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lunes, 18 de julio de 2016

Lady Midnight

Como seguramente sabréis, soy una gran seguidora de Cassandra Clare y de sus libros, así que, claro, me moría de ganas por leer Lady Midnight, la primera entrega de una nueva trilogía basada en su mundo de Cazadores de sombras: que en España tiene el título de Renacimiento. No entiendo mucho por qué se han inventado el título de la trilogía tan a lo loco, pero la verdad es que, al menos, cuadra bastante bien con esta nueva saga. Pero, bueno, me estoy yendo por las ramas, así que mejor vamos con la sinopsis de Lady Midnight, que abre una nueva trilogía completamente nueva:

Han pasado cinco años desde que Sebastian Morgensten estuviera a punto de destruir el mundo de los Nefilim en la Guerra Oscura, lo que trajo como consecuencia la Paz fría, que exiliaba a las hadas de la protección de la Clave y de la alianza que ésta tiene con todos los subterráneos. Tras todo lo sucedido, Emma Carstairs sigue en el Insituto de Los Angeles en compañía de los Blackthorn, que se han convertido en su familia tras el asesinato de sus padres, algo que la sigue obsesionando pues, a pesar de que la Clave considera que fueron víctimas de Sebastian Morgensten como tantos otros (incluido el padre de los Blackthorn), ella no lo cree así.

Por eso, cuando empiezan a aparecer cadáveres que presentan las mismas características que sus padres, Emma está convencida de que tienen que ver. Además, por si fuera poco, como entre dichas víctimas hay hadas, varios miembros de la Corte Unseelie les ofrecen un trato a los Blackthorn: si ignoran la Paz fría y les ayudan, ellos les devolverán a Mark, el hermano que fue secuestrado y obligado a participar en la Cacería Salvaje. Por eso, no tienen otra opción que saltarse las normas de la clave, lo que complica aún más la vida de Julian Blackthorn, que se ha visto obligado a ejercer de padre de sus hermanos y que, encima, cada vez controla menos sus sentimientos por Emma, que es su parabatai o, lo que es lo mismo, la única persona de la que no puede enamorarse.

Como se puede ver con el argumento, Lady Midnight vuelve a aunar todos los elementos de las sagas anteriores de Cazadores de sombras: un misterio, unos jóvenes Nefilim en problemas, relaciones complicadas... Incluso vuelve a repetir el hecho de que tanto su tono como su trama sea completamente distinta a las otras dos sagas anteriores.

En este caso, además de un escenario completamente nuevo (ya no estamos en Nueva York como en la saga original, ni en Londres como en Los orígenes), nos encontramos ante una historia más orientada al thriller. Emma y Julian se sumergen en la investigación de unos asesinatos en serie, que no saben ni quién los lleva a cabo, ni con qué motivo, ni qué relación pueden tener con las muertes de los señores Carstairs. Por eso, se deja el mundo de los Nefilim un poco de lado, siendo algo que está ahí y que dota al relato de personalidad y unidad, pero se centra más en la investigación y en los problemas de la familia Blackthorn.

Y es precisamente eso otro de los aspectos que diferencian a Lady Midnight de las aventuras anteriores: hemos pasado de personajes que estaban solos y que formaban una familia distinta, a leer a una familia numerosa que lleva años unida y en una situación muy peculiar. Porque gracias a la Guerra oscura, el señor Blackthorn murió y los dos hermanos mayores se vieron alejados: Helen en el exilio por ser medio hada y Mark secuestrado por éstas por el mismo motivo. Por eso, Julian se ha visto obligado a ejercer de padre de sus hermanos, a pesar de ser joven.

Bueno, la verdad es que el pobre Julian es un pupas de la vida. En serio, ¿se puede putear más a un personaje que a Julian? Porque tiene que hacerse cargo de todo sin apenas ayuda o apoyo. Luego, cuando Mark regresa, lo que él cree que va a ser un alivio, acaba resultando una situación aún más complicada (por un lado, Mark necesita ayuda tras todo lo que ha pasado y, por otro, altera el delicado equilibrio entre los hermanos). Y para un apoyo que tiene, que es Emma, tampoco le trae demasiadas alegrías, porque la quiere cuando la ley se lo prohíbe con funestas consecuencias.

Me gustó mucho la complejidad de las relaciones de los Blackthorn y lo reales que son porque no son perfectas, por mucho que se quieran, ni tampoco idílicas. Todas ellas tienen distintas implicaciones y me pareció que Cassandra Clare las llevaba estupendamente bien.

Por ejemplo, toda la situación con la vuelta de Mark y lo que supone para todos: desde la alegría de Julian por recuperar a su hermano, hasta la decepción que siente al comprobar que no es el Mark que recordaba y que no va a poder ocupar su lugar o aliviar su carga, pasando por cómo le rompe el corazón y le genera tanto miedo como envidia el hecho de que Mark sea una presencia divertida para sus hermanos, mientras que él siempre tiene que ejercer el rol de progenitor serio que tiene que cuidarlos y educarlos.

En general, me pareció que todas las relaciones de Lady Midnight eran más complejas y estaban más trabajadas que en las otras novelas de Cassandra Clare, lo que ya es decir.

Además, me encantaron todos los Blackthorn y me dieron mucha ternura, a pesar de que todos tienen tanto sus luces como sombras. El hecho de manejar tantos personajes, que además eran hermanos y habían pasado por lo mismo, podía haberse vuelto en contra de Cassandra Clare, pero la autora sabe darle a cada uno su propia personalidad, por lo que es muy sencillo tanto el distinguirlos como encariñarse de ellos: Julian con sus responsabilidades y sus secretos, Livvy queriendo ser parabatai de su gemelo, Ty con su forma de ver el mundo tan especial, Dru sintiéndose un poco el patito feo...

Por cierto, destacar el maravilloso trabajo que hace Cassandra Clare con Ty, en parte porque es un personaje arriesgado, en parte porque es imposible no adorarle, a pesar de que su forma de ser pueda resultar cruel o desagradable en ocasiones.

Eso sí, si hay un personaje que destacar en Lady Midnight es el de Emma Carstairs, una ídola de pies a cabeza. Emma podía haber caído fácilmente en ser una especie de Jace con tetas, pero para nada. Sí, es irónica, dura y una gran Cazadoras de sombras (¡viva las badass!), pero también es dulce y femenina y directa y no actúa como una idiota. He caído a sus pies desde el principio porque no se puede molar más, lo que, claro, ha traído el sufrimiento a mi vida porque me encanta con Julian y no lo pueden tener más difícil.

Yo tenía claro que iba a tocar sufrir, porque no es que las relaciones en estas novelas sean fáciles y estén llenas de arcoíris y unicornios, pero creo que la de Emma y Julian es la situación más puta de todas. No, en serio, ¿qué clase de revelación es la del final? Menuda patada en toda la boca, Cassandra, ¡menuda patada!

Vamos, que por el rollo que os estoy metiendo, ya podéis ver que me encantó Lady Midnight. Me lo leí en un suspiro, lo disfruté muchísimo y estoy deseando que salga la segunda entrega para saber qué pasa a continuación, porque necesito saberlo muy mucho. Al igual que necesito saber que ocurre con los personajes secundarios como Diana o Arthur.

Ah, por cierto, si todavía no lo habéis leído, además de que os lo recomiendo, me toca avisaros de que será mejor que no leáis la sinopsis que hay en la contraportada. Vosotros tomáoslo como si fuera Gandalf diciéndoos: huid, insensatos. Porque resulta que en la misma contraportada te cuentan la solución al misterio, diciéndote quién es el asesino y por qué. Yo tuve la suerte de que lo leí cuando acabé la novela, pero aún así meno epic fail por parte de la editorial, lo que es una pena porque la edición del libro mola mucho.

El próximo lunes literario estará dedicado a... Perdiendo la cabeza de Charlaine Harris.

lunes, 28 de diciembre de 2015

Las crónicas de Magnus Bane

Cuando queda nada para que ABC Family estrene Shadowhunters, la serie basada en las novelas de Cazadores de sombras, os traigo la reseña de la última novela que ha salido publicada sobre el grandioso mundo que ha creado Cassandra Clare. No, no es la primera parte de la nueva trilogía, Los artificios oscuros, sino un libro que recopila relatos sobre Magnus Bane, el gran mago de Brooklyn y personaje molón de la saga en general.

Por si no lo sabéis, Cazadores de sombras está formado por dos sagas distintas The mortal instruments, que en español fue traducido como Cazadores de sombras, y The infernal devices (en español, Cazadores de sombras: Los orígenes... seh, se mataron la cabeza con los títulos), que está ambientada varios siglos antes de la historia original. Pues bien, Las crónicas de Magnus Bane explora la vida de Magnus antes de lo que ocurre en Los orígenes, entre éstos y la trilogía original e incluso durante ésta misma, aportando información a un personaje que no tiene demasiadas apariciones en los tres primeros libros.

O a mí se me antojaron pocas, que también puede ser.

La cuestión es que Las crónicas de Magnus Bane ha sido una lectura un tanto irregular. Ha habido relatos que me han encantado y otros que me han aburrido bastante, como el segundo que cuenta cómo Magnus salvó a María Antonieta.

Aunque, bueno, todos tienen su parte interesante y es que sirven para explorar no sólo a Magnus, sino también distintas épocas de ese mundo sobrenatural y conocer mejor a personajes de los que sólo conocíamos el nombre o a los que sólo habíamos visto de pasada. Por ejemplo, me encantó Ragnor Fell, del cual conocíamos el nombre y alguna referencia que otra por parte de Magnus.

Con estos relatos también se aprovecha para rellenar algunos huecos o conocer de primera mano hechos que ya sabíamos, como por qué Edmund Herondale (recordemos, el padre de Will) renunció a sus Marcas o cómo se desarrolló el matrimonio de Will y Tessa. De hecho, a pesar de que ya se intuye la caída de los Herondale (se supone que después de Will y sus hijos los Herondale eran unos gilipollas de mucho cuidado, hasta que llegó Jace), me hizo muchísima ilusión leer el reencuentro de Magnus con Will y Tessa.

Otro relato que me gustó mucho fue el que cuenta tanto cómo Raphael Santiago se convirtió en vampiro, como la curiosa relación que lo une con Magnus. Así, sabemos por qué Raphael puede llevar una cruz y pronunciar el nombre de Dios y también por qué le debe un favor a Magnus. Además, resulta muy divertido, sobre todo la amistad que une a Raphael con Ragnor Fell y cómo trollean al pobre Magnus los dos juntos.

A decir verdad, los relatos mejoran muchísimo cuando dejan que impere el sentido del humor. Por eso, los tres relatos que tienen que ver con Alec son los mejores de toda la novela, con permiso de ese primer encuentro entre Magnus y el Círculo de Valentine. Y es que para fans de la pareja esos relatos no sólo rellenan huecos, sino que son amor. No sólo leemos sobre la primera cita, sino sobre cómo Alec le pidió salir y sobre por qué Magnus aceptó, además de disfrutar del descacharrante relato sobre cómo Magnus busca un regalo de cumpleaños para Alec.

El libro termina con un relato muy breve, situado después de la quinta entrega de la saga original (así que, si la habéis leído, sabéis lo que pasa) y que hizo que me riera lo que no está escrito con los mensajes que le van dejando a Magnus en su buzón de voz. De hecho, en esa historia se demuestra lo que todos ya sabemos y es que Isabelle mola lo que no está escrito, ídola magna ella salga donde salga.

En cuanto a la forma de escribirlo, pues no es el mejor trabajo sobre Cazadores de sombras, pero también es verdad que se trata del trabajo conjunto de tres autoras y que, al menos yo, no lo noté. Y, oye, tiene su mérito, pues dos de ellas (Maureen Johnson y Sarah Rees Brennan) no son las responsables de la saga. Además, la editorial Destino nos ha traído una edición preciosa, en tapa dura y que sigue la estética de las otras entregas y con las ilustraciones que se publicaron en Internet junto a los relatos.

Vamos, que no es un libro innecesario en la saga, pero Las crónicas de Magnus Bane tiene su encanto, sobre todo porque su protagonista es uno de los mejores personajes de Cazadores de sombras. Y ya, si te gusta la pareja de Magnus y Alec, pues esta novela es todo un plus, pues te va a dar lo que no nos enseñaron en la trilogía original.

El próximo lunes literario estará dedicado a... El gusano de seda de Robert Galbraith.

lunes, 20 de octubre de 2014

Ciudad del fuego celestial

Tras meses y meses de espera por fin publicaron en España Ciudad del fuego celestial, la última parte de la saga principal de Cazadores de sombras, la sexta entrega de las aventuras de Jace, Clary y compañía. Y, claro, como os podéis imaginar, sí, hay spoilers.

Sebastian, el hermano de Clary, ha iniciado la guerra contra los nefilim con la única intención de arrasar el mundo. Por si no fuera prácticamente imparable, se está dedicando a convertir a los Cazadores de sombras en seres oscuros, que nada tienen que ver con las personas que fueron. La última batalla se aproxima y no es el único problema de nuestros protagonistas: Alec no logra superar la ruptura con Magnus, Simon debe quedarse en Nueva York mientras Isabelle y los demás se marchan a Idris y Jace sigue teniendo el fuego celestial corriendo por sus venas, lo que le convierte en un peligro para la gente de su alrededor.

Le tenía a este libro más miedo que un nublado. No ayudaba nada que la señora Cassandra Clare fuera anunciando un número de bajas un tanto elevada y que me deshidratara como lo hice con Princesa mecánica, el final de la trilogía de Los orígenes.

Sin embargo, oh, sorpresa, no es para cortarse las venas o dejárselas largas.

De hecho, me sorprendió bastante que no llorara ni una sola vez con Ciudad del fuego celestial, por mucho que me gustara. Porque, sí, me encantó. Me parece que es un gran final para una gran saga: emocionante, trepidante, divertido, bonito, oscuro... La novela es muchas cosas, pero todo encaja perfectamente, como en el resto de los libros de Cassandra Clare, aunque me sorprendió que fuera tan divertido.

Porque tiene momentazos, no sólo puntazos con esos diálogos que tienen los personajes (en especial Jace y Simon), sino que tiene escenas divertidísimas como ese juego de rol entre Simon e Izzy que Alec interrumpe.

Y es que, por suerte, Ciudad del fuego celestial, pese a que conserva un halo oscuro y de riesgo, como si cualquier cosa pudiera pasar, como si cualquiera pudiera morir, acaba teniendo un final feliz. Hasta que llegan a él pasa de todo, pues no dejan de suceder cosas, pero los personajes tienen un final feliz, lo que es de agradecer pues tras seis libros, se les coge un cariño inmenso a todos ellos.

De Clary y Jace poco hay que contar, nada nuevo en realidad, aunque no por ello resultaron cansinos. Sí, es cierto que hasta casi el final, no logran estar juntos, juntos, pero durante esta nueva trilogía siempre han estado unidos y eso mola. Además, la forma en la que solucionan el entuerto está muy bien pensada y me hizo aplaudir a Clary. Por cierto, otro minipunto para Cassandra Clare al hacer que sea Clary quien salve el mundo.

Por otra parte, tenemos a Alec y Magnus que, tras todo lo que ocurrió en el anterior, estaban separados y más distanciados que nunca. Me daba miedo, pero miedo, que o bien no se solucionara eso o bien alguno muriera, pero no ha sucedido nada de eso, sino que se han arreglado definitivamente. Me ha gustado mucho cómo ha tratado Cassandra Clare a los dos, sobre todo porque, al final, aunque en un principio pudiera parecer que el problema era de Alec, al final era algo compartido. Precioso el detalle de Magnus escribiendo sus crónicas para Alec :3

La tercera pareja, la formada por Isabelle y Simon, ha sido la que más me ha traído por la calle de la amargura. En realidad, durante toda la novela, han sido de los que más me han hecho reír: el juego de rol, Simon borracho, las pilladas de Alec... Pero, al final, las cosas se complican, aunque, en realidad, lo que hacen es solucionarse: no sólo Simon vuelve a ser humano, sino que será un Cazador de sombras, por lo que la situación es perfecta. Pero, jolín, qué manera de hacerme sufrir con la amnesia de Simon, que me encanta tanto él como él con Izzy.

Por lo demás, me ha gustado mucho todos los personajes: Maia siendo líder, lo que sucede con los vampiros, el cómo Jem vuelve a ser Jem y la aparición de Tessa al final... Ha estado muy a la altura el final, vamos, que ha sido perfecto y no tengo quejas. De hecho, la única que se me ocurre es que las muertes de personajes anunciadas no han sido para tanto, así que todo es perfecto y estoy más feliz que una perdiz.

Eso sí, el final tan sólo es el comienzo, pues en Ciudad del fuego celestial aparecen los personajes que protagonizarán la siguiente trilogía, Los artificios oscuros. No sólo conocemos a Emma y a Julian, sino que establecen el que será el mayor problema que tendrán: cómo se convierten en parabatai para no separarse, aunque Emma empieza a enamorarse de Julian, algo que está prohibido. ¡Y tenemos el drama servido!

Pero, bueno, Emma me ha gustado muchísimo. Ha sido la que más protagonismo ha tenido, siendo la única que ha disfrutado de su propio punto de vista, algo también necesario pues, imagino, el asesinato de sus padres (que no parece ser otro crimen de Sebastian y los suyos) será un tema importante en Los artificios oscuros. También nos han presentado a los Blackthorn, esa curiosa colección de hermanos que apuntan maneras y que cargan, para variar, con su propio drama: el padre convertido en un Oscuro, Helen desterrada (la Clave es de lo peor) y Mark atrapado en la Cacería salvaje. De hecho, a juzgar por el breve avance que hay al final de Ciudad del fuego celestial, la situación de Mark será importante también en la primera entrega de la saga, Dama de medianoche.

La verdad es que le tengo muchas ganas a la próxima novela: Emma es un buen personaje, Julian apunta maneras y, encima, espero que volvamos a ver a Jem, ya que es la única familia que le queda a Emma.

Pues, nada, una vez más, sólo queda esperar.

El próximo lunes literario estará dedicado a... Hyde de David Lozano.

sábado, 31 de agosto de 2013

Cazadores de sombras: Ciudad de hueso, Harald Zwart, 2013

Ayer se estrenó en España Ciudad de hueso, la primera película de la saga Cazadores de sombras y ahí estuvimos nosotras en primera fila, que para algo somos muy fans de las novelas. Y en general me sorprendió muy gratamente. De hecho, no esperaba que me fuera a gustar tanto, pese a que se toma ciertas licencias. Y, para los que no conozcáis los libros, ¿de qué trata Ciudad de hueso?

Clary Fray es una adolescente que vive en Nueva York con su madre. Un buen día, acompañada de su mejor amigo, Simon Lewis, va a la discoteca de moda de la ciudad y ve como tres jóvenes matan a otro, aunque parece ser la única que ve lo que ocurre. Así, es como conoce a Jace Wayland, quien dice ser un cazador de sombras, un nefilim, alguien bendecido por el ángel, que caza demonios... y que no entiende por qué Clary puede verle. Además, por si Clary no tenía poco con lo que lidiar, su madre es atacada y, cuando acude a su casa, descubre que ha desaparecido.

Esa sólo es la premisa que inicia una trama mucho más compleja, donde empiezan a plantearse unos interrogantes tras otros: ¿cuál es el pasado de la madre de Clary? ¿Por qué todos buscan la Copa Mortal que, supuestamente, la señora Fray se llevó para ocultarla de Valentine? ¿Cuáles son los planes de éste? ¿Y su relación con Clary?

Todo ello rodeado de acción y más acción y acompañado de unos grandes diálogos que logran arrancarte carcajadas la mayor parte del tiempo. Ambos elementos están muy conseguidos: las escenas de acción están muy conseguidas, son incluso impresionantes, y tanto la estética de la película como la ambientación también lo están. En ese sentido, son un reflejo muy fiel de las novelas, por lo que si eres fan de éstas, estarás encantado y, si no, te gustará igualmente.


La película también tiene su trama romántica que ve su clímax en la escena del invernadero que es la más lograda de esa parte. Y es que, personalmente, la pareja protagonista no me ha llegado a convencer, no del todo al menos.

Es curioso que, a priori, prácticamente ningún actor del reparto me gustara especialmente, pero al verlos en acción sí que me convencieron casi todos: Robert Sheehan es el Simon perfecto, tan torpe, adorable y con unas ironías que son estupendas; Kevin Zegers, aunque parece mucho mayor que el resto, interpreta muy bien a Alec, con sus pintas de sieso y el carácter que tiene al principio; Godfrey Gao, que sale muy poquito en esta, tiene el magnetismo de Magnus y eso que no le han puesto las pintas del libro... aunque no importa a la hora de verlo en pantalla; Jemina West es Izzy, con su látigo y su dureza; también Jared Harris, Aidan Turner, Jonathan Rhys Meyer y Lena Headey están muy bien en sus papeles.

Vamos, que los únicos que no han logrado entusiasmarme son precisamente los que llevan el peso de la película: Lilly Collins y Jamie Campbell Bower. Vale, reconoceré que Jamie se ha pegado un trabajazo a la hora de ser Jace, que es muy solvente en las escenas de acción y a la hora de dar hostias como panes, pero... Bueno, es que físicamente sigue sin convencerme y me parece alguien demasiado siniestro para ser Jace. Lilly me convenció más, aunque se me hizo un poco pava, sobre todo al principio y, vamos, no tengo el libro especialmente fresco, pero no me suena que Clary fuera pava precisamente.


Pero, bueno, en general dan el pego y, seguramente, si no has leído las novelas, te convencerán igualmente.

Además, la película es muy entretenida, la acción no decae en ningún momento y las dos horas que dura pasan en un abrir y cerrar de ojos. Vamos, que ante todo es entretenida, que es de lo que se trata en una película de este tipo.

Como ya he señalado antes, Ciudad de hueso es la adaptación de la primera de las novelas escrita por Cassandra Clare, las cuales he leído y adoro y esas cosas. Por eso, me toca hablar de la película como adaptación. En líneas generales, es una adaptación bastante buena: tanto la personalidad como el ambiente como los personajes reflejan muy bien lo que había en el libro. De hecho, la primera parte de la película es prácticamente igual a la novela, salvo algún ligero hecho que cambian. Eso sí, desde que Valentine aparece en escena, sí que cambian muchas más cosas: el portal se encuentra en el Instituto y no en la casa de Dorotea, las acciones de Hodge, el acto final tiene lugar en el Instituto –que no tiene mucho sentido, pero bueno, aunque así tanto Isabelle como Simon tienen algo más de papel–, las revelaciones de Valentine...

Porque –y aquí he de sacar a colación un súper spoiler, así que si no has visto la película o leído el libro sáltate el párrafo– en la película han tirado por el camino fácil. Mientras que en el libro, el entretejido de historias y confesiones te lleva a enterarte de que Clary y Jace son hermanos, lo que te deja sufriendo como una perra, aquí te dejan claro desde el primer momento que no es así, que es una maniobra de Valentine y Hodge para hacerles daño. Y, personalmente, me parece muy poco arriesgado y que le quita originalidad y sentimiento al relato. Una parte importante de la historia es que Clary y Jace creen que son hermanos, al igual que el lector, aunque se sienten igualmente atraídos el uno hacia el otro.


Aunque en realidad no hay tantos cambios con respecto a la novela, lo que es de agradecer: por ejemplo, Clary descubre en esta primera parte que puede crear runas, algo que, si no me falla la memoria, se descubre en el tercer libro; Jace no reconoce a Valentine, lo que es un poco WTF? teniendo en cuenta que le crió él; de hecho, la relación entre los dos no se ajusta, de momento, a la de los libros, donde Jace le admira y le quiere pese a todo... A decir verdad, nos muestran a un Valentine mucho más violento y menos encantador de serpientes, pero funciona muy bien como villano y a Jonathan Rhys Meyer se le da de maravilla hacer de tarado.

Quizás el que peor parado sale es Hodge, que apenas tiene papel en la película y, por eso, ni se le conoce, ni se explica su motivación para actuar cómo lo hace. De hecho, la película pasa un poco por encima a lo que hizo Valentine siendo adolescente, algo que es tremendamente importante para la historia.

Pero, bueno, quedan dos películas más –ahora mismo empezaba el rodaje de Ciudad de ceniza, la segunda parte–, así que me imagino que entrarán más en faena. La verdad es que estoy deseando ver la segunda porque la historia es todavía mejor y, si siguen en esta línea, seguro que sacan otra gran película. Y estoy deseando ver más en acción a Magnus Bane, que se me hicieron muy breves sus apariciones (aunque las dos fueron Malec, lo que es bien :3).

9/10

PD: Encima, nos pusieron los trailers de Thor: El mundo oscuro y Percy Jackson: El mar de los monstruos, lo que moló mucho. Ainss, nuestros Loki y Luke, como molan ambos dos... Seh, sigo con mis problemas con los malos, qué le vamos a hacer. ¡Pero qué poco queda para Percy, yey! =D

domingo, 25 de agosto de 2013

Maromo de la semana 149

Como todos los domingos, aquí estoy para recibir la semana con un nuevo maromo que nos dé fuerzas y nos acompañe en nuestros sueños y esas cosas. Hoy no me lo he pensado demasiado y, aprovechando que este viernes vamos a poder ver, al fin, Cazadores de sombras. Ciudad de hueso en los cines pues voy a poner al actor del reparto que más me gusta, que, macho, pedazo de tiarrón. Es tan sumamente guapo el jodido. Ainss. Y estoy hablando del pedazo de tiarraco llamado...

Jonathan Rhys-Meyer

Ya sé que tengo un problema con los malos, no os creáis que no, xD.

Jonathan Michael Francis O'Keeffe nació en Dublín el 27 de julio de 1977 (es una tontería, pero me hace gracia que yo naciera el 28 de julio de 1988, ¡nos llevamos un número! xDD. Vale, sigo, sigo). Por cierto, utiliza el apellido de soltera de su madre como nombre artístico, de ahí el Rhys-Meyer ;) Al año de nacer Jonathan, la familia se mudó a Cork, donde se crió junto a sus tres hermanos menores que, por cierto, son los tres músicos.

Cuando tenía dieciséis años, Jonathan comenzó a faltar a clase con asiduidad y, por eso, le acabaron expulsando, así que él se dedicó a dar vueltas por ahí y vagar por billares. Así, fue como un agente dio con él. El hombre buscaba jóvenes irlandeses para aparecer en una película y animó a Jonathan a presentarse a la prueba. Él lo hizo y, aunque en aquella ocasión no fue elegido, le animaron a seguir intentándolo y así, en 1994, obtuvo su primer papel en la película Un hombre sin importancia. El papel era muy, muy pequeñito, pero Jonathan siguió intentándolo y dos años después apareció en la película Michael Collins, protagonizada por Liam Neeson, Alan Rickman y Julia Roberts. Ahí es nada.


Y sólo fue su primer trabajo de muchos: La lengua asesinada (el cartel de cutre que es, es maravilloso, ¡si sale una lengua con boca llena de dientes afilados! WTF?); The disappearance of Finbar (que protagonizó junto a Luke Griffins); la tv-movie Sansón y Dalila; Lazos de muerte; Ídolos, mentiras y rock and roll; Velvet Goldmine (junto a Ewan McGregor y Christian Bale... argg); La institutriz; The tribe; B. Monkey; The loss of sexual innocence; Cabalga con el diablo; Titus...

En el 2000 protagonizó la mini-serie Gormenghast, con muchos actores british conocidos (Christopher Lee, Stephen Fray, los Dursley...), antes de seguir trabajando en una película tras otra: Happy now, Nación Prozac, Sex trouble, El cuarto mandamiento, Quiero ser como Beckham (ay, una que he visto, al fin. Por cierto, que me moló mucho :3), Tessaract (no, no el de Los vengadores, xD... Perdón, no he podido resistirme), Fuera de control Octane: Rescate infernal (me mata no, lo siguiente, que las protagonistas sean Victoria Greyson de Revenge y Marissa de The OC), The emperor's wife, La feria de las vanidades (la versión de Reese Witherspoon), Alejandro Magno, Match point (de Woody Allen, la he visto, pero no recuerdo si me gustó o no, mmm), Misión imposible III.

Entonces llega el año 2007, donde Jonathan protagonizó la película August Rush junto a Keri Russell y Freddie Highmore, la cual por cierto siempre he querido ver, pero nunca lo he hecho. En ese mismo año, Jonathan fichó por una serie de televisión, que le haría ser súper famoso: Los Tudor. En serio, hasta los que no han visto la serie (como servidora, que únicamente ha visto algún episodio suelto... Lo sé, soy lo peor, xD) saben que Jonathan es Enrique VIII. Los Tudor duró cuatro temporadas y Jonathan estuvo en ella durante todas ellas, aunque eso no le impidió hacer otras cosas como: Los niños de Huang Shi, A film with me in it, Desde París con amor y La sombra de los otros.


Tras el final de Los Tudor, Jonathan apareció en un par de películas como Albert Nobbs y Belle du seigneur y también en un episodio de Neil's puppet dreams. ¿Y qué es Neil's puppet dreams? Pues básicamente es una web serie creada por The Jim Henson Company (ya sabéis, Los teleñecos... porque se dice "teleñeco" no "muppet"... eso me china un poco, ¿vale? xD), Neil Patrick Harris y su pareja, David Burtka, donde Neil tiene sueños con marionetas. Están todos en Youtube y Jonathan no es la única estrella invitada.

Y este 2013 se presenta también muy interesante para Jonathan: por un lado, es el encargado de interpretar al malo, malísimo de Cazadores de sombras, Valentine. Y, oye, así en trailers y tal, parece que el tío lo peta. La verdad es que me parece de las pocas elecciones acertadas (por cierto, como dice mi amada Xymeeforyou, menudo casting chungo si los que nos molan son los adultos de la historia, xD). Por otro lado, Jonathan tiene serie nueva: Drácula, que se estrenará este otoño en la NBC. De momento, ha sido de los pocos trailers que he visto de las series nuevas y, al menos en dicho trailer, tiene una pinta brutal. Encima, también salie Katie McGrath y eso mola, aunque el tinte rubio me descoloque, así que es una de las que pienso ver. Esperemos que tenga suerte ^^


Ah, por cierto, y ya para terminar, cabe señalar que Jonathan, por si no tenía suficientes cualidades el muchacho, encima sabe cantar y ha lucido voz en películas como August Rush o Velvet Goldmine.

PD: Bueno, como ya os he dicho, el viernes iremos a ver Cazadores de sombras en plan fangirl totales, así que ese mismo fin de semana tendréis reseña al canto ;) Y espero que sea positiva. De momento, no he querido leer nada, para que me sorprendan y tal. Bueno, aunque eso es fácil, con que me pogan a Robert Sheehan con un talento para convertir muebles en ropa que ni Giselle.

miércoles, 21 de agosto de 2013

Películas fantabulosas que están por llegar

Ya se empiezan a ver en la televisión los trailers de Cazadores de sombras: Ciudad de hueso, la película basada en la saga escrita por Cassandra Clare. Y yo me emociono como una loca cuando los veo y me muero porque llegue el estreno, pero aún queda un poco. Así que para matar el gusanillo y, de paso, actualizar el blog, he hecho una pequeña lista de películas que estoy que no cago por ver.

Cazadores de sombras. Ciudad de hueso

Pues va la primera más que nada porque se va a estrenar ya enseguida. Pero, oh, qué ganas de ver a Clary, Jace y compañía. Además, anda que no hay vídeos de la película por ahí. Pero vayamos por parte, ¿de qué va Ciudad de hueso?

Ciudad de hueso adapta la novela del mismo título escrita por Cassandra Clare (de la cual somos grandes fans en este humilde blog) y que nos cuenta la historia de Clary Fray, una adolescente normal y corriente, que una noche, en una discoteca, ve como un grupo de jóvenes asesinan a alguien. Pero nada es lo que parece, pues no es un "alguien", sino un "algo" y los jóvenes son Cazadores de sombras, que matan demonios y otra serie de criaturas. Así, Clary termina metida en el mundo de los nefilim, donde nada es lo que parece... ni siquiera su propia familia. Pero, vamos, para que os hagáis una idea, os dejo el trailer:



Como ya he dicho, no queda nada, pues en España se estrena el 30 de agosto. Eso sí, de momento las (pocas) críticas que he leído son bastante positivas, así que mis ganas de verla aumentan todavía más.

Loki Thor: El mundo oscuro

Vale, sí, estoy obsesionada y monotema y esas cosas, pero es que me muero por ver la película. Y es que, en un principio, nos sacaron este trailer:


Que, a ver, está bien y tal y todo pinta como que súper angst y épico y dramático y molón, pero estaba un poco "meh" porque parecía que Loki iba a salir poco... y en plan vieja gloria del rock heroinómana. Yo tengo la teoría de que los peluqueros decidieron re-utilizar las pintas de Tom en Only lovers left alive.

Luego, en la Comic Con, se presentó un trailer más largo (el vídeo de presentación es épico y, si no lo habéis visto, lo tenéis al final de esta entrada):



Y, oh, ¡hostia puta, cómo mola! Ya no es sólo que desde entonces para mí la película es Loki: The dark world, sino hasta las escenas de Thor me molaron un montón (la del martillo del final es buenísima) y todo pinta taaaan guay, que me muero por verla. Además, otro punto extra, sale Zachary Levi sustituyendo a Charming como el hidalgo caballero Don Quijote Fandral, aunque ojalá lo hubieran sacado en el trailer, tsk. Ahh, y también sale Christopher Eccleston o, lo que es lo mismo, el noveno Doctor, lo que también mola mil :3

Por cierto, os he puesto los trailers en castellano, pero yo recomiendo verlos en inglés y escuchar esos vozarrones que me tienen Chris y Tom (eh, como si fueran amigos de toda la life, sep). After all this time... Argg... :3 Vale, vale, lo dejo.

En llamas

Tampoco es ningún secreto que idolatramos a Katniss, Peeta y cía (en "cía" no incluyo a Gale, que quede claro), así que en cuanto salió el trailer de En llamas, la continuación de Los juegos del hambre, lo vi unas cuantas veces y, oh, qué buena pinta tiene.



¿Lo único malo? El actor que hace de Finnick, no me gusta, no es mi Finnick, tsk. Bueno, también el beso de Gale, al cual odio con toda mi alma, baaah, fuera, fuera, donde esté Peeta que se quiten los demás.

Por cierto, que al buscar el trailer he descubierto que han hecho una película de coña titulada The starving games y, dios, el trailer no tiene desperdicio alguno, las risas que me he echado en poco rato. Y como una es generosa, pues os lo pone también, por si no habéis tenido el placer y esas cosas ;P



Yo es que no sé de qué soy más fan: de "Katniss" leyendo las Cincuenta sombras de Grey, el momento Angry bird o las apariciones (épicas) de Psy y Los vengadores, xDD. Me muero, en serio, xDD.

Frozen

Estas Navidades tendremos nueva película de Disney en plan princesas, así que estoy súper mega contenta. Además, por lo poco que se sabe de ella, tiene pinta de seguir la estela de Tangled o Enredados (as you wish), lo que mola mil. Bueno, en Frozen nos encontramos a Anna (con la voz de Kristen Bell, lo que es bien) que debe salvar a su reino del poder de su hermana Elsa (voz de Indina Menzel, la OST tiene que ser la rehostia, por cierto) con la ayuda de un montañero al que dobla Jonathan Groff. Vamos, que sólo con el casting yo ya estoy que muero de amor.



No sé por qué extraña razón el trailer en condiciones (es decir, el trailer y no la escena del hombre de nieve) sólo está en japonés y francés. Os he puesto la versión gabacha porque se le pueden poner los subtítulos y, oye, se entiende bastante bien. Pero, aún así, si alguien sabe por qué sólo está en francés o en japonés, que me lo diga que se lo agradeceré eternamente ;P

El hobbit: La desolación de Smaug

Vuelve Martin Freeman, Aidan Turner y cía en compañía de Orlando Bloom, lo que hace que yo haga:


También sale Evangeline Lilly, lo cual mola, pese al tono zanahorio de pelo que le han plantado. ¿Por qué, oh estilistas? ¿Por qué? Si hasta Loki-heroinómano (digo Loki, porque la de Thor hasta yo querría tenerla, qué pelazo, por Loreal) tiene mejor pelazo que la pobre Evangeline en El hobbit, cosa que me parece fatal.


Tres bodas de más

Saltando de una peli que quiero ver a otra, además de una desgracia capilar a otra, voy con una española que tiene muy, muy buena pinta.


Primera cosa que mola: ver a Inma Cuesta en una comedia en vez de un dramón o de hacer de la pan-sin-sal de turno (ay, Margarita, Margarita, qué atragantada te tengo) y encima parece que se sale. Segunda cosa que mola: los ex-novios, soy muy fan de los tres (sobre todo de Berto, yeeey =D), oh yeah. Cosa que me hace mucha gracia: el desastre capilar que le han liado al pobre Martín Rivas en la cabeza, como intentando imitar a una escarola... Si es que parece sacado del Capitolio, con lo mono que es nuestro galleguiño favorito, por favor.

La gran familia española

Pues otra peli española que estoy deseando ver. Daniel Sánchez Arévalo nunca falla, aún le amo por los Backstreet Primos y el trailer de su nueva peli mola mil, tan musical y bonito él.


A todo esto, buscando el trailer anterior, he descubierto que ha salido uno nuevo que no había visto y que habla más del argumento, así que aquí lo tenéis ;)


Además, me encanta el reparto: Quim Gutiérrez, Nuño, Roberto Álamo (uy, qué diferencia de verlo de Calvo cabrón en Luna, el misterio de Calenda, OMG) e incluso breve aparición de Raúl Arévalo :3 Por cierto, la chica morenita que parece la tercera en discordia entre Nuño y la rubia, ¿no es Nieves de Puente Viejo? Mmm, yo diría que sí. Macho, hay que ver lo bien que me explico, xDD.

Y vosotros, ¿alguna película que estéis deseando ver?

viernes, 16 de agosto de 2013

Las 11 preguntas del premio Liebster

Es la primera vez que os traigo una entrada de este tiempo y es que es la primera vez que me nominan para una cosa de estas. En concreto, ghiomara del blog Mi obsesión por los libros y algo más, me ha nominado al premio Liebster, que consiste en nominar 11 blogs de menos de 200 seguidores y responder a las 11 preguntas te proponen.

Así que, nada, aquí están las once preguntas de ghiomara:

1. ¿De qué libro no has parado de hablar?

Buff, de muchos, generalmente de sagas para teorizar y recomendar. Pero, bueno, si he de quedarme con uno, elijo la saga Canción de hielo y fuego de George R. R. Martin, que entre la pachorra del buen hombre para sacar entregas nuevas y responder a enigmas, además de la emisión de Game of thrones, pues son unos libros con los que no dejo de dar por saco.

2. ¿Qué libro llevado al cine te ha causado mas expectación -lo has esperado con mas ansia-?

¡Cazadores de sombras! Sin ninguna duda. Estoy ya que no cago porque llegue el 30 de agosto y poder ver la película de una vez. Los libros me encantan, el casting no tanto, pero los trailers y los avances que se están viendo, me tienen loca. OMG, tiene todo una pintaza. Además, en twitter Cassandra Clare está hablando de los preestrenos y esas cosas y aún me entran más ganas de ver la película.

Por cierto, que si no habéis leído Cazadores de sombras o no sabéis lo que es, no sé a lo que estáis esperando, porque la saga mola mil =D

3. ¿Algún libro te atrapó tanto que dejaste de ir a algún evento con tal de seguir leyéndolo? Si es que sí, ¿qué libro fue y qué evento fue el que te saltaste?

Pues la verdad es que atraparme, me han atrapado muchos libros, pero nunca he llegado a tal extremo. A lo máximo que he llegado ha sido a acostarme más tarde o no ver algo que pretendía ver o escribir menos rato por seguir leyendo. Eso me ha ocurrido con Los juegos del hambre, Bitterblue y Divergente. Seguramente algún otro libro me ha provocado lo mismo, pero ahora mismo no me acuerdo ;)

4. ¿Has envidiado la mascota de algún personaje de libros?

Yo quiero un Fujur en mi vida, que me lleve a donde sea, así que sí. Oh, ahora me apetece escuchar la canción de Neverending story, ohhh, ohhhh.

5. ¿Algún libro te ha hecho reír? ¿Cuál?

Unos cuantos. Así, a bote pronto, Maldito karma de David Safier, con el que disfruté muchísimo y, sobre todo, cualquier libro salido de la pluma de Jonathan Stroud y de Rick Riordan. Genios los dos. Lo que me he podido reír yo con Bartimeo, los hermanos Kane o Percy y cía.

6. ¿Qué libro me recomendarías y por qué?

Buff, qué pregunta más jodida. Es que hay tantos. Encima, no quiero tirar de auto-promoción, xD. Mmm, a ver que piense... Venga, pues para no repetir de los que ya he hablado, me quedo con La sombra del viento y con Aprendiz de diosa. La sombra del viento porque es un libro precioso, muy bien escrito y que sólo es el principio de una tetralogía maravillosa; Aprendiz de diosa, por otro lado, porque lo he leído hace poco y me encantó de principio a fin, lo disfruté muchísimo.

7. ¿Tienes algún libro del que te enorgullezcas de haber leído?

Leerse uno de Diana Gabaldon es una proeza por lo largos que son, pero de enorgullecerme... Mmm, quizás algún clásico, que he leído ya unos cuantos, como Madame Bovary que me costó un triunfo terminarlo. Venga, me quedo con ese porque fue algo en plan auto-superación. Por cierto, no me gustó nada, pero nada.

8. ¿Tienes algún libro que te avergüence haber leído?

Nop. He leído cosas como Crepúsculo, algún folletín que otro, novela erótico-festiva, pero no me avergüenzo de ello. Cada uno lee lo que le apetece, ¿no? Pues eso, que no creo que haya que avergonzarse ni nada así ;P

9. ¿Por qué personaje te cambiarías sin pensarlo, para que él viviera tu vida y tú la de él?


Otra difícil. Hay tantos. Hermione Granger, Claire Fraser, Gwen Shepperd (oh, Dios, lo que daría yo por viajar en el tiempo, colega), Anna Oliphant (ju, ju, ju, quedarse con Ètienne, otra ventaja)... Vamos, menos por un personaje de George R. R. Martin, me cambiaría por lo que fuera.

10. ¿Qué superhéroe te gusta más?

Yo es que desde la película de Thor siento un amor infinito e incondicional por Loki, gracias al señor Tom Hiddleston, que es un actor maravilloso, súper simpático, tiene una voz que me vuelve loca y que hace cosas tan sumamente awesome como estas:



Pero como la pregunta dice "superhéroe" y Loki es más bien el villano, me voy a quedar con Rondador nocturno, porque hace falta ser guay para elegir a Errol Flynn como álter ego cuando lleva el inductor de imágenes. Además, en la película lo interpreta Alan Cumming, que también es un actorazo. Señalar también a Spiderman, por ser un cachondo, y a Magik (o Illiana Rasputín, a quien le cogí prestado el nombre) porque ser una mutante, hechicera oscura y demás mola mil.

11. ¿Con algún personaje de la literatura te sientes identificado?

Bueno, siempre hay cosas de los personajes con las que siempre me siento identificada, pero con un solo personaje al completo pues... Creo que no o, al menos, ahora mismo no caigo.

Esas son las 11 preguntas de ghiomara. Ahora debería nominar a otros 11 blogs y proponer 11 preguntas, pero lo voy a dejar a vuestra elección: si os gusta el test, lo podéis hacer en vuestros blogs o dejarlo en los comentarios, que yo estaré encantada de leer vuestras opiniones ;)

PD: Oye, por cierto, así por comentar, qué grande que es Tom Hiddleston, por Dios. Sólo él es capaz de liarla así en la Comic Con, ainss, cómo me gusta, seriously :3

lunes, 17 de junio de 2013

Princesa mecánica

Cuando quedan poco más de dos meses para que se estrene Ciudad de hueso, la primera película que adapta la saga de Cazadores de sombras, ha salido a la venta la última parte de la precuela, es decir, Princesa mecánica. Le tenía unas ganas locas, encima me llegó dos días tarde, pero luego lo disfruté, lo devoré y lo lloré a partes iguales. No me había sucedido algo así desde que leí Harry Potter y las reliquias de la muerte, no os digo más ;P

Princesa mecánica arranca poco tiempo después del final de la parte anterior, Príncipe mecánico, con Tessa en plenos preparativos de su boda con Jem, aunque no termina de estar todo lo contenta que debería porque una parte de ella sigue amando a Will. Además, a la llegada de Cecily al Instituto se le añade la de Gabriel Lightwood tras descubrir que todos los escándalos sobre su padre eran verdad.

Por otro lado, mientras el Magíster está a punto de llevar a cabo su diabólico plan contra los cazadores de sombras, el cónsul Wayland, celoso de que Charlotte haya demostrado unas dotes de mandos increíbles, empieza a intrigar en su contra.

Si habéis llegado hasta aquí y no habéis leído la novela os voy a dar un consejo: detrás de la sobrecubierta del libro hay un bonito árbol genealógico que NO y repito NO debéis leer hasta acabar el libro. Sí, con un golpe de vista me comí un spoiler gordo y es una pena leerte este libro sabiendo algunas cosas.

La verdad es que encarar el último libro de una saga es algo un pelín peliagudo: por un lado, la emoción y las ganas de leerlo; por otro, el miedo a que decepcione está ahí. Sin embargo, Princesa mecánica no lo hace, en absoluto, ya que es un libro simplemente perfecto, brillante. Ata todos los cabos, encaja perfectamente, es un maldito vicio y sabe tocar la fibra sensible, algo que se agradece cuando te encariñas tanto con los personajes. Es uno de los mejores finales de saga que he leído y se ha convertido en uno de mis favoritos junto a sus dos predecesores.

Y, a partir de aquí, vais a encontrar spoilers, así que leed bajo vuestra responsabilidad.

Antes de meterme de lleno en el triángulo, he de hacer un alto y comentar al resto de los personajes, pues Princesa mecánica es más coral que el resto. Por un lado, continúa la relación de Gideon y Sophie, un tanto fría porque ella se enroca en mantener las distancias debido a las diferencias sociales entre ambos. Sin embargo, Gideon no pierde las esperanzas y consigue a la chica, algo que me alegró muy mucho. Además, me gustó mucho toda la parte de los pastelillos y, sobre todo, cuando Sophie descubre que sólo quería verla.

Gideon, además, debe lidiar con su hermano, pues Gabriel ha comprendido que el equivocado era su padre y, como se muda al Instituto, debe adaptarse. Encima, el cónsul Wayland (qué cacho cabrón el cónsul, por cierto, menuda manía le cogí) les hace chantaje para torpedear a Charlotte. Pero Gabriel se porta y demuestra ser más de lo que parece a primera vista.

Eso es algo que Cassandra Clare sabe hacer muy bien: dar un giro a los personajes, mostrar todos sus vértices, por lo que les acabas comprendiendo. Además, Gabriel ha llevado una gran evolución y su incipiente relación con Cecily le ayudó. De hecho, estos dos han tenido unas escenas monísimas durante toda la novela.

Otros que también han estado con el mono subido han sido Henry y Charlotte, súper unidos y enamorados, que daba gusto leerlos. Por eso (y porque siempre he idolatrado a Henry) me he pasado todo el libro acojonadita perdida pensando en que le iba a pasar algo a Henry. Y, de hecho, lo pasé muy mal cuando parece que muere, pero por suerte Magnus arregla la solución. Por cierto, la interactuación de Henry y Magnus mola.

Al igual que moló la parte de Charlotte y que, al final, lograra ser la primera cónsul. Y estuvo guay que sus hijos conservaran el apellido Fairchild en vez de Branwell, ya que entonces Clary y su madre son descendientes de Charlotte y Henry y eso es guay. Sobre todo porque siempre he creído (y aquí no lo especifican al menos) que fue Tessa quien ayudó a Magnus con las ceremonias de Clary.

Por cierto, Cassandra Clare es un auténtico genio, qué pedazo de autora, y qué maestría demuestra al encajar los árboles genealógicos, uniendo las dos sagas. Bueno, las tres, que está preparando una nueva protagonizada por Julian Blackthorn y Emma Carstairs.

Y ahora me toca hablar del triángulo. Qué pedazo de triángulo, creo que es mi favorito hasta la fecha. Porque yo nunca, pero nunca, he sido muy partidaria de que una parte ame a las otras dos a la vez. Sin embargo, he acabado comprendiendo que Tessa ama a Will y a Jem, bueno, que en realidad cada parte del triángulo quiere a las otras dos. Es curioso porque, encima, no ha habido reproches de unos hacia otros o peleas, sino que los tres, pese a todo, siempre están en sintonía. Eso me ha parecido muy original y me ha gustado mucho.

Eso sí, he de admitir que me ha chirriado un pelín el que Tessa diga amar a Jem como a Will. Mmm, no sé, quizás es porque yo soy muy Team Will, pero siempre me ha parecido que amar, amar, Tessa ama a Will, que está enamorada de él, aunque quiera a Jem. Sin embargo, de repente ha equiparado ambos amores para que cuadre la historia, con ese regreso de Jem en 2008 (que nos tendrán que explicar en City of heavenly fire).

Pero, bueno, el triángulo y las escenas entre ellos ha sido maravilloso, muy bonito, y encima las explicaciones sobre Tessa estaban muy bien hilvanadas. Eso sí, que jartá de llorar entre el punto de vista de Will creyendo que Jem ha muerto y el epílogo. Puto epílogo, casi me deshidrato, copón.

Vale, sí, comprendo que tenga que estar, es necesario y también de cajón, ya que Tessa es inmortal y los demás no, pero... ¿Era necesario narrarnos la muerte de Will? Madre mía, qué llorera me pegué. Yo que prefería pensar en que el tiempo se congelaba en su boda y, hale, felices para siempre. Ainss. Bueno, dado que Tessa ha salido en la saga principal, a la vez que Jem (¡lo sabía, lo sabía, lo sabía!), me imaginaba que algo así iba a pasar para hilarlas. Eso sí, lo que no preveía era que Jem se curara y acabara también con Tessa. Vamos, que la Clare ha contentando a todas, qué lista es esta mujer.

Ahora ya sólo queda esperar a que salga el próximo de la saga principal, Ciudad del fuego celestial, a la que le tengo tantas ganas como miedo ;P

¡Qué grande es Cassandra Clare!

El próximo lunes literario estará dedicado a... The host (La huésped) de Stephenie Meyer.

domingo, 13 de enero de 2013

Maromo de la semana 122

Vuelve la sección del Maromo de la semana tras el parón navideño. Otros años había tenido tiempo de cambiarlo, pero es que justo este casi todas las fiestas cayeron en domingo-lunes y se me pasaba. Ainss. Pero, bueno, de vuelta a la rutina, toca decirle adiós a Wilson Bethel, que el pobre lleva ahí desde el año pasado... Perdón, no he podido resistir el chiste típico donde los haya :P

Hoy os traigo a un chulazo irlandés que me gusta muy, mucho porque, además de estar buenorro perdido, es casi el único que me convence del casting de City of bones, la primera película de Cazadores de sombras. Además, hace poco me sorprendió como el enano guapo de El hobbit, así que ha ganado todavía más puntos en mi corazoncito. Es decir, que el maromaco empotrable y guapérrimo es...

Aidan Turner


Aidan nació en Clondalkin (en el sur de Dublín) el 19 de julio de 1983, aunque después creció en Tallaght. He encontrado pocos datos de su vida y juventud, tan solo que, cuando tenía dieciséis años, trabajó en un cine y eso pareció inspirarle para dedicarse a la actuación. Después, en el 2004, se graduó en The Gaiety School of acting.

Su debut televisivo fue años después, en el 2007, participando en un episodio de Los Tudor. Ese mismo año, participó en un par de cortos (The sound of people y Matterhorn) y al año siguiente protagonizó la película irlandesa Alarm. Por aquel entonces, también fichó por una serie irlandesa, The clinic, que era un drama médico donde interpretó a Ruairí McGowan durante la sexta y la séptima temporada. Por cierto, comentar que otros de los protagonistas de The clinic fue Colin O'Donoghue (best Capitán Garfio EVER) y coincidieron durante la sexta temporada. Contra, juntos debían de ser una bomba para las hormonas de cualquiera.


En el 2009, además de la última temporada de The clinic, Aidan también formó parte de otras series. En primer lugar, Desperate romantics, formada por una temporada de seis episodios, donde prestó sus rasgos a Dante Gabriel Rossetti, pintor, ilustrador y poeta inglés.

La otra serie es una a la que le tengo echado el ojo desde hace tiempo, pero que todavía no he visto, aunque ahora tendré que cambiar eso, claro. Estoy hablando de Being human (la original de la BBC, no el remake que hicieron después) que cuenta la historia de tres peculiares compañeros de piso: un vampiro, que es Aidan (no me digáis que no le va lo de vampiro, ainss), un hombre lobo (Russell Tovey, que tiene todos mis respetos desde que fue Alonso en Doctor Who y encima apareció en Sherlock y era guay) y una fantasma (Lenora Crichlow). No sé qué tal será, pero me la han recomendado y tengo la intención de verla.


Bueno, Aidan abandonó Being human en el 2011, al finalizar la tercera temporada, aunque desconozco si fue cosa de guión o de él. Entonces apareció en la tv-movie Hattie y fichó por la nueva saga de películas de Peter Jackson, El hobbit. En El hobbit, Aidan es Kili, uno de los enanos que acompaña a Bilbo Bolsón en su aventura. Curiosamente, Kili era uno de los pocos que recordaba de la novela y enseguida le fiché, aunque no sabía que era Aidan y hoy me he llevado la alegría. Es que sale tan guapo :3


Y es que yo lo conocía porque a finales de 2012 se anunció que Aidan interpretaría a Luke Garroway en la versión cinematográfica de Cazadores de sombras y, bueno, aunque yo siempre me había imaginado a Scott Patterson (hombre, Cassandra, Luke + camisas de franela recuerda poderosamente a él, ¿eh?), me pareció bien. De hecho, en un casting con el que tengo muchos reparos por no decir "no me gustan un pijo", era junto a Robert Sheehan caracterizado y Jared Harris, el único que a día de hoy me mola. Así que tengo ganas de verle ejerciendo en City of bones y donde sea, la verdad, ji, ji, ji.

Ay, por favor, que me he dejado que CCH Pounder será Madame Doretea y eso es bien, sep.

miércoles, 26 de septiembre de 2012

Ciudad de las almas perdidas

Si os digo que adoro no, lo siguiente, la saga de Cazadores de sombras, creo que no os descubro nada nuevo. Lo mismo si os digo que devoro cada nueva entrega, sufriéndola para bien porque, macho, Cassandra Clare no deja de sembrar el caos, la muerte y la destrucción, aunque lo haga de tal forma que mole mucho ;P

Bueno, pues hace un par de días terminé la quinta entrega de la saga principal, Ciudad de las almas perdidas, y aquí os traigo la reseña que, aviso, tiene spoilers a mansalva, así que leed bajo vuestra responsabilidad.

Ciudad de las almas perdidas retoma la acción justo donde lo dejó el volumen anterior, Ciudad de los ángeles caídos, pero desde el punto de vista que Clary que acaba de enterarse de la desaparición tanto de Jace como del cuerpo de Sebastian. Tras un salto de dos semanas, vemos que La Clave está buscando a Jace, aunque por poco tiempo, pues deben encargarse de otros menesteres y dejan la búsqueda en un segundo plano. Sin embargo, Clary y cía no van a cejar en su empeño de recuperar a Jace y descubrir qué está planeando el malévolo Sebastian.

Esa es la premisa de Ciudad de las almas perdidas, aunque las tramas no acaban ahí, ya que cada personaje tiene su propia historia y este volumen es todavía más coral que los anteriores. De hecho, como novedad, Jace sale muy poco, ni siquiera cuenta con punto de vista como en otros libros y, aunque se le echa de menos (es Jace, cómo no se le va a extrañar), esta entrega resulta tan adictiva y entretenida como las demás, ya que el resto de personajes se las saben apañar solos.

Ya que he nombrado a Jace, empiezo con él y es que Cassandra Clare me sorprendió mucho con lo que le hizo al personaje. Al acabar la entrega anterior, Ciudad de las almas perdidas, se me metió en la cabeza que Jace y Sebastian ejercerían de doctor Jekyll y mister Hyde, no que Sebastian atara a Jace a él, lo convirtiera en su fiel y sumiso lacayo al suprimir su personalidad, ponerla al servicio de sus deseos. Así, hemos asistido junto a Clary a ver a Jace sin ser Jace, lo que, además de darle una vuelta de tuerca al personaje, resulta tan perturbador como interesante.

Clary, por su parte, ha estado en una situación delicada. Clary siempre ha sido un personaje que sabía lo que quería y que no dudaba en hacer lo que fuera necesario para conseguirlo. En esta entrega su único objetivo ha sido encontrar a Jace, salvarlo, aunque para ello diera un salto de fe tremendo. Clary es la primera en ver a Jace, también es la que se da cuenta de la unión mágica entre él y Sebastian, por lo que no duda en arriesgarse y acompañar a ese Jace que no es él mismo y a Sebastian. En realidad, Clary ha seguido muy fiel en su línea y, sinceramente, es de agradecer que en una saga así, los altibajos de la relación protagonista no se deban a celos, inseguridades o dudas entre ellos, sino a factores externos y también extremos.

Quizás es cierto que Clary peca de temeraria, incluso en cierta manera de egoísta pues nunca piensa en las consecuencias de sus actores, simplemente se tira a la acción por buenos motivos. De hecho, esa valentía suya siempre ha sido motivo de debate entre el resto de personajes. Desde la reina Seeley hasta, en este libro, Isabelle y Jocelyn. Y es que Jocelyn sigue sin ser fan de Jace, achacándole a él el comportamiento de su hija, mientras que Isabelle considera que todo se debe a la sobreprotección que Jocelyn ejerce sobre su hija. He de decir que cuando leí esa discusión entre las dos, le hice la ola a Isabelle; cierto es también que Jocelyn nunca ha sido un personaje que me caiga bien, demasiado dura y desagradable para mi gusto. Y, sí, su animadversión hacia Jace tampoco ayuda, así de tonta que soy.

Bueno, por cierto, para acabar con la parejita. ¡¿Pero cómo me puede terminar Cassandra Clare el libro así?! Vale, a ver, no lo deja tan abierto como el anterior, con esa desaparición de Jace, sino que es bastante más relajadito, pero, claro, el hecho de que me deje a Jace con el fuego celestial en el interior y la imposibilidad de tener tema con Clary, pues... Eso, que, leches, ¿no les va a dar un respiro a los pobres?

Por suerte, Cassandra Clare suele equilibrar bastante bien sus historias de amor. Y con Clary y Jace enzarzados en una relación particular, nos ha ofrecido una historia dulzona (la de Maia y Jordan) y el tira y afloja entre Isabelle y Simon que, para mí, ha sido de lo más divertido y también bonito.

Y es que este ha sido el libro de Isabelle. Poco a poco, Cassandra Clare ha ido desarrollándola, dándole matices, convirtiéndola algo más en la guapa un poco zorra. En Ciudad de las almas perdidas, Isabelle ha sido la mejor amiga y el mejor apoyo de Clary, resultando toda una (grata) novedad que se lleven tan bien. También hemos comprobado una vez más que, en realidad, Izzy es todo corazón. No sólo no duda en hacer lo que sea para salvar a su hermano, sino que se traga sus propios sentimientos para que Clary esté bien y no le pese, aunque preferiría que Simon durmiera con ella en vez de con Clary.

Isabelle está traumatizada por sus padres. Cassandra Clare ya había dejado pistas como que, por ejemplo, Marysse le había impedido que aprendiera a cocinar y de ahí que, aunque lo intentara, no lograra hacer un plato comestible. En Ciudad de las almas perdidas hemos visto que, a diferencia de los demás, sabía que su padre le fue infiel a su madre y, curiosamente, es la más afectada ante la idea de que se puedan separar. También se nota que le cuesta bajar la guardia ante Simon (y eso que está coladita por él) por ese mismo tema. Aunque, claro, cuando al fin empieza a abandonar su armadura, nos da escenas muy bonitas, como cuando duerme con Simon por segunda vez.

Simon, por su parte, ha seguido en su línea, soltando perlitas haya donde vaya (tiene unos puntos geniales, le adoro) y lidiando entre los disgustos que le arrea Clary, la relación con Isabelle y sus problemas como vampiro: Raphael sigue teniéndole en el punto de mira y, al hecho de que a su madre le falta llamar a un exorcista, se le añade el que su hermana aparece en escena. Menos mal, por cierto, que la hermana le apoya porque, leches, pobre Simon, la que tiene encima con su madre. Debería mandarla a tomar Fanta, vamos.

Eso sí, Cassandra Clare lo ha orquestado todo de tal modo que su historia pinta muy interesante para el siguiente. Esta mujer no sólo sabe jugar con los sentimientos, sino también con las intrigas y la acción. Pues bien, con una guerra en ciernes, Raziel le ha quitado a Simon lo único que le protegía, la marca de Caín. Ya no es intocable y, por el camino, se ha ganado las antipatías de mucha gente. Simon lo va a tener jodido en el próximo libro y estoy deseando saber cómo continúa tanto como me aterra porque yo adoro a Simon. Me encanta, en serio, y eso suele ser malo, xD.

Y me he dejado para el final la parte más amarga del libro, la historia de Alec y Magnus. Alec siempre ha sido inseguro y más en su relación con Magnus. Ya en la entrega anterior la idea de la inmortalidad se interponía entre ellos: tanto uno como otro no podía quitarse de la cabeza que Alec envejecería y moriría, mientras Magnus seguiría como hasta ahora. Bueno, con la compañía de Simon. La cuestión es que Camille engatusó a Alec prometiéndole la inmortalidad, aunque al final no dejó más de ser un truco de prestidigitador barato pues su solución no dejaba de ser otra que volver a Magnus mortal.

Al final, sus mentiras y su inseguridad le ha pasado factura, pues lo que ha terminado con su relación no ha sido la muerte, sino él mismo. Magnus, al sentirse traicionado, le ha dejado y eso que el pobre no podía demostrar más que le amaba; de hecho, se lo dice a Simon, si no fuera por Alec, se habría dado el piro hasta que pasara la tormenta.

La verdad es que durante todo el libro, yo quería pegarle a Alec. En serio. Es que, a ver, ¿en qué cabeza cabe fiarse de Camille? De verdad, Alec, qué cerebro el tuyo, macho. Lo peor del caso era que el propio Magnus estaba buscando la manera de volverse mortal para envejecer junto a Alec. Bueno, jo, espero que en la próxima entrega todo se arregle entre ellos, en serio, que es muy mono.

Y, bueno, hablando de Magnus, sigo con todos los interrogantes que nos ha ido dejando a su paso. En primer lugar, tanto secretismo con respecto a su padre me escama y mucho, sobre todo tras el final en el que la piedra de luz de los cazadores de sombras reacciona con él cuando no debería. ¿Qué mierda significa eso? ¿Es hijo de un ángel caído quizás? Porque, vamos, si fuera hijo de un ángel no sería un brujo, ¿no? O, al igual que sospecho con Tessa, es hijo de un demonio y un cazador de sombras.

Oh, Tessa. Oh, la otra saga. Magnus es el nexo de unión entre ambas, ya que sale en las dos... Y quizás no es el único. Vale, sabemos que Tessa ha salido de pasada en Ciudad de cristal (confirmado por la propia Cassandra Clare) y sospecho que la bruja implicada en los rituales de protección de Clary es ella. Tiene que ser ella. Sin embargo, Magnus no deja de tirar pullitas que a mí me vuelven loca.

A Isabelle le explica que lo de ser parabatai tiene consecuencias, que ella no ha visto lo que le puede ocurrir a un cazador de sombras si su parabatai muere. Por otro lado, en esta parte hacen hincapié en el hermano Zacariah: sabemos que fue cazador de sombras, que es moreno, que es mucho más humano que sus compañeros (los hermanos silenciosos), que hubiera muerto por dos personas y que muestra una evidente predilección por Jace, al ser el último de los Herondale que queda. Anda, ¿y quién se apellida Herondale también? Will.

Las referencias a Will han sido constantes y no sólo porque Alec tenga celos de lo que fue Will para Magnus. Jace tiene un ejemplar de Historia de dos ciudades dedicado por Will a Tessa y también descubrimos que su padre se llamaba Stephen William Herondale. ¿Casualidad? ¡Y una leche!

A priori, puede parecer que el hermano Zacariah fue Will, pero yo voto por Jem. Creo que Jem sobrevivió a su enfermedad demoníaca, convirtiéndose en un hermano silencioso y que Will murió antes de que esto sucediera.

Aunque, claro, luego está el problema de los apellidos. Y es que con eso Cassandra Clare me va a volver loca. Se supone que tanto en Los orígenes, tanto Will como Jem son los últimos de sus respectivas familias: vale, Will tiene otra hermana Herondale, pero Jem está solo, no hay ningún Carstairs más. Pero, por un lado, tenemos a Jace Herondale y, por otro, están los Carstais. En este volumen aparecen de pasada, pero sabemos que la protagonista de Lady Midnight (nueva saga al canto, sep) es Emma Carstais. Eso, sin contar que los Lightwood ahora se parecen a Will (¿la hermana se liaría con un Lightwood?) y que Charlotte era una Fairchild. Dios, menudo cochocho hay montado entre ambas novelas y qué ganas tengo de leer las dos que quedan para terminar ambas sagas que, en realidad, son una.

Y vosotros, ¿tenéis alguna teoría?

martes, 27 de marzo de 2012

Príncipe mecánico

Supongo que ya sabéis que si hay una saga de libros en la actualidad que me tiene enganchada (con permiso de Canción de hielo y fuego, of course) es la de Cazadores de sombras. Pues bien, el 20 de marzo se editó en España Príncipe mecánico, la segunda parte de la precuela que, en nuestro país, la han titulado como Cazadores de sombras: Los orígenes y a la cual sólo le queda un título para terminarse. Por el momento, vayamos con esta segunda parte.

Príncipe mecánico arranca prácticamente donde terminó Ángel mecánico, aunque ha pasado el suficiente tiempo como para que haya habido cambios y la situación se haya estabilizado un poco. Por un lado, Benedict Lightwood ha declarado ante el Consejo que Charlotte no debería dirigir el instituto de Londres y que, claro, él debería hacerlo, así que a Charlotte le dan dos semanas para encontrar a Mortmain y probar que debe seguir siendo la directora del instituto; por otro lado, después de esa (horrible) escena de Will y Tessa al final de la primera parte, los dos se han distanciado y Tessa se ha acercado a Jem, siempre bueno y amable.

A partir de ese punto de partida, Cassandra Clare ha ido entretejiendo tramas, personajes y secretos para formar este maravilloso libro que, en ningún momento, se hace pesado o aburrido. Todo lo contrario. Creo que, jamás, he pasado de un estado a otro como leyendo este libro: he leído, he sufrido, he llorado, me he quedado anonada, no he sabido que pensar...

Y es que Príncipe mecánico es muy intenso, aunque, ojo, no es cursi o excesivamente romántico. Sí, las historias de amor están ahí, son importantes, pero están perfectamente equilibradas con los misterios, las aventuras, la acción, las traiciones y demás. De hecho, a lo largo de la novela Cassandra Clare ha solucionado unos cuantos enigmas y nos ha dado una buena dosis de información, aunque nos haya abierto algún interrogante que otro.

Personalmente, me ha resultado muy irónico que precisamente en esta parte, Jem haya ocupado la portada y es que, aunque Jem tiene su protagonismo, está como que el tercero y se nota mucho, sobre todo porque son Tessa y Will los que más páginas acaparan. En realidad, es lógico, pues descubrimos el secreto de Jem en Ángel mecánico, mientras que Will seguía siendo un misterio; era evidente que todo lo que Will hacía, lo hacía por un motivo, pero, ¿cuál?

Bueno, pues en esta parte hemos conocido por completo la historia de Will, gracias a su alianza con Magnus Bane. Y, a partir de aquí, va a haber unos cuantos spoilers de Príncipe mecánico, así que si no te has terminado el libro, deja de leer, sabiendo que mola mucho y que deberíais leerlo cuanto antes ^^

Desde el principio de la novela, hemos visto como Will ha recurrido a Magnus para que le ayude a localizar a un demonio, aunque Will es Will y se resiste a contarle la verdad al brujo, aunque al final lo acaba haciendo. Y es jodidamente perfecto. Me ha encantado la historia de cómo liberó al demonio, su hermana lo salvó y el demonio lo maldijo a que cualquiera que le amara, moriría, empezando por su hermana. Y, sobre todo, me ha encantado cómo se ha solucionado el tema, el que todo era una gran mentira en la que Will había caído como un idiota.

Y, lo peor y mejor del caso al mismo tiempo es que, justo cuando comprende la verdad y decide luchar por Tessa, ésta va y se compromete con Jem.

Tessa ha tenido su propio viaje en Príncipe mecánico, pues la pobre ha estado debatiéndose entre los dos chicos y podías entender sus dudas, el que no se pusiera de acuerdo. Al fin y al cabo, Will había sido horrible con ella (por un buen motivo que Tessa no conoce hasta el final) y Jem ha ido a su conquista poquito a poco, pero con efecto, ya que ha logrado abrirse un hueco en el corazón de Tessa.

De hecho, toda la situación que ha ideado Cassandra Clare es perfecta. Nunca jamás había visto un triángulo tan bien planteado, en el que no odias a nadie, aunque tomes partido por un candidato. Desde el principio, me decanté por Will, pero nunca he odiado a Jem o me ha desesperado Tessa.

Oh, mi Tessa, qué gran protagonista, cómo mola la tía. Me encanta. La adoro. Bueno, todos los personajes femeninos de Cassandra Clare merecen la pena, pero Tessa es mi favorita. Al final de Príncipe mecánico me ha roto el corazón cuando se lo ha roto a sí misma, tragándose sus sentimientos por Will porque era lo mejor: no heriría a Jem y no provocaría que éste y Will se separaran. Es que, jo, Jem también tiene una puntería porque, claro, él ignora los sentimientos de Tessa por Will y ya no sólo le dice que la quiere y que desea casarse con ella, sino que le dice que se encuentra mejor de salud desde que está con ella. Arggg, qué... qué... Angustia todo.

A ver cómo soluciona el tema en la siguiente entrega, aunque, en realidad, pase lo que pase va a ser horrible porque Tessa es inmortal (y, de hecho, aparece en Ciudad de cristal).

Pero, aunque el trío es el que más páginas acapara, también hay otros personajes con sus propias tramas. En Príncipe mecánico, Sophie ha adquirido mayor protagonismo y ha avanzado más allá de su posición de sirvienta o confidente de Tessa; de hecho, Sophie tiene un papel decisivo (esa intervención en el tema Jessamine es brutal) y, además, me da la sensación de que será vital. Junto a ella, también hemos conocido a los hermanos Lightwood, Gabriel y Gideon, siendo éste último el que mejor me ha caído. Sólo espero que Sophie se convierta en una cazadora de sombras para estar con Gideon porque me han parecido muy monos ^^

Y hablando de monería, voy con Charlotte y Henry. La verdad sea dicha, nunca he sabido muy bien, pero Henry siempre me ha parecido una monada de hombre, tan despistado, tan en su propio mundo... Aunque siempre me ha molestado el que ignore a Charlotte... O lo que yo creía que era ignorar visto lo visto y es que esa escena de los dos hablando por primera vez durante su matrimonio, además de bonita, fue reveladora. Nos enseñó que Henry era más de lo que habíamos visto, que se daba más cuenta de lo que pasaba alrededor y que estaba completamente enamorado de su mujer ^^ Y me centro sólo en Henry porque, al fin y al cabo, Cassandra Clare dota a Charlotte de voz a la hora de narrar, pero no a él, así que la situación de ella no nos era nueva.

Para el final, me reservo a Jessamine, ya que tengo sentimientos encontrados con ella. Por un parte, me da muchísima pena su desesperación por casarse con un mundano y su amor por Nate y que acabe sola y sabiéndose engañada en una celda; por otra, me da una rabia tremenda que traicionara al instituto, que cogiera el cariño de los demás y lo destrozara así, vendiéndolos, así que... que le den; por otra, me siento estafada porque creía que podía dar juego, que evolucionaría y al principio, cuando se ofrecía a ayudar, la creí y... Menudo fallo que cometí ;P La verdad es que no sé qué le deparará el futuro a Jessamine, pero no creo que sea muy bueno porque "Lovelace" es un apellido que no me suena haberlo leído en la saga principal.

Por lo demás, comentar que me muero por saber más. ¿Qué es Tessa? A decir verdad, creo que la teoría de que es hija de un cazador de sombras y un demonio tiene sentido. ¿Qué narices pasará con el trío? ¿El hecho de que Will y Alec sean parecidos es sólo casualidad? ¿Y por qué la protagonista de la nueva trilogía de la Clare se apellida Carstairs como Jem que, si no me falla la memoria, es el último de su familia? ¿Qué pinta Tessa en la saga original? Argg, qué de incógnitas.