Hace ya unos cuantos años que descubrí una saga de libros que me cautivó y enganchó a partes iguales, esa es, Canción de hielo y fuego de George R.R. Martin. Han sido ya unos cuantos años de leer, re-leer, teorizar, esperar nuevas entregas... Por eso, cuando el proyecto de la serie de la HBO se hizo público, seguí cada noticia y, por supuesto, devoré cada uno de los capítulos en cuanto se emitieron.
Sin embargo, no había hablado del tema antes por unas cosas u otras, pero como convencí a mi padre para que la viera y me he vuelto a ver la primera temporada de Game of thrones (doblada en este caso), pues aprovecho para opinar acerca de estos diez capítulos. En general, le daría muy buena nota, peeeero hay dos cosas que no me han gustado nada:
- La ausencia de sueños. Es el fallo más gordo que le he visto, sobre todo porque creo que son necesarios en la trama. A lo largo del primer libro, hay un factor recurrente que son los sueños de Ned Stark. Ned se pasa toda su trama soñando con la última vez que vio a su hermana Lyanna que, de hecho, muere en sus brazos; en dichos sueños, Lyanna le dice una y otra vez “prométemelo, Ned, prométemelo”, que es algo que Ned se repite constantemente.
Ese sueño, que en la serie se ignora completamente, es una de las múltiples razones para que muchos de los lectores sospechemos que la paternidad de Jon Nieve es dudosa. De hecho, mucha gente opina (y yo estoy dentro de esa gente) que Jon no es el hijo bastardo de Ned Stark, sino el hijo de Lyanna y de Rhaegar Targaryen, pero que Ned lo ha criado como suyo.
- Cersei Lannister. Vale, siempre he odiado a Cersei, siempre que la leo/veo deseo con ansia una muerte lenta y dolorosa para ella (aunque no es nada en comparación con el odio, pero odio, que le profeso a Jof). Pero la cuestión es que no me gusta nada, pero nada, cómo la han adaptado. No sé si es cuestión de la actriz, del tinte cutre que le han plantado, de los guionistas... Bueno, será una mezcla de todo, pero, vamos, que no me gusta lo que han hecho con ella.
Ya no voy a entrar en si la actriz es lo suficientemente guapa o tal, sino en que en el libro Cersei es un personaje con mucha fuerza (o, por lo menos, siempre me lo ha parecido a mí). Es ambiciosa, segura de sí misma (demasiado, por cierto), se cree mejor que nadie y nunca, absolutamente nunca, muestra debilidad o se justifica. Pero la Cersei de la serie se dedica a ser una víctima (¿qué tuvo un aborto de Robert que la traumatizó? WTF?) y, de hecho, una de las escenas que me puso los pelos como escarpias, en la serie me pareció de lo más descafeinada. Me refiero al enfrentamiento entre Ned y ella en la que él peca de tonto y ella le dice la famosa frase de “en el juego de tronos o se gana o se muere”. Pues eso, que vaya asquito de Cersei.
Y tras desahogarme por lo poco que me gusta la adaptación de Cersei, paso a recrearme en el resto porque, en serio, es una gran adaptación.
Empezando por el cásting, que es absolutamente perfecto. Desde Sean Bean como Ned hasta otros personajes menores como, no sé, Joseph Dempsie como Gendry (por cierto, ¡es Chris de Skins! Yo lo flipo, qué guapérrimo que sale aquí) son todos perfectos. Sólo con ver a Joffrey ya deseas su muerte por repelente, una mirada de Sansa sirve para ficharla, no es necesario que Khal Drogo diga nada para saber qué piensa... Vamos, que es el mejor reparto que he visto jamás en una adaptación, que no creo que nadie pueda superarlo y que sigo anonadada por lo bien que han retratado a mis personajes favoritos.
En mi caso, adoro a personajes como Jon, Tyrion, Arya... A los que, en realidad, es fácil querer porque es evidente, pero hay otros personajes que son más complejos, que a priori es una cosa, pero al final son otra. Porque, no os engañéis, aquí nada es tan sencillo como “malos y buenos”, todo lo contrario. Y creo que la mejor ejemplificación de eso viene con los Lannister, sí, con ellos.
Cada capítulo de Canción de hielo y fuego está escrito desde la perspectiva de un personaje, de ahí que acabes obteniendo sus impresiones sobre otros. Por eso, al principio todos pensamos que la familia Lannister son los malos malísimos de la serie; eso ocurre porque nuestros protas, los que son más buenos que el pan con nocilla y nosotros lo sabemos, es decir, los Stark los odian a muerte. Pensadlo bien, absolutamente todos los Stark (bueno, va, Sansa no, pero... Sansa es estúpida, olvidémosla) se ponen en plan “Lannister caca” aún sin ni siquiera conocerlos.
Seguramente, por parte de la familia Lannister en general ocurre lo mismo en lo referido a los Stark, peeeero en la primera parte sólo tenemos puntos de vista de Tyrion, que tiene una mentalidad distinta; más tarde, en Tormenta de espadas, tenemos el de Jaime, que pasa de todas esas cosas, así que no llegamos a saberlo.
A lo que iba. Mientras que a los Stark los fichas desde el momento uno (Ned es el hombre íntegro, Jon es el pobre bastardo, Robb el hijo responsable, Sansa la pava, etc.), a los Lannister cuesta conocerlos, sobre todo a Jaime. De hecho, lo vas haciendo a medida que ves sus puntos de vista.
Pero, claro, en una serie eso es casi imposible de hacer.
Y digo “casi” porque creo que, de momento, lo están consiguiendo. Vale, con ver a Jaime tirando a Bran (con lo sumamente mono que es) ya desconfías de los Lannister, pero también es cierto que todos los Stark están en plan “Lannister, caca”. Sin embargo, hay ciertas escenas que dejan entrever que algunos Lannister no son tan malos como los pintan (Joffrey sí, Joffrey es un pequeño bastardo psicópata).
Está claro que Tyrion no es malvado, pero, sobre todo, que Jaime es algo más que el malvado hermano de la reina. Por un lado, tenemos lo que Miki y yo denominamos “La escena hipócrita de Ned” donde Ned Stark le reprocha a Jaime que no salvara a su padre y su hermano, saltándose el código, pero sí que lo hiciera para matar a Aerys, el Rey Loco. Que te quedas en plan: ah, claro, Jaime es malvado y tal porque se saltó el código para libraros a todos del rey loco y, al mismo tiempo, porque no lo hizo para salvar a tu familia. Qué conveniente, oyes.
Y es que, como me dijo mi tío tras ver la serie (y pedirme los libros en plan desesperado, xD), si Aerys era tan peligroso y estaba tan loco (recordemos que hizo cosas tan nice como quemar a los Stark en su propia armadura y que deseaba quemar a todo el mundo; era un poco bastante pirómano el muchacho) que hubo una revolución para dar un golpe de Estado y todo el copón, ¿por qué Jaime es el malvado a ojos de los Siete reinos si acabó con ese peligro?
Por cierto, en ese momento me sentí muy orgullosa de mi tío =D
Otra de las escenas que me chocaron y gustaron muchísimo respecto a Jaime es en la que el rey Robert y Sir Barristan están hablando sobre la primera vez que mataron a alguien y le piden a Jaime que participe. Nikolaj Coster-Waldau es un actor increíble, no solo modula su preciosa voz de impresión, sino que tiene muy bien fichado a Jaime y por eso sabe lo que se hace. Así, que en esa escena se puede ver perfectamente lo que Jaime sentía siendo el guardia del rey loco; esa voz, esa expresión... Buff.
"Dijo lo mismo que llevaba horas diciendo: quemadlos a todos"
Anda que no se nota que Aerys tenía a Jaime traumatizado.
También, gracias a la impresionante y maravillosa actuación de Nikolaj Coster-Waldau podemos apreciar que, en cierta medida, Jaime no deja de ser una víctima de su padre, casi como la contrapartida de Tyrion. Mientras que Tyrion siempre ha sufrido el no ser el hijo de su padre (no me refiero a biológicamente, sino que Tywin lo ignora hasta el punto de que cuando la lista de Catelyn lo secuestra, no le importa lo que le ocurra a Tyrion, sino el honor de la familia), Jaime ha sufrido el serlo, viéndose arrastrado a tener que cumplir con un papel, con ser alguien que no es.
Y se nota perfectamente cuando, en esa tienda de campaña donde Tywin está desollando un animal, Tywin le echa en cara que no matara a Ned Stark (que para Jaime no estaba bien porque uno de sus hombres se metió por medio y ya no era justo) o que no esté cumpliendo con lo que se espera de un Lannister para que perdure el apellido.
Pues eso, que me gusta que se vea el partidismo de todos los personajes y que se den pinceladas a personajes que son más complicados de lo que parecen. He hablado de Jaime, que es mi personaje favorito, pero podría aplicarse a otros como El perro o el grandísimo Meñique.
De hecho, creo que las escenas añadidas por los guionistas son muy necesarias para comprender por qué actúan algunos personajes cómo lo hacen. Por ejemplo, la escena de Loras y Renly (donde además los vemos intimar, cosa que en los libros tan solo se insinúa) donde se deja muy claro cómo es cada uno y por qué Renly acaba la temporada como la acaba, huyendo a Altojardín junto a Loras para ser uno de los candidatos al trono de hierro.
Tengo muchísimas ganas de ver cómo adaptan la segunda temporada (aunque no me motive en exceso la manía de cambiar nombres que les ha entrado a los guionistas) y, sobre todo, me muero por ver cómo se lo montan los guionistas para explicar algunas cosas que ya sabemos desde el punto de vista de Jaime ;)
PD: Mi fan de Jaime interior me ha traicionado un poco. En un principio, iba a ser una entrada más general, pero he acabado arrastrada a dedicarle a él el articulo ^^U









