sábado, 16 de junio de 2012

El desencanto de Valleperdido

Llevo catorce episodios evitando hablar del tema, pero creo que ha llegado el momento de comentar lo que ha dado de sí la tercera temporada de Los protegidos.

En primer lugar, decir que es una serie a la que le tengo cariño: me gustan mucho los actores, casi todos los personajes, los guionistas tienen unos detalles muy bonitos y, en general, controlan bastante su mitología (si olvidamos la edad cambiante de Blanca ;P). En segundo lugar, si la primera temporada me encantó, la segunda superó mis expectativas y me gustó todavía más.

Aclarado eso, voy a decir algo que, a lo mejor, provoca que me caiga una lluvia de piedras: a mí la tercera temporada me ha decepcionado mucho, muchísimo. Tras un primer episodio que sí que me gustó por completo, en el que despedíamos a Jimena, y un segundo de transición, la serie entró en un bucle decadente del que no consiguió salir.

Ojo, no creo que se deba a la ausencia de Jimena, de hecho el personaje de Julia ha sido de las cosas que más me han gustado. Que sí, que estaba sustituyendo a Jimena, pero tenía su propia personalidad y creo que con su dulzura logró quitarse el sambenito de "sustituta" y, al final, me conquistó más de lo que Jimena lo hizo jamás. De hecho, me sorprende que haya gente que la odie porque... ¿Cómo narices se puede odiar a Marta Torné?

The cutest thing ever :3

Para mí, lo que le ha fallado a esta temporada ha sido una brutal ausencia de coherencia y lógica; no ha sido raro encontrarse WTF? a mansalva en cada episodio.

Por ejemplo, aunque nos explicaron el origen de los poderes (y la trama moló, sobre todo por ver ese primer encuentro entre Culebra y su ratona), no se molestaron en explicar ni el origen de Madre y Padre, ni por qué ansiaban tanto hacerse con todos los niños con poderes. ¿De verdad es mejor tener a Lucas desmemoriado y tontito que dejarlo en su casa tranquilito? ¿Y por qué conocen Madre y Padre la existencia de los niños con poderes?

Pero es que los agujeros argumentales no acaban ahí: se supone que los poderes surgen a partir de la savia de la planta mágica, cuyo único ejemplar tenía Ana. Vale, perfecto, pero... ¿Entonces cómo acabó Leo con poderes, qué cultivaba Humberto? O, por ejemplo, Dorita lleva años con una organización ultra secreta denominada Los protegidos donde, aunque suene redundante, protege a los niños con poderes (salvo a los Castillo, que les ha costado un año protegerles). De nuevo, perfecto. El problema viene cuando, sin venir a cuento o sin explicación, aparece Madre y se hace con ella sin que ni siquiera lo veamos.

Y es que en esta temporada han abusado del Deux ex machina, vamos, de las respuestas venidas del cielo sin ningún tipo de lógica. Véase: tenéis que quedaros en Valleperdido porque es más seguro. Fin. No nos dan más explicación, ¿por qué es tan seguro Valleperdido cuando Madre está ahí (sin contar a Padre que les puteó bien) y Julia y Dorita lo saben? De hecho, es que resulta absurdo no, lo siguiente, el que Julia se calle la verdad (o el hecho de que Martín y Michelle son malos) aún cuando Lucas y Sandra saben todo y Mario la está echando de casa por sospechar que es mala.

Madre más reina malvada de Once upon a time que nunca.

Y ya no son sólo las lagunas, sino que, a excepción de Sandra y Julia, el resto de personajes no ha tenido un propósito claro: Culebra sin Leo se perdió en una chorrada de relación con Michelle que no le pegaba, Lucas se ha dedicado a ser la comparsa primero de Rosa y luego de Sandra, los niños de adorno y Mario se ha pasado la temporada entera martirizando a Julia.

De hecho, tampoco me gustó el trato a algunos personajes. Mario, por ejemplo, siempre ha sido un exagerado y un poco agonías, pero nunca ha sido insoportable y en su trato con Julia daban ganas de abofetearle. Y, vale que la marcha de Jimena y las hostias varias que ha ido recibiendo, le hayan endurecido, pero llegó un momento en que su comportamiento no tenía explicación.

Sin contar a los malos (que, más bien, no tenían personalidad) el ejemplo más claro son Sandra y Culebra. Con tal de mantener la relación imposible, les hicieron dar más vueltas que a un tiovivo y, una vez más, la damnificada fue Sandra que se ganó más de un tomatazo.

Y es que, aunque han intentado que Sandra se luciera, han acabado volviéndola aún más insoportable. Tras la segunda temporada parecía imposible, pero no, qué va, lo lograron. Cierto es que, por un lado, la animadversión hacia Julia no pudo ser más fingida y peor hilada (que sí, que tenía que seguir a Julia para encontrar Los protegidos, pero podrían haberlo hecho mejor) y, por otro, estuvo de un porculero total con Culebra, algo que desesperaba y cansaba a partes iguales.

Al final me la traían un poco al pairo, pero la foto es muy bonita.

Además, otro de los grandes problemas que le he visto a esta temporada es la falta de encanto. Sí, han tenido escenas que han logrado emocionar, pero en general da la sensación de que han perdido ese toque tan bonito que tenían. ¿Dónde quedó la ternura? ¿Y el sentido del humor?

Pues alejado de los Castillo, demasiado dramáticos y redundantes, y centrado en el mini-spin off que se han montado: los Ruano.

Tras la chapucera desaparición de Claudia (una pena que Esmeralda Moya no pudiera despedirse de la serie, por cierto), que provocó cierta relación con Lucas, los Ruano se han desvinculado por completo de los Castillo. Rosa ha estado centrada en su familia, viendo como a cada episodio su trama era más absurda que la anterior. La han mandado a China en un paquete, a Antonio le salió una hija bastarda, Rosa mató a su rival con un anacardo...

Rosa Ruano, la asesina del anacardo ;)

Por suerte, tanto surrealismo dio dosis de humor y también escenas muy humanas. El fichaje de Chelito Ruano fue todo un acierto: la niña hacía muy buen tándem con su hermano Borja y nos dio con Rosa unas cuantas escenas muy emotivas como, por ejemplo, cuando Rosa la oyó hablar con Borja sobre que no quería decepcionarla por todo el asunto del baile.

Es decir, que a mí los Ruano me han gustado porque, al menos, me he reído un montón con ellos.

Otra de las cosas que me ha gustado de esta temporada ha sido la participación de Leo. Leo siempre me había gustado como personaje y la posibilidad de que tendría un poder me emocionaba y, al menos con eso, cumplieron. El desarrollo de su amistad con Culebra me gustó mucho, Luis Fernández y Raúl Mérida tienen química; además, Leo supuso un apoyo para Culebra cuando Sandra estaba demasiado ocupada siendo idiota y el resto de los Castillo andaban desaparecidos.

Al final, descubrimos que Leo poseía el poder de viajar en el tiempo y los guionistas se marcaron un What if? tremebundo que se solucionó a lo Misfits. Os lo traduciré por si no sois unos frikis de cuidado: la liaron parda, pero parda y luego Leo regresó el tiempo atrás y se solucionó todo.

Sí, la he puesto por los motivos que sospecháis... jfafoaufoapurh...

Creo que todos adivinamos eso y, curiosamente, me empeñé en que Leo iba a empujar a Culebra y se atropellado en su lugar, pero no, le salvaron la vida, pero a cambio lo secuestraron. Y es que tener un personaje que viaja en el tiempo es un recurso muy peligroso, pues puede provocar que ningún acto tenga consecuencias con un mero viajecito atrás en el tiempo.

Y me falta hablar del final. La verdad es que el que la cancelaran sin emitirla fue rarísimo. Ni siquiera le dieron la oportunidad de ver cómo iban las audiencias y, bueno, en mi opinión tampoco les dieron un día tan malo, al fin y al cabo El barco se emitió contra Gran hermano y tuvo audiencia. Aunque, eso sí, se notaba (y mucho) que el mimo no era el mismo: mientras que Con el culo al aire y Luna tenían un bloque de anuncios largo y otro de un minuto, con Los protegidos podías encontrarte dos bloques largos y unas cuantas pausas cortas. Vergonzoso.

Pero, al menos, tuvimos final feliz. A mí el final me gustó, incluso llegó a emocionarme y me arrancó unas cuantas sonrisas. ¿A estas alturas os dais cuenta de que soy una moñas sin remedio? ;)

Tuvimos el anhelado beso de Sandra y Culebra (cofcof Deux ex machina de nuevo cof cof y eso sí estaba preparado, que lo emitieron en los dos finales), que ya tocaba porque, sinceramente, otra temporada más con la parejita separada hubiera sido insostenible (e inaguantable, de paso).

Además, tuvimos los grandiosos periódicos protagonizados por Rosa Ruano, la asesina del anacardo; a Julia salvándose mágicamente para acabar junto a Mario y, oye, yo me alegro, que se merecían ser felices los dos porque, vamos, menudo expediente de desgracias, ¿eh?; el tema de los lazos invisibles, que quedó muy bonito (las escenas en las que recuerdan fueron muy bonitas todas); muchos auto-guiños (la repetición de la primera conversación entre Sandra y Culebra fue una pasada); y... Muertes por doquier.

Pues a mí la pareja de Mario y Julia me encanta, oyes. No viene a cuento, pero es verdad :P

Este año han estado especialmente sádicos (la muerte del hermano de Lucas me impresionó mucho), pero al final se lanzaron la manta a la cabeza e hicieron una escabechina brutal. Si a Leo ya lo teníamos medio muerto y manipulado, en este se dio cuenta de todo y acabó inmolándose para terminar con Michelle y Martín. Un minuto de silencio por Leo, la última de las víctimas de mi maldición (encima, cubrió dos puntos: volverse malo y diñarla; arg, qué ojo tengo eligiendo favoritos, copón, xD). Y otro por Humberto que se sacrificó por Lucía, en otro momento bastante emotivo.

Por cierto, deduzco que el fichaje de Angy Fernández era de cara a la cuarta temporada porque, vamos, en este episodio por no hacer, es que ni habló la muchacha. Se limitó a poner cara de psicópata, mientras tiraba shurikens mágicos y sin el arte de Naruto.

Pero, bueno, que al final tuvimos un final feliz, edulcorado perdido y un poco precipitado, pero bastante hicieron los guionistas con lo que les dieron. Eso sí, Antena 3, en una muestra de sadismo sin igual nos ofreció el final real, donde Julia explicaba que los niños con poderes se volvían malvados y veíamos a Culebra cual demonio de Embrujadas. Contra, ¿para qué nos ponéis los dientes largos? ¡Que la premisa era interesante, copón!

PD: Tengo que ponerme a buscar vídeos en Youtube porque me gustaría hacer un Greatest hits como con FoQ, que Los protegidos tienen muuuchos momentazos dignos de ser recordados.

jueves, 14 de junio de 2012

Luna 1x10 - Culpable

Como todos los jueves os traigo la crónica del episodio de esta semana de Luna, el misterio de Calenda. Bajo el título de Culpable hemos visto las consecuencias del final del anterior, además de varias tramas que comienzan a plantearse (y me encanta una en concreto) y por las que espero, por favor, que renueven para una segunda temporada, que anda que no se está haciendo de rogar. Pero, nada, voy con la crónica.

Pues, por un lado, hemos seguido con la investigación y hoy, además, ha estado relacionada con Joezno y, por ende, con su padre y Leire. La cuestión es que Joezno ha amanecido desnudito y encadenado en la caseta (que espero que esté lejos del alcance de las carpeteras porque, si no, pobrecito), mientras la guardia civil busca a Myrtle, la llorona... Que encuentran muerta. ¿Estará su espíritu llorón en el insti?

A todo esto, de repente aparece Fernando hacha en mano para liberar a su hijo y, de paso, incendiar la caseta para deshacerse de las pruebas. Los guionistas de Globo están on fire, macho, primero el Laguna negra, ahora esto... Perdón por el chiste malo ;P

Joel: Coño, papa, ¿qué haces imitando a Jack Nicholson en El resplandor?

Tras una bonita escena familiar de los mesoneros (en la cual dice Pablo que le duele la tripa, ¿tendrá indigestión por comerse a Myrtle? xD), vemos que el desayuno en la Jueza's house no es tan agradable porque Sara le cuenta a Leire que ha encontrado al asesino del capitán Costa. Además, llaman a Sara por lo del cadáver de Myrtle, por lo que Leire y tardan cero coma en ir a casa de Joezno, donde Papá Dalton (cada día, más criminal) miente cual bellaco diciendo que su hijo no fue a por Myrtle.

Cuando se quedan a solas, Joezno cree que él mató a Myrtle, pero Papá Dalton argumenta que él seguía atado por la mañana, así que él no fue. Joezno, sin embargo, sigue creyendo que fue otro hombre lobo.

En el bosque, Nacho y Sonia ponen a la jueza al día y ésta se da cuenta de que es otro crimen en luna llena (ya van tres). Ratilio explica que parece un ataque de lobos, pero Sara cree que es demasiada coincidencia y pide que a Myrtle le hagan la autopsia. De hecho, en el cuartel, se lo comenta al Teniente buenorro (que, por el camino, tiene un epic fail del quince al sacar a relucir el cuasi beso) y, justo después, Sonia les informa de que hay ADN bajo las uñas de Myrtle, así que deducen que se defendió y, por tanto, es un asesinato... Seguramente a manos del asesino de David. El teniente buenorro les ordena hacer una serie de cosas y callarse que es un asesinato para que no se líe parda.

Raúl Pando, opositando a pagafantas calendario.

Cosa prácticamente imposible porque Vito ya está en el mesón ejerciendo de Gastón, vamos, azuzando a los aldeanos para ir a por La bestia, digo, a por los lobos. El teniente buenorro les recuerda que está prohibido matar lobos y les avisa que al primero que sus hombres vean armado, irá a la cárcel. Así, logra sofocar los ánimos, pero Vito le amenaza... Muy su modus operandi, la verdad.

Vito (cantando): Empuñemos ya la armas, no dudéis, seguid a mí,
avanzad sin cesar entre nieblas y tinieblas

Mientras tanto, en el instituto, Leire le comenta a Joezno que si no hubieran ayudado a Myrtle, ahora no estaría muerta, así que se siente culpable. El chico va a consolarla, cuando Papá Dalton hace una aparición muy teatral para dar ánimos y, de paso, se queda hablando con su hijo para echarle la bronca y quitarle las ganas de ser sincero con Leire; además, insiste en que nadie puede saber que estuvo ahí.

Siguiendo con el cuartel, Ratilio le comunica a Sara que nadie ha informado a Arrabal de la muerte de su hija, así que ella lo hace. Justo en ese momento, Ratilio informa al Teniente buenorro de que los perros han descubierto que Myrtle estuvo en una caseta que quemaron, pero, por suerte, un colgante se ha salvado de la quema.

Tras todo lo sucedido, en su casa, Sara ve a su hija y no puede evitar abrazarla; además, le enseña el colgante que han encontrado y, aunque Leire sabe que es de Joezno, se calla. Eso sí, no tarda en ir a su casa para pedirle una explicación. Lo malo es que la jueza tonta no es y la ha seguido, así que se lleva a Joezno con su padre al cuartel.

Una vez ahí, Joezno cuenta que se escapó, fue a por Myrtle y que, como se quedó sin gasolina, él volvió a casa, mientras que ella se fue andando hacia Hinojosa; también cuenta que se asustó al saber que estaba muerto. Cuando El teniente buenorro le pregunta cómo perdió el colgante, Joezno no sabe qué responder, así que Raúl le acusa muy solapadamente de haber matado a Myrtle. Mmm, en estos momentos debería llamarle Lucky Raúl, xD.

Raúl: Vamos a ver, Rantamplán, ¿qué hacía tu collar en la caseta? ¿Es ahí dónde entierras tus huesos?

Papá Dalton se ofende ante la acusación, cuando Olivia aparece por ahí y se pone a defenderle, lo que su hermano no se toma demasiado bien. Al final, la sangre no llega al río porque Ratilio llega con los resultados del ADN bajo las uñas de Myrtle, que no es Joezno, por lo que éste queda libre. Una vez en su casa, Joezno insiste en que deben hacer algo para impedir que se repita la plaga de hombres lobo, pero según Papá Dalton es imposible, aunque Joezno considera que no saben lo que ocurre ahí fuera y que, al menos, él sí hará algo.

El sospechoso ahora es Damián El cabrero que es el supuesto asesino de Pando padre y el barbudo misterioso. ¡Toma ya! OMG. Como es lógico, El teniente buenorro no se toma la noticia demasiado bien y, de hecho, se culpa de no haberlo tenido controlado una vez que salió de la cárcel. Olivia intenta hacerle ver que tampoco es un superhéroe y que no tiene la culpa de nada. Consigue que El teniente buenorro reaccione, que se pone a dar órdenes, aunque deja a Ratilio al mando de la partida de búsqueda. Ese hecho sorprende a Sara, que habla con él, por lo que Raúl le cuenta que le da miedo salir y tener la excusa para matarle; la jueza le dice que no tenga miedo, que no es ese tipo de persona. Claro, si es que es un amor :3

Justo después, Vito irrumpe en el cuartel para que liberen a un detenido (al que han trincado por ir por ahí armado) y les amenaza con encargarse ellos mismos del Cabrero. Arg, qué asco me da este hombre ¬¬U Al final, El teniente buenorro aclara que ellos se encargarán del Cabrero y que, mejor, que no hagan nada. Ya, de paso, la jueza lo podría haber metido en el calabozo, sólo por darnos el gusto.

A pesar de sus esfuerzos, no encuentran al Cabrero, así que temen que se pueda liar en el funeral de Myrtle. Tras éste, Joezno va a ver a Leire para pedirle perdón por mentirle y le explica que se sentía culpable; entonces a Leire le entra un chungo raro: que si no le conoce, que si le miente siempre, que no se puede fiar de él y que no puede más. Pues, hija, tú también que poco aguante, que en los dos anteriores os faltaba potar arcoiris.

Drama entre la parejita.

Mientras tanto, Nacho y Sonia están custodiando a Arrabal, mientras esperan a que llegue el coche fúnebre, cuando escuchan un tiro y, vía walkie, que El cabrero está cerca. Salen disparados, justo como Arrabal (al que le sigue el cura), al mismo tiempo que Ratilio echa a los dos calendarios anónimos que han pegado el tiro. Sonia, por su parte, casi dispara a Raúl (le ha debido de coger el gusto, xD), pero luego les dicen que han visto al Cabrero en la iglesia, así que van todos ahí...

Para descubrir que alguien le ha cortado la cabeza al cuerpo de Myrtle. ¡Claro! Con eso lo que se hace es que no se conviertan en lobos; digo yo, ¿la difunta Isabel se convertiría, de ahí la vuelta a lo The walking dead, pero no completó la transformación al suicidarse antes?

Por otro lado, MataOli sigue con sus múltiples traiciones. En este episodio, ha ido a visitar a Vito para pedirle el dinero para el tratamiento de Indiana Tom que, por cierto, va a peor: se ha pasado la noche vomitando y tiene fiebre. Mmm, como su primo, ¿será casualidad? xD. La cuestión es que Vito le dice que todavía no se ha ganado el dinero, así que ahora tiene que conseguirle el informe de un incendio (¿más incendios? En serio, están on fire los guionistas ;P). Y, como era de esperar, le obedece.

Muy fan de las miraditas que le echa a Olivia en plan "será lerda, dios, dame paciencia", xD.

Más tarde, le dice a Vito que no le va a dar el informe y que deduce por qué lo quiere (¡pues comparte la información, contra!), así que o le da el dinero o va con el cuento a la jueza. Vito le dice que no tiene ni idea de cómo funciona esto y MataOli comenta que va a aprendiendo. Mírala, que va de Tyrion Lannister y no llega ni a Ned Stark.

De hecho, está sentada en su mesa cuando recibe una llamada que le ordena que mire en su cajón... Donde hay fotos de Indiana Tom durmiendo el sofá de la jueza. Joe, qué poderío tiene la mafia calendaria. MataOli se acojona tanto que va a su casa, donde encuentra a su hijo sano y salvo, por lo que se tranquiliza. En el funeral, le pide a Vito que la acompañe y le dice que lo ha entendido todo y le da el informe, por lo que el alcalde promete darle el dinero, aunque también le aconseja que no tire las fotos de Tomás para que no se olvide de lo que más le conviene. Bueno, alégrate, MataOli, al menos no es una cabeza de caballo en la cama.

A todo esto, Indiana Tom está confinado en su cama y Pablo va a visitarle. Tomás le pide que le lleve al funeral de Myrtle y su primo deduce que está tramando algo, por lo que Indiana Tom acaba confesando que cree que Myrtle no está muerta, sino que se ha convertido en una licántropa. Pablo se agarra un rebote del quince ante la teoría y se acaba marchando.

Por la tarde, Pablo va a visitar a su primo de nuevo y, mientras está en el baño, Indiana Tom le coge el móvil y descubre en él fotos de Leire, así que le toma un poco el pelo. Pablo, una vez más, se va ofendido... Joe, qué susceptible está hoy. Por cierto, entre esta nueva revelación y la bronca de Leire y Joezno, estoy segura de que vamos a tener triángulo amoroso, sep.

Tomás (en modo troll): Debajo de la mesa, hay una carta, escrita por tu novia, ¿cómo se llama? ¡Leire!


Pablo: ¡Qué ataque tan gratuito!

Luego vuelve de nuevo para disculparse con Indiana Tom y éste insiste en que miró el móvil sin querer. Entonces le hace chantaje, si quiere que le guarde el secreto, debe llevarle al funeral, pero Pablo pasa porque sabe que su primo jamás lo contaría. Entonces Indiana Tom lo trollea de lo lindo (vamos, parece sacado de cierto camping, xD) y, al final, Pablo va al entierro con Leire.

Además, en este episodio, Sonia ha tenido trama para ella solita. Yey =D Jo, es que Sonia me encanta y, aunque adoro que sea tan lista y la que vaya averiguando las cosas, echaba en falta una trama más personal, más allá de su amistad con Nacho. Sonia debe ir al instituto a informar a los chavales de que tengan cuidado y, de paso, pedirles lo típico cuando hay un asesino por ahí suelto (al menos, es lo que hacen en Mentes criminales, xD): que no vayan solos, que no están fuera de casa muy tarde...

Pero como los calendarios son gente nice y ya los adolescentes son una panda de psicópatas, se ponen a dar por saco comandados por Los malotes: que si la guardia civil se tocan los cojones, que ellos siempre pagan el pato (WTF?). Así que, claro, a Sonia se le acaban hinchando las narices y les grita que si quieren acabar como Myrtle, destripados en el bosque, por lo que La malota (sensible, de repente) se echa a llorar.

Salva, El profe chunguito, está delante y le pide hablar, aunque lo único que hace es decirle que no es delicada, que es como Robocop, que no tiene modales, que es una tarada emocional... Sonia insiste en que estaba haciendo su trabajo y que los alumnos son unos quinquis; esto último es verdad, ¿eh?

Yo ya me los imaginaba dándose el lote contra la ventana, en serio.
Dios, qué fácil caigo en esto de shippear, copón, xD.

En el cuartel, Nacho esquiva como puede las llamadas de los padres que se quejan de Sonia y, de paso, le dice que es algo fría. Sonia no lo ve así, por lo que Nacho le pregunta cosas acerca de él (cómo se llama su padre y su vecina) y ella sabe responder, aunque también le hace ver que no sabe nada de ella, que sólo habla de trabajo.

Más tarde, un compañero le pide que se encargue de un detenido por exhibicionismo que, ¿quién resulta ser? Sasto, El profe chunguito. Así que Sonia, se ve poseía un momento por Emanda y decide que la venganza es un plato que se sirve frío. Se pone a interrogarle y, aunque Salva niega ser culpable, Sonia acaba sonsacándole que lo es, por lo que le llama pervertido y amenaza con contarlo a los padres de los alumnos. El profe chunguito, entonces, cuenta que estaba desnudo en su casa, pero se quedó encerrado fuera. Dios, qué espectáculo, en serio, xD. Sonia se pone a vacilarle, pero va Salva y le pide que tengan una cita en el mesón a las siete. Jujuju.

Mira, Sonia, has encontrado tu Isidoro :3

Al final, Sonia va al mesón para ver cómo van las cosas, pero va justo a las siete. El profe chunguito aprovecha para tirarle los trastos, aunque ella se sigue escaqueando. Uhh, me gusta, me gusta. Les veo potencial, sep, de hecho con las escenas de hoy ya me tienen conquistada. A ver cómo sigue su historia ^^ (Ahora Salva será malo y mi maldición se cumplirá una vez más, pero bueno).

Y, para acabar, pues vamos con La parejita que hoy ha tenido menos trama, pero ha sido tan divertida como siempre. Dado el que hay un asesino rondando en Calenda, Nacho tiene miedo de que a Vera le pase algo, así que decide, contra los sabios consejos de Sonia, ir a protegerla en vez de buscar al asesino.

Por eso, va al mesón, donde se encuentra con Vera y empieza a preguntarle qué va a hacer, dónde, con quién... Su intención es saber si va a estar segura, pero Vera cree (porque, la verdad, lo parece) que está celoso perdido. Además, Una mente maravillosa sabe arreglarlo diciéndole cosas como que debería quedarse en casa para depilarse o quedarse en casa directamente, por lo que ella se molesta y Pablo empieza a pensar que es un talibán, xD.

Al parecer, Vera siempre está de dominguillo y donde hay vello, hay alegría.
Grandes frases de Nacho, ofendiendo como nadie a Vera desde el primer epi, xD.

Tras las clases, Nacho va al mesón para vigilar a Vera y ella le dice que ya sabe lo que pasa, porque se le han pegado las dotes detectivescas de su padrastro: que está celoso. Nacho le da un discursito para que vea que no quiere controlarla, pero en cuanto la chica se va, coge su móvil para activas el GPS, aunque Pablo lo pilla enredando con el teléfono y así se lo dice a su hermana cuando se quedan a solas.

En el cuartel, Sonia se escandaliza por lo del GPS, pero, según Nacho, Vera es la víctima perfecta porque es joven y guapa y que, de hecho, si estuvieran en una peli de terror ya la habría palmado. Hombre, quizás no, que no es rubia. Entonces se da cuenta de que está en el bosque, así que sale disparado hacia allí.

Lo que pasa es que El profe chunguito ha llevado a su clase a la escena del crimen para llevarle flores a Myrtle, de ahí que Vera esté en el bosque. La chica y Pablo flipan ante el talento de camuflaje de Nacho, que todos sabemos que podría ganar Los juegos del hambre si se lo propusiera; lo hacen todavía más, cuando Pablo comprueba que ha activado el GPS del móvil de Vera para controlarla. Ella se ofende y va a cantarle las cuarenta, pero Nacho se da el piro antes de que pueda hacerlo.

Más tarde, en el mesón, Vera se lo echa en cara y le dice que la tiene idealizada, que está obsesionado con que no deja de ligar por ahí y que no la deja en paz. Por eso, le pide un tiempo. Pero, tranquilos, que no tenemos un Rachel-Ross, ya que Nacho le cuenta la verdad, que le acojona que le pueda pasar algo, y, claro, la cosa ya cambia y Vera lo encuentra súper mono y se la ve súper emocionada. Ohh, qué bonicos son.

Qué monos ^0^

Eso ha sido todo por esta semana, la siguiente el penúltimo de (esperemos) temporada, que sólo por como ha sido este, pinta interesante y molón. Oh yeah. Pues eso, a ver si la renuevan pronto, que me está gustando mucho la serie (y, además, entre la fotografía y la banda sonora también es muy bonita) y quiero seguir viendo aventuras calendarias ;)

PD: Lo dije en su día, pero como me estáis preguntando, lo repito: entre que estoy con estas crónicas y que Hispania me tiene muy desencantada (la segunda temporada me cansó un montón, salvo el trío Galva-Dómina-Ojitos azules), no voy a hacer crónicas de los tres episodios que quedan.

martes, 12 de junio de 2012

El verano de los juguetes muertos

Pues nada, sigo intentando ponerme al día con las reseñas de libros que tengo pendientes. Y hoy, cambiando de tercio, me toca escribir sobre una novela negra que le regalamos a mi padre porque tenía mucha fama y que me gustó mucho. Estoy hablando de El verano de los juguetes muertos de Toni Hill.

El verano de los juguetes muertos nos presenta a Héctor Salgado, un inspector de policía que acaba de volver de sus vacaciones obligadas en su Buenos Aires natal y que ya, de vuelta en Barcelona, debe volver a la normalidad y afrontar las consecuencias de sus actos. Y es que Héctor le dio tal paliza a un sospechoso, que traficaba con jóvenes africanas, que casi lo mata, por lo que tuvo que tomarse un tiempo.

Ahora que ha vuelto, las cosas todavía no se han calmado demasiado, por lo que su jefe le pide que investigue el supuesto suicidio de un joven adinerado junto a la última incorporación al cuerpo, Leire Castro. Mientras tanto, el sospechoso al que Héctor atacó ha desaparecido y las pistas apuntan hacia el inspector Salgado.

Usando la narrativa de escribir en tercera persona, pero siguiendo puntos de vista (como, por ejemplo, George R. R. Martin en Canción de hielo y fuego o Cassandra Clare en Cazadores de sombras), Toni Hill nos va presentando poco a poco a toda una galería de personajes muy bien dibujados. Absolutamente todos los personajes, ya aparezcan más o menos, tienen una historia muy sólida detrás y una personalidad fue definida. Desde la familia del chico suicidado hasta los policías, pasando por los amigos del primero y la ex de Héctor.

El protagonismo está repartido con mucho acierto, destacando a Héctor Salgado por encima de los demás, aunque Leire le pisa los talones. Eso sí, personalmente he encontrado curioso (y divertido y friki a más no poder) las semejanzas entre el protagonista de esta novela, Héctor Salgado, con uno de mis personajes favoritos, Héctor Perea. No sólo comparten nombre o profesión, sino que ambos han sido abandonados por sus respectivas esposas (y ambas dos se fueron con una mujer) y no les interesa ni política ni religión. Aunque, para ser justa, ambos Héctor tienen personalidades diferentes.

Por su parte, Leire también es un personaje que me gustó mucho y me sorprendió su historia personal. En particular, me encantó la interactuación con Héctor, la buena pareja profesional que hacen y, ¿quién sabe? Quizás en un futuro sean algo más.

Y es que, aunque El verano de los juguetes muertos cierra todos los misterios que plantea al principio (¿se suicidó Marc Castells? ¿Qué ha ocurrido con el sospechoso desaparecido?), apunta maneras para ser una saga. A lo largo del libro tuve la sensación de que era un mero prólogo, que las vidas de los personajes daban más juego, de que únicamente nos los estaba situando para seguir desarrollándolos, mientras investigan otros casos. Pues bien, al final de la novela hay un bonito epílogo donde siembra el camino a seguir en la secuela... que se publicará el 21 de junio bajo el título Los buenos suicidas.

Pero, de momento, sigo con El verano de los juguetes muertos.

El estilo de Toni Hill es muy efectivo, agradable, de lectura fácil, correcto, incluso bonito si así lo requiere la escena. Sabe, además, dotar de personalidad a la narración dependiendo de en qué personaje se esté concentrado. Por ejemplo, Héctor es un amante del cine, así que en sus partes suele incluir referencias a películas.

Y si su narrativa es de lectura fácil, la historia también lo es. Resulta muy ágil, sobre todo porque el ritmo es perfecto: no dejan de suceder cosas, de mostrarnos facetas de los personajes, pero no queda atropellado; ni siquiera en las partes más reflexivas se estanca, quedando una narración de lo más fluida con la que es imposible aburrirse. Ahí radica otro de los puntos fuertes del libro, es terriblemente entretenido; es una de esas novelas que cuesta dejar y de la que piensas "bueno, un capítulo más y paro", pero luego no llegas a hacerlo.

En cuanto al misterio, particularmente me pareció muy bien llevado y, aunque hay algunas cuestiones que sí se intuyen con facilidad, los giros finales resultan imprevisibles... Al menos para servidora.

Para finalizar, destacar la ambientación. Al igual que Carlos Ruiz Zafón, aunque con su propio estilo, Toni Hill logra hacer de su Barcelona un personaje más, transportándote a dicha ciudad en pleno verano. En una entrevista leí que la intención de Toni Hill había sido distanciarse de los thrillers suecos que están de moda donde todo es muy frío y que, por eso, decidió situar su historia en el verano barcelonés. En mi opinión, una gran elección, ya que le da a la novela personalidad.

En conclusión, El verano de los juguetes rotos es un gran (y sorprendente) thriller, pero también un puzzle de personajes muy bien construido, que consigue atraparte desde la primera página y sumergirte en la historia.

domingo, 10 de junio de 2012

Los juegos del maromo: Los candidatos

Hoy es domingo y normalmente tocaría poner un nuevo Maromo de la semana, peeero esta vez va a ser especial porque comienzan oficialmente... ¡Los juegos del maromo! Como no sé si estáis puestos, yo lo vuelvo a explicar.

Dado que ya hemos puesto 100 maromacos de toma pan y moja, que se dice pronto, queremos elegir al maromo entre los maromos y queremos que lo elijáis vosotros, épicos lectores (o taradillos o... No sé cómo llamaros, xD). Por eso, tenéis hasta el sábado que viene para repartir 10 puntos como queráis: podéis desde darle los 10 puntos a un solo maromo o un solo punto a diez maromos o, no sé, dos a cinco maromos... Como queráis, vaya. Entonces, los diez más votados serán los tributos y, a través de una encuesta, votaréis a vuestro preferido que será El maromo honorífico de los 100.


Y como sé que 100 maromos son muchos, vamos a hacer un pequeño repaso entre ellos para que los tengáis reunidos en un mismo post y os sea más fácil elegir ;)

Empezamos esta andadura épica y blogguil con nuestro muso particular, el gran e inigualable Logan Echolls o, lo que es lo mismo, Jason Dohring. Le siguieron otros grandes ídolos nuestros como Yon González (nuestro amado Mimosín), David Boreanaz (¿qué puedo decir de Angel y Booth?), Hugo Silva (siempre he sido muy de Lucas Fernández :3), Matt Bomer (estaré decepcionada con Neil Caffrey, pero Matt es taaan guapo y encima mola tanto su versión de Somebody I used to know), Jesse Spencer (mi amado Chase al que defendí desde la primera temporada), Zachary Levi (según Miki el novio perfecto y lo apoyo totalmente), Iker Casillas, Jose Ángel Trigo, Shemar Moore, Nek.

Luego vinieron nuestros respectivos cumpleaños, así que Miki puso al gran Misha Collins como mi regalo particular (la pena que no pudiera enviármelo a mi casa), que estuvo alegrándonos la vista dos semanitas en las que nosotras estuvimos de vacaciones. Justo después, fui yo quien puso a Lee Min Ki para Miki porque desde Oh Dal Ja la volvía loca y no es para menos. Y, como durante las vacaciones vimos You're beautiful que nos encanta, pues el siguiente fue Juan Jesús, que es como llamanos nosotras cariñosamente a Jang Keun Suk (admitereis que es más fácil de pronunciar nuestro apelativo cariñoso, xD).

Entonces volvimos a recuperar el ritmo normal y los maromos se sucedieron: Justin Hartley, Adrián Rodríguez (mi adorado David de FoQ; por cierto, estos dos son los más visitados según las estadísticas de blogger), Jensen Ackles (o Dean Winchester de toda la life, que diría Rosa Ruano ;P), David Janer (o Águila Roja, como prefiráis), Ian Sexyhalder (según él mismo en tuiter: Dead guy on LOST now undead on The Vampire Diaries. MUY grande), Ashton Kutcher, Hugh Jackman, Iñaki Font (nuestro segundo muso particular al ser el Madelman :3), Ed Westwick, William Miller (en mi casa llamado My darling gracias a Antonio Alcántara).

Y entonces llegamos a nuestro primer número redondo, el maromo número 25, cuyo honor recayó en Michael Weston, que es Lucas en House y le queremos por eso. Le siguieron: Jeffrey Dean Morgan (o PapiWinchi... Se nota que nos molan los chicos de Supernatural), Cory Monteith, Tim Dekay (nuestro querido Peter Burke en White collar ^_^), Aaron Eckhart (quiero ser su Catherine Zeta Jones en Sin reservas, xD), Alejo Sauras (él sacó mi fangirl interior por primera vez), Ismael Martínez (que será El cachas durante el resto de su vida y que hizo que las duchas fueran todavía más sexys ;P), Dave Annable, Luis Fernández, Ángel Martín (cuando no parecía un ermitaño con esa barbaza, xD), Neil Patrick Harris...

Aprovechando el cumpleaños de mi amiga Irene puse en su honor a Paul Wesley, el otro hermano Salvatore de The vampire diaries. Le siguió uno de los actores favoritos de Miki, Thore Schölermann, Eddie McClintock (al que Almacén 13 me permitió amar todo lo que en Bones no pude porque... Bueno, no era Booth), Jude Law (el Watson de Robert Downey Jr.), M Pokora, Miyavi, John Francis Daley (vamos, el adorable Sweets de Bones), Eoin Macken (el buenorro de Gwaine en Merlín con el que no me importaría casarme tampoco... Ay, omá), David Conrad (el perfectísimo marido de Melinda Gordon en Entre fantasmas), Sean Bean (ese hombretón que o bien hace de muerto o de malo o, incluso, de ambos), Javier Calvo (Fer de FoQ), Nikolaj Coster-Waldau (el perfecto Jaime Lannister de Game of thrones *0*), Rafael Amaya...

Y, de nuevo, otro número redondo. En este caso el 50, que es todo un señor número y que, por tanto, ocupó todo un señor maromo: Joshua Jackson o Peter "deja de ir en abrigo y despelótate" Bishop. Vale, el sobrenombre me lo he inventado, pero no me diréis que no tengo razón.

El 51 también fue otro pedazo de maromo, ya que Miki puso a Daniel Gillies, el genialísimo Elijah de The vampire diaries (sep, también nos gusta su casting). Después vinieron Goran Visnjic (o Kovac de Urgencias), Sharif Atkins (que también salió en Urgencias como Gallant, pero al que puse por ser Jones en White collar), James McAvoy, Jason Momoa (o la versión humana de Scar, digo, Khal Drogo :P), Chord Overstreet, Cam Gigandet (el malo de Crepúsculo, vamos), Rupert Grint (no hace falta decir nada, ¿verdad?), Alexander Skargård (el pedazo de tiarraco que interpreta a Eric en True blood), Scott Porter, Carles Francino, Alex O'Loughlin (otro de los maromos más visitados... Cosa que no me extraña), Matthew Rhys (el genial Kevin Walker de Cinco hermanos), Matt Damon, Bernabé Fernández (mi querido Palomares de El barco ^^), Viggo Mortensen, Álex García, Craig Kelly (uno de los protas de Queer as folk UK), Sebastian Roché (que sale en casi todas las series).

Y ya llegamos al número 70, que fue Patrick Dempsey (el prota de Encantada y Anatomía de Grey, entre otras cosas). Le siguieron Michael Trevino, Gael García Bernal, James Roday (que será el Torquemada del slash, pero es Shawn Spencer y sólo por eso le queremos, xD), Peter Facinelli... Y así llegamos a otro número redondo, el 75, con Oguri Shun al cual amo desde que vi Hana Yori Dango :3 Luego puse a Justin Bartha (Riley en La búsqueda y el futuro novio perdido de Resacón en Las vegas), Matthew Gray Gubler, Joseph Morgan (oh, Klaus, como estás y qué voz y que de todo... Arg *0* y el que puse para celebar el cumple de Leyre) y Ryan Reynolds.

Y con el monísimo Fede Aguado llegamos al 80, el cual cada día va a más guapo y mejor actor y encima es Bonilla, así que mucho love por él. Luego vinieron TJ Thyne (nuestro amado Hodgins de Bones), Aitor Luna (que es el hermano de Mimosín), Harry Shum Jr. (o Mike en Glee), Aldis Hodge (que es el genialoso Hardison en Leverage y que sin ropa impresiona de lo buenorro que está), Ricky Martin, Kerr Smith, Riccardo Scamarcio (el prota italiano -y buenorro- de Tres metros sobre el cielo, versión italiana) y Josh Dallas (el prince Charmind de Once upon a time), Allen Leech (el chófer guapérrimo de Dowton Abbey).

Aprovechando el inicio de temporada de Los protegidos y que nos lo sacaron sin camiseta, puse como maromo número 90 a Raúl Mérida al que le quedan bien hasta las patillacas de Curro Jiménez. Jarl. Le siguieron Aaron Ashmore, Andy García, Jamie Dornan (el sheriff de Storybrooke en Once upon a time), Liam Hemswoth (aprovechando que es Gale en Los juegos del hambre), Jamie Bell, Mark Ruffalo, Raúl Arévalo (el fantabuloso, guapérrimo y todo lo que se os pueda ocurrir Jorge de Con el culo al aire), Ewan McGregor que nos acompañó durante nuestro segundo cumpleaños, Chris O'Donnell y ya, para terminar, el súper maromo número 100... Christian Kane, al cual amo y me encanta haga lo que haga y... Bueno, ya me puse muy fangirl en su entrada, así que ya paro.

Bueno, esos son los diez maromos. Ahora está en vuestras manos el elegir a los diez tributos que competirán por ser el Maromo honorífico de los 100 (o el maromo definitivo, como queráis). Ya ha habido gente que ha votado, así que... ¿A qué estáis esperando? Podéis repartir vuestros puntos en un comentario en esta entrada, a través del feisbuk de Epic us, o a través del e-mail (os recuerdo: epic.us.blog@gmail.com) o, incluso, si lo preferís, por mi tuiter.

¡Estamos esperando vuestros votos y comentarios! ^0^

Y que la suerte siempre, siempre, esté de vuestra parte ;P

sábado, 9 de junio de 2012

Nikita (y otros viejos conocidos)

Tras terminar la cuarta temporada de Merlín (que mola un huevo, por cierto) y sentirme un poco huérfana, me dije: tienes que ponerte al día con Misfits, True blood y Anatomía de Grey. El problema es que el ver la tercera de Misfits me da más miedo que un nublado y las otras dos directamente me dan una pereza descomunal, así que tiré de la lista de las pendientes y opté por hacer caso a mi amiga Irene y ver Nikita. No la serie cutrecilla de una espia rubia que echaban en Telecinco, sino la versión nueva que, por lo que he leído, más parece una continuación que un remake.

Bueno, la cuestión es que Nikita es una de esas series donde parece que los astros se han alineado para que confluya la frikez porque prácticamente conocía a todo el reparto de verlo (y adorarlo en algunos casos) en otros lados.

Nikita, por si no lo sabéis, es una chica a la que una organización llamada División sacó de la cárcel y la limpió (vamos, que la desengancharon de las drogas) para convertirla en una espía... O, al menos, eso era lo que ella creía porque lo que hicieron fue convertirla en una asesina al servicio del malvado Percy que, en serio, es diabólico no, lo siguiente y hasta tiene al gobierno temiéndole. Ahí es nada. A todo esto, División tiene prohibido a sus agentes enamorarse, pero Nikita lo hizo. ¿El resultado? El churri asesinado, Nikita descubriendo la verdad y clamando venganza.

Nikita en la tumba de su difunto churri a punto de clamar venganza.

La cuestión es que, cuando estaba en División, Nikita tenía a Michael como supervisor y colega, pero con esto de querer destruir División pues ahora están enfrentados... Más o menos. Digamos que Michael está un poco en medio de todo: sabe que Nikita tiene razón, también la aprecia (más bien está loco por ella), pero tiene motivos para defender a División. Evidentemente, desde el primer momento en que se cruzan, una sabe que va a haber tensión sexual no resuelta a saco y, la verdad, es que se disfruta.

Hasta ahora tenemos tres personajes. Bien. Mientras que a Maggie Q (que es Nikita) y Xander Berkeley (Percy) son los únicos que no conozco de nada, a Michael sí. Oh si. Porque Michael es ni más ni menos que Shane West. Creo que llevo enamorada de Shane West desde que le vi peliteñido siendo Tom Sawyer en La liga de los hombres extraordinarios; luego, ya de más mayor, lo vi en Un paseo para recordar y siendo Ray en Urgencias y ya se ganó mi patata del todo. Y, sí, el mayor motivo que me ha llevado a ver Nikita ha sido él. Una, que es muy básica.

¡Dios, cómo me gusta este hombre!

Volviendo a la historia. A la hora de putear a División, Nikita tiene ayuda. Hace años salvó a una niña, que sufrió una auténtica odisea después y acabó enganchada a las drogas. Pues bien, esa chica es Alex, que una vez limpia y sabiendo que División mató a sus padres, decide infiltrarse en Divisón para ayudar a Nikita desde dentro. ¿Y quién interpreta a Alex? Pues Lyndsy Fonseca que también es... ¡La hija de Ted Mosby! Oh yeah. Awesome.

Un hijo mago y la otra espía doble al más puro estilo Sidney Bristow.
Seguro que Ted está muy orgulloso de sus hijos.

Pero ahí no acaba el asunto, qué va. Y es que, una vez dentro de División, Alex empieza a recibir entrenamiento para convertirse en agente. Vamos, que, salvando las distancias, División es el Slytherin de los espías. Entre todos los compis futuros asesinos de Alex destacan dos:

Por un lado, Jaden, que desde el primer momento es una chula asquerosa que quiere fastidiar a Alex, aunque lo más fuerte de todo es que la actriz es Tiffany Hines... También conocida por ser la segunda hija de Cam en Bones (digo segunda porque la primera vez que aparece el personaje era otra actriz).

Yo no sé si en el Jeffersonian están al tanto de esto, ¿eh?

Por otro, y lo que más increíble me parece, tenemos a Thom, que es el chico mono y comprensivo que apoya a Alex constantemente y está loquito por ella. Pues bien. Cual es mi sorpresa al empezar a ver la serie y descubrir que el potencial amoroso de Alex es ni más ni menos que Ashton Holmes, es decir, el tarado de Tyler de Revenge. OMG. Ni que decir tiene que lo veo rarísimo haciendo de bueno y en cualquier momento espero que se me vuelva un psicópata o algo así. Jo, ¡es que es Tyler! OMG.

Bueno, al menos ahora sabemos por qué está tan tarado en Revenge.

A todo esto, en División está Amanda. Amanda es la chica para todo de División porque ejerce de psicóloga, de interrogadora, de torturadora... Vamos, que sirve tanto para un roto como para un descosido. Amanda, por cierto, me aterra. En serio, qué miedito da la tía, una mirada de Melinda Clarke y yo quiero esconderme detrás del sofá, mientras lo paso fatal por Alex, que suele ser la que tiene las escenas por ella.

Y, sí, he dicho Melinda Clarke, aunque para mí siempre será Julie Cooper. Y es que Julie Cooper tiene un huequecito en mi corazón. Suelo ser muy cabezona con mis fidelidades y mis odios, sobre todo con los odios, pero a lo largo de The OC logré dejar de odiar a Julie, algo que me pasa muy poco; de hecho, me encantó su final y la acabé apreciando y todo.

Para hacerse caquita, seriously. Qué miedo da la tía.

Y, para acabar a los protagonistas, tenemos a Birkhoff que es el hacker y que se ha convertido en mi favorito. No se puede comparar a Percy con Sauron, hablar de las Spice girl y comprar cómics casi en un mismo episodio sin que yo le ame de por vida. Además, desde que le vi, pensé: yo a este tío lo conozco, lo tengo fichado. Y, tras un rápido vistazo a IMDB, descubrí que era Aaron Stanford o, lo que es lo mismo, Pyros en la saga X-men y a mí Pyros me gustaba. Además, descubrí que protagonizó una fallida serie con Matt Bomer, lo que incrementó todavía más mi amor por él.

Birkhoff con su material de trabajo: ordenador, gafas y micro-pinganillo.

Además, tenemos por ahí paseándose a otro agente, Owen Elliot, del que no os hablaré para no spoilear, pero que está interpretado por Devon Sawa, que creo que llegó a ser ídolo carpetil, pero al que yo conozco de El diablo metió la mano, la primera Destino final y por... Bueno, es que era la forma humana de Casper, ¿vale?

Vamos, que Nikita es frikismo en estado puro, sobre todo con los aparatos flipados que tienen para ayudarse en sus misiones: desde tacones USB (también pintalabios USB) hasta programas creados por Birkhoff que trazan los planos de una casa sólo con una llamada telefónica. Awesome.

Y ya poniéndome un poco seria, decir que Nikita es una serie muy, muy entretenida y muy bien armada. Es interesante, logra ponerte nervioso (se sufre por Alex lo indecible), tiene mucha acción (y bien hecha), mucho ritmo, los personajes están muy bien definidos y actuados y engancha que no veas. De hecho, comencé a verla yo sola y ya tengo a media casa enganchada ;)