miércoles, 11 de septiembre de 2013

En blanco y negro: Capítulo 17

Una semana más os traigo un nuevo capítulo de En blanco y negro, la continuación de Cuatro damas, así que no me voy a andar con rodeos y aquí tenéis el capítulo 17, Ojos que no ven.

Mientras Ariadne y Deker preparan un viaje relámpago a Edimburgo para investigar a la familia de Tania, ésta vuelve a contemplar un episodio en blanco y negro... y, al día siguiente, empieza a sospechar que, quizás, no sean meros sueños.



Me imagino que querréis matarme por el final, jijiji. Bueno, ya dije en los comentarios del capítulo anterior que, en realidad, este capítulo y el siguiente van de la mano ;P Espero que os haya gustado y, ya sabéis, si queréis decirme cualquier cosa, pues me dejáis un comentario y yo, además de tan contenta, pues os respondo y eso.

En dos semanas, más.

Próximamente: Corazón que no siente.

lunes, 9 de septiembre de 2013

Unos asesinatos muy reales

Hace poco me regalaron Unos asesinatos muy reales, la edición bolsillo tan mona que hay, y me hizo mucha ilusión porque me encantan las novelas de misterio y porque, además, ya le había leído a Hikari (del blog El torreón de Hika) que le gustaba y yo de su gusto me fío... por si no había quedado claro la semana pasada :P

Unos asesinatos muy reales es la primera entrega de la serie Aurora "Roe" Teagarden de la escritora Charlaine Harris, bastante famosa por escribir los libros de Sookie Stackhouse en los que se basa la serie True blood. La serie que nos ocupa, la protagonizada por Roe, está integrada por ocho novelas. De momento, sólo me he leído la primera y estoy deseando seguir. Pero, bueno, ¿de qué trata Unos asesinatos muy reales?

Aurora "Roe" Teagarden es una bibliotecaria que, cada mes, se reúne con sus compañeros de Real Murders, una asociación que estudia y analiza crímenes famosos. La última reunión, sin embargo, adquiere un tono muy distinto cuando Roe encuentra a uno de los miembros de Real Murders asesinado y, encima, el asesinato imita al caso famoso que Roe tenía que presentar esa noche. ¿Lo peor? Que eso sólo es el principio...

Yo ya conocía el estilo de Charlaine Harris, ya que he leído los tres primeros de Sookie Stackhouse (algún día debería seguir con el resto), pero sin embargo Unos asesinatos muy reales me ha sorprendido para bien y eso que es bastante anterior a la saga de los vampiros. La verdad es que es muy similar en cuanto al estilo: narrado en primera persona por la protagonista, la forma de narrar sencilla y efectiva, un misterio a resolver junto a los vaivenes sentimentales de la misma... No obstante, Unos asesinatos muy reales me ha gustado muchísimo más.

Quizás, se deba al género. Siempre he sido más afín a la novela negra que a las historias de vampiros. Además, el caso que nos presenta Charlaine Harris en esta primera novela es bastante interesante y me gustó mucho que no hubiera un sospechoso claro (bueno, en realidad, sí que hay uno, pero es tan evidente que es para despistar que ni siquiera se le puede tomar en serio como asesino) y sí muchos que podían serlo y que, encima, eran personas cercanas a Roe. El final, del que no voy a entrar en detalles para no spoilear a nadie, me dejó bastante satisfecha, puesto que era lógico, está bien planteado y la acción estuvo a la altura.

Quizás, es por la protagonista. Sookie nunca me ha hecho mucha gracia, encima sufre el efecto de protagonista de la que se enamora hasta el limpiabotas de la esquina y eso personalmente no me gusta. Roe, por otro lado, me pareció un personaje mucho más humano, más real y me cae bastante mejor. Roe es una chica normal, una bibliotecaria con la vida ordenada y una vida social casi nula... hasta que empieza la novela y se cruzan en su camino dos candidatos.

Éstos son lo único que me ha decepcionado un poco de la novela porque, aunque no me caen mal ni son odiosos ni nada, me han parecido un poco sosos. Al igual que me ha parecido sosa la relación de Roe con ambos y, lo peor, es que creo que tenía material para hacer todo un señor triángulo amoroso: por un lado, está Arthur, que es agente de policía y miembro de Real Murders; por otro, Robin, un famoso escritor de novela negra que acaba de llegar al pueblo. Lo dicho, hay material de sobra para haber creado relaciones con química, con pullas y que fueran explosivas, pero Charlaine Harris se limita a establecer la misma relación, pues ambos son amables y están ahí para Roe.

No sé qué le deparará a Roe en las próximas novelas, aunque lo averiguaré, pero espero que la autora mejore ese aspecto porque es lo único que no ha terminado de convencerme.

El resto, por otro lado, sí que lo ha hecho: es una novela cortita, pero es que, además, se lee enseguida (que no tiene por qué significar lo mismo o, si no, ahí está Crónica de una muerte anunciada) y tiene muy buen ritmo: en cada capítulo pasa algo, pero también nos muestra la vida de Roe, sus relaciones con el resto de personas de su entorno y nos permite conocerla muy bien.

Si te gustan las novelas de misterios y asesinatos, Unos asesinatos muy reales te gustará y, si no, es una buena aproximación al género: una historia fresca, actual, con una buena protagonista y un caso que, aunque no es el mejor que he leído, sí que es interesante y, sobre todo, entretenido.

El próximo lunes literario estará dedicado a... Diez lecciones para dar caza a un Lord y que te adore de Sarah McLean.

domingo, 8 de septiembre de 2013

Maromo de la semana 150

Como podéis leer en el título, hoy la sección Maromo de la semana ha alcanzado un número súper redondo y bonito, el 150. ¡150 maromos ya, que se dice pronto! Y, por eso, hoy os traigo a un maromo muy, muy especial, el cual tenía reservado para este número porque, encima, le va muy bien. Bueno, que me enrollo, el maromo de hoy es uno de los tíos más interesantes, guapos y empotrables que he tenido el placer de ver en pantalla.

Porque, madre de Dios, cómo me pone a mí este hombre... Bueno, y me hace reír y llorar... y babear... y eso no suele ser muy productivo, sobre todo teniendo en cuenta el pedazo de póster que tengo de él en mi habitación y que me distrae lo que no está escrito. Ay, omá, cómo está, mmm, merengue, merengue... Ay, perdón, que me despisto. Estoy hablando de...

David Tennant


David John McDonald, más conocido como David Tennant, nació el 18 de abril de 1971 en Bathgate, West Lothian, Escocia. Si es que encima es escocés, arggg, de ahí esa sexy voice que tiene y... Vale, vale, sigo. David se crió junto a sus hermanos y desde pequeño era muy, muy fan de la serie británica Doctor Who. Lo era tanto que con sólo tres años, David les dijo a sus padres que iba a ser actor debido a la serie. Sus padres intentaron convencerle de que se dedicara a algo más convencional, pero, por suerte, no lo lograron. Y menos mal.

De hecho, David se esforzó por participar en toda obra de teatro escolar que se cruzó en su camino y cuando tenía once años sus maestros ya veían su potencial. Después, con dieciséis años, logró pasar la audición para entrar en Royal Scottish Academy of Music and Drama, convirtiéndose en uno de sus alumnos más jóvenes. David estudió ahí de los diecisiete a los veinte. Por cierto, según Wikipedia, en esta época eligió su nombre artístico, Tennant, en honor al cantante del grupo Pet Shop Boys, Neil Tennant.


Su primera incursión en el medio audiovisual fue en 1988 (ohh, el año que nací, ¿será una señal?) en un episodio de la serie Dramarama y le siguieron otras cuantas: Strathblair, Bunch of five, Rab C. Nesbitt... y la película The brown man. Tras protagonizar la serie Takin' over the asylum, apareció en episodios de The tales of Para Handy, Policía de barrio, A mug's game y Holding the baby. Después, protagonizó la serie Duck patrol y participó en varias películas: Colgados en Los Angeles, The last September y Being considered.

Entonces comenzó a encadenar una aparición tras otra en un montón de series británcias que no conozco, además de muchísimos cortos. Así, llegamos al año 2003, donde, entre más episodios de series, grabó la película Escándalo con clase (con gente como Stockard Channing, Dan Aykroyd o James McAvoy) y la serie Terri McIntyre. Tras doblar a un personaje en una mini-serie de Doctor Who, donde ni siquiera le acreditaron, protagonizó la tv-movie The deputy y las series He knew he was right, Blackpool (con David Morrissey) y Casanova, donde, sí, era Casanova y me encanta. Tengo que verla, sí, sí.

El 2005 fue un año muy especial para David. Tras protagonizar las tv-movies The quatermass experient y Un extraño en nuestras vidas, consiguió el papel de Barty Crouch Jr. en la película Harry Potter y el cáliz de fuego. Que, a ver, yo no sabía que era él porque cuando salió la peli no le conocía y, claro, un día la re-vi y me quedé traumatizada. Pero, eh, que David hace estupendamente de tarado psicópata. Ese mismo año, además, regresó a la televisión británica la serie Doctor Who de la mano de Russell T. Davis y con Christopher Eccleston como noveno Doctor y Billie Piper como Rose, la nueva acompañante. Bueno, pues ese mismo año se anunció que Christopher Eccleston dejaría de ser el Doctor al final de temporada y que David le iba a sustituir como décimo Doctor.


David encarnó a Ten durante cinco años (de 2005 a 2010) y es uno de los Doctores más carismáticos y favoritos de los fans. Personalmente, es mi Doctor favorito porque puede ser la cosa más mona del mundo, pero también puede ser un chungo de cojones y, además, no he visto a nadie que le siente mejor un traje combinado con unas Converse y unas gafas. Arg. Es que sale taaaan guapo. Además, su Doctor mola un montón y, para mí, sus tres temporadas son las mejores de la serie y es uno de los actores que más me ha hecho llorar y, encima, con una mísera mirada. En serio, es que el tío es tó buen actor. Si no habéis visto Doctor Who, no sé a qué estais esperando, la verdad

Durante esos cinco años en los que estuvo grabando Doctor Who, David no dejó de trabajar en otros proyectos. De hecho, trabaja mogollón este hombre, qué entrada más larga me está quedando. Además de algún episodio suelto que otro en alguna serie (la más famosa es Extras), grabó varias tv-movies como The chatterley affair, Recovery, Learners y Einstein and Eddington y, también la película Glorious 39 con actorazos de la talla de Julie Delphy, Bill Nighy o Christopher Lee.


También apareció en dos episodios de The Sarah Jane adventures, que es un spin-off de Doctor Who (y, de hecho, su protagonista apareció en la serie madre durante la época de Ten) y participó en varios programas de The Catherine Tate show, ya que es amigo de Catherine Tate, quien llegó a ser una de las companion de Ten (y su personaje, Donna, mola mil, por cierto). De hecho, en general el cast de Doctor Who es muy guay y en Youtube podéis encontrar cualquier tipo de chorrada como video-diarios o coñas como La balada de Russell y Julie que no tiene desperdicio y que es una canción que preparon David, Catherine y John Barrowman.

En el 2010 David dejó Doctor Who porque tenía muchos compromisos y, de hecho, en vez de una temporada ordinaria grabó cuatro especiales que acabaron culminando en el cambio de Doctor. Mucho drama, por cierto, pero moló mucho. Entonces, David continuó su caminó y fue empalmando proyectos: St. Trinian's 2: The legend of Fritton's gold (hostia puta, los tres nombres que aparecen en el póster: David, Rupert Evert y Colin Firth. OMG. ¿Por qué no he visto una peli que junta a Colin con David? ¿Por qué?), la tv-movie Hamlet, Rex is not your lawyer, Cómo entrenar a tu dragón (evidentemente, aquí ejerció de doblador), Single father, United, The decoy bride (esta es una comedia romántica muy, muy guay, me moló un montón), Noche de miedo, ¡Piratas! (esa película que aquí dobló Iniesta y en britishlanda David, Martin Freeman y Hugh Grant... Dios, qué triste es la comparación), ejerció de narrador en Twenty twelve, un episodio de la serie True love, donde está casado con Anna de Dowton Abbey... Sí, sólo me vi su episodio, aunque creo que Billie Piper tiene otro, así que a lo mejor me la veo entera.

En 2012 protagonizó la película Nativity 2: Danger in the manger!, que es una comedia navideña que no he visto, por cierto. Y el 2013 ha vuelto a ser su año, ha estado en cuatro series al mismo tiempo, que se dice pronto. La primera de ellas fue The escape artist, que todavía no se ha estrenado, donde interpreta a un abogado que nunca ha perdido un caso y que acepta defender a un sospechoso de asesinato, decisión que se debe volver en contra de él. Después llegó Spies of Warsaw, basada en una novela de espías, y le siguió Broadchurch.


Yo me vi Broadchurch porque él era el prota, soy así de básica, ya me conocéis. La cuestión es que la serie me sorprendió muy, mucho y no sólo a mí. De hecho, se convirtió en todo un bombazo en cuanto a audiencias y, por eso, fue renovada para una segunda temporada. Sin embargo, el argumento de esta es casi secreto de Estado y no sabemos quién volverá o si se tratará de una continuación o una precuela. Yo espero que me repitan tanto David como Olivia Colman. Por cierto, la serie la está anunciando Antena 3, no sé cuándo la emitirán, pero, de nuevo, os la recomiendo.

Tras Broadchurch se estrenó otra miniserie protagonizada por David, The politician's husband, que tengo pendiente de ver, pero que tiene muy buenas críticas.

¿Y qué le aguarda el futuro a David? Bueno, pues a falta de saber si volverá a ser Alec Hardy en Broadchurch (por favor, que sea así, Chris no me decepciones como hizo Jeff), David tiene confirmada la película de Pat, el cartero (si no sabéis lo que es esto, es que no tenéis primos pequeños, xD. Bueno, es una serie de dibujos bastante maja y debe de ser tela de famosa en Inglaterra porque los dos dobladores principales son David y Rupert Grint, ahí queda eso) y otra titulada What we did on our holiday. Pero, y lo que es más importante, ¡esta por venir el especial 50 aniversario de Doctor Who! Wiiiiiiiii. Y es que en el especial, David volverá junto a Billie Piper (oh, Rose, encima vuelve Rose, voy a morir de amor) y se encontrarán con Matt Smith y Jenna-Louise Coleman, lo que mola mil. Ainss, qué larga se me va a hacer la espera.

PD: He puesto a David en el 150 porque me molaba que coincidiera con el 50 del aniversario de Doctor Who donde va a salir. De hecho, eso fue lo que hizo que repartiera el 150 y el 200 entre Raúl Fernández y él.

PD2: Yo no dejo de pensar que si David hiciera una película con Tom y Benedict Cumberbatch sería el parangón de la británico y la muerte de las fangirls como yo. Oh, lo que daría porque hicieran una peli los tres. OMG.

viernes, 6 de septiembre de 2013

Impresiones sobre la tercera temporada de Teen wolf

Aviso: Esta entrada contiene algún spoiler que otro de los doce episodios emitidos de la tercera temporada de Teen wolf.

Acabo de ver el final de temporada de Teen wolf... Vale, lo sé, me ha costado lo mío, pero entre la semana de fiestas y el preparar clases particulares pues he estado bastante liada. Pero, vamos, que ya lo he visto, ya lo he disfrutado y ya me han dejado loca con el final, por lo que le he estado dando vueltas al tema.

La cuestión es que no ha sido la mejor temporada de Teen wolf. Sí, me ha parecido muy entretenida, cada semana esperaba con ansias el episodio, lo disfrutaba y entraba en lo que nos estaban contando. Sin embargo, una vez finalizada (los 12 episodios nos han contado una historia, al igual que han hecho en temporadas anteriores, pese a que esta temporada era de 24 divididas en dos... vamos, dos temporadas de 12) sí que he notado que no ha sido tan redonda como la segunda.


Y es que ha tenido ciertos aspectos que no me han terminado de convencer.

Dinámica de grupo

A ver, por un lado, lo que eran las amistades sí que me han gustado. Por ejemplo, la escena de Stiles y Scott en Motel California fue una preciosidad, al igual que ver a Isaac estrechando lazos con Scott: esa escena en la que están vigilando a la señora McCall, aunque se han quedado dormidos, es la adorabilidad hecha serie. También Lydia ha tenido buenas relaciones con Allison, Stiles y Scott...

Pero se me hacía rarísimo que, siendo una de la pandilla, estuviera enrollándose por las esquinas con uno de los licántropos-gamba gemelos. O sea, el tío es un chungo de cojones, que a Isaac lo pone fino no, lo siguiente, y ella liándose con él. WTF?! Vale que Danny, que vive en la ignorancia, esté con un gemelo, ¿pero Lydia? Cierto es que el muchacho se iba redimiendo poco a poco, pero, no sé, me ha parecido que no han contado la historia con demasiado tino.

Así estaba yo en mi casa cuando veía a Lydia, xD.

Allison

A mí Allison me la trae un poco al pairo, de hecho al final de la segunda la odié con todas mis fuerzas. Sin embargo, la pobre muchacha ha pasado de ser la protagonista ha estar... pero no. ¿Qué ha hecho Allison esta temporada? Nada. No ha hecho nada.


En primer lugar, su separación de Scott una vez que se ha aclarado todo el tema de su madre ha quedado insulta, sin sentido y ni siquiera se han molestado en darnos una explicación. ¿Por qué no estar juntos? De hecho, han tenido pocas escenas, pero hasta las han tenido bastante logradas (y para decir eso yo, que paso de Scott y Allison lo mío también y hasta dediqué una entrada a decir lo poco que me gustaban), pero tampoco es que hayan ido a ningún sitio.

Y, mientras tanto, se han sacado de la manga un acercamiento a Isaac que me ha dejado así:

Y luego pasé a hacer esto:


Porque, a ver, Daniel y Crystal están juntos. Vale, muy bonito, que todo sean arcoíris, unicornios y Matts Bomer para ellos porque me caen bien los muchachos. Sin embargo, me da pánico, pero pánico, el que se dejen influir por las relaciones entre los actores. Yo es que me acuerdo de One Tree Hill y los líos de faldas de Lucas Scott/Chad Michael Murray y me entran los siete males.

Por cierto, ya que me estoy quejando. Para una trama que tenía Allison, que era que veía a su madre muerta, no volvimos a saber nada de ella. ¿Un cabo suelto para los siguientes episodios o es que han pasado? Que, por cierto, menudo miedito me da la señora, todo sea dicho.

Los malos de la historia

A ver, la trama de la temporada me ha gustado. Lo de los druidas me parece muy interesante y me parece un acierto introducirlo en la serie porque ofrece muchísimas posibilidades y, encima, al fin nos han contado que son el veterinario y su hermana (a la que, personalmente, considero la encarnación de Dorian Gray, ¿cuántos años lleva en la tele haciendo de jovencita? Que era Kendra en Buffy, ¡en Buffy!) y, oye, eso mola.

Scott y Deucalion.

No obstante, y quizás sea porque uncle Peter me deja tonta y no razono, sí que se me ha parecido poco clara. O sea, sí, entiendo que la motivación de Jenny era vengarse de los alfas y que éstos querían ser la súper manada que partiera la pana porque Daredevil Deucalion estaba traumado, pero... Mmm, no sé, hay cosas que no han terminado de convencerme. ¿Por qué tener a los gemelos en el instituto? ¿Por qué atrapar a Erica, Boyd y Cora? ¿Por qué esa obsesión de Deucalion por Scott? ¿Por qué era un lobo demonio y tal? ¿Y de dónde salió Cora? Que la muchacha me ha molado, pero es que parece el oso polar de Perdidos, que ha surgido de la nada de repente.

Jeff, me siento estafada que lo sepas

Esta parte está escrita por la shipper fangirl que hay en mí, así que si no os mola el Sterek, pues os saltáis estos parrafitos. Pero la cuestión es que antes de que se estrenara la serie, Jeff se jinfló de decir cosas y dar informaciones que apuntaban al festival Sterek del año. Y, oye, una se emociona y, en su mente, crea tramas Stereks que ni para un fanfic. Pero luego, a la hora de la verdad, nada de nada.

A ver, Jeff, majo, dime: ¿dónde estás esas dudas sobre su sexualidad que iba a tener Stiles? ¿Dónde? ¿Dónde están las escenas Sterek que tanto te gustaban, eh, eh? Porque o mi ordenador es tonto del culo y baja episodios incompletos o yo no las he visto.

Jeff, ¿donde están mis escenas Sterek? ¿Dónde?

Loki también sufre por la falta de tema Sterek.

Aunque, bueno, no pierdo la esperanza, que entre el putiferio fino que abunda en Beacon Hills, el que Lydia terminara con el gemelo y que Derek va a poder cantar Corazón partido cuando re-aparezca (pobrecito Derek, que prado de pena todo lo que le ha pasado T0T), pues a lo mejor hay algo. Ojalá. Jo, dejadme soñar, que es gratis.

A todo esto, también ha habido cosas que me han molado y mucho. En esta serie, eso también se traduce en que me han dejado loca no, lo siguiente.

Lydia

Tras tres temporadas en que la pobre Lydia parecía el Rastreator de los fallecidos en Beacon Hills y en los que la pobre Holland Roden se nos desgañitaba que ni Marissa Cooper en su piscina, por fin sabemos lo que es: una banshee. Toma, toma, toma. Una banshee. OMG, como mola. Me mola mucho. Y me parece súper original.

Espero que a Holland le den Lizipaina y caramelitos de menta por contrato, por cierto.

Ahora bien. Quiero saber cosas. Muchas cosas. ¿Por qué es una banshee? ¿Oculta algo su familia? ¿Es la hermanastra perdida de Tyler Lockwood de The vampire diaries ya que comparten madre? ¿Que sea pelirroja es casualidad o es porque es escocesa y una banshee? La verdad es que la tontá me interesa, xD. ¡Dadme información sobre Lydia, la necesito!

Padres e hijos, hijos y padres

Mientras que el grupo de amigos me ha chirriado un pelín (en serio, es que no me entra en la cabeza que Lydia se tire al gemelo sabiendo que es un chungo), las relaciones paterno-filiales me han molado mucho. La señora McCall apoyando a su hijo, también adoptando a Isaac y los tres viviendo juntitos ha sido para morirse de amor.

Ahora, encima, ha entrado en juego el señor McCall, que resulta que es agente del FBI, ahí es nada. A ver qué nos trae el señor McCall, aunque yo tengo la fantasía de que Melissa se líe con el padre de Stiles y se queden con los tres chavales en plan familia Brady. Que, por cierto, las escenas entre Stiles y su padre son awesome, siempre lo han sido y me encanta que el señor Stilinski sepa la verdad. Me mató muy mucho cuando Melissa lo puso al día, ahí, tan pancha, xDD.

Eso sí, la que me ha chirriado un poco ha sido la de Allison y su padre. Coña, en un episodio Allison no duda en creer que su padre sea el Darach y ni se inmutaba la muchacha. Si es que, en serio, con Allison se han lucido este año, estaba como desvaída.

Stiles

Si es yo amo a Stiles por encima de todas las cosas. Stiles es maravilloso. Y, aunque quizás no ha estado tan sembrado como las otras temporadas, tuvo ese grandioso momento con el entrenador (eh, qué poco ha salido el entrenador, tsk, con lo que mola) en el autobús en Motel California con el que casi muero de la risa. Bueno, también ha tenido otros momentos grandiosos. Si es que Stiles siempre me hace reír :3


Pero no es lo único que consigue porque, en serio, creo que ningún otro personaje me emociona como él: con el discursito a Scott me mató de amor, pero el verlo preocupado por su padre casi me mata e incluso el beso con Lydia fue muy chachi piruli y eso que yo a Stiles lo shippeo con Derek.

Y, encima, Dylan O'Brien está TAN condenadamente guapo con ese pelo que nos lleva ahora. OMG, qué tiarrón.

Aquí no acaba mi vena fangirl porque llega la sección definitiva...

Puto uncle Peter

Soy muy fan del uncle Peter. Yo es que es verlo y emocionarme y lo que no es precisamente emocionarme. Joder, qué hombre. En serio, Ian Bohen es too much, ¡qué morbo tiene el jodido! Y, ojo, qué poderío, sólo hay que ver el final de temporada, con esa súper escena que acababa la temporada. ¡Hostia puta, qué escena!

Poderío.

Eso sí, me trae por la calle de la amargura el uncle Peter. ¿Pero qué pasa por la cabeza de este hombre? En serio, ¿qué planea? Porque, a ver, él lleva manipulando a Derek desde siempre, como se vio en los flashback y es él quien se encarga de que Derek salve a Cora, dejando de ser un alfa. ¿Lo hace para salvar a Cora? ¿Para evitar la tentación de tener que matar a Derek para convertirse en alfa? ¿Y qué significa el tema de los flashbacks?

Ay, no sé, no entiendo nada, maldito uncle Peter, que nos ha salido tan retorcido que parece opositar al Trono de hierro, vamos. Eso sí, yo encantadísima de que salga en pantalla y estoy deseando ver qué va a hacer en lo que queda de temporada.

Por cierto, ¿soy la única que le ve química con Lydia? Me imagino que sí, pero oye.

Y, ya puestos, así para terminar. Quiero darle las gracias a Jennifer por terminar con Kali, alias la hobbit lobuna. ¿Era necesario dejarle los piezacos al aire? En serio, ¿era necesario? Porque menuda grima daban los jodidos. Pero, bueno, Kali la ha diñado y dejaremos de ver sus quesos afilados. Yey.

Ainss, que larga se me va a hacer la espera hasta los siguientes episodios.

Y a vosotros, ¿qué os ha parecido la tercera temporada de Teen wolf?

miércoles, 4 de septiembre de 2013

Las canciones de Trini

Ayer la temporada televisiva dio comienzo con el estreno de Vive cantando, la nueva apuesta de Antena 3, una dramedia costumbrista con tintes de musical protagonizada por María Castro y José Luis García Pérez. La verdad sea dicha, lo que era la propuesta me tenía un pelín dividida: por un lado, me gustaban mucho los creadores (Darío Madrona co-creador de Los protegidos y Mariano Baselga, que fue productor ejecutivo de El internado. Ahí es nada. Ya sabéis que ambas series son muy queridas en estos lares), pero, por otro, esas fotografías promocionales en el plató que mostraron en primer lugar la hacían parecer un tanto cutre.

Pues bien, Vive cantando se ha estrenado y he de decir que me ha sorprendido muy gratamente. Sólo con su primer episodio me ha conquistado y creo que eso es mucho decir.

Ya lo he dicho alguna que otra vez: los primeros episodios son difíciles, sobre todo en producciones tan corales como las que se nos presenta, pues deben dar a conocer a todos los protagonistas y sus situaciones. En ese sentido, este primer episodio ha cumplido con creces. Sí, no ha tenido un ritmo endiablado, pero nos ha mostrado con muy buena mano los personajes, las relaciones entre ellos y nos ha planteado tres tramas de forma que ha quedado realista y coherente.


Vive cantando ha empezado con Trini (una maravillosa María Castro que le pilla el punto al personaje desde el primer momento y a la que es difícil no adorar desde que sale en pantalla), una cantante de orquesta que, ante la noticia de que su hermana se muere, decide regresar al barrio que dejó atrás para ayudar en lo que haga falta. Y, a ver, la pobre Trini es un desastre, nos lo dejan claro desde el primer momento, así que me ha parecido muy adecuado que este primer episodio estuviera centrado en la relación entre las hermanas y como Luisa ha llegado a la conclusión de que Trini debía hacerse cargo de todo. Al fin y al cabo, ¿quién dejaría al mando a una mujer que ni tiene trato con los niños ni es capaz de cuidarlos... al menos a priori?

Por otro lado, también se ha planteado la relación entre César, un joven muy entusiasta y positivo, y Juanjo, todo lo contrario, y cómo éste último ha decidido darle una segunda oportunidad al karaoke. Tal y como nos han presentado a Juanjo, debía realizar esa especie de viaje provocado por César y ayudado por Trini para re-abrir el karaoke.

Además, han establecido las relaciones entre el resto de personajes, profundizando un pelín más en el matrimonio formado por Mariola Fuentes y Javier Cifrián (no me he quedado con el nombre de ella, pero, eh, que sólo es el primer episodio ;P), que no pasan por su mejor momento, sobre todo cuando ella comprende que su marido está enamorado de Luisa, la hermana de Trini.

He de decir que me ha sorprendido mucho el tono de la serie. A decir verdad, todas las historias son duras y dramáticas (la hermana que debe hacerse cargo de todo porque su hermana se está muriendo, el perdedor que ya no tiene qué perder, un matrimonio que se va a pique sin que haya culpables...), pero es una serie positiva, donde no se ha buscado el drama. Sí, me han emocionado, pero podrían haberme tenido llorando como una Magdalena si hubieran querido darle otro tono, otra atmósfera y creo que es de agradecer. Siempre he preferido la emoción al drama puro y duro.


De hecho, Vive cantando me ha parecido, ante todo, una serie con corazón. Los personajes, los actores, las historias. Todo me ha interesado, me ha conquistado y, encima, me han arrancado varias sonrisas e incluso alguna que otra carcajada. La muerte de Shakira me ha hecho mucha gracia, soy así de pava. Y, la verdad, no recuerdo ninguna serie donde los protagonistas me hayan encantado tanto tantísimo y en tan poco tiempo.

Evidentemente, sin un buen guión y un buen planteamiento, no lo habían logrado, pero también ayuda el reparto. Porque qué reparto. Encabezado por María Castro, a la que ya le he echado flores un par de párrafos más arriba, pero es que se las merece todas. Me ha encantado su Trini: tan basta, tan noble, tan sonriente. Trini ha sido el verdadero descubrimiento de este episodio piloto, junto a Juanjo. Vale, esta que escribe no es muy objetiva. Adoro a José Luis García Pérez, me parece un actorazo, me encanta su voz y todo él. Pero, encima, me ha encantado verlo interpretando a Juanjo, ese tipo gruñón con gran corazón al que le han dado muchos palos.

Ni que decir tiene que ya iba predispuesta a que me encantaran como pareja y que así ha sido. Las escenas que han tenido me han gustado mucho: desde el reencuentro tan accidentado (es tan de comedia romántica que me parece fantabuloso), hasta esa escena en el karaoke compartiendo sus penas.


El resto del reparto ha tenido, de momento, menos papel, pero me ha dado muy buenas vibraciones y preveo que habrá muy buena química entre ellos: Javier Cifrián es adorable y ha bastado una mirada suya para saber lo que sentía por Luisa; Manuel Galiana ha sido un abuelo gruñón estupendo y ha tenido escenas muy tiernas (la que ha tenido con su nieta o la escena final, tapando a Luisa, han sido preciosas); Daniel Avilés sigue siendo una monada de crío y me encanta volver a verlo por la tele; Ana Mena, a la que no conocía, me ha sorprendido por su naturalidad... Y, vamos, así podría seguir porque son muchos actores y todos muy grandes. Ahora falta verlos entrar en materia, porque muchos de ellos apenas han tenido papel. Particularmente, muero por ver al Teniente Coronel Armenteros (o Alberto Jiménez, pero es que su papel en Amar en tiempos revueltos fue taaaan increíble) haciendo una comedia. Ay, con el miedito que podía dar en Amar.

La única pega que podría ponerle es que me ha faltado música. Nos han dado tres números musicales más bien breves y un tanto dispares: Heartbreaker de Auryn ha quedado muy guay, pero Corazón contento no me ha gustado tanto. Se notaba muy, mucho que era playback. Aunque, bueno, han conseguido que me pusiera a cantar con las hermanas Almagro. Es que esa canción es muy épica, xD. Así que espero que en los próximos episodios haya más música. Me imagino que a partir del segundo, donde llega Lucía, el personaje de Roko, y donde se re-abre el karaoke, habrá más canciones.

Y ya únicamente me queda decir que estoy deseando que llegue el martes de la semana que viene para disfrutar del siguiente episodio. Y, mientras tanto, ya sabéis: tengo el corazón contento, el corazón contento, lleno de alegríaaaa...

lunes, 2 de septiembre de 2013

Trono de cristal

Un lunes más os traigo una nueva reseña literaria. En este caso de la novela Trono de cristal de Sarah J. Maas, la cual conocí gracias a Hikari (del blog El torreón de Hika), quien consiguió que me picara la curiosidad y deseara leerla. Y menos mal porque Trono de cristal me ha encantado y me ha sorprendido muy, mucho. De hecho, es el ejemplo perfecto de que una portada mal elegida puede hacer que un gran libro pase desapercibido, porque anda que no es fea ni nada la portada española.

Pero, bueno, ¿de qué trata Trono de cristal?

Celaena Sardothien es la mayor asesina del reino, la reina de los bajos fondos, temible y famosa... y se encuentra cumpliendo condena en las horribles minas de sal, hasta que, llevando un año ya de condena, Dorian, el príncipe de Endovier va a buscarla para proponerle algo: el rey desea encontrar un campeón, por lo que ha organizado un torneo para elegirlo y Dorian desea que Celaena sea su candidata. Si acepta, Celaena se trasladará al palacio de cristal donde se enfrentará al resto de candidatos y, si gana, deberá trabajar para el rey cuatro años, antes de obtener su libertad; si no acepta o pierde, permanecerá en las minas de sal.

Con semejante panorama, Celaena no duda en aceptar, aunque no le hace especial gracia tener que bailarle el agua al rey de Endovier. Sin embargo, aunque ella en un principio cree que será fácil, pronto descubre que no: por si las intrigas palaciegas no son suficientes, los participantes del torneo empiezan a aparecer asesinados en circunstancias muy extrañas. Pero Celaena no está sola y eso también puede ser problemático, pues, mientras que el príncipe Dorian la vuelve loca, también lo hace Chaos, el capitán de la guardia real que cuida de ella.

Lo primero que debería señalar sobre Trono de cristal es que me sorprendió. En un principio, al leer la sipnosis, me esperaba un libro trepidante y lleno de acción al más puro estilo Los juegos del hambre. Vamos, que yo me veía a Celaena cargándose a peña a lo bestia. Pero no fue así. Ojo, eso no quiere decir que no sea trepidante, que lo es, pero tiene una trama más compleja de lo que puede parecer a primera vista.

Sarah J. Maas no se limita a enfrentar a Celaena con sus rivales, sino que entreteje una historia más complicada, donde prima la evolución de los personajes y sus luces y sombras. No sólo asistimos al torneo que, en realidad, es lo que menos acaba importando, sino que la autora nos sumerge en un misterio y en una situación política que augura una futura rebelión y que deja entrever que hay más enigmas y cuestiones que tratar. También hay un elemento que, aunque no trata en exceso, está presente y me tiene muy intrigada: la magia y su desaparición.

Así, con esos ingredientes nos encontramos una novela de fantasía épica que puede ser leída hasta por aquellos que no sean admiradores del género. Trono de cristal es una novela emocionante, en la que estás deseando saber qué pasará a continuación y que logra atraparte con facilidad. Es cierto que al principio peca un poco de lenta, pues relata como Celaena llega al palacio de cristal y establece las relaciones entre los personajes y, a grandes rasgos, el mundo en el que se mueve la novela. No obstante, pasados esos primeros capítulos más lentos, la novela va de menos a más y la última parte es de traca. Es imposible dejarla hasta que la acabas.

Como ya he señalado, Sarah J. Maas da mucha importancia a los personajes, a explorarlos y a evolucionarlos a medida que transcurre la historia y han de enfrentarse a lo que les sucede. Como utiliza la narración en tercera persona, no limita la acción o los pensamientos a Celaena y, así, podemos conocer a otros personajes como Chaol o Dorian, lo que es de agradecer. Al menos, a mí siempre me ha gustado saber qué sienten, piensas o cuáles son las motivaciones de otros personajes, además del protagonista.

Celaena me pareció una gran protagonista: al principio se debatía entre un personaje típico y otro más original y ha acabado siendo una persona compleja que tiene sus luces y sus sombras. Personalmente, me sorprendió que, aunque fuera una fiera asesina, alguien duro, también fuera una chica femenina, incluso presumida. A Celaena le encantan los vestidos, el que la consideren guapa, pero no tiene reparos en luchar y sobrevivir a lo que sea, sin tener que apoyarse en nadie. De hecho, me gustó especialmente que no pidiera ayuda y que no ejerciera de damisela en apuros.

Y si Celaena es guay, también lo son los dos chicos. De hecho, es de las pocas ocasiones (al menos es la única que recuerdo ahora mismo) en que no he podido decantarme por uno de ellos en lo que respecta al tema parejil. Porque menudos chicos. Por un lado, Chaol es el capitán de la guardia, responsable, un hombre de honor, un buen hombre que, aunque al principio cree que Celaena no es más que una vil asesina, acaba descubriendo que es mucho más. Por otro lado, Dorian es el príncipe del reino, un príncipe que no se parece a su padre, que no comparte su filosofía y que está aburrido de la vida en la corte; es listo, culto y enseguida ve que Celaena no es como las otras chicas.

Quizás me decante un poquito más por Dorian, pero me es muy difícil elegir bando. En serio. Además, las escenas de ambos con Celaena son encantadoras, cada uno en su estilo, y siempre me sacaban la sonrisa.

Como no quiero entrar en lo que pasa, ni soltar spoilers, únicamente señalaré que, a pesar de que se trata de una saga, el final de Trono de cristal es más o menos cerrado: se responden a los interrogantes planteados en la novela, aunque se aprecian otros que, imagino, serán tratados a más largo plazo. Y, la verdad, éstos me llaman la atención muchísimo, pues son relativos a la mitología, la cual espero que Sarah J. Maas vaya desarrollando en las futuras novelas.

Por cierto, qué larga se me va a hacer la espera hasta el próximo libro. Ainss.

Bueno, resumiendo, Trono de cristal es una novela de fantasía que combina a la perfección el misterio, las aventuras y las relaciones entre tres personajes que, aunque parten de tópicos, acaban desarrollando personalidad propia, por lo que es muy fácil interesarse por ellos. Trepidante, adictiva y oscura, una lectura muy recomendable, incluso si la fantasía no es tu género.

El próximo lunes literario estará dedicado a... Unos asesinatos muy reales (Aurora Teagarden 1) de Charlaine Harris.

domingo, 1 de septiembre de 2013

Frases inspiradoras del mes: Agosto 2013

Llevo un rato pensando qué sección actualizar, porque me han ido a coincidir las dos y, encima, mañana toca reseña. Al final, me he decantado por las Frases inspiradoras del mes y, así, iniciamos septiembre. Este verano he podido mantener el blog más o menos como siempre, pero ahora ya llegan las series y demás y espero que las crónicas.

Pero, bueno, de momento os dejo con las Frases inspiradoras que he ido poniendo a lo largo de agosto y varias de ellas han sido vuestras aportaciones, así que, as usual, ¡muchas gracias a todos los que habéis participado! ¡Sois los mejores! ^0^ Y, ya sabéis, las rosas son las que habéis ido enviando y las azules, las mías.

"No puedo, Biff, voy a ir con Calvin Klein." Lorraine Baines McFly en Regreso al futuro cortesía de Brigid.

"Belén, yo dejé de sentirme sacerdote mucho antes de conocerte. Y, desde entonces, siempre me he sentido como un hombre corriente que se sentía incompleto sin saber por qué. Hasta ahora. Tú eres la que lo ha cambiado todo. Desde que entraste en mi vida, supe que eras lo único que podía completarme." Daniel Hoyos en Amar es para siempre.

"Qué típico de este tribunal que todos actúen como dementes y que cuando yo me comporto de un modo perfectamente razonable me hagan sentirme como si la loca fuera yo." Bitterblue en Bitterblue de Kristin Cashore.

"Basado en hechos reales. Cualquier parecido con algún personaje vivo o muerto es mera coincidencia. Especialmente tú: Jenny Beckman. Puta." Frase de inicio de 500 días juntos.


"- ¿Eso es todo?
- ¿Sabes? Mi orgullo dice: sí, eso es todo, vete y deja que Haley asuma el hecho de que, claramente, le asusta una relación sexual. Pero mi corazón dice: olvídate de tu orgullo, idiota, quieres a esta chica, e incluso aunque vayas a coger una neumonía, te vas a quedar aquí, en la lluvia, hasta que la convenzas de que te perdone." Haley James y Nathan Scott en One tree hill cortesía de Noelia Smile.


"No sé si Archer se dio cuenta de ello, pero el caso es que esta vez me sonrió con una sonrisa auténtica. Se me cortó la respiración, como esa vez en cuarto grado cuando Suzie Strelzyck me desafió a tocar el fondo de la piscina. Lo conseguí, pero al impulsarme hacia la superficie sentí como si una compactadora de basura me apretase el pecho." Sophie Mercer (narradora) en Hex Hall 1. Condena de Rachel Hakwins.

"Eres una mujer que envía a un soldado a la muerte con un hermoso recuerdo. Escarlata, bésame. Bésame una vez." Rhett Butler en Lo que el viento se llevó (película).

"Tú no creerás en el hechizo, pero yo creo en ti." Henry Mills en Once upon a time (Érase una vez).


"Lo malo de bajar en picado cuesta abajo a ochenta kilómetros por hora es que si te das cuenta de que es mala idea a mitad de camino, ya es demasiado tarde." Los héroes del Olimpo II. El hijo de Neptuno de Rick Riordan cortesía de Xymeeforyou.

"- No hace falta un loco para que nos crea, basta que le falte un poco para estarlo.
- Mmm... ¿Alguien obsesivo?
- Apasionado." Ben Gates y Riley Poole en La búsqueda.

"- A ver, según mis cálculos, no has practicado sexo con mujeres en mil ochocientos treinta y nueve días. Y, como amigo tuyo, te recomiendo a Carmen Golden.
- ¿Y cuál es?
- La que se parece a la piba de Crepúsculo.
- ¿Qué es Crepúsculo?
- Estás mejor sin saberlo." Tommy Merlyn y Oliver Queen en Arrow (serie).

"Sin embargo, cada pocos segundos vuelvo a mirar a Cuatro. No sé qué espero ver o qué me gustaría ver, si es que espero o quiero ver algo, pero lo hago sin pensar." Beatrice "Tris" Prior en Divergente de Veronica Roth.


"La columna es divina, la rodilla es cosa fina." Guerra Mundial Z (película) cortesía de Yos Paranoias.

"Está pensando que todo lo hago como si fuera la última vez porque tengo muchos años. Y se equivoca, Teresa, se equivoca. Lo hago como si fuera la primera vez porque quiero seguir manteniendo viva la capacidad de sorpresa. Hace mucho me preguntaron en una exposición por qué mantenía una atmósfera en mis cuadros tan perfeccionista y a la vez tan infantil, ya ve, ¡infantil! Y les dije que quería seguir siendo niño hasta que llegue la vez. Cuando ya no tenemos ganas de evolucionar, empezamos a morir lentamente. Se nos escapa el niño. Usted ve a un viejo, yo sigo siendo un crío. Solo he cambiado la carcasa." El viejo pintor en Una tienda en París de Màxim Huerta.

"Hice mi elección hace mucho tiempo y no voy a dejarte nunca." Rose Tyler en Doctor Who.

"Buenos días y, por si no nos volvemos a ver, buenos días, buenas tardes y buenas noches." Truman Burbank en El show de Truman.


"- ¿Recuerdas allá en el hotel cuando me prometiste que si vivíamos, te vestirías de enfermera y me darías un baño con esponja?
- En realidad, creo que oíste mal. Fue Simon quien te prometió el baño con esponja.
- En cuanto vuelva a estar en pie, guapo." Jace Wayland, Clarissa "Clary" Fray y Simon Lewis en Cazadores de sombras I. Ciudad de hueso de Cassandra Clare cortesía de Brigid.


"- Estás destrozando toda tu vida. No puedes volver de esto. Irás a la cárcel muchos años. Nunca volverás a ser médico.
- Ya estoy muerto, Wilson. ¿Cómo quieres pasar tus cinco meses?" James Wilson y Gregory House en House.

"Se supone que los príncipes no tienen que ser atractivos. ¡Son criaturas quejicosas, estúpidas y repugnantes! Pero este..., este... Qué injusto por su parte pertenecer a la realeza y ser guapo al mismo tiempo." Celaena Sardothien en Trono de cristal de Sarah J. Maas.

"- ¿Sabes en lo que te estás metiendo?
- No sé. ¿En un drama shakesperiano? ¡Ohh, ¿sabrá mi madre que voy vestido con sus prendas?!" Thor y Tony Stark/Ironman en Los vengadores (película del 2012).


"Aceptamos el amor que creemos merecer." Profesor Bill Anderson en Las ventajas de ser un marginado (película) cortesía de Noelia Smile.


"Salva la animadora, salva el mundo." Hiro Nakamura en Héroes (serie).

"- No me dejes.
- No lo haré, Mac. Eres tú quien me deja, chica del arco iris." Mackayla "Mac" Lane y Jericho Barrows en Fiebre anhelada de Karen Marie Moning.
   
"Puedo darte las matrículas de los seis coches que hay aparcados fuera. Puedo decirte que la camarera es zurda y que el tío sentado en el rincón pesa noventa y ocho kilos y sabe defenderse. Sé que el mejor sitio para buscar un arma es la cabina del camión gris de ahí fuera. Y que, a esta altitud, podría hacer un sprint de ochocientos metros sin que después me temblaran las piernas. ¿Cómo puedo saberlo? ¿Cómo puedo saber eso y no quién soy?" Jason Bourne en El caso Bourne (película).


"Allí, el placer era dolor, y viceversa. Y él conocía tan bien ese lugar que allí se sentía como en casa." Frank en The hellbound heart de Clive Barker cortesía de Xymeeforyou.

"- Eliot, intenta no cargarte a Sterling. Le necesitamos.
- ¡No puedo prometer eso!" Nathan Ford y Eliot Spencer en Leverage (Las reglas del juego).

"- ¿Por qué no me escribiste? ¡¿Por qué?! ¡Te he esperado durante siete años! ¡No había terminado para mí!
- Te escribí trescientas sesenta y cinco cartas. Te escribí todos los días durante un año. No había terminado. ¡Aún no ha terminado!" Allie Hamilton y Noah Calhoun en El diario de Noah (película).

"Para encontrar lo que buscas, debes saber qué es. Que no te engañe el nombre de las cosas, averigua cómo son de verdad." Abraham en Prométeme que serás libre de Jorge Molist.


"- Dime la verdad, ¿crees que estoy yendo demasiado lejos con la boda?
- OK, ¿por qué Phoebe se va al colegio sin sus libros?
- OK, ¿por qué Prue no contesta a la pregunta de Piper?" Piper Halliwell y Prudence "Prue" Halliwell en Embrujadas cortesía de Noelia Smile.


"¿Sabes lo que me pone más triste? Pensar en los besos que no nos vamos a dar, en las cosas que no nos vamos a decir. Qué tontería, ¿no? ¿Cómo se puede echar de menos algo que nunca ha ocurrido?" Carolina Leal en El internado.

"Inténtalo, vuelve a fallar, falla mejor." Samuel Beckett.


Y como en cada entrada de esta sección, esperar que os hayan gustado y recordaros que, si lo deseáis, podéis participar y que, de hecho, estamos encantadas con que nos mandéis vuestras citas favoritas ^^ Para participar, simplemente tenéis que hacernos llegar la frase inspiradora en cuestión (junto a la procedencia de la misma) a través de uno de estos medios:

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