Hoy os traigo la reseña de una novela que estaba deseando leer: Desde que te fuiste de Morgan Matson. Hacía tiempo leí la anterior novela de la autora, Amy y Roger, 5000 kilómetros para enamorarse, y me gustó bastante, así que tenía ganas de volver a leer a esta autora y ver cómo desarrollaba su segunda novela. Además, el argumento me llamó mucho la atención:
Sloan, la mejor amiga de Emily, ha desaparecido y ésta no sabe qué hacer. La echa muchísimo de menos y, dado que es su única amiga, no sabe en qué invertir su tiempo ese verano en el que sus padres están completamente sumidos en la escritura de una nueva obra teatral. Un buen día, sin embargo, llega una carta de Sloan que contiene una lista de cosas que Emily debería hacer y que ella no haría jamás. Para estar más cerca de su amiga y, también, esperando encontrarla, Emily decide cumplir los retos.
Curiosamente, y sin que Emily lo esperara siquiera, acaba encontrando un inesperado aliado en Frank Porter, un compañero de clase que, aparentemente, es perfecto: tiene una novia diez, amigos, colabora en clubes, saca buenísimas notas... Pero eso es sólo el principio, pues a medida que va cumpliendo la lista, Emily empieza a descubrir que hay mundo más allá de Sloan.
El tema de las listas a cumplir y de los retos es algo que me mola, sobre todo cuando suponen sacar al personaje en cuestión de su zona de confort. También creo que es bastante original y precisamente porque se trata de un punto de partida novedoso, se le perdona el que la situación esté muy cogida con pinzas.
De hecho, una vez más Morgan Matson escribe una historia de auto-superación, de romper con algo que mantiene a su protagonista anclada en una situación que no es buena para ella. En Amy y Roger era la muerte del padre de Amy y el trauma que eso le acarreaba y aquí es más bien el carácter de la propia Emily. Porque Emily es tímida, parada y dependiente hasta unos niveles que dan ganas de abofetearla a ver si espabila y se quita ese pavo inmenso que tiene encima. Es increíble ver lo mucho que depende de Sloan para todo y el poco criterio propio que tiene, sobre todo al principio de la novela y en los flashbacks.
Por suerte, y es uno de los mejores aspectos de la novela, Emily va evolucionando a lo largo de la historia y acaba superando sus propias inseguridades y madurando muchísimo. En ese sentido, Morgan Matson hace un trabajo increíble, pues Emily mantiene su esencia a pesar de volverse mucho más abierta, valiente y decidida.
También me gustó como retrata la amistad entre las chicas. Para que Emily se mantuviera tan fiel a Sloan y la motivara tanto el encontrarla, debía de mostrarse que la amistad entre ellas merecía la pena y lo hace. Personalmente creo que sobra algún que otro flashback (en todos los capítulos hay al menos uno), pero tienen su utilidad: no sólo conocemos a Sloan, sino que vemos como es la relación entre ellas y su dinámica. No siempre actúan bien, tienen sus cosas, pero al menos Sloan intenta espabilar a Emily, aunque a veces abuse de ese poder.
No sé, me pareció una amistad bastante real. No es perfecta, ni idílica, al igual que ellas no lo son, pero sí que se ve lo mucho que se preocupa la una de la otra y lo mucho que la aprecia.
Otro elemento que me gustó cómo está desarrollado es la historia de amor. Si en Amy y Roger la relación entre ellos es algo muy en segundo plano y él está un poco desaprovechado, aquí Frank está mejor desarrollado, al igual que su relación con Emily. A lo largo de la historia ves como se acercan, como se van enamorando y es más una historia de amor al uso. De hecho, tienen escenas muy monas y, en general, su dinámica me gusto bastante.
Ahora bien, estaréis diciendo: ¿por qué no deja de comparar ambas novelas? Bueno, pues porque Morgan Matson repite muchos elementos en ambas. Desde detalles tontos como las listas de canciones que los protagonistas se intercambian, hasta otros aspectos más profundos: el chico tiene una novia con la que no funcionan las cosas, se pasan media vida en el coche, los padres son una figura lejana que no se interpone en el camino de las protagonistas, flashbacks retratando una relación perdida, un pequeño misterio a resolver...
El problema es que, aunque Amy y Roger sí que pecaba un poco de ser lenta, Desde que te fuiste lo es aún más. Le cuesta arrancar muchísimo, dejándonos unos primeros capítulos bastante tediosos. Luego, el ritmo mejora bastante y la novela va in crescendo, pero aún así hay partes en las que se enrolla muchísimo, lo que le quita dinamismo al asunto.
Tampoco ayudaba que los títulos de los capítulos fueran el reto que cumplía. En varias ocasiones te reventaba el pequeño giro del capítulo en cuestión porque Emily se proponía uno, pero acababa haciendo otro y ya lo sabías por el título.
En general, Desde que te fuiste me ha parecido una novela bastante floja, aunque tiene elementos que sí me convencieron (la evolución de Emily y la historia de amor) y también tiene un muy buen final. La novela te va atrapando más y más, mejorando al avanzar, y tiene un final muy, muy bonito, que hace que gane algún que otro punto en mi ranking. Se puede leer, pero me resultó un poco decepcionante después de lo mucho que me gustó Amy y Roger.
El próximo lunes literario estará dedicado a... La luna del leopardo de Nalini Singh.
lunes, 19 de octubre de 2015
jueves, 15 de octubre de 2015
Shield sigue adelante
Acabo de ver el tercer episodio de esta tercera temporada de Agents of Shield y creo que me toca hablar de lo que nos están proponiendo porque se lo merecen. Y es que con este principio de temporada los chicos de Shield están mostrando que siguen en el buen camino y que le han cogido el pulso a la serie.
Porque, de hecho, hacen algo que me gusta mucho y es que, aunque no olvidan lo establecido, lo que ha sucedido antes, no tienen miedo a ir en nuevas direcciones como si en cada inicio de temporada, reiniciaran la serie en cierta manera. Si la primera temporada fue una especie de procedimental de espías, la segunda mostró una historia mucho más ligada donde se exploraban nuevos caminos, siendo totalmente distinta a la primera. La tercera, al menos de momento, también es completamente distinta a sus antecesoras.
Alejados de las incógnitas a tratar en la segunda temporada (el extraño dibujo que realizaba Coulson, los orígenes de Skye, la droga que los había salvado a ambos...), estamos viviendo un pulso que tiene como protagonistas a esa cantidad de Inhumanos que están surgiendo desde que el cargamento de cristales terrágenos se cayera al mar en el final de la segunda temporada.
De momento, no tenemos una imagen global del terreno de juego. Sabemos que Shield, con el dúo Daisy-Mack, están buscando a los nuevos Inhumanos para ayudarles y ofrecerles un refugio, aunque hasta ahora no han tenido mucho éxito. Sólo han podido rescatar a Joey, que tiene un poder bastante chulo, pero que, de momento, no puede formar parte del grupo de Inhumanos que Daisy y Coulson tienen en mente. De hecho, ni siquiera han convencido a Lincoln para que trabaje con ellos.
También sabemos que hay una organización gubernamental que está persiguiendo Inhumanos, aunque todavía no sabemos con qué fin. El personaje de Constance Zimmer, Rosalind Price, se ha reunido en varias ocasiones con Coulson y, aunque da mal rollo, tampoco da la sensación de ser la villana de temporada. Que, claro, esto es Agents of Shield, pueden dar el giro loco en cualquier momento, pero ella creía que era Shield quien se estaba haciendo con los Inhumanos cuando no es verdad. Ahora bien, habrá que ver si Lash, ese inquietante Inhumano (y nunca mejor dicho en su caso), es un tercer jugador o si la situación es todavía más compleja.
Pero, bueno, esa caza de Inhumanos, que ha colocado a Lincoln en una situación de lo más precaria (no confía en nadie, la paranoia le puede y encima Price le ha convertido en el enemigo público número uno, tildándolo de terrorista y amenaza alienígena) y tampoco ha ayudado que los únicos interesados en ayudarle, se hayan visto obligados a darle la espalda, al menos por el momento.
Porque la relación de Coulson y Daisy (lo que me cuesta llamarla así, es que encima no me pega nada, pero nada con ella) sigue siendo la misma, a pesar de los cambios. Ella es la niña de sus ojos y no duda en vender a Lincoln para salvarla.
Imagino que Lincoln va a pasar un infierno hasta que acabe integrándose en Shield, algo a lo que lleva meses negándose. Es algo lógico si tenemos en cuenta toda la historia anterior. Lincoln nunca confió en Shield, pero sí en Jiaying, quien no sólo le traicionó, sino que le usó y le manipuló, pero yo tengo ganas de que acabe formando parte de los Secret warriors. Además, el beso con Daisy fue muy mono y, jolín, ella se merece una alegría en el terreno sentimental tras todo el drama de Ward is Hydra. Porque, encima, me da la sensación de que ocurre un milagro o el Skyeward está más muerto que todas las cosas.
Volviendo a la persecución de los Inhumanos, me gustaría señalar una última cosa y es lo mucho que recuerda a los cómics. En ellos, los mutantes (no olvidemos que en Agents of Shield están usando el término Inhumano básicamente porque no pueden hacer referencia a los mutantes, ni al gen x por cuestiones de derechos, ya que es Fox quien posee los derechos de la Patrulla-X) siempre se han visto perseguidos y la escuela de Charles Xavier les ofrece un refugio donde aprender a controlar sus habilidades. Parece que quieren convertir Shield en algo así y, de hecho, la situación de Lincoln recuerda a la de Rondador Nocturno cuando aparece en los cómics por primera vez.
Y a una friki como yo esas cosas le dan la vida.
Al igual que lo mucho que se están trabajando la evolución de los personajes y sus relaciones. Es lo que he dicho antes, no olvidan lo que han contado, pero siguen contando cosas nuevas. Como, por ejemplo, las dinámicas que están protagonizando estos episodios. Por poner un ejemplo, Daisy sigue siendo amiga de Jemma y Fizt (muy bonito, por cierto, que precisamente sea Daisy con sus poderes quien ayude a Fizt a recuperar a Jemma), pero la tenemos trabajando con Mack y siendo amigos y funciona muy bien.
También funciona genial el que hayan puesto a Hunter con May cazando a Ward (al cual ya le falta patear gatitos para que perdamos cualquier posibilidad de redención) y que Bobbi haya estado haciendo equipo con Fizt para descubrir qué fue de Jemma.
Por cierto, Fizt sigue siendo amor del bueno. No es nada nuevo, pero me gusta recordarlo, sobre todo por cómo está evolucionando el personaje. Moló muchísimo verlo en plan badass, siguiendo con ese episodio en que Hunter le enseña a huir de The real Shield, y también el verlo tan adorable en este tercer episodio. Su recuperación todavía no está completa, pero ha mejorado mucho y, encima, eso le viene bien a la hora de ayudar a Bobbi (que tiene la rodilla destrozada) y también a la recién recuperada Jemma, que la pobre está súper traumatizada y le está costando volver a la normalidad.
Espero que nos den flashbacks de Jemma en lo que, imagino, es el área azul de la luna (básicamente una de las localizaciones de Attilan, la ciudad de los Inhumanos, que debe moverse ahí gracias a Reed Richards porque la atmósfera de la tierra les sentaba mal a los Inhumanos) y que nos expliquen por qué Jemma tiene que volver ahí.
Y también me gustaría saber si hay una explicación al hecho de que el portal reaccionara con ella y no con Fizt, por poner un ejemplo. Y, ya puestos, saber qué sabe Bizcochito (no recuerdo el nombre de Peter MacNicol en la serie, pero es el asgardiano refugiado en España) sobre los Inhumanos, porque esa escena la cortaron muy bruscamente y no sé si le diría algo a Coulson sobre ellos.
Que, por cierto, creo que mola mucho el que recuerden personajes de otras temporadas y los tengan presentes. De momento hemos tenido de vuelta a Bizcochito y a Andrew, además de menciones a otros como Talbot.
La verdad es que la temporada me tiene súper intrigada: por un lado, el tema de los poderes es súper entretenido y provoca mucha acción y, por otro, la trama de Jemma y lo que pueda hacer Ward me traen loca, porque no sé por dónde pueden ir. De hecho, no sé qué piensan hacer con Ward porque, como siga así con esa misión para traer a Hydra de vuelta e ir a por Andrew, le preveo poco futuro. Aunque, eso sí, como la teoría de que Lincoln es el tercer hermano Ward sea cierta (y yo creo que lo es) puede molar cantidad lo que salga de ahí, ju, ju, ju.
Porque, de hecho, hacen algo que me gusta mucho y es que, aunque no olvidan lo establecido, lo que ha sucedido antes, no tienen miedo a ir en nuevas direcciones como si en cada inicio de temporada, reiniciaran la serie en cierta manera. Si la primera temporada fue una especie de procedimental de espías, la segunda mostró una historia mucho más ligada donde se exploraban nuevos caminos, siendo totalmente distinta a la primera. La tercera, al menos de momento, también es completamente distinta a sus antecesoras.
Alejados de las incógnitas a tratar en la segunda temporada (el extraño dibujo que realizaba Coulson, los orígenes de Skye, la droga que los había salvado a ambos...), estamos viviendo un pulso que tiene como protagonistas a esa cantidad de Inhumanos que están surgiendo desde que el cargamento de cristales terrágenos se cayera al mar en el final de la segunda temporada.
De momento, no tenemos una imagen global del terreno de juego. Sabemos que Shield, con el dúo Daisy-Mack, están buscando a los nuevos Inhumanos para ayudarles y ofrecerles un refugio, aunque hasta ahora no han tenido mucho éxito. Sólo han podido rescatar a Joey, que tiene un poder bastante chulo, pero que, de momento, no puede formar parte del grupo de Inhumanos que Daisy y Coulson tienen en mente. De hecho, ni siquiera han convencido a Lincoln para que trabaje con ellos.
También sabemos que hay una organización gubernamental que está persiguiendo Inhumanos, aunque todavía no sabemos con qué fin. El personaje de Constance Zimmer, Rosalind Price, se ha reunido en varias ocasiones con Coulson y, aunque da mal rollo, tampoco da la sensación de ser la villana de temporada. Que, claro, esto es Agents of Shield, pueden dar el giro loco en cualquier momento, pero ella creía que era Shield quien se estaba haciendo con los Inhumanos cuando no es verdad. Ahora bien, habrá que ver si Lash, ese inquietante Inhumano (y nunca mejor dicho en su caso), es un tercer jugador o si la situación es todavía más compleja.
Pero, bueno, esa caza de Inhumanos, que ha colocado a Lincoln en una situación de lo más precaria (no confía en nadie, la paranoia le puede y encima Price le ha convertido en el enemigo público número uno, tildándolo de terrorista y amenaza alienígena) y tampoco ha ayudado que los únicos interesados en ayudarle, se hayan visto obligados a darle la espalda, al menos por el momento.
Porque la relación de Coulson y Daisy (lo que me cuesta llamarla así, es que encima no me pega nada, pero nada con ella) sigue siendo la misma, a pesar de los cambios. Ella es la niña de sus ojos y no duda en vender a Lincoln para salvarla.
Imagino que Lincoln va a pasar un infierno hasta que acabe integrándose en Shield, algo a lo que lleva meses negándose. Es algo lógico si tenemos en cuenta toda la historia anterior. Lincoln nunca confió en Shield, pero sí en Jiaying, quien no sólo le traicionó, sino que le usó y le manipuló, pero yo tengo ganas de que acabe formando parte de los Secret warriors. Además, el beso con Daisy fue muy mono y, jolín, ella se merece una alegría en el terreno sentimental tras todo el drama de Ward is Hydra. Porque, encima, me da la sensación de que ocurre un milagro o el Skyeward está más muerto que todas las cosas.
Volviendo a la persecución de los Inhumanos, me gustaría señalar una última cosa y es lo mucho que recuerda a los cómics. En ellos, los mutantes (no olvidemos que en Agents of Shield están usando el término Inhumano básicamente porque no pueden hacer referencia a los mutantes, ni al gen x por cuestiones de derechos, ya que es Fox quien posee los derechos de la Patrulla-X) siempre se han visto perseguidos y la escuela de Charles Xavier les ofrece un refugio donde aprender a controlar sus habilidades. Parece que quieren convertir Shield en algo así y, de hecho, la situación de Lincoln recuerda a la de Rondador Nocturno cuando aparece en los cómics por primera vez.
Y a una friki como yo esas cosas le dan la vida.
Al igual que lo mucho que se están trabajando la evolución de los personajes y sus relaciones. Es lo que he dicho antes, no olvidan lo que han contado, pero siguen contando cosas nuevas. Como, por ejemplo, las dinámicas que están protagonizando estos episodios. Por poner un ejemplo, Daisy sigue siendo amiga de Jemma y Fizt (muy bonito, por cierto, que precisamente sea Daisy con sus poderes quien ayude a Fizt a recuperar a Jemma), pero la tenemos trabajando con Mack y siendo amigos y funciona muy bien.
También funciona genial el que hayan puesto a Hunter con May cazando a Ward (al cual ya le falta patear gatitos para que perdamos cualquier posibilidad de redención) y que Bobbi haya estado haciendo equipo con Fizt para descubrir qué fue de Jemma.
Por cierto, Fizt sigue siendo amor del bueno. No es nada nuevo, pero me gusta recordarlo, sobre todo por cómo está evolucionando el personaje. Moló muchísimo verlo en plan badass, siguiendo con ese episodio en que Hunter le enseña a huir de The real Shield, y también el verlo tan adorable en este tercer episodio. Su recuperación todavía no está completa, pero ha mejorado mucho y, encima, eso le viene bien a la hora de ayudar a Bobbi (que tiene la rodilla destrozada) y también a la recién recuperada Jemma, que la pobre está súper traumatizada y le está costando volver a la normalidad.
Espero que nos den flashbacks de Jemma en lo que, imagino, es el área azul de la luna (básicamente una de las localizaciones de Attilan, la ciudad de los Inhumanos, que debe moverse ahí gracias a Reed Richards porque la atmósfera de la tierra les sentaba mal a los Inhumanos) y que nos expliquen por qué Jemma tiene que volver ahí.
Y también me gustaría saber si hay una explicación al hecho de que el portal reaccionara con ella y no con Fizt, por poner un ejemplo. Y, ya puestos, saber qué sabe Bizcochito (no recuerdo el nombre de Peter MacNicol en la serie, pero es el asgardiano refugiado en España) sobre los Inhumanos, porque esa escena la cortaron muy bruscamente y no sé si le diría algo a Coulson sobre ellos.
Que, por cierto, creo que mola mucho el que recuerden personajes de otras temporadas y los tengan presentes. De momento hemos tenido de vuelta a Bizcochito y a Andrew, además de menciones a otros como Talbot.
La verdad es que la temporada me tiene súper intrigada: por un lado, el tema de los poderes es súper entretenido y provoca mucha acción y, por otro, la trama de Jemma y lo que pueda hacer Ward me traen loca, porque no sé por dónde pueden ir. De hecho, no sé qué piensan hacer con Ward porque, como siga así con esa misión para traer a Hydra de vuelta e ir a por Andrew, le preveo poco futuro. Aunque, eso sí, como la teoría de que Lincoln es el tercer hermano Ward sea cierta (y yo creo que lo es) puede molar cantidad lo que salga de ahí, ju, ju, ju.
martes, 13 de octubre de 2015
La música del silencio
Finalmente la reseña de esta semana va el martes y la estoy escribiendo con gripazo incluido, así que me merezco un aplauso... sobre todo porque tengo unos cuantos episodios esperándome en mi cómodo sofá y a mi mantita. Espero, eso sí, que no se me vaya la pinza más de lo habitual, aunque, bueno, con esta reseña tampoco quedaría tan mal porque hoy me toca hablaros de La música del silencio de Patrick Rothfuss.
La música del silencio es una novelita muy, muy corta ambientada en el mundo de Crónica del Asesino de reyes, cuyas dos primeras partes (El nombre del viento y El temor de un hombre sabio) me encantaron y aún sigo esperando esa última entrega para cerrar la trilogía. Desde aquí, le envío ánimos al señor Rothfuss para que se dé vida con el asunto ;P
Lo primero que debería señalar de La música del silencio es que se deben conocer las novelas anteriores, ya que se trata de un añadido, como si fuera un extra de un DVD. Lo segundo, que se trata de una novela muy rara.
Y es que La música del silencio nos sumerge de lleno en el mundo de Auri, esa curiosa chica que Kvothe conoce de forma fortuita en La Universidad y que vive en las entrañas de la misma, al margen del mundo. Bueno, pues en este libro podemos echarle un vistazo a la Subrealidad, el lugar donde Auri vive, su propio mundo, por decirlo de alguna manera. De hecho, sirve para explorar a Auri como personaje y el relato se adapta perfectamente a la curiosa figura que es Auri, por eso, como ya he dicho antes, se trata de una novela muy rara.
No sólo no tiene una trama propiamente dicha, sino que tampoco tiene diálogo o aparecen más personajes que acompañen a Auri. No, La música del silencio es sólo un vistazo a Auri y a su día a día, de ahí que no sea un libro para todo el mundo.
El propio Patrick Rothfuss, de hecho, lo señala en las notas de autor. En ese sentido, es una novela sin trampa ni cartón. Él mismo explica que lo escribió porque le apetecía y sin ninguna intención de publicarlo (más que nada porque no creía que nadie fuera a estar interesado en hacerlo), pero que a su entorno le encantó y que, al final, se decidieron a editarlo.
Y la verdad es que se trata de un experimento curioso. Es bastante original y la forma en la que está escrito se adapta perfectamente a Auri, lo que hace de La música del silencio algo único y muy diferente a Crónica del Asesino de reyes. Esta historia es más lírica, más preciosista y seguramente tenga un montón de metáforas y material que analizar para los expertos en literatura que le sacan punta a todo. Pero yo soy una lectora bastante más básica y si leo “había un río” pues considero que había un río y punto, no que eso signifique cualquier otra cosa. Por eso, La música del silencio no ha terminado de gustarme.
Sí que tiene partes que me gustaron, pero, en general, se me hizo un tanto pesado y no terminaba de conectar con la historia. Me resultaba muy sencillo perderme en la lectura y, para ser tan fino, me costó bastante terminarlo. Claro, no ayuda, por ejemplo, que durante todo un capítulo se explique cómo Auri hace jabón. Capítulo que se quedará en mi memoria de forma traumática junto a uno de Gargantúa y Pantagruel donde enumeran cosas con las que se limpiaron el culo. Os juro que en ninguno de los dos casos me lo he inventado.
Eso sí, hay que reconocerle el trabajo como escritor, ya que La música del silencio está muy bien escrito y resulta muy valiente que se hayan atrevido a editar algo así, una lectura que a muchos no les gustará. También tengo que señalar la delicadeza y el cariño con el que Patrick Rothfuss retrata a Auri, un personaje muy complejo que recuerda a personas aquejadas con trastornos obsesivo-compulsivos e incluso con cierto grado de autismo. No sólo es algo bonito, sino que se palpa el cariño que le tiene a Auri y cada palabra rebosa lo que él mismo denomina como “rara dulzura”.
Es decir, que La música del silencio me ha parecido un excelente ejercicio de escritura, pero que, aunque tiene una protagonista muy interesante y pasajes muy bonitos, me ha parecido muy denso y me ha costado leérmelo. En este caso creo que no estábamos hechos el uno para el otro, ya que soy más de acción que de lirismo y tampoco soy muy amiga de la poesía.
El próximo lunes literario estará dedicado a... Desde que te fuiste de Morgan Matson.
La música del silencio es una novelita muy, muy corta ambientada en el mundo de Crónica del Asesino de reyes, cuyas dos primeras partes (El nombre del viento y El temor de un hombre sabio) me encantaron y aún sigo esperando esa última entrega para cerrar la trilogía. Desde aquí, le envío ánimos al señor Rothfuss para que se dé vida con el asunto ;P
Lo primero que debería señalar de La música del silencio es que se deben conocer las novelas anteriores, ya que se trata de un añadido, como si fuera un extra de un DVD. Lo segundo, que se trata de una novela muy rara.
Y es que La música del silencio nos sumerge de lleno en el mundo de Auri, esa curiosa chica que Kvothe conoce de forma fortuita en La Universidad y que vive en las entrañas de la misma, al margen del mundo. Bueno, pues en este libro podemos echarle un vistazo a la Subrealidad, el lugar donde Auri vive, su propio mundo, por decirlo de alguna manera. De hecho, sirve para explorar a Auri como personaje y el relato se adapta perfectamente a la curiosa figura que es Auri, por eso, como ya he dicho antes, se trata de una novela muy rara.
No sólo no tiene una trama propiamente dicha, sino que tampoco tiene diálogo o aparecen más personajes que acompañen a Auri. No, La música del silencio es sólo un vistazo a Auri y a su día a día, de ahí que no sea un libro para todo el mundo.
El propio Patrick Rothfuss, de hecho, lo señala en las notas de autor. En ese sentido, es una novela sin trampa ni cartón. Él mismo explica que lo escribió porque le apetecía y sin ninguna intención de publicarlo (más que nada porque no creía que nadie fuera a estar interesado en hacerlo), pero que a su entorno le encantó y que, al final, se decidieron a editarlo.
Y la verdad es que se trata de un experimento curioso. Es bastante original y la forma en la que está escrito se adapta perfectamente a Auri, lo que hace de La música del silencio algo único y muy diferente a Crónica del Asesino de reyes. Esta historia es más lírica, más preciosista y seguramente tenga un montón de metáforas y material que analizar para los expertos en literatura que le sacan punta a todo. Pero yo soy una lectora bastante más básica y si leo “había un río” pues considero que había un río y punto, no que eso signifique cualquier otra cosa. Por eso, La música del silencio no ha terminado de gustarme.
Sí que tiene partes que me gustaron, pero, en general, se me hizo un tanto pesado y no terminaba de conectar con la historia. Me resultaba muy sencillo perderme en la lectura y, para ser tan fino, me costó bastante terminarlo. Claro, no ayuda, por ejemplo, que durante todo un capítulo se explique cómo Auri hace jabón. Capítulo que se quedará en mi memoria de forma traumática junto a uno de Gargantúa y Pantagruel donde enumeran cosas con las que se limpiaron el culo. Os juro que en ninguno de los dos casos me lo he inventado.
Eso sí, hay que reconocerle el trabajo como escritor, ya que La música del silencio está muy bien escrito y resulta muy valiente que se hayan atrevido a editar algo así, una lectura que a muchos no les gustará. También tengo que señalar la delicadeza y el cariño con el que Patrick Rothfuss retrata a Auri, un personaje muy complejo que recuerda a personas aquejadas con trastornos obsesivo-compulsivos e incluso con cierto grado de autismo. No sólo es algo bonito, sino que se palpa el cariño que le tiene a Auri y cada palabra rebosa lo que él mismo denomina como “rara dulzura”.
Es decir, que La música del silencio me ha parecido un excelente ejercicio de escritura, pero que, aunque tiene una protagonista muy interesante y pasajes muy bonitos, me ha parecido muy denso y me ha costado leérmelo. En este caso creo que no estábamos hechos el uno para el otro, ya que soy más de acción que de lirismo y tampoco soy muy amiga de la poesía.
El próximo lunes literario estará dedicado a... Desde que te fuiste de Morgan Matson.
Etiquetas:
La música del silencio,
Libros,
Patrick Rothfuss
viernes, 9 de octubre de 2015
Corrientes del tiempo: Capítulo 7
Pues ya es viernes y, encima, un súper puente se avecina, así que, ¿qué mejor para celebrarlo que el nuevo capítulo de Corrientes del tiempo? Pues eso, que os traigo una nueva entrega. En este caso, el séptimo capítulo titulado Tania ante el espejo.
Tras todo lo que ha sucedido, Tania decide cambiar su actitud e intentar ayudar a los demás y la persona a la que, de momento puede ayudar, es precisamente a Rubén, que parece estar a punto de cometer un error que puede cambiar su vida por completo.
Capítulo centrado en Tania, que sé que no es vuestro personaje favorito, pero espero que os vaya gustando más a partir de ahora y, por supuesto, que el capítulo os haya gustado. Sé que es un poco de transición, pero es importante para el desarrollo del personaje, que necesitaba renacer de sus cenizas ;)
En dos semanas, más.
Próximamente: Me he convertido en muerte.
PD: Esta tarde me voy de viaje y estaré fuera durante el puente. Eso quiere decir que durante unos días no cambiaré la Frase inspiradora del día, pero os dejo una muy chula de la gran Irene Larra de El ministerio del tiempo. En cuanto a la reseña del lunes, todavía no sé si la subiré ese día por la tarde o, lo más seguro, la deje para el martes, pero a partir de ese día todo volverá a la normalidad. ¡Tened un buen puente! =D
Tras todo lo que ha sucedido, Tania decide cambiar su actitud e intentar ayudar a los demás y la persona a la que, de momento puede ayudar, es precisamente a Rubén, que parece estar a punto de cometer un error que puede cambiar su vida por completo.
Capítulo centrado en Tania, que sé que no es vuestro personaje favorito, pero espero que os vaya gustando más a partir de ahora y, por supuesto, que el capítulo os haya gustado. Sé que es un poco de transición, pero es importante para el desarrollo del personaje, que necesitaba renacer de sus cenizas ;)
En dos semanas, más.
Próximamente: Me he convertido en muerte.
PD: Esta tarde me voy de viaje y estaré fuera durante el puente. Eso quiere decir que durante unos días no cambiaré la Frase inspiradora del día, pero os dejo una muy chula de la gran Irene Larra de El ministerio del tiempo. En cuanto a la reseña del lunes, todavía no sé si la subiré ese día por la tarde o, lo más seguro, la deje para el martes, pero a partir de ese día todo volverá a la normalidad. ¡Tened un buen puente! =D
Etiquetas:
Corrientes del tiempo,
Cuatro damas,
Proyectos (no tan) épicos
miércoles, 7 de octubre de 2015
El regreso de Gafas de pasta
Hace ya unos cuantos años hubo una serie que me volvía loca, sobre todo porque... ¡era de superhéroes! Sí, antes de Oliver Queen, Barry Allen y los chicos de Shield, hubo una serie de gente con poderes que molaba cantidad: Heroes.
Heroes contaba la historia de varios personajes, que estaban diseminados por todo el planeta (la gran mayoría en Estados Unidos, cómo no) y que tenían poderes. Un japonés que viajaba a través del tiempo y del espacio, un hombre volador, una animadora que se curaba sola y muchos más. ¿Era perfecta? Pues no, para qué mentir, siempre había partes que era un auténtico coñazo: cada vez que Ali Larter salía, con cualquiera de sus personajes, era para echarse a dormir, al igual que Isaac y su novia.
Pero, bueno, en general molaba un montón y medio mundo estaba enganchado a ese mantra tan mítico que fue “save the cheerleader, save the world”. ¿El problema? Pues a su creador, Tim Kring (que tiene en su curriculum la maravillosa Crossing Jordan), el tema se le fue de las manos y pasó de una primera temporada maravillosa a una segunda muy floja (que, encima, se vio afectada por la famosa huelga de guionistas) y a una tercera que, directamente, era una puta mierda. Yo no soy de dejar series (hola, The vampire diaries), pero pasé de Heroes en su tercera temporada y me quedé tan pancha.
Por eso, cuando se anunció que la iban a resucitar para una miniserie (con posibilidades de renovar por una segunda temporada), pasé del tema... hasta que se anunció que Jack Coleman, es decir, mi adorado Gafas de pasta era el protagonista y que iba a salir Zachary Levi. Ahí ya estaba un poco jodida porque yo a Zachary Levi le amo con la fuerza de mil mares desde Chuck (en serio, ved Chuck porque es una serie cojonuda) y, claro, me llamaba la atención verlo de nuevo en la tele.
Total, que me puse a ver el episodio piloto de Heroes Reborn sin esperar nada (bueno, salvo disfrutar de lo sumamente guapo que es Zachary) y va y ese doble episodio me mola, al igual que el tercero que se emitió la semana pasada.
La verdad es que no sé si alguien que va completamente a ciegas se enterará de algo, aunque creo que sí, porque básicamente Heroes Reborn parte de cero. Sin embargo, sí que es cierto que tiran de algunos elementos conocidos. El protagonista, Noah Bennet, tuvo uno de los recorridos más interesantes de Heroes y la hija de la que se habla aquí era una de los personajes más carismáticos de la serie madre. También se mencionan a otros personajes míticos como Mohinder o Hiro, pero, vamos, creo que se puede entender todo bastante bien. De hecho, yo no tengo vistas la tercera y la cuarta temporadas de la serie original y me entero de todo sin problemas.
Heroes Reborn nos traslada a un mundo que vive las consecuencias de un atentado terrorista, supuestamente llevado a cabo por evos (la abreviatura de evolucionados, es decir, la gente con poderes), por lo que éstos tienen que esconderse para sobrevivir, lo que cada día es más difícil, ya que no sólo hay cazadores, sino que una corporación parece interesada en encontrar a Molly Walker (Francesca Eastwood) cuyo poder es encontrar a personas sólo con pensar en ellas.
En medio de esta situación, Noah intenta llevar una vida normal y superar la muerte de su hija Claire, que falleció en el atentado de Odessa. Sin embargo, Quentin Frady (Henry Zebrowski) acude a él por su pasado relacionado con los evos, lo que provoca que Noah se ponga a investigar y descubra que pidió que le borraran la memoria y que estaba tan decidido a no recordar que hasta le había pedido al responsable que le matase en caso de querer recuperar sus recuerdos. Dispuesto a saber por qué deseó eso y qué ocurrió realmente en Odessa (porque, al igual que Frady, sospecha que la versión oficial es una mentira), empieza a investigar y a buscar a Molly para que le ayude.
Por otro lado, Tommy (Robbie Kay) es un adolescente que puede hacer desaparecer cosas con solo tocarlas, intenta llevar una vida normal, aunque su condición de evo se lo pone muy difícil, sobre todo cuando los Collins irrumpen en su vida. Los Collins, Luke (Zachary Levi) y Joanne (Judith Shekoni), son un matrimonio que, tras perder a su hijo en Odessa, deciden exterminar a todos los evos.
Además, en Japón tenemos a Miko Otomo (Kiki Sukezane), cuyo padre ha desaparecido y la clave para encontrarlo parece estar en un videojuego en el que es capaz de entrar gracias a una katana, que su padre le dejó antes de desaparecer. En Los Angeles, está Carlos Gutierrez (Ryan Guzman), un antiguo soldado que, aunque no tiene poderes, se plantea el convertirse en un justiciero para ayudar a la gente.
Son muchos personajes, lo sé, pero una vez empiezas con la serie enseguida te aclaras de quién es cada uno. Además, al igual que ocurría en la serie madre, sus caminos se van cruzando a medida que sus historias avanzan. Eso sí, a diferencia de lo que ocurría en ésta, todos son interesantes, a pesar de que algunos parezcan más alejados como la parte de Miko y la de Carlos. Es todo un alivio ver que los guionistas han sido capaces de darnos una serie de personajes tan bien escritos, ya que una de las grandes debilidades de Heroes fue que nunca supieron añadir nuevos personajes. Intentaban continuamente el integrar personajes nuevos, pero siempre eran aburridos y ahostiables a más no poder.
De hecho, estoy particularmente fascinada por Luke Collins y no, no es porque sea el personaje de Zachary Levi, al cual ya he dejado claro cuanto amo. Lo que pasa es que es el único que no es claro. Vamos a ver, que me explique: Tommy tiene un papel muy claro, es un buen chico al cual persiguen, vale. Joanne también deja claro que es una cazadora de evos un tanto enloquecida y que disfruta con matarlos, pero en el caso de su marido es diferente. No parece disfrutar, de hecho intenta que no vayan a por Tommy y da la sensación de que se calla mil cosas o, al menos, a mí me parece que no está tan convencido de lo que hacen. Y luego, para complicarlo aún más, ocurre el pedazo de giro del tercer episodio, Under the mask y ya lo flipas del todo.
Vamos, que al ser el único que no tiene un rol definido, me parece el personaje impredecible y eso me mola mucho. Encima, también me alucina lo sumamente genial que está Zachary Levi, aunque en parte sea un poco traumático verlo tan alejado de su Chuck Bartowski.
Por lo demás, también me gusta mucho que sea un arco cerrado y que nos presenten una historia ya pensada. Otro de los problemas de la serie original fue como se les iba la pinza y como liaban la trama principal, la cual encima se les iba de las manos, en parte porque varios personajes estaban tan petados de poder (Peter Petrelli y Hiro, por ejemplo) que debía de ser difícil manejarlos. En este caso, tenemos un misterio muy interesante y que, encima, provoca que todos los evos vivan en tensión constante, una situación que está muy conseguida. En cierta manera, me recuerda a Días del futuro pasado, ese futuro apocalíptico de los cómics de la Patrulla-X, donde los Centinelas cazaban y mataban a los mutantes. Así es fácil meterse en la historia, sobre todo porque los héroes que la protagonizan interesan.
Es decir, que contra todo pronóstico Heroes Reborn está siendo una grata sorpresa. Es uno de los estrenos de este año que he decidido seguir semana a semana y también lo espero. De hecho, me muero por ver el cuarto episodio tras el final que se cascaron en el tercero.
Heroes contaba la historia de varios personajes, que estaban diseminados por todo el planeta (la gran mayoría en Estados Unidos, cómo no) y que tenían poderes. Un japonés que viajaba a través del tiempo y del espacio, un hombre volador, una animadora que se curaba sola y muchos más. ¿Era perfecta? Pues no, para qué mentir, siempre había partes que era un auténtico coñazo: cada vez que Ali Larter salía, con cualquiera de sus personajes, era para echarse a dormir, al igual que Isaac y su novia.
El reparto original de Heroes.
Pero, bueno, en general molaba un montón y medio mundo estaba enganchado a ese mantra tan mítico que fue “save the cheerleader, save the world”. ¿El problema? Pues a su creador, Tim Kring (que tiene en su curriculum la maravillosa Crossing Jordan), el tema se le fue de las manos y pasó de una primera temporada maravillosa a una segunda muy floja (que, encima, se vio afectada por la famosa huelga de guionistas) y a una tercera que, directamente, era una puta mierda. Yo no soy de dejar series (hola, The vampire diaries), pero pasé de Heroes en su tercera temporada y me quedé tan pancha.
Por eso, cuando se anunció que la iban a resucitar para una miniserie (con posibilidades de renovar por una segunda temporada), pasé del tema... hasta que se anunció que Jack Coleman, es decir, mi adorado Gafas de pasta era el protagonista y que iba a salir Zachary Levi. Ahí ya estaba un poco jodida porque yo a Zachary Levi le amo con la fuerza de mil mares desde Chuck (en serio, ved Chuck porque es una serie cojonuda) y, claro, me llamaba la atención verlo de nuevo en la tele.
Total, que me puse a ver el episodio piloto de Heroes Reborn sin esperar nada (bueno, salvo disfrutar de lo sumamente guapo que es Zachary) y va y ese doble episodio me mola, al igual que el tercero que se emitió la semana pasada.
El reparto actual de Heroes Reborn.
La verdad es que no sé si alguien que va completamente a ciegas se enterará de algo, aunque creo que sí, porque básicamente Heroes Reborn parte de cero. Sin embargo, sí que es cierto que tiran de algunos elementos conocidos. El protagonista, Noah Bennet, tuvo uno de los recorridos más interesantes de Heroes y la hija de la que se habla aquí era una de los personajes más carismáticos de la serie madre. También se mencionan a otros personajes míticos como Mohinder o Hiro, pero, vamos, creo que se puede entender todo bastante bien. De hecho, yo no tengo vistas la tercera y la cuarta temporadas de la serie original y me entero de todo sin problemas.
Heroes Reborn nos traslada a un mundo que vive las consecuencias de un atentado terrorista, supuestamente llevado a cabo por evos (la abreviatura de evolucionados, es decir, la gente con poderes), por lo que éstos tienen que esconderse para sobrevivir, lo que cada día es más difícil, ya que no sólo hay cazadores, sino que una corporación parece interesada en encontrar a Molly Walker (Francesca Eastwood) cuyo poder es encontrar a personas sólo con pensar en ellas.
En medio de esta situación, Noah intenta llevar una vida normal y superar la muerte de su hija Claire, que falleció en el atentado de Odessa. Sin embargo, Quentin Frady (Henry Zebrowski) acude a él por su pasado relacionado con los evos, lo que provoca que Noah se ponga a investigar y descubra que pidió que le borraran la memoria y que estaba tan decidido a no recordar que hasta le había pedido al responsable que le matase en caso de querer recuperar sus recuerdos. Dispuesto a saber por qué deseó eso y qué ocurrió realmente en Odessa (porque, al igual que Frady, sospecha que la versión oficial es una mentira), empieza a investigar y a buscar a Molly para que le ayude.
Por otro lado, Tommy (Robbie Kay) es un adolescente que puede hacer desaparecer cosas con solo tocarlas, intenta llevar una vida normal, aunque su condición de evo se lo pone muy difícil, sobre todo cuando los Collins irrumpen en su vida. Los Collins, Luke (Zachary Levi) y Joanne (Judith Shekoni), son un matrimonio que, tras perder a su hijo en Odessa, deciden exterminar a todos los evos.
Además, en Japón tenemos a Miko Otomo (Kiki Sukezane), cuyo padre ha desaparecido y la clave para encontrarlo parece estar en un videojuego en el que es capaz de entrar gracias a una katana, que su padre le dejó antes de desaparecer. En Los Angeles, está Carlos Gutierrez (Ryan Guzman), un antiguo soldado que, aunque no tiene poderes, se plantea el convertirse en un justiciero para ayudar a la gente.
Son muchos personajes, lo sé, pero una vez empiezas con la serie enseguida te aclaras de quién es cada uno. Además, al igual que ocurría en la serie madre, sus caminos se van cruzando a medida que sus historias avanzan. Eso sí, a diferencia de lo que ocurría en ésta, todos son interesantes, a pesar de que algunos parezcan más alejados como la parte de Miko y la de Carlos. Es todo un alivio ver que los guionistas han sido capaces de darnos una serie de personajes tan bien escritos, ya que una de las grandes debilidades de Heroes fue que nunca supieron añadir nuevos personajes. Intentaban continuamente el integrar personajes nuevos, pero siempre eran aburridos y ahostiables a más no poder.
Vamos, que al ser el único que no tiene un rol definido, me parece el personaje impredecible y eso me mola mucho. Encima, también me alucina lo sumamente genial que está Zachary Levi, aunque en parte sea un poco traumático verlo tan alejado de su Chuck Bartowski.
Por lo demás, también me gusta mucho que sea un arco cerrado y que nos presenten una historia ya pensada. Otro de los problemas de la serie original fue como se les iba la pinza y como liaban la trama principal, la cual encima se les iba de las manos, en parte porque varios personajes estaban tan petados de poder (Peter Petrelli y Hiro, por ejemplo) que debía de ser difícil manejarlos. En este caso, tenemos un misterio muy interesante y que, encima, provoca que todos los evos vivan en tensión constante, una situación que está muy conseguida. En cierta manera, me recuerda a Días del futuro pasado, ese futuro apocalíptico de los cómics de la Patrulla-X, donde los Centinelas cazaban y mataban a los mutantes. Así es fácil meterse en la historia, sobre todo porque los héroes que la protagonizan interesan.
Es decir, que contra todo pronóstico Heroes Reborn está siendo una grata sorpresa. Es uno de los estrenos de este año que he decidido seguir semana a semana y también lo espero. De hecho, me muero por ver el cuarto episodio tras el final que se cascaron en el tercero.
lunes, 5 de octubre de 2015
El misterioso Sr. Brown
Por si a estas alturas no lo sabéis, os diré que mi padre es un ávido lector y coleccionador de libros, de ahí que haya salido como he salido. Total, que como de vez en cuando me da por leer clásicos, para ir variando y tal y recurro a su biblioteca. Esta vez opté por una de mis ídolas literarias personales: Agatha Christie. Además, aprovechando que la BBC está haciendo series basadas en sus novelas, me decanté por El misterioso Sr. Brown (en inglés The secret adversary) donde se introducían a los Beresford, de los cuales conocía su existencia, pero nunca los había leído.
La verdad era que iba completamente a ciegas porque en la edición de las novelas que tiene mi padre de Agatha Christie no hay una sinopsis en ningún lado. Por eso me sorprendió encontrarme con una historia de espías como la que leí. Pero vayamos en orden, es decir: ¿de qué trata El misterioso Sr. Brown?
Después de que la Primera Guerra Mundial haya terminado y la normalidad se haya instalado en Londres, Tuppence Cowley se reencuentra con un viejo amigo suyo, Tommy Beresford. Ambos están en la misma situación: no encuentran trabajo y se están quedando sin dinero, así que a Tuppence se le ocurre fundar una sociedad de aventureros con él, así que ponen un anuncio en el periódico para dejar claro que, por un buen precio, resolverán cualquier situación que les encarguen.
La conversación es escuchada por un hombre, que acaba siguiendo a Tuppence para encargarle un trabajo de espionaje. Tuppence, que no se fía de él, decide dar otro nombre en lugar del suyo y elige Jane Finn, un nombre que previamente Tommy había escuchado y le había chocado. El hombre reacciona de forma extraña, pero aún así la cita al día siguiente. Sin embargo, cuando Tuppence acude a la cita descubre que el hombre ha desaparecido y que, de hecho, todo el mundo está buscando a Jane Finn, incluido una misteriosa figura llamada Sr. Brown que parece no tener buenas intenciones, todo lo contrario. Tuppence y Tommy, entonces, deciden buscar a Jane Finn y resolver el misterio en torno a ella.
Básicamente ese es el punto de partida y no me voy a explayar más, ya que lo mejor de esta novela es como Agatha Christie lleva la investigación. No sólo dejan de suceder cosas continuamente, sino que la buena mujer te manipula como quieres y acabas sospechando hasta del apuntador si es necesario.
El misterioso Sr. Brown es una novela distinta a las que había leído de Agatha Christie, ya que más que resolver un asesinato, se trata de un juego de espías en el que resolver varias incógnitas, siendo la más importante la identidad del Sr. Brown que da título a la novela. Aquí no te puedes fiar de nadie, sólo de nuestros dos protagonistas, lo que hace que estés continuamente preocupado por ellos. Por todo eso, resulta una novela de lo más entretenida y, encima, engancha como pocas. Es muy difícil dejar de leer, en parte porque quieres respuestas, en parte porque tanto Tuppence como Tommy parecen turnarse para meterse en líos.
Y ese es otro de los aspectos diferentes de la novela, sus protagonistas. Acostumbrada a Poirot, Tuppence y Tommy han resultado ser un soplo de aire fresco. Ambos son jóvenes, les encanta conseguir dinero y son tan diferentes que hacen un gran equipo: mientras que Tuppence es más echada para adelante, intuitiva y apenas se para a pensar en lo que hace, Tommy es el sensato y el que piensa con frialdad en caso de ser necesario. Además, los dos son muy inteligentes y, curiosamente, es Tuppence la que adopta el rol de líder. Digo lo de “curiosamente” por la época en la que fue escrito, ya que me pareció genial y romper un tópico que fuera ella la que, a pesar de ser insensatamente impulsa, sea el motor de la investigación continuamente.
En esta novela, además, Tuppence y Tommy se reencuentran y empieza a surgir entre ellos una tensión sexual que Agatha Christie acaba resolviendo al final de la novela. Yo sabía que acababan juntos (sabía que, de hecho, en las siguientes entregas de sus aventuras están casados), pero aún así ha molado ver cómo interactuaban y se iban preocupando el uno por el otro constantemente.
Me quedaría hablar del estilo de Agatha Christie, pero esta mujer es una grande de la literatura. Es efectivo, claro y sencillo, pero al mismo tiempo es muy particular. Personalmente creo que dice muchísimo de Agatha Christie como autora que tanto tiempo después su estilo sea tan atrayente y tan fácil de leer. Además, como ya he dicho antes, lleva la trama magistralmente, pues no sólo es entretenida, sino que está llena de giros, pero en ningún momento engaña al lector o resulta complicado entender qué está sucediendo.
Para acabar con la reseña, me queda comentar dos curiosidades. Por un lado, que la BBC ha adaptado El misterioso Sr. Brown en la serie titulada Partners in crime, la cual recomiendo muy mucho porque está genial. Este caso ocupa tres episodios y los tres siguientes tratan de otro misterio diferente. Evidentemente hay ciertas diferencias, pero es una serie muy simpática, los Beresford molan muchísimo y las series británicas tienen ese encanto tan especial. Por otro lado, he de decir que la edición que yo leí es tan vieja que no he encontrado la portada y que, de hecho, a Tuppence la llaman Penike, lo que me parece horrible, así que en la reseña he utilizado su nombre inglés.
El próximo lunes literario estará dedicado a... La música del silencio de Patrick Rothfuss.
La verdad era que iba completamente a ciegas porque en la edición de las novelas que tiene mi padre de Agatha Christie no hay una sinopsis en ningún lado. Por eso me sorprendió encontrarme con una historia de espías como la que leí. Pero vayamos en orden, es decir: ¿de qué trata El misterioso Sr. Brown?
Después de que la Primera Guerra Mundial haya terminado y la normalidad se haya instalado en Londres, Tuppence Cowley se reencuentra con un viejo amigo suyo, Tommy Beresford. Ambos están en la misma situación: no encuentran trabajo y se están quedando sin dinero, así que a Tuppence se le ocurre fundar una sociedad de aventureros con él, así que ponen un anuncio en el periódico para dejar claro que, por un buen precio, resolverán cualquier situación que les encarguen.
La conversación es escuchada por un hombre, que acaba siguiendo a Tuppence para encargarle un trabajo de espionaje. Tuppence, que no se fía de él, decide dar otro nombre en lugar del suyo y elige Jane Finn, un nombre que previamente Tommy había escuchado y le había chocado. El hombre reacciona de forma extraña, pero aún así la cita al día siguiente. Sin embargo, cuando Tuppence acude a la cita descubre que el hombre ha desaparecido y que, de hecho, todo el mundo está buscando a Jane Finn, incluido una misteriosa figura llamada Sr. Brown que parece no tener buenas intenciones, todo lo contrario. Tuppence y Tommy, entonces, deciden buscar a Jane Finn y resolver el misterio en torno a ella.
Básicamente ese es el punto de partida y no me voy a explayar más, ya que lo mejor de esta novela es como Agatha Christie lleva la investigación. No sólo dejan de suceder cosas continuamente, sino que la buena mujer te manipula como quieres y acabas sospechando hasta del apuntador si es necesario.
El misterioso Sr. Brown es una novela distinta a las que había leído de Agatha Christie, ya que más que resolver un asesinato, se trata de un juego de espías en el que resolver varias incógnitas, siendo la más importante la identidad del Sr. Brown que da título a la novela. Aquí no te puedes fiar de nadie, sólo de nuestros dos protagonistas, lo que hace que estés continuamente preocupado por ellos. Por todo eso, resulta una novela de lo más entretenida y, encima, engancha como pocas. Es muy difícil dejar de leer, en parte porque quieres respuestas, en parte porque tanto Tuppence como Tommy parecen turnarse para meterse en líos.
Y ese es otro de los aspectos diferentes de la novela, sus protagonistas. Acostumbrada a Poirot, Tuppence y Tommy han resultado ser un soplo de aire fresco. Ambos son jóvenes, les encanta conseguir dinero y son tan diferentes que hacen un gran equipo: mientras que Tuppence es más echada para adelante, intuitiva y apenas se para a pensar en lo que hace, Tommy es el sensato y el que piensa con frialdad en caso de ser necesario. Además, los dos son muy inteligentes y, curiosamente, es Tuppence la que adopta el rol de líder. Digo lo de “curiosamente” por la época en la que fue escrito, ya que me pareció genial y romper un tópico que fuera ella la que, a pesar de ser insensatamente impulsa, sea el motor de la investigación continuamente.
En esta novela, además, Tuppence y Tommy se reencuentran y empieza a surgir entre ellos una tensión sexual que Agatha Christie acaba resolviendo al final de la novela. Yo sabía que acababan juntos (sabía que, de hecho, en las siguientes entregas de sus aventuras están casados), pero aún así ha molado ver cómo interactuaban y se iban preocupando el uno por el otro constantemente.
Me quedaría hablar del estilo de Agatha Christie, pero esta mujer es una grande de la literatura. Es efectivo, claro y sencillo, pero al mismo tiempo es muy particular. Personalmente creo que dice muchísimo de Agatha Christie como autora que tanto tiempo después su estilo sea tan atrayente y tan fácil de leer. Además, como ya he dicho antes, lleva la trama magistralmente, pues no sólo es entretenida, sino que está llena de giros, pero en ningún momento engaña al lector o resulta complicado entender qué está sucediendo.
Para acabar con la reseña, me queda comentar dos curiosidades. Por un lado, que la BBC ha adaptado El misterioso Sr. Brown en la serie titulada Partners in crime, la cual recomiendo muy mucho porque está genial. Este caso ocupa tres episodios y los tres siguientes tratan de otro misterio diferente. Evidentemente hay ciertas diferencias, pero es una serie muy simpática, los Beresford molan muchísimo y las series británicas tienen ese encanto tan especial. Por otro lado, he de decir que la edición que yo leí es tan vieja que no he encontrado la portada y que, de hecho, a Tuppence la llaman Penike, lo que me parece horrible, así que en la reseña he utilizado su nombre inglés.
El próximo lunes literario estará dedicado a... La música del silencio de Patrick Rothfuss.
Etiquetas:
Agatha Christie,
El misterioso Sr. Brown,
Libros
jueves, 1 de octubre de 2015
Frases inspiradoras del mes: Septiembre 2015
Hoy comienza octubre (y mañana empiezo la escuela de idiomas, que ya hace falta ser mala gente para que empiece un viernes, pero bueno) y como siempre, por estos lares se le recibe con la sección Frases inspiradoras del mes. Además, en septiembre participasteis un montón, así que: ¡muchísimas gracias a todos los que enviasteis frases! =D Y, nada, como siempre las azules son las mías y las rosas las que habéis enviado vosotros.
"- Señora Queen, bienvenida de vuelta a la empresa... Se ve fabulosa, en serio, mejor que nunca. ¿Se hizo algo en el pelo?
- Sí, me lo lavé sin que ocho mujeres y un guardia me observaran.
- ¿Está bien si me río? Porque se me ordenó que no dijera nada acerca del tiempo que pasó en la cárcel para evitar conversaciones extrañas." Felicity Smoak y Moira Queen en Arrow cortesía de Noelia.
"–¿Por qué no hay ninguno de los suyos aquí? –preguntó Celaena.
–Los guardias no sirven de nada en una biblioteca.
¡Qué equivocado estaba! Las bibliotecas estaban llenas de ideas, quizás las armas más peligrosas y poderosas de todas." Trono de cristal de Sarah J. Maas.
"Habló Sor Bikini, que el otro día quería casarse con Jesucristo." Leonor Gómez en Amar es para siempre.
"- ¿Cuántos años tienes?
- Los suficientes para haber acabado un matrimonio y no terminar en un manicomio." Patrizio “Pat” Solitano Jr. y Tiffany Maxwell en El lado bueno de las cosas.
"¿Se acuerda de esos patos que hay siempre nadando ahí? Sobre todo en primavera. ¿Sabe usted por casualidad dónde van en invierno?" Holden Caufield en El guardián entre el centeno de J. D. Salinger cortesía de Carol.
"- Te repito que esa mujer no es de fiar.
- ¿Te refieres a tu tía? ¿Por qué crees eso?
- Porque es rarísimo e insólito que ella esté aquí. Y porque se me da bien calar a la gente.
- Lo dice la que accedió a casarse con Hans diez minutos después de conocerle.
- Yo era joven e ingenua.
- Después me conociste a mí.
- Más joven." Anna y Kristoff en Once upon a time (Érase una vez).
"En su cara se dibuja una media sonrisa. Si nunca lo hubiera visto sonreír, diría que está contento. Lo triste es que me he acabado acostumbrando a esa sonrisa falsa. Me he acostumbrado a esperar deseosa a que aparezca la de verdad, sin darme cuenta de que quizá debería haberme esforzado más en buscarla de nuevo." Kate "Puck" Connolly (narradora) en Las carreras de Escorpio de Maggie Stiefvater.
"Me da yuyu que no haya nombre para el servicio secreto chino." Richmond Valentine en Kingsman. Servicio secreto (película).
"¿No sería genial que pudiéramos meter las almas de la gente a la que odiamos en la consola, dispararles y luego bailar sobre sus tumbas?" Jaden en Aquerón de Sherrilyn Kenyon cortesía de Xymeeforyou.
"Henry, espera... ¿Me das un último primer beso?" Lucy Whitmore en 50 primeras citas.
"- Los varones tienen preferencia.
- ¿Por qué? ¿Qué dios lo ha decidido? Yo soy la heredera de mi padre. ¿Tengo que renunciar a mis derechos en beneficio de mis hermanos?" Ser Arys Oakheart y Arianne Martell en Canción de hielo y fuego IV. Festín de cuervos de George R. R. Martin.
"- Oye, Sofía, hasta ahora todo está yendo muy bien: le gusta el aspecto, la música que escogí, mi forma de cantar...
- No importa lo que ocurra. Eres una guerrera. Y es matar o morir y tienes que ganar.
- Eh... ¿Estás viendo Los juegos del hambre otra vez?
- No se ve Los juegos del hambre, se estudian." Gabi Diamond y Sofía Rodríguez en Young and hungry.
"You can ask the universe for all the signs you want, but ultimately, we see what we want to see when we're ready to see it." Ted Mosby en Cómo conocí a vuestra madre (How I met your mother) cortesía de Hikari.
"- Amar significa no tener que decir nunca "lo siento".
- Es lo más tonto que he oído nunca." Judy Maxwell y Howard Bannister en ¿Qué me pasa, doctor?
"No puedo estar con ella. Y si no puedo estar con ella, me da lo mismo dónde estoy. Puedo estar contigo, porque si al menos ella se entera de que intenta protegerte, se sentirá feliz." Jace Wayland en Cazadores de sombras IV. Ciudad de los ángeles caídos de Cassandra Clare.
"- ¿Quién llama?
- Servicio de habitaciones.
- ¿Qué es eso de servicio de habitaciones?
- Lo que me sale de los cojones. A ver si vais a ser el único que puede hablar en verso." Félix Lope de Vega y Julián Martínez en El ministerio del tiempo.
"Me llamo Landon Carter y tengo diecisiete años. Esta es mi historia. Prometo que no omitiré ningún detalle. Primero sonreirás. Después llorarás. Que conste que te he avisado." Landon Carter (narrador) en Un paseo para recordar de Nicholas Sparks cortesía de Noelia.
"El coraje no es la ausencia de miedo, sino el considerar que hay algo más importante que el miedo. Puede que los valientes no vivan eternamente, pero los cautelosos no viven en absoluto. A partir de ahora viajarás por un camino entre la persona que crees que eres y la que podrías ser. La clave es dejarte llevar durante ese viaje." Mia Thermopolis en Princesa por sorpresa.
"Si encontrara el amor de mi vida, no me quedaría plantado como un idiota susurrando en el jardín, sino que me la llevaría de ese maldito balcón y zanjaría el asunto." Charlie Wyman en Cartas a Julieta.
"El amor, en cambio, es cuando no respiras, cuando es absurdo, cuando echas de menos, cuando es bonito aunque esté desafinado, cuando es locura... Cuando sólo de pensar en verla con otro cruzarías a nado el océano." Tengo ganas de ti de Federico Moccia.
"- ¿Qué estás haciendo?
- No estoy haciendo nada, Danny. Esto es un sueño.
- ¿Estás rebuscando entre mis cosas?
- Sí... pero sólo en el sueño, ¿recuerdas? Es un sueño, estás soñando.
- ¿Por qué iba a soñar que rebuscas entre mis cosas?
- No lo sé, Danny, ¿vale? Es tu sueño, asume la responsabilidad." Danny Mahealani y Stiles Stilinski en Teen Wolf (serie) cortesía de Noelia.
"- Has pronunciado su nombre. Eres muy valiente, o muy insensato.
- Temer un nombre sólo incrementa el temor de lo nombrado." Lucius Malfoy y Hermione Granger en Harry Potter y la cámara secreta (película).
"Hay muchas formas de conocer a una persona. Comerte el cerebro de su novio muerto es uno de los métodos menos ortodoxos, pero..." R en Memorias de un zombie adolescente (película).
"Una de las primeras cosas que aprendí en mi edad adulta fue que los hechos y los conocimientos no sirven de nada a quienes están sojuzgados por una buena dosis de prejuicios y temores." Anna Kronberg (narradora) en La sonrisa del diablo (Los crímenes de Kronberg 1) de Annelie Wendeberg.
"- ¿Cómo te llamas?
- Haley.
- No me gusta ese nombre... Vamos a llamarte... Brooke." Brooke Davis y Haley James en One Tree Hill cortesía de Noelia.
"Mi teoría es que esos momentos impactantes, esos destellos que ponen patas arriba nuestras vidas, son los que acaban definiendo quiénes somos. La cuestión es que cada uno de nosotros es la suma de todos los momentos que hemos experimentado con todas las personas que hemos conocido. Un momento de amor total, físico, mental y de cualquier otro tipo de amor. Pues ésa es mi teoría, que esos momentos impactantes definen quiénes somos. Lo que nunca me había planteado es: ¿y si algún día no recuerdas ninguno de ellos?" Leo Collins en Todos los días de mi vida.
"- Bueno, Chuck, ya vale. ¡Vete! Intentaré desactivarla.
- No. No pienso irme.
- Vete. Es una orden.
- ¡No me voy!
- ¡He dicho que te vayas!
- ¡Oh, ya veo! ¡Vas a dispararme para evitar que vuele por los aires! ¡Es un buen plan!" Sarah Walker y Chuck Bartowski en Chuck.
"- Pero ya le he dicho que soy un hombre testarudo, difícil de persuadir.
- Y yo soy una mujer testaruda, incapaz de ceder. Además soy de hielo, nada me excita.
- Yo soy de fuego, que derrite el hielo." Edward Fairfax Rochester y Jane Eyre en Jane Eyre de Charlotte Brönte.
"- Vosotros matasteis a mi abuelo. Los Grimm quemásteis su granja, le cortasteis la cabeza, las manos y los pies. Vale, quizás lo tenía merecido por algunas de las cosas que hizo. Pero si mis padres pudieran verme, quieto tan cerca de ti, sin vengar a la familia... No me invitarán más en Navidades. Te lo aseguro.
- Inténtalo, Blutbad." Monroe y Marie Kessler en Grimm.
Y como en cada entrada de esta sección, esperar que os hayan gustado y recordaros que, si lo deseáis, podéis participar y que, de hecho, estamos encantadas con que nos mandéis vuestras citas favoritas ^^ Para participar, simplemente tenéis que hacernos llegar la frase inspiradora en cuestión (junto a la procedencia de la misma) a través de uno de estos medios:
A) Dejarla a modo de comentario en cualquiera de las entradas de Frases inspiradoras del mes.
B) Enviarla a nuestro correo: epic.us.blog@gmail.com
C) Dejarla en el muro de nuestra página de feisbuk y, de paso, si os apetece y eso, regalarnos algún like ;P
"- Señora Queen, bienvenida de vuelta a la empresa... Se ve fabulosa, en serio, mejor que nunca. ¿Se hizo algo en el pelo?
- Sí, me lo lavé sin que ocho mujeres y un guardia me observaran.
- ¿Está bien si me río? Porque se me ordenó que no dijera nada acerca del tiempo que pasó en la cárcel para evitar conversaciones extrañas." Felicity Smoak y Moira Queen en Arrow cortesía de Noelia.
"–¿Por qué no hay ninguno de los suyos aquí? –preguntó Celaena.
–Los guardias no sirven de nada en una biblioteca.
¡Qué equivocado estaba! Las bibliotecas estaban llenas de ideas, quizás las armas más peligrosas y poderosas de todas." Trono de cristal de Sarah J. Maas.
"Habló Sor Bikini, que el otro día quería casarse con Jesucristo." Leonor Gómez en Amar es para siempre.
"- ¿Cuántos años tienes?
- Los suficientes para haber acabado un matrimonio y no terminar en un manicomio." Patrizio “Pat” Solitano Jr. y Tiffany Maxwell en El lado bueno de las cosas.
"¿Se acuerda de esos patos que hay siempre nadando ahí? Sobre todo en primavera. ¿Sabe usted por casualidad dónde van en invierno?" Holden Caufield en El guardián entre el centeno de J. D. Salinger cortesía de Carol.
"- Te repito que esa mujer no es de fiar.
- ¿Te refieres a tu tía? ¿Por qué crees eso?
- Porque es rarísimo e insólito que ella esté aquí. Y porque se me da bien calar a la gente.
- Lo dice la que accedió a casarse con Hans diez minutos después de conocerle.
- Yo era joven e ingenua.
- Después me conociste a mí.
- Más joven." Anna y Kristoff en Once upon a time (Érase una vez).
"En su cara se dibuja una media sonrisa. Si nunca lo hubiera visto sonreír, diría que está contento. Lo triste es que me he acabado acostumbrando a esa sonrisa falsa. Me he acostumbrado a esperar deseosa a que aparezca la de verdad, sin darme cuenta de que quizá debería haberme esforzado más en buscarla de nuevo." Kate "Puck" Connolly (narradora) en Las carreras de Escorpio de Maggie Stiefvater.
"Me da yuyu que no haya nombre para el servicio secreto chino." Richmond Valentine en Kingsman. Servicio secreto (película).
"¿No sería genial que pudiéramos meter las almas de la gente a la que odiamos en la consola, dispararles y luego bailar sobre sus tumbas?" Jaden en Aquerón de Sherrilyn Kenyon cortesía de Xymeeforyou.
"Henry, espera... ¿Me das un último primer beso?" Lucy Whitmore en 50 primeras citas.
"- Los varones tienen preferencia.
- ¿Por qué? ¿Qué dios lo ha decidido? Yo soy la heredera de mi padre. ¿Tengo que renunciar a mis derechos en beneficio de mis hermanos?" Ser Arys Oakheart y Arianne Martell en Canción de hielo y fuego IV. Festín de cuervos de George R. R. Martin.
"- Oye, Sofía, hasta ahora todo está yendo muy bien: le gusta el aspecto, la música que escogí, mi forma de cantar...
- No importa lo que ocurra. Eres una guerrera. Y es matar o morir y tienes que ganar.
- Eh... ¿Estás viendo Los juegos del hambre otra vez?
- No se ve Los juegos del hambre, se estudian." Gabi Diamond y Sofía Rodríguez en Young and hungry.
"You can ask the universe for all the signs you want, but ultimately, we see what we want to see when we're ready to see it." Ted Mosby en Cómo conocí a vuestra madre (How I met your mother) cortesía de Hikari.
"- Amar significa no tener que decir nunca "lo siento".
- Es lo más tonto que he oído nunca." Judy Maxwell y Howard Bannister en ¿Qué me pasa, doctor?
"No puedo estar con ella. Y si no puedo estar con ella, me da lo mismo dónde estoy. Puedo estar contigo, porque si al menos ella se entera de que intenta protegerte, se sentirá feliz." Jace Wayland en Cazadores de sombras IV. Ciudad de los ángeles caídos de Cassandra Clare.
"- ¿Quién llama?
- Servicio de habitaciones.
- ¿Qué es eso de servicio de habitaciones?
- Lo que me sale de los cojones. A ver si vais a ser el único que puede hablar en verso." Félix Lope de Vega y Julián Martínez en El ministerio del tiempo.
"Me llamo Landon Carter y tengo diecisiete años. Esta es mi historia. Prometo que no omitiré ningún detalle. Primero sonreirás. Después llorarás. Que conste que te he avisado." Landon Carter (narrador) en Un paseo para recordar de Nicholas Sparks cortesía de Noelia.
"El coraje no es la ausencia de miedo, sino el considerar que hay algo más importante que el miedo. Puede que los valientes no vivan eternamente, pero los cautelosos no viven en absoluto. A partir de ahora viajarás por un camino entre la persona que crees que eres y la que podrías ser. La clave es dejarte llevar durante ese viaje." Mia Thermopolis en Princesa por sorpresa.
"Si encontrara el amor de mi vida, no me quedaría plantado como un idiota susurrando en el jardín, sino que me la llevaría de ese maldito balcón y zanjaría el asunto." Charlie Wyman en Cartas a Julieta.
"El amor, en cambio, es cuando no respiras, cuando es absurdo, cuando echas de menos, cuando es bonito aunque esté desafinado, cuando es locura... Cuando sólo de pensar en verla con otro cruzarías a nado el océano." Tengo ganas de ti de Federico Moccia.
"- ¿Qué estás haciendo?
- No estoy haciendo nada, Danny. Esto es un sueño.
- ¿Estás rebuscando entre mis cosas?
- Sí... pero sólo en el sueño, ¿recuerdas? Es un sueño, estás soñando.
- ¿Por qué iba a soñar que rebuscas entre mis cosas?
- No lo sé, Danny, ¿vale? Es tu sueño, asume la responsabilidad." Danny Mahealani y Stiles Stilinski en Teen Wolf (serie) cortesía de Noelia.
"- Has pronunciado su nombre. Eres muy valiente, o muy insensato.
- Temer un nombre sólo incrementa el temor de lo nombrado." Lucius Malfoy y Hermione Granger en Harry Potter y la cámara secreta (película).
"Hay muchas formas de conocer a una persona. Comerte el cerebro de su novio muerto es uno de los métodos menos ortodoxos, pero..." R en Memorias de un zombie adolescente (película).
"Una de las primeras cosas que aprendí en mi edad adulta fue que los hechos y los conocimientos no sirven de nada a quienes están sojuzgados por una buena dosis de prejuicios y temores." Anna Kronberg (narradora) en La sonrisa del diablo (Los crímenes de Kronberg 1) de Annelie Wendeberg.
"- ¿Cómo te llamas?
- Haley.
- No me gusta ese nombre... Vamos a llamarte... Brooke." Brooke Davis y Haley James en One Tree Hill cortesía de Noelia.
"Mi teoría es que esos momentos impactantes, esos destellos que ponen patas arriba nuestras vidas, son los que acaban definiendo quiénes somos. La cuestión es que cada uno de nosotros es la suma de todos los momentos que hemos experimentado con todas las personas que hemos conocido. Un momento de amor total, físico, mental y de cualquier otro tipo de amor. Pues ésa es mi teoría, que esos momentos impactantes definen quiénes somos. Lo que nunca me había planteado es: ¿y si algún día no recuerdas ninguno de ellos?" Leo Collins en Todos los días de mi vida.
"- Bueno, Chuck, ya vale. ¡Vete! Intentaré desactivarla.
- No. No pienso irme.
- Vete. Es una orden.
- ¡No me voy!
- ¡He dicho que te vayas!
- ¡Oh, ya veo! ¡Vas a dispararme para evitar que vuele por los aires! ¡Es un buen plan!" Sarah Walker y Chuck Bartowski en Chuck.
"- Pero ya le he dicho que soy un hombre testarudo, difícil de persuadir.
- Y yo soy una mujer testaruda, incapaz de ceder. Además soy de hielo, nada me excita.
- Yo soy de fuego, que derrite el hielo." Edward Fairfax Rochester y Jane Eyre en Jane Eyre de Charlotte Brönte.
"- Vosotros matasteis a mi abuelo. Los Grimm quemásteis su granja, le cortasteis la cabeza, las manos y los pies. Vale, quizás lo tenía merecido por algunas de las cosas que hizo. Pero si mis padres pudieran verme, quieto tan cerca de ti, sin vengar a la familia... No me invitarán más en Navidades. Te lo aseguro.
- Inténtalo, Blutbad." Monroe y Marie Kessler en Grimm.
Y como en cada entrada de esta sección, esperar que os hayan gustado y recordaros que, si lo deseáis, podéis participar y que, de hecho, estamos encantadas con que nos mandéis vuestras citas favoritas ^^ Para participar, simplemente tenéis que hacernos llegar la frase inspiradora en cuestión (junto a la procedencia de la misma) a través de uno de estos medios:
A) Dejarla a modo de comentario en cualquiera de las entradas de Frases inspiradoras del mes.
B) Enviarla a nuestro correo: epic.us.blog@gmail.com
C) Dejarla en el muro de nuestra página de feisbuk y, de paso, si os apetece y eso, regalarnos algún like ;P
Suscribirse a:
Entradas (Atom)












