jueves, 13 de marzo de 2014

El terrorista y la Dolorosa que se lamenta

Ya sé que con el título que he puesto esto podría ser un relato. No, no lo es, es una entrada sobre Amar. Ya sé que hace un par de meses ya os conté lo bien que me caía su actual protagonista (ironía mode on, of course), pero es que la situación ha cambiado a peor.

Además, yo tengo la teoría de que, en estos momentos, los guionistas de Amar se chutan algo para escribir guiones. Eso, o se han picado a ver si superan las absurdeces que nos regalan en la trama principal. Si no, juzgad vosotros mismos. Aunque no hayáis visto la serie, que os lo voy a resumir.

Valeria Prado, esa mujer que se pasa los días lamentándose por todo y siendo más intensa que Bustamante viendo Bambi, se casó con Augusto Lloveras. Augusto tiene un expediente acojonante que incluye muertes por doquier, chanchullos, zumbarse a generales y estar en psiquiátricos, pero mi amiga La Dolorosa no lo sabe todo. Aunque, eh, sabe las siguientes cosas:

La Dolorosa lamentándose... como hace siempre en realidad.

- Que le boicoteó su amado taller en varias ocasiones.

- Que la drogó, anulándole la voluntad, y la encerró en casa, alejándola de todas las personas que la querían y se preocupaban por ella.

- Que es parte de una organización terrorista, que ha sacado provecho a atentados y demás y que, de hecho, alojó a un mandamás de dicha organización en su casa y le guardó una cantidad ingente de dinero. El cual, por cierto, le robaron y ha provocado que todos estén en peligro.

Con esos antecedentes, lo normal sería salir corriendo de esa casa sin mirar atrás, considerar a tu marido un monstruo y que le dieran por culo.

Pues no. Flipad, que ahora está de amantísima esposa, quedándose en la ruina para salvarle.

WTF??

Really?

El gif lo dice todo. Y, sí, pasé por las tres etapas.

Es que yo sigo sin asimilarlo, perdonadme. Es que, encima, me mata, pero mucho que la so estúpida ni siquiera crea que Augusto ha intentado matar a Diego (con el historial que ella conoce, ¿sabéis?) y a éste aún le siga pidiendo pruebas (aunque el propio Augusto le ha confirmado lo que Diego le advirtió tiempo atrás), mientras que las acusaciones de Augusto contra Diego las cree a pies juntillas en cero coma. De hecho, fue particularmente bochornoso verla romper la escultura como una niña chica, defendiendo a su marido.

"Pues como eres malo, te rompo la escultura, hala".
Ya sabéis, niños, sed buenos y traficad con armas o La dolorosa os castigará.

Y eso sólo es una muestra de lo sumamente incoherente y caprichosa que es Valeria. Porque los guionistas, de nuevo, pueden intentar que nos traguemos lo gran mujer que es porque Belén y Marina no dejan de repetirlo, pero es que no es así. Valeria es una niña rica y caprichosa que nunca, absolutamente nunca, piensa en sus acciones. Eso, y que tiene un trastorno de la personalidad que ni el doctor Jekyll y Mr. Hide, colega.

Sólo hay que ver su comportamiento con Diego: pasa de casi comérselo con la boca, a romperle cosas y acusarle, de nuevo, de ser el causante de todos su males. Eso, por no hablar de lo celosa que está ante la posibilidad de que Diego y Elena estén juntos. O una cosa u otra, bonita, que así sólo parece que estés loca.

En cuanto a la incoherencia, sólo hay que ver como hace unos episodios jugaba a la Barbie justiciera o eso creía ella. Tras dar por culo con el tema del cine, descubre que tiene a sus costureras trabajando de forma ilegal y, por eso, le pide a la productora de cine más dinero para solucionar el problema. La productora le dice que lo siente, pero que ya acordaron el dinero y, claro, los malos son ellos. Que ella sea una lerda que la caga en su trabajo, no tiene nada que ver, es que los americanos son malos y ya no los ajuntos. ¿Solución? Lo manda todo a la porra porque lo primero de todo es que ella se sienta bien, aunque las costureras se queden sin trabajo y sin jornal. Sí, eres una gran defensora de los trabajadores, Valeria, bravo, bravo.


Yo lo que no sé es qué pretenden los guionistas. Porque, cuando quieren, bien que le dan la vuelta al personaje: bien se han ocupado de recordarlos que Augusto está loco y es malo (los flashbacks de la muerte de Rubén, el admitir tan pancho que si quiere matar a Diego, lo hace y ya está), pero sí que han hecho de Elena un personaje mucho más agradable que su sobrina, la supuesta heroína.

Al fin y al cabo, Elena es un personaje que se debate entre sus pasiones, sobre todo en lo que concierne a Valeria. La odia, porque para ella es la ejemplificación de todo lo que le jodió la vida, pero al mismo tiempo también se preocupa por ella... a su manera, claro, porque a Elena principalmente la preocupa Elena. Aunque, ojo, sí que ayudó de forma desinteresada a Diego cuando están a punto de matarlo. Y, por cierto, le diría a ese Pepito Grillo tan cansino que es Filo que el ir a verla en plan Dolorosa no dice mucho sobre Valeria, por mucho que Filo se empeñe en que sí.

Yo no sé cómo entre una y otra Diego no se ha tirado por un puente o algo.

La cuestión es que Elena me parece un personaje muy interesante, sobre todo porque, al igual que ocurre con Lachambre (vuelve, Lachambre, que te echo de menos), nunca sabes por dónde va a salir. También es, junto a Augusto, el personaje más coherente del cuarteto protagonista. Al fin y al cabo, Augusto está loco de atar, por lo que los cambios de personalidad son entendibles.

Al igual que lo es, en cierta manera, la etapa oscura que ha tenido Diego. Quiero decir, todo lo que ha pasado, tenía que pasarle factura: su hermano muerto, su mejor amigo asesinado, él mismo ha estado a punto de morir por culpa de Augusto, Valeria le tortura constantemente, Augusto no deja de putearle y, cuando ha intentado detenerle por la vía legal, se ha topado con un muro imposible de franquear. Por eso, yo creo que sí que es lógico que pruebe con otros métodos, aunque eso suponga una bajada a los Infiernos. Eso sí, parece que ahora toca volver a la integridad y a desvivirse por Valeria (que sigo diciendo que no se lo merece) en la distancia. Porque yo también creo que ese cliente nuevo es Diego y que le está dando dinero tras que la lerda vendiera la única fuente de ingresos fiable que tenía.

Habrá que ver cómo avanza la historia, porque cada día es más surrealista. Me imagino que ahora que Augusto está más enamorado que nunca, va a ser más cruel que nunca. Yo sigo pensando que cualquier día de estos, habrá acercamiento entre la Dolorosa y Diego y Augusto le va a hacer vivir un Infierno como a su primera esposa.

Mientras tanto, menos mal que las tramas secundarias sí que merecen la pena y son de lo más entretenidas y de todo tipo. Aprovecho para decir que me ha gustado mucho la despedida de Pruden, Maite y Samuel y que estoy deseando que regrese Daniel y Martín Angulo, el cual me intriga tanto como Alfredo. Que, por cierto, ¿qué mierda está haciendo éste hombre?

lunes, 10 de marzo de 2014

Incarceron

Cuando leí Divergente, encontré una bonita propaganda en el interior sobre varias sagas de la editorial y acabé queriendo leerlas. Soy muy fácil de convencer, ya veis. La cuestión es que, por eso, estas Navidades me regalaron los dos tomos de la saga de Catherine Fisher: Incarceron y Sáfico. La verdad es que tenían muy buena pinta –sobre todo con esas portadas tan sumamente bonitas– y, una vez que he leído ambos libros, me he quedado un poco a medias.

Finn es un preso. Vive en Incarceron, una cárcel tan grande que parece un mundo, que lleva tanto tiempo cerrada que no queda nadie que no haya nacido ahí. Además, Incarceron está viva y tiene conciencia, lo que la hace todavía más peligrosa. Finn no tiene recuerdos, por lo que creen que es un hijo de la cárcel, pero él está convencido de que no nació allí y de que ese no es su lugar.

Claudia vive en el Exterior, donde el tiempo ha sido parado por mandato real, así que siguen viviendo en una época obsoleta –exactamente en el siglo XVII–, siguiendo un estricto protocolo, y dando la espalda a todo tipo de avance científico. Claudia es la hija del guardián de Incarceron y cree que en el Interior la gente vive feliz en un paraíso, por lo que busca desesperada la puerta para entrar y poder vivir en el lugar idílico que debería ser Incarceron.

Mientras Finn intenta escapar y Claudia entrar, acaban dando con una llave que los pone en contacto y les hará ver que las creencias de ninguno son correctas.

Como veis, el argumento de Incarceron es muy original. Al menos, yo no había leído nada ni remotamente parecido. Me atrajo el que los protagonistas estuvieran separados, cada uno en un mundo diferente y el que tuviera ese aire steampunk. Y, la verdad, cumple con el tema originalidad. Catherine Fisher crea un mundo muy complejo, también detallado, con sus luces y sus sombras tanto en el Interior como en el Exterior. Tanto las dos sociedades como sus entornos son muy distintos, pero bien creados y plantean situaciones muy interesantes.

De hecho, Incarceron es una novela donde nunca dejan de pasar cosas. La autora suele intercalar los puntos de vista de Finn y Claudia y en ambas partes no hay ni un respiro, cada uno a su manera: mientras que la parte de Finn es una aventura tras otra, la de Claudia tira más hacia las intrigas palaciegas e intentar desentrañar misterios. Por eso, ante todo, es una historia entretenida, amena y que logra intrigar.

Y, entonces, ¿por qué no me ha terminado de convencer?

En primer lugar, porque, aunque el mundo está bien orquestado y trabajado hasta el más mínimo detalle, Catherine Fisher se limita a decir cómo es. No explica por qué la situación ha llegado a ser como es, se limita a que aceptes ese hecho y, como mucho, algunos personajes dan alguna vaga referencia que otra. Se sabe que hubo una guerra y que, luego, se estableció que todos los criminales irían a Incarceron para fundar una utopía, mientras que el Exterior quedaría congelado en el tiempo. Y ya está.

A mí, personalmente, me hubiera gustado saber qué sucedió, por qué todo ha terminado siendo así y, en ese sentido, me ha parecido un poco estafa.

Otra de las cuestiones que no ha terminado de gustarme ha sido la narración de Catherine Fisher. Sí, es bonita, evocadora, pero la mayoría del tiempo era recargada y, en algunas escenas, eso hacía que la escena fuera confusa. Por eso, pese a ser una novela entretenida, no diría que es de lectura fácil, pues está escrita de tal forma que es fácil perder el hilo. Creo que a Catherine Fisher le ha podido la lírica y, sobre todo, en las partes de acción era más un punto flaco que uno a favor. En la edición española, además, tenemos la mala pata de contar con una traducción pésima: el inútil del traductor ni siquiera es capaz de escribir los nombres propios adecuados. Por ejemplo, en una escena en la que sólo están Claudia y Finn, a ella de vez en cuando la llaman Attia. De esos fallos, muchos. WTF?!

Todo eso, sin embargo, podría perdonarlo de darme unos personajes con los que encariñarme, algo que no ha hecho. Absolutamente todos los personajes son planos, estereotipados y no sufren ninguna evolución en los dos libros, pese a la cantidad de cosas que les pasan. Además, les faltaba personalidad, ese factor x, que los hiciera queridos. De hecho, o bien me daban igual o bien me caían mal. Sólo salvaría a Claudia y Jared, los que más me interesaron y más simpáticos me parecieron, aunque tampoco es que me volvieran loca.

Y, claro, si los personajes son tan insulsos, las relaciones entre ellos no se quedan atrás. Además, son carentes de lógica en muchos casos. Por ejemplo, ¿por qué todos los personajes le muestran lealtad a Keiro cuando da sobradas muestras de ser un egoísta mamón capaz de hacer lo que sea por salirse con la suya?

Ni siquiera la relación entre Claudia y Finn se salva de la quema. Se supone que se enamoran. Digo “supone” porque la autora sí que lo escribe, incluso ese supuesto amor es el motor de ciertas reacciones y decisiones, pero es que no se ve. O sea, por más que Catherine Fisher diga que quieren estar juntos y demás, no resulta creíble porque no se ve nada entre ellos. A decir verdad, las únicas relaciones que se notan, que se creen sin que te lo digan, son la de Jared y Claudia y la de ésta con su padre, más compleja que el resto.

La saga son únicamente dos tomos y tiene un final cerrado, muy acorde con el espíritu de la novela. A mí me gustó, pese a que Catherine Fisher no se molesta en responder todas las preguntas o aclarar puntos que son importantes.

Por todo eso me ha gustado, aunque no tanto como esperaba. Quizás me había creado unas expectativas muy altas, pero la cuestión es que no ha llegado a emocionarme. Sí, me ha entretenido, me parece una trama muy original y que he disfrutado, además de que está muy bien ambientada.  Sí, la he leído rápido, la he disfrutado, pero no entra ni de lejos en mis lecturas favoritas. Sin embargo, sí que me ha parecido interesante lo que plantea la autora y, además, tiene un final cerrado que, a mí, me ha molado bastante. No sé, me ha parecido que era perfecto con el mundo que presentaba y con la historia.

Aunque, eso sí, me habría gustado que fuera más especial, que tuviera más personalidad y, sobre todo, que no me la hubieran traído tan al pairo los personajes. Si tuviera que ponerle una nota, con un suficiente alto sería más que suficiente.

El próximo lunes literario estará dedicado a... The duff de Kody Keplinger.

domingo, 9 de marzo de 2014

Maromo de la semana 165

Hoy es domingo, lo que quiere decir que mañana es lunes (deducción propia de un Winchester, lo sé) y que una nueva semana llega, por lo que toca poner a un nuevo Maromo de la semana y animarnos un poquito ante los madrugones y demás. Y como este fin de semana Fox nos ha dado la grandísima noticia de que New girl ha sido renovada por una cuarta temporada, qué mejor forma de celebrarlo que poniendo a uno de los maromos de la serie, exactamente a...

Max Greenfield


Max nació el 4 de septiembre de 1980 en Dobbs Ferry, Nueva York, aunque en el 2011 se mudó junto a su mujer a Los Angeles. Max tuvo muy claro desde jovencito que quería ser actor y, por eso, desde que se graduó en el instituto, no dejó de ir a audiciones y de trabajar duro.

Su debut fue en el año 1999 con un papel episódico en Undressed y le siguieron más participaciones puntuales en series como Profesores en Boston, Las chicas Gilmore y Sleeper cell. En aquella época también trabajó en las películas Cross Bronx y When do we eat? Sin embargo, no fue hasta el año 2005 cuando consiguió su primer papel importante y nada más y nada menos que en Veronica Mars. Pues en Veronica Mars, Max era Leo D'Amato, el ayudante de sheriff que sale con Veronica durante unos episodios. De hecho, Max estuvo apareciendo por la serie durante sus tres temporadas de habitual, lo que era un gusto porque anda que el muchacho no es mono.


Y, mientras estaba en Veronica Mars, Max trabajó en otros proyectos. En 2006 fichó como protagonista de la comedia Modern men, que sólo duró un par de episodios. También apareció en un episodio de The OC como la versión juvenil de Sandy Cohen, lo que me mola mil. Jo, es que The OC era tan guay y Sandy también lo era :3

Tras la (horrible e injusta) cancelación de Veronica Mars, donde Max había ganado un poco más protagonismo, empezó a aparecer en Ugly Betty como Nick Pepper (si piensas que el nombre falso de Nick en New girl es Pepperwood, mola mil), donde estuvo durante varios episodios. También salió en unos cuantos de Greek y de Ganando el juicio. Bueno, además, Max ha colaborado en episodios sueltos de series como Castle, Los increíbles Powell, Happy endings...


En el 2011, Max volvió a conseguir un papel fijo en una serie. En este caso en la comedia de Fox New girl, donde Max es Schmidt y mola cantidad. En serio, Schmidt es un desastre, pero también es un amor y es súper divertido y un maniático de la limpieza con mogollón de traumas y un tira y afloja muy chulo con Cece y, encima, al principio enseñaba mucha casa. Luego los guionistas vieron que Schmidt funcionaba mejor como rarito adorable y cejaron en su intento de que fuera el Mario Casas americano.

Además, Max ha compaginado New girl con otros proyectos: por un lado, ha retomado su papel de Leo D'Amato en la película de Veronica Mars (¡qué poco queda, wiiiiii!) y, por otro, ha trabajado en la comedia definitiva, They came together. Eh, mirad que cast tiene la película: Paul Rudd (mola), Amy Poehler (mola), Cobie Smulders (mola), Ed Helms (mola)... En serio, tengo que ver esta película.

viernes, 7 de marzo de 2014

Las chicas de Shield

Hoy estoy aquí para hablar de Agents of Shield, esa serie con la que media humanidad estaba obsesionada... hasta que se estrenó y, poco a poco, parece que el público se ha ido olvidando de ella. Y a mí me da penita, porque me está molando bastante y no quiero que la cancelen.

A ver, yo tengo varias debilidades en tema de series y pelis: musicales, películas sobre bailarinas/cantantes/academias de artistas... Por poner un par de ejemplos. Otro, las series de acción. Me encantan las series de espionaje, explosiones por doquier y misiones locas. Adoraba Chuck, también Nikita y en Agents of Shield encontré eso.


Y, la verdad, los primeros episodios fueron... meh. No es una gran palabra, pero es la que mejor lo describiría. Daba la sensación de que no sabían lo que hacían más allá de la introducción de Skye y el mundo de Shield en el primer episodio, que se limitaban a tener casos con más o menos gracia, mientras nos iban dando pistas muy, muy pequeñitas sobre el regreso de Coulson (que, recordemos, moría a manos de Loki en la película Los vengadores).

Nunca está de más poner a Tom Hiddleston :3

Por cierto, jamás les perdonaré que tuvieran a Noiret en su segundo episodio y lo sacaran nada. ¡A ese hombre se le saca provecho, hombre ya!

Bueno, a lo que iba: sí, los primeros episodios de Agents of Shield no pasaban de ser un mero entretenimiento al que le faltaba algo. Sin embargo, poco a poco fueron introduciendo nuevos elementos, afinaron a algunos personajes y dejaron ver que había una trama más a largo plazo a la que dieron más importancia. Así, tenemos un secreto sobre Skye del que sólo sabemos algunas cosas... y no muy tranquilizadoras; un malo que, al parecer, sabe exactamente todo lo que va a pasar y sus acólitos, más visibles y peligrosos; el origen de Deathlok, que puede dar buenos momentos; y, sobre todo, un grupo mejor, más unido y con más química.

Porque, ojo al dato, Agents of Shield tiene una peculiaridad que me encantan.

Son las chicas las que molan. Sin excepciones.


La serie está protagonizada por un grupo de seis, tres hombres y tres mujeres. Bien, el agente Coulson está muy bien como líder y, además de ser adorable (porque lo es, eso ya se veía en las películas), carga con el haber sido resucitado de una manera que no conocemos demasiado bien... aunque algo se ha empezado a vislumbrar en el último episodio emitido, T.A.H.I.T.I.

Sin embargo, son los otros dos personajes masculinos los que son una carga muy grande para la serie. Fitz aún tiene salvación, cuando le dan algo de cancha, que no suele ser muy a menudo y, más bien, lo dejan de refuerzo de Simmons. Pero el agente Ward... Bua, colega, que personaje más pavisoso. Es que no funciona ni como hombre de acción y sus traumas pasados... bah. A mí lo único que me mola de él es cuando lo juntan con Skye, ya que ella siempre saca lo mejor de él, pero tampoco es que nos den mucho de eso y, encima, lo de él y May no hay quien se lo crea. Bu, no mola.

Lo peor del caso es que los shippeo un montón.
Tengo un problema con los ships.

Señores guionistas, deberíais trabajar un poco más en Fitz y Ward, en serio, que lo necesitan muy mucho. Pero mucho.
Y, como ya he dicho, las chicas molan mil.

May es una gran badass, que carga con su propio trauma, pero que también es una blandita por dentro y, sobre todo, es súper lista, como ya ha demostrado muchas veces. Además, es un personaje que, aunque es callado, siempre está ahí para los demás, sobre todo para Coulson.

Por otro lado, Simmons funciona muy bien tanto como alivio cómico (cada vez que recuerdo su momento espionaje con Skye, me parto) que como sufridora o heroína inesperada. Además, la actriz es muy, muy natural. Y, de nuevo, es increíblemente lista y es la que siempre da con la solución.

Finalmente, tenemos a Skye, que vendría a ser el corazón del grupo. No es una agente como los demás, sino una hacker que han fichado y eso se nota. Rebelde, idealista, valiente, divertida... Skye es, desde el principio, el personaje con el que es más fácil encariñarse y el que ha hecho que el resto estén más unidos, además del ojito derecho de Coulson. Por eso, no es de extrañar que la hayan usado a ella para este pequeño arco donde Quinn casi la mata y los demás han tenido que hacer todo lo posible, incluso más, para salvarla, lo que ha suscitado todo tipo de preguntas: desde más filosóficas (si está bien cruzar la línea, hacer que Skye sufra para salvarla) a otras que tienen que ver con las tramas de la serie (¿qué es la dichosa droga? ¿Qué narices es lo que encuentra Coulson? ¿El hecho de que Skye no sufra dolor tiene que ver con el misterio que la envuelve o es otra cosa?).

Skye haciéndose pasar por May. Muy grande.

Básicamente, desde el episodio The bridge, los guionistas parecen haberse puesto las pilas y, la verdad, desde entonces ningún episodio tiene pérdida y han molado mil. Además, están dándole mucho ritmo, encadenando un giro tras otro.

De hecho, tras salvar a Skye, no se han andado con pausas, ni tonterías, y en ese mismo episodio hemos asistido a la llegada de Lorelai desde Asgard, lo que provocará la aparición de Lady Sif en el próximo episodio. Que, oye, yo me alegro de ver a Lady Sif porque ella mola, pero deberían traer a Loki porque 1) gracias a Tom Hiddleston petarían los audímetros, eso es así; 2) el reencuentro de Coulson y Loki tiene que ser épico, pero épico de narices.

miércoles, 5 de marzo de 2014

En blanco y negro: Capítulo 31

Una semana más, os traigo un nuevo capítulo de En blanco y negro, la continuación de Cuatro damas. Hoy toca el capítulo 31, Visitas insospechadas.

Mientras Ariadne recibe varias visitas con las que no contaba, Tania intenta asumir lo que escuchó... y no volverse loca en el intento.



Eso ha sido todo por esta semana. Sé que ha sido un capítulo cortito, que se queda en lo mejor, pero el próximo va a ser de lo más movidito ;P Y ya sabéis que cualquier comentario es siempre bienvenido.

En dos semanas, más.

Próximamente: Idas y venidas.

lunes, 3 de marzo de 2014

La casa de Hades

Hace poco se publicó en España La casa de Hades, la cuarta (y penúltima) entrega de la saga actual de Rick Riordan, Los héroes del Olimpo, de la cual soy fan de póster, ya sabéis. La cuestión es que con ese pedazo de cliffhanger que se marcó el amigo Rick al final de la novela anterior, La marca de Atenea, pues estaba deseando hacerme con la nueva y no tardé ni en comprarla ni en leerla.

Para detener a Gaia, que sigue dispuesta a destruir el mundo, Nico, Hazel, Leo, Frank, Piper y Jason se encaminan hacia Grecia, exactamente hacia el templo llamado La casa de Hades, donde se encuentran Las puertas de la muerte, que deben ser cerradas por ambos lados. Al mismo tiempo, en el Tártaro, Percy y Annabeth intentan encontrarlas también y sobrevivir a un lugar diseñado para torturar, sufrir y morir.

Si bien la tercera parte me pareció que pecaba de ser un poco de transición, de darnos ese final tan emocionante y colocar a los semidioses en la posición en la que está, La casa de Hades me ha parecido que ha ido directa al meollo, cumpliendo su finalidad. En parte por los hechos que tienen que ver con la lucha contra Gaia, pero, sobre todo, por el desarrollo de los personajes.

Los semidioses siguen siendo los mismos que conocemos, mas han madurado mucho y las relaciones entre ellos están mucho más definidas. Así, por ejemplo, se corta de raíz la posibilidad del triángulo Leo-Hazel-Frank para dejar claro que los últimos son pareja y Leo un buen amigo.

De hecho, Rick Riordan tiene mucha más mano con los personajes en esta entrega que en la anterior, donde algunos pasaron completamente desapercibidos (Jason y Frank, básicamente). En esta todos los personajes tienen su protagonismo, su historia y todos cuentan con su punto de vista que, como en el resto de la saga, se va alternando con el de los demás. Así, vamos intercambiando el POV de un personaje en el exterior con otro del Tártaro, lo que es muy interesante y no deja de dar dinamismo a la historia. Un gran acierto, vamos.

Al igual que lo es la historia de cada personaje. De Percy no me queda nada más que decir, porque es Percy, es un amor y aquí no deja de demostrarlo y su relación con Annabeth es lo mejor y ella también. Si a estas alturas eso ya no lo sabemos, vamos apañados. Al igual que a estas alturas únicamente reafirmamos cosas como Hazel mola mil, es la grandeza, y que Piper también es un muy buen personaje. Personalmente, me gustó mucho lo que hizo con Festo :3

Por eso, me voy a centrarme en dos personajes que, en mi opinión, han estado más desarrollados y han destacado por encima de los demás (con permiso de Percy que, de nuevo, no puedo ser más fan de él).

Uno de ellos es Leo. Leo es grandeza pura porque es divertido, luchador, optimista y siempre anda sacando a todo el mundo de líos. Leo es maravilloso y a mí lo más increíble de toda la novela me parecía que no tuviera millones de chicas tras él. La cuestión es que en La casa de Hades, Leo es el que más madura y el que se convierte, en realidad, en el líder y el alma del grupo. Yo disfruté muchísimo con su encuentro con Calipso, con la relación entre los dos y sólo espero que acabe bien y sean felices por siempre jamás porque se lo merecen.

El otro es Nico. Nico di Angelo es un personaje que conocimos en la tercera parte de la saga anterior (Percy Jackson y los dioses del Olimpo) y que tiene la historia más puta que Rick Riordan ha ideado. Y, ojo, que es mucho decir. Además, pese a que ha aparecido en muchas ocasiones, Nico sigue siendo un misterio, pero en La casa de Hades lo conocemos un poco más, lo que es curioso porque no tiene punto de vista, lo que me parece fatal.

Rick, por favor, espero (y, dado como acaba este libro, creo) que lo tenga en la última novela. Por favor, Rick, por favor.

La cuestión es que, básicamente, La casa de Hades trata sobre Nico porque todos, absolutamente todos, los personajes acaban refiriéndose a Nico en sus capítulos. Todos divagan sobre él... y básicamente todos tienen la misma opinión de él, salvo Hazel (que es su hermana) y Percy (que es Percy, la grandeza y la monez, vaya). Esa opinión, claro está, no es buena porque, al parecer, si vistes de negro y las has pasado más putas que Caín pues una panda de semidioses que se enfrentan con monstruos, te tienen como miedito. Yo no entiendo el que a todos les de mal rollo Nico, ¿vale?

Que sí, que no es la alegría de la huerta, pero, coño, tras haber estado en el Tártaro y luego encerrado en una vasija a punto de ser asesinado por gigantes que organizaban espectáculos horrendos pues... como que es normal, ¿no? Además, hay que recordar que Nico pasó muchos años en un casino donde el tiempo no transcurría, así que es de otra época, y que su hermana murió cuando él no dejaba de ser un crío. Vamos, que es normal que el muchacho sea un tanto introvertido y que me parece que casi todos son un poco lloricas en ese tema porque tampoco hacen nada por acercarse a él.

Lo curioso de esta situación es que Nico acaba contando con el apoyo más inesperado, porque de todos los posibles, jamás habría imaginado que precisamente fuera Jason quien acabara más unido a él. Lo que está muy bien pensado, pues refuerza a Jason como personaje y le da una dimensión nueva. De hecho, Jason era el personaje más plano con diferencia, por lo que Rick Riordan mata dos pájaros de tiro.

Porque en este libro conocemos el secreto mejor guardado de Nico, un secreto que el psicópata de Eros/Cupido saca a la luz... que, por cierto, qué miedito da el tío. Que, coño, es Cupido, es algo que no esperas. Ay, Rick, que me has traumatizado. No voy a entrar dentro del secreto, para no spoilear, pero... ¡Hostia puta qué fuerte! Yo no me lo veía venir. Para nada. OMG. Yo alucino. Aunque fue como: todo tiene sentido. No sé, sigo alucinando incluso ahora.

Por suerte, en esta entrega Rick se porta y no nos deja un final como en La marca de Atenea, sino que es más cerrado y deja a todos los personajes de cara a la batalla final contra Gaia en la última parte: The blood of Olympus, un título muy bonito... que estoy deseando leer, desde luego.

El próximo lunes literario estará dedicado a... Incarceron de Catherine Fisher.

sábado, 1 de marzo de 2014

Frases inspiradoras del mes: Febrero 2014

Aunque por estos lares estamos de fiestas, hago un alto para subir las Frases inspiradoras del mes, la recompilación de las que vamos poniendo en la esquina. Una vez más, lo primero es agradeceros que colaboréis en esta sección, ¡muchas gracias a todos, sois muy geniales1 :3 Y, bueno, como siempre, las rosas sois las que vosotros enviáis y las azules las mías.

"Mi padre me dijo que todos nacemos de la sangre y el sufrimiento. Y lo mismo podría decirse de nuestra gran ciudad. Porque para aquellos que vivimos y morimos en aquellos días violentos, fue como si todo lo que conocíamos, hubiera desaparecido de repente. Y por mucho que hicieran para reconstruir la ciudad, de ahora en adelante sería como si nunca hubiéramos estado allí." Amsterdam en Gangs of New York.

"- ¡Todo lo que hacen es algún tipo de competición enfermiza!
- ¡Oh, claro, como que tú odias competir! ¿Cuánto te costó besar a Jeff después de que le dijera que le quería? ¡Oh, eso es! ¡Primero Vaughn y ahora Jeff! ¡Mejor no le sonrío a ese enchufe o te freirás la lengua!" Annie Edison y Britta Perry en Community.

"- Lady Shaselle de Hytanica, estoy enamorado de ti. En serio.
- Estás borracho.
- Cierto, pero incluso los borrachos pueden estar enamorados." Saadi y Shaselle en Sacrifice de Cayla Kluver.


"Constant sobriety, he had discovered, did wonders for one's power of discretion." Dan Torrance en Doctor Sleep de Stephen King cortesía de Xymeeforyou.

"La noche es más oscura justo antes del amanecer. Y os diré una cosa: está a punto de amanecer." Harvey Dent en El caballero oscuro (película).

"- Oiga, inspectora, ¿le han dicho que tiene una mirada, no sé, magnética?
- ... Mi oculista me lo dice. Por eso me recomienda que me ponga gafas de cerca." Alex Gimeno y Laura Lebrel en Los misterios de Laura.

"- Solía haber un barbero y su esposa... Y él era hermoso... Un propio artista con una navaja, pero lo transportaron de por vida. Y él era hermoso... Barker era su nombre. Benjamin Barker.
- ¿Cuál fue su crimen?
- Estupidez." Mrs. Lovett y Sweeney Todd en Sweeney Todd, el barbero diabólico de la calle Fleet (película del 2007).


"Jamás dudes de mis habilidades para escaquearme, cazador de sombras, ya que son épicas y memorables en su alcance." Magnus Bane en Cazadores de sombras II. Ciudad de ceniza de Cassandra Clare cortesía de Brigid.

"Viento del este y niebla gris anuncian que viene lo que ha de venir. No me imagino qué irá a suceder, mas lo que ahora pase, ya pasó otra vez." Bert en Mary Poppins (película).

"Una bolsa de dragones compra el silencio de cualquiera por un tiempo, pero un dardo disparado con puntería lo compra para siempre." Petyr Baelish "Meñique" en Canción de fuego y hielo II. Choque de reyes de George R. R. Martin.

"Hola, viejo amigo. Aquí estamos, tú y yo, en la última página. Para cuando leas estas palabras, Rory y yo habremos muerto hace mucho tiempo. Debes saber que vivimos bien. Y fuimos muy felices. Y, por encima de todo, siempre te querremos. Aunque a veces me preocupo por ti. Creo que una vez que nos vayamos, no regresarás aquí durante un tiempo y puede que estés solo, lo que nunca deberías estar. No estés solo, Doctor. Y haz una cosa más por mí: hay una niña pequeña esperando en un jardín. Va a esperar mucho tiempo, así que va a necesitar mucha fe. Ve con ella. Cuéntale una historia. Dile que, si tiene paciencia, nunca olvidará los días que están por llegar. Dile que irá al mar y luchará contra piratas. Se enamorará de un hombre que esperará dos mil años para mantenerla a salvo. Cuéntale que le dará esperanza al mejor pintor que ha existido. Y que salvará a una ballena en el espacio exterior. Cuéntale que esta es la historia de Amelia Pond y así es cómo termina." Amy Pond en Doctor Who.


"Eso es la muerte, pasar de 'es' a 'era'." Beatrice "Tris" Prior (narradora) en Divergente de Veronica Roth cortesía de Xymeeforyou.

"–Muchos han caído –le decían–. Sus huesos se han podrido en el lago negro. ¿Por qué iba a ser diferente en vuestro caso?
Él respondió:
–Porque tengo sueños, y en esos sueños veo las estrellas." Incarceron de Catherine Fisher.

"El cielo y el infierno están aquí, detrás de cada pared, de cada ventana. Es un mundo tras el mundo. Y nosotros estamos en medio. Ángeles y demonios no pueden entrar en nuestra dimensión. A los que lo hacen les llamo híbridos. Son los suministradores de influencia, sólo pueden susurrarnos al oído. Pero una única palabra suya puede armarte de valor o convertir tu placer favorito en la peor de tus pesadillas. Tanto los esbirros del demonio como los de naturaleza angelical viven entre nosotros. Llaman a eso el equilibrio, en cambio yo le llamo hipocresía eterna." John Constantine en Constantine (película).

"A veces, cuando estás con alguien que conoce el arte de la guerra, el mejor engaño es decir la verdad." Marty Deeks en NCIS: Los Ángeles.

"Lo que distingue lo real de lo irreal está en el corazón." John Nash en Una mente maravillosa.

"- ¡Estúpidos dioses de las rocas! ¡Es la tercera vez que tengo que reparar el mástil! ¿Os creéis que crecen en los árboles?
- Los mástiles vienen de los árboles.
- ¡Esa no es la cuestión!" Leo Valdez y Nico Di Angelo en Los héroes del Olimpo IV. La casa de Hades de Rick Riordan.

"Te querré siempre. Siempre y nunca." Dwight en Sin city (película).

"- [Lydia es] Una banshee. Lo sé. Sé cómo suena. Pero, básicamente, significa que puede sentir cuando alguien está a punto de morir.
- ¿Puede sentir que estoy a punto de matarte?
- No lo sé." Stiles Stilinski y el señor Stilinski en Teen wolf (serie).

"Just one, I'm a few, no family too, who am I?" Varios en Orphan black.

"La pequeña explicó con gran naturalidad que Peter llegaba muchas veces por la noche a su cuarto, se sentaba a los pies de su cama y tocaba para ella su caramillo. Desgraciadamente, Wendy no se despertaba nunca, y, por lo tanto, no sabía cómo lo sabía, pero lo cierto es que lo sabía." Peter Pan de J. M. Barrie.

"- Se empeñaron en llamarme María.
- ¿No me digas? Bueno... es increíble que sigan con eso.
- ¿Por qué? ¿Qué significa?
- María, como la Virgen María, significa que te ven buenecita.
- ¿Es broma?
- No.
- ¿Y cómo me llamarían si fuera una fulana?
- Pues, quizás, le añadirían Magdalena.
- Vaya, insultos bíblicos, qué escuela tan avanzada." Rory Gilmore y Lorelai Gilmore en Las chicas Gilmore.


"Lo que yo quiero es que me necesiten.
Lo que yo quiero es ser indispensable para alguien. Necesito a alguien que ocupe todo mi tiempo libre, mi ego y mi atención. Alguien adicto a mí. Una adicción mutua." Asfixia de Chuck Palahniuk cortesía de Xymeeforyou.


"Querida Tiffany, sé que escribiste la carta. Sólo podía satisfacer mi locura cometiendo una locura tú también. Gracias. Te quiero. Lo supe desde que te vi. Perdona que haya tardado tanto en darme cuenta. Estaba atascado. Pat." Patrizio "Pat" Solitano en El lado bueno de las cosas.

"- ¿Se puede saber qué le has visto a Vero?
- Pues todo, Mario. Yo lo veo todo. Porque es preciosa. Porque es la única que se ríe de mis chistes. Y porque es la única que no me trata como un tonto, ¿sabes? [...] Sí, Mario, todo el mundo me trata como a un tonto. Y soy invisible para todo el mundo. Menos para ella. Ella a mí me ve. Me ve y me valora. Es que no puedo soportar que ella trabaje de eso. Es que no se lo merece, Mario. Es que me muero de pena, porque yo la quiero. Yo la quiero, Mario." Mario y Juan en Byb, de boca en boca.

"Cuando tengo problemas, hablo con los peces." Alfred Jones en La pesca de salmón en Yemen (película).

"- Quince años. Quince años. Dennis Kim tiene quince años y ya ha corregido mi trabajo. Hoy he pasado de ser Wolfgang Amadeus Mozart a, ya sabes, el otro tío.
- Antonio Salieri
- Oh, Dios, ahora hasta tú eres más listo que yo." Sheldon Cooper y Leonard Hofstadter en The big bang theory.


Y como en cada entrada de esta sección, esperar que os hayan gustado y recordaros que, si lo deseáis, podéis participar y que, de hecho, estamos encantadas con que nos mandéis vuestras citas favoritas ^^ Para participar, simplemente tenéis que hacernos llegar la frase inspiradora en cuestión (junto a la procedencia de la misma) a través de uno de estos medios:

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