con ella, la pobre Laurel nunca se lo ha echado en cara y ha sido uno de sus máximos apoyos y no la petarda de turno, papel en el que podría haber caído muy fácilmente.
Porque se convirtió en una heroína y es una gran persona
Laurel será una de las personas más bondadosas de Star City. Al igual que todos los personajes de Arrow, Laurel es un alma torturada (me remito de nuevo a su historial), pero a diferencia de casi todos, Laurel decidió sacar algo positivo: en lugar de ser idiota, abandonarse a la soledad o cualquier otra paranoia, convirtió su rabia en el motor de ser Black Canary y salvar a la gente.
Así, desde la tercera temporada, no sólo la hemos visto convertirse en una heroína contra viento y marea, sino que ha demostrado que tiene un corazón de oro. Laurel no sólo es el apoyo de todo su equipo cuando toca, sino que intenta ayudar a todo el mundo ya sea como heroína enmascarada, ya sea como fiscal. Vamos, la pobre se está muriendo y se dedica a intentar ayudar a Oliver a recuperar a Felicity. ¿Se puede ser mejor persona que eso? Otra cuestión es que los guionistas hayan hecho que la parejita le robe hasta la escena de muerte, algo que Laurel no se merecía. Pero no quiero salirme del tema.
Porque es un personaje atípico y eso mola
La ficción suele relegar a los personajes femeninos a los mismos roles: la novia del héroe, el personaje dulce, la reina de la moralidad... Hasta en las series donde los personajes femeninos se salen del molde, siempre hay ciertas características que no suelen tener, como ser un personaje lleno de ira. Por poner un ejemplo, la agente May de Agents of Shield es toda una badass, pero por lo general es más fría que iracunda; por otro lado, Octavia en The 100 se ha enfadado (generalmente con razón), pero no se la puede describir como alguien rabioso.
Laurel Lance, por el contrario, es una chica llena de rabia, que ha roto muchos clichés y eso deberíamos apreciarlo.
En primer lugar, ha demostrado que no es necesario estar relegada a una historia de amor para tener interés. De hecho, Laurel ganó muchísimo cuando los guionistas comprendieron que no funcionaba como novia del héroe y le dieron su propia identidad. Su viaje para ser Black Canary y su relación con su hermana eran muchísimo mejores historias que el tira y afloja que pudiera tener con Oliver Queen.
Además, Laurel ha demostrado que se puede ser una chica maja y agradable y al mismo tiempo alguien con problemas. Porque Laurel es una buena amiga, alguien que ha estado ahí para cualquiera del equipo, pero también alguien que lo ha pasado mal y usó ese dolor para superarse a sí misma y convertirse en alguien que era capaz de salvarse a sí misma. Porque Laurel superó el alcoholismo, la muerte de Tommy y cualquier problema ella sola, sin que nadie le echara una mano, aunque su padre y Oliver intentaran cuidar de ella.
Porque creo que su mayor problema es ser una chica
Vale, vale, un momento, antes de llevaros las manos a la cabeza, dejad que me explique. Siempre he pensado que la ficción en muchas ocasiones no hace justicia a sus personajes femeninos, es que ni siquiera las mujeres escriben buenos personajes femeninos. Las mujeres más patéticas y odiosas de la ficción que se me ocurren siempre han salido de la pluma de una autora (hola, Anastasia Steel) o, por poner un ejemplo más concreto, La que se avecina es llevada por una mujer y la mayoría de los personajes femeninos son francamente desagradables y torturadores de los personajes masculinos.
Pues bien también creo que nosotros, los espectadores, no juzgamos a los personajes de ambos sexos por igual, creo que somos más duros con un personaje femenino que con uno masculino. Así, por ejemplo, a una chica no tardamos nada en acusarla de ser una Mary Sue, pero nunca habré oído esa crítica a un personaje masculino y no será porque no los hay en ficción: Jon Nieve, Neal Caffrey, Ichabod Crane...
Por eso creo que el mayor problema de Laurel, sin contar a esa gente que sólo la odia porque la ve como una rival de Felicity por el corazón de Oliver Queen (que no sé qué serie habrán estado viendo, pero bueno), es que es una chica. Seguramente ahora os pensáis que estoy loca, pero lo creo muy firmemente. Al fin y al cabo la historia de Laurel es bastante parecida a la de Oliver, pero sólo se la critica a ella: una muerte cataliza el que se convierta en héroe, algo que no les resulta sencillo, aunque lo logran; son capaces de lo que sea por sus respectivas hermanas, tienen relaciones complejas y afectivas con sus padres, ambos hacen lo que creen que deben sin dejar que nadie les disuada o se entrometa...
De hecho, era curioso como nadie comentó el que Oliver resucitara a Thea en el Pozo de Lázaro, pero a Laurel se le dijo de todo por resucitar a su propia hermana. ¿Por qué hay que criticarla a ella y no a él, sobre todo cuando ambos fueron advertidos de los problemas que iban a desencadenar?
Y es que nosotros, los espectadores, muchas veces donde en una mujer vemos a una petarda de mucho cuidado, en un hombre vemos a una pobre alma torturada por la que suspirar. Mucho más petardos son personajes como Damon Salvatore o Klaus Michaelson, pero no se les suele considerar así, sino que son los antihéroes de sus ficciones, los pobres incomprendidos por el resto de personajes. Curiosamente, antihéroes hay muchos, mientras que antiheroínas muy, muy pocas (y casi todas las que se me ocurren son de ficciones españolas, por cierto), al igual que los villanos masculinos suelen ser mucho más agradecidos que los femeninos.
Por eso creo que si Laurel fuera un hombre, no sería tan criticada y me parece un poco triste, la verdad, sobre todo porque no creo que ella se lo merezca. Al igual que no creo que se merezca el que la mataran porque, según el propio creador, era un personaje que estaba quemado. Sí, ya, claro, Laurel, ¿no? Dig lleva sin pintar nada más de dos temporadas, mientras que Laurel sí que daba juego, pero según él es Laurel la que estaba agotada.
Ojo, no voy a culpar de la muerte de Laurel a la pareja Olicity (a mí me gustan, aunque sí que creo que se les ha ido de las manos el tema: la historia de amor debería ser un añadido, no algo sobre lo que girar la serie), pero sí que creo que el creador se arriesgó cero al acabar con el personaje no que estaba más quemado (Malcolm y Diggle podrían pelearse por ese papel), sino con el único cuya muerte iba a ser celebrada por una gran parte de los seguidores de Arrow.
Eso sí, a mí me sigue pareciendo fatal porque fue Laurel la que mantuvo a flote la tercera temporada y encontró su lugar tras que ser el interés romántico del prota no funcionaran (ya podrían aprender en The Flash, porque Iris sigue sin pintar nada en su serie y tiene pinta de seguir así). Y porque, jolín, menuda temporada está siendo para los personajes femeninos, así, en general.
Sólo espero que a la pobre Katie Cassidy la cambien a otra serie del Arrowverso, aprovechando que en The Flash han desarrollado el tema del multiverso y los dobles. Yo qué sé, podrían traer una Laurel metahumana con los poderes del cómic o añadirla al grupo de Legends of tomorrow (sin ir más lejos, Laurel le da mil vueltas a Kendra, que la pobre es muy, muy sosa).
jueves, 11 de febrero de 2016
Diez ships que me hacen sufrir (y mucho)
Se acerca San Valentín y no sé si haré alguna entrada un poco moñas sobre el amor y las series o algo así. De momento, para calentar motores, voy a escribir sobre... tachán, tachán… (es para darle más emoción)… Ships actuales que me dan muy mala vida.
En serio, yo empiezo a sospechar que las cadenas, con la CW al frente, tienen una conspiración para rompernos la patata, torturarnos o algo. Porque menuda rachita shipperil que llevamos, macho. Así que, nada, aquí tenéis a diez parejas actuales, a las que shippeo, y que me tienen sufriendo cual perra:
1. Jane y Michael en Jane the Virgin
Empiezo por ellos porque creo que ninguna otra tiene tanto angst a sus espaldas como estos dos. Hagamos un pequeño resumen de la situación: están felizmente comprometidos, cuando Jane acaba inseminada accidentalmente con el semen de otro (Rafael), rompen, acaban volviendo a flirtear, se dan el beso más épico EVER y, cuando parece que van a volver, Rafael nos jode a todos y logra que se separen.
Ahora mismo Jane y Michael no están teniendo escenas juntos. De hecho, el pobre Michael lleva ya unos cuantos episodios relegado únicamente a la trama de investigación, pero yo creo que lo están haciendo a propósito. Los guionistas no quieren que tengan escenas juntos para que Jane (que estuvo dos años con Michael, después en una relación seria con Rafael y luego con el triángulo) tenga un tiempo para conocerse a sí misma y tener citas. Pero, vamos, que los guionistas se están tomando tan en serio el tema que, por ejemplo, no conocemos a la novia de Michael.
Es decir, que soy bastante positiva respecto al futuro (o ilusa, como prefiráis) y encima la serie me está dando momentos muy monos con Petra y Rafael. Pero eso no quita que no eche de menos las escenas de estos dos y el ver a Michael tan integrado con la familia de ella. Jolín, que os queréis, que está claro, ¡volved pronto, coño! ¡Que me desespero y os shippeo mucho!
2. Bellamy y Clarke en The 100
En The 100 no hay mucho hueco para el amor, pero aún así hay varias parejas. Algunas son muy canon, como Octavia y Lincoln, otras parece que están empezando como Abby y Kane y luego están Bellamy y Clarke, que se quieren, pero no pasa nada. Y los que les shippeamos, nos desesperamos.
Eso sí, nos dan tan poco material, que a la mínima nos emocionamos y nos falta tirar cohetes. Detalles como el abrazo de la segunda temporada o la actitud de Bellamy al inicio de la tercera, ya te dan la vida. Al igual que ese reencuentro, el que Clarke se sacrificara para salvarle la vida o ese nuevo reencuentro en el último episodio emitido. Eh, en serio, es muy fuerte porque Bellamy acaba de saber que acaba de quedarse viudo, pero él sólo quiere que Clarke vuelva y los dos se miran muy apasionadamente. Ay, el amor.
¿El problema? Que ella se ha visto obligada a quedarse con Lexa y todos sabemos que a Lexa le mola más Clarke que a un tonto un lápiz. Y, aunque a mí me encanta eso de que la sexualidad sea tan libre en la serie, quiero que me den Bellarke del bueno de una maldita vez.
3. Kara y Winn en Supergirl
Yo en Supergirl lo tengo claro y, de todos los tíos que hay en la vida de Kara, quiero que esté con Winn porque es un amor, es divertido y siempre ha visto lo maravillosa que era sin necesidad de conocer sus poderes. Lo malo es que Winn parece haber arraigado en la friend zone y Kara sigue babeando por el sosainas de James Olsen, que pedazo de coñazo de tío que es, por cierto.
Así que Winn sufre desamor, Kara sufre en general (a la pobre le dan muy mala vida) y yo sufro porque ni tras todo lo que pasó en Childish thing parece que vaya a haber tema. Ay.
4. Barry Allen en The Flash
A Barry lo pongo solo y os voy a explicar por qué. Yo soy muy cabezona y yo desde el principio quise a Barry con Caitlin y, a ver, yo sigo ahí. Lo que pasa es que el Snowbarry lleva ausente casi desde el principio de la segunda temporada, pero a cambio nos trajeron a Patty, que era maravillosa y dije: mira, prefiero a Caitlin, pero Patty es tan mona que compro. Lo malo es que Patty se ha ido y la echo de menos y, encima, sigue sin haber Snowbarry.
Vamos, que sufro un montón con el tema shipperil (y por el hecho de que Caitlin apunta a quedarse viuda OTRA VEZ), sigo pensando que deberían deshacerse de los hermanos West de una patada y traer a Patty de vuelta. ¡Patty, vuelve!
5. Felicity y Oliver en Arrow
Este caso es un poco diferente. Felicity y Oliver son pareja desde el principio de la cuarta temporada, son la monez y él está cambiando a bien por ella y el tema de la silla de ruedas nos está dando escenas tan monas que me sube el nivel de azúcar. Lo que pasa es que sobre ellos pende la espada de Damocles, que es el enésimo secreto de Oliver. Y, sí, la ex puso a Ollie en una situación imposible, pero él debería haberle contado todo a Felicity y no lo ha hecho y cuando se sepa la verdad, se va a liar parda.
Así que sus escenas súper bonitas tienen ese regusto amargo, de saber que ahora todo es precioso, pero en cualquier momento se va a ir a la mierda. Jolín, Ollie, en serio, que parece que no aprendes, ni con viajes en el tiempo. Arg.
6. Belle y Rumpelstiltskin en Once upon a time
Lo de estos es para pegarse un tiro directamente. O para pegárselo a los showrunners de la serie por cargarse una media temporada genial con una escena que no tenía sentido y que se cargaba el trabajo hecho en diez episodios. Es que, en serio, Rumpel se pasa todo el arco convirtiéndose en un héroe, actuando de forma desinteresada y sufriendo el haber perdido a Belle, mientras que ella quería estar sola, recomponerse y ver quién era alejada de él.
Y, a ver, yo todo eso lo compro, me parece lógico y con sentido. Lo malo es que luego Belle vuelve a la mínima de cambio, justo cuando Rumpel ha recuperado sus poderes (esos que casi le matan, sep) y Emma le chantajea para ir de excursión al Hades. Vamos, que una vez más, ponen a los personajes al servicio de la trama sin ser demasiado coherentes (¿de qué sirve que Emma y Rumpel aprendan una lección por la vía difícil si al final no lo hacen?) y hacen que ahora sufra por la pareja y me cabree de lo lindo porque había vuelto a shippearlos. ¡Arg!
7. Lydia y Parrish en Teen Wolf
Estos dos llevan tonteando desde la cuarta temporada y yo soy muy fan de ellos, porque encima tienen escenas muy, muy monas y los actores funcionan súper bien juntos. Sin embargo, nunca ha habido nada demasiado oficial y ahora Lydia está atrapada en Eichen House, por lo que sufro un montón. Parrish ha ido a salvarla con los demás, convirtiéndose en el Hell Hount por el camino, que era lo que el hijo de puta asqueroso de Theo quería.
Vamos, que más que por el futuro parejil, ahora temo por el futuro de los dos: con uno cayendo en las redes de Theo y la otra pobre con ese agujero en la cabeza para amplificar sus poderes, algo que podría matarla. No, en serio, qué miedito, que no quiero que les pase nada a ninguno de los dos, más que sean felices y coman perdices.
8. Alain y Víctor en Bajo sospecha
Vale, estos no son pareja oficial, ni creo que lo sean nunca. Pero me importa un pimiento. Yo lo shippeo a muerte. Los actores tienen una química brutal, los personajes funcionan muy bien juntos y Alain será el personaje más majo y adorable que ha escrito esta peña. De hecho, yo era muy feliz con los dos investigando juntos por el hospital, hablando por los pasillos lo más pegados posible y pasando tiempo a solas en La furgoneta del amor.
Lo malo ha sido cuando han metido en medio de los dos al personaje petardo a más no poder de Olivia Molina (Olivia, hija, no elegirás ni un solo personaje que me caiga bien en toda tu carrera, ¿eh?) y todo se ha ido a la mierda. ¡A la mierda! Hemos pasado de salvamientos épicos a broncas y todo por ella. Y yo sufro y los echo de menos y quiero que alguien mate a la petarda y me devuelvan al Dúo Dinámico, gracias.
Eh, ahora que lo pienso, no es la primera vez que la Molina se me mete en medio de un pairing, que también lo hizo con Berto y Vaquero en Física o química. Uh, no mola, no mola nada.
9. Peggy y Sousa en Agent Carter
El caso de estos es un problema de timing horroroso. Él estaba coladito por ella, pero ella le rechazó porque seguía afectada por la muerte de Steve y, cuando aparece que Peggy quiere tener algo con él, Sousa se ha echado a la princesa Aurora de novia. WTF?! ¿Pero por qué me hacéis esto? ¿Por qué?
Y lo peor es que ninguno ha hablado claramente con el otro y se dedican a disimular y a decirse cosas veladamente. En serio, espabilad, desastre de personas, que sois muy monos y hacéis un gran equipo juntos. Para muestra, el penúltimo episodio, Smoke and mirrors.
10. Dean y Castiel en Supernatural
Vale, otros que no son canon y no lo van a ser nunca o lo serán cuando el Infierno se congele, que será cuando cancelen la serie, a este paso. Pero, vamos, que yo me conformo con verlos en plan amiguitos, algo que esta temporada no ha pasado mucho… hasta que Lucifer se ha adueñado del cuerpo de Castiel. Entonces sí. Y encima Lucifer parecía muy dispuesto a tener algo con Dean y, jo, yo quiero esas escenas con el Castiel de verdad, coño. Y luego está el tema de que Castiel está en la jaula y se supone que nadie puede abrirla. Ay, ¡sufro!
Dean, más te vale seguir esa corazonada de que algo no está bien en Cas y salvarle. Es lo único que te pido. Ojo, si luego quieres venirte arriba y jugar a los médicos y esas cosas, por mí estupendamente ;P
Luego hay otras parejas que no están en su mejor momento, pero no me preocupan tanto, como Nick y Jess en New Girl, porque creo que van bien encaminadas. O las parejas de las comedias de la ABC Family que veo que me están dando muchas alegrías (ahora espero no gafarlas, xD) y luego está Grimm donde todo es muy confuso. Pero, vamos, estos son mis diez pairings que me hacen sufrir, ¿añadiríais alguno más?
En serio, yo empiezo a sospechar que las cadenas, con la CW al frente, tienen una conspiración para rompernos la patata, torturarnos o algo. Porque menuda rachita shipperil que llevamos, macho. Así que, nada, aquí tenéis a diez parejas actuales, a las que shippeo, y que me tienen sufriendo cual perra:
1. Jane y Michael en Jane the Virgin
Empiezo por ellos porque creo que ninguna otra tiene tanto angst a sus espaldas como estos dos. Hagamos un pequeño resumen de la situación: están felizmente comprometidos, cuando Jane acaba inseminada accidentalmente con el semen de otro (Rafael), rompen, acaban volviendo a flirtear, se dan el beso más épico EVER y, cuando parece que van a volver, Rafael nos jode a todos y logra que se separen.
Ahora mismo Jane y Michael no están teniendo escenas juntos. De hecho, el pobre Michael lleva ya unos cuantos episodios relegado únicamente a la trama de investigación, pero yo creo que lo están haciendo a propósito. Los guionistas no quieren que tengan escenas juntos para que Jane (que estuvo dos años con Michael, después en una relación seria con Rafael y luego con el triángulo) tenga un tiempo para conocerse a sí misma y tener citas. Pero, vamos, que los guionistas se están tomando tan en serio el tema que, por ejemplo, no conocemos a la novia de Michael.
Es decir, que soy bastante positiva respecto al futuro (o ilusa, como prefiráis) y encima la serie me está dando momentos muy monos con Petra y Rafael. Pero eso no quita que no eche de menos las escenas de estos dos y el ver a Michael tan integrado con la familia de ella. Jolín, que os queréis, que está claro, ¡volved pronto, coño! ¡Que me desespero y os shippeo mucho!
2. Bellamy y Clarke en The 100
En The 100 no hay mucho hueco para el amor, pero aún así hay varias parejas. Algunas son muy canon, como Octavia y Lincoln, otras parece que están empezando como Abby y Kane y luego están Bellamy y Clarke, que se quieren, pero no pasa nada. Y los que les shippeamos, nos desesperamos.
Eso sí, nos dan tan poco material, que a la mínima nos emocionamos y nos falta tirar cohetes. Detalles como el abrazo de la segunda temporada o la actitud de Bellamy al inicio de la tercera, ya te dan la vida. Al igual que ese reencuentro, el que Clarke se sacrificara para salvarle la vida o ese nuevo reencuentro en el último episodio emitido. Eh, en serio, es muy fuerte porque Bellamy acaba de saber que acaba de quedarse viudo, pero él sólo quiere que Clarke vuelva y los dos se miran muy apasionadamente. Ay, el amor.
¿El problema? Que ella se ha visto obligada a quedarse con Lexa y todos sabemos que a Lexa le mola más Clarke que a un tonto un lápiz. Y, aunque a mí me encanta eso de que la sexualidad sea tan libre en la serie, quiero que me den Bellarke del bueno de una maldita vez.
3. Kara y Winn en Supergirl
Yo en Supergirl lo tengo claro y, de todos los tíos que hay en la vida de Kara, quiero que esté con Winn porque es un amor, es divertido y siempre ha visto lo maravillosa que era sin necesidad de conocer sus poderes. Lo malo es que Winn parece haber arraigado en la friend zone y Kara sigue babeando por el sosainas de James Olsen, que pedazo de coñazo de tío que es, por cierto.
Así que Winn sufre desamor, Kara sufre en general (a la pobre le dan muy mala vida) y yo sufro porque ni tras todo lo que pasó en Childish thing parece que vaya a haber tema. Ay.
4. Barry Allen en The Flash
A Barry lo pongo solo y os voy a explicar por qué. Yo soy muy cabezona y yo desde el principio quise a Barry con Caitlin y, a ver, yo sigo ahí. Lo que pasa es que el Snowbarry lleva ausente casi desde el principio de la segunda temporada, pero a cambio nos trajeron a Patty, que era maravillosa y dije: mira, prefiero a Caitlin, pero Patty es tan mona que compro. Lo malo es que Patty se ha ido y la echo de menos y, encima, sigue sin haber Snowbarry.
Vamos, que sufro un montón con el tema shipperil (y por el hecho de que Caitlin apunta a quedarse viuda OTRA VEZ), sigo pensando que deberían deshacerse de los hermanos West de una patada y traer a Patty de vuelta. ¡Patty, vuelve!
5. Felicity y Oliver en Arrow
Este caso es un poco diferente. Felicity y Oliver son pareja desde el principio de la cuarta temporada, son la monez y él está cambiando a bien por ella y el tema de la silla de ruedas nos está dando escenas tan monas que me sube el nivel de azúcar. Lo que pasa es que sobre ellos pende la espada de Damocles, que es el enésimo secreto de Oliver. Y, sí, la ex puso a Ollie en una situación imposible, pero él debería haberle contado todo a Felicity y no lo ha hecho y cuando se sepa la verdad, se va a liar parda.
Así que sus escenas súper bonitas tienen ese regusto amargo, de saber que ahora todo es precioso, pero en cualquier momento se va a ir a la mierda. Jolín, Ollie, en serio, que parece que no aprendes, ni con viajes en el tiempo. Arg.
6. Belle y Rumpelstiltskin en Once upon a time
Lo de estos es para pegarse un tiro directamente. O para pegárselo a los showrunners de la serie por cargarse una media temporada genial con una escena que no tenía sentido y que se cargaba el trabajo hecho en diez episodios. Es que, en serio, Rumpel se pasa todo el arco convirtiéndose en un héroe, actuando de forma desinteresada y sufriendo el haber perdido a Belle, mientras que ella quería estar sola, recomponerse y ver quién era alejada de él.
Y, a ver, yo todo eso lo compro, me parece lógico y con sentido. Lo malo es que luego Belle vuelve a la mínima de cambio, justo cuando Rumpel ha recuperado sus poderes (esos que casi le matan, sep) y Emma le chantajea para ir de excursión al Hades. Vamos, que una vez más, ponen a los personajes al servicio de la trama sin ser demasiado coherentes (¿de qué sirve que Emma y Rumpel aprendan una lección por la vía difícil si al final no lo hacen?) y hacen que ahora sufra por la pareja y me cabree de lo lindo porque había vuelto a shippearlos. ¡Arg!
7. Lydia y Parrish en Teen Wolf
Estos dos llevan tonteando desde la cuarta temporada y yo soy muy fan de ellos, porque encima tienen escenas muy, muy monas y los actores funcionan súper bien juntos. Sin embargo, nunca ha habido nada demasiado oficial y ahora Lydia está atrapada en Eichen House, por lo que sufro un montón. Parrish ha ido a salvarla con los demás, convirtiéndose en el Hell Hount por el camino, que era lo que el hijo de puta asqueroso de Theo quería.
Vamos, que más que por el futuro parejil, ahora temo por el futuro de los dos: con uno cayendo en las redes de Theo y la otra pobre con ese agujero en la cabeza para amplificar sus poderes, algo que podría matarla. No, en serio, qué miedito, que no quiero que les pase nada a ninguno de los dos, más que sean felices y coman perdices.
8. Alain y Víctor en Bajo sospecha
Vale, estos no son pareja oficial, ni creo que lo sean nunca. Pero me importa un pimiento. Yo lo shippeo a muerte. Los actores tienen una química brutal, los personajes funcionan muy bien juntos y Alain será el personaje más majo y adorable que ha escrito esta peña. De hecho, yo era muy feliz con los dos investigando juntos por el hospital, hablando por los pasillos lo más pegados posible y pasando tiempo a solas en La furgoneta del amor.
Lo malo ha sido cuando han metido en medio de los dos al personaje petardo a más no poder de Olivia Molina (Olivia, hija, no elegirás ni un solo personaje que me caiga bien en toda tu carrera, ¿eh?) y todo se ha ido a la mierda. ¡A la mierda! Hemos pasado de salvamientos épicos a broncas y todo por ella. Y yo sufro y los echo de menos y quiero que alguien mate a la petarda y me devuelvan al Dúo Dinámico, gracias.
Eh, ahora que lo pienso, no es la primera vez que la Molina se me mete en medio de un pairing, que también lo hizo con Berto y Vaquero en Física o química. Uh, no mola, no mola nada.
9. Peggy y Sousa en Agent Carter
El caso de estos es un problema de timing horroroso. Él estaba coladito por ella, pero ella le rechazó porque seguía afectada por la muerte de Steve y, cuando aparece que Peggy quiere tener algo con él, Sousa se ha echado a la princesa Aurora de novia. WTF?! ¿Pero por qué me hacéis esto? ¿Por qué?
Y lo peor es que ninguno ha hablado claramente con el otro y se dedican a disimular y a decirse cosas veladamente. En serio, espabilad, desastre de personas, que sois muy monos y hacéis un gran equipo juntos. Para muestra, el penúltimo episodio, Smoke and mirrors.
10. Dean y Castiel en Supernatural
Vale, otros que no son canon y no lo van a ser nunca o lo serán cuando el Infierno se congele, que será cuando cancelen la serie, a este paso. Pero, vamos, que yo me conformo con verlos en plan amiguitos, algo que esta temporada no ha pasado mucho… hasta que Lucifer se ha adueñado del cuerpo de Castiel. Entonces sí. Y encima Lucifer parecía muy dispuesto a tener algo con Dean y, jo, yo quiero esas escenas con el Castiel de verdad, coño. Y luego está el tema de que Castiel está en la jaula y se supone que nadie puede abrirla. Ay, ¡sufro!
Dean, más te vale seguir esa corazonada de que algo no está bien en Cas y salvarle. Es lo único que te pido. Ojo, si luego quieres venirte arriba y jugar a los médicos y esas cosas, por mí estupendamente ;P
Luego hay otras parejas que no están en su mejor momento, pero no me preocupan tanto, como Nick y Jess en New Girl, porque creo que van bien encaminadas. O las parejas de las comedias de la ABC Family que veo que me están dando muchas alegrías (ahora espero no gafarlas, xD) y luego está Grimm donde todo es muy confuso. Pero, vamos, estos son mis diez pairings que me hacen sufrir, ¿añadiríais alguno más?
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viernes, 11 de diciembre de 2015
Personajes odiosos del 2015
Ya estamos en diciembre y prácticamente todas las series están con su final navideño, así que toda ir haciendo listas sobre lo mejor del año y esas cosas y ya sabéis que a mí eso de hacer listas me encanta. Por eso, vamos a comenzar con la lista de los personajes más irritantes, odiosos y ahostiables que me he encontrado en la televisión a lo largo del 2015.
Alberto Márquez en Velvet
Si hay un personaje que me dé asco, pero asco de lo veo y poto, ése es el galán de Velvet. Es cierto que dejé Velvet hacia su mitad de temporada porque estaba cansada de que todo siguiera igual y de que los guionistas me tomaran el pelo constantemente, pero aún así le odio tanto, tantísimo, que es el primero de la lista sin dudarlo.
Y es que Alberto es una mala persona. Maltrató psicológicamente a su mujer, con quien se casó por un cabreo hacia Ana y tras planear una estafa contra ella. Es un empresario horroroso que se dedica a dar clases de claqué, mientras su querida empresa se hunde, pero con todo eso a sus espaldas se permite juzgar a los demás y dar clases de moralidad. Lo que más pena me da de todo es que no esté muerto de verdad, porque, en serio, qué tío más horrible y qué protagonista más mierdoso. Ea.
Katrina Crane en Sleepy Hollow
Bueno, si seguís Sleepy Hollow al día sabréis que tenemos la suerte de habernos librado de ella en la tercera temporada, lo que ha sido todo un acierto. Y es que Katrina era una petarda de mucho cuidado. Se suponía que era el gran amor de Ichabod, pero en realidad Katia Winter era la única del reparto que no tenía ni pizca de química con Tom Mison. Además, a medida que la serie avanzaba, era fácil ver que Katrina era todo secretos y dobles intenciones y que nunca, jamás, era sincera con su esposo.
Además era una bruja terrible (¿ha servido alguna vez para algo en la serie?) y su posición en el drama familiar se les fue de las manos. Podía entenderse que a priori quisiera salvar a su hijo, pero llegó un momento en que más parecía una loca de atar que otra cosa. Y, claro, con lo poco buena actriz que es Katia Winter pues no sólo era un coñazo y un drama perpetuo, sino que encima resultaba desesperante de ver. ¡Ay, qué merecido el final que tuvo!
Killian “Hook” Jones en Once upon a time
Seguramente me querréis matar por este, pero qué queréis que os diga, le tengo una manía que no puedo con ella. Lo más probable es que sea porque Hook estaba concebido como un personaje de paso al que decidieron quedarse debido a que su actor es muy bueno y que tenía química con Emma, a diferencia de Baelfire. Sin embargo, Hook no es que pinte demasiado en la serie, al menos hasta el final de este primer arco de la quinta.
Aunque, eso sí, que hicieran algo tan bien hecho con él, no borra la temporada y media en que sencillamente ha sido insoportable. En la quinta era un rey del drama que gritaba a todos, pero es que encima en general era imbécil hasta decir basta. No sólo sus planes eran ridículos, sino que él parecía opositar a que le pasaran cosas malas. A ver, es un mero pirata cuyo mayor arma es un garfio, ¿de verdad se cree que puede ir a tocarle las narices al hechicero más poderoso del lugar que, encima, le odia? Pues eso, que asuma su puesto de inútil como Charming.
Eso sí, he de decir que he estado dudando un poco en cambiarlo por Rumpelstiltskin, pero como en la quinta temporada me ha gustado su arco, prefiero ver qué van a hacer con él. Eso sí, Rumpel está opositando muy seriamente a estar en esta lista.
Doctor Carlos Sandoval en Vis a vis
Vis a vis ha sido una de las grandes sorpresas del año y es una serie donde hay unos cuantos personajes sin escrúpulos. De hecho, tenemos a la zumbada de Anabel, que tela. Sin embargo, si hay alguien que ha destacado por encima de los demás, dando un asco infinito y logrando que todos deseáramos su muerte entre terribles sufrimientos era el puto doctor Sandoval. ¡Arg, qué asco me da tío!
El doctor Sandoval es un puto pervertido que, desde el primer momento, se fija en Maca y será uno de los que más la acose dentro de Cruz del sur. No sólo intenta trajinársela continuamente, sino que le hace todo tipo de putadas como hacerla quedar como una loca mentirosa. A lo largo de la primera temporada, se me ocurrieron muchas formas de describirle y nunca era bonita, así que cuando Fabio le arrea una señora paliza, no pude más que sentirme de lo más realizada. En serio, qué señor más asqueroso, desagradable y pervertido. Arg.
Ray Palmer en Arrow
Ray Palmer es una enfermedad para Arrow en general y para Felicity en particular. Es aparecer este señor y Felicity muta en una insoportable niñata bipolar de lo más desagradable. Sólo hay que ver el episodio de la cuarta temporada en que Ray vuelve para comprobarlo: todos intentan ayudarla, pero lo único que hace Felicity es gritarles y convertirse en una reina del drama.
Tampoco ayuda que su actor sea Brandon Routh, a quien le tengo un asco infinito desde tiempos de Chuck. Este hombre no sólo es uno de los peores actores sobre la faz de la tierra, sino que resulta muy repelente. Tampoco ayuda que su personaje lo sea, siempre con ese sentido del humor tan forzado y patético (que intenta ser un copia del de Felicity, pero al que a mí, personalmente, me da vergüenza ajena), sino que tiene que recordarte cada dos minutos lo listo que es. Yo, la verdad, no entiendo por qué no lo han dejado muerto, en lugar de convertirle en el protagonista de la nueva serie, Legends of tomorrow.
Iris West en The Flash
¿Alguien me puede decir cuál es la utilidad de Iris en The Flash? ¿Alguien? ¿Nadie? Pues eso, que Iris no pinta nada en su serie. Así como el resto de los personajes tiene una misión, a Iris la tienen pivotando de un lado a otro, forzando escenas que justifiquen su estatus de personaje fijo en The Flash, como cuando ejerce de Pepito Grillo de Barry, algo para lo que Joe sirve muchísimo mejor.
Eso, por no recordar lo sumamente petarda que es y que tuvo una de las peores reacciones al enterarse de la verdad, por no decir bastante hipócrita. Tampoco ayudaba mucho el que saliera con Eddie, pero bombardeara sin parar la vida sentimental de Barry, así que me alegro que ya ni siquiera tenga el estatus de chica del héroe. Por favor, por favor, guionistas de The Flash, no volvamos a eso y, de paso, cambiad a Iris por Patty, que todos lo preferimos.
Alonso de Montalvo, Cipriano Benítez, Irene de Mendoza y Margarita Hernando en Águila Roja
Estos también repiten, como era de esperar, pues no es que mejoren de una temporada a otra. Este año he incluido a Irene que hasta ahora me era indiferente, ya que cada día es más petarda y lleva unos cuantos episodios provocando que Nuño la líe parda por un motivo u otro y por eso sí que no paso.
Y es que estos cuatro son todos unos egoístas de cuidado, unas malas personas que encima van de víctimas y de santos. Alonso se vanagloria de ser mejor que Nuño, pero bien que maltrata a todo el mundo, incluido su padre. Cipri no duda en echar a los leones a Satur, aunque éste haya demostrado que es buena persona. Margarita es básicamente imbécil y un personaje cada vez más ausente y yo no sé hasta qué punto se debe a la carrera cinematográfica de Inma Cuesta como a que es un personaje terriblemente gastado.
En esta última temporada de Águila Roja se han marcado episodios donde únicamente salían Gonzalo, Satur, Lucrecia y Hernán y eran de los mejores. Vamos, que podían matar a los cuatro petardos estos y liberarnos de tener que soportarlos.
Bunny en Chicago PD
Bueno, Bunny no es un personaje regular, pero es que la odio a muerte. En serio, cómo odio a esta señora, jolines. Bunny es la madre de Erin, aunque también podríamos llamarla su cáncer particular porque es aparecer esta señora y la vida de Erin se va al garete. Y es que Bunny es tan despreciable que, en lugar de apoyar a su hija, usa un momento de debilidad de Erin para llevarla por el mal camino y hundirla en la mierda con ella. Di que sí, madre del año, Bunny, madre del año.
Además, esta joyita no sólo tiene para Erin, sino que no duda en atacar a Voight hasta legalmente sólo para joder. Y eso que Voight mola y ha sido el único que de verdad ha cuidado a Erin. Vamos, que yo estoy deseando que alguien se la cargue y así evite que uno de los dos salga escaldado de la maldad inmensa de esta tía.
Loli Real en Amar es para siempre
En Amar siempre ha habido toda clase de personajes insoportables y odiosos. Del año pasado, por ejemplo, recuerdo odiar a Cristina, Ismael, Dante y Beatriz, sin querer recordar el arco horribilis de Lucía. A algunos con más ganas que a otros, la verdad. Incluso en la temporada actual hay tres a los que pasaría a cuchillo y me quedaría tan pancha y eso que seguramente en el futuro irán a peor, pero hoy me voy a quedar con Loli, que es mala a rabiar y encima va de víctima.
Loli es una de las peluqueras del salón de belleza de Adela, una trepa de mucho cuidado que jamás se alegra por nadie y a la que sólo le mueve el egoísmo. No sólo sigue intentando seducir al novio de su amiga (amiga que, además, tiene una severa enfermedad cardíaca), sino que se dedica a putear a la pobre María todo lo que puede y más. La verdad es que, de momento, Loli es el personaje que más se hace odiar de todo el reparto y, eh, tiene su mérito porque tenemos a un nazi cabrón en él. Esta mujer, de hecho, me cae tan mal que ni cuando muestran lo sola que se siente, me da pena. ¡Pues no seas tan perraca, tía!
Eso sí, quiero dejar claro que a Martos también lo odio a muerte y espero que alguien le dé su merecido, sobre todo por cómo experimenta con Sofía, amenaza a Emilia y trae por la calle de la amargura a la pobre Adela.
Major Lilywhite en iZombie
Este marzo se estrenó en la CW iZombie, la nueva propuesta del creador de Veronica Mars y la serie mola bastante. Eso sí, tiene en su haber uno de los galanes más sosos y petardos de la televisión: Major. Encima es curioso porque los guionistas siempre se han esforzado en tratarlo como algo más que el interés amoroso de Liv, ese prometido al que ama y al que debe abandonar precisamente por eso. Sin embargo, sus tramas de la primera temporada fueron un coñazo y tampoco ha ayudado su comportamiento hacia Liv.
Una comprende que enterarse de que su novia es un zombie pues fácil no es, pero Major nunca se ha puesto en la piel de Liv. De hecho, resultaba de lo más irritante ver cómo la juzgaba y menospreciaba cuando ella lo había sacrificado todo por su bienestar y él lo sabía. Ahora está entre la espada y la pared y lo peor de todo es que, en parte, se lo buscado él solo por idiota redomado. Eso sí, para ser justa diré que en los últimos episodios ha mejorado, pero, vamos, sigue siendo el rival más débil de iZombie.
Karma Ashcroft en Faking it
La comedia de la MTV despidió hace poco su segunda temporada en la cual dejaron claro que los personajes o bien eran unos ídolos o bien unos petardos de mucho cuidado, en especial Karma. Yo sinceramente no entiendo cómo Amy puede estar enamorada de ella cuando Karma es el ser más egoísta sobre la faz de la tierra. Karma tiene que dar por saco con sus mentiras y sus dramas a todos: a su mejor amiga, al chico que se supone que quiere... Poco le importan las consecuencias de sus actos o lo que sientan los demás, lo único que le importa es ella misma, ya sea rivalizando con Shane, ya sea besando a la pobre Amy para llamar la atención.
No es que haya soportado a Karma especialmente nunca, pero en los últimos episodios es que directamente no podía con ella: no sólo era una niñata consentida, sino que me estropeaba la pareja tan mona que hacían Amy y Felix y era incapaz de entender que Amy necesitaba tiempo para superarlo todo. Ojalá la ahogue Shane en la piscina, mientras ejercen de socorristas.
Elliot Park en Young and hungry
Este año he descubierto la comedia Young and hungry, que es muy, muy graciosa y muy mona. La verdad es que la protagonista es un poco irritante, pero es una víctima de mantener la tensión sexual no resuelta. Y, encima, si hay un personaje al que odie hasta límites insospechados, ése es Elliot. Seguramente tenga que ver que Rex Lee sea de los peores actores vivos (es peor que el Routh, ojo al dato) y que sea terriblemente postizo, también el hecho de que Elliot es un desagradable de mucho cuidado que no deja de insultar y meterse con casi todos los otros personajes.
Vamos, es que encima le han dado una historia de amor bastante mona, pero hasta en esa trama resulta desagradable y sigo sin entender qué ve su prometido en él. No, en serio, es que este hombre es súper asqueroso también. Ugh.
Juliette Silverton en Grimm
He estado pensando un buen rato si añadir a Juliette a la lista o no, ya que su caso es... especial. Hasta la cuarta temporada Juliette era la novia de Nick y prácticamente ese era su rol en la serie, pero era bastante maja. Sin embargo, en la cuarta temporada empezaron a liarse las cosas a lo bestia y Juliette se convirtió en una hexembiest, lo que afectó a su carácter (algo que debe ser general porque Adalind ha comentado que le pasó a su madre y a ella también parecía afectarle) y acabó por volverse una villana de mucho cuidado.
Y, sí, odiar a Juliette en ese arco fue facilísimo. Era odiosa, cruel y no dudaba en liar la marrana o intentar atacar a los demás. Sin embargo, tampoco es que eso fuera su culpa. Ella no pidió ser convertida en hexembiest y acabar zumbada de la vida, así que la situación era bastante cruel. Pero, bueno, hizo cosas súper horribles (quemar la caravana, intentar que Nick matara a Monroe, cargarse a la madre de Nick...) y yo la odié muchísimo, así que ella cierra la lista.
Seguramente me haya dejado a alguno, pero ahora mismo no recuerdo a ningún otro personaje que me tenga hasta las narices o le desee la muerte entre terribles sufrimientos. Aunque, ya sabéis, si pensáis en otros, pues me dejáis un comentario ;)
Alberto Márquez en Velvet
Si hay un personaje que me dé asco, pero asco de lo veo y poto, ése es el galán de Velvet. Es cierto que dejé Velvet hacia su mitad de temporada porque estaba cansada de que todo siguiera igual y de que los guionistas me tomaran el pelo constantemente, pero aún así le odio tanto, tantísimo, que es el primero de la lista sin dudarlo.
Y es que Alberto es una mala persona. Maltrató psicológicamente a su mujer, con quien se casó por un cabreo hacia Ana y tras planear una estafa contra ella. Es un empresario horroroso que se dedica a dar clases de claqué, mientras su querida empresa se hunde, pero con todo eso a sus espaldas se permite juzgar a los demás y dar clases de moralidad. Lo que más pena me da de todo es que no esté muerto de verdad, porque, en serio, qué tío más horrible y qué protagonista más mierdoso. Ea.
Katrina Crane en Sleepy Hollow
Bueno, si seguís Sleepy Hollow al día sabréis que tenemos la suerte de habernos librado de ella en la tercera temporada, lo que ha sido todo un acierto. Y es que Katrina era una petarda de mucho cuidado. Se suponía que era el gran amor de Ichabod, pero en realidad Katia Winter era la única del reparto que no tenía ni pizca de química con Tom Mison. Además, a medida que la serie avanzaba, era fácil ver que Katrina era todo secretos y dobles intenciones y que nunca, jamás, era sincera con su esposo.
Además era una bruja terrible (¿ha servido alguna vez para algo en la serie?) y su posición en el drama familiar se les fue de las manos. Podía entenderse que a priori quisiera salvar a su hijo, pero llegó un momento en que más parecía una loca de atar que otra cosa. Y, claro, con lo poco buena actriz que es Katia Winter pues no sólo era un coñazo y un drama perpetuo, sino que encima resultaba desesperante de ver. ¡Ay, qué merecido el final que tuvo!
Killian “Hook” Jones en Once upon a time
Seguramente me querréis matar por este, pero qué queréis que os diga, le tengo una manía que no puedo con ella. Lo más probable es que sea porque Hook estaba concebido como un personaje de paso al que decidieron quedarse debido a que su actor es muy bueno y que tenía química con Emma, a diferencia de Baelfire. Sin embargo, Hook no es que pinte demasiado en la serie, al menos hasta el final de este primer arco de la quinta.
Aunque, eso sí, que hicieran algo tan bien hecho con él, no borra la temporada y media en que sencillamente ha sido insoportable. En la quinta era un rey del drama que gritaba a todos, pero es que encima en general era imbécil hasta decir basta. No sólo sus planes eran ridículos, sino que él parecía opositar a que le pasaran cosas malas. A ver, es un mero pirata cuyo mayor arma es un garfio, ¿de verdad se cree que puede ir a tocarle las narices al hechicero más poderoso del lugar que, encima, le odia? Pues eso, que asuma su puesto de inútil como Charming.
Eso sí, he de decir que he estado dudando un poco en cambiarlo por Rumpelstiltskin, pero como en la quinta temporada me ha gustado su arco, prefiero ver qué van a hacer con él. Eso sí, Rumpel está opositando muy seriamente a estar en esta lista.
Doctor Carlos Sandoval en Vis a vis
Vis a vis ha sido una de las grandes sorpresas del año y es una serie donde hay unos cuantos personajes sin escrúpulos. De hecho, tenemos a la zumbada de Anabel, que tela. Sin embargo, si hay alguien que ha destacado por encima de los demás, dando un asco infinito y logrando que todos deseáramos su muerte entre terribles sufrimientos era el puto doctor Sandoval. ¡Arg, qué asco me da tío!
El doctor Sandoval es un puto pervertido que, desde el primer momento, se fija en Maca y será uno de los que más la acose dentro de Cruz del sur. No sólo intenta trajinársela continuamente, sino que le hace todo tipo de putadas como hacerla quedar como una loca mentirosa. A lo largo de la primera temporada, se me ocurrieron muchas formas de describirle y nunca era bonita, así que cuando Fabio le arrea una señora paliza, no pude más que sentirme de lo más realizada. En serio, qué señor más asqueroso, desagradable y pervertido. Arg.
Ray Palmer en Arrow
Ray Palmer es una enfermedad para Arrow en general y para Felicity en particular. Es aparecer este señor y Felicity muta en una insoportable niñata bipolar de lo más desagradable. Sólo hay que ver el episodio de la cuarta temporada en que Ray vuelve para comprobarlo: todos intentan ayudarla, pero lo único que hace Felicity es gritarles y convertirse en una reina del drama.
Tampoco ayuda que su actor sea Brandon Routh, a quien le tengo un asco infinito desde tiempos de Chuck. Este hombre no sólo es uno de los peores actores sobre la faz de la tierra, sino que resulta muy repelente. Tampoco ayuda que su personaje lo sea, siempre con ese sentido del humor tan forzado y patético (que intenta ser un copia del de Felicity, pero al que a mí, personalmente, me da vergüenza ajena), sino que tiene que recordarte cada dos minutos lo listo que es. Yo, la verdad, no entiendo por qué no lo han dejado muerto, en lugar de convertirle en el protagonista de la nueva serie, Legends of tomorrow.
Iris West en The Flash
¿Alguien me puede decir cuál es la utilidad de Iris en The Flash? ¿Alguien? ¿Nadie? Pues eso, que Iris no pinta nada en su serie. Así como el resto de los personajes tiene una misión, a Iris la tienen pivotando de un lado a otro, forzando escenas que justifiquen su estatus de personaje fijo en The Flash, como cuando ejerce de Pepito Grillo de Barry, algo para lo que Joe sirve muchísimo mejor.
Eso, por no recordar lo sumamente petarda que es y que tuvo una de las peores reacciones al enterarse de la verdad, por no decir bastante hipócrita. Tampoco ayudaba mucho el que saliera con Eddie, pero bombardeara sin parar la vida sentimental de Barry, así que me alegro que ya ni siquiera tenga el estatus de chica del héroe. Por favor, por favor, guionistas de The Flash, no volvamos a eso y, de paso, cambiad a Iris por Patty, que todos lo preferimos.
Alonso de Montalvo, Cipriano Benítez, Irene de Mendoza y Margarita Hernando en Águila Roja
Estos también repiten, como era de esperar, pues no es que mejoren de una temporada a otra. Este año he incluido a Irene que hasta ahora me era indiferente, ya que cada día es más petarda y lleva unos cuantos episodios provocando que Nuño la líe parda por un motivo u otro y por eso sí que no paso.
Y es que estos cuatro son todos unos egoístas de cuidado, unas malas personas que encima van de víctimas y de santos. Alonso se vanagloria de ser mejor que Nuño, pero bien que maltrata a todo el mundo, incluido su padre. Cipri no duda en echar a los leones a Satur, aunque éste haya demostrado que es buena persona. Margarita es básicamente imbécil y un personaje cada vez más ausente y yo no sé hasta qué punto se debe a la carrera cinematográfica de Inma Cuesta como a que es un personaje terriblemente gastado.
En esta última temporada de Águila Roja se han marcado episodios donde únicamente salían Gonzalo, Satur, Lucrecia y Hernán y eran de los mejores. Vamos, que podían matar a los cuatro petardos estos y liberarnos de tener que soportarlos.
Bunny en Chicago PD
Bueno, Bunny no es un personaje regular, pero es que la odio a muerte. En serio, cómo odio a esta señora, jolines. Bunny es la madre de Erin, aunque también podríamos llamarla su cáncer particular porque es aparecer esta señora y la vida de Erin se va al garete. Y es que Bunny es tan despreciable que, en lugar de apoyar a su hija, usa un momento de debilidad de Erin para llevarla por el mal camino y hundirla en la mierda con ella. Di que sí, madre del año, Bunny, madre del año.
Además, esta joyita no sólo tiene para Erin, sino que no duda en atacar a Voight hasta legalmente sólo para joder. Y eso que Voight mola y ha sido el único que de verdad ha cuidado a Erin. Vamos, que yo estoy deseando que alguien se la cargue y así evite que uno de los dos salga escaldado de la maldad inmensa de esta tía.
Loli Real en Amar es para siempre
En Amar siempre ha habido toda clase de personajes insoportables y odiosos. Del año pasado, por ejemplo, recuerdo odiar a Cristina, Ismael, Dante y Beatriz, sin querer recordar el arco horribilis de Lucía. A algunos con más ganas que a otros, la verdad. Incluso en la temporada actual hay tres a los que pasaría a cuchillo y me quedaría tan pancha y eso que seguramente en el futuro irán a peor, pero hoy me voy a quedar con Loli, que es mala a rabiar y encima va de víctima.
Loli es una de las peluqueras del salón de belleza de Adela, una trepa de mucho cuidado que jamás se alegra por nadie y a la que sólo le mueve el egoísmo. No sólo sigue intentando seducir al novio de su amiga (amiga que, además, tiene una severa enfermedad cardíaca), sino que se dedica a putear a la pobre María todo lo que puede y más. La verdad es que, de momento, Loli es el personaje que más se hace odiar de todo el reparto y, eh, tiene su mérito porque tenemos a un nazi cabrón en él. Esta mujer, de hecho, me cae tan mal que ni cuando muestran lo sola que se siente, me da pena. ¡Pues no seas tan perraca, tía!
Eso sí, quiero dejar claro que a Martos también lo odio a muerte y espero que alguien le dé su merecido, sobre todo por cómo experimenta con Sofía, amenaza a Emilia y trae por la calle de la amargura a la pobre Adela.
Major Lilywhite en iZombie
Este marzo se estrenó en la CW iZombie, la nueva propuesta del creador de Veronica Mars y la serie mola bastante. Eso sí, tiene en su haber uno de los galanes más sosos y petardos de la televisión: Major. Encima es curioso porque los guionistas siempre se han esforzado en tratarlo como algo más que el interés amoroso de Liv, ese prometido al que ama y al que debe abandonar precisamente por eso. Sin embargo, sus tramas de la primera temporada fueron un coñazo y tampoco ha ayudado su comportamiento hacia Liv.
Una comprende que enterarse de que su novia es un zombie pues fácil no es, pero Major nunca se ha puesto en la piel de Liv. De hecho, resultaba de lo más irritante ver cómo la juzgaba y menospreciaba cuando ella lo había sacrificado todo por su bienestar y él lo sabía. Ahora está entre la espada y la pared y lo peor de todo es que, en parte, se lo buscado él solo por idiota redomado. Eso sí, para ser justa diré que en los últimos episodios ha mejorado, pero, vamos, sigue siendo el rival más débil de iZombie.
Karma Ashcroft en Faking it
La comedia de la MTV despidió hace poco su segunda temporada en la cual dejaron claro que los personajes o bien eran unos ídolos o bien unos petardos de mucho cuidado, en especial Karma. Yo sinceramente no entiendo cómo Amy puede estar enamorada de ella cuando Karma es el ser más egoísta sobre la faz de la tierra. Karma tiene que dar por saco con sus mentiras y sus dramas a todos: a su mejor amiga, al chico que se supone que quiere... Poco le importan las consecuencias de sus actos o lo que sientan los demás, lo único que le importa es ella misma, ya sea rivalizando con Shane, ya sea besando a la pobre Amy para llamar la atención.
No es que haya soportado a Karma especialmente nunca, pero en los últimos episodios es que directamente no podía con ella: no sólo era una niñata consentida, sino que me estropeaba la pareja tan mona que hacían Amy y Felix y era incapaz de entender que Amy necesitaba tiempo para superarlo todo. Ojalá la ahogue Shane en la piscina, mientras ejercen de socorristas.
Elliot Park en Young and hungry
Este año he descubierto la comedia Young and hungry, que es muy, muy graciosa y muy mona. La verdad es que la protagonista es un poco irritante, pero es una víctima de mantener la tensión sexual no resuelta. Y, encima, si hay un personaje al que odie hasta límites insospechados, ése es Elliot. Seguramente tenga que ver que Rex Lee sea de los peores actores vivos (es peor que el Routh, ojo al dato) y que sea terriblemente postizo, también el hecho de que Elliot es un desagradable de mucho cuidado que no deja de insultar y meterse con casi todos los otros personajes.
Vamos, es que encima le han dado una historia de amor bastante mona, pero hasta en esa trama resulta desagradable y sigo sin entender qué ve su prometido en él. No, en serio, es que este hombre es súper asqueroso también. Ugh.
Juliette Silverton en Grimm
He estado pensando un buen rato si añadir a Juliette a la lista o no, ya que su caso es... especial. Hasta la cuarta temporada Juliette era la novia de Nick y prácticamente ese era su rol en la serie, pero era bastante maja. Sin embargo, en la cuarta temporada empezaron a liarse las cosas a lo bestia y Juliette se convirtió en una hexembiest, lo que afectó a su carácter (algo que debe ser general porque Adalind ha comentado que le pasó a su madre y a ella también parecía afectarle) y acabó por volverse una villana de mucho cuidado.
Y, sí, odiar a Juliette en ese arco fue facilísimo. Era odiosa, cruel y no dudaba en liar la marrana o intentar atacar a los demás. Sin embargo, tampoco es que eso fuera su culpa. Ella no pidió ser convertida en hexembiest y acabar zumbada de la vida, así que la situación era bastante cruel. Pero, bueno, hizo cosas súper horribles (quemar la caravana, intentar que Nick matara a Monroe, cargarse a la madre de Nick...) y yo la odié muchísimo, así que ella cierra la lista.
Seguramente me haya dejado a alguno, pero ahora mismo no recuerdo a ningún otro personaje que me tenga hasta las narices o le desee la muerte entre terribles sufrimientos. Aunque, ya sabéis, si pensáis en otros, pues me dejáis un comentario ;)
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