Tras el breve parón de la semana pasada, vuelven las reseñas literarias y lo hacen con Beautiful player. Un seductor irresistible, la última entrega de la trilogía Beautiful bastard de Christina Lauren, que es el pseudónimo que usan las escritoras Christina Hobbs y Lauren Billings. La trilogía utiliza el esquema de pareja por libro, aunque éstas están conectadas entre sí y en este caso tenemos la historia de Hanna y Will, que es el amigo de Max, protagonista de la anterior entrega.
Hanna acaba de mudarse a Nueva York por motivos laborales, ya que trabaja en un reputado laboratorio. De hecho, es lo único que Hanna ha hecho siempre: centrarse primero en sus estudios y luego en su trabajo porque desea tener una carrera brillante. Eso, no obstante, ha hecho que no tenga una gran vida social, por lo que su hermano le insiste en que llame a su amigo de la universidad, Will Sumner, que ha acabado siendo el soltero ligón de su grupo de amigos.
Will recuerda a Hanna siendo la hermanita pequeña de su amigo, mientras que para ella es el amigo de su hermano del que estaba colgada. Sin embargo, cuando empiezan a tratarse, empiezan también a descubrir que el otro no es lo que pensaban y entre ambos surge una relación muy especial.
Esta trilogía ha ido a más a medida que la leía y esta tercera parte es mi favorita de lejos. Si en la segunda parte, Max me enamoró y Sara me cayó estupendamente, aquí me he rendido ante Will y Hanna.
Y es que: ¿se puede ser más adorable que Hanna Bergstrom? La respuesta es clara: no.
Hanna es una chica muy lista y muy capaz que se ha centrado en su carrera porque desea prepararse todo lo posible para ser una buena profesional. Eso hace que desatienda la vida social, pero Hanna no es ningún bicho raro, ni antisocial, ni nada, sencillamente tenía unas prioridades que la hicieron encerrarse entre libros. Sin embargo, cuando se da cuenta de que quiere cultivar su vida social, lo hace y lo hace con tanta ilusión como dedicación.
Hanna es terriblemente sincera, también curiosa y no filtra absolutamente nada de lo que dice, lo que hace que sea muy divertida. En serio, soy muy fan de las ocurrencias de Hanna, también de sus dudas filosóficas y de toda palabra que sale de su boca en general. Bueno, soy muy fan de Hanna, toda ella, que es grandiosa. Es gracisísima, adorable y su relación con Will ha sido la más bonita y especial de la saga.
Porque Will es otro amor. En serio. Will es el típico que tiene mucho éxito con las mujeres, pero no se enamora de ninguna... hasta que llega Hanna, claro. Sus sentimientos por Hanna le pillan de sorpresa, lo que es muy divertido de leer, porque Will, aunque no es tan espontáneo como ella, también tiene sus pajas mentales sobre el tema que resultan muy adorables.
La verdad es que mola muchísimo ver como se desarrolla la relación, ver como empiezan con la idea que tenían del otro y como poco a poco se sorprenden, se conocen y se van enamorando. Cada escena de ellos dos juntos no tiene pérdida, son graciosas, bonitas y, como es habitual en la saga, también muy picantes.
Además, en Beautiful player también aparecen el resto de personajes de las novelas anteriores, ya que son el grupo de amigos de Will. Y eso mola porque así vemos cómo van sus vidas y como siguen juntos y sigue su final feliz. Además, es que las escenas en las que se reúnen todos con Will también son muy chulas.
Vamos, que me encantó. En serio, ha sido mi novela favorita de esta trilogía.
Encima, me dio la sensación de que estaba bastante mejor escrito que los otros libros, sobre todo las partes narradas. Los diálogos de estas autoras siempre han sido muy geniales y en este caso se superan aún más (de lo que tiene la culpa Hanna, que, en serio, no puede molar más).
Beautiful player es el broche de oro a una trilogía que me ha gustado mucho, sencilla, fresca, divertida y muy fácil de leer. Si quieres pasar un buen rato leyendo algo del género romántico, no te lo pienses dos veces y lee esta trilogía, que mola mucho.
El próximo lunes literario estará dedicado a... La era de huesos de Samantha Shannon.
Mostrando entradas con la etiqueta Christina Lauren. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Christina Lauren. Mostrar todas las entradas
lunes, 5 de enero de 2015
lunes, 6 de octubre de 2014
Beautiful stranger. Un desconocido encantador
Hoy termina el concurso para ganar la trilogía de Christina Lauren, Beautiful bastard (tenéis hasta las 12 de la noche para participad, os recuerdo), y qué mejor que publicar hoy la reseña del segundo libro de la trilogía, Beautiful stranger.
Esta trilogía sigue la estructura de pareja por libro que comparte universo y, por tanto, relación entre sí. En esta segunda parte, entonces, no encontramos con Sara Dillon, la amiga de Chloe (protagonista de Beautiful bastard), que ha decidido comenzar una nueva vida tras un horrible fracaso sentimental. Por eso, se cambia de ciudad y consigue un nuevo y estupendo trabajo en la compañía que Chloe y Bennett han abierto en Nueva York,
Sara también se ha propuesto cambiar, ser joven y sencillamente disfrutar, en vez de atarse a una relación tradicional. Sin embargo, la primera noche que sale con sus amigas, conoce a un guapo inglés con quien, contra todo pronóstico, se deja llevar. El inglés, de nombre Max Stella, queda prendado por Sara y no se puede creer cuando, por cosas del destino, descubre que está trabajando para su amigo Bennett. Éste, conociendo lo mujeriego que puede llegar a ser Max, le prohíbe que se acerque a Sara, pero Max está dispuesto a conseguir a la chica y ella ha dejarse llevar.
De nuevo, nos topamos con una historia muy sencilla, pero muy efectiva, ya que las autoras vuelven a combinar sexo, amor y diversión. De hecho, Beautiful stranger me ha gustado muchísimo más que su primera parte, ya que la pareja protagonista funciona mejor y es más explosiva.
Porque, qué pareja.
Por un lado, tenemos a Sara. Ya conocíamos a Sara por ser la amiga de Chloe, pero en este libro se indaga en ella y su historia es más compleja de lo que puede parecer. De hecho, Sara guarda ciertas sorpresas que no revelaré, ya que me gustó mucho cómo las autoras van dando información sobre ella. Lo que sabemos desde el principio es que ha estado en una relación desde hace mucho tiempo y que su novio fue un auténtico cabrón con ella, por lo que Sara sólo quiere divertirse, sin ataduras ni pretensiones. Y eso me ha gustado, el que no se hundiera, sino que luchara contra el dolor y se mostrara fuerte y se dejara llevar por la pasión y las ganas de experimentar.
Por otro lado, Max Stella es... Ainss, Max mola. Es una frase muy básica, pero es verdad. Si Bennett podía ser un capullo integral en ocasiones, Max es encantador desde el principio y la forma en la que se relaciona con Sara es muy chula. También muy divertida, Max tiene unas salidas geniales, pero ella está a la altura y la relación está muy bien llevada y no resulta ni repetitiva, ni se queda estancada en ningún momento.
Y entre el tira y afloja de estos dos, sexo. Mucho sexo. Al fin y al cabo, es una novela erótica. En este caso, tienen lugar en sitios de los más pintorescos, lo que le da un toque original y le añade esa gracia de: dónde lo harán a continuación, pues Sara pone como condición que sus encuentros no transcurran en una cama. Y es que Beautiful stranger tiene ese aire picante y divertido que hace de su lectura algo rápido y ameno. La novela se lee en nada, es muy entretenida y se pasa un muy buen rato con ella.
Vamos, al igual que su antecesora, no es una obra maestra, pero sí una novela muy divertida, sexy y entretenida con la que se disfruta mucho. Un buen entretenimiento, sencillo, pero efectivo, para tardes en las que no quieres pensar y disfrutar de una historia sin pretensiones.
El próximo lunes literario estará dedicado a... Veronica Mars. The million dollar tan line de Rob Thomas y Jennifer Graham.
Esta trilogía sigue la estructura de pareja por libro que comparte universo y, por tanto, relación entre sí. En esta segunda parte, entonces, no encontramos con Sara Dillon, la amiga de Chloe (protagonista de Beautiful bastard), que ha decidido comenzar una nueva vida tras un horrible fracaso sentimental. Por eso, se cambia de ciudad y consigue un nuevo y estupendo trabajo en la compañía que Chloe y Bennett han abierto en Nueva York,
Sara también se ha propuesto cambiar, ser joven y sencillamente disfrutar, en vez de atarse a una relación tradicional. Sin embargo, la primera noche que sale con sus amigas, conoce a un guapo inglés con quien, contra todo pronóstico, se deja llevar. El inglés, de nombre Max Stella, queda prendado por Sara y no se puede creer cuando, por cosas del destino, descubre que está trabajando para su amigo Bennett. Éste, conociendo lo mujeriego que puede llegar a ser Max, le prohíbe que se acerque a Sara, pero Max está dispuesto a conseguir a la chica y ella ha dejarse llevar.
De nuevo, nos topamos con una historia muy sencilla, pero muy efectiva, ya que las autoras vuelven a combinar sexo, amor y diversión. De hecho, Beautiful stranger me ha gustado muchísimo más que su primera parte, ya que la pareja protagonista funciona mejor y es más explosiva.
Porque, qué pareja.
Por un lado, tenemos a Sara. Ya conocíamos a Sara por ser la amiga de Chloe, pero en este libro se indaga en ella y su historia es más compleja de lo que puede parecer. De hecho, Sara guarda ciertas sorpresas que no revelaré, ya que me gustó mucho cómo las autoras van dando información sobre ella. Lo que sabemos desde el principio es que ha estado en una relación desde hace mucho tiempo y que su novio fue un auténtico cabrón con ella, por lo que Sara sólo quiere divertirse, sin ataduras ni pretensiones. Y eso me ha gustado, el que no se hundiera, sino que luchara contra el dolor y se mostrara fuerte y se dejara llevar por la pasión y las ganas de experimentar.
Por otro lado, Max Stella es... Ainss, Max mola. Es una frase muy básica, pero es verdad. Si Bennett podía ser un capullo integral en ocasiones, Max es encantador desde el principio y la forma en la que se relaciona con Sara es muy chula. También muy divertida, Max tiene unas salidas geniales, pero ella está a la altura y la relación está muy bien llevada y no resulta ni repetitiva, ni se queda estancada en ningún momento.
Y entre el tira y afloja de estos dos, sexo. Mucho sexo. Al fin y al cabo, es una novela erótica. En este caso, tienen lugar en sitios de los más pintorescos, lo que le da un toque original y le añade esa gracia de: dónde lo harán a continuación, pues Sara pone como condición que sus encuentros no transcurran en una cama. Y es que Beautiful stranger tiene ese aire picante y divertido que hace de su lectura algo rápido y ameno. La novela se lee en nada, es muy entretenida y se pasa un muy buen rato con ella.
Vamos, al igual que su antecesora, no es una obra maestra, pero sí una novela muy divertida, sexy y entretenida con la que se disfruta mucho. Un buen entretenimiento, sencillo, pero efectivo, para tardes en las que no quieres pensar y disfrutar de una historia sin pretensiones.
El próximo lunes literario estará dedicado a... Veronica Mars. The million dollar tan line de Rob Thomas y Jennifer Graham.
Etiquetas:
Beautiful bastard,
Beautiful stranger,
Christina Lauren,
Libros
lunes, 18 de agosto de 2014
Beautiful bastard. Un tipo odioso
Este verano gané en un concurso la trilogía Beautiful bastard, a la que le tenía bastantes ganas porque me la habían recomendado varias personas de cuyo criterio me fío. La trilogía está escrita por Christina Lauren, que es el nombre que emplean Christina Hobbs y Lauren Billings al escribir conjuntamente. Sigue el mismo esquema de otras sagas eróticas: una pareja por libro, más o menos relacionadas entre sí al estar ambientadas en el mismo universo. Vamos, algo del estilo los highlanders de Karen Marie Moning o Amor por números de Sarah McLean.
En la primera novela, Beautiful bastard. Un tipo odioso, Chloe Mills es una joven que está a punto de terminar sus estudios y cuya tesis es un proyecto de la compañía donde trabaja. Lleva mucho tiempo trabajando para la familia Ryan, siendo bastante apreciada por el patriarca, no tanto por el hijo pequeño de éste, Bennett, que acaba siendo su jefe. Chloe y Bennett se odian, se detestan... y se atraen irremediablemente, aunque quizás haya algo más profundo entre ellos.
La historia no es lo que se dice original, de hecho es como ese dicho de "los que se pelean, se desean" y, en realidad, no es que haya demasiado historia. Sin embargo, Beautiful bastard tiene sus virtudes:
En primer lugar, se lee en un verbo. Sí, es una novela corta, pero además engancha mucho y fácilmente puede ser leída en una tarde o dos. También es muy, muy entretenida. La historia es simple, no pasan demasiadas cosas, sino que todo es una sucesión de encuentros sexuales, batallas dialécticas y otros momentos más de conexión, pero las autoras logran que te quedes pegada a las páginas, leyendo el toma y daca entre Chloe y Bennett.
Ahí está la segunda virtud, es divertida. Ahí radica su encanto. No es un pseudo drama que va de profundo y de provocativo por los traumas de él, sino que es una historia de dos personas con mucho carácter que se ven arrastradas por la pasión pese a que, en muchas ocasiones, se repateen entre sí. Por lo tanto, tenemos muchas discusiones donde los dos protagonistas se lanzan pullas sin cesar y no se cortan ni un pelo, lo que arranca varias sonrisas.
Y es que Chloe Mills no es una pava sin sangre en las venas, qué va, tiene un señor carácter, las cosas muy claras y está muy bien definida. Chloe es una mujer inteligente, trabajadora y ambiciosa que intenta hacerlo todo lo mejor posible y se esfuerza como nadie. Para ella es importante su trabajo, demostrar lo mucho que vale, ya que es una mujer fuerte e independiente que sabe mantener a Bennett a raya como nadie. Eso me gustó mucho. Prefiero los personajes fuertes, que tienen las ideas claras y no acaban arrastradas por la voluntad del protagonista masculino, quedando reducidas a una mera comparsa.
Bennett, por su parte, puede llegar a ser un capullo muy grande, pues es arrogante y prepotente, pero también tiene otros veres. De hecho, las autoras combinan los puntos de vista de ambos, no limitándose al femenino, lo que en este caso era especialmente necesario, pues no sé hasta qué punto podría gustar Bennett de no leer sus pensamientos, de no saber cómo es en realidad y no sólo por la perspectiva de Chloe.
La verdad es que es bastante curioso ver cómo cada uno ve la misma situación de una manera y cómo perciben al otro. Por ejemplo, el primer encuentro de Chloe y Bennett es muy distinto de cómo lo ve ella a cómo lo ve él y, no sé, eso me moló.
La pareja no es especialmente memorable, pero cumple bastante bien con su propósito y, la verdad, su relación funciona bastante bien para la novela que es.
Porque hay que tener en cuenta qué clase de novela es Beautiful bastard. Un tipo odioso: es una historia erótica sencilla, entretenida, muy para disfrutar sin tener que pensar demasiado, algo ligero con lo que pasar el rato. Y, la verdad, eso lo cumple a la perfección. Las autoras saben qué clase de historia es y son muy honestas, ya que hasta su forma de escribir refleja ese espíritu: es sencilla, efectiva, clara, sin demasiadas descripciones, siendo lo mejor los diálogos.
Vamos, que Beautiful bastard. Un tipo odioso es una novela erótica y romántica sin pretensiones ni complicaciones, que tiene ese punto divertido que la hace la mar de entretenida. Además, está protagonizada por dos personajes bien perfilados, en igualdad de condiciones y a los que no dan ganas de estrangular, lo que ya es mucho decir.
El próximo lunes literario estará dedicado a... Las pruebas de James Dashner.
En la primera novela, Beautiful bastard. Un tipo odioso, Chloe Mills es una joven que está a punto de terminar sus estudios y cuya tesis es un proyecto de la compañía donde trabaja. Lleva mucho tiempo trabajando para la familia Ryan, siendo bastante apreciada por el patriarca, no tanto por el hijo pequeño de éste, Bennett, que acaba siendo su jefe. Chloe y Bennett se odian, se detestan... y se atraen irremediablemente, aunque quizás haya algo más profundo entre ellos.
La historia no es lo que se dice original, de hecho es como ese dicho de "los que se pelean, se desean" y, en realidad, no es que haya demasiado historia. Sin embargo, Beautiful bastard tiene sus virtudes:
En primer lugar, se lee en un verbo. Sí, es una novela corta, pero además engancha mucho y fácilmente puede ser leída en una tarde o dos. También es muy, muy entretenida. La historia es simple, no pasan demasiadas cosas, sino que todo es una sucesión de encuentros sexuales, batallas dialécticas y otros momentos más de conexión, pero las autoras logran que te quedes pegada a las páginas, leyendo el toma y daca entre Chloe y Bennett.
Ahí está la segunda virtud, es divertida. Ahí radica su encanto. No es un pseudo drama que va de profundo y de provocativo por los traumas de él, sino que es una historia de dos personas con mucho carácter que se ven arrastradas por la pasión pese a que, en muchas ocasiones, se repateen entre sí. Por lo tanto, tenemos muchas discusiones donde los dos protagonistas se lanzan pullas sin cesar y no se cortan ni un pelo, lo que arranca varias sonrisas.
Y es que Chloe Mills no es una pava sin sangre en las venas, qué va, tiene un señor carácter, las cosas muy claras y está muy bien definida. Chloe es una mujer inteligente, trabajadora y ambiciosa que intenta hacerlo todo lo mejor posible y se esfuerza como nadie. Para ella es importante su trabajo, demostrar lo mucho que vale, ya que es una mujer fuerte e independiente que sabe mantener a Bennett a raya como nadie. Eso me gustó mucho. Prefiero los personajes fuertes, que tienen las ideas claras y no acaban arrastradas por la voluntad del protagonista masculino, quedando reducidas a una mera comparsa.
Bennett, por su parte, puede llegar a ser un capullo muy grande, pues es arrogante y prepotente, pero también tiene otros veres. De hecho, las autoras combinan los puntos de vista de ambos, no limitándose al femenino, lo que en este caso era especialmente necesario, pues no sé hasta qué punto podría gustar Bennett de no leer sus pensamientos, de no saber cómo es en realidad y no sólo por la perspectiva de Chloe.
La verdad es que es bastante curioso ver cómo cada uno ve la misma situación de una manera y cómo perciben al otro. Por ejemplo, el primer encuentro de Chloe y Bennett es muy distinto de cómo lo ve ella a cómo lo ve él y, no sé, eso me moló.
La pareja no es especialmente memorable, pero cumple bastante bien con su propósito y, la verdad, su relación funciona bastante bien para la novela que es.
Porque hay que tener en cuenta qué clase de novela es Beautiful bastard. Un tipo odioso: es una historia erótica sencilla, entretenida, muy para disfrutar sin tener que pensar demasiado, algo ligero con lo que pasar el rato. Y, la verdad, eso lo cumple a la perfección. Las autoras saben qué clase de historia es y son muy honestas, ya que hasta su forma de escribir refleja ese espíritu: es sencilla, efectiva, clara, sin demasiadas descripciones, siendo lo mejor los diálogos.
Vamos, que Beautiful bastard. Un tipo odioso es una novela erótica y romántica sin pretensiones ni complicaciones, que tiene ese punto divertido que la hace la mar de entretenida. Además, está protagonizada por dos personajes bien perfilados, en igualdad de condiciones y a los que no dan ganas de estrangular, lo que ya es mucho decir.
El próximo lunes literario estará dedicado a... Las pruebas de James Dashner.
Etiquetas:
Beautiful bastard,
Christina Lauren,
Libros
Suscribirse a:
Entradas (Atom)


