Sin embargo, pese a que ha sido un primer episodio un tanto irregular, ha logrado que me olvide del personaje histórico que todos hemos estudiado y verla como la protagonista de una historia.
De hecho, si algo destaca en este primer episodio es Michelle Jenner como Isabel. A mí Michelle Jenner ya me ganó en Los hombres de Paco, además, es una de esas actrices que me caen bien de por sí, pero también es verdad que no todos los actores sirven para interpretar a un personaje de época. Véase, por ejemplo, Juan José Ballesta que no parecía un hispano luchando contra los romanos, sino más bien un colegial perpetrando una función de colegio. Sin embargo, Michelle Jenner convence como la infanta Isabel, tan piadosa y estoica ella.
¡Qué mona va esta chica siempre...! Aunque parezca Caperucita azul ;P
A decir verdad, si algo me ha gustado de este primer episodio de Isabel ha sido el acertado reparto. Todos ellos viejos conocidos que interpretaron personajes a los que recuerdo muy bien, pero, para ser justos, logran que me los crea en sus nuevos registros, aunque, para mí, Michelle Jenner siempre será Sara Miranda, Víctor Elías se hará viejo y para mí será Guille Serrano o Pedro Casablanc y Ginés García Millán siempre serán los hermanos Acosta.
Por cierto, a destacar Pablo Derqui que ya me encantaba en Hispania y que aquí me ha parecido, junto con Michelle Jenner (estoy pesadita, sí, pero es que esta chica me encanta), de los mejores. No sé, me ha gustado mucho su rey Enrique con sus distintas facetas, de las que ya hemos conocido unas cuantas... Y casi nos ha faltado verlo en plena faena con Beltrán (conocido como My darling por estos lares) porque, contra, maneras apuntaban, ¿eh?

Bueno, bueno, me concentro.
El mayor fallo de este primer episodio es que me ha parecido correcto. Sin más. Sí, el reparto estaba muy bien, la ambientación también me ha gustado, pero no me ha llamado demasiado la atención.
Es cierto que el primer episodio es irregular, tiene partes demasiado lentas, pero otras que están muy conseguidas, además de usar grandes saltos temporales en apenas un episodio como ocurre, por ejemplo, en Downton Abbey. No me ha quedado muy claro cuánto tiempo ha transcurrido exactamente, pero más de cuatro años seguro (Isabel explica que lleva ya cuatro años en la corte y alejada de su madre), por lo que a veces hasta resultaba un poco confuso. De hecho, al principio señalizaban dónde estaban, por lo que yo digo: ¿tanto cuesta poner un cartelito con el año, leches?
Sin embargo, siempre he creído que los primeros episodios de una serie son complicados, ya que hay que coger el tono, ver qué funciona mejor o peor, etc. Por eso, la irregularidad de este episodio tampoco me ha resultado tan extraña, ni echa para atrás a la hora de seguir viendo la serie.

Eso sí, lo que de verdad "me preocupa" es la falta de gancho. Como ya que dicho, se queda en correcta y entretenida, sin que haya realmente algo que me haya llamado poderosamente la atención o que haga que desee ver el siguiente episodio. Para no cambiar de productora (Diagonal), recuerdo que el episodio piloto de La señora me fascinó, logró que le cogiera auténtico cariño a Ángel y Victoria y que me enamorara de la relación que tenían, que deseara ver el siguiente capítulo y que, de hecho, viera la serie entera, pese a ser una desgracia tras otra ;P
Nada llama la atención en Isabel. Quizás se deba a que la mayoría de las series españolas son históricas, que las intrigas palaciegas nos vienen dadas en otras series que ya veíamos o que le falta personalidad. No lo sé, pero me parece que le ocurre lo mismo que a Toledo, que no sorprende por nada, que puede resultar una serie del montón, aunque, desde luego, con bastante más calidad y con más rigor histórico. Ey, al menos aciertan con los nombres de los infantes, todo un milagro para los guionistas de Toledo.
Pero, como ya he dicho, es tan solo el primer episodio y ni siquiera hemos conocido a Fernando el católico, así que habrá que seguir viéndola a ver cómo se desarrolla.
