domingo, 14 de agosto de 2011

Maromo de la semana 62

Bueno, hemos tenido ciertos problemillas para poner maromo (que se resumen en que a Miki se le ha puesto blogger bandolero y la menda a acabado viciada no, lo siguiente al fic que Syl escribe sobre Glee y que podéis leer aquí), peeeero no problem que aunque sea tarde (y con trampas porque he cambiado la hora de la entrada, muajaja) aquí traigo el maromo de la semana.

Y esta semana por fin me he puesto a ver Hawaii five-0 de la que estoy enamorada no, lo siguiente, y está llena de chulazos de impresión, pues toca poner a uno de ellos. Por cierto, desde aquí aviso que tengo unas cuantas entradas planeadas sobre la serie (quién avisa no es traidor y obsesiva soy un rato, ya sabéis :P). La cuestión es que, como no podía ser de otra forma, voy a poner al macho man por excelencia, al héroe, al machote de la serie porque, personalmente estoy enamorada del otro y prefiero guardármelo para una ocasión especial como para cuando anuncie que me caso con él... Ejem, ejem... Dejo de fliparme, perdón. Bueno, pues el maromaco de cuerpo de pecado, de estos que empotrarías en la pared de un callejón oscuro y vacío para hacerle cositas es...

Alex O'Loughlin



Alex nació el 24 de agosto de 1976 en Canberra, Australia, aunque es de descendencia irlandesa y escocesa, ahí es nada. Es hijo de un maestro de física y de astronomía y de una enfermera, que acabaron divorciándose cuando él sólo tenía dos añitos, hecho que debió de marcarle profundamente (o eso pone nuestra amiga Wikipedia, si tuviera su teléfono confirmaría la información, pero, desgraciadamente, no es el caso). El pobre Alex, además, tuvo una infancia un tanto jodida porque sufrió TOC (trastorno obsesivo compulsivo... Me encantan las series/pelis de médicos, ¿vale? :P), hiperactividad, déficit de atención y asma... Ahí es nada, también. Quiso ser piloto, pero al parecer si tienes asma es imposible, así que dedicándose a la actuación.

Además de algunas participaciones televisivas en series y miniseries que no me suenan de nada (como, por ejemplo, White collar blue, Blackjack: Sweet science o Mary Bryant), apareció en unas cuantas películas como Oyster farmer, Man-thing (esta me suena, pero no caigo), Feed, The holiday (que he visto, pero no le recuerdo... Damn it!) y Lo que no se ve.


Después, ficho por la famosa serie The shield (sé que es famosa, pero no la he visto, así que no puedo opinar), que compaginó con la película August Rush y que acabó abandonando para protagonizar la serie Moonlight. Moonlight era un poco como la hermana gemela cutrecilla de Angel, pues trataba de un vampiro detective que estaba enamorado de una mortal, peeeero cuenta con algo que la hace épica y que hizo que tanto Miki como yo la devoráramos: ¡¡salía nuestro muso particular, el gran y el genial Jason Dohring que interpretó a Logan Echolls y, sin quererlo, le puso nombre al blog ^^


Sin embargo, Moonlight acabó cancelada, aunque se podía ver y la audiencia, en realidad, no era taaan mala, más bien mediocre. Poco después, hizo una aparición especial en mi adorada Mentes criminales, haciendo de psicópata torturado y no un mero desgraciado sádico. Le siguieron otras dos películas Whiteout, que ni idea, y El plan B que tengo pendiente de ver porque, por un lado, es él, pero por otro ver a Jennifer Lopez me da pereza, aunque Planes de boda me la sepa de memoria, xDD.

Luego probó con otra serie (a todo esto, todas sus series son de la CBS, donde debió hacerle contrato alguien chocho por él porque, vamos, no le han dejado marchar, xDD) de médicos, que fue un fracaso rotundo, Three rivers. Así que el pobre Alex formaba parte de la lista de actores series killer, a la que también perteneció Nathan Fillion hasta Castle y donde hay otros nombres conocidos como Eliza Dushku, Kelsey Grammer o mi adorado Jerry O'Connell. Pero afortunadamente salió de esa lista porque...


¡Protagoniza la nueva versión súper mega molona de Hawaii five-0! En Hawaii five-0 es Steve McGarrett, el protagonista que dirige el equipo y que es un marine todo machote que te sirve tanto para pelear, como para acojonar sospechosos como para ponerse en plan CSI, eso sin contar que, mientras tanto, muere de amor por su "buddie" (sinónimo americano para "lover", que a mí no me la dan, xDD) y discuten cual matrimonio amoroso, xDD.

Alex está genialoso en la serie porque, además, tiene el típico personaje que se descamisa por todo, en plan: tengo que nada, adiós camisa; anda, una margarita, adiós camisa; ey, Danno está mirando a una titi, adiós camisa... xDD. Y, claro, logra que esta que está escribiendo se ponga en plan fangirl mezclada con su verdulera interior resurgiendo y diga cosas como: joder, Alex, qué bien te parió tu madre, coño; o, Dios, si te encontrara yo por ahí, te iba a dar lo tuyo y lo de tu prima. Así que, claro, cuando llega el terrible momento en que vuelve a ponerse la camiseta, mi padre me suelta cosas del tipo: sí, sé que es un delito tapar ese cuerpo según tú, pero deja de decirlo, xD.

viernes, 12 de agosto de 2011

Cuatro damas: Capítulos 9, 10 y 11

Ya han pasado otras dos semanas desde que publiqué los capítulos 7 y 8 de Cuatro damas, así que toca subir un poco más de historia. En este caso, en vez de dos capítulos, que suele ser lo habitual, os pongo tres (estamos que lo tiramos, xDD) titulados: La caja de música, Con la ayuda de Rubén y El palacio de cristal.

Tania y Jero siguen investigando la misteriosa caja de música que le robaron a Álvaro y, gracias a una de las pistas de Mateo, logran encontrar algo que no se esperaban... Y que, quizás, les lleve a estar más cerca de Rondador Nocturno.


Una vez más, espero que os haya gustado y que me dejéis vuestras opiniones, teorías, lo que sea, que me hace mucha ilusión leeros :3

miércoles, 10 de agosto de 2011

Traición

Sigo reseñando libros y, curiosamente, esta vez también es una saga: Los feos. Está escrita por Scott Westerfeld y son cuatro volúmenes, aunque yo sólo he leído los tres primeros (Traición, Perfección y Especiales); algún día me haré con la cuarta parte (Extras), pero de momento no me interesa mucho porque la protagonista no es la misma y porque, tras leer el final de Especiales, me da la sensación de que es un añadido y, a excepción de la saga nueva de Cazadores de sombras, tienden a no gustarme.

Los feos arranca en Traición presentándonos a su protagonista, Tally Youngblood. En el mundo de Tally (ambientado en un futuro donde la humanidad –que denominan Los oxidados- estuvo a punto de cargarse el planeta y por eso hay un gran control de la población) se es feo hasta los dieciséis años, cuando se someten a una operación para ser perfectos. Tally está deseando pasar por la operación para, así, además de ser hermosa de una vez, poder ir a Nueva belleza, donde viven los perfectos en general y su mejor amigo, Peris, en particular.

Resulta que Peris, al ser unos meses mayor que ella, ya es perfecto y por eso no pueden verse, ya que mientras ella sigue siendo una imperfecta que vive en su residencia, él es un nuevo perfecto que va divirtiéndose de una fiesta a otra, como el resto de perfectos.

En esos momentos de soledad, Tally decide colarse en Nueva belleza para ver a Peris y, en su huída, conoce a Shay de la que pronto se hace amiga. Y aunque ambas comparten el amor por las travesuras y el arrojo para llevarlas a cabo, hay algo que las diferencia y es que, mientras que Tally anhela la operación, Shay no quiere pasar por ello: no cree que sean feas, ni cree que todo sea tan bonito y perfecto como se supone. Shay, de hecho, conoce a un grupo de rebeldes que se han escapado antes de la operación y que viven en la naturaleza capitaneados por David.

Shay le ofrece a Tally la opción de escapar con ella, pero Tally no quiere, pues su único deseo es convertirse en perfecta y reunirse con Peris, aunque promete guardarle el secreto a su amiga. No obstante, el día de la operación llega, pero Tally recibe una sorpresa: conoce a la Doctora Cable, que le dice que no la operarán a menos que encuentre a Shay y al resto de rebeldes y los entregue. Tally no quiere traicionar a Shay, así que decide aceptar una vida sin la operación, pero, claro, los Especiales (perfectos superiores que se encargan de controlar las Circunstancias especiales) no se lo ponen fácil y hacen que tanto los padres de Tally como Peris vayan a verla para hacerle chantaje emocional.

Por eso, Tally acaba aceptando y se embarca en una aventura para encontrar a los rebeldes, siguiendo unas instrucciones cifradas que Shay le ha dejado. Pero Tally no contaba con que, una vez junto a los rebeldes, conocería a David y las cosas empezarían a cambiar para ella.

La saga de Scott Westerfeld combina géneros como la aventura, la ciencia-ficción, el misterio y el amor en una dosis perfecta, pues, aunque las aventuras y la acción se suceden sin parar, tanto la ciencia-ficción como la parte romántica es más leve. Por eso, creo que es más accesible a más gente. Si no te gustan las novelas de amoríos o de ciencia-ficción con Traición y los demás no tendrás problemas, pues aunque se tratan ambos temas lo hacen de forma que no sobrecarga y no es lo más importante.

Por supuesto, la parte romántica tiene su importancia, pero es más de cómo afectan sus sentimientos a la evolución y a los actos de Tally, que a desarrollar la historia de amor (que acaba desembocando en un original y complejo triángulo amoroso) como en otras novelas.

Y es que Tally tiene muy clara su misión, aunque no le guste, pero cuando conoce a David y empieza a hablar con él, también comienza a darse cuenta de que no todo es como creía. David confía en ella plenamente y es esa confianza lo que te demuestra los sentimientos de David, no que se digan que se quieren; y es el enamorarse de David, lo que hace que Tally evolucione hasta el punto de que tome la decisión con la que acaba Traición y de la que parte Perfección.

Irónicamente, es esa decisión que toma por su amor hacia David, lo que provoca el triángulo amoroso antes mencionado. Personalmente, me gustó mucho el triángulo porque es complejo y tanto David como Shane son personajes a los que se les tiene cariño y no está muy claro con cuál de los dos acabará Tally.

También me gustó mucho la protagonista, Tally, porque a lo largo del primer volumen (y también en los otros dos) sufre una gran evolución. Empieza siendo una chica normal, que está deseando someterse a la operación para ser perfecta como le han enseñado desde pequeña que debe ser y porque, así, se reunirá con su mejor amigo. Pero pronto descubre que es algo más, no sólo comienza a pensar por sí misma, replanteándose que, quizás, lo que le han inculcado no está tan bien ni es tan bonito como le han contado. También descubre que es una chica fuerte y con recursos, además de muy valiente, que, a pesar de ser una víctima continua de las circunstancias, no pierde el carácter, ni deja de luchar.

De hecho, personalmente, me da mucha rabia cuando otros personajes secundarios la tratan de egoísta y otra serie de lindezas. Porque la pobre Tally no es egoísta, de hecho siempre intenta actuar lo mejor posible, pero es que las cosas nunca le salen bien.

En cuanto a los otros personajes, hay de todo. Tenemos a David como el líder rebelde y el chico de la historia, que nunca deja de confiar en Tally, a pesar de todo. También tenemos malos malísimos encabezados por la horrible Doctora Cable. Y tenemos a Shay. En mi opinión, Shay sería la contrapartida de Tally, pues empieza siendo una cosa (una rebelde, decidida, con las cosas claras), pero a medida que la conoces descubres que no es así; yo acabé desesperándome con Shay y su comportamiento infantil y pesado.

Por otro lado, Scott Westerfeld logra crear un universo que tiene vida propia, muy bien construido, con muchos detalles y que, además, resulta original. Los feos está ambientado en una distopía, pero la de Scott Westerfeld es diferente a las demás que he leído, su base es distinta y su forma de “machacar” a la humanidad lo es también.

Me gusta muchísimo (y por eso le admiro y envidio a partes iguales) la forma de escribir de Scott Westerfeld: es muy expresiva, retrata muy bien tanto los paisajes y el ambiente como los pensamientos e, incluso, el estado de ánimo de Tally. Además de trabajada, tiene algo que me encanta y es que se aprecia perfectamente las fases por las que pasa Tally; podría leer un fragmento y saber qué parte de la historia es sólo por cómo está escrita.

En resumen, la saga de Los feos, además de estar muy bien escrita y ser muy original, resulta adictiva, interesante y, sobre todo, te hace pensar. Tanto los protagonistas como el mundo en el que se desarrollan parecen cobrar vida. No la incluiría en mi top de sagas porque tiene algunas partes en las que, en mi opinión, flojea un poco, pero, aún así, es igualmente recomendable.

domingo, 7 de agosto de 2011

Maromo de la semana 61

Ya es domingo y llega la sección favorita de muchos: El Maromo de la semana, weee. He de admitir que en esta ocasión me he devanado lo sesos, aunque, claro, luego se me han ocurrido varios y he estado dudando (de ahí que lo vuelva a poner tan tarde :P), pero al final me he decantado por uno del que llevo enamorada un tiempo y que ahora los tenemos en nuestras televisiones por partida doble (y con dos personajes de estos que se hacen de querer... y otras cosas más físicas también, xDD).

Y el maromo de esta semana, que tiene unos ojazos azules de impresión, una sonrisa que quita el hipo y un morbo del copón que, por lo menos a mí, me tiene loquita perdida es...

Carles Francino


Carles es hijo de un famoso locutor de radio que, de hecho, se llama igual y que me ha fastidiado bien en mi fase de investigación/recopilación de fotografías, pues encontraba más del padre que del hijo, grr ¬¬U Carles nació en Barcelona el 4 de diciembre del 81 y, aunque empezó la carrera de sociología, la acabó dejando para ser actor.

Y como buen catalán que es, ¿dónde comenzó a trabajar? Efectivamente, en Ventdelplà (entre esa y El cort de la ciutat están todos) donde también han trabajado otros usuales de esta casa como Pablo Derqui (ahora mismo más conocido como SkyHéctor en Hispania), Úrsula Corberó (Ruth #quemadapordentro porque era en Barcelona y no en Madrid, xDD) y Oriol Tarrasón, que vale, no lo he mencionado por aquí, pero es el buenorro de Martín en Los misterios de Laura *0*


Mientras estaba en Ventdelplà tuvo una breve incursión en la película Yo soy la Juani, aunque debe de ser muy, muy breve porque su papel está catalogado únicamente como "futbolista". Sin embargo, yo le conocí en el trabajo que hizo justo después, pues era el genialoso Rai en Hospital central. Rai molaba un huevo y tuvo una de las relaciones más chulas de la serie con el personaje de Lola, aunque eso acabó de una manera horrible, de estas que hacen que quieras cortarte las venas con un cepillo de dientes. Pues eso.

Y, por cierto, su hermano en la ficción no era ni más ni menos que Alfonso Bassave o nuestro adorado Mastermind, que aquí hacía de gay que se enamoraba de Raúl o, lo que es lo mismo, Iván Sánchez o, lo que es lo mismo, Fabio/Lerdín. ¡Dios, como me gustan estas casualidaddes, xD!


Después estuvo un tiempo desaparecido hasta que en 2010 participó en un episodio de Aída y, luego, se hizo con el papel de Miguel en Bandolera. He de decir que, desgraciadamente, no he podido ver mucho Bandolera, tan sólo episodios sueltos y fragmentos de Carles en Youtube (seh, básicamente sólo me importa él y la relación con Sara, xDD) y he de decir que también estoy enamoradita de Miguel :3

Vestido de Guardia civil para interpretar a Miguel


Imagen de un videoencuentro donde sale guapísimo (y con el bigote de Miguel, xD)

Además, y aunque se grabó antes que Bandolera, ahora yo lo veo en Punta escarlata, donde interpreta a Bosco Ruíz que, admitamos, es el más molón de todos. Vamos, Bosco en un capítulo ya avanzó más que la guardia civil en ocho años, xDD. Dicen desde Globomedia que tienen pensada una segunda temporada, si Telecinco la quiere; por mí que la hagan que me encanta la serie, pero siendo Telecinco, seguro que no cae esa breva.

PD: Creo que se nota que me encanta este hombre, ¿no? :P

viernes, 5 de agosto de 2011

Las aventuras de Víctor Ros

No sé vosotros, pero en mi casa muchos libros los descubrimos mediante el boca a boca: fulanita me ha dicho que este libro mola; uy, pues menganito me ha recomendado este otro... Lo que pasa es que en mi casa ni mi hermana, ni mi padre, ni yo solemos coincidir demasiado en cuanto a gustos... Aunque a veces pasa, como en este caso.

A decir verdad no sé cómo, pero mi padre descubrió una serie de libros de detectives y, al final, hemos acabado todos leyéndolos, disfrutándolos... Y como somos mala gente, haciendo chantaje al que no lo ha leído con contarle el final, xD. ¿Qué pasa? Es una práctica común en mi casa, de ahí que luego nos peguemos por leer los libros antes que los demás; no veáis la que montamos cuando salió El juego del ángel de Carlos Ruiz Zafón, xD.

La cuestión es que me vuelvo a ir por los cerros de Úbeda y me desvío. Perdón.

Os estoy hablando de tres libros de Jerónimo Tristante: El misterio de la casa Aranda, El caso de la viuda negra y El enigma de la calle Calabria. Los tres están protagonizados por los mismos personajes, encabezados por el detective protagonista, Víctor Ros. Cada uno es auto-conclusivo, pero deben leerse en el orden correcto, pues la vida del protagonista también tiene su importancia y, claro está, es mejor leer lo que pasa en orden cronológico, sobre todo porque se hacen menciones a los casos anteriores.

Las andanzas de Víctor Ros se inician en El misterio de la casa Aranda, donde conocemos a nuestro protagonista: un joven con una capacidad deductiva increíble, que encontró el buen camino cuando, siendo él un niño y un ladronzuelo, un policía lo tomó a su cargo y lo educó.

En El misterio de la casa Aranda, Víctor regresa a Madrid, ciudad donde su vida cambió al conocer a Don Armando, después de haber pasado un tiempo en Oviedo. Pero la vuelta a Madrid no es sencilla: Don Armando acaba de morir y Víctor se siente solo e incluso aburrido pues no logra encontrar ningún caso que le suponga un reto. Sin embargo, de pronto se ve envuelto en la investigación de dos casos: por un lado, varias prostitutas han aparecido muertas después de que una vieja horrenda las llevara en su coche; por otro, el de la casa Aranda, donde varias mujeres (de épocas diferentes) han asesinado o, al menos, intentado matar a sus maridos después de leer La divina comedia.

Además, Víctor conoce a Clara Alvear de la que se enamora cuasi al instante, aunque, a priori, el amor que siente por ella no vaya a ir a ningún sitio pues ambos pertenecen a clases sociales diferentes.

Salvando las distancias, claro está, podemos decir que Víctor Ros es una especie de Sherlock Holmes español. El parecido radica en la capacidad de observación y de razonamiento que ambos comparten, pero ahí acaban los parecidos. Víctor Ros tiene un talante muy diferente, se enamora, no tiene a un fiel Watson a su lado... De hecho, es algo que me gustó mucho de los tres libros, que Jerónimo Tristante mezcla estupendamente los misterios (tienden a ser dos) con la vida diaria de Víctor y lo que él siente ante los acontecimientos que afronta.

Otro de los detalles que me gustan mucho de los tres libros es la galería de personajes secundarios, que suelen pasearse continuamente por la vida de Víctor, que es el eje central de la historia: Clara, Blázquez (el compañero de Víctor), el amigo científico de Víctor... Me gusta que no se olvide de ellos porque son parte importante del mundo que el autor desarrolla, le dan personalidad.

Entre todos ellos destacaría el personaje de Clara, el interés romántico de Víctor, que aunque no deja de ser una secundaria, me parece un gran personaje femenino. Sobre todo si tenemos en cuenta que la novela está ambientada a finales del siglo XIX. Y es que Clara es extremadamente inteligente, es fuerte, decidida, tiene sus propias opiniones y no se achanta ante nadie (no acepta el matrimonio por conveniencia, por ejemplo, y también es sufragista y una muy activa, además).

Como acabo de decir, la historia tiene lugar en el siglo XIX y, personalmente, creo que la ambientación está muy conseguida. Jerónimo Tristante adapta su prosa perfectamente a la época, haciendo que no sea excesivamente moderna y, por tanto, disonante, pero también logra que sea ágil y efectiva.

En conclusión, si te gustan las historias de detectives, las aventuras de Víctor Ros son una buena opción. Bien escritas, misterios bien planteados (las resoluciones a mí, en general, me sorprendieron y gustaron mucho), personajes agradables...No son libros que te cambian la vida, pero son entretenidos, inteligentes y cumplen perfectamente con su misión. Altamente adictivos, además.

PD: Dado como acaba el último libro, diría que habrá un cuarto, pero que yo sepa no se ha dicho nada sobre ello. Espero que sí lo haya, me encantan las historias de detectives y estas en especial me han gustado mucho ^^

miércoles, 3 de agosto de 2011

Desencantada con Neil Caffrey

Supongo que ya sabéis que en esta casa, estamos enamoradas de White collar y de todo lo relacionado con él. No solemos hablar mucho de ella por estos lares, pero Miki y yo nos jinflamos de comentarla vía msn. Por eso, tras el emocionante final de la segunda temporada, estaba que me moría por ver la tercera...

Pues mi gozo en un pozo.

Y es que estoy teniendo bastantes problemas con esta temporada en general, que voy a enumerar con unos cuantos guioncitos para que todo quede claro (si tenéis miedo a los spoilers, tranquilos que, como mucho, hay alguno muy leve y general de la temporada):

- Falta de una trama continuada de interés. A lo largo de las dos primeras temporadas, White collar tenía un misterio a largo plazo: comenzó con la extraña desaparición de Kate, que acabó desembocando en la búsqueda de una misteriosa caja de música y el secreto/conspiración que ésta guardaba. En cada episodio se avanzaba un poco y muchas veces terminaba con un pequeño cliffhanger relacionado con esa trama, por lo que estabas deseando ver el siguiente episodio.

Imagen amorosa de Neil y Peter, sacada completamente de contexto, of course, xD.

Pues bien, el misterio de la caja de música se resolvió en la segunda temporada y en vez de introducir un enigma a largo plazo, han decidido que la trama continuada sea que Neil y Mozzie quieren vender el arte del submarino para escaparse y darse la gran vida. En primer lugar, decir lo sumamente absurdo que es. Quiero decir, si algo ha importado siempre a Neil ha sido Kate, su novia, y Neil se replanteó el abandonarla por Peter (mi mente de shipper no se inventa nada, que él lo admitió), así que ahora no me trago el que desee marcharse por algo tan frío como el dinero.

Pero, vale, aceptemos pulpo como animal de compañía. Voy a tragarme que Neil está dispuesto a todo para darse la buena vida vendiendo lo que Mozzie robó del submarino y le regaló. ¿En qué posición deja eso a Neil? No sé, Peter siempre se ha desvivido por él, le ha dado oportunidades, ha cuidado de él, le ha ofrecido una vida de verdad, una familia, un hombro en el que llorar, ayuda... Y ahora va Neil y le traiciona. Pues yo lo siento, no sé cuál es la intención de los guionistas, pero para mí Neil pierde puntos y estoy deseando que Peter le atrape de nuevo.

- La pérdida de protagonismo de Peter. Vale, esto es White collar y el que es el puto amo es Neil, mientras que Peter se reduce un poco a ser la comparsa. Pero, aún así, antes Peter tenía su protagonismo, su relación con Neil era el centro de la serie, mantenían conversaciones... Ya no. Peter se dedica a ser el policía, interactuando casi nada con Neil y apenas teniendo importancia. De hecho, es que ya apenas le vemos con su mujer, lo que me lleva a...

Peter, I miss you.

- La ausencia de Elizabeth. ¿Dónde coño tienen a Elizabeth? ¿Por qué la desaprovechan? No sé, Elizabeth mola. Es el apoyo de su marido, tiene una relación fuerte y nada empalagosa con él, cuando normalmente las mujeres de los polis son unas plastas. También se lleva de maravilla con Neil y con Mozzie. Y, sí, nos recuerdan su amistad con Mozzie de pasada, pero lo que es verla, pues nada. Y la echo de menos, aporta algo especial.

- La falta de interactuación, por regla general. Vale, siempre hay episodios en los que no es tan descarado, pero en general noto que los personajes no están, no se relacionan. Sobre todo en la parte de los policías. Es que Peter, Elizabeth, Diana y Jones están que no están: o bien no aparecen o bien cuando lo hacen se dedican a ser polis, sin más, no a ser los personajes de siempre.

Y es que yo a la temporada en general (y de ahí viene el título, of course) le veo un grandísimo problema y es la saturación que estamos sufriendo de un Neil Caffrey descafeinado que no parece él mismo. De hecho, por mi parte decir que de ocho episodios que llevamos he disfrutado cuatro, uno a medias y he aborrecido el resto.

01. On guard.
02. Where there’s a will.
03. Deadline (Diana).
04. The dentist of Detroit (Mozzie).
05. Veiled threat (Peter).
06. Scott free.
07. Taking account.
08. As you were (Jones).

La lista no es muy difícil de interpretar, ¿verdad? Los verdes son los que me han gustado, el naranja el a medias y los rojos directamente son caca. Curiosamente, tres de los cuatro que me han gustado han sido los centrados en otros personajes; el de Diana me gustó a medias porque su parte como infiltrada estuvo chulísima, pero la parte de Neil y Sara como parejita feliz cenando con Diana y su novia fue directamente vomitiva.

Y ahí es donde quería yo parar: Sara. Sara Ellis apareció en la segunda temporada como una investigadora de una compañía de seguros (algo así como la versión cutre de Sterling en Leverage y, vamos, no es porque la pavisosa de Hilary Burton le llegue al dedo meñique del pie a Sexy Mark Shepard, sino porque Sara es una rancia y Sterling mola) y lo que en un principio iba a ser un arco de cinco capítulos, ha acabado en regular...

La enemiga ¬¬U
¿Qué ni siquiera me he molestado en sacarla bien la captura porque me cae mal? Básicamente, xD.

Y chafando la serie en general y a Neil en particular.

Desde el principio odié a Sara. Es que es una pavisosa, contra. No pega en White collar, no tiene nada: ni es graciosa, ni interesante, no tiene química de ningún tipo con nadie (por ejemplo, Mozzie y Diana se llevan fatal y eso mola) y, vamos, que no pega en la serie. Pero a alguna mente maestra (va con ironía) se le ocurrió convertirla en el interés amoroso de Neil, con el que, además de tener química 0, prácticamente se lía a los dos episodios.

Y, joder, no es por nada, pero dado que Neil es un ladrón y que Sara una investigadora de seguros, podrían haber sacado una historia chula. Pero, nada, se lían a la mínima y durante siete capítulos se dedican a ser una de las parejas más falta de emoción y empalagosas que he visto jamás y, ojo, que me vi las tres primeras de One tree hill en su día, ¿eh?

Es que, además, Sara arrastra a Neil con ella a las profundidades de la mediocridad, convirtiéndolo en un ñoño inseguro. De hecho, cada vez que Sara aparece en un episodio, éste es un asco porque entre los continuos magreos y que intentan con desesperación que la gente crea que Sara es guay, pues... Como que no mola. Sobre todo cuando Sara deja de ser la mujer de principios que se suponía que era, para ser una colegiala enamorada capaz de participar en robos con Neil... Lo que lleva a menguar todavía más el protagonismo de Peter, alguien que SÍ mola.

Neil: Amor, qué mono sales en esa foto :3
Sí, vuelvo a sacar la captura de contexto, pero soy más feliz así, xDD.

De momento, en el capítulo 8, As you were (el centrado en Jones o CJ, xD) Sara ha salido los dos minutos iniciales para dejar a Neil porque ha descubierto su plan de darse a la fuga. Yo, por mí, que no vuelva más porque para lo que hace... No sé, puestos a buscarle chica, pues Alex mola mil veces más... Mejor dicho, Alex mola.

Pero, claro, luego llega As you were y te replanteas muy seriamente por qué coño te intentan vender como dramática y épica la relación de Sara y Neil cuando, en realidad, por mucho que Neil exprese dudas en voz alta por ella, cuando las tiene de verdad es cuando piensa en Peter. Porque, vamos, ese final de episodio en el que se arrepiente de cometer tamaño sacrilegio y, al final, se calla ante Mozzie la verdad, deja claro que el único que siempre le hace dudar es Peter ^^

Si no me fallan las cuentas, quedan dos episodios antes del parón, aunque para ser sincera tampoco tengo muchas ganas de que lleguen, pues temo el camino que puede depararle a Neil y, sobre todo, que me toque un episodio centrado en Sara... Eso sería más de lo que puedo soportar :P

lunes, 1 de agosto de 2011

Frases inspiradoras del mes: Julio 2011

Hoy es 1 de agosto, vamos, que estrenamos mes y, por tanto, toca poner Las Frases Inspiradoras del mes; exactamente las que hemos ido poniendo a lo largo de julio. Así que, nada, sin más dilación aquí las tenéis y, os recuerdo, que las que ha puesto Miki están en morado, mientras que las que he puesto yo están en azul.

"Me abandonaste. Me convertiste en tu mascota y luego me abandonaste. Si el amor fuese comida, me habría muerto de hambre con los huesos que me lanzabas." Magnus Bane en Cazadores de sombras IV: Ciudad de los ángeles caídos de Cassandra Clare.

"Estaba enojado con su mujer. Y contento con la vida, que no le trataba mal. Ella iba a darle otro hijo. ¿Desde cuándo lo sabría? ¿Cómo se le ocurría ir a una manifestación estando embarazada? Qué inconsciente. Qué valiente. Pensó que ojalá nunca cambiara." El caso de la viuda negra de Jerónimo Tristante.

"- Ahora yo me voy a la cama, antes de que a alguno de los dos se os ocurra otra genial idea y acabemos muertos. O peor: expulsados.
- Necesita poner en orden sus prioridades." Hermione Granger y Ronald “Ron” Weasly en Harry Potter y la piedra filosofal (película).

"- Castle, ¿por qué te importa tanto que crea en todo ese rollo del destino, los adivinos y Papa Noel?
- Porque, si ni siquiera crees en la posibilidad de la magia, pues, nunca la encontrarás." Kate Beckett y Richard Castle en Castle.

"Un corazón perturbado no es como las demás enfermedades, no te mata. Todo lo contrario. De hecho, en muchos casos hace que la gente se sienta viva por primera vez. El único problema es que no hay remedio para ello en todo el mundo." Irv Harper en Everwood.

"- ¿Me estás diciendo que has construido una máquina del tiempo en un DeLorean?
- En mi opinión, si vas a hacer algo como esto, hazlo con estilo." Marty McFly y Doc en Regreso al futuro.

"No quiero estar a salvo. Te conozco. Quiero estar contigo." Mike Krause en Salt.

"Este era sin duda el mejor y el peor de todos los mundos: los sentidos más maravillosos, las emociones más exquisitas... los deseos más malévolos, los hechos más siniestros. Quizá tenía que ser así. Quizá era imposible alcanzar lo más alto sin lo bajo." Wanderer en The host de Stephenie Meyer.


"Eso funcionará con las masas, pero sé que bajo esa coraza de jovencita cabreada, hay una jovencita menos cabreada que se muere por prepararme un bizcocho. Eres blandita, Verónica Mars. Eres un merengue." Wallace Fennel en Veronica Mars.

"Y, por primera vez en cientos de años, la noche cobró vida con la música de los dragones." Canción de hielo y fuego I: Juego de tronos de George R.R. Martin.

"Lo más difícil de este mundo es vivir en él. Sé valiente. Vive por mí." Buffy Summers en Buffy, la cazavampiros.

"No conozco a la mitad de ustedes, ni la mitad de lo que querría, y lo que yo querría es menos de la mitad de la mitad que ustedes merecen." Bilbo Bolsón en El señor de los anillos I: La comunidad del anillo de J.R.R. Tolkien.

"Te diré cómo acaba esto: acaba sin nada. Nada, que es lo que yo tenía hasta que tú llegaste." Mike Pomeroy en Morning Glory.

"Cualquier otro verano, una puesta de sol como aquella habría sido hermosa. Pero nada era hermoso desde que Peris se convirtió en perfecto. Perder a tu mejor amigo es un asco, aunque sólo sea durante tres meses y dos días." Traición de Scott Westerfeld.

"- Dime otra mentira.
- No te quiero." Tess y Sean en Burlesque.

"No. ¿Sabes qué? No quiero que lo olvidemos. ¿Sabes cuál es mi plan? Mi plan es que te amo, ¿de acuerdo? Probablemente te amo desde Georgetown. Así que llámame. Quedaremos donde quieras para poder elaborar un plan." William “Will” Gardner en The good wife.

"Alicia empezó a sentirse medio dormida y siguió diciéndose como en sueños: <<¿Comen murciélagos los gatos? ¿Comen murciélagos los gatos?>>; Y a veces: <<¿Comen gatos los murciélagos?>>; Porque, como no sabía contestar a ninguna de las dos preguntas, no importaba mucho cual de las dos se formulara." Alicia en el país de las maravillas de Lewis Carroll.


"- Nunca te das por vencida.
- Lo hice contigo. Y no me gustó." Mateo San Cristóbal y Adriana Pozuelo en Doctor Mateo.

"- ¿Puedes moverte?
- Sólo mis labios." Sophia Hall y Charlie Wyman en Cartas a Julieta.

"Porque no he dejado de quererte ni un solo segundo. Todos estos meses sólo he intentado alejarte de mi pensamiento. Pensaba que cada maldad que cometía me ayudaría a olvidarte. Pero es imposible por mucho que se alejen nuestros caminos. Porque te amo y porque ocurra lo que ocurra te voy a seguir amando más allá del fin de los tiempos." Damián en Ángel o demonio.

"En vano he luchado. No quiero hacerlo más. Mis sentimientos no pueden contenerse. Permítame usted que le manifieste cuan ardientemente la admiro y la amo." Fitzwilliam Darcy en Orgullo y prejuicio de Jane Austen.

"Las pasiones humanas son un misterio, y a los niños les pasa lo mismo que a los mayores. Los que se dejan llevar por ellas no pueden explicárselas, y los que no las han vivido no pueden comprenderlas. Hay hombres que se juegan la vida para subir a una montaña. Nadie, ni siquiera ellos, puede explicar realmente por qué. Otros se arruinan para conquistar el corazón de una persona que no quiere saber nada de ellos. Otros se destruyen a sí mismos por no saber resistir los placeres de la mesa... o de la botella. Algunos pierden cuanto tienen para ganar en un juego de azar, o lo sacrifican todo a una idea fija que jamás podrá realizarse. Unos cuantos creen que sólo serán felices en algún lugar distinto, y recorren el mundo durante toda su vida. Y unos pocos no descansan hasta que consiguen ser poderosos. En resumen: hay tantas pasiones distintas como hombres distintos hay." La historia interminable de Michael Ende.

"Tú eres el viento en mis alas, Maron." Zen en Kamikaze Kaito Jeanne (anime) cortesía de Maite. 

"Ya que Japón es un país pequeño, las cosas compactas se han vuelto una necesidad: teléfonos móviles, cámaras digitales, ordenadores portátiles, y... ¡HOMBRES! ¡La era de los hombres pequeños finalmente ha llegado!" Atsushi Otani en Lovely complex (anime).

"No fuiste la primera persona con la que salí... pero fuiste mi primer amor." Masamune Takano en Sekaiichi Hatsukoi de Shungiku Nakamura.

"- Comprenderás que seguir adelante nos enfrenta al hecho de que mi madre no te aprueba.
- Lo sé. Que me encasillen en el papel de la chica mala me resulta excitante." Sheldon Cooper y Amy Farrah-Fowler en The big bang theory.

"Preferiría morir mañana, que vivir cien años sin haberte conocido." John Smith en Pocahontas.

"Si ahora se marchara Kenshin, yo volvería a quedarme sola. ¡Antes que eso, prefiero correr peligro!" Kamiya Kaoru en Rurouni Kenshin de Nobuhiro Watsuki.

"Este mundo es una comedia para quienes piensan, y una tragedia para quienes sienten." Horace Walpole, IV conde de Oxford.

"- Dijiste que no te gustaban las armas.
- Y no me gustan. Pero no dije que no las usara." Chapman y Eliot Spencer en Leverage (Las reglas del juego).

"[Elizabeth] Está a salvo, tal como prometí. Va a casarse con Norrington, tal como ha prometido. Y tú vas a morir por ella, tal como prometiste. Todos somos hombres de palabra, sin duda, excepto Elizabeth que, de hecho, es mujer." Capitán Jack Sparrow en Piratas del Caribe I: La maldición de la Perla Negra.

Eso ha sido todo por este mes ^^ Ya sabéis que si tenéis alguna sugerencia, dejadnos la frase en un comentario, mandarnos un e-mail o publicarla en el muro del feisbuk y nosotras la pondremos de vuestra parte =D