No, esto no es un episodio de Los misterios de Laura, aunque el título serviría para uno de sus episodios, sino una entrada sobre lo que llevamos de la cuarta temporada de New Girl.
Ayer se emitió el quinto episodio de la nueva temporada de New Girl, que todavía no he visto, pero no me hace falta para hacer esta entrada. Bueno, basta que la publique para que en dicho episodio me dejen en bragas, pero, ea, a lo loco.
Quiero hacer un llamamiento a Sherlock Holmes, Mulder y Scully, los Winchester, los chicos de Shield o quien sea menester, porque menudo misterio tenemos entre manos. Ha habido una desaparición. Sí, lo que oís: algo ha desaparecido en New Girl y no parece que nadie de la serie sea muy consciente. La relación entre Jess y Nick.
En serio, yo ahora mismo tengo la teoría de que El silencio de Doctor Who se pasea por el apartamento de esta gente y les afecta a la memoria o algo así.
La cuestión es que tras tres temporadas en que ha sido algo muy importante, en esta cuarta temporada todo el mundo se ha olvidado de que Jess y Nick salían juntos hasta que rompieron porque... porque... porque se les antojó a los guionistas en realidad. Y es que es rarísimo que nadie diga nada sobre el tema, que hagan como si nunca ocurrió tal cosa y nos pongan a Jess buscando el amor con todo tipo de pretendientes, que no van a llegar a nada.
De hecho, han tenido ocasiones de sobra para mencionar el tema (han estado en bodas, el padre de Jess se ha pasado por la serie, los líos amorosos de Jess...), pero no lo han hecho. Han preferido ignorar el tema, hacer como si nada hubiera ocurrido.
Y es una cutrez. De las grandes.
¡Qué no es una serie de ciencia-ficción, leñe!
A ver, tener una relación amorosa entre dos protagonistas de una comedia no es fácil, ya que, mientras que la comedia es bienvenida en un drama, al revés no lo es. Lo entiendo. Sin embargo, anda que no hay series donde lo han llevado bien. Podría sacar como ejemplo lo bien que trataron la relación tan llena de altibajos de Rachel y Ross en Friends, más que nada porque Friends es la comedia definitiva y juega en otra liga. Sin embargo, How I met your mother supo lidiar bastante bien con las idas y venidas de ese triángulo formado por Ted, Robin y Barney; lo mismo se puede decir de The big bang theory con Penny y Leonard. Incluso podría mencionar la desaparecida Happy endings, cuyo punto de partida era la ruptura entre los protagonistas.
Y en ningún caso hicieron la del avestruz y esconderse, eh, señores guionistas de New Girl.
La creadora de la serie, Elizabeth Meriwether, ya admitió que al escribir la tercera temporada tuvieron muchos problemas al tener a los personajes juntos. Y, de nuevo, yo comprendo eso, al igual que comprendo que se intente solucionar, pero es que en todo momento han optado por la vía rápida y fácil. ¿Qué no nos gustan juntos? Bueno, pues en un episodio decimos que tienen muchos problemas y rompen por las buenas. Ea, sin introducir esos problemas, sin conducirnos a ese desenlace y que quede medianamente natural.
¿Qué no sabemos cómo desarrollar la ruptura y la relación entre los personajes tras eso? Sencillo: ignoramos que ocurrió y arreglado. Tan sencillo como eso. Y, para reforzarlo, se han dedicado a tener dos tramas por episodio y manteniendo a Jess y Nick separados. Eso sí, si se encuentran, no se comportan de forma distinta o teniendo en cuenta lo que ha ocurrido, lo que da pie a situaciones tan raras como Nick animando a Jess a ligar con un tío en una boda. Con un par.
Es también la táctica que están siguiendo con Schmidtz y Cece, que tras que el primero se emocionara al saberla soltera de nuevo, no han vuelto ni a insinuar el tema en cuatro episodios.
Y es cierto que, de momento, la cuarta temporada está siendo más graciosa que la tercera y que, oh, milagro, hasta han aprovechado a los tres personajes marginados que tienen (Cece, Coach y Winston tienen más de mueble que de personajes muchas veces). Aunque personalmente no termino de ver la situación actual del grupo. Siempre han tenido mucha química, las tramas grupales eran muy graciosas, pero con ese empecinamiento en mantener una muralla china entre Jess y Nick lo más cerca que han estado de aprovecharlo fue la fiesta de policías de Winston.
Pero, vamos, que me toca un poco las narices lo que están haciendo. No sólo porque me gusta la pareja o porque me parece que no tener a Jake Johnson y Zoey Deschanel compartiendo plano es desaprovechar una química estupenda, sino porque hace falta ser cutre. Pero cutre de narices. Además, puede que parezca una tontería, pero hasta me parece trampa.
A ver si logro explicarme.
Es como el final de Perdidos, ¿vale? Quiero decir, tener una serie de misterio sin una resolución a éste me parece lo peor de lo peor porque, a la hora de idear la historia, le quita todo el mérito: no deben juntar las piezas del puzzle, hacer malabarismos para que todo cuadre y tenga sentido, hacen lo que les da la gana y, hala, tan contentos. Mientras que nosotros nos quedamos con tres palmos de narices, básicamente.
Pues en este caso es igual. Hacer un reinicio tan descarado no tiene mérito, lo contrario, es una tomadura de pelo. Y, si encima piensan tener a los personajes sin relacionarse, pues aún entiendo menos por qué no hacer ni un mísero comentario en plan "oh, es que Jess y Nick siguen raros tras la ruptura y no se ven mucho".
Ahora espero que no me hagan un zas, en toda la boca con el quinto episodio, pero, vamos, no lo parece.
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miércoles, 15 de octubre de 2014
domingo, 21 de septiembre de 2014
Maromo de la semana 178
Pues poco a poco vuelven las series (ay, qué alegría) y encima me toca cambiar al Maromo de la semana, así que he elegido a uno de los chicos de New girl, que ha sido la primera en volver (y esta noche le toca a The good wife, yey =D). Total, que he elegido a un hombre que me encanta, me parece muy adorable y siempre me hace reírme un montón y es...
Jake nació el 28 de mayo de 1978 en Evanston, Illinois, donde se crió hasta que empezó la universidad, cuando se mudó a Iowa. En la universidad de Iowa estuvo dos años y, después, se mudó a Nueva York para estudiar Escritura creativa, aunque al final decidió trasladarse a Los Angeles para ser actor, ya que en Nueva York empezó a colaborar en programas de humor y le picó el gusanillo de la interpretación.
Su carrera comenzó en 2006 cuando empezó a trabajar en diversos cortos y, también, en un episodio de la serie Clark and Michael. Después, participó en la película Bunny whipped y en varios episodios de una serie llamada Derek and Simon: The show, que era un proyecto de un dúo cómico formado por Derek Waters y Simon Helberg (más conocido por ser Howard en The big bang theory) y que se emitió por Internet.
Durante los siguientes años, Jake trabajó en varias películas: Cinturón rojo, Paper Heart, Todo sobre mi desmadre (dios, qué horror de película, pero qué horror), Ceremony y Spilt milk. Esos proyectos los compaginó con personajes episódicos de varias series: Larry David, Cautionary tales of swords, The unit, Miénteme, Flashfoward e incluso apareció en uno de Funny or die presents...
En el 2011, Jake apareció en las películas Sin compromiso (comedia romántica con Natalie Portman y Asthon Kutcher, donde aparece un montón de gente guay como Cary Elwes) y Dos colgaos muy fumaos en Navidad (John Cho y Kal Penn con Neil Patrick Harris haciendo de sí mismo... esto es muy WTF? para mí), además de ejercer de doblador en varios episodios de la serie Allen Gregory. Ese mismo año fue cuando fichó por New girl, la nueva comedia del canal Fox protagonizada por Zoey Deschanel, donde interpreta a Nick Miller, que es el mejor. En serio, Nick es lo mejor, lo adoro, siempre me hace reír y debe estar con Jess sí o sí porque son amor los dos.
Actualmente New girl ha estrenado su cuarta temporada y Jake sigue en ella, lo que es bien. Sin embargo, eso no ha impedido que Jake siga trabajando en otros proyectos, sobre todo películas: Seguridad no garantizada (junto a Pete de The league y April de Parks and recreation... Es rara, pero bastante entretenida), Infiltrados en clase (creo que esta la conocemos todos), Junk, Colegas de copas (con Olivia Wilde y Anna Kendrick), The pretty one, Coffe town, La Legopelícula, Malditos vecinos y Let's be cops (con su compañero de New girl, Damon Wayans Jr., que de hecho está dirigida, escrita y producida por otro de sus compañeros de la serie: Luke Greenfield. Que, oye, es guay, todo queda en familia).
Además, ha estado colaborando en episodios sueltos de series que, de verdad, ni siquiera sabía que existieran y eso que estoy bastante puesta. Pero, bueno, larga vida a Nick Miller y larga carrera a Jake Johnson, que me encanta.
Jake Johnson
Jake nació el 28 de mayo de 1978 en Evanston, Illinois, donde se crió hasta que empezó la universidad, cuando se mudó a Iowa. En la universidad de Iowa estuvo dos años y, después, se mudó a Nueva York para estudiar Escritura creativa, aunque al final decidió trasladarse a Los Angeles para ser actor, ya que en Nueva York empezó a colaborar en programas de humor y le picó el gusanillo de la interpretación.
Su carrera comenzó en 2006 cuando empezó a trabajar en diversos cortos y, también, en un episodio de la serie Clark and Michael. Después, participó en la película Bunny whipped y en varios episodios de una serie llamada Derek and Simon: The show, que era un proyecto de un dúo cómico formado por Derek Waters y Simon Helberg (más conocido por ser Howard en The big bang theory) y que se emitió por Internet.
Durante los siguientes años, Jake trabajó en varias películas: Cinturón rojo, Paper Heart, Todo sobre mi desmadre (dios, qué horror de película, pero qué horror), Ceremony y Spilt milk. Esos proyectos los compaginó con personajes episódicos de varias series: Larry David, Cautionary tales of swords, The unit, Miénteme, Flashfoward e incluso apareció en uno de Funny or die presents...
En el 2011, Jake apareció en las películas Sin compromiso (comedia romántica con Natalie Portman y Asthon Kutcher, donde aparece un montón de gente guay como Cary Elwes) y Dos colgaos muy fumaos en Navidad (John Cho y Kal Penn con Neil Patrick Harris haciendo de sí mismo... esto es muy WTF? para mí), además de ejercer de doblador en varios episodios de la serie Allen Gregory. Ese mismo año fue cuando fichó por New girl, la nueva comedia del canal Fox protagonizada por Zoey Deschanel, donde interpreta a Nick Miller, que es el mejor. En serio, Nick es lo mejor, lo adoro, siempre me hace reír y debe estar con Jess sí o sí porque son amor los dos.
Actualmente New girl ha estrenado su cuarta temporada y Jake sigue en ella, lo que es bien. Sin embargo, eso no ha impedido que Jake siga trabajando en otros proyectos, sobre todo películas: Seguridad no garantizada (junto a Pete de The league y April de Parks and recreation... Es rara, pero bastante entretenida), Infiltrados en clase (creo que esta la conocemos todos), Junk, Colegas de copas (con Olivia Wilde y Anna Kendrick), The pretty one, Coffe town, La Legopelícula, Malditos vecinos y Let's be cops (con su compañero de New girl, Damon Wayans Jr., que de hecho está dirigida, escrita y producida por otro de sus compañeros de la serie: Luke Greenfield. Que, oye, es guay, todo queda en familia).
Además, ha estado colaborando en episodios sueltos de series que, de verdad, ni siquiera sabía que existieran y eso que estoy bastante puesta. Pero, bueno, larga vida a Nick Miller y larga carrera a Jake Johnson, que me encanta.
domingo, 9 de marzo de 2014
Maromo de la semana 165
Hoy es domingo, lo que quiere decir que mañana es lunes (deducción propia de un Winchester, lo sé) y que una nueva semana llega, por lo que toca poner a un nuevo Maromo de la semana y animarnos un poquito ante los madrugones y demás. Y como este fin de semana Fox nos ha dado la grandísima noticia de que New girl ha sido renovada por una cuarta temporada, qué mejor forma de celebrarlo que poniendo a uno de los maromos de la serie, exactamente a...
Max nació el 4 de septiembre de 1980 en Dobbs Ferry, Nueva York, aunque en el 2011 se mudó junto a su mujer a Los Angeles. Max tuvo muy claro desde jovencito que quería ser actor y, por eso, desde que se graduó en el instituto, no dejó de ir a audiciones y de trabajar duro.
Su debut fue en el año 1999 con un papel episódico en Undressed y le siguieron más participaciones puntuales en series como Profesores en Boston, Las chicas Gilmore y Sleeper cell. En aquella época también trabajó en las películas Cross Bronx y When do we eat? Sin embargo, no fue hasta el año 2005 cuando consiguió su primer papel importante y nada más y nada menos que en Veronica Mars. Pues en Veronica Mars, Max era Leo D'Amato, el ayudante de sheriff que sale con Veronica durante unos episodios. De hecho, Max estuvo apareciendo por la serie durante sus tres temporadas de habitual, lo que era un gusto porque anda que el muchacho no es mono.
Y, mientras estaba en Veronica Mars, Max trabajó en otros proyectos. En 2006 fichó como protagonista de la comedia Modern men, que sólo duró un par de episodios. También apareció en un episodio de The OC como la versión juvenil de Sandy Cohen, lo que me mola mil. Jo, es que The OC era tan guay y Sandy también lo era :3
Tras la (horrible e injusta) cancelación de Veronica Mars, donde Max había ganado un poco más protagonismo, empezó a aparecer en Ugly Betty como Nick Pepper (si piensas que el nombre falso de Nick en New girl es Pepperwood, mola mil), donde estuvo durante varios episodios. También salió en unos cuantos de Greek y de Ganando el juicio. Bueno, además, Max ha colaborado en episodios sueltos de series como Castle, Los increíbles Powell, Happy endings...
En el 2011, Max volvió a conseguir un papel fijo en una serie. En este caso en la comedia de Fox New girl, donde Max es Schmidt y mola cantidad. En serio, Schmidt es un desastre, pero también es un amor y es súper divertido y un maniático de la limpieza con mogollón de traumas y un tira y afloja muy chulo con Cece y, encima, al principio enseñaba mucha casa. Luego los guionistas vieron que Schmidt funcionaba mejor como rarito adorable y cejaron en su intento de que fuera el Mario Casas americano.
Además, Max ha compaginado New girl con otros proyectos: por un lado, ha retomado su papel de Leo D'Amato en la película de Veronica Mars (¡qué poco queda, wiiiiii!) y, por otro, ha trabajado en la comedia definitiva, They came together. Eh, mirad que cast tiene la película: Paul Rudd (mola), Amy Poehler (mola), Cobie Smulders (mola), Ed Helms (mola)... En serio, tengo que ver esta película.
Max Greenfield
Max nació el 4 de septiembre de 1980 en Dobbs Ferry, Nueva York, aunque en el 2011 se mudó junto a su mujer a Los Angeles. Max tuvo muy claro desde jovencito que quería ser actor y, por eso, desde que se graduó en el instituto, no dejó de ir a audiciones y de trabajar duro.
Su debut fue en el año 1999 con un papel episódico en Undressed y le siguieron más participaciones puntuales en series como Profesores en Boston, Las chicas Gilmore y Sleeper cell. En aquella época también trabajó en las películas Cross Bronx y When do we eat? Sin embargo, no fue hasta el año 2005 cuando consiguió su primer papel importante y nada más y nada menos que en Veronica Mars. Pues en Veronica Mars, Max era Leo D'Amato, el ayudante de sheriff que sale con Veronica durante unos episodios. De hecho, Max estuvo apareciendo por la serie durante sus tres temporadas de habitual, lo que era un gusto porque anda que el muchacho no es mono.
Y, mientras estaba en Veronica Mars, Max trabajó en otros proyectos. En 2006 fichó como protagonista de la comedia Modern men, que sólo duró un par de episodios. También apareció en un episodio de The OC como la versión juvenil de Sandy Cohen, lo que me mola mil. Jo, es que The OC era tan guay y Sandy también lo era :3
Tras la (horrible e injusta) cancelación de Veronica Mars, donde Max había ganado un poco más protagonismo, empezó a aparecer en Ugly Betty como Nick Pepper (si piensas que el nombre falso de Nick en New girl es Pepperwood, mola mil), donde estuvo durante varios episodios. También salió en unos cuantos de Greek y de Ganando el juicio. Bueno, además, Max ha colaborado en episodios sueltos de series como Castle, Los increíbles Powell, Happy endings...
En el 2011, Max volvió a conseguir un papel fijo en una serie. En este caso en la comedia de Fox New girl, donde Max es Schmidt y mola cantidad. En serio, Schmidt es un desastre, pero también es un amor y es súper divertido y un maniático de la limpieza con mogollón de traumas y un tira y afloja muy chulo con Cece y, encima, al principio enseñaba mucha casa. Luego los guionistas vieron que Schmidt funcionaba mejor como rarito adorable y cejaron en su intento de que fuera el Mario Casas americano.
Además, Max ha compaginado New girl con otros proyectos: por un lado, ha retomado su papel de Leo D'Amato en la película de Veronica Mars (¡qué poco queda, wiiiiii!) y, por otro, ha trabajado en la comedia definitiva, They came together. Eh, mirad que cast tiene la película: Paul Rudd (mola), Amy Poehler (mola), Cobie Smulders (mola), Ed Helms (mola)... En serio, tengo que ver esta película.
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viernes, 14 de febrero de 2014
Una de ships molones
Hoy es San Valentín, que me sirve de excusa para hablar de mis ships, de esas parejas televisivas que me molan lo indecible y, básicamente, me hacen sufrir como una perra. Si es que soy masoca y una cursi sentimental, porque yo soy de esas que nunca se quejará de que haya historias de amor en una serie; de hecho, si no las hay, las echo de menos.
Pero, bueno, aquí están mis diez parejas televisivas favoritas de series que se emiten en realidad. Ojo, os vais a encontrar de todo: algunas que son canon, otras que no compartiréis... Una, que es ecléctica, xDD. Pues vamos allá.
10. Jessica Day y Nick Miller en New girl
Ya os conté hace unas semanas que soy muy, muy fan de New girl y, en especial, de su protagonista masculino, el genial Nick Miller. Bueno, pues también lo soy de la pareja que forma con la prota, Jess para los amigos, porque son súper monos, divertidísimos y a veces un poco retorcidos. ¿Lo bueno? Que en la segunda temporada se lían, ¡sí, señores, en la segunda temporada! Y lo que llevamos de tercera están juntos y siguen siendo tan monos y divertidos y con la misma química que durante la etapa de tonteo.
Creo que ahora mismo son los únicos que me dan alegrías, así que tengo miedo. En serio, pánico nivel Nick gritando en Pepperwood. Por favor, por favor, señores guionistas, no me los estropeéis, que confío en vosotros.
9. Derek Hale y Stiles Stilinski en Teen wolf
Sí, yo veo el Sterek. De hecho, dada la poca consistencia que tiene Teen wolf en algunas cosas es que ni descarto que pueda ser real. Al fin y al cabo, ¿alguien tiene claro por qué Allison dejó a Scott? Porque yo no. Al igual que ni siquiera tengo claro qué planean los guionistas en el terreno putiferio (¿Lydia con Stiles? ¿Con el gemelo?), así que, oye, a lo mejor les da la venada algún día y nos hacen felices a las fans.
La cuestión es que Stiles y Derek tienen muy buena química, las veces que los juntan son la releche y los actores están muy metidos en el tema. Sí, me estoy quedando con las cosas buenas porque Jeff últimamente nos tiene a pan y agua con el temita. ¡Maldito seas, Jeff!
8. Ted Mosby y The mother en How I met your mother.
Es penoso que tenga que referirme a ella como The mother, ¿queréis darle un puñetero nombre, Bays y Carter, eh, eh? Bueno, la cuestión es que, poquito a poco, vamos conociendo a la madre y yo sólo puedo decir: ¡hostia puta como molas!
Porque la madre es una friki de la talla de Ted, pero también es La monez y toca en un grupo de música y se hizo amiga de Lily y convenció a Barney de que hiciera el The Robin (gran momento donde los haya) y ayudó a Marshall y Marvin. Vamos, que es la rehostia. Yo estoy deseando que Ted la conozca de una puñetera vez.
Al menos, hasta entonces tenemos un par de escenas juntos que son AMOR, como la proposición en el faro o la escena de la cama en el hotel. Además, me parece súper bonito el detalle de ella pidiéndole a su difunto novio permiso para enamorarse de verdad, la señal y luego la escena de la canción. Si es que no se puede ser más perfecta :3
7. Belle y Rumpelstiltskin en Once upon a time
Once se ha convertido una serie cuyos ships me vuelven un poco loca. Básicamente Emma me gusta tanto con Hook como con Neal, incluso me mola el Captain Charming (ay, tumblr, qué cosas más guays tienes). Pero, bueno, siempre me quedan Rumpel y Belle, que siguen protagonizando los mejores episodios de la serie. También me han hecho sufrir como nadie (ay, esa separación al final de Skin deep; ay, Lacey) y ahora estoy en una de esas fases... bueno, creo que la peor, más que nada por cómo se quedó todo y lo en el aire que estoy y sólo puedo hacer teorías y el wicked is coming no ayuda.
Al menos, me siguen quedando los videos monos de Youtube y los fics. Encima, los spoilers sobre muertes no ayudan. Espero muy mucho que el true love triunfe (y que no toquen a Belle, sino me cargo a alguien). Oye, para algo es Once upon a time.
6. Felicity Smoak y Oliver Queen en Arrow
Bueno, con esta me tengo que armar de paciencia porque la cosa va para largo. La cuestión es que es increíble como, a veces, los personajes se van de las manos de los guionistas. En Arrow, Laurel (supuestamente el interés amoroso de Ollie) ha conseguido que nadie la soporte, mientras que Felicity se ha abierto un hueco en nuestros corazoncitos. Y en el de Ollie. Porque él estaba celoso cual perro de Barry y no ha tenido nada con ella para protegerla y, sí, yo me quedo con la interpretación romántica del asunto.
Tras lo que sucedió en el último episodio, me imagino que se aproxima drama, pero yo creo que, al final, el Ollicity vencerá. Yey. Estoy muy positiva hoy, xD.
5. Kensi Blythe y Marty Deeks en NCIS: Los Angeles
He de admitir que esta serie no la llevo al día, así que no sé el estado en el que están exactamente. En estos momentos estoy viendo la cuarta temporada y estos dos siguen con esa dinámica tan guay medio de flirteo, medio de colegio, medio de odio. Vale, serían tercios, pero suena peor. Perdonádmelo, anda. Total, que son muy divertidos, los actores tienen mucha química y como es un procedimental yo ya flipo con cualquier detalle tonto que tengan.
Que, por cierto, estos dos tienen escenas de lo más molonas, como cuando Deeks salva a Kensi de una explosión y acaban tirados en el suelo. Arg. ¡Deeks, cómo molas! Además, Deeks es taaaaan rematadamente mono. Kensi también mola, ¿eh? Pero Deeks es taaan guay con su perro, sus tontás y su sonrisa permanente. Ainss, qué hombre.
4. Caroline Forbes y Klaus Mikaelson en The vampire diaries/The Originals
Vale con estos hay un serio problema. Un problema geográfico. Y es que se empeñan en tener a Caroline en The vampire diaries cuando está clarísimo que ya no pinta nada en Mystic Falls, así que insisto: mandadla al spin-off YA y aprovechad esa química tan brutal que tienen Candice Accola y Joseph Morgan. Porque, encima, es que tanto el petardo de Tyler con una como la petarda de Cami con otro no les llegan a la altura de los tobillos.
Si no, que se fijen en ese pedazo de beso y posterior polvo que echaron en plena naturaleza. Es que ni Pocahontas con John Smith, colega, qué química, qué pasión. Como mola. Por cierto, qué alegría de que, al menos, podemos tener eso. Bueno, y el hecho de que, a diferencia de Tyler, Klaus renunció a su venganza por Caroline.
Por favor, por favor, Julie, llévate a Caroline a Nueva Orleans, todos ganaríamos. Si no quieres deshacerte de Cami, pues lárgala a Mystic Falls y que funde un club de personajes random junto a Matt, Tyler, April, Aaron y algún otro que ahora no recuerdo.
3. John Watson y Sherlock Holmes en Sherlock
O sea, yo tras la emisión de The last vow me niego a que alguien niegue que lo de estos es amor. Porque es amor del bueno. Es que, ¿quién iba a pensar que la incorporación de Mary iba a hacer que estos dos destilaran más amor? Pues, oye, que ha sido así. Si no, sólo hay que ver lo sumamente desinteresado que es Sherlock al salvar la vida de Mary porque es importante para John. Sherlock Holmes. Desinteresado. Sacrificándose por John. Lo dicho: amor del bueno, del verdadero, de ese que canta Giselle en pleno Central Park.
Y no hay más que hablar. Ea.
2. Annie Edison y Jeff Winger en Community
Ahora mismo he visto hasta el episodio veinte de la tercera temporada, me queda poco para ponerme al día. La cuestión es que estoy muy, pero que muy, obsesionada con este ship en estos momentos. Pensad que estoy en plan maratón y que me veo tres, cuatro episodios seguidos... quizás más. Depende de mi tiempo... o me ahorro horas de sueño... ¡Estoy enganchada, ¿vale?!
Bueno, que me enrollo. Aunque al principio está todo muy orientado a que Jeff y Britta tengan la típica tensión sexual no resuelta de las sitcoms, la cosa no funcionaba (hasta Abed lo dijo y lo que dice Abed va a misa) y para mí, al menos, eran sólo colegas y me gustaban así. Entonces, de pronto, llegó un episodio y Jeff y Annie tuvieron una escena muy tonta, pero muy mona. Después, llegó otro y tuvieron un beso de la hostia... que se repitió al final de temporada. Y ahí me ganaron. Además, en esta tercera temporada están venga a compartir miraditas, a tener tema en líneas temporales alternativas y, coña, yo me muero de amor. También tienen un número musical que, particularmente, encuentro perturbador, aunque demuestra que Jeff está loquito por Annie, jujuju.
Así que, ya sabéis, si algún día que no es fiesta ni nada veis fuegos artificiales, será porque Annie y Jeff se han liado de una puñetera vez. Sí, tres temporadas y ya uso esa expresión. Cuando llegue a la quinta, moriré de desesperación.
1. Castiel y Dean Winchester en Supernatural
Yo soy muy fiel a mí misma. Quiero decir, si le cojo tirria a alguien, uh, colega, prepárate que la seguiré teniendo para siempre, pero si me mola algo... pues lo mismo. Y el Destiel me ganó hace mucho tiempo, le fui fiel durante las horrendas sexta y séptima temporada y aún lo sigo siendo.
¿Qué han conocido tiempos mejores? Sep, el purgatorio, porque estos se daban amor en el purgatorio. Pero también los han conocido peores y han tenido escenas muy chulas esta temporada. Y yo tengo la teoría de que Gadreel estaba locamente enamorado de Dean y por eso mantenía a Castiel alejado de él. Eh, no me miréis a mí y echadle la culpa a 1) el comportamiento de Gadreel en general y 2) la interpretación de Jared Padalecki, que parecía más una maricona mala que otra cosa.
Llevamos dos episodios con un Dean muy machacado, un Sam que se está ganando que alguien lo mate entre terribles sufrimientos y Castiel desaparecido. Así que espero que los guionistas nos den más intereactuación ente Cas y Dean que, jo, Dean necesita a alguien que le entienda, quiera y apoye. Y ese es Cas, que lo ha demostrado mucho. Vamos, guionistas, que tampoco os estoy pidiendo mucho. Yo no os pido la lunaaa... Uy, perdón, que el aleatorio me ha puesto la canción y me he venido arriba.
Bueno, esos no son todos mis ships (he tenido que dejarme a Brennan y Booth, Becket y Castle y a las parejitas de Parks and recreation; también a Skye y Ward de Agents of Shield), pero es que, si no, esto se hace eterno... más eterno, en realidad.
Y vosotros, ¿qué estáis shippeando en este momento?
Pero, bueno, aquí están mis diez parejas televisivas favoritas de series que se emiten en realidad. Ojo, os vais a encontrar de todo: algunas que son canon, otras que no compartiréis... Una, que es ecléctica, xDD. Pues vamos allá.
10. Jessica Day y Nick Miller en New girl
Ya os conté hace unas semanas que soy muy, muy fan de New girl y, en especial, de su protagonista masculino, el genial Nick Miller. Bueno, pues también lo soy de la pareja que forma con la prota, Jess para los amigos, porque son súper monos, divertidísimos y a veces un poco retorcidos. ¿Lo bueno? Que en la segunda temporada se lían, ¡sí, señores, en la segunda temporada! Y lo que llevamos de tercera están juntos y siguen siendo tan monos y divertidos y con la misma química que durante la etapa de tonteo.
Creo que ahora mismo son los únicos que me dan alegrías, así que tengo miedo. En serio, pánico nivel Nick gritando en Pepperwood. Por favor, por favor, señores guionistas, no me los estropeéis, que confío en vosotros.
9. Derek Hale y Stiles Stilinski en Teen wolf
Sí, yo veo el Sterek. De hecho, dada la poca consistencia que tiene Teen wolf en algunas cosas es que ni descarto que pueda ser real. Al fin y al cabo, ¿alguien tiene claro por qué Allison dejó a Scott? Porque yo no. Al igual que ni siquiera tengo claro qué planean los guionistas en el terreno putiferio (¿Lydia con Stiles? ¿Con el gemelo?), así que, oye, a lo mejor les da la venada algún día y nos hacen felices a las fans.
La cuestión es que Stiles y Derek tienen muy buena química, las veces que los juntan son la releche y los actores están muy metidos en el tema. Sí, me estoy quedando con las cosas buenas porque Jeff últimamente nos tiene a pan y agua con el temita. ¡Maldito seas, Jeff!
8. Ted Mosby y The mother en How I met your mother.
Es penoso que tenga que referirme a ella como The mother, ¿queréis darle un puñetero nombre, Bays y Carter, eh, eh? Bueno, la cuestión es que, poquito a poco, vamos conociendo a la madre y yo sólo puedo decir: ¡hostia puta como molas!
Porque la madre es una friki de la talla de Ted, pero también es La monez y toca en un grupo de música y se hizo amiga de Lily y convenció a Barney de que hiciera el The Robin (gran momento donde los haya) y ayudó a Marshall y Marvin. Vamos, que es la rehostia. Yo estoy deseando que Ted la conozca de una puñetera vez.
Al menos, hasta entonces tenemos un par de escenas juntos que son AMOR, como la proposición en el faro o la escena de la cama en el hotel. Además, me parece súper bonito el detalle de ella pidiéndole a su difunto novio permiso para enamorarse de verdad, la señal y luego la escena de la canción. Si es que no se puede ser más perfecta :3
7. Belle y Rumpelstiltskin en Once upon a time
Once se ha convertido una serie cuyos ships me vuelven un poco loca. Básicamente Emma me gusta tanto con Hook como con Neal, incluso me mola el Captain Charming (ay, tumblr, qué cosas más guays tienes). Pero, bueno, siempre me quedan Rumpel y Belle, que siguen protagonizando los mejores episodios de la serie. También me han hecho sufrir como nadie (ay, esa separación al final de Skin deep; ay, Lacey) y ahora estoy en una de esas fases... bueno, creo que la peor, más que nada por cómo se quedó todo y lo en el aire que estoy y sólo puedo hacer teorías y el wicked is coming no ayuda.
Así me quedé yo tras ver el último episodio... y así sigo por falta de nuevo. ¡Once vuelve ya!
Al menos, me siguen quedando los videos monos de Youtube y los fics. Encima, los spoilers sobre muertes no ayudan. Espero muy mucho que el true love triunfe (y que no toquen a Belle, sino me cargo a alguien). Oye, para algo es Once upon a time.
6. Felicity Smoak y Oliver Queen en Arrow
Bueno, con esta me tengo que armar de paciencia porque la cosa va para largo. La cuestión es que es increíble como, a veces, los personajes se van de las manos de los guionistas. En Arrow, Laurel (supuestamente el interés amoroso de Ollie) ha conseguido que nadie la soporte, mientras que Felicity se ha abierto un hueco en nuestros corazoncitos. Y en el de Ollie. Porque él estaba celoso cual perro de Barry y no ha tenido nada con ella para protegerla y, sí, yo me quedo con la interpretación romántica del asunto.
Tras lo que sucedió en el último episodio, me imagino que se aproxima drama, pero yo creo que, al final, el Ollicity vencerá. Yey. Estoy muy positiva hoy, xD.
5. Kensi Blythe y Marty Deeks en NCIS: Los Angeles
He de admitir que esta serie no la llevo al día, así que no sé el estado en el que están exactamente. En estos momentos estoy viendo la cuarta temporada y estos dos siguen con esa dinámica tan guay medio de flirteo, medio de colegio, medio de odio. Vale, serían tercios, pero suena peor. Perdonádmelo, anda. Total, que son muy divertidos, los actores tienen mucha química y como es un procedimental yo ya flipo con cualquier detalle tonto que tengan.
Que, por cierto, estos dos tienen escenas de lo más molonas, como cuando Deeks salva a Kensi de una explosión y acaban tirados en el suelo. Arg. ¡Deeks, cómo molas! Además, Deeks es taaaaan rematadamente mono. Kensi también mola, ¿eh? Pero Deeks es taaan guay con su perro, sus tontás y su sonrisa permanente. Ainss, qué hombre.
4. Caroline Forbes y Klaus Mikaelson en The vampire diaries/The Originals
Vale con estos hay un serio problema. Un problema geográfico. Y es que se empeñan en tener a Caroline en The vampire diaries cuando está clarísimo que ya no pinta nada en Mystic Falls, así que insisto: mandadla al spin-off YA y aprovechad esa química tan brutal que tienen Candice Accola y Joseph Morgan. Porque, encima, es que tanto el petardo de Tyler con una como la petarda de Cami con otro no les llegan a la altura de los tobillos.
Si no, que se fijen en ese pedazo de beso y posterior polvo que echaron en plena naturaleza. Es que ni Pocahontas con John Smith, colega, qué química, qué pasión. Como mola. Por cierto, qué alegría de que, al menos, podemos tener eso. Bueno, y el hecho de que, a diferencia de Tyler, Klaus renunció a su venganza por Caroline.
Por favor, por favor, Julie, llévate a Caroline a Nueva Orleans, todos ganaríamos. Si no quieres deshacerte de Cami, pues lárgala a Mystic Falls y que funde un club de personajes random junto a Matt, Tyler, April, Aaron y algún otro que ahora no recuerdo.
3. John Watson y Sherlock Holmes en Sherlock
O sea, yo tras la emisión de The last vow me niego a que alguien niegue que lo de estos es amor. Porque es amor del bueno. Es que, ¿quién iba a pensar que la incorporación de Mary iba a hacer que estos dos destilaran más amor? Pues, oye, que ha sido así. Si no, sólo hay que ver lo sumamente desinteresado que es Sherlock al salvar la vida de Mary porque es importante para John. Sherlock Holmes. Desinteresado. Sacrificándose por John. Lo dicho: amor del bueno, del verdadero, de ese que canta Giselle en pleno Central Park.
Y no hay más que hablar. Ea.
2. Annie Edison y Jeff Winger en Community
Ahora mismo he visto hasta el episodio veinte de la tercera temporada, me queda poco para ponerme al día. La cuestión es que estoy muy, pero que muy, obsesionada con este ship en estos momentos. Pensad que estoy en plan maratón y que me veo tres, cuatro episodios seguidos... quizás más. Depende de mi tiempo... o me ahorro horas de sueño... ¡Estoy enganchada, ¿vale?!
Bueno, que me enrollo. Aunque al principio está todo muy orientado a que Jeff y Britta tengan la típica tensión sexual no resuelta de las sitcoms, la cosa no funcionaba (hasta Abed lo dijo y lo que dice Abed va a misa) y para mí, al menos, eran sólo colegas y me gustaban así. Entonces, de pronto, llegó un episodio y Jeff y Annie tuvieron una escena muy tonta, pero muy mona. Después, llegó otro y tuvieron un beso de la hostia... que se repitió al final de temporada. Y ahí me ganaron. Además, en esta tercera temporada están venga a compartir miraditas, a tener tema en líneas temporales alternativas y, coña, yo me muero de amor. También tienen un número musical que, particularmente, encuentro perturbador, aunque demuestra que Jeff está loquito por Annie, jujuju.
Así que, ya sabéis, si algún día que no es fiesta ni nada veis fuegos artificiales, será porque Annie y Jeff se han liado de una puñetera vez. Sí, tres temporadas y ya uso esa expresión. Cuando llegue a la quinta, moriré de desesperación.
1. Castiel y Dean Winchester en Supernatural
Yo soy muy fiel a mí misma. Quiero decir, si le cojo tirria a alguien, uh, colega, prepárate que la seguiré teniendo para siempre, pero si me mola algo... pues lo mismo. Y el Destiel me ganó hace mucho tiempo, le fui fiel durante las horrendas sexta y séptima temporada y aún lo sigo siendo.
¿Qué han conocido tiempos mejores? Sep, el purgatorio, porque estos se daban amor en el purgatorio. Pero también los han conocido peores y han tenido escenas muy chulas esta temporada. Y yo tengo la teoría de que Gadreel estaba locamente enamorado de Dean y por eso mantenía a Castiel alejado de él. Eh, no me miréis a mí y echadle la culpa a 1) el comportamiento de Gadreel en general y 2) la interpretación de Jared Padalecki, que parecía más una maricona mala que otra cosa.
Llevamos dos episodios con un Dean muy machacado, un Sam que se está ganando que alguien lo mate entre terribles sufrimientos y Castiel desaparecido. Así que espero que los guionistas nos den más intereactuación ente Cas y Dean que, jo, Dean necesita a alguien que le entienda, quiera y apoye. Y ese es Cas, que lo ha demostrado mucho. Vamos, guionistas, que tampoco os estoy pidiendo mucho. Yo no os pido la lunaaa... Uy, perdón, que el aleatorio me ha puesto la canción y me he venido arriba.
Bueno, esos no son todos mis ships (he tenido que dejarme a Brennan y Booth, Becket y Castle y a las parejitas de Parks and recreation; también a Skye y Ward de Agents of Shield), pero es que, si no, esto se hace eterno... más eterno, en realidad.
Y vosotros, ¿qué estáis shippeando en este momento?
viernes, 17 de enero de 2014
Mi oda a Nick Miller y a New girl en general
Estas Navidades, entre compras, leer, estar por ahí y demás me cundió para una cosa: engancharme a una nueva serie. Como todas estaban de parón, me dije: voy a aprovechar para ver una de las que tengo pendientes. Porque entre mis amigas y a la gente que sigo en tuiter tenía unas cuantas. ¿Cuál elegí de esas?
Ninguna.
Porque yo lo valgo.
En su lugar, me puse a ver New girl, la comedia protagonizada por Zooey Deschanel, muchacha que me cae simpática, pero que tampoco me parecía alguien a quien dedicarle un culto. Eh, que la Deschanel tiene toda una horda de seguidores y la llaman diosa indie y demás. Yo la conozco por su hermana, que es Emily Deschanel, mi adorada Temperance Brennan de Bones.
¿Por qué me puse con New girl?
1) Porque gente a la que sigo en tuiter, que me cae súper bien y me fío de su criterio la veía y la comentaba. Ya os dije que era impresionable. Por cierto, darle las gracias a Syl, LeFleur y Angiebcn89 por darme envidia.
2) Porque era una comedia de veinte minutos y a veces es bonito no sufrir como una perra con una serie. Además, en Youtube me acosaban recomendaciones de vídeos Jess/Nick y fui fuerte y no los vi, pero me quedé con la copla.
Sí, hasta Youtube me convence para ver cosas. Soy lo peor.
Pero, bueno, no me equivoqué eligiendo serie porque New girl es amor y encima te echas unas cuantas risas. Tiene episodios más inspirados que otros, pero eso ocurre en todas las serie (y si te llamas How I met your mother a veces tienes zurullos que duran veinte minutos, pero eso es otra cuestión).
¿Y de qué trata New girl?
La premisa no es demasiado original: Jess, que es una chica un poco peculiar, descubre que su novio le es infiel, así que acaba mudándose a un piso donde viven tres chicos... peculiares también: Nick, Schmidt y Winston (en el piloto es Coach, interpretado por Damon Wayans Jr., que tuvo que dejar New girl cuando renovaron la serie en la que ya estaba, Happy endings).
Total, que así dicho no parece nada del otro mundo, pero es que Friends o How I met your mother o Parks and recreation tampoco lo son a priori y luego molan. Pues con New girl es igual.
Aunque desde el principio es simpática, le cuesta coger un poco el punto y en los primeros episodios Jess parece excesiva y puede que lo sea, pero la suavizan y acaba siendo una tarada adorable. Como todos. Porque todos están tarados. Hasta se le acaba cogiendo cariño a Winston que al principio es el típico personaje que si desapareciera, ni lo notarías. De hecho, me hace mucha gracia su estilo a la hora de gastar bromas... por decir algo y fue él quien provocó que acabaran en los conductos del aire acondicionado con un bicho enfurecido. Ahora no recuerdo si era un tejón o qué narices. Un bicho, vamos.
La cuestión es que, por algún motivo que de verdad no alcanzo a comprender, yo estaba emperrada en que mi personaje favorito iba a ser Schmidt y me mola, ¿eh? Pero es que conocí a Nick Miller y me quedé prendada de él.
Porque Nick mola un huevo, además creo que es súper sencillo simpatizar con él. Nick dejó la facultad de derecho cuando estaba a punto de terminar la carrera porque no le gustaba y ahora es un camarero que quiere ser el nuevo Hemingway con su novela sobre zombies, pero no le gusta leer. También es cascarrabias, poco comunicativo, un paranoico de la conspiración y es genial. En serio, Nick es genial, sobre todo cuando se le va la pinza que es prácticamente siempre.
Mi episodio favorito hasta el momento es el de Pepperwood y todo se debió a Nick y su loco alter-ego detectivesco, tan sumamente genial. Si es que me despiporro sólo recordándolo.
Pero es que, además, aunque no pueda parecerlo, Nick es el corazón de la serie. En serio, es el que mantiene unido a los chicos y también es el que hace que te mueras de amor y estés deseando encontrarte uno así para ti. Porque, claro, como en toda buena serie que se precie, hay relaciones y aunque la Cece (la amiga de Jess, la cual también mola, por cierto) y Schmidt está chachi, la de Jess y Nick es lo mejor.
Es AMOR. Seriously.
Además, los dos tienen mucha química y hasta estando juntos son estupendos y, eh, ¡una serie donde los protas con tensión sexual se lían relativamente pronto! ¿Es para fliparlo o no? Quiero decir, ¿cuánto hubo que esperar en Bones y en Castle, por poner dos ejemplos? Pues eso, aquí el tema se trata en la segunda temporada.
Y, de hecho, Nick y Jess tienen uno de los mejores besos que he visto en pantalla nunca. En serio, pedazo de beso. Si es que me dejó alucinando. Os lo voy a poner por si no os apetece ver la serie (que muy mal porque New girl mola, palabra) y porque me apetece porque, joder, qué pedazo de beso. En serio. Bueno, no he encontrado la escena en buena calidad, pero sí este vídeo todo bonito sobre ese episodio con beso incluido ;)
Hasta aquí mi oda a New girl, la cual (evidentemente) os recomiendo.
PD: Después de ver todo lo que hay de New girl, se me cruzaron los cables y empecé a ver Community, que nadie me había recomendado, pero era otra comedia de veinte minutos. Es tan súper friki. Eso sí, el tema parejil me parece que va para rato o que la pareja que me mola no se hará canon (no estoy acostumbrada a eso ni nada), pero, bueno, habré visto la mitad de la primera temporada.
PD2: Cómo está molando la nueva temporada de Teen wolf, ¿no?
Ninguna.
Porque yo lo valgo.
En su lugar, me puse a ver New girl, la comedia protagonizada por Zooey Deschanel, muchacha que me cae simpática, pero que tampoco me parecía alguien a quien dedicarle un culto. Eh, que la Deschanel tiene toda una horda de seguidores y la llaman diosa indie y demás. Yo la conozco por su hermana, que es Emily Deschanel, mi adorada Temperance Brennan de Bones.
¿Por qué me puse con New girl?
1) Porque gente a la que sigo en tuiter, que me cae súper bien y me fío de su criterio la veía y la comentaba. Ya os dije que era impresionable. Por cierto, darle las gracias a Syl, LeFleur y Angiebcn89 por darme envidia.
2) Porque era una comedia de veinte minutos y a veces es bonito no sufrir como una perra con una serie. Además, en Youtube me acosaban recomendaciones de vídeos Jess/Nick y fui fuerte y no los vi, pero me quedé con la copla.
Sí, hasta Youtube me convence para ver cosas. Soy lo peor.
Pero, bueno, no me equivoqué eligiendo serie porque New girl es amor y encima te echas unas cuantas risas. Tiene episodios más inspirados que otros, pero eso ocurre en todas las serie (y si te llamas How I met your mother a veces tienes zurullos que duran veinte minutos, pero eso es otra cuestión).
¿Y de qué trata New girl?
Hombre, Jess, ni que te preguntarán de que va Doctor Who, que es fácil responder:
La premisa no es demasiado original: Jess, que es una chica un poco peculiar, descubre que su novio le es infiel, así que acaba mudándose a un piso donde viven tres chicos... peculiares también: Nick, Schmidt y Winston (en el piloto es Coach, interpretado por Damon Wayans Jr., que tuvo que dejar New girl cuando renovaron la serie en la que ya estaba, Happy endings).
Total, que así dicho no parece nada del otro mundo, pero es que Friends o How I met your mother o Parks and recreation tampoco lo son a priori y luego molan. Pues con New girl es igual.
Aunque desde el principio es simpática, le cuesta coger un poco el punto y en los primeros episodios Jess parece excesiva y puede que lo sea, pero la suavizan y acaba siendo una tarada adorable. Como todos. Porque todos están tarados. Hasta se le acaba cogiendo cariño a Winston que al principio es el típico personaje que si desapareciera, ni lo notarías. De hecho, me hace mucha gracia su estilo a la hora de gastar bromas... por decir algo y fue él quien provocó que acabaran en los conductos del aire acondicionado con un bicho enfurecido. Ahora no recuerdo si era un tejón o qué narices. Un bicho, vamos.
La cuestión es que, por algún motivo que de verdad no alcanzo a comprender, yo estaba emperrada en que mi personaje favorito iba a ser Schmidt y me mola, ¿eh? Pero es que conocí a Nick Miller y me quedé prendada de él.
Este es Nick, por cierto. Mucho love por Nick.
Porque Nick mola un huevo, además creo que es súper sencillo simpatizar con él. Nick dejó la facultad de derecho cuando estaba a punto de terminar la carrera porque no le gustaba y ahora es un camarero que quiere ser el nuevo Hemingway con su novela sobre zombies, pero no le gusta leer. También es cascarrabias, poco comunicativo, un paranoico de la conspiración y es genial. En serio, Nick es genial, sobre todo cuando se le va la pinza que es prácticamente siempre.
Mi episodio favorito hasta el momento es el de Pepperwood y todo se debió a Nick y su loco alter-ego detectivesco, tan sumamente genial. Si es que me despiporro sólo recordándolo.
Pero es que, además, aunque no pueda parecerlo, Nick es el corazón de la serie. En serio, es el que mantiene unido a los chicos y también es el que hace que te mueras de amor y estés deseando encontrarte uno así para ti. Porque, claro, como en toda buena serie que se precie, hay relaciones y aunque la Cece (la amiga de Jess, la cual también mola, por cierto) y Schmidt está chachi, la de Jess y Nick es lo mejor.
Es AMOR. Seriously.
Además, los dos tienen mucha química y hasta estando juntos son estupendos y, eh, ¡una serie donde los protas con tensión sexual se lían relativamente pronto! ¿Es para fliparlo o no? Quiero decir, ¿cuánto hubo que esperar en Bones y en Castle, por poner dos ejemplos? Pues eso, aquí el tema se trata en la segunda temporada.
Y, de hecho, Nick y Jess tienen uno de los mejores besos que he visto en pantalla nunca. En serio, pedazo de beso. Si es que me dejó alucinando. Os lo voy a poner por si no os apetece ver la serie (que muy mal porque New girl mola, palabra) y porque me apetece porque, joder, qué pedazo de beso. En serio. Bueno, no he encontrado la escena en buena calidad, pero sí este vídeo todo bonito sobre ese episodio con beso incluido ;)
Hasta aquí mi oda a New girl, la cual (evidentemente) os recomiendo.
PD: Después de ver todo lo que hay de New girl, se me cruzaron los cables y empecé a ver Community, que nadie me había recomendado, pero era otra comedia de veinte minutos. Es tan súper friki. Eso sí, el tema parejil me parece que va para rato o que la pareja que me mola no se hará canon (no estoy acostumbrada a eso ni nada), pero, bueno, habré visto la mitad de la primera temporada.
PD2: Cómo está molando la nueva temporada de Teen wolf, ¿no?
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