Como no sé si os interesa el mundo anime, antes de entrar en faena con el tema que me ocupa (que por si el título no es suficientemente aclaratorio, os digo que va a ser Game of thrones) os explicaré una pequeña cuestión. Muchos animes se basan en mangas de éxito que siguen publicándose cuando la producción del anime comienza, así que tarde o temprano llega un punto en el que la serie alcanza al manga y, entonces, amigos míos, empieza la debacle y ese anime tan molón se vuelve un mojón.
Porque, sí, mucho se queja la gente del arroz con leche que hay en las series, pero creedme que nunca nada alcanzará tal nivel mierder como el conocido Rellenuto o, lo que es lo mismo, cuando Naruto empezó a incluir historias ideadas por los guionistas para llenar un porrón de episodios, mientras el manga seguía su ritmo.
Bueno, pues ese punto es donde nos encontramos con Game of thrones.
Yo sé que no tiene que ser fácil escribir las nuevas temporadas, pues no hay más libros y cualquiera se fía de la palabra dada por el divo de los divos, ese autor que cambia sus planes porque los fans adivinan cosas. Además de todo el tema de los frentes que han olvidado (ay, esa Pasión de calamares con los Greyjoy que han ignorado) y los que les dieron cancha y ahora tienen que seguir con ellos (hola, Margaery). Y, de hecho, hay muchas cosas que se han inventado que han funcionado maravillosamente bien, como cuando juntaron a Arya con Tywin.
Sin embargo, en esta quinta temporada se les ha ido las manos en dos aspectos: por un lado, la serie acusa todavía más el ser un producto sencillo, una especie de A song of ice and fire for dummies donde te dan todo masticado y las conspiraciones son de chichinabo; por otro, se les ha ido la pinza a la hora de cambiar/inventar cosas y las tramas no sólo rozan lo absurdo, sino que se revuelcan en él alegremente. Y por eso esta entrada son seis aspectos que no me han gustado nada de la quinta temporada:
1. Varys
Varys es uno de los personajes más interesantes, uno de esos que lleva jugando el juego de tronos mucho tiempo y que tiene unos planes que son la leche. La cuestión es que, tras la huida de Tyrion, él desaparece de escena. Bien, eso lo mantienen, pero, claro, el problema es que en la serie lo largan de Poniente para marcarse un Telma y Louise con Tyrion y, claro, una se queda en plan: WTF?!
O sea, a ver que seamos claros, Varys lleva conspirando en la corte desde la caída de los Targaryen (ya sabéis, todo el tema de la guerra contra ellos donde Robert Baratheon acabó como rey), tiene un plan que es la repanocha, también es uno de los que manejan el cotarro (por no decir, EL que maneja el cotarro en realidad) y me estás diciendo que lo deja todo atrás por irse con Tyrion. Hombre, venga ya.
Y es que, de hecho, eso me lleva al siguiente punto:
2. Doran Martell
En Festín de cuervos, es decir, el cuarto libro de la saga conocemos a fin a Doran Martell, el príncipe de Dorne y hermano de los ya fallecidos Elia y Oberyn (ay, Oberyn). Y no veáis como mola el colega. En serio, sus conversaciones con su hija mayor, Arianne, no tienen desperdicio y son una puta pasada. Anda que no molan, al igual que mola mil su súper plan maquiavélico, que voy a explicar en el siguiente párrafo, así que si no queréis spoilers, pues os lo saltáis.
En los libros, Aegon Targaryen (uno de los dos hijos de Rhaegar Targaryen -hijo mayor del Rey Loco y, por tanto, hermano mayor de Viserys y Daenerys- y Elia Martell -recordemos la hermana de Doran y Oberyn-, que se supone que es el príncipe prometido) está vivo gracias a que Varys dio el cambiazo con otro bebé al olerse lo que iba a pasar. Doran, conociendo ese hecho, lleva esperando pacientemente desde la muerte de su hermana Elia para que Aegon se una a Daenerys y juntos recuperen el trono de hierro.
Desde luego, en próximas temporadas esto podría ocurrir, aunque visto lo visto lo que ocurre con Ellaria Arena (Indira Varma está especializada en petardas, ¿eh?) y Myrcella en la serie es una pena que no vayan a seguir el rumbo de los libros. Eh, a mí esa parte me gustó un montón. Pero, vamos, a lo que iba, que el Doran de la serie está súper desaprovechado y, encima, da pena, penita pena... Bueno, como todo lo que tiene que ver con Dorne, que, de hecho, es el siguiente punto:
3. Dorne
Vaya puta mierda la parte de Dorne. Puta mierda. Punto.
Vamos a ver, yo no seré quien se queje de que decidan liarse la manta a la cabeza y sacarse de la chorra una trama de Jaime y Bronn juntos. Porque juntos molan un huevo y el Bronn de la serie es muy genial. Pero, a ver, un poquito de por favor, que el rescate a lo loco que se marcan no tiene sentido.
Se supone que Jaime va a Dorne en plan James Bond para ahorrarse un problema diplomático, pero digo yo que si Jaime se lleva a Myrcella en secreto y como que a la fuerza, lo que está haciendo es secuestrarla y, de paso, cargarse el matrimonio con el príncipe dorniense, así que mucha lógica todo el asunto de la discreción tener, no tiene.
Además, creo que ha sido la única vez en esta serie que han hecho un casting muy desafortunado porque las Serpientes de arena de la serie eran muy patéticas. Vamos, la pelea contra Jaime es para llorar de penita que da. Y tampoco me ha gustado el Doran Martell de la serie, que, sí, lo he puesto arriba ya, pero insisto. Jo, encima es que no nos han dado ni a Arianne, ni la frase grandiosa que tanto mola en Festín de cuervos.
4. Arya Stark
¿Era necesario ponernos el tedioso entrenamiento de Arya que no ha llevado a ninguna parte salvo al aburrimiento? No, en serio, ¿era necesario? Porque menudo coñazo de trama que ha durado diez episodios. ¡Diez! Este año nos ahorran el aburrimiento de Danny parada en el mismo sitio con los mismos problemas una y otra vez, pero a cambio nos han puesto esa especie de Karate Kid coñazo con Arya cuando podían habérselo ventilado mucho antes. Qué sopor.
Además, para ahorrarse personajes a Arya le ha acompañado Jaqen, que en los libros está en Antigua haciendo vete tú a saber el qué. Una vez más, esto podrían hacerlo, sobre todo ahora que Sam está rumbo a Antigua, pero a saber. Y eso me lleva a:
5. El muro
A ver, he de decir que la parte del Muro a mí me ha gustado mucho. Es increíble como en una temporada se han ventilado prácticamente libro y medio de trama en el Muro y me ha parecido la parte más entretenida (y Kit Harington ha estado menos inexpresivo de lo habitual, lo que es bien). Ahora bien, una vez más han tirado a lo fácil y han simplificado las cosas un montón. Así, aquí parece que sí que han matado a Mance Rayder, mientras que en los libros Melisandre le salva cambiando su aspecto por el de otro tío con un conjuro.
De nuevo, esto podrían hacerlo, incluso podrían usar el recurso para explicar el final de Jon Nieve y que vuelva en la sexta temporada (Kit Harington puede decir misa, estoy segura de que vuelve; claro que, si volviera, tampoco lo iba a decir). Pero, vamos, lo que se han saltado son todos los planes que hace Jon para intentar proteger a todo el mundo no sólo de los Otros (o los white walkers, como prefiráis) como el intercambio de bebés (cambia al hijo de Gilly/Elí por el de Mance para que Melisandre no lo use para sus hechizos) o el enviar al maestre Aemon a Antigua con Sam y Elí por el mismo motivo.
Pero, bueno, en este caso es más bien ser una picajosa con el tema adaptación porque, al menos, todo queda con bastante sentido.
6. Sansa Stark y Meñique
Aquí viene mi gran decepción, esa parte que me cabreó un montón.
A pesar de contar con un gran actor como es Aiden Gillen, Meñique es otro de los personajes que no está demasiado bien adaptado. Entiendo que tengan que hacer que explique sus planes, como si fuera un detective resolviendo un caso muy complicado, pero creo que Meñique pierde un poco al ser tan grandilocuente. La gracia de Meñique es que nunca, absolutamente nunca, sabes qué diantres está haciendo o con qué propósito.
De todas maneras, a mí lo que me revienta es la total invención de su trama con Sansa, más que nada porque NO tiene sentido. Punto. ¿Qué es entretenida de ver? Vale, es cierto. ¿Qué tanto Sophie Turner como Iwan Rheon y Alfie Allen están estupendos? También, pero lo que es la historia es un sentido como una catedral.
Meñique está obsesionado/enamorado con Catelyn Stark y eso le hace traspasar esos sentimientos a Sansa, que se parece mucho a su madre. No sólo eso, sino que, con el devenir de los acontecimientos, Sansa se convierte en una pieza clave en el juego de tronos, ya que es la única Stark superviviente (al menos oficialmente y sin contar a Jon, que como bastardo supuestamente no pinta nada, aunque Robb escribe un documento en el que le nombra heredero de Invernalia). Por eso, Meñique monta un señor operativo para sacar a Sansa de Desembarco de Rey y llevársela al Nido de águilas donde la hace pasar por su bastarda (de ahí que se tiña el pelo) y de donde no sale para nada, sin que nadie sepa qué está planeando (ni siquiera nosotros) o repare en él.
Y Meñique tiene un súper plan, tiene un plan que te deja alucinando... y, desde luego, no es la gilipollez de casar a Sansa con Ramsay. De hecho, en los libros hacen pasar a Jeyne Poole (la amiga de Sansa) por Arya y la casan con él. Y, mira, aún podría pasar que cambien sus planes a semejante obviedad, pero lo que me parece una tomadura de pelo es que Meñique deje a Sansa sola en manos del psicópata de Ramsay para ir al lado de Cersei. Sí, claro, Meñique va a dejar a la pieza clave de su plan maestro con un loco torturador que podría cargársela a la mínima de cambio. Sí, y encima por Cersei, a la que considera tan inútil que ni putea porque sabe que ella solita se destruirá a sí misma.
De hecho, la historia de Sansa en esta quinta temporada me ha dado bastante pena. Y es que Sansa es el típico personaje con pavo subido que aprende a base de golpes, pero también es una superviviente: no a la manera de su hermana, sino a su propia manera. Era algo que comentábamos Miki y yo hace unos días, que Sansa conseguía sobrevivir más o menos intacta y hacerse con aliados, a pesar de ser una pazguata; por eso, el dejarla a la merced de un violador psicópata (y sin posibilidad de defenderse) nos parecía no sólo cruel, sino que no respetaba la esencia del personaje.
Eso sí, lo bueno que tienen todos estos cambios es que, al menos, una ya no duda si seguir con la serie porque le spoilean con los libros. Y, por cierto, muy fuerte me parece que se cargaran a Barristan Selmy, que en los libros sigue vivito y sabe cosas que podrían ser interesantes. Y, sí, algunas de esas cosas hacen que siga pensando que Jaime y Cersei pueden ser hijos del Rey Loco en lugar de Tywin, que soy muy terca y no desisto de mi teoría, xD,
Bueno, habrá que ver qué nos traen en la sexta temporada y como resuelven los distintos cliffhangers que nos dejó la quinta, sobre todo ahora que no tienen material y Winds of winter no tiene pinta de salir pronto. Ainss.
Mostrando entradas con la etiqueta Game of thrones. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Game of thrones. Mostrar todas las entradas
miércoles, 24 de junio de 2015
miércoles, 31 de diciembre de 2014
Escenas para recordar: Especial 2014
El año pasado no pude hacer esta entrada, pero este año no os libráis de las escenas que, para mí, han sido más memorables. Vamos, las que más recuerdo ahora mismo que acaba el año ;P
El regreso de la trompa azul
Empiezo con una escena polémica. El final de How I met your mother fue considerados por muchos un asco, pero a mí me encantó. Quizás es porque desde el episodio de la apuesta de Lily y Marshall supe que iba a terminar así o quizás porque jamás me gustaron Robin y Barney como pareja, pero me pareció que todo casaba estupendamente, que era como tenía que terminar y que los guionistas, aunque algunas tramas se le fueron un poco de las manos, siempre supieron a dónde iban. Encima, Cobie Smulder vendió muy, muy bien la emoción de encontrarse con Ted y la trompa azul que tanto significó para los dos. Escena que me pareció preciosa y me emocionó como pocas.
La boda
En este 2014 Once upon a time nos ha dejado auténticos momentazos gracias a su nueva fórmula de dos arcos argumentales por temporada y, por eso, he decidido poner dos escenas. Por un lado, la boda de Belle y Rumpelstiltskin en el episodio final de la tercera temporada, que fue el broche de oro a un episodio doble perfecto que fue tan divertido como emotivo. La boda fue una preciosidad, pese al horrible estilismo de Belle (¿por qué, gente de vestuario? ¿Por qué?), pero también fue el preludio de la angustia que estaba por venir por esos lares.
Bajo el mar
De la saga de Frozen podría haber puesto muchos momentos porque ha habido de todo en estos doce últimos episodios de Once (desde monerías como el baile de La bella y la bestia, escena graciosísimas como los Charming recibiendo a su hija tras su cita u otras de lo más chocantes y angustiantes como Belle exiliando a Rumpel en la winter finale), pero me voy a quedar con la escena de Anna y Kristoff encerrados en el arcón bajo el mar porque me pareció de lo más romántica, los actores estaban estupendos y luego vino ese reencuentro tan estupendo y tan natural.
La pillada del hostal
No es la primera vez que hablo del padre Isidro y Katherine de Amar es para siempre. Soy una pesada, lo sé. Pero es que me encantó su historia, Dafnis Balduz y Julia Möller estuvieron increíbles y nos dieron auténticos momentazos. Mi favorito fue ese en el que, tras pasar una apasionada noche en el hostal, el padre Isidro tiene que escabullirse sin ser visto... pero acaba siendo descubierto por el pobre Bonilla, que alucina.
Como no he encontrado la escena en cuestión, os dejo el momento reencuentro tras que Isidro vuelva de su detención por el cura diabólico que daba miedito. Es que es una escena preciosa, seriously.
El monólogo de Tyrion
¿Hay escena más increíble que ese monólogo de Tyrion Lannister en esa pantomima llamada juicio tras la traición de Shae? La escena mola mil, Tyrion mola mil y Peter Dinklage estuvo de diez o más. Y como no me dejan insertar el vídeo (malditos sean), pues os dejo el link justo aquí. Vedlo, porque es un momento epiquísimo.
La víbora roja contra La montaña
Y si el monólogo de Tyrion fue una señora escena, hay otra que fue tan horrible como impresionante y, sí, estoy hablando de esa pelea de Oberyn Martell contra La montaña o Sir Gregor Clegane. Sin palabras. Y, de nuevo, sin posibilidad de insertar el vídeo, así que, de nuevo, os dejo el link para que podáis ver la escena.
El abrazo
Venga, de una escena horrible hasta otra de lo más mona. Desde luego, no ha sido ni de lejos la más impresionante de The 100, pero admitamos que esta serie tiene un montón de esas escenas y de giros locos porque los guionistas no le temen a nada, ni se cortan un pelo. No obstante, el sentido abrazo de Clarke y Bellamy me dejó loquísima porque A) los shippeo un montón; B) tuvimos que esperar unos cuantos episodios para el reencuentro; C) ni me había imaginado algo tan sentido.
La revelación
Agents of Shield es otra de esas series que en esta temporada nos está dando un montón de material y que está en plena forma, pero yo me voy a quedar con ese increíble final que se cascaron en el último episodio antes del parón con la confirmación de que Skye era lo que muchos sospechábamos. Ahora sólo nos queda saber quién es Raina. Increíble el momento.
The climb (y lo que vino después)
Y de dos series increíbles a una tercera, pues Arrow nos está dejando mogollón de momentos para la posteridad. De ahí que me haya quedado con dos. En primer lugar, pongo la escena más angst del año, porque todos sabemos que lo es: la pelea de Oliver contra Pepe (que es como llamo yo a Ra’s al Ghul cuyo nombre siempre, siempre tengo que buscar para poder escribirlo bien) y lo que vino después. Ay.
El beso
¿A qué sabíais que iba a poner esta escena? ¿A qué si? Si es que me conocéis muy bien, después de tanto leerme. Y es que la pareja formada por Oliver y Felicity es amor, nos encanta a la gran mayoría y, tras que los ****** de los guionistas jugaran con nuestros sentimientos, nos regalaron un pedazo de beso... aunque fuera en esas circunstancias.
El regreso de la marquesa
La penúltima temporada de Águila Roja fue muy, muy floja. Por cierto, digo “penúltima” porque con las gracias de La 1 ya no sé ni qué temporada hemos visto hace poco. Pero, vamos, a lo que iba, que la penúltima temporada fue muy floja, pero en la última se recuperaron e incluso avanzaron en asuntos que yo pensé que jamás tocarían (aún sigo flipando por el hecho de que Hernán descubriera que Gonzalo es su hermano). Y para mí la única culpable de esa mejoría fue la inmensa Lucrecia que, además, regresó con Hernán en esta pedazo de escena con la que sigo alucinando. OMG.
El reencuentro... dos años después
La tercera temporada de Sherlock sería un momento para recordar toda ella, pero entre los tres episodios yo me voy a quedar con el reencuentro de Sherlock y John con el que no me pude reír más. Geniales tanto Benedict Cumberbatch como Martin Freeman.
La declaración
Ya hablé de esta, pero es que fue una escena genial. Tras seis temporadas, Patrick Jane por fin se declaraba a Teresa Lisbon en un avión lleno de gente, cojo tras espatarrarse al colarse y diciendo unas cosas preciosas. Ay, muero de amor.
Sí, quiero
Y voy con otra boda, en esta ocasión la de Brennan y Booth de Bones, que, tras deshacerse de Pellant, se dieron el “sí, quiero” en la novena temporada en un episodio tan sumamente divertido como mono. Y, sí, se emitió en el 2013, pero yo lo vi este verano, así que a la lista que va ;P
La noche de bodas
Al parecer esta entrada va de bodas, aunque en el caso de Outlander es más que la ceremonia y es que el episodio en el que Claire y Jamie contrajeron matrimonio fue tan original como divertido, tierno y sensual. Nunca una noche de bodas dio para tanto y fue rodada de forma tan efectiva y con tan buen gusto.
Dramatics, your honor
Si no has visto la quinta temporada de The good wife, mejor que te saltes este párrafo porque es un spoiler como una catedral de grande. Y es que a mediados de temporada los King nos dieron un sillazo en toda la cara con la muerte de Will Gardner, un secreto tan bien guardado que ha sido, con mucho, la escena más sorprendente del 2014. Chapeau por todos, aunque se eche a Will de menos.
Seguramente me he dejado unos cuantos porque este 2014 ha sido un gran año televisivamente hablando y hay muchas series que no veo, así que compartid vuestras escenas para recordar en los comentarios ;)
El regreso de la trompa azul
Empiezo con una escena polémica. El final de How I met your mother fue considerados por muchos un asco, pero a mí me encantó. Quizás es porque desde el episodio de la apuesta de Lily y Marshall supe que iba a terminar así o quizás porque jamás me gustaron Robin y Barney como pareja, pero me pareció que todo casaba estupendamente, que era como tenía que terminar y que los guionistas, aunque algunas tramas se le fueron un poco de las manos, siempre supieron a dónde iban. Encima, Cobie Smulder vendió muy, muy bien la emoción de encontrarse con Ted y la trompa azul que tanto significó para los dos. Escena que me pareció preciosa y me emocionó como pocas.
La boda
En este 2014 Once upon a time nos ha dejado auténticos momentazos gracias a su nueva fórmula de dos arcos argumentales por temporada y, por eso, he decidido poner dos escenas. Por un lado, la boda de Belle y Rumpelstiltskin en el episodio final de la tercera temporada, que fue el broche de oro a un episodio doble perfecto que fue tan divertido como emotivo. La boda fue una preciosidad, pese al horrible estilismo de Belle (¿por qué, gente de vestuario? ¿Por qué?), pero también fue el preludio de la angustia que estaba por venir por esos lares.
Bajo el mar
De la saga de Frozen podría haber puesto muchos momentos porque ha habido de todo en estos doce últimos episodios de Once (desde monerías como el baile de La bella y la bestia, escena graciosísimas como los Charming recibiendo a su hija tras su cita u otras de lo más chocantes y angustiantes como Belle exiliando a Rumpel en la winter finale), pero me voy a quedar con la escena de Anna y Kristoff encerrados en el arcón bajo el mar porque me pareció de lo más romántica, los actores estaban estupendos y luego vino ese reencuentro tan estupendo y tan natural.
La pillada del hostal
No es la primera vez que hablo del padre Isidro y Katherine de Amar es para siempre. Soy una pesada, lo sé. Pero es que me encantó su historia, Dafnis Balduz y Julia Möller estuvieron increíbles y nos dieron auténticos momentazos. Mi favorito fue ese en el que, tras pasar una apasionada noche en el hostal, el padre Isidro tiene que escabullirse sin ser visto... pero acaba siendo descubierto por el pobre Bonilla, que alucina.
Como no he encontrado la escena en cuestión, os dejo el momento reencuentro tras que Isidro vuelva de su detención por el cura diabólico que daba miedito. Es que es una escena preciosa, seriously.
El monólogo de Tyrion
¿Hay escena más increíble que ese monólogo de Tyrion Lannister en esa pantomima llamada juicio tras la traición de Shae? La escena mola mil, Tyrion mola mil y Peter Dinklage estuvo de diez o más. Y como no me dejan insertar el vídeo (malditos sean), pues os dejo el link justo aquí. Vedlo, porque es un momento epiquísimo.
La víbora roja contra La montaña
Y si el monólogo de Tyrion fue una señora escena, hay otra que fue tan horrible como impresionante y, sí, estoy hablando de esa pelea de Oberyn Martell contra La montaña o Sir Gregor Clegane. Sin palabras. Y, de nuevo, sin posibilidad de insertar el vídeo, así que, de nuevo, os dejo el link para que podáis ver la escena.
El abrazo
Venga, de una escena horrible hasta otra de lo más mona. Desde luego, no ha sido ni de lejos la más impresionante de The 100, pero admitamos que esta serie tiene un montón de esas escenas y de giros locos porque los guionistas no le temen a nada, ni se cortan un pelo. No obstante, el sentido abrazo de Clarke y Bellamy me dejó loquísima porque A) los shippeo un montón; B) tuvimos que esperar unos cuantos episodios para el reencuentro; C) ni me había imaginado algo tan sentido.
La revelación
Agents of Shield es otra de esas series que en esta temporada nos está dando un montón de material y que está en plena forma, pero yo me voy a quedar con ese increíble final que se cascaron en el último episodio antes del parón con la confirmación de que Skye era lo que muchos sospechábamos. Ahora sólo nos queda saber quién es Raina. Increíble el momento.
The climb (y lo que vino después)
Y de dos series increíbles a una tercera, pues Arrow nos está dejando mogollón de momentos para la posteridad. De ahí que me haya quedado con dos. En primer lugar, pongo la escena más angst del año, porque todos sabemos que lo es: la pelea de Oliver contra Pepe (que es como llamo yo a Ra’s al Ghul cuyo nombre siempre, siempre tengo que buscar para poder escribirlo bien) y lo que vino después. Ay.
El beso
¿A qué sabíais que iba a poner esta escena? ¿A qué si? Si es que me conocéis muy bien, después de tanto leerme. Y es que la pareja formada por Oliver y Felicity es amor, nos encanta a la gran mayoría y, tras que los ****** de los guionistas jugaran con nuestros sentimientos, nos regalaron un pedazo de beso... aunque fuera en esas circunstancias.
El regreso de la marquesa
La penúltima temporada de Águila Roja fue muy, muy floja. Por cierto, digo “penúltima” porque con las gracias de La 1 ya no sé ni qué temporada hemos visto hace poco. Pero, vamos, a lo que iba, que la penúltima temporada fue muy floja, pero en la última se recuperaron e incluso avanzaron en asuntos que yo pensé que jamás tocarían (aún sigo flipando por el hecho de que Hernán descubriera que Gonzalo es su hermano). Y para mí la única culpable de esa mejoría fue la inmensa Lucrecia que, además, regresó con Hernán en esta pedazo de escena con la que sigo alucinando. OMG.
El reencuentro... dos años después
La tercera temporada de Sherlock sería un momento para recordar toda ella, pero entre los tres episodios yo me voy a quedar con el reencuentro de Sherlock y John con el que no me pude reír más. Geniales tanto Benedict Cumberbatch como Martin Freeman.
La declaración
Ya hablé de esta, pero es que fue una escena genial. Tras seis temporadas, Patrick Jane por fin se declaraba a Teresa Lisbon en un avión lleno de gente, cojo tras espatarrarse al colarse y diciendo unas cosas preciosas. Ay, muero de amor.
Sí, quiero
Y voy con otra boda, en esta ocasión la de Brennan y Booth de Bones, que, tras deshacerse de Pellant, se dieron el “sí, quiero” en la novena temporada en un episodio tan sumamente divertido como mono. Y, sí, se emitió en el 2013, pero yo lo vi este verano, así que a la lista que va ;P
La noche de bodas
Al parecer esta entrada va de bodas, aunque en el caso de Outlander es más que la ceremonia y es que el episodio en el que Claire y Jamie contrajeron matrimonio fue tan original como divertido, tierno y sensual. Nunca una noche de bodas dio para tanto y fue rodada de forma tan efectiva y con tan buen gusto.
Dramatics, your honor
Si no has visto la quinta temporada de The good wife, mejor que te saltes este párrafo porque es un spoiler como una catedral de grande. Y es que a mediados de temporada los King nos dieron un sillazo en toda la cara con la muerte de Will Gardner, un secreto tan bien guardado que ha sido, con mucho, la escena más sorprendente del 2014. Chapeau por todos, aunque se eche a Will de menos.
Seguramente me he dejado unos cuantos porque este 2014 ha sido un gran año televisivamente hablando y hay muchas series que no veo, así que compartid vuestras escenas para recordar en los comentarios ;)
domingo, 9 de junio de 2013
Maromo de la semana 139
Ya estamos a domingo de nuevo y, por eso, toca cambiar el Maromo de la semana. Tenía varios candidatos en mente, pero, al final, me he decantado por uno, que me encanta y me conquistó con esos ojitos verdes que se gasta el pedazo de maromaco. Estoy hablando de...
Richard nació el 18 de junio de 1986 en Elderslie, Escocia, hijo de una profesora y un bombero. Richard era muy tímido de pequeño, así que con once años se puntó a un curso de teatro para poder superar su timidez y acabó tan encantado que decidió ser actor. De hecho, con tan solo catorce años logró hacerse con un papel en la película Complicity, protagonizada por Jonny Lee Miller.
Después, consiguió un personaje protagonista en la serie Barmy Aunt Boomerang: Sebastian. Se trataba de una serie juvenil del canal BBC1 en la que la vida de Sebastian se veía alterada por la tía Boomerang, que era un fantasma... o, al menos, es lo que me ha contado doña Wikipedia.
Tras el final de dicha serie, Richard se dedicó a estudiar y a hacer teatro. No regresó a la televisión hasta el año 2009 con la serie Hope springs, que protagonizó junto a Alex Kingston entre otros. Alex Kingston es grande, por cierto, MUY grande ^^ Le siguió la película Chatroom y la tv-movie Worried about the boy y en el 2011 fichó por la serie Sirens, sobre un grupo de ambulancieros
Ese mismo año, Richard fichó por su trabajo más famoso hasta el momento, Game of thrones, la adaptación de la saga literatura de George R. R. Martin, Canción de hielo y fuego. Richard obtuvo el papel de Robb Stark, el heredero de la casa Stark, y logró cautivarme con sus ojitos verdes, su voz y lo sumamente guapo que es el jodido :3 Además, es que Richard me gusta mucho como actor, de hecho él solito ha conseguido que Robb me encante. Si es que, tiene el muchacho una mirada y una cara y un cuerpaco... Arg.
En el 2012, pese a seguir en Game of thrones, pudo participar en la miniserie Birdsong. De hecho, parece que la suerte le está sonriendo: además de seguir felizmente junto a la actriz Jenna-Louise Coleman (que es monísima y encantadora como ella sola, además de la actual companion del Doctor, algo que mola lo suyo), tiene varias proyectos cinematográficos: A promise (drama romántico donde sale también Alan Rickman, lo que significa que he de verla obligatoriamente), Long nights short morning, Cinderella (donde va a ser el príncipe... jo, lo que sale ganando esta Cencienta) y la miniserie Klondike.
Además, yo espero poder verlo en Doctor Who, aprovechando que es británico y novio de Jenna-Louise Coleman, ya sea como doceavo Doctor o como personaje secundario o episódico. I don't care, sólo quiero verlo en la serie, xD.
Richard Madden
Richard nació el 18 de junio de 1986 en Elderslie, Escocia, hijo de una profesora y un bombero. Richard era muy tímido de pequeño, así que con once años se puntó a un curso de teatro para poder superar su timidez y acabó tan encantado que decidió ser actor. De hecho, con tan solo catorce años logró hacerse con un papel en la película Complicity, protagonizada por Jonny Lee Miller.
Después, consiguió un personaje protagonista en la serie Barmy Aunt Boomerang: Sebastian. Se trataba de una serie juvenil del canal BBC1 en la que la vida de Sebastian se veía alterada por la tía Boomerang, que era un fantasma... o, al menos, es lo que me ha contado doña Wikipedia.
Tras el final de dicha serie, Richard se dedicó a estudiar y a hacer teatro. No regresó a la televisión hasta el año 2009 con la serie Hope springs, que protagonizó junto a Alex Kingston entre otros. Alex Kingston es grande, por cierto, MUY grande ^^ Le siguió la película Chatroom y la tv-movie Worried about the boy y en el 2011 fichó por la serie Sirens, sobre un grupo de ambulancieros
Ese mismo año, Richard fichó por su trabajo más famoso hasta el momento, Game of thrones, la adaptación de la saga literatura de George R. R. Martin, Canción de hielo y fuego. Richard obtuvo el papel de Robb Stark, el heredero de la casa Stark, y logró cautivarme con sus ojitos verdes, su voz y lo sumamente guapo que es el jodido :3 Además, es que Richard me gusta mucho como actor, de hecho él solito ha conseguido que Robb me encante. Si es que, tiene el muchacho una mirada y una cara y un cuerpaco... Arg.
En el 2012, pese a seguir en Game of thrones, pudo participar en la miniserie Birdsong. De hecho, parece que la suerte le está sonriendo: además de seguir felizmente junto a la actriz Jenna-Louise Coleman (que es monísima y encantadora como ella sola, además de la actual companion del Doctor, algo que mola lo suyo), tiene varias proyectos cinematográficos: A promise (drama romántico donde sale también Alan Rickman, lo que significa que he de verla obligatoriamente), Long nights short morning, Cinderella (donde va a ser el príncipe... jo, lo que sale ganando esta Cencienta) y la miniserie Klondike.
Además, yo espero poder verlo en Doctor Who, aprovechando que es británico y novio de Jenna-Louise Coleman, ya sea como doceavo Doctor o como personaje secundario o episódico. I don't care, sólo quiero verlo en la serie, xD.
Etiquetas:
Game of thrones,
Maromo de la semana,
Richard Madden
viernes, 7 de junio de 2013
El héroe de Poniente
Esta entrada contiene spoilers de Game of thrones hasta (y sobre todo) el episodio 3x09, The rains of Castamere, pero, tranquis, que, aunque me he leído los libros, no hay ningún spoiler de lo que está por llegar.
La boda roja ha llegado. Robb Stark la ha palmado en compañía de su mujer y su madre en pleno comedor de Walder Frey. E Internet ha ardido que ni Desembarco del Rey durante la batalla de Aguasnegras. De hecho, era especialmente divertido leer a los actores yankis a los que sigo en twitter flipar por el episodio.
La cuestión es que pasé olímpicamente de comentar el segundo año porque me pareció un grandísimo truño. Así, sin más. De hecho, en general creo que Game of thrones es la serie más sobrevalorada de la historia de la televisión, ya que no deja de ser 10 minutos de trama de verdad y 40 de relleno rimbombante. Sin embargo, al César lo que es del César, esta tercera temporada ha sido mucho más entretenida, quizás porque han permitido que otros personajes que no sean Tyrion y Daenerys tuvieran algo más de desarrollo y lucimiento.
Seguramente hay quien crea que estoy teniendo la típica pataleta de "los libros son mejor que la película (o serie, en este caso)", pero no. De hecho, en su segunda temporada lo único que me gustó (sin contar la gran escena de Jaime hablando de la lealtad) fue la parte de Arya y Tywin que era completamente inventada, pero que resultaba interesante. Bueno, en realidad Arya y Tywin siempre funcionan, así que fue una genialidad cruzar sus caminos.
El problema es que me he leído los libros y más o menos sé cuando están introduciendo trama de verdad y cuando están metiendo relleno a saco amén de rellenar los cincuenta minutos de episodio.
En realidad, tengo la teoría de que están estirando los libros que tienen todo lo posible, porque aún quedan dos de publicar y George R. R. Martin se lo toma con calma... e incluso eso es un eufemismo. Aunque eso es una cosa mía. Eso sí, explicaría por qué le dan tanto pábulo a personajes que, en realidad, no son tan importantes: les encanta poner a Jof Jof (una pena que en la serie no lo llamen así, por cierto) siendo un sádico, seguramente porque les encanta ser polémicos porque, sí, Jof Jof es un sádico hijo de puta enfermo (le he puesto fino en dos segundos), pero eso ya lo sabemos desde hace tiempo; por otro lado, en esta tercera temporada le están dando un protagonismo desmedido a Margaery y cierto es que entre los guionistas y Natalie Dormer han creado un personaje distinto y más interesante, pero no necesito ver minutos y minutos de ella en el episodio para saber que es más lista de lo que parece, sobre todo a sabiendas de que no va a hacer nada relevante.
Además, personalmente, me irrita un poco que vayan a lo fácil.
Sí, lo sé, en Game of thrones apuñalan embarazadas, tiran a Bran por la ventana, Melisandre pare sombras asesinas... Sí, sí, en carnecería y brutalidad se arriesgan tanto como Martin en las novelas, pero (y es un gran pero) se han limitado a plantearnos una historia de bravos héroes y malos malosos. Según la serie, los Stark dejan a la madre Teresa en bragas, mientras que los Lannister (con la excepción de Tyrion) son lo peor.
Pues ni una cosa ni otra.
En realidad, en Canción de hielo y fuego ningún personaje es perfecto, ni ningún personaje es la maldad encarnada... bueno, salvo Jof Jof y La montaña. Catelyn Stark es capaz de desearle a Jon en la cara que ojalá fuera él el que se estuviera muriendo, Sansa en Tormenta de espadas no se limita a estar en Desembarco como en la serie sino que en cierta manera intriga para escapar y Jaime Lannister arriesga su vida para salvar a Brienne.
De hecho, es curioso como a lo largo de Tormenta de espadas (el tercer libro de la saga) George R. R. Martin consigue que acabes rendida a los pies de Jaime Lannister, un personaje que hasta entonces odiabas con toda el alma. En la serie, aunque están adaptando bastante bien las aventuras de Jaime y Brienne (funciona muy bien cómo están condensando sus aventuras), no están hondando demasiado en su persona y en hacer ver que, en realidad, todo Poniente está lleno de hipócritas que juzgan a Jaime, aunque él les salvó la vida. Hostia, en serio, si a Aerys le llamaban El rey loco e iniciaron una guerra para detenerle es que muy bueno, muy bueno no era, ¿no? Y, vamos, mejor que Jaime lo matara antes de que Aerys explotara Desembarco con fuego valario, ¿no?
En Game of thrones, sin embargo, al que han convertido en un héroe mártir ha sido a Robb.
Robb, que en los libros te importa una mierda, ¿sabes? A ver, no es que caiga mal, es que, sencillamente, es un personaje muy menor. Eso sí, la escena de su muerte es tan desgarradora como en la serie, que han adaptado la tensión y el clima estupendamente. E impresiona lo mismo.El episodio está tan bien hecho que, hasta sabiendo lo que ocurría, impresiona igualmente.
Sin embargo, le han dado una cancha tremenda y nos han dibujado a Robb como un hombre enamorado. Pobre Robb, que sólo ha cometido el error de amar a la enfermera y seguir su corazón. Sí, sí, muy bonito, otro santo Stark caído por los malos... cuando, en realidad, al igual que su padre, Robb cayó porque el honor desmedido puede ser estupidez. En los libros, al enterarse de la "muerte" de sus hermanos, Robb se consuela con una chica y con consolar me refiero a frungir, con tal mala pata que la deja embarazada y el honor le impide cumplir la promesa hecha a los Frey. Sí, el resultado tampoco cambia mucho y es igual de horrible, pero mientras que en los libros Robb comete una estupidez y una traición, en la serie intentan justificarle, darle unas dimensiones heroicas y románticas que en el libro no tiene.
También es cierto que Richard Madden tiene carisma y unos ojitos verdes que provocan que le adores, aunque en los libros pasaras completamente de él. Por eso, no me extraña que le haya comido terreno a su "hermano" bastardo, ya que el pobre Kit Harington tiene el carisma de una patata.
A lo que iba. The rains of Castamere fue otro señor episodio, otra sangría y, como siempre, el noveno episodio fue el punto álgido de la temporada. En este caso, se centraron en todos los Stark, salvo Sansa, que no tenía cabida en este episodio en concreto. Y todos los Stark supervivientes se iban cruzando de forma fugaz, pero sin llegar a encontrarse: los caminos de Bran y Rickon se cruzaron con el de Jon, sin que éste lo supiera y antes de que los suyos se separaran: como los Reed aparecieron más tarde en la historia de lo que deberían, retrasaron la marcha de Osha y Rickon, que en los libros llevan desaparecidos desde el segundo. También Arya encontró a su madre y a su hermano, justo para ver como les dan muerte sin poder hacer nada.
Tendría que haber habido otro cruce, no físico, sino moral. Y es que, en los libros, antes de ir a la boda de su tío, Robb nombra a Jon heredero de Invernalia al creer a sus hermanos muertos y a sus hermanas herramientas en manos Lannister.
Pero, bueno, en la serie son muy dados a ignorar esa clase de cosas. No sé si es que son semillas que Martin sembró y luego no serán nada, si prefieren hacer un relato más sencillo y que no haga al espectador teorizar como un loco o qué. No hemos sabido nada de Rhaegar y Lyanna, no nos han dicho que el dragón tiene tres cabezas, ni hemos visto las visiones y profecías que Daenerys ve en la casa de los etéreos y que siempre me han hecho sospechar que Cersei y Jaime son Targaryen y no Lannister.
Sólo queda un episodio para terminar la temporada, un episodio que, imagino, servirá para conocer las consecuencias de la Boda roja y situar al resto de personajes de cara a la cuarta temporada
La boda roja ha llegado. Robb Stark la ha palmado en compañía de su mujer y su madre en pleno comedor de Walder Frey. E Internet ha ardido que ni Desembarco del Rey durante la batalla de Aguasnegras. De hecho, era especialmente divertido leer a los actores yankis a los que sigo en twitter flipar por el episodio.
La cuestión es que pasé olímpicamente de comentar el segundo año porque me pareció un grandísimo truño. Así, sin más. De hecho, en general creo que Game of thrones es la serie más sobrevalorada de la historia de la televisión, ya que no deja de ser 10 minutos de trama de verdad y 40 de relleno rimbombante. Sin embargo, al César lo que es del César, esta tercera temporada ha sido mucho más entretenida, quizás porque han permitido que otros personajes que no sean Tyrion y Daenerys tuvieran algo más de desarrollo y lucimiento.
Seguramente hay quien crea que estoy teniendo la típica pataleta de "los libros son mejor que la película (o serie, en este caso)", pero no. De hecho, en su segunda temporada lo único que me gustó (sin contar la gran escena de Jaime hablando de la lealtad) fue la parte de Arya y Tywin que era completamente inventada, pero que resultaba interesante. Bueno, en realidad Arya y Tywin siempre funcionan, así que fue una genialidad cruzar sus caminos.
Esta niña es un portento, por cierto.
El problema es que me he leído los libros y más o menos sé cuando están introduciendo trama de verdad y cuando están metiendo relleno a saco amén de rellenar los cincuenta minutos de episodio.
En realidad, tengo la teoría de que están estirando los libros que tienen todo lo posible, porque aún quedan dos de publicar y George R. R. Martin se lo toma con calma... e incluso eso es un eufemismo. Aunque eso es una cosa mía. Eso sí, explicaría por qué le dan tanto pábulo a personajes que, en realidad, no son tan importantes: les encanta poner a Jof Jof (una pena que en la serie no lo llamen así, por cierto) siendo un sádico, seguramente porque les encanta ser polémicos porque, sí, Jof Jof es un sádico hijo de puta enfermo (le he puesto fino en dos segundos), pero eso ya lo sabemos desde hace tiempo; por otro lado, en esta tercera temporada le están dando un protagonismo desmedido a Margaery y cierto es que entre los guionistas y Natalie Dormer han creado un personaje distinto y más interesante, pero no necesito ver minutos y minutos de ella en el episodio para saber que es más lista de lo que parece, sobre todo a sabiendas de que no va a hacer nada relevante.
Además, personalmente, me irrita un poco que vayan a lo fácil.
Sí, lo sé, en Game of thrones apuñalan embarazadas, tiran a Bran por la ventana, Melisandre pare sombras asesinas... Sí, sí, en carnecería y brutalidad se arriesgan tanto como Martin en las novelas, pero (y es un gran pero) se han limitado a plantearnos una historia de bravos héroes y malos malosos. Según la serie, los Stark dejan a la madre Teresa en bragas, mientras que los Lannister (con la excepción de Tyrion) son lo peor.
Pues ni una cosa ni otra.
En realidad, en Canción de hielo y fuego ningún personaje es perfecto, ni ningún personaje es la maldad encarnada... bueno, salvo Jof Jof y La montaña. Catelyn Stark es capaz de desearle a Jon en la cara que ojalá fuera él el que se estuviera muriendo, Sansa en Tormenta de espadas no se limita a estar en Desembarco como en la serie sino que en cierta manera intriga para escapar y Jaime Lannister arriesga su vida para salvar a Brienne.
De hecho, es curioso como a lo largo de Tormenta de espadas (el tercer libro de la saga) George R. R. Martin consigue que acabes rendida a los pies de Jaime Lannister, un personaje que hasta entonces odiabas con toda el alma. En la serie, aunque están adaptando bastante bien las aventuras de Jaime y Brienne (funciona muy bien cómo están condensando sus aventuras), no están hondando demasiado en su persona y en hacer ver que, en realidad, todo Poniente está lleno de hipócritas que juzgan a Jaime, aunque él les salvó la vida. Hostia, en serio, si a Aerys le llamaban El rey loco e iniciaron una guerra para detenerle es que muy bueno, muy bueno no era, ¿no? Y, vamos, mejor que Jaime lo matara antes de que Aerys explotara Desembarco con fuego valario, ¿no?
En Game of thrones, sin embargo, al que han convertido en un héroe mártir ha sido a Robb.
Robb, que en los libros te importa una mierda, ¿sabes? A ver, no es que caiga mal, es que, sencillamente, es un personaje muy menor. Eso sí, la escena de su muerte es tan desgarradora como en la serie, que han adaptado la tensión y el clima estupendamente. E impresiona lo mismo.El episodio está tan bien hecho que, hasta sabiendo lo que ocurría, impresiona igualmente.
Sin embargo, le han dado una cancha tremenda y nos han dibujado a Robb como un hombre enamorado. Pobre Robb, que sólo ha cometido el error de amar a la enfermera y seguir su corazón. Sí, sí, muy bonito, otro santo Stark caído por los malos... cuando, en realidad, al igual que su padre, Robb cayó porque el honor desmedido puede ser estupidez. En los libros, al enterarse de la "muerte" de sus hermanos, Robb se consuela con una chica y con consolar me refiero a frungir, con tal mala pata que la deja embarazada y el honor le impide cumplir la promesa hecha a los Frey. Sí, el resultado tampoco cambia mucho y es igual de horrible, pero mientras que en los libros Robb comete una estupidez y una traición, en la serie intentan justificarle, darle unas dimensiones heroicas y románticas que en el libro no tiene.
También es cierto que Richard Madden tiene carisma y unos ojitos verdes que provocan que le adores, aunque en los libros pasaras completamente de él. Por eso, no me extraña que le haya comido terreno a su "hermano" bastardo, ya que el pobre Kit Harington tiene el carisma de una patata.
A lo que iba. The rains of Castamere fue otro señor episodio, otra sangría y, como siempre, el noveno episodio fue el punto álgido de la temporada. En este caso, se centraron en todos los Stark, salvo Sansa, que no tenía cabida en este episodio en concreto. Y todos los Stark supervivientes se iban cruzando de forma fugaz, pero sin llegar a encontrarse: los caminos de Bran y Rickon se cruzaron con el de Jon, sin que éste lo supiera y antes de que los suyos se separaran: como los Reed aparecieron más tarde en la historia de lo que deberían, retrasaron la marcha de Osha y Rickon, que en los libros llevan desaparecidos desde el segundo. También Arya encontró a su madre y a su hermano, justo para ver como les dan muerte sin poder hacer nada.
Tendría que haber habido otro cruce, no físico, sino moral. Y es que, en los libros, antes de ir a la boda de su tío, Robb nombra a Jon heredero de Invernalia al creer a sus hermanos muertos y a sus hermanas herramientas en manos Lannister.
Pero, bueno, en la serie son muy dados a ignorar esa clase de cosas. No sé si es que son semillas que Martin sembró y luego no serán nada, si prefieren hacer un relato más sencillo y que no haga al espectador teorizar como un loco o qué. No hemos sabido nada de Rhaegar y Lyanna, no nos han dicho que el dragón tiene tres cabezas, ni hemos visto las visiones y profecías que Daenerys ve en la casa de los etéreos y que siempre me han hecho sospechar que Cersei y Jaime son Targaryen y no Lannister.
Sólo queda un episodio para terminar la temporada, un episodio que, imagino, servirá para conocer las consecuencias de la Boda roja y situar al resto de personajes de cara a la cuarta temporada
sábado, 20 de agosto de 2011
La complejidad de Jaime Lannister
Aviso que esta entrada contendrá spoilers de la primera temporada de Game of thrones y del primer libro de la saga Canción de hielo y fuego, Juego de tronos. Aunque me he leído los libros restantes, prometo que no hay nada referido a ellos.
Hace ya unos cuantos años que descubrí una saga de libros que me cautivó y enganchó a partes iguales, esa es, Canción de hielo y fuego de George R.R. Martin. Han sido ya unos cuantos años de leer, re-leer, teorizar, esperar nuevas entregas... Por eso, cuando el proyecto de la serie de la HBO se hizo público, seguí cada noticia y, por supuesto, devoré cada uno de los capítulos en cuanto se emitieron.
Sin embargo, no había hablado del tema antes por unas cosas u otras, pero como convencí a mi padre para que la viera y me he vuelto a ver la primera temporada de Game of thrones (doblada en este caso), pues aprovecho para opinar acerca de estos diez capítulos. En general, le daría muy buena nota, peeeero hay dos cosas que no me han gustado nada:
- La ausencia de sueños. Es el fallo más gordo que le he visto, sobre todo porque creo que son necesarios en la trama. A lo largo del primer libro, hay un factor recurrente que son los sueños de Ned Stark. Ned se pasa toda su trama soñando con la última vez que vio a su hermana Lyanna que, de hecho, muere en sus brazos; en dichos sueños, Lyanna le dice una y otra vez “prométemelo, Ned, prométemelo”, que es algo que Ned se repite constantemente.
Ese sueño, que en la serie se ignora completamente, es una de las múltiples razones para que muchos de los lectores sospechemos que la paternidad de Jon Nieve es dudosa. De hecho, mucha gente opina (y yo estoy dentro de esa gente) que Jon no es el hijo bastardo de Ned Stark, sino el hijo de Lyanna y de Rhaegar Targaryen, pero que Ned lo ha criado como suyo.
- Cersei Lannister. Vale, siempre he odiado a Cersei, siempre que la leo/veo deseo con ansia una muerte lenta y dolorosa para ella (aunque no es nada en comparación con el odio, pero odio, que le profeso a Jof). Pero la cuestión es que no me gusta nada, pero nada, cómo la han adaptado. No sé si es cuestión de la actriz, del tinte cutre que le han plantado, de los guionistas... Bueno, será una mezcla de todo, pero, vamos, que no me gusta lo que han hecho con ella.
Ya no voy a entrar en si la actriz es lo suficientemente guapa o tal, sino en que en el libro Cersei es un personaje con mucha fuerza (o, por lo menos, siempre me lo ha parecido a mí). Es ambiciosa, segura de sí misma (demasiado, por cierto), se cree mejor que nadie y nunca, absolutamente nunca, muestra debilidad o se justifica. Pero la Cersei de la serie se dedica a ser una víctima (¿qué tuvo un aborto de Robert que la traumatizó? WTF?) y, de hecho, una de las escenas que me puso los pelos como escarpias, en la serie me pareció de lo más descafeinada. Me refiero al enfrentamiento entre Ned y ella en la que él peca de tonto y ella le dice la famosa frase de “en el juego de tronos o se gana o se muere”. Pues eso, que vaya asquito de Cersei.
Y tras desahogarme por lo poco que me gusta la adaptación de Cersei, paso a recrearme en el resto porque, en serio, es una gran adaptación.
Empezando por el cásting, que es absolutamente perfecto. Desde Sean Bean como Ned hasta otros personajes menores como, no sé, Joseph Dempsie como Gendry (por cierto, ¡es Chris de Skins! Yo lo flipo, qué guapérrimo que sale aquí) son todos perfectos. Sólo con ver a Joffrey ya deseas su muerte por repelente, una mirada de Sansa sirve para ficharla, no es necesario que Khal Drogo diga nada para saber qué piensa... Vamos, que es el mejor reparto que he visto jamás en una adaptación, que no creo que nadie pueda superarlo y que sigo anonadada por lo bien que han retratado a mis personajes favoritos.
En mi caso, adoro a personajes como Jon, Tyrion, Arya... A los que, en realidad, es fácil querer porque es evidente, pero hay otros personajes que son más complejos, que a priori es una cosa, pero al final son otra. Porque, no os engañéis, aquí nada es tan sencillo como “malos y buenos”, todo lo contrario. Y creo que la mejor ejemplificación de eso viene con los Lannister, sí, con ellos.
Cada capítulo de Canción de hielo y fuego está escrito desde la perspectiva de un personaje, de ahí que acabes obteniendo sus impresiones sobre otros. Por eso, al principio todos pensamos que la familia Lannister son los malos malísimos de la serie; eso ocurre porque nuestros protas, los que son más buenos que el pan con nocilla y nosotros lo sabemos, es decir, los Stark los odian a muerte. Pensadlo bien, absolutamente todos los Stark (bueno, va, Sansa no, pero... Sansa es estúpida, olvidémosla) se ponen en plan “Lannister caca” aún sin ni siquiera conocerlos.
Seguramente, por parte de la familia Lannister en general ocurre lo mismo en lo referido a los Stark, peeeero en la primera parte sólo tenemos puntos de vista de Tyrion, que tiene una mentalidad distinta; más tarde, en Tormenta de espadas, tenemos el de Jaime, que pasa de todas esas cosas, así que no llegamos a saberlo.
A lo que iba. Mientras que a los Stark los fichas desde el momento uno (Ned es el hombre íntegro, Jon es el pobre bastardo, Robb el hijo responsable, Sansa la pava, etc.), a los Lannister cuesta conocerlos, sobre todo a Jaime. De hecho, lo vas haciendo a medida que ves sus puntos de vista.
Pero, claro, en una serie eso es casi imposible de hacer.
Y digo “casi” porque creo que, de momento, lo están consiguiendo. Vale, con ver a Jaime tirando a Bran (con lo sumamente mono que es) ya desconfías de los Lannister, pero también es cierto que todos los Stark están en plan “Lannister, caca”. Sin embargo, hay ciertas escenas que dejan entrever que algunos Lannister no son tan malos como los pintan (Joffrey sí, Joffrey es un pequeño bastardo psicópata).
Está claro que Tyrion no es malvado, pero, sobre todo, que Jaime es algo más que el malvado hermano de la reina. Por un lado, tenemos lo que Miki y yo denominamos “La escena hipócrita de Ned” donde Ned Stark le reprocha a Jaime que no salvara a su padre y su hermano, saltándose el código, pero sí que lo hiciera para matar a Aerys, el Rey Loco. Que te quedas en plan: ah, claro, Jaime es malvado y tal porque se saltó el código para libraros a todos del rey loco y, al mismo tiempo, porque no lo hizo para salvar a tu familia. Qué conveniente, oyes.
Y es que, como me dijo mi tío tras ver la serie (y pedirme los libros en plan desesperado, xD), si Aerys era tan peligroso y estaba tan loco (recordemos que hizo cosas tan nice como quemar a los Stark en su propia armadura y que deseaba quemar a todo el mundo; era un poco bastante pirómano el muchacho) que hubo una revolución para dar un golpe de Estado y todo el copón, ¿por qué Jaime es el malvado a ojos de los Siete reinos si acabó con ese peligro?
Por cierto, en ese momento me sentí muy orgullosa de mi tío =D
Otra de las escenas que me chocaron y gustaron muchísimo respecto a Jaime es en la que el rey Robert y Sir Barristan están hablando sobre la primera vez que mataron a alguien y le piden a Jaime que participe. Nikolaj Coster-Waldau es un actor increíble, no solo modula su preciosa voz de impresión, sino que tiene muy bien fichado a Jaime y por eso sabe lo que se hace. Así, que en esa escena se puede ver perfectamente lo que Jaime sentía siendo el guardia del rey loco; esa voz, esa expresión... Buff.
"Dijo lo mismo que llevaba horas diciendo: quemadlos a todos"
Anda que no se nota que Aerys tenía a Jaime traumatizado.
También, gracias a la impresionante y maravillosa actuación de Nikolaj Coster-Waldau podemos apreciar que, en cierta medida, Jaime no deja de ser una víctima de su padre, casi como la contrapartida de Tyrion. Mientras que Tyrion siempre ha sufrido el no ser el hijo de su padre (no me refiero a biológicamente, sino que Tywin lo ignora hasta el punto de que cuando la lista de Catelyn lo secuestra, no le importa lo que le ocurra a Tyrion, sino el honor de la familia), Jaime ha sufrido el serlo, viéndose arrastrado a tener que cumplir con un papel, con ser alguien que no es.
Y se nota perfectamente cuando, en esa tienda de campaña donde Tywin está desollando un animal, Tywin le echa en cara que no matara a Ned Stark (que para Jaime no estaba bien porque uno de sus hombres se metió por medio y ya no era justo) o que no esté cumpliendo con lo que se espera de un Lannister para que perdure el apellido.
Pues eso, que me gusta que se vea el partidismo de todos los personajes y que se den pinceladas a personajes que son más complicados de lo que parecen. He hablado de Jaime, que es mi personaje favorito, pero podría aplicarse a otros como El perro o el grandísimo Meñique.
De hecho, creo que las escenas añadidas por los guionistas son muy necesarias para comprender por qué actúan algunos personajes cómo lo hacen. Por ejemplo, la escena de Loras y Renly (donde además los vemos intimar, cosa que en los libros tan solo se insinúa) donde se deja muy claro cómo es cada uno y por qué Renly acaba la temporada como la acaba, huyendo a Altojardín junto a Loras para ser uno de los candidatos al trono de hierro.
Tengo muchísimas ganas de ver cómo adaptan la segunda temporada (aunque no me motive en exceso la manía de cambiar nombres que les ha entrado a los guionistas) y, sobre todo, me muero por ver cómo se lo montan los guionistas para explicar algunas cosas que ya sabemos desde el punto de vista de Jaime ;)
PD: Mi fan de Jaime interior me ha traicionado un poco. En un principio, iba a ser una entrada más general, pero he acabado arrastrada a dedicarle a él el articulo ^^U
Hace ya unos cuantos años que descubrí una saga de libros que me cautivó y enganchó a partes iguales, esa es, Canción de hielo y fuego de George R.R. Martin. Han sido ya unos cuantos años de leer, re-leer, teorizar, esperar nuevas entregas... Por eso, cuando el proyecto de la serie de la HBO se hizo público, seguí cada noticia y, por supuesto, devoré cada uno de los capítulos en cuanto se emitieron.
Sin embargo, no había hablado del tema antes por unas cosas u otras, pero como convencí a mi padre para que la viera y me he vuelto a ver la primera temporada de Game of thrones (doblada en este caso), pues aprovecho para opinar acerca de estos diez capítulos. En general, le daría muy buena nota, peeeero hay dos cosas que no me han gustado nada:
- La ausencia de sueños. Es el fallo más gordo que le he visto, sobre todo porque creo que son necesarios en la trama. A lo largo del primer libro, hay un factor recurrente que son los sueños de Ned Stark. Ned se pasa toda su trama soñando con la última vez que vio a su hermana Lyanna que, de hecho, muere en sus brazos; en dichos sueños, Lyanna le dice una y otra vez “prométemelo, Ned, prométemelo”, que es algo que Ned se repite constantemente.
Ese sueño, que en la serie se ignora completamente, es una de las múltiples razones para que muchos de los lectores sospechemos que la paternidad de Jon Nieve es dudosa. De hecho, mucha gente opina (y yo estoy dentro de esa gente) que Jon no es el hijo bastardo de Ned Stark, sino el hijo de Lyanna y de Rhaegar Targaryen, pero que Ned lo ha criado como suyo.
- Cersei Lannister. Vale, siempre he odiado a Cersei, siempre que la leo/veo deseo con ansia una muerte lenta y dolorosa para ella (aunque no es nada en comparación con el odio, pero odio, que le profeso a Jof). Pero la cuestión es que no me gusta nada, pero nada, cómo la han adaptado. No sé si es cuestión de la actriz, del tinte cutre que le han plantado, de los guionistas... Bueno, será una mezcla de todo, pero, vamos, que no me gusta lo que han hecho con ella.
Ya no voy a entrar en si la actriz es lo suficientemente guapa o tal, sino en que en el libro Cersei es un personaje con mucha fuerza (o, por lo menos, siempre me lo ha parecido a mí). Es ambiciosa, segura de sí misma (demasiado, por cierto), se cree mejor que nadie y nunca, absolutamente nunca, muestra debilidad o se justifica. Pero la Cersei de la serie se dedica a ser una víctima (¿qué tuvo un aborto de Robert que la traumatizó? WTF?) y, de hecho, una de las escenas que me puso los pelos como escarpias, en la serie me pareció de lo más descafeinada. Me refiero al enfrentamiento entre Ned y ella en la que él peca de tonto y ella le dice la famosa frase de “en el juego de tronos o se gana o se muere”. Pues eso, que vaya asquito de Cersei.
Y tras desahogarme por lo poco que me gusta la adaptación de Cersei, paso a recrearme en el resto porque, en serio, es una gran adaptación.
Empezando por el cásting, que es absolutamente perfecto. Desde Sean Bean como Ned hasta otros personajes menores como, no sé, Joseph Dempsie como Gendry (por cierto, ¡es Chris de Skins! Yo lo flipo, qué guapérrimo que sale aquí) son todos perfectos. Sólo con ver a Joffrey ya deseas su muerte por repelente, una mirada de Sansa sirve para ficharla, no es necesario que Khal Drogo diga nada para saber qué piensa... Vamos, que es el mejor reparto que he visto jamás en una adaptación, que no creo que nadie pueda superarlo y que sigo anonadada por lo bien que han retratado a mis personajes favoritos.
En mi caso, adoro a personajes como Jon, Tyrion, Arya... A los que, en realidad, es fácil querer porque es evidente, pero hay otros personajes que son más complejos, que a priori es una cosa, pero al final son otra. Porque, no os engañéis, aquí nada es tan sencillo como “malos y buenos”, todo lo contrario. Y creo que la mejor ejemplificación de eso viene con los Lannister, sí, con ellos.
Cada capítulo de Canción de hielo y fuego está escrito desde la perspectiva de un personaje, de ahí que acabes obteniendo sus impresiones sobre otros. Por eso, al principio todos pensamos que la familia Lannister son los malos malísimos de la serie; eso ocurre porque nuestros protas, los que son más buenos que el pan con nocilla y nosotros lo sabemos, es decir, los Stark los odian a muerte. Pensadlo bien, absolutamente todos los Stark (bueno, va, Sansa no, pero... Sansa es estúpida, olvidémosla) se ponen en plan “Lannister caca” aún sin ni siquiera conocerlos.
Seguramente, por parte de la familia Lannister en general ocurre lo mismo en lo referido a los Stark, peeeero en la primera parte sólo tenemos puntos de vista de Tyrion, que tiene una mentalidad distinta; más tarde, en Tormenta de espadas, tenemos el de Jaime, que pasa de todas esas cosas, así que no llegamos a saberlo.
A lo que iba. Mientras que a los Stark los fichas desde el momento uno (Ned es el hombre íntegro, Jon es el pobre bastardo, Robb el hijo responsable, Sansa la pava, etc.), a los Lannister cuesta conocerlos, sobre todo a Jaime. De hecho, lo vas haciendo a medida que ves sus puntos de vista.
Pero, claro, en una serie eso es casi imposible de hacer.
Y digo “casi” porque creo que, de momento, lo están consiguiendo. Vale, con ver a Jaime tirando a Bran (con lo sumamente mono que es) ya desconfías de los Lannister, pero también es cierto que todos los Stark están en plan “Lannister, caca”. Sin embargo, hay ciertas escenas que dejan entrever que algunos Lannister no son tan malos como los pintan (Joffrey sí, Joffrey es un pequeño bastardo psicópata).
Está claro que Tyrion no es malvado, pero, sobre todo, que Jaime es algo más que el malvado hermano de la reina. Por un lado, tenemos lo que Miki y yo denominamos “La escena hipócrita de Ned” donde Ned Stark le reprocha a Jaime que no salvara a su padre y su hermano, saltándose el código, pero sí que lo hiciera para matar a Aerys, el Rey Loco. Que te quedas en plan: ah, claro, Jaime es malvado y tal porque se saltó el código para libraros a todos del rey loco y, al mismo tiempo, porque no lo hizo para salvar a tu familia. Qué conveniente, oyes.
Y es que, como me dijo mi tío tras ver la serie (y pedirme los libros en plan desesperado, xD), si Aerys era tan peligroso y estaba tan loco (recordemos que hizo cosas tan nice como quemar a los Stark en su propia armadura y que deseaba quemar a todo el mundo; era un poco bastante pirómano el muchacho) que hubo una revolución para dar un golpe de Estado y todo el copón, ¿por qué Jaime es el malvado a ojos de los Siete reinos si acabó con ese peligro?
Por cierto, en ese momento me sentí muy orgullosa de mi tío =D
Otra de las escenas que me chocaron y gustaron muchísimo respecto a Jaime es en la que el rey Robert y Sir Barristan están hablando sobre la primera vez que mataron a alguien y le piden a Jaime que participe. Nikolaj Coster-Waldau es un actor increíble, no solo modula su preciosa voz de impresión, sino que tiene muy bien fichado a Jaime y por eso sabe lo que se hace. Así, que en esa escena se puede ver perfectamente lo que Jaime sentía siendo el guardia del rey loco; esa voz, esa expresión... Buff.
"Dijo lo mismo que llevaba horas diciendo: quemadlos a todos"
Anda que no se nota que Aerys tenía a Jaime traumatizado.
También, gracias a la impresionante y maravillosa actuación de Nikolaj Coster-Waldau podemos apreciar que, en cierta medida, Jaime no deja de ser una víctima de su padre, casi como la contrapartida de Tyrion. Mientras que Tyrion siempre ha sufrido el no ser el hijo de su padre (no me refiero a biológicamente, sino que Tywin lo ignora hasta el punto de que cuando la lista de Catelyn lo secuestra, no le importa lo que le ocurra a Tyrion, sino el honor de la familia), Jaime ha sufrido el serlo, viéndose arrastrado a tener que cumplir con un papel, con ser alguien que no es.
Y se nota perfectamente cuando, en esa tienda de campaña donde Tywin está desollando un animal, Tywin le echa en cara que no matara a Ned Stark (que para Jaime no estaba bien porque uno de sus hombres se metió por medio y ya no era justo) o que no esté cumpliendo con lo que se espera de un Lannister para que perdure el apellido.
Pues eso, que me gusta que se vea el partidismo de todos los personajes y que se den pinceladas a personajes que son más complicados de lo que parecen. He hablado de Jaime, que es mi personaje favorito, pero podría aplicarse a otros como El perro o el grandísimo Meñique.
De hecho, creo que las escenas añadidas por los guionistas son muy necesarias para comprender por qué actúan algunos personajes cómo lo hacen. Por ejemplo, la escena de Loras y Renly (donde además los vemos intimar, cosa que en los libros tan solo se insinúa) donde se deja muy claro cómo es cada uno y por qué Renly acaba la temporada como la acaba, huyendo a Altojardín junto a Loras para ser uno de los candidatos al trono de hierro.
Tengo muchísimas ganas de ver cómo adaptan la segunda temporada (aunque no me motive en exceso la manía de cambiar nombres que les ha entrado a los guionistas) y, sobre todo, me muero por ver cómo se lo montan los guionistas para explicar algunas cosas que ya sabemos desde el punto de vista de Jaime ;)
PD: Mi fan de Jaime interior me ha traicionado un poco. En un principio, iba a ser una entrada más general, pero he acabado arrastrada a dedicarle a él el articulo ^^U
viernes, 6 de mayo de 2011
Blogterapia: desahogo, esperanzas y piropos
Hace tanto tiempo que estoy muy ida del blog que, además de sentirme culpable, no sé ni cómo empezar. Menos mal que Magik os mima y os cuida, queridos lectores, porque yo os tengo super abandonados. En fin, esta semana, de una vez por todas, voy a volver al redil. En fin, esta entrada es un poco para quejarme de algunas cosas y alegrarme por otras, porque después de casi DOS semanas enteras sin internet, han pasado muchas cositas y ha sido como si hubiera estado sin entrar en el feisbuk y en el tuiter durante un año entero en vez de dos semanillas de nada. Así que me han entrado ganas de hacer un recuento de las cosas que me estaban esperando después de mi ausencia.
Empecemos con lo malo:
OVA 2 DE SEX PISTOLS (Love Pistols en EE.UU)
Estoy seriamente desilusionada con esto. Después de un retraso de casi un año para la primera OVA, al menos la cosa valió la pena y Sex Pistols se erigía como la primera OVA de temática yaoi que he visto que tiene un opening DECENTE y una animación bastante conseguida. Ya que en esta historia hay un montón de parejas diferentes, me alegré muy mucho de que le dieran el protagonismo a Yonekuni y al presi, porque son mi pareja favorita, definitivamente. Sin embargo, han tardado en sacar la segunda OVA más de un año, y el resultado es de lo más desalentador: terminan la historia de Yonekuni y el presi a la mitad del episodio (de 35 minutos) y meten con calzador por en medio la historia del senpai-osito y McBear. Y para rematarlo lo hacen mal, porque no es que fuera una gran historia en el manga, pero en la versión animada directamente carece de sentido. Mal, mal, mal. El final del episodio debería haber sido el final de la historia de Yonekuni y el presi, porque al final el resultado ha sido de lo más anticlimático.
No sé por qué ha pasado esto, lo cierto es que en el opening, como salían más personajes, daba la impresión de que iban a hacer más OVAS, pero ahora parece que no, serán cosas del presupuesto, I guess. En resumen: tanto esperar para esto. Desilusión total. Y encima en el manga la autora con las tonterías que tiene encima últimamente, sigue sacando capítulos sin sentido ninguno con personajes nuevos, y no resuelve la trama que abrió hace ya siglos con los cuatro más importantes ¬¬ ¡DESASTRE ABSOLUTO!
Yonekuni secuestrando al presi <3
Ahora, una cosa que era mala pero que parece que mejora.
SUPERNATURAL
Si sé que tengo pendiente una reseña de episodio, para que Magik pueda hacer el siguiente y tal, lo que ocurre es que entre unas cosas y otras no la he hecho todavía (pero seguramente la semana que viene la publicaré, lo prometo). Últimamente no me estaba molando nada el curso de acción que seguía esta serie, la verdad. El remate vino con el episodio antes del parón, el de “And then there were none”, que no me gustó para nada y se me quitaron las poquitas ganas que estaba acumulando para volver a las reseñas. Además, veía que por ejemplo Cas estaba en plan “hola, me paseo un ratito por aquí porque soy un personaje popular, pero ya está”. Y después del tremendo chasco que fue la quinta temporada, pues como que no tenía mucha (más bien ninguna) confianza en que los guionistas apañaran esta temporada. Sin embargo, los tres últimos epis que he visto han estado bastante mejor porque por fin Cas tiene un papel lógico y además, ¡ha vuelto Crowley! Si Sexy Mark Sheppard ha vuelto, puedo soportar cualquier cosa xD O casi. Sin embargo, y a pesar de que los episodios hayan sido un festival slash exagerado, tampoco canto victoria todavía, a ver qué hacen en los episodios que faltan para que acabe la temporada, aunque espero con ansias el episodio de Edlund =D
Sam: A ver si solucionas de una vez lo tuyo con Cas
Dean: ¡Hm...!
Y ahora empecemos con las cosas buenas, que son dos.
SEKAIICHI HATSUKOI
Le tenía muuuuuchas ganas a este anime y vaya si me está molando. No voy a decir nada más porque me apetece reseñar cada epi, así que...
Le tenía muuuuuchas ganas a este anime y vaya si me está molando. No voy a decir nada más porque me apetece reseñar cada epi, así que...
JUEGO DE TRONOS
Quiero empezar este momento diciendo: FUCK YEAH! xD Y sí, manda huevos que después de tanto tiempo esperando la serie, siguiendo cada jodida noticia y viendo cada trocito que la HBO nos daba como si fuéramos yonkis, cuando se estrena, yo me piro durante más de dos semanas. Pero miremos el lado positivo: pude ver 3 episodios casi seguidos. Y sólo puedo decir que me está gustando mucho.
AVISO: ahora voy a elaborar un poco mi opinión inicial de los tres primeros episodios como adaptación, y no es que me vaya a poner a destripar el libro ni nada por el estilo, pero voy a hablar de personajes y demás y si no queréis saber nada de nada de nada de nada, ni que mis propias opiniones os hagan sospechar cosas, entonces NO LEÁIS. Avisados estáis xD (yo soy de las que no hacen caso a los avisos estos y luego pasa lo que pasa XDD)
Han introducido algunos cambios en algunos personajes con respecto al libro (como por ejemplo Catelyn o Daenerys), pero entiendo el por qué de estos cambios, aunque me resisto un poco a aceptar el de Cat, todo sea dicho. De todas maneras no es tampoco muy muy importante o que vaya a afectar a la trama en general, así que guay. El casting me parece espectacular, muy bien escogido todo, siendo la única que no me convence del todo Cersei, que aunque la actriz me parece buena, no tiene el tipo de belleza que yo siempre he asociado a Cersei. Pero bueno, aun así confío en el buen criterio de los que han hecho el casting, porque es definitivamente mejor que no sea perfecta físicamente pero que lo borde en el plano de la actuación, a que fuera la personificación de Cersei en cuanto a físico pero tuviera la calidad interpretativa de un pedrusco. Por otra parte, me están encantando todas las escenas de Ned en plan padrazo (aunque él mola en general en todas, pero me está convenciendo en las de padrazo) y por supuesto las de Tyrion. Otra cosa que han clavado ha sido Syrio Forel, vamos, me puse en plan fangirl total cuando salió: ¡Lo han CLAVADO! Tanto va para Arya, que creo que es soberbia la cría, me muero por ver más escenas suyas. También tengo ganas de ver en acción al Perro, porque veo que lo están introduciendo poquito a poquito.
Y por último, pero no menos importante, tengo que hablar DE ÉL. ¿De quién, diréis? Pues de Jaime Lannister, como no podía ser de otra manera. Me muero de amor cada vez que lo veo. Nikolaj Coster-Waldau es clavadito a Jaime y por ahora, lo hace genial, encima. Se nota muy mucho que ha leído los libros y sabe muy bien quién es Jaime. Yo me preguntaba cómo iban a adaptar la saga los guionistas, ya que va por puntos de vista y eso implica que siempre estás leyendo los pensamientos de un personaje en concreto (lo cual quiere decir que ves las cosas como lo hace dicho personaje), y claro, los personajes con puntos de vista van cambiando por diversas razones. En el caso de Jaime, no hay punto de vista suyo hasta el tercer libro. Es evidente que los guionistas han decidido ir colando su punto de vista poco a poco desde el principio, y ya lo hemos visto contando cosas sobre Aerys. Creo que es posiblemente la mejor solución, que aunque pierde cierto encanto con respecto al libro, creo que en la serie es la que queda mejor. Y eso hace que yo...
Kyaaaaaaaaaaaaa!! *o*
Y por último, pero no menos importante, tengo que hablar DE ÉL. ¿De quién, diréis? Pues de Jaime Lannister, como no podía ser de otra manera. Me muero de amor cada vez que lo veo. Nikolaj Coster-Waldau es clavadito a Jaime y por ahora, lo hace genial, encima. Se nota muy mucho que ha leído los libros y sabe muy bien quién es Jaime. Yo me preguntaba cómo iban a adaptar la saga los guionistas, ya que va por puntos de vista y eso implica que siempre estás leyendo los pensamientos de un personaje en concreto (lo cual quiere decir que ves las cosas como lo hace dicho personaje), y claro, los personajes con puntos de vista van cambiando por diversas razones. En el caso de Jaime, no hay punto de vista suyo hasta el tercer libro. Es evidente que los guionistas han decidido ir colando su punto de vista poco a poco desde el principio, y ya lo hemos visto contando cosas sobre Aerys. Creo que es posiblemente la mejor solución, que aunque pierde cierto encanto con respecto al libro, creo que en la serie es la que queda mejor. Y eso hace que yo...
ME MUERA DE AMOR X2! XDD
Pues ea, hasta aquí he llegado (y ya está bien, coño xD). Vendré próximamente con reseña de Supernatural y por supuesto el maromo para la semana que viene, que ya lo tengo pensao (¿a que no adivináis quién? xD)
Etiquetas:
Game of thrones,
Juego de Tronos,
Sekaiichi Hatsukoi,
Supernatural,
terapia bloguera
domingo, 24 de abril de 2011
Maromo de la semana 46
Todavía no he dicho nada por aquí (aunque por tuiter y en mi casa he dado por saco con el tema, xD), pero la semana pasada se estrenó, ¡por fin!, Game of thrones. WOOOOOO... Vale, que sepáis que estoy contenta, no soy una wooo girl de How I met your mother, xDD. La cuestión es que tal hecho debía ser celebrado de algún modo, ¿y qué mejor que poner a uno de sus maromos? Porque, creedme, hay unos cuantos.
La cuestión es que el maromazo en cuestión podía ser otro que... Tachán, tachán...

Supongo que unos cuantos le conocéis ;) Pues bien, Sean nació el 17 de abril del 59 en Sheffield, Yorkshire del sur, Inglaterra... Lo que explica su sexy acent *0* Además, creo que es el maromo más mayor de todos los que hemos puesto, pero, eh, él deserves everything ^^ Por cierto, aunque utilice Sean, en realidad se llama Shaun, que para mí suena mucho más fashion, pero bueno. La cuestión es que, en un principio, quería dedicarse a los deportes, pero siendo jovencito tuvo un accidente, lo que le llevó al mundo de la interpretación.
Se dio a conocer por un telefilm titulado Lunes tormentoso y luego hizo varios papeles más hasta que dio con su vocación: interpretar a malos malosos en películas de Hollywood. Entre ellos destaco, básicamente por las conozco, xD: Juego de patriotas con Harrison "ay omá qué rico" Ford, Goldeneye que es una de las películas de James Bond o Ni una palabra.

Antes que esa hizo... ¡El señor de los anillos! Película fantabulosa donde las haya, una de mis favoritas. Sean era Boromir, un miembro de la compañía del anillo que no acaba demasiado bien, como a estas alturas sabremos todos, xD. Si no, siento los spoilers, pero, eh, vez la película, que está muy bien ^^

Luego siguió participando en películas que me encantan como, por ejemplo, La búsqueda donde, sí, él era el malo. Jo, macho, es que casi siempre hace de malo, xD. Luego participó en Troya donde se reencontro con su apañero elfo Orlando Bloom y donde él interpretaba a Ulises. Por cierto, qué buenorro salía en esa película. También participó en La isla, protagonizada por Ewan McGregor (en serio, este hombre tiene un buen gusto o una puntería para elegir compañeros, xDD) y en Percy Jackson y el ladrón del rayo, donde, además de Kate de White collar (que no mola) también salía MiniWinchi ^^
Y, bueno, ya sabéis que ahora interpreta a Eddard "Ned" Stark en Game of thrones. I love Ned so much. Además es que lo borda. Aunque, a falta de ver el segundo episodio, me entristece decir que se han comido la escena de Ned levantándose de la cama como vino al mundo, xDD.
PD: Ya ha empezado Doctor Mateo, así que cierro esto para cenar y verlo. No sé por qué, pero tengo la sensación de que Tom la va a palmar y eso no me mola nada T0T BTW, estoy triste porque se han cargado a Gorka Otxoa, que a mí me molaba, además de la pandilla joven, aunque, eh, Elio González sigue ^^U
La cuestión es que el maromazo en cuestión podía ser otro que... Tachán, tachán...
Sean Bean

Supongo que unos cuantos le conocéis ;) Pues bien, Sean nació el 17 de abril del 59 en Sheffield, Yorkshire del sur, Inglaterra... Lo que explica su sexy acent *0* Además, creo que es el maromo más mayor de todos los que hemos puesto, pero, eh, él deserves everything ^^ Por cierto, aunque utilice Sean, en realidad se llama Shaun, que para mí suena mucho más fashion, pero bueno. La cuestión es que, en un principio, quería dedicarse a los deportes, pero siendo jovencito tuvo un accidente, lo que le llevó al mundo de la interpretación.
Se dio a conocer por un telefilm titulado Lunes tormentoso y luego hizo varios papeles más hasta que dio con su vocación: interpretar a malos malosos en películas de Hollywood. Entre ellos destaco, básicamente por las conozco, xD: Juego de patriotas con Harrison "ay omá qué rico" Ford, Goldeneye que es una de las películas de James Bond o Ni una palabra.

Antes que esa hizo... ¡El señor de los anillos! Película fantabulosa donde las haya, una de mis favoritas. Sean era Boromir, un miembro de la compañía del anillo que no acaba demasiado bien, como a estas alturas sabremos todos, xD. Si no, siento los spoilers, pero, eh, vez la película, que está muy bien ^^

Luego siguió participando en películas que me encantan como, por ejemplo, La búsqueda donde, sí, él era el malo. Jo, macho, es que casi siempre hace de malo, xD. Luego participó en Troya donde se reencontro con su apañero elfo Orlando Bloom y donde él interpretaba a Ulises. Por cierto, qué buenorro salía en esa película. También participó en La isla, protagonizada por Ewan McGregor (en serio, este hombre tiene un buen gusto o una puntería para elegir compañeros, xDD) y en Percy Jackson y el ladrón del rayo, donde, además de Kate de White collar (que no mola) también salía MiniWinchi ^^
Y, bueno, ya sabéis que ahora interpreta a Eddard "Ned" Stark en Game of thrones. I love Ned so much. Además es que lo borda. Aunque, a falta de ver el segundo episodio, me entristece decir que se han comido la escena de Ned levantándose de la cama como vino al mundo, xDD.
PD: Ya ha empezado Doctor Mateo, así que cierro esto para cenar y verlo. No sé por qué, pero tengo la sensación de que Tom la va a palmar y eso no me mola nada T0T BTW, estoy triste porque se han cargado a Gorka Otxoa, que a mí me molaba, además de la pandilla joven, aunque, eh, Elio González sigue ^^U
Etiquetas:
El señor de los anillos,
Game of thrones,
Maromo de la semana,
Sean Bean
Suscribirse a:
Entradas (Atom)





















