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lunes, 31 de diciembre de 2012

Escenas para recordar: Especial 2012

Hoy es 31 de diciembre, el último día del año, vamos, y para conmemorarlo se me ha ocurrido hacer una lista de los momentazos televisivos con los que yo me quedo. Supongo que encontraréis un poco de todo, desde emotivos a divertidos o de poner la carne de gallina. Por cierto, antes de que sigáis leyendo, tened en cuenta que son escenas de la temporada 2011-2012, así que habrá algún spoiler que otro.

La última página

Lo pongo en primer lugar porque lo tengo muy fresco y todavía me tiene en una nube. How I met your mother es tremendamente divertida, pero también sabe ser muy romántica y, de hecho, ha conseguido que me emocionara con una pareja que nunca me ha gustado demasiado. Por supuesto, estoy hablando del final de ese episodio doble que emitieron en Navidad, donde conocimos la última página del Playbook de Barney, y que desplazó a los gritos de Robin, que también son épicos a rabiar. Sólo para recordarlo... ¡PATRICE! ;)



Goodbye, raggedy man

Y voy de una última página a otra, en este caso la de una novela negra aparecida en Doctor Who. Tras dos temporadas y media, los Pond decían adiós en el quinto episodio de la séptima temporada y el episodio entero no tiene desperdicio. Quizás no es de los mejor construidos, pero tiene una serie de escenas dignas de recordar como los querubines, la caída de los Pond, la última página y, sobre todo, esa despedida de Amy con los ojos anegados en lágrimas. Ainss, me sigo emocionando yo sola.



La bigotera

La primera mitad de la temporada de Gran hotel fue la leche, pasaron muchas cosas, los guionistas nos manipularon como quisieron y me dieron dos escenas que han pasado a los anales de la historia televisiva... Al menos para mí. El inspector Ayala siempre funciona, sea en el contexto que sea: inteligente, despierto, valiente, dispuesto a plantar cara a quien sea. Y en esta temporada nos han mostrado que funciona muy bien como parte de un dúo cómico, cuyo clímax fue el pasar la noche juntos en el Gran hotel con camisón, gorrito y la fantabulosa bigotera.


Te perdono

La segunda escena de Gran hotel, que, como he dicho antes, hace doblete, la protagoniza mi personaje favorito. Javier Alarcón es un grande entre los grandes, Eloy Azorín tiene una vis cómica asombrosa y yo me sigo muriendo con esa fase espiritual que pasó tras su primer desamor. Maravilloso.



Un beso de amor verdadero

Once upon a time, en general, no tiene desperdicio. El final de la primera temporada, todavía menos. Pero ya esa parte final del episodio es para morir de amor, de gusto y de lo que queráis. Normalmente, habría puesto el reencuentro de Rumpel y Belle, pero me dejó algo fría, no como ese beso de amor verdadero que rompió la maldición y confirmó que el viaje de Emma la había cambiado mucho.



El cocodrilo

Otra serie que hace doblete. De lo que llevamos de segunda temporada, mi episodio favorito es, de lejos, El cocodrilo, centrado en Rumpelstiltskin y que nos presentaba al Capitán Garfio, pedazo de maromo donde los haya. Además, el ver que el señor Gold le entregaba la biblioteca a Belle, me puso la carne de gallina. Dios, cómo mola esta serie.




No estés muerto

La segunda temporada de Sherlock nos trajo momentos de todo tipo, a una curiosa e interesante Irene Adler, el mono de Sherlock al dejar el tabaco (me muero de risa sólo con recordarlo), pero sobre todo los trajo las cataratas de Reichenbach o, mejor dicho, su versión. Y si esa escena es descorazonadora, la que termina el episodio lo es todavía más, con John pidiéndole a la tumba de Sherlock que no esté muerto. Una preciosidad de escena que puso fin a una temporada perfecta.



Con el culo al aire... literalmente

Esta temporada pudimos conocer la nueva comedia de Antena 3, la cual amo, idolatro y me parece la mejor comedia española que hay actualmente en la pantalla. He de decir que, pese al montón de escenas descacharrantes que recuerdo, tenía muy fácil con qué quedarme: ¡con el culo de Raúl Fernández! La pareja formada por Ángel y Jorge es mi favorita, los adoro a los dos, así que, cuando Ángel va a salvar a Jorge y a Eli y acaba en cueros pues... no puedo evitar quedarme con esa escena.



El banco

En una temporada de The vampire diaries que no ha sido tan espectacular como otras, siendo amables, con un exceso del cansino triángulo formado por Elena y sus perritos falderos, fue muy refrescante ver a Caroline teniendo un encuentro tan informal con Klaus. Entre estos dos siempre saltan las chispas, de hecho me sorprende que no hayan tenido una noche de pasión en un momento de debilidad, pero en la escena del banco se vio que era algo más que eso. Se les veía cómodos, cómplices y la escena en sí es para morir de amor, potando arco iris.



Comprando un coche

Mi personaje favorito de Happy endings es Jane, me meo viva con ella en general y casi lo hice literalmente durante el segundo episodio de la tercera temporada, Sabado Free-Gante, y su negociación para que Penny compre un coche más barato. Dios mío, qué mal está la pobre mujer, pero cómo mola.



No me iré de aquí sin ti

Cuatro temporadas. He necesitado cuatro temporadas de Supernatural para ver un abrazo entre Dean y Castiel. Tras dos temporadas penosas en varios sentidos, la octava ha conseguido que la serie vuelva a molar y, además de unos flashbacks en el purgatorio de lo más interesantes, me regalaron el sentido abrazo y un reencuentro digno de fanfic, así que ya soy feliz.



Siempre

Castle tiene episodios realmente divertidos, pero yo soy una moñas, ya me conocéis, así que me quedó con ese primer beso bajo la lluvia. De hecho, ya lo comenté en su día, pero me voy a repetir: ¡Hell yes! Y sólo en cuatro temporadas, qué bonito, qué genial, qué todo.



¡It's a surprise party for you!

Si queréis saber la receta para una escena memorable, sólo tenéis que ver el último episodio de la tercera temporada de The good wife. Alicia, su ex-amante, su ex-marido, el que le lleva la campaña a éste último flipando, un chico que trabajaba para el segundo y ahora lo hace para el primero, una niña pasando por ahí y, al final, Kalinda. Una situación de lo más surrealista que demostró que Eli Gold siempre sabe lo que hay que decir. Me sigo muriendo de la risa.




Cuéntame nuestra historia
En enero del 2012, tras cinco temporadas, Chuck dijo adiós con una escena de lo más emotiva. Por una serie de circunstancias, Sarah acaba perdiendo la memoria, lo que provoque que vaya a dejar a Chuck para buscarse a sí misma, pero le acaba pidiendo que le cuente la historia de ambos y él lo hace. No fue la mejor temporada, pero el arco final fue estupendo, sobre todo con esa última escena en esa playa que tanto significaba para ellos.


Y ya, para acabar del todo, vuelvo con Chuck para poneros una pequeña escena que a mí me hizo mucha gracia: Sarah imitando uno de los flash de Chuck. Vale, es de la temporada anterior, pero es que es taaaan genial :3


Seguramente me he dejado varias por el camino, pero ahora mismo no se me ocurre ninguna otra. Bueno, siempre podría poner alguna de Fringe, pero últimamente parece que los guionistas deseen que nos cortemos las venas con lechuga o algo porque, madre, qué prado de pena.

¿Alguna sugerencia?

viernes, 10 de agosto de 2012

Escenas para recordar

Acabo de terminar de ver la séptima temporada de Anatomía de Grey. Ahora mismo podría maldecir a Shonda Rhimes de mil formas distintas porque A) dejar a Lexy con Avery, que es más soso que un tiro de mierda y al que no soporto; B) lo que me ha hecho con Cristina y Owen; C) convertir al Doctor Macizo en un gilipollas al que quiero apalear.

Pero poco antes del final de temporada, la tía se cascó un episodio musical. Sí, en una serie de médicos (supuestamente seria) un episodio musical. Con dos bemoles. Y fue fantabuloso, de estos episodios que disfrutas aunque sufres cual perra. Así que voy a centrarme en eso porque tuvo una escena de esas que se me quedan incrustadas en el cerebro por siempre jamás y, por eso, me he sacado una sección de la manga.

Así que, hala, primera parte de Escenas para recordar (es más corto que Escenas que me han llegado a la patata para bien, para mal o para traumatizar, xD)... Y que debería subtitular: Lágrimas' edition o Soy una masoquista del quince, pero bueno, xD.

Bueno, habrá spoilers y esas cosas, por lo que pongo el capítulo para que os podáis saltar una parte en cuestión y así no os reviento nada.

Anatomía de Grey 7x18 – La canción debajo de la canción



Todo el episodio en sí es para rememorar con sus canciones típicas de la serie como Chasing cars o The story, pero yo me quedo con el momento How to save a life o Cómo matarte de un disgusto, mientras operamos y cantamos al mismo tiempo. Es la operación de Callie, que está a punto de espicharla tras que un camión la arrollara mientras Arizona se le declaraba. Ahí es nada.

Además, Callie está embarazada de Mark y, claro, todo el mundo sufre y canta, sufre y canta. Muy dramático todo, pero muy awesome porque al final Sophia Robbins Torres Sloan sobrevive y su madre también y ésta se va a casar con Arizona y serán felices hasta que a la psicópata de Shonda le dé por sacarse de la chistera un loco con un arma, un accidente o un troll de las cavernas, que con esta mujer nunca se sabe.


Harry Potter y las reliquias de la muerte II




Las dos últimas películas de Harry Potter son absolutamente geniales, no tienen desperdicio en general, pero si he de quedarme con una escena, tengo muy claro con cuál sería: el flashback de Snape. Snape es uno de mis personajes preferido de la saga, lo adoro y ya, cuando lo veo abrazado al cuerpo inerte de Lily, lo amo con todo mi corazón, mientras me echo a llorar como una estúpida. Es que es tan awesome. Y Alan Rickman es TAN genial :3


Doctor who 2x13 – El día del juicio final



O la maldita escena de la pared que me rompe el corazón una y otra vez. Bien, pongámonos en situación: durante dos temporadas hemos visto como Rose maduraba en la TARDIS y como, poco a poco, se ha ido enamorando del Doctor, sobre todo tras el cambio del noveno (Christopher Eccleston) al décimo Doctor (David Tennant) y como era correspondida. A mí que no me fastidien, que el momento "creo en ella" cuenta como declaración amor pura y dura, ea.

Bueno, la cuestión es que tras una temporada monísima de la muerte en lo que respecta a la parejita, de repente todo se lía: cybermen, Daleks, cambios de realidades que destrozan el espacio-tiempo... Pues bien, para salvar a la humanidad, el Doctor va a encerrar a todos los que han cambiado de realidades en la nada para que los malos no dominen el mundo y eso, pero, oh, un problema: ellos también entran en esa categoría, así que deben huir a la otra realidad y quedarse ahí atrapados. Con todo ese percal, Rose se niega a abandonar al Doctor, pero acaba atrapada en la otra realidad, mientras llora y aporrea la pared de la sala y, al otro lado (y en otra realidad), el Doctor se queda callado y triste... Y yo no sé qué me rompe más el corazón.


El club de los poetas muertos



Bueno, creo que de esta escena hay poco que decir. El club de los poetas muertos es una película genial (sólo hay que ver los actores tan chachis que tiene, si junta a Wilson/Robert Sean Leonard con Will Gardner/Josh Charles, MUY awesome) y quien no se emocione con ese final es que no tiene corazón. He dicho. ¡Oh, capitán, mi capitán!


House 6x10 – Wilson



Sí, os he colado un video romanticón por el morro, pero no he encontrado la dichosa escena en youtube y no hay ganas de buscar los dvds y hacer capturas ;P

House tiene unos cuantos momentazos en mi lista (y muchos episodios para el recuerdo como Marca de nacimiento con la reconciliación de House y Wilson o El hijo del tío en coma o... unos cuantos), pero uno de mis favoritos tiene lugar en Wilson, el episodio centrado en éste último. En dicho episodio, Wilson ve como un amigo suyo, que fue un paciente al que le curó el cáncer, vuelve a sufrirlo y, bueno, las cosas se lían y Wilson acaba donando a dicho paciente (que es un gilipollas, por cierto) hígado o un riñón o algo así.

Lo importante es que House no se lo toma demasiado bien, aunque está a su lado y entonces va y le dice aquello de "si tú mueres, me dejas solo" y yo me muero de amor porque... Buff, qué bonito, según los cánones de House, claro.


Perdidos 6x18 – The end.



Y acabo con uno de mis momentos favoritos de Perdidos. Como suelo ir a mi ritmo, vi la última temporada de Perdidos bastante después de que terminara de emitirse, por eso iba avisada. Todo el mundo me dijo que era una mierda, patatín, patatán. A mí me gustó (supongo que porque llevaba expectativas muy, muy bajas), pero aunque no lo hubiera hecho, sólo por esta escena ya me habrían ganado.

Es que yo era muy de Sawyer y Juliet, ella me encantaba (con lo mal que me caía al principio) y él... Qué decir de él, ainss, Sawyer. Luego los juntaron y me pareció fantabuloso y estupendo, así que cuando se reencontraron, se me hizo el curo miranda, levité y esas cosas. Ainss, qué monosos.

PD: Prometo que el próximo que haga no será tan dramático, aunque no prometo que no será cursi, que yo lo soy y mucho, xD.