Mostrando entradas con la etiqueta The vampire diaries. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta The vampire diaries. Mostrar todas las entradas

miércoles, 21 de octubre de 2015

Cambiad, cambiad, malditos

Estaba yo viendo el final de temporada de Young and hungry (todo un descubrimiento, es una comedia muy maja), cuando pasé por el típico ritual de querer pegarme un tiro a querer pegárselo a la protagonista por su comportamiento. No voy a entrar a quejarme de Gabi o de lo que ha pasado porque esta entrada no va sobre Young and hungry, sino sobre una cuestión que le pesa a varias series: la obsesión con anclarse a lo establecido, al status quo que se plantea al principio.

En varias series los guionistas se empeñan en darle vueltas a lo mismo una y otra vez o también en alargar situaciones porque en un principio funcionaban. En el caso de Young and hungry es la tensión sexual no resuelta entre los protagonistas, lo típico que sabes que se quieren y van a acabar juntos, pero no dan el paso por un motivo u otro.

Los responsables de que esté escribiendo esto: Gabi y Josh de Young and hungry.

El problema es que a medida que avanza la historia, el alargar una situación de ese tipo acaba siendo más y más pesado y también más y más absurdo. Llega un momento en que nada tiene sentido y acabas harto, pero harto de veras.

Y es que, a veces, parece que los guionistas toman al espectador por idiota, como si no supiéramos que van volviendo todo más rocambolesco para alargar esa situación que tan bien funcionaba al principio. Y, claro, eso acaba por desesperarte hasta límites insospechados y, entonces, más o menos acabas así:



Pensemos, por ejemplo, en Águila Roja. La serie de TVE está emitiendo actualmente su octava temporada y, personalmente, me parece que es mejor que la anterior, pero tampoco es que importe mucho porque está de capa caída. ¿Y eso por qué? Cierto es que el maltrato de la cadena a la hora de programarla no ha ayudado, pero principalmente se debe a que durante ocho temporadas no se han molestado en hacer ningún cambio.

Todos los personajes repetían los mismos patrones (Margarita era secuestrada, Gonzalo la salvaba; Gonzalo y Satur tenían las mismas discusiones sobre modernidad frente a fe, Alonso sólo le importa ser soldado y no ve nada más, algo así como un Amador de La que se avecina con ser un vividor follador, y así un largo etcétera) y nada cambiaba en las relaciones: el amor imposible no se consumía, cada vez por motivos más absurdos, mientras que los secretos no se revelaban ni habiendo motivos para ello o la historia no avanzaba precisamente por ese lastre que era no tocar nada, no cambiar el status quo establecido en la segunda temporada, la única que se molestó en incorporar novedades y cambios.


Es ahora en su octava temporada cuando, por fin, están empezando a cambiar las cosas, pero es tarde porque la audiencia la ha abandonado a la bestia y se lo han buscado.

Algo así le está sucediendo a Velvet, que no está siendo el pelotazo de otras temporadas. Es verdad que Antena 3 tiene una especie de maldición con las terceras temporadas de sus series, pero también que está siendo una temporada muy pesada. Todo lo interesante que está siendo el arco de Cristina (que, por mucho que los guionistas se empeñen en ponerla de mala, es víctima) y el de Patricia (insospechado, pero maravilloso, el que la junten con Jonás), no lo está siendo el resto. Sí, hay amenazas a la vista (Oxford, principalmente), pero no se pueden tomar en serio, ya que en Velvet nada cambia.

Bárbara: Mira, Cris, cari, al final somos lo mejor de la temporada, ju, ju, ju.

Empezando por la que era la pareja explosiva de la serie y que ahora sencillamente parece un fantasma de lo que fue. ¿Cuántas veces van a romper Clara y Mateo por el mismo motivo para volver después? ¿Cuántas? Porque esto ya empieza a ser una tomadura de pelo, al igual que otras situaciones que se repiten una y otra y otra vez: los primos Infantes liándola, Alberto despreciando a su hermana que vale mil veces más que él...

Es como estar viendo Glee otra vez.


Porque Glee era otra serie circular, una especie de día de la marmota seriéfila, como Velvet, pero más bestia aún. Las tramas de Glee (al menos durante las cuatro primeras temporadas, que es lo que vi) se repetían constantemente. Siempre ocurría lo mismo, hasta cuando cambiaron de generación. Los nuevos repetían los patrones de los viejos, siendo prácticamente los mismos personajes con otras caras.

Y, a ver, yo entiendo que si algo funciona, dé miedo tocarlo, pero todo tiene un límite y el secreto reside en saber cuándo parar, en elegir el momento adecuado.

Por ejemplo, Castle lidió bastante bien con la tensión sexual no resuelta entre sus dos protagonistas y no la alargó demasiado, pues Rick se declaró al final de la tercera y Kate dio en paso en el final de la cuarta. Si lo comparamos, por ejemplo, con Bones no es nada. Eso sí, al menos en estas dos series los personajes no te caían mal como consecuencia de las absurdeces de mantener la tensión sexual no resuelta, porque es algo en lo que es muy fácil caer: Woody de Crossing Jordan tuvo una etapa horribilis por ese motivo, Oliver y Felicity estaban insoportables en la tercera de Arrow para evitar que no estuvieran juntos y ahora mismo Gabi de Young and hungry es ahostiable a más no poder porque la usan para mantener la situación como estaba.


Otra que se manejó perfectamente en estos términos es Chuck. Durante dos temporadas sí que se basó en ciertos hechos (nadie conocía el secreto de Chuck, lo que le traía unos cuantos quebraderos de cabeza, y éste mantenía la tensión sexual con Sarah), pero a partir de la tercera se esforzaron en cambiar las reglas del juego una y otra vez, logrando que fuera una serie muy dinámica y que no se estancara, lo que también lograba otra ventaja: era impredecible.

De hecho, hay unas cuantas series que demuestran que eso de renovarse o morir es lo mejor en una serie. En Grimm, por ejemplo, también van haciendo evolucionar las relaciones (a pesar de que la fuerte amistad entre los protagonistas siempre predomina) y no tienen miedo de cambiar el status quo en general, sobre todo mostrando las consecuencias de los actos de los personajes. Quiero decir, si comparamos el último episodio emitido con cualquiera de la primera temporada, alucinamos con lo mucho que ha evolucionado todo y lo bestias que son a veces los guionistas.

Me encanta esta foto y no he podido resistirme.

Es precisamente eso lo que logra que estés en tensión, que te preocupes por los protagonistas, ya que tienes esa sensación de que les puede ocurrir cualquier cosa. No es como, por ejemplo en Once upon a time o The vampire diaries, donde todo siempre sigue igual. De hecho, en Mystic Falls la muerte ya no importa nada, porque todos vuelven, así que ya no queda dramatismo. ¿Qué un personaje muere? Psh, qué más da si lo van a traer de vuelta.

Porque, por ejemplo, ¿cuántas veces ha vuelto Bonnie del reino de los muertos? Pues eso.

Bueno, he dicho a Bonnie porque creo que tiene el record, pero si no me falla la memoria todos han muerto en Mystic Falls y están de vuelta: Alaric, Stefan, Damon, Jeremy, Matt... Vamos, que ahora mismo cuando muere alguien o quieren que estés en tensión por un personaje, acabas reaccionando así a pesar de los intentos de los guionistas:


Cierto es que hay algunas series que pueden sobrevivir sin cambiar demasiado las situaciones y que, aún así, siguen resultando de lo más simpáticas (los cambios en Leverage, por ejemplo, fueron nimios, pero es una serie estupenda de principio a fin), pero son las menos. De hecho, por lo general el renovar tramas suele ayudar a que la serie avance y muchas veces mejore (Agents of Shield ganó enteros con los cambios a lo largo de su primera temporada o la estupenda tercera temporada que nos están dando en Sleepy Hollow, por ejemplo).

Así que, señores guionistas, por favor, arriesgaos un poco, antes de que tengáis un Águila Roja en las manos y, de pronto, vuestra serie no interese a nadie por cansinos porque es espectador no es idiota, tiene experiencia en serie y se conoce vuestros trucos ya.

Y dicho lo cual, así, para acabar: ¿cuándo narices se dejan de tonterías en Young and hungry y lían a los protagonistas de una vez? ¡Apuf!

viernes, 6 de febrero de 2015

La mala gente de Mystic Falls

Hacía mucho, pero que mucho tiempo, que no hablaba de The vanpire diaries. Claro que la quinta temporada fue tal mierda que no merecía la pena ni despotricar, pese a que dieron motivos: los travelers eran un coñazo, se les fue las manos con las resurrecciones, perdieron la credibilidad y quedó en evidencia que su tan cacareada pareja principal era el cáncer de la serie.

Nunca he sido particularmente seguidora de Damon y Elena como pareja, al igual que nunca he aguantado a ésta última. Sin embargo, sí que creo que la serie comenzó a decaer cuando la serie hizo que Elena pasara de un hermano por otro. Un tema que, de hecho, “trataron” en la quinta temporada era si eran tóxicos el uno para el otro.

Lo mejor, es que es verdad.


Elena siempre ha sido una petarda, también es la chica que absolutamente siempre escoge la vía fácil pese a que nos intenten vender lo contrario, pero al principio también se preocupaba por sus amigos. La Elena que estaba con Stefan nunca habría dejado sin investigar la desaparición de un miembro del grupo, mientras que cuando Damon y ella empezaron a salir, pasaron absolutamente de la desaparición de Stefan, que acabó pasando meses encerrado en una caja fuerte en el fondo del mar, lo que le hacía morir una y otra vez.

De hecho, si hay algo que defina a estos dos enamorados, a los supuestos héroes de la función, es el egoísmo desmedido. A ambos les importa una mierda las consecuencias de sus actos, ni a quién afecten, hacen lo que les da la gana y ya, si eso, que los otros lidien con ellas.

Esa tendencia se empezó en la cuarta temporada, cuando todos se liaron la manta a la cabeza y justificaban masacres e incluso el traer a un psicópata súper poderoso al mundo sólo porque a la señorita Elena no le gustaba ser vampiro. Arriesguemos el mundo por un capricho de Elena, di que sí. Muy lógico todo y muy de héroes, claro está. Es curioso cómo han pasado de verse envueltos en problemas a que Elena y Damon los creen ellos solitos.

Porque básicamente es lo que hacen, ellos actúan pensando con el culo, la lían parda no, lo siguiente, pero que luego pueden hacerse las víctimas y juzgar a los demás. Maravilloso. Hay que ver qué grandes personas son los dos. Eso sí, lo que nos tiene que importar es el gran amor que se profesan y vence cualquier cosa y bla, bla...



Sólo hay que ver el penúltimo episodio emitido (el último que yo he visto), Prayer for the dying, para comprobar lo grandes personas que son nuestros dos héroes: no sólo juzgan a Caroline con una dureza que ella no merece (a fin de cuentas, lo único que hizo fue aferrarse a un clavo ardiendo para salvar a su moribunda madre), sino que actúan por su cuenta y no se les ocurre nada mejor que encargarse de que obliguen a Liv y a Luke a fusionarse y liberar a Kai (recordemos, psicópata asesino que podría matarlos a todo el mundo si se le antoja) para intentar solucionar el problema, sin ni siquiera consultar a Caroline. ¿El resultado? Kai suelto acaba consiguiendo poderes y Luke muere.

¿Pero acaso les importa eso? Qué va. Mucho usar a Luke y Liv cuando les conviene, pero en realidad ellos les importan una mierda. ¿Qué gracias al movimiento genial de Damon podrían morir o algo peor? ¿Y qué más le da? Es como cuando obligó a Alaric a traicionar a su propia novia sólo porque él se sentía culpable por Bonnie. De hecho, Damon intentó enmascararlo de nobleza, al decir que quería salvar a Bonnie, cuando lo único que le interesaba era el estar en calma consigo mismo. ¿O es que acaso ahora intenta salvarla? No, ¿verdad? Pues eso.


La cuestión es que Damon y Elena sacan lo peor de sí mismos como personas y también como personajes. Yo estoy harta de los dos, de las vueltas de su relación (aunque al menos la situación actual está mejor pensada que otras) y sospecho que, de no ser por los ojitos de Ian Sexyhalder, Damon sería uno de los personajes más odiados de la tele.

Pero si quería hablar de The vampire diaries no era precisamente por el asco que me dan estos dos, sino porque en esta sexta temporada están remontando. No llegan a ese nivelón que tuvieron la segunda y tercera temporada, pero sí que nos están dando una historia de lo más interesante y, sobre todo, tenemos un villano nuevo en la ciudad y cómo mola el tío.

¿El malo en cuestión? Kai, un psicópata con mucha chispa, impredecible como él solo, que viene acompañado de una familia disfuncional. Está claro que en Mystic Falls las familias sobrenaturales y disfuncionales es lo que mejor les funciona: los Mikaelson protagonizaron la mejor etapa de la serie y ahora tenemos al aquelarre Géminis, al que pertenecen dos viejos conocidos, los brujos Liv y Luke.

La historia de dicho aquelarre es cuando menos interesante: el líder del aquelarre debe de tener gemelos para que, cuando cumplan veintiún años, se fusionen y sólo el más fuerte prevalece, absorbiendo al otro.


Así, tenemos que Kai era el gemelo de Jo (nueva novia de Alaric, doctora y jefa de Elena en el hospital), pero nació con un problema: no tiene magia propia, sino que debe arrebatársela a los demás. Vamos, que se carga como una pila recargable. Kai asesina a toda su familia, pero el aquelarre le encierra en una celda mágica, que es donde van a parar Bonnie y Damon tras que el otro lado se destruyera. También resulta que Liv y Luke fueron los únicos que sobrevivieron a la masacre y que deben realizar la fusión, algo que ninguno quiere porque uno acabará matando al otro.

La situación es imposible (pase lo que pase, alguien sale perdiendo), los cuatro hermanos molan y es muy sencillo comprender tanto sus motivaciones como sus acciones. Y encima los guionistas nos están dando giros bastante efectivos, porque, al menos yo, nunca imaginé que Luke intentaría la fusión para salvar a sus hermanas, siendo el más fuerte de los tres y, por tanto, el que más probabilidades tenía de ganar.

Pero no lo ha hecho, así que como resultado tenemos a Luke muerto (gracias, Damon ¬¬U) y a Kai con los poderes del líder del aquelarre Géminis. Espero que Kai la líe parda en Mystic Falls porque, la verdad, ahora mismo es de los que mejor me cae y me hace mucha gracia. Además, han acertado totalmente con el casting y Chris Wood lo borda.

Larga vida a Kai.


El resto de las tramas son un poco meh (no existirá jamás personajes tan random y sin interés como Matt, Jeremy, Tyler y Enzo, que ellos sabrán por qué lo han hecho fijo cuando es evidente que no tiene cabida y es más un pegote que otra cosa), salvo las que tienen que ver con Stefan y Caroline. Desde hace un par de temporadas, Stefan cogió el rol de Salvatore que molaba: es como si a medida que su hermano empeoraba, él iba ganando. La cuestión es que, sí, Stefan ha cometido errores, pero su posición es mucho más humana que otras.

¿Qué se cansó de buscar lo imposible, se rindió con resucitar a Damon y se dedicó a empezar de cero? Pues, qué queréis que os diga, que intentara durante meses hallar algo, ya es mucho más de lo que Damon hizo por él cuando desapareció.

Para mí es peor que ignorara a Caroline, porque la pobre Caroline siempre está ahí para todo el mundo, ayudándoles y apoyándoles y manteniendo el grupo unido, pero luego a la hora de la verdad pocos están con ella. Sólo hay que ver que con todo lo sucedido con su madre, el único que ha estado ahí ha sido Stefan. Elena se chupaba todas las escenas dramáticas que tenían que ser para ella (en serio, a qué venía Elena lamentándose de la situación de la sheriff si nunca han tenido relación) y Damon hacía de las suyas sin consultar con Caroline.


No es que la relación entre Caroline y Stefan me vuelva loca, más que nada porque siempre creeré que Caroline debería estar con Klaus (en ninguna de las dos series una pareja ha alcanzado esa química), pero al menos la compro. Bueno, Candice Accola es una de esas actrices que me convence en cualquier cosa. De hecho, si apareciera en mi puerta vendiendo biblias, seguro que le compraba alguna.

Pero, vamos, que al menos Stefan y Caroline siempre han tenido ese rollo de que en cualquier momento podría pasar, los actores venden la relación y la están forjando bien. Junto a las aventuras psicópatas de Kai es la relación de estos dos y la situación de la pobre sheriff Forbes lo que más me interesa.

Eso sí, si me dijeran que si deberían pasar a Caroline al spin-off, diría que sí al momento. Porque, demás, en The Originals andan muy, muy cortos de corazón. Pero esa ya es otra historia, para otro día.

viernes, 26 de septiembre de 2014

Cariño, cuanto nos ha crecido el niño

Ah, la paternidad, ese tema que se trata mucho en las series. Desde la idea de que los padres joden a sus hijos de Skins hasta los padres corajes que hacen lo que sea por sus hijos (desde patear culos hasta diseñar complejas maldiciones para recuperarlos), el tema es amplio.

Sin embargo, en los últimos años en las series se ha desarrollado una tendencia a la que yo denomino Paternidad raruna, básicamente porque las edades entre padres e hijos pues no son las habituales. Todo lo contrario. Vale, no es nada nuevo, que ahí estaba Marty McFly regresando a la adolescencia de sus padres, pero en la película no era una situación permanente y en las siguientes series lo es.

Bueno, quien avisa no es traidor, así que desde ya os digo que vais a encontrar spoilers muy leves de la tercera temporada de Once upon a time, pero también otros de lo más importantes de la season finale de Sleepy Hollow, la quinta temporada de Fringe, la quinta y sexta temporada de Doctor Who y la quinta de The vampire diaries.

Once upon a time

Empiezo por Once, más que nada porque no tiene ningún spoiler, ya que desde el principio sabemos que Emma es hija de Snow y Charming, que llevan los 28 años de su churumbela congelados en el tiempo. Al principio, nadie era consciente, pero luego se rompió la maldición y, aunque los Charming intentan actuar de padres, la verdad es que queda un poco raruno.

La familia Charming en primera línea... de playa.
Perdón, no he podido resistirlo.

Es como esa escena de la tercera temporada en la que Charming sueña que baila con su hija vestida de princesa y tenía más tintes de ship loquísimo que de padre e hija. O lo raro que será explicarle a Neil que su hermana le saca treinta años, casi la edad de sus padres. Muy loco todo.

Sleepy Hollow

Para loco, Sleepy Hollow, que es una serie loquísima que ha vuelto esta misma semana y, encima, por todo lo alto. Si es que esta serie es tan genial. Si no habéis visto la primera temporada entera, pasad de esta parte, porque no quiero estropearos el final.

Porque fue en el último episodio de la tercera temporada, cuando descubrimos que el afable Henry Parrish, no sólo de afable no tenía nada, sino que era el hijo de Ichabod y Katrina, Jeremy, que había sido sepultado por un aquelarre de brujas y devuelto a la vida para convertirse en el jinete de la guerra. Y, claro, como papá andaba congelado por un conjuro y mamá atrapada en el purgatorio, Henry podría parecer el padre de sus padres, lo que es un poco bastante perturbador.


Habrá que ver cómo plantean el tema de la paternidad raruna, ya que en el primero de la segunda bastante han tenido con arreglar ciertos frentes que habían dejado abiertos. Pero, vamos, que va a ser de todo menos fácil, que Henry está muy, muy cabreado y es muy chungo, porque es muuuuy chungo el tío. Y ahora, encima, tiene una armadura teledirigida como quien dice.

Fringe

Y si a John Noble lo vemos como Henry en Sleepy Hollow, antes le habíamos visto en Fringe, donde también fue testigo de otra paternidad raruna. Porque en su quinta temporada Fringe avanzó al futuro (dominado por los Observadores), por lo que Peter y Olivia se reencontraron con su hija (a la que habían perdido siendo una niña), que también podría haber sido su amiga, pues Etta había seguido creciendo mientras los cuatro miembros del equipo Fringe (no me voy a olvidar de Astrid, que era grandiosa también) permanecían preservados en ámbar.


En este caso, tanto Peter como Olivia intentaban lidiar con la paternidad lo mejor posible, aunque los pobres no lo tuvieron nada fácil... porque anda que los guionistas no se ensañaron con estos dos.

Que, por cierto, me parece fantabuloso no, lo siguiente, que Etta, también conocida como Georgina Haig, vaya a ser Elsa a partir de este domingo en Once upon a time.

Doctor Who

Como Doctor Who es una serie sobre viajeros del tiempo cualquier cosa es posible, aunque no por ello te lo esperas y Steven Moffat se marcó una pedazo de giro sorprendente en la sexta temporada. Desde la quinta conocimos a la maravillosa Amy Pond y algunos, muy listos ellos, empezaron a sospechar que Amy tenía relación con River Song, una arqueóloga que ya había aparecido y que sabíamos que tenía una relación íntima con el Doctor.

Al final, el estanque (en inglés, Pond) tenía relación con el río (en inglés, River) pues resultó que, oh, sorpresa, River Song era en realidad Melody Pond o, lo que es lo mismo, la hija de Amy y Rory que, al ser concebida en la Tardis, podía regenerarse y también era una viajera del tiempo. Sí, para que te explote la cabeza, desde luego.

Los tres Pond con el Doctor.
Sí, la rubia es la hija de los otros dos. Muy loco todo, ya lo he dicho.

Lo curioso del caso que la llamaron Melody por su mejor amiga de la infancia que, al final, resultó ser su propia hija con otra apariencia debido a las regeneraciones. Muy loco todo, pero mucho.

The vampire diaries

Bueno, en este caso no tenemos ni saltos temporales, ni maldiciones o hechizos de ningún tipo y, de hecho, el tiempo no se paralizó para nadie. Porque, sí, Katherine puede parecer una adolescente porque fue convertida en vampira siendo muy joven, pero en realidad tiene muchos tacos. Eso sí, descubrir en la (horrible) quinta temporada que tenía una hija vampira, en apariencia mayor que ella, fue toda una sorpresa para todos, Katherine incluida.


Porque Katherine no es la típica madre y, de hecho, yo no sé si es porque los guionistas de The vampire diaries llevan tiempo sin acertar o si se debió a las actrices o a que era una trama que no pegaba con Katherine, pero les quedó una relación de lo más extraña que no terminaba ni de cuajar ni de funcionar, con la excepción de algunas escenas.

Aunque, bueno, en este caso todo era un poco más normal, si tenemos en cuenta el vampirismo y demás.

La chica de ayer

Para acabar, recupero una serie española que en su día no triunfó demasiado (y eso que a mí me molaba), pero que se alejaba del típico drama histórico que tanto gusta a las cadenas españolas, para hablarnos de un viajero en el tiempo (Ernesto Alterio) que regresaba a 1977, cuando él no era más que un niño y, por eso, sus padres eran de su misma edad y él se empeñaba en seguirlos porque en aquella época su padre había desaparecido.

Que, por cierto, en esta serie se encontraba medio reparto de Velvet casi. Y, sí, sé que es una versión de la inglesa Life on Mars, que no he visto, así que no sé hasta qué punto lo de la obsesión del prota por sus padres es inventada o no.

A mí no se me ocurre ninguna más, ¿y a vosotros?

viernes, 20 de junio de 2014

Cómo matar a un personaje y no cagarla en el intento

Quizás sea cosa mía, pero esta temporada televisiva ha estado cargadita de muertes. Yo juraría que ha habido una plaga... y no, no me refiero a los zombies de The walking dead. La cuestión es que tantas muertes seriéfilas ha hecho que me dé por divagar, ya que me gusta escribir y, a veces, me cargo a algún personaje que otro.

La muerte es un recurso dramático que, si se usa de forma adecuada, puede sacudir las bases de una historia (sea serie, película o libro), tocar la fibra sensible del espectador (o incluso despertar su ira o hasta su alivio) y, también, ofrecer uno de los mejores capítulos o el momento cumbre de la historia. Bueno, la muerte también puede ser un recurso descacharrante, como bien nos han enseñado los chicos de Orphan Black, pero es menos habitual.

¿Y cómo se debe tratar este recurso para que funcione bien?

Bueno, a partir de aquí encontraréis spoilers de las temporadas actuales de las siguientes series: Arrow, Once upon a time, Teen wolf, The good wife y The vampire diaries. Menciono más series, pero los spoilers son sólo de esas ;)

En primer lugar, se debe dejar claro que está ahí, presente. Por ejemplo, en estos momentos estoy viendo la sexta temporada de Castle y hay episodios que juegan con la tensión al poner a los personajes en riesgo de muerte. ¿Funciona esa tensión? No del todo. Por mucho que los actores estén estupendos, por mucho que el episodio esté bien escrito y, aunque quieras comprar ese riesgo, en el fondo sabes que no va a ocurrir nada malo, que ni Castle ni Beckett van a morir.

Me apetecía poner esta foto tan mona y ya que hablaba de ellos, pues aprovecho.

Y es que en las series procedimentales los personajes son inmunes a todo tipo de accidentes o problemas. Por poner varios ejemplos: Beckett en Castle ha sobrevivido a un tiro, a estar sobre una bomba, a quedarse atrapada en un camión frigorífico... Los chicos de NCIS (ya sea el original o el de Los Angeles) han sobrevivido a atentados de todo tipo, explosiones, torturas, incluso extrañas enfermedades. Por tanto, al final acabas asumiendo que los personajes son invencibles y, o sabes que el actor en cuestión no va a estar en la siguiente temporada, o no temes por su vida.

Por eso, hay varias series que se encargan de que en sus primeros episodios te encariñes de un personaje principal y luego, ¡zas!, le matan. El mejor ejemplo sería El cazador en Once upon a time. El episodio centrado en él será de los mejores de la serie, logró que Graham fuera un personaje todavía más interesante y luego le mataron sin contemplaciones, avisándonos de que en Storybrooke el peligro era real y que cualquiera podría morir. Ese mismo recurso lo usaron con Vicky en The vampire diaries, el rubito de The secret circle, Floro en Águila roja y seguramente alguna más de la que no me estoy acordando.

Ahora bien, en líneas generales en cualquier historia todos sabemos que ese "cualquiera" es muy, muy relativo. Los protagonistas nunca mueren. Los protagonistas tienen una resistencia que ni Terminator. Retomando el ejemplo de Once upon a time. Las muertes de secundarios son creíbles, pero, por ejemplo, cuando Rumpelstiltskin la palma a mitad de la tercera temporada sabes que va a haber alguna laguna, que algo va a ocurrir porque es imposible que prescindan de ese personaje. Que emociona, pues sí, en ese caso emocionó muchísimo porque estuvo bien ejecutada, Robert Carlyle es un actor estupendo y la muerte suponía una redención para el personaje que te llegaba a la patata.


Sin embargo, los protagonistas no siempre pecan de ese complejo de inmortalidad, sobre todo cuando se aproxima el final de la serie o saga, en caso de los libros. Aunque, en las series, en general, depende más del actor que del creador.

En esta temporada hemos tenido dos muertes de personajes importantes, en dos series que no pueden ser más diferentes y ambas por el mismo motivo: los actores querían abandonar la serie en cuestión.

Por un lado, Josh Charles llevaba queriendo dejar The good wife desde la temporada anterior y, por motivos creativos, los King decidieron matar a su personaje, Will Gardner, ya que era la única explicación que encontraban plausible para explicar ausencia. La verdad, fue una de las muertes más chocantes que he visto nunca, más que nada porque ocultaron la marcha de Josh Charles y porque sucedió de repente, sin que tuvieras algún tipo de aviso. Levantó mucha polvareda en Internet, hubo quien lo consideró un error y no voy a entrar en si estuvo bien ejecutada o no, porque la cuestión es que el giro funcionó y sirvió para cambiar casi por completo The good wife.

Por otro lado, Crystal Reed quería dejar Teen wolf porque estaba cansada de interpretar a una adolescente a su edad y porque, seguramente, quiera ir en busca de prados más verdes. En este caso, fue la propia Crystal quien pidió que le dieran algo potente con lo que despedirse y se lo dieron. En este caso, también fue sorprendente que Allison fuera la elegida, más que nada porque era de los pocos personajes que no estaban en peligro inminente y, encima, dada la actual popularidad de Dylan O'Brien, él parecía la elección más probable.

Hasta siempre, Allison. A veces me caías como el culo, pero molaba mil que la badass del grupo fuera una chica.

La despedida de Allison emocionó, pese a que, bueno, Allison no era precisamente un gran personaje, aunque en la tercera temporada se redimiera. Pero la cuestión es que su adiós fue real, fue creíble y, sobre todo, fue definitivo.

Porque ahí está lo más importante para que el recurso sea efectivo. La muerte debe ser definitiva en caso de que quiera ser tomada en serio. Si a la mínima de cambio estás resucitando al personal, al final por más música sensiblona que pongan, por más que los actores lloren, a ti te la pela en grande.

Y, sí, The vampire diaries, te miro a ti.

La quinta temporada de The vampire diaries quiso terminar por todo lo alto con un episodio escrito para llorar y emocionar y cagarte en la parentela de Julie Plec. Al menos, era su intención, pero, claro, cuando llevas cinco temporadas matando y resucitando indistintamente, al final quemas tanto el recurso que ya no funciona. Damon murió y Elena le lloró con Wings de Birdy sonando de fondo. ¿Y qué? ¿Cómo pretenden que me lo crea lo más mínimo si en Mystic Falls resucita todo quisqui sin ni siquiera pagar un precio?

Nina Dobrev llora muy bien, ¿eh? Pero, vamos, ni por esas, ni por el cursi discurso de Damon, emociona. Bleh.

¿Cuántas veces ha muerto Bonnie para regresar episodios más tarde? Porque, vamos, ya está claro que en caso de hecatombe, sobrevivirán las cucarachas y Bonnie, que la tía es indestructible.

Por tanto, no entro en el juego de lamentar la muerte de Damon. ¿Para qué? En dos, tres episodios volverá y todos tan contentos. De hecho, por no creerme, no me creo ni la muerte de Katherine, pese a que los guionistas juren y perjuren que es definitiva. Ya, lo que ellos digan. En cuanto quemen al malo de turno y la necesiten, se inventarán cualquier triquiñuela para traerla de vuelta y ya está.

En ese sentido, los chicos de Supernatural son mucho más honestos. En Supernatural sólo debes preocuparse si eres un secundario, porque si te apellidas Winchester la muerte no es nada para ti. ¿Cuántas veces han resucitado Dean y Sam? Muchas. Sin embargo, los guionistas no juegan a sentimentalismos baratos, no intentan que te deshidrates con esa falsa muerte, sino que lo emplean como herramienta para cambiar la situación o para provocar un nuevo giro: la aparición de los ángeles, el Sam sin alma, la última pelea de los hermanos, etc.

Y es que resucitar es otro recurso bastante empleado, pero hay que hacerlo de la manera adecuada, con cabeza. Resucitar debe conllevar un precio alto a pagar porque, si no, te arriesgas a sufrir ese efecto The vampire diaries y que acabes por no tomarte en serio la historia. Ese precio puede ser un trauma y un viaje difícil por delante, como le ocurre a Buffy en la sexta temporada de su serie; el hecho de que los que vuelven no lo hacen como se fueron, algo que ocurre en Canción de hielo y fuego con Lady Corazón de Piedra; o que una vida debe pagarse con otra, como hicieron en Once upon a time con Rumpel y Baelfire.


En ese sentido, Agents of Shield ha sabido lidiar muy bien con la resurrección de Coulson, mostrándonos que no es tan fácil que alguien vuelva a la vida, ni siquiera que alguien la salve (ahí tenemos a Fizt al final de temporada). De hecho, es curioso que las dos series de superhéroes que hay ahora mismo en la tele hayan lidiado tan bien con el tema de la muerte y los regresos de ultratumba, cuando en general en los cómics es algo de lo que chotearse a gusto. Eh, en cualquier colección de Marvel si no has muerto al menos una vez y has vuelto para contarlo, no eres nadie.

Porque en Arrow a veces parecen los de The walking dead, más que nada porque nadie que haya muerto en la isla parece estar muerto de verdad. Sin embargo, lo compensan con las que tienen lugar en el presente, tan impresionantes como definitivas: primero Tommy y ahora Moira. No me digáis que el asesinato de Moira no es una de las escenas más potentes de la temporada. Y, vale, rescataron a Malcolm Merlyn, pero también es verdad que no le vimos morir, sino perder a manos de Oliver y, encima, lo interpreta John Barrowman, lo que lo hacía un tanto predecible.

Ay, John Barrowman :3
No, no he podido evitarlo. Es que este hombre es too much.

Y, si no habéis pillado eso, ya estáis viendo Doctor Who y Torchwood porque lo merecen, que son fantásticas.

Me he centrado en las series, en parte porque ha sido una temporada bastante cargadita en muertes de personajes importantes, y también porque es más fácil llevarlas al día que los libros, que cada uno llevamos a nuestro ritmo. Además, los libros no dependen de tantos factores como ellas, sino únicamente del autor y, encima, por mucho que sean parte de una saga, no se exprimen tanto como una serie, por lo que los escritores no tienden a caer en esos excesos... salvo que sean George R. R. Martin y les enorgullezca matar hasta al apuntador, pero esa es otra cuestión.

Ah, George, por cierto, si alguna vez osas tocar a Jaime, tú y yo vamos a tener un serio problema y tengo muy mala leche ^^

Por si acaso.

PD: Soy una loca que se ha puesto a escribir esto sin haber visto el season finale de Game of thrones o haya terminado de ver la última de Merlin, que por fin la estoy viendo, ahora que es verano y hay sequía seriéfila. Ahí, a lo loco, xD.

viernes, 14 de febrero de 2014

Una de ships molones

Hoy es San Valentín, que me sirve de excusa para hablar de mis ships, de esas parejas televisivas que me molan lo indecible y, básicamente, me hacen sufrir como una perra. Si es que soy masoca y una cursi sentimental, porque yo soy de esas que nunca se quejará de que haya historias de amor en una serie; de hecho, si no las hay, las echo de menos.

Pero, bueno, aquí están mis diez parejas televisivas favoritas de series que se emiten en realidad. Ojo, os vais a encontrar de todo: algunas que son canon, otras que no compartiréis... Una, que es ecléctica, xDD. Pues vamos allá.

10. Jessica Day y Nick Miller en New girl


Ya os conté hace unas semanas que soy muy, muy fan de New girl y, en especial, de su protagonista masculino, el genial Nick Miller. Bueno, pues también lo soy de la pareja que forma con la prota, Jess para los amigos, porque son súper monos, divertidísimos y a veces un poco retorcidos. ¿Lo bueno? Que en la segunda temporada se lían, ¡sí, señores, en la segunda temporada! Y lo que llevamos de tercera están juntos y siguen siendo tan monos y divertidos y con la misma química que durante la etapa de tonteo.

Creo que ahora mismo son los únicos que me dan alegrías, así que tengo miedo. En serio, pánico nivel Nick gritando en Pepperwood. Por favor, por favor, señores guionistas, no me los estropeéis, que confío en vosotros.


9. Derek Hale y Stiles Stilinski en Teen wolf


Sí, yo veo el Sterek. De hecho, dada la poca consistencia que tiene Teen wolf en algunas cosas es que ni descarto que pueda ser real. Al fin y al cabo, ¿alguien tiene claro por qué Allison dejó a Scott? Porque yo no. Al igual que ni siquiera tengo claro qué planean los guionistas en el terreno putiferio (¿Lydia con Stiles? ¿Con el gemelo?), así que, oye, a lo mejor les da la venada algún día y nos hacen felices a las fans.

La cuestión es que Stiles y Derek tienen muy buena química, las veces que los juntan son la releche y los actores están muy metidos en el tema. Sí, me estoy quedando con las cosas buenas porque Jeff últimamente nos tiene a pan y agua con el temita. ¡Maldito seas, Jeff!


8. Ted Mosby y The mother en How I met your mother.

Es penoso que tenga que referirme a ella como The mother, ¿queréis darle un puñetero nombre, Bays y Carter, eh, eh? Bueno, la cuestión es que, poquito a poco, vamos conociendo a la madre y yo sólo puedo decir: ¡hostia puta como molas!


Porque la madre es una friki de la talla de Ted, pero también es La monez y toca en un grupo de música y se hizo amiga de Lily y convenció a Barney de que hiciera el The Robin (gran momento donde los haya) y ayudó a Marshall y Marvin. Vamos, que es la rehostia. Yo estoy deseando que Ted la conozca de una puñetera vez.

Al menos, hasta entonces tenemos un par de escenas juntos que son AMOR, como la proposición en el faro o la escena de la cama en el hotel. Además, me parece súper bonito el detalle de ella pidiéndole a su difunto novio permiso para enamorarse de verdad, la señal y luego la escena de la canción. Si es que no se puede ser más perfecta :3

7. Belle y Rumpelstiltskin en Once upon a time


Once se ha convertido una serie cuyos ships me vuelven un poco loca. Básicamente Emma me gusta tanto con Hook como con Neal, incluso me mola el Captain Charming (ay, tumblr, qué cosas más guays tienes). Pero, bueno, siempre me quedan Rumpel y Belle, que siguen protagonizando los mejores episodios de la serie. También me han hecho sufrir como nadie (ay, esa separación al final de Skin deep; ay, Lacey) y ahora estoy en una de esas fases... bueno, creo que la peor, más que nada por cómo se quedó todo y lo en el aire que estoy y sólo puedo hacer teorías y el wicked is coming no ayuda.

Así me quedé yo tras ver el último episodio... y así sigo por falta de nuevo. ¡Once vuelve ya!

Al menos, me siguen quedando los videos monos de Youtube y los fics. Encima, los spoilers sobre muertes no ayudan. Espero muy mucho que el true love triunfe (y que no toquen a Belle, sino me cargo a alguien). Oye, para algo es Once upon a time.

6. Felicity Smoak y Oliver Queen en Arrow


Bueno, con esta me tengo que armar de paciencia porque la cosa va para largo. La cuestión es que es increíble como, a veces, los personajes se van de las manos de los guionistas. En Arrow, Laurel (supuestamente el interés amoroso de Ollie) ha conseguido que nadie la soporte, mientras que Felicity se ha abierto un hueco en nuestros corazoncitos. Y en el de Ollie. Porque él estaba celoso cual perro de Barry y no ha tenido nada con ella para protegerla y, sí, yo me quedo con la interpretación romántica del asunto.

Tras lo que sucedió en el último episodio, me imagino que se aproxima drama, pero yo creo que, al final, el Ollicity vencerá. Yey. Estoy muy positiva hoy, xD.

5. Kensi Blythe y Marty Deeks en NCIS: Los Angeles


He de admitir que esta serie no la llevo al día, así que no sé el estado en el que están exactamente. En estos momentos estoy viendo la cuarta temporada y estos dos siguen con esa dinámica tan guay medio de flirteo, medio de colegio, medio de odio. Vale, serían tercios, pero suena peor. Perdonádmelo, anda. Total, que son muy divertidos, los actores tienen mucha química y como es un procedimental yo ya flipo con cualquier detalle tonto que tengan.

Que, por cierto, estos dos tienen escenas de lo más molonas, como cuando Deeks salva a Kensi de una explosión y acaban tirados en el suelo. Arg. ¡Deeks, cómo molas! Además, Deeks es taaaaan rematadamente mono. Kensi también mola, ¿eh? Pero Deeks es taaan guay con su perro, sus tontás y su sonrisa permanente. Ainss, qué hombre.


4. Caroline Forbes y Klaus Mikaelson en The vampire diaries/The Originals


Vale con estos hay un serio problema. Un problema geográfico. Y es que se empeñan en tener a Caroline en The vampire diaries cuando está clarísimo que ya no pinta nada en Mystic Falls, así que insisto: mandadla al spin-off YA y aprovechad esa química tan brutal que tienen Candice Accola y Joseph Morgan. Porque, encima, es que tanto el petardo de Tyler con una como la petarda de Cami con otro no les llegan a la altura de los tobillos.

Si no, que se fijen en ese pedazo de beso y posterior polvo que echaron en plena naturaleza. Es que ni Pocahontas con John Smith, colega, qué química, qué pasión. Como mola. Por cierto, qué alegría de que, al menos, podemos tener eso. Bueno, y el hecho de que, a diferencia de Tyler, Klaus renunció a su venganza por Caroline.

Por favor, por favor, Julie, llévate a Caroline a Nueva Orleans, todos ganaríamos. Si no quieres deshacerte de Cami, pues lárgala a Mystic Falls y que funde un club de personajes random junto a Matt, Tyler, April, Aaron y algún otro que ahora no recuerdo.

3. John Watson y Sherlock Holmes en Sherlock


O sea, yo tras la emisión de The last vow me niego a que alguien niegue que lo de estos es amor. Porque es amor del bueno. Es que, ¿quién iba a pensar que la incorporación de Mary iba a hacer que estos dos destilaran más amor? Pues, oye, que ha sido así. Si no, sólo hay que ver lo sumamente desinteresado que es Sherlock al salvar la vida de Mary porque es importante para John. Sherlock Holmes. Desinteresado. Sacrificándose por John. Lo dicho: amor del bueno, del verdadero, de ese que canta Giselle en pleno Central Park.


Y no hay más que hablar. Ea.

2. Annie Edison y Jeff Winger en Community


Ahora mismo he visto hasta el episodio veinte de la tercera temporada, me queda poco para ponerme al día. La cuestión es que estoy muy, pero que muy, obsesionada con este ship en estos momentos. Pensad que estoy en plan maratón y que me veo tres, cuatro episodios seguidos... quizás más. Depende de mi tiempo... o me ahorro horas de sueño... ¡Estoy enganchada, ¿vale?!

Bueno, que me enrollo. Aunque al principio está todo muy orientado a que Jeff y Britta tengan la típica tensión sexual no resuelta de las sitcoms, la cosa no funcionaba (hasta Abed lo dijo y lo que dice Abed va a misa) y para mí, al menos, eran sólo colegas y me gustaban así. Entonces, de pronto, llegó un episodio y Jeff y Annie tuvieron una escena muy tonta, pero muy mona. Después, llegó otro y tuvieron un beso de la hostia... que se repitió al final de temporada. Y ahí me ganaron. Además, en esta tercera temporada están venga a compartir miraditas, a tener tema en líneas temporales alternativas y, coña, yo me muero de amor. También tienen un número musical que, particularmente, encuentro perturbador, aunque demuestra que Jeff está loquito por Annie, jujuju.


Así que, ya sabéis, si algún día que no es fiesta ni nada veis fuegos artificiales, será porque Annie y Jeff se han liado de una puñetera vez. Sí, tres temporadas y ya uso esa expresión. Cuando llegue a la quinta, moriré de desesperación.

1. Castiel y Dean Winchester en Supernatural


Yo soy muy fiel a mí misma. Quiero decir, si le cojo tirria a alguien, uh, colega, prepárate que la seguiré teniendo para siempre, pero si me mola algo... pues lo mismo. Y el Destiel me ganó hace mucho tiempo, le fui fiel durante las horrendas sexta y séptima temporada y aún lo sigo siendo.

¿Qué han conocido tiempos mejores? Sep, el purgatorio, porque estos se daban amor en el purgatorio. Pero también los han conocido peores y han tenido escenas muy chulas esta temporada. Y yo tengo la teoría de que Gadreel estaba locamente enamorado de Dean y por eso mantenía a Castiel alejado de él. Eh, no me miréis a mí y echadle la culpa a 1) el comportamiento de Gadreel en general y 2) la interpretación de Jared Padalecki, que parecía más una maricona mala que otra cosa.

Llevamos dos episodios con un Dean muy machacado, un Sam que se está ganando que alguien lo mate entre terribles sufrimientos y Castiel desaparecido. Así que espero que los guionistas nos den más intereactuación ente Cas y Dean que, jo, Dean necesita a alguien que le entienda, quiera y apoye. Y ese es Cas, que lo ha demostrado mucho. Vamos, guionistas, que tampoco os estoy pidiendo mucho. Yo no os pido la lunaaa... Uy, perdón, que el aleatorio me ha puesto la canción y me he venido arriba.

Bueno, esos no son todos mis ships (he tenido que dejarme a Brennan y Booth, Becket y Castle y a las parejitas de Parks and recreation; también a Skye y Ward de Agents of Shield), pero es que, si no, esto se hace eterno... más eterno, en realidad.

Y vosotros, ¿qué estáis shippeando en este momento?

sábado, 18 de mayo de 2013

Mi semana de season finales

Dentro de unas horas se emitirá el final de temporada de Doctor Who y, con eso, culminará la semana de finales de temporada que hemos tenido o, mejor dicho, que he tenido porque salvo la excepciones de The good wife y Hart of dixie todas, pero todas, mis series (las que veo a ritmo USA, no las que me pego el maratón en verano) han terminado temporada esta semana, así que hemos ido de un cliffhanger a otro y tiro porque me toca.

En general, los episodios han sido muy, muy chulos y me han dejado muy buen sabor de boca y como hay muchas cosas que decir pues, ea, a repasarlos se ha dicho. Evidentemente, habrá spoilers así que tened cuidado.

Arrow

Arrow ha sido la mejor serie de las que se han estrenado este año y ha tenido un final tremendo y muy lógico con el camino que ha llevado la serie. Yo no sé con qué escena quedarme porque menudos cuarenta minutacos: Moira dando la rueda de prensa, Thea yendo a salvar a Roy y ese pedazo de beso en pleno caos (no soy muy de ellos, pero, hostia, la escena es una puta pasada, así, fisnamente dicho), el Barrowman loco perdido en plan dominador del mundo, la llamada de Laurel y su padre, el beso de Ollie y Laurel, la pelea entre los arqueros, la muerte de Tommy... Buff, una pasada.

Esto es uno de los motivos por los que AMO Arrow. Jarl.

Eso sí, ahora tengo el corazón en un puño porque el pobre Ollie va a sufrir la muerte de Tommy por todos los lados: ha perdido un amigo, Laurel seguro que se rebota con él porque Tommy fue a salvarla y él no... Además, la madre enchironada, el padrastro que se ha largado... Vamos, que la segunda temporada va a venir cargadita, cargadita. Pero, eso sí, yo voy a echar mucho de menos al Barrowman T0T

Hart of dixie

Bueno, vale, esta acabó la semana pasada, pero da igual, la meto aquí porque el final estuvo chulo y también lo puso todo patas arriba. Si la pobre Zoe estaba más perdida que Marco en el día de la madre con George y Wade, ahora nos han metido a un tercer maromo dispuesto a conquistar a la doctora Hart. Unas tanto y otras tan poco, porque la pobre Lemon lleva a dos velas mucho tiempo. ¡Un maromo para Lemon Breeland YA!

De momento, de cara al verano, Zoe se ha ido a Nueva York para tomar perspectivas aunque Jonah está por ahí, lo mismo que George que se nos ha ido de gira y Wade se ha quedado junto a Lemon llevando el Rammer Jammer. También nos han dejado a Lavon con Annabeth, lo que es bien porque menuda pareja hacen estos dos, que me encantan lo sumamente tarados que pueden llegar a ser, aunque intenten ser razonables, xD. No sé qué deparará la temporada tres, pero en estos momentos no descartaría que Lemon y Wade acaben liándose y, la verdad, aunque me encanta el Zade, tampoco me disgustaría verlos juntos. A ver cómo vuelven después del verano.

Soy MUY fan de esto, si es que son amor ^^

How I met your mother

Cierto es que ha sido una de las temporadas más flojas. De hecho, me recordó a la quinta que, precisamente, es en la que Barney y Robin se juntaron por primera vez (y no creo que sea casualidad). Estos dos no me gustan juntos, pero, bueno, también es verdad que nos dieron un episodio precioso, The Robin. Ha habido otros episodios muy chulos (The bro mitzvah fue divertidísimo y The time travelers tuvo una escena de Ted preciosa), aunque el de final de temporada me ha parecido tirando a soso para ser el final de temporada.

Me ha dado la sensación de que era una mera introducción a la novena temporada, que contará el fin de semana de la boda, donde, por fin, Ted conocerá a la madre a la cual hemos visto por fin. No me voy a llevar las manos a la cabeza, como esta haciendo medio mundo porque, jo, pobrecita, no ha hecho nada más que ser la doppelganger de Lily, xD.

No me digáis que no se parecen.

Por cierto, me gustó más el episodio anterior, en el cual no entendí tampoco a qué venía tanto revuelo. Estaba claro no, lo siguiente, que Ted y Robin no iban a volver, él ni siquiera lo intentó, era la ruptura definitiva, el Something old del título, mientras que la ida de renunciar a Robin de verdad y, también, la madre era el Something new.

Once upon a time

Cierto es que la segunda temporada ha sido algo más floja que la primera, no sé si es porque Storybrooke funciona peor que el resto de mundos o porque se notaba muy mucho que no sabían qué hacer con Regina (no necesitan al doctor Jekyll con ella, no, menuda personalidad múltiple tiene la tía) o porque Mary Margaret es muy empalagosa, pero la cuestión es que ha sido una temporada irregular. Eso sí, ha tenido sus cosas buenas, como el viaje de Rumpel que, por primera vez, ha encarado el problema en vez de huir al decidir salvar a su nieto y que, me imagino, supondrá su redención y su conversión a humano, de ahí la profecía.

También me ha gustado mucho Emma, especialmente cuando estaba con Neil y a mí ya me tienen ganada con estos dos y, por tanto, sufriendo por la situación: con Neil en el bosque encantado con Aurora, Mulan y Philip (MUY fan de que hayan recuperado a estos tres, sobre todo a Julian Morris :3) y Emma creyéndolo muerto. Peeero me parece guay lo que han propuesto para la tercera temporada, con el bosque encantado por un lado y esa excursión a Nuncajamás (por cierto, esto cada vez se parece más al Kingdom hearts, xD) que le han dado un giro muy tétrico y que promete grandes momentos con esa mezcla mortal de testosterona. En serio, David, Hook y Rumpel se me matan antes de lleguen a la segunda estrella por la derecha, xD. MUERO por ver la tercera temporada.

 No se nota ni nada por qué elijo las fotos que elijo, ¿verdad? xD.

Y, además, ¿cómo cojones tienen en Nuncajamás un dibujo de Henry desde hace tropecientos mil años? ¿Y qué planea la organización chunga encabezada por Greg y Tamara, a los cuales odio muy mucho por desgraciarme a Neil? ¿Me harán feliz con algún episodio musical? ¿Y en qué cabeza cabe que me hayan vuelto a Pinocho un pipiolo pelirrojo? Yo quiero mi motero buenorro.

Revenge

Revenge ha tenido una temporada tirando a penosa con episodios realmente aburridos y con relleno del malo protagonizado por los hermanos Porter. Vale, eso condujo a algo, pero, dios, es que Jack es tan sumamente petardo, cansino y odiable. Llegó un momento en que sólo veía la serie por Nolan principalmente y también por Emily.

Y entonces llegó el season finale y moló cantidad. Todo pareció encajar en su sitio y, al menos, las vueltas y el tedio sirvió para algo. Eso sí, yo me desespere lo que no está escrito porque era evidente que era Nolan y no Aiden la cabeza de turco. Ay, mi Nolan, que tras dejarlo viudo ahor me lo mandan a la cárcel, con lo bueno y mono que es él T0T Que tiemblen Conrad y sus amiguitos porque se van a cagar (deseando estoy que ocurra, NADIE se mete con Nolan, hombre ya).


Por otra parte, nos han dejado a la pobre Charlotte opositando al Personaje puteado de la temporada porque tras perder una hermana, ha perdido al novio, está embarazada y una lesbia psicópata está obsesionada con ella. Ahí es nada. La verdad es que siempre he pasado de Declan, pero su muerte estuvo muy bien llevada y provocó que el cansino de Jack se volviera loco y que Emily le contara la verdad. Mirad que yo odio a Jack, espero que muera para no soportarlo y, sinceramente, creo que el actor es pésimo no, lo siguiente, pero la verdad es que esa escena moló. Eso sí, soy Team Aiden forever and ever y espero que Daniel no le haya matado porque, hostia, sería todo patético: sobrevivir a Takeda para caer con Daniel. Really?

Supernatural

Ahora viene cuando me emociono. Porque, seriously, ha sido la mejor finale de la temporada, ¡ha molado tanto! A ver, tras la decadencia en la que estaba sumida la serie (todo culpa de Perra Gamble, demostrado) ver la octava y ver como todo volvía a molar, como arreglaban los fallos y tal, buff. He vuelto a disfrutar como una enana con Supernatural y me encanta, me encanta, que haya más continuidad de los secundarios, ya que Cas, Crowley y Kevin parecían fijos.


Tras ir metiendo poco a poco nueva mitología, tras ir cumpliendo las pruebas para cerrar el Infierno y el juego de las tablas y Naomi controlando a Cas, ha llegado el final de temporada y ha sido de cagarse. Es que, encima, ha tenido de todo: ha sido emocionante, también muy emocional, ha tenido golpes de humor geniales, los actores han estado de diez (incluso Jared que no es santo de mi devoción) y han tenido escenas acojonantes: la parte de Crowley y Sam, la escena final de los hermanos, la de Kevin con Cas, la del bar (bueno, la de la bar ha sido awesome), Abbadon que mola cantidad, el giro de Metatron, la caída de los ángeles, buff.

He de decir que el giro de Metatron me dejó flipadísima. Me lo tenía que haber imaginado porque Metatron era maligno en The closer (y el rival de Mark Pellegrino-Luci), pero, hostia puta, qué capullo y qué bien escondido lo tenía. De paso, nos han dejado a Castiel humano, lo que me mola porque yo sigo empeñada en que Sam se convertirá en un man of letters y Dean y Cas acabarán cazando juntos (y haciendo otras cosas, jujuju). Y, de nuevo, comentar lo genial que es el cast de esta serie y que, si yo fuera la sheriff (que espero y deseo que siga viva), también tendría la misma reacción si Sexy Mark Sheppard acudiera a una cita a ciegas conmigo ;P


The good wife

Unos breves apuntes sobre esta, que es una serie maravillosa y perfecta y que en un episodio la liaron pardísima. Peter ganó las elecciones a gobernador con malas artes y sin que Eli lo supiera y eso me dejó anonadada porque, coño, en serio, que Eli no se entere de algo de la campaña es muy WTF? De paso, Diane va camino de convertirse en jueza, lo que deja a Will solo en Lockhart/Gardner (¿ahora Gardner/Lee?), ya que Alicia también eligió a Peter y se fue con Cary, llevándose a Robyn con ellos. Eso nos deja a Will con David Lee y Julius, además de Kalinda que va muy por libre.

Y por si el cambio de escenario no fuera suficiente, sigue coleando lo que hizo Kalinda con su marido que explotará el cualquier momento porque los King son así (y por eso les admiramos).

The vampire diaries

Y acabamos con el que más flipada me ha dejado porque, en serio, yo sigo pensando que Julie Plec toma sustancias... sospechosas. La verdad es que tras una temporada muy, muy floja tirando directamente a mala, el final de temporada ha estado guay. Los regresos fantasmales funcionaron bien (bueno, los regresos en general suelen funcionar bien), se arreglaron muchas cosas y pasaron cosas que yo quería que pasara.

Cuatro temporadas deseándole la muerte a Bonnie y va y se me muere cuando por fin me molaba su historia, lo que hay que ver. Lo malo es que, de rebote, nos trajo de vuelta a MiniGilbert, que me da mucha pereza. Y también hubo tema entre Rebekah y Matt y fue guay, aunque no tanto como Klaus diciéndole y demostrándole a Caroline cuánto la ama, permitiendo que Tyler regrese. Ésto último me la trae al pairo, Tyler está mejor desaparecido, pero el gesto fue muy bonito y la escena fue preciosa con esa declaración de intenciones. "Tyler es tu primer amor, pero yo pretendo ser el último". Ahh, me dice a mí eso y se me pulverizan las bragas.

Yo sé que no me harán caso, pero sigo exigiendo que pasen a Caroline al spin-off, leñe.

Eso sí, no dejo de preguntarme: ¿para qué crear el momento entre Matt y Rebekah para que luego la larguen al spin-off? De paso, ¿para qué matarme de amor con Klaus y Caroline para que él tenga a la camarera sosa-intento de Caroline en su serie? En serio, no tiene sentido. Bleh, maldito spin-off, que veré porque soy una vendida y Klaus y Elijah son too much for me.

Y como es The vampire diaries, no podía saltarme el comentar el trío, el petardo y cansino trío, que ha seguido su desarrollo habitual y, tras haber tenido a Elena con Stefan, ahora la tenemos con Damon. La verdad es que yo estaba contenta con que Stefan se liberara de Elena porque, eh, ha sido el único que ha tenido una historia chula esta temporada y me ha gustado su evolución y el que no haya sido nunca tan patético como su hermanito (ha salvado a Elena de sí misma y se ha apartado, chapeau). Pero entonces ha venido Silas, me lo ha encerrado en el fondo del mar (matarile, ile, ile) y lo ha suplantado. WTF?

Con permiso de Charlotte, este se lleva el título de Personaje puteado de la temporada, pobrecito.

Y, bueno, ahora que Ian Sexyhalder y la Dobrev lo han dejado, me imagino que se cascarán un One tree hill y adiós Delena. Desde luego, yo hubiera preferido que Katherine matara a Elena y nos librara de ella, ainss. Aunque, bueno, ver a Katherine de humana puede molar también, sobre todo ahora que tienen la plantilla de la serie bajo mínimos.

Cabe señalar que tanto Happy endings como Parks and recreation tuvieron finales muy chulas, que espero que la primera sea adoptada por USA Network y que ya sólo me quedan Doctor who y Grimm, que espero que tengan el nivel de estas porque, la verdad, estoy muy contenta con los finales de temporada en general ^^