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lunes, 29 de diciembre de 2014

20 personajes del 2014

Ya sé qué hoy tocaba una reseña literaria, pero como es la última semana del año, he preparado las típicas entradas con listas para hacer balance del 2014. Empezamos la semana "especial" con los veinte personajes revelación del 2014 para mí, así los habrá nuevo; personajes consolidados que, por lo que sea, han destacado más; incluso un par de ellos que yo conocí este año, aunque no sean nuevos.

Sí, son 20, soy buenísima descartando, lo sé. Y son un pelín más que los odiosos, entrada que publiqué hace unos días. Los personajes, por cierto, no van en orden y no hay serie repetida, para que haya variedad y eso ;)

1. Claire Randall en Outlander


Yo ya conocía a Claire porque he leído las novelas de Diana Gabaldon, pero este año han estrenado la serie y ha sido una maravilla. En los ocho episodios emitidos, Claire ha sido el personaje en el que más se ha ahondado y nos han mostrado lo muchísimo que mola esta enfermera de la segunda guerra mundial que acaba en la Escocia de la rebelión jacobita. Fuerte, serena, inteligente, sensual... Claire es una de las mejores heroínas que he visto nunca y Caitriona Balfe la interpreta a la perfección.

2. Oswald Cobblepot (El pingüino) en Gotham


Gotham me está gustando, pero es muy irregular y no mola todo lo que debería. Sin embargo, sí que han dado en el clavo con algo: cada vez que El pingüino aparece en pantalla, la serie gana enteros. Es un psicópata muy inteligente, que se mueve como pez en el agua entre las mafias de Gotham y nunca, absolutamente nunca, sabes por dónde va a salir. Vamos, que mola un cojón el señor Cobblepot.

3. Oberyn Martell en Game of thrones


En la cuarta temporada de Game of thrones conocimos al príncipe Oberyn, también conocido como La víbora roja, que llegaba a Desembarco del Rey desde Dorne con la clara intención de vengar la muerte de su hermana Elia. Oberyn es un experto en venenos, le da igual carne que pescado, es un personaje con varios veres y la elección de casting fue perfecta, pues Pedro Pascal se lució como Oberyn y yo no puedo ser más fan de ambos dos.

4. Clarke Griffin en The 100


La verdad es que tenía varias opciones en The 100 (me encanta tanto Bellamy como Octavia, Raven y Kane), pero me he quedado con Clarke porque fue uno de los personajes que más me sorprendió. Clarke no es la típica protagonista, sino que es una joven con las ideas muy claras; una médico improvisada con un gran sentido de la supervivencia que está dispuesta a todo por salvar a su gente y no le tiembla el pulso a la hora de tomar decisiones difíciles. Además, su química con Bellamy, aunque en un muy segundo plano, mola mucho.

5. Mary Morstan en Sherlock


El principio del 2014 nos trajo la tercera temporada de Sherlock, que me encantó de principio a fin. He de admitir que, cuando leí que iba a aparecer Mary, no estaba muy a favor, pensaba que iba a ser una petarda que se iba a entrometer entre los dos chicos. Pues me equivoqué un montón. Mary es un personaje muy interesante, que se va mostrando poco a poco y que encaja perfectamente en la serie, sobre todo con Sherlock y John. Es inteligente, capaz de manipularlos y su giro en el último episodio de la temporada fue tan genial como su boda con John.

6. Grant Ward en Agents of Shield


Ward era el personaje más soso de Agents of Shield hasta que llegó el crossover con Capitán América: Soldado de invierno y se reveló como un miembro de Hydra. Mejor dicho, alguien que era únicamente leal a Garrett y que había estado fingiendo durante todo ese tiempo. Desde entonces, y tras ejercer brevemente de villano, Ward se ha convertido en ese personaje impredecible, de moral dudosa, que no sabes qué va a hacer a continuación, pero que tanto sus motivaciones como sus movimientos resultan de lo más estimulantes. ¡Larga vida a este nuevo Grant Ward!

7. Amparo Duque en Sin identidad


La protagonista de Sin identidad es Megan Montaner, una actriz que siempre levanta pasiones allá donde va porque es muy buena. Sin embargo, en su nueva serie, Sin identidad, ha sido el personaje encarnado por Verónica Sánchez el que ha resultado el más interesante de lejos. Amparo es una chica que ha tenido una vida muy difícil al cargar con una madre borracha, falta de dinero y el saber que no tiene muchas opciones para prosperar. Por eso, aunque María era la protagonista y caía bien, también se entendía muy bien ese continuo dilema de Amparo entre el cariño que le va cogiendo a su hermana y la envidia que le provoca el saber que ésta tiene todo lo que ella quería: un padre que la quería, dinero a mansalva, etc.

8. Regina Mills en Once upon a time


Bien podría haber puesto al trío de Frozen, que molaron cantidad, incluso a Rumpel porque siento debilidad por él, pero creo que en este 2014 la auténtica revelación de Once upon a time, al menos para mí, fue Regina. Yo tengo una curiosa relación con Regina. Al principio me flipaba la mala leche que se gastaba la reina malvada, pero luego acabé harta de ella en la segunda temporada. Me daba la sensación de que estaba tanto en tierra de nadie como lastrada y no ayudaba las locas ideas que tenía para recuperar a Henry y que conllevaban la muerte de los Charming. Sin embargo, la tercera temporada llegó, sobre todo el arco argumental de Oz, y Regina se redimió, aunque manteniendo sus pullas y su mala leche, lo que hacen de ella un personaje tan divertido como fácil de querer.

9. Harrison Wells en The Flash


Sí, Barry Allen es la monez personificada y el equipo Flash mola, aunque nadie lo hace tanto como este hombre. Desde el primer episodio, el doctor Wells se ha dedicado a cerrar los episodios, regalándonos un WTF?! tras otro y a darnos mucho margen para teorizar pues insinúan muchas cosas, pero tampoco nos han dejado nada claro. De momento, sabemos que no es el indefenso científico paralítico que finge ser, que está dispuesto a hacer lo que sea para proteger a Barry y que tiene información del futuro. ¿Será el Flash reverso? ¿Un descendiente de Barry? ¿El propio Barry venido del futuro? Muchas preguntas que, espero, nos respondan pronto.

10. Amy Raudenfeld en Faking it


Este verano se estrenó en la MTV la comedia Faking it y fue una verdadera sorpresa, no sólo porque fuera una comedia muy maja, sino por su temática. Y aunque poco a poco varios personajes se han destapado como auténticas revelaciones (sobre todo Lauren), la que más destaca es Amy. Rita Volk la interpreta a la perfección, mostrando como nadie tanto su viaje sexual como las distintas facetas de Amy, pues Amy puede ser la más sensata, un personaje frágil o que se vuelva loca del todo y empiece a liarla parda. Eso, junto al enamoramiento hacia Karma y el explorar su sexualidad, hacen de ella un personaje muy a tener en cuenta.

11. Will Graham y Hannibal Lecter en Hannibal


Vale, Hannibal es del 2013, pero yo me vi las dos temporadas este verano y acabé fascinada por ambos personajes. De hecho, no he podido decantarme por uno solo, sobre todo porque es terriblemente interesante ver la relación tan retorcida que los une, ese juego psicológico que se traen ambos dos: Will un asesor del FBI con una mente muy especial que le hace meterse en las de los peores asesinos, lo que le perturba mucho; Hannibal el elegante psicólogo que oculta a un caníbal sociópata en su interior. No pueden ser más distintos, pero ambos son tan interesantes como magnéticos.

12. Cary Agos en The good wife


Cary lleva en The good wife desde el episodio piloto, siendo uno de los personajes que más ha evolucionado y que ha pasado por situaciones más diferentes. No obstante, esta sexta temporada está siendo la de Cary. No sólo está protagonizando el 50% de la serie, sino que está teniendo un arco tan dramático como angustiante que le ha puesto en primera fila. Ahora mismo, su protagonismo competiría con el de la misma Alicia y su historia está molando tanto como él lleva molando desde que dejó la fiscalía.

13. Helena en Orphan Black


Cualquiera de los clones de Orphan Black mola cantidad y, aunque yo siempre sentiré debilidad por esa mujer desesperada que es Alison, Helena ha sido la que más ha evolucionado en la segunda temporada y también de las más divertidas. Helena se ha acercado a sus sistras, que ella dice; se ha enamorado (descacharrante ese episodio) y sus ideas, aunque bestias, no iban desencaminadas. Vamos, que si la hubieran dejado solucionar el problema de Rachel, que ella decía, se habrían ahorrado muchos problemas.

14. Twelve en Doctor Who


Los cambios de Doctores son difíciles para el espectador, que ya hemos pillado el punto al actual y le queremos, por lo que despedirle no es fácil. Sin embargo, a mí este cambio no me ha costado en absoluto. Quizás es porque Eleven no era, ni de lejos, mi favorito o quizás porque superada la marcha de Ten, yo puedo con todo. Da igual, pues lo que importa es que el Doctor de Peter Capaldi es la bomba. Irreverente, malhumorado, duro y con facilidad para faltar (la pobre Clara le tiene que aguantar cada comentario). También es más oscuro que su predecesor y mucho más imprevisible, por lo que resulta divertidísimo verle en acción.

15. Isidro Santiesteban y Katherine Taylor en Amar es para siempre


La segunda temporada de Amar es para siempre fue terriblemente irregular con una trama principal que dejaba mucho que desear y una historia de amor sencillamente horrible. Sin embargo, hacia la mitad apareció el padre Isidro, un cura que entraba a trabajar en la academia y que parecía ser el típico cura inflexible, pero poco a poco demostró ser una muy buena persona, un hombre adorable y, sobre todo, uno de los personajes más coherentes de la serie. Algo que se vio reflejado con la llegada de Katherine, periodista americana de lo más liberal, que chocó con el páter y nos dieron la historia de amor más apasionada, romántica y divertida que he visto en mucho tiempo. Estupendos los dos tanto por separado como juntos, por lo que van ambos al ranking de cabeza.

16. Mackenzie "Kenzi" Malikov en Lost girl


Este otoño descubrí Lost girl, de la que ya os conté lo genial que es, y por tanto descubrí a la maravillosa Kenzi. Idolatro a esta mujer, en serio. Adicta a las pelucas y a los estilismos extremos, divertida, friki, positiva, resolutiva... Kenzi es la única humana del grupo, personaje que suele ser el más coñazo y random, pero no en el caso de Kenzi, que es la que más mola con diferencia.

17. Raúl de la Riva en Velvet


Velvet tiene un pequeño grupo de personajes que son grandeza, pero aún así no me ha resultado difícil elegir entre ellos porque, seamos sinceros, ¿se puede ser más grande que Raúl de la Riva? La respuesta, obviamente, es no. Raúl es un diseñador apasionado, elegante, divertidísimo, incluso campechano, que se apodera de cualquier escena en la que salga. Cada intervención suya es oro puro, cada palabra es para recordarla y yo aún no entiendo cómo no es fijo.

18. Annie Edison en Community


Otra serie que descubrí este año y otro reparto del que me ha costado quedarme con uno porque todos los personajes de Community son grandeza. Pero he elegido a Annie porque ha sido un personaje que ha ido de menos a más, que empezó siendo la niñita buena del grupo para acabar siendo la bomba, ayudada sobre todo por la vis cómica de Alison Brie, que ha sido capaz de hacer graciosas escenas de lo más extremas como el ataque de cojonitis de Annie en el episodio de la ONU. Además, esa química brutal que tiene con Jeff me da la vida como shipper.

19. Will Scarlet/The Knave en Once upon a time in Wonderland


Ahora tenemos el placer de ver a Will en la serie principal, algo que no es de extrañar porque Will fue, de lejos, lo mejor del spin-off. Eso sí, de momento en Once lo tienen desaprovechado, pero los creadores han prometido que vamos a ver muchísimo más de él en la mitad de temporada que falta. La cuestión es que Wonderland es una mini-serie bastante maja (pese a sus efectos cutres hasta decir basta), con un final cerrado y donde Will destacó sobre los demás gracias a sus "bloody hell", su sarcasmo, su carisma y esa dualidad entre pendenciero y hombre adorable. En la actual temporada de Once, además, es un misterio pues no sabemos cómo ha acabado en Storybrooke, ni siquiera si es un pre o post Wonderland.

20. Malachai "Kai" Parker en The vampire diaries


Sí, un personaje de The vampire diaries. No, no tengo fiebre, podría parecerlo, pero no. La cuestión es que, por increíble que suene, The vampire diaries ha vuelto a molar, no llega al nivel de las temporadas 2 y 3, pero mola y la culpa de eso la tiene Kai. Kai es lo que la serie necesitaba, un malo tan malo como carismático, que supone una amenaza real (aunque todos sepamos que aquí no muere nadie, que sobrevive la peña más que Son Goku y cía) y que trae a su complicada familia con él, lo que supone vidilla de nuevo para la serie.

Estos han sido mis 20 personajes del 2014, ¿y para vosotros?

jueves, 4 de diciembre de 2014

Nueve personajes odiosos (y que estarían mejor muertos)

Rara es la serie que consigue que todos sus personajes interesen por igual o que caigan bien, ya que siempre suele haber un personaje personaje odioso. Ese personaje que no funciona o es inaguantable o putea tanto al personal que te hierve la sangre o todo a la vez y no podemos más que desearle que muera entre terribles sufrimientos, que diría Antonio Recio, para que dejemos de soportarlos de una puñetera vez.

Pues bien, aquí están mis personajes a los que deseo que la palmen entre terribles sufrimientos y dejen de torturarme con su presencia en esas series que tanto me molan.

Rachel Duncan de Orphan Black


Bueno, este es un caso un poco especial y por eso la pongo la primera. Rachel funciona muy bien, también es un personaje muy bien construido y perfectamente interpretado por esa diosa de la actuación llamada Tatiana Maslany. Sin embargo, es taaaan zorra y putea tanto al personal en Orphan Black, que una no puede dejar de pensar como nuestra sistra favorita, Helena, y pensar que estaría mejor en el otro barrio, porque así se solucionarían muchos problemas.

Pero, vamos, que pensándolo fríamente, si desapareciera, la echaría de menos porque es una villana estupenda y Tatiana Maslany se sale haciendo de mala, malísima.

Alana Bloom de Hannibal


Un ejemplo perfecto de personaje que no tiene vida más allá de ser el interés romántico del protagonista y que está tan limitado a eso que, en realidad, no pinta nada. En serio, ¿qué ha hecho esta mujer en Hannibal? Bueno, la ha cagado continuamente, pese a ser un cerebrito... supuestamente, al menos. La cuestión es que en ese juego psicológico que es Hannibal, ese juego del gato y del ratón, Alana no pinta absolutamente nada y es que encima me cae mal. Me cae fatal. Apuf, qué pereza de personaje.

De hecho, me parecen muchísimo más interesante los otros personajes femeninos: Freddie Lounds, Beverly Katz y, sobre todo, esa maravillosa Bedelia du Maurier, a las que no han dado tanto bombo como a la pavisosa de la doctora Bloom.

Ben Hunter de Revenge


Vale, he de admitir que, a excepción de Emily, Nolan y Aiden, todo el reparto de Revenge podría haber ocupado esta plaza. A Victoria la odio a morir, David Clarke es tan imbécil que no puedo ni verlo, Jack me aburre horrores, Daniel y Charlotte han tenido arcos en los que era aparecer en pantallas y rebotarme, la francesita es muy lerda también... Pero todos ellos, al menos, tienen un propósito. Bueno, el de Jack es aburrir, pero aceptemos pulpo como animal de compañía y digamos que tiene su razón de ser como amigo de Emily. Sin embargo, el nuevo fichaje es lo peor porque no pinta nada. Pero nada. Y el actor es de lo peorcito, ni idea de dónde lo han sacado. De ahí que lo haya elegido a él.

Por si no fuera poco el tener que aguantar sus aires de grandeza, intentando convertirse en un súper poli, ahora me lo quieren colar de interés romántico de Emily. Ah, no, eso sí que no. Por eso no paso, no, no. El tal Ben no sólo es soso a rabiar (es verle aparecer en pantalla y entrarme ganas de jugar con el móvil), sino que no tiene nada que llame la atención. En serio, Victoria, vuelve a las andadas y cárgatelo. Pronto, a poder ser.

Alberto Márquez de Velvet


Si me leéis, ya sabéis que tampoco soy muy fan de su eterna enamorada, pero es que Alberto es sencillamente lo peor. Pero lo peor de lo peor. No sólo es un aborto de galán, sino que su discurso victimista es muy cansino, sobre todo porque el único responsable de sus males es él mismo. Es un empresario nefasto, un imbécil que no sólo la caga continuamente, sino que siempre, absolutamente siempre, cae en las trampas de un adversario no muy sutil.

Aunque lo que más me toca la fibra es ese trato horrible hacia su pobre mujer, a la que trata como si fuera un perro pulgoso: le habla fatal y siempre anda gritándole o pagando con ella sus enfados infantiles, nunca la tiene en consideración, ni es mínimamente cariñoso con ella. Encima, por si no fuera bastante con que intentara aprovecharse de Cristina, mientras le era infiel con Ana tenía un pase, pero ahora lo es con cualquiera que pasa. Muérete, Alberto, en serio, muérete de una vez y deja de dar por saco. Y deja a Cristina en paz, coña ya.

Camille "Cami" O'Connell de The Originals


¿Existe alguien que soporte mínimamente a esta mujer? Porque, desde luego, yo no. Estamos a punto de alcanzar la mitad de la segunda temporada y no han logrado ya no sólo que me interese, sino que la soporte. De hecho, los mejores episodios de The Originals son aquellos en los que nos regalan la ausencia de Cami.

Cami no sólo no pinta nada, sino que es directamente bipolar e idiota. Es una mera humana y una no muy lista, para qué mentir, pero se permite el lujo de amenazar a criaturas sobrenaturales. Es surrealista que le vaya con cosas del tipo "o dejas a fulanito en paz o te enterarás" a Klaus, que es un híbrido súperpoderoso y de lo más difícil de matar. Además, no funciona como interés romántico de nadie (verla con Marcel, tras que éste estuviera con Rebekah es para reírse por no llorar), ni compro eso de que sea la conciencia de Klaus y la actriz no tiene tampoco química con nadie. No, en serio, ¿por qué sigue esta mujer viva? ¿Por qué? ¡Si lo tienes muy fácil para matarla, Julie Plec! Pero matarla de que desaparezca, ¿eh? No vale eso de convertirla en un recipiente, no, no.

Alonso de Montalvo, Margarita Hernando y Cipriano "Cipri" Benítez de Águila Roja


Con Águila Roja tengo triplete, ahí, dándolo todo. Uno de mis sueños es que esos tres personajes vayan en un carro y se despeñen por un barranco altísimo que dé a parar en un río bravo, que a su vez acabe en una catarata, para no volver a verlos jamás. Sí, quiero asegurarme que no vuelvan ni como parte de The walking dead. Dios mío, qué pereza de personajes los tres.

Los tres son unos porculeros, pero unos porculeros de impresión y su única misión en la serie es tocarle las narices a Gonzalo y ponerse en peligro, voluntariamente la mayoría de las veces, para que éste tenga que salvarlos y, generalmente, desdoblarse para poder llegar a todo. En serio, si yo fuera Gonzalo, cogía a Satur y me iba al Caribe a beber ron y tomar el sol, en vez de salvar continuamente a los tres porculeros. Además, es que Cipri es un idiota llorón que se busca a pulso que le pase de todo; Alonso es mala persona, mal hijo y tan rematadamente tonto que parece opositar a muerto; Margarita es la eterna dama en apuros, que no hace más que meter la pata y va todo el día con cara de mártir y se le ocurren ideas brillantes como irse a una leprosería en un ataque de cojonitis.

¿Pero por qué no los matan? ¿Por qué? ¡Hacednos un favor a todos, guionistas!

Finn Collins de The 100


Odio eterno a Finn. Odio eterno. Dios, qué negra me pone, qué ascazo me da. Al principio era el chico de la función, lo que conllevaba que fuera un soso de mucho cuidado, pero después lo convirtieron en el Pepito Grillo de la función, el que tenía el papel más sencillo pues se dedica a juzgar las decisiones de Clarke y Bellamy, sin tener que ejercer de líder o sin aportar algo más que ese juicio moral y esa superioridad que, la verdad, no sé a qué venía. Al fin y al cabo, engañó a Clarke y Raven al mismo tiempo y, eh, ambas molan mucho, ¡no se merecían eso!

En la segunda temporada, se han olvidado de ese Boy Scout moralista y han convertido a Finn en un ser humano todavía peor y más repulsivo que Murphy. ¡Que Murphy! ¡Murphy! ¡Para flipar! Es bochornoso verlo en plan Terminator, gritando como un loco y dejándose llevar por una violencia exagerada. Además, es que cada episodio se supera el colega. Tengo que ver el que emitieron ayer, pero, vamos, que aún sigo alucinando con esa masacre que provocó en ese ataque de locura total. ¿Pero este tío de qué va?

Por favor, grounders, o gente de la montaña, o quien sea, ahorradnos el sopor que supone ver a Finn y acabad con él de una vez, por favor. Qué horror de tío, en serio, ¡qué horror!

Básicamente esos son los personajes que a mí me molestan (en el caso de Rachel, que despiertan a mi sistra interior ;P). Y vosotros, ¿tenéis algún personaje al que le deseéis una muerte lenta y dolorosa?

viernes, 18 de abril de 2014

Recomendación épica: Orphan black

Aprovechando que mañana sábado se estrena la segunda temporada de Orphan black, he decidido contaros las maravillas de la serie para que os enganchéis y eso. Porque Orphan black mola mil y todo el mundo debería verla y dedicarle altares y procesiones a Tatiana Maslany, que se lo merece.

Razón number one, súper importante y seria y profunda: Paul. Echadle un vistacito al muchacho.

Este es Paul. La camiseta no quiso salir en la foto, imagino que no os molesta ;P


En el piloto ya sale sin camiseta. Los guionistas saben cómo convencer a una chica ^^

Ah, que hay quien quiere más razones... Entiendo, entiendo... Vale, me concentro, que esta admirando los pectorales de la razón number one y se me va la pinza. La cuestión es que, maromo aparte, Orphan black mola mucho por otras muchas razones: desde el argumento, hasta los personajes y, sobre todo, su actriz protagonista.

La serie empieza con Sarah Manning en una estación, donde ve a otra chica exactamente igual que ella tirarse a las vías. Tras la sorpresa inicial, Sarah coge las cosas de la suicida y confirma que son exactamente iguales, por lo que decide ver cómo es la vida de la suicida, Beth Childs. Resulta que Beth tiene una buena vida, además de una buena cantidad de pasta en el banco, así que, ¿qué hace Sarah? Hacerse pasar por Beth con la idea de conseguir su dinero y poder largarse para empezar de cero con su hija y Felix, su hermano de acogida y mejor amigo.

¿El problema? En realidad, no hay uno, sino muchos. Beth es policía y está siendo investigada por haber matado a una civil en acto de servicio, por lo que su compañero no le quita ojo de encima. El cuerpo de Beth aparece y acaban creyendo que es el de Sarah. Y, sobre todo, de pronto le sale otra chica exactamente igual que Beth y que ella, la cual es asesinada frente a Sarah. Pero resulta que no es la única, de hecho Sarah descubre que Beth estaba investigando los asesinatos de mujeres que eran idénticas a ella... vamos, que son clones.


Y, sí, puede parecer una ida de olla, pero la cuestión es que funciona. Funciona muy bien. No sólo acabas arrastrado por los giros, preguntándote qué narices ocurre (¿Es alguna la original? ¿Por qué las han clonado? ¿Quién y por qué les está dando caza?), sino que es terriblemente entretenida y también divertida.

Porque poco a poco vas conociendo a otros clones, que van adquiriendo protagonismo. A Beth la conocemos un poco por cosas que va descubriendo Sarah, por comentarios de otros personajes, pero hay otros dos clones que acaban teniendo mucha importancia: Alison, la típica madraza maruja, y Cossima, que es una científica que está intentando averiguar qué ocurre con los clones.

Yo soy súper fan de Alison, por cierto. La tía es genial.

La cuestión es que todos los clones son interpretados por Tatiana Maslany que, como he dicho, es grande, es divina, es lo mejor de lo mejor. Porque la tía lo hace de puta madre, sabes quién es quién sólo por sus gestos, por cómo los interpreta, incluso cuando hay giros locos de un clon haciéndose pasar por otro. Por cierto, esas tramas son siempre muy guays, sobre todo cuando las provoca Alison. En serio, nunca, jamás, cabreéis a una maruja a la que le encantan las manualidades, no lo hagáis.

Gracias a Alison NECESITO una pistola de poner purpurina de esas. Es que ni Jordi Cruz, chavales.

Yo por Tatiana Maslany salía de procesión en plan de llorar porque llueve, con eso lo digo todo.

Pero no sólo Tatiana y sus clones le dan vida a Orphan black, ya que, entre tanto personaje misterioso que no sabes a qué mierda juega, está Felix. Felix es el puto amo. Así, sin más. Basta que haya escrito y publicado esto para que resulte que Felix sufra mi maldición (lo que implicaría A) ser malo; B) volverse loco; C) morirse... a veces hacen las tres cosas :S), pero bueno, espero que eso no pase.

La cuestión es que Felix es el hermano de acogida de Sarah, se crió con ella y son inseparables. De hecho, Felix siempre está dispuesto a ayudarla con lo que sea, incluso metiéndose en líos locos de clones. Además, Felix es un artista gay con mucho estilo y una lengua viperina que es lo más. El tío tiene unas frasazas... Lo adoro, vamos. Encima, me gusta muchísimo la voz del actor. Sí, es un comentario súper profundo también, no creáis que no lo sé.


Aprovechando que es Semana Santa y tal, deberíais ver Orphan Black porque sólo son 10 episodios, no hay ni una mísera trama de relleno y no deja de haber un giro tras otro. De hecho, yo devoré la primera temporada en un fin de semana. En serio, si empezáis a verla, no vais a parar porque, como ya he dicho, mola mil. Eso sí, prepararos para sufrir una vez alcancéis el ritmo de emisión porque esta gente no acaba un sólo episodio sin dejarnos ganas de ver el siguiente.

Que, por cierto, gracias infinitas a Rapsody por recomendármela =D