martes, 31 de julio de 2012

Prométeme que serás libre

Vale, sí, soy lo peor y se me pasó cambiar al maromo esta semana, pero como el sábado fue mi cumpleaños (y mi hermana y su novio me regalaron los dos Percy Jackson que me faltaban, yuju =D... Bueno, el cuarto tiene que llegar, pero, oye, yo lo cuento ya como mío) y, a cambio, os traigo una reseña nueva, me lo perdonáis, ¿vale?

Cierto, la iba a escribir de todos modos, pero bueno, xD.

Este libro se lo regalé a mi padre por Navidad y el pobrecito estaba abandonado en la estantería porque mi señor padre le dio prioridad a otros suyos, pero también míos (Rubí, Bartimeo... Seh, mi padre mola), así que yo lo cogí y la verdad es que me gustó mucho. Estoy hablando, por cierto de Prométeme que serás libre de Jorge Molist (la foto os habrá dado alguna pista, supongo ;P).

La historia comienza cuando la vida de Joan Serra, un niño que vive feliz en un pueblo de pescadores, da un giro de ciento ochenta grados: los sarracenos saquen su aldea, matando a su padre en el proceso y secuestrando a su madre y su hermana para venderlas como esclavas. Con el firme propósito de ser un hombre libro porque se lo prometió a su padre y de encontrar y liberar a su madre y su hermana, Joan sigue con su vida, lo que le lleva a Barcelona junto a su hermano pequeño.

Una vez ahí, Joan es acogido por una familia de libreros que le enseñan el arte de la encuadernación y de la copia de libros bajo la condición de que no aprenda a leer, algo que le llama poderosamente la atención. Además, conoce a la hija de un joyero de la que se enamora... Justo cuando la Inquisición comienza su andadura en la ciudad.

La verdad es que os podría contar muchísimo más y hacer una entrada kilométrica, pues, a lo largo de casi ochocientas páginas, ni el ritmo ni la acción flojean y, a través de los años, vemos a Joan cambiar de situación casi constantemente.

De hecho, si algo destacaría de Prométeme que serás libre es que resulta un libro muy entretenido y de lectura muy fácil, a pesar del contenido histórico, del número de páginas y de que no abunden los diálogos. Y es que Jorge Molist sabe combinar perfectamente la novela de aventuras con la historia, haciendo que todo sea uno y esté en armonía. Hay algunos autores de novela histórica que se afanan tanto en demostrar sus conocimientos, en hacer hincapié en la historia que logran que sus novelas sean aburridas, poco accesibles e, incluso, excesivamente liosas. Por ejemplo, cuando leí A la sombra del viento de Toti Martínez de Lezea, ésta se centró tanto en Vitoria, sus calles, cómo eran, cuál conectaba con cuál y tal que apenas me enteré de la trama y me resultó una de las novelas más aburridas que jamás he leído.

Otro de los aspectos que más me ha llamado la atención de Prométeme que serás libre es que Jorge Molist ha construido a un gran protagonista, bastante más oscuro y tétrico de lo que cabría suponer en el héroe de la historia. Por lo menos, a mí me sorprendió el hecho de que Joan estuviera tan lleno de ira y tan dispuesto a llevar a cabo su venganza fuera como fuera. Eso, junto a varios defectos, hacen de Joan un muy buen personaje, complejo, con muchos veres, muy humano, atractivo al lector. Toda una grata sorpresa.

El resto de los personajes cumplen con su función sin que el autor ahonde demasiado en ellos en general, aunque no es necesario. Es muy fácil encariñarse con Bartomeu, con Abraham, los Corró; también es muy fácil odiar a otros e incluso los hay que son todavía más complejos.

La narrativa acompaña muy bien a la historia, adaptándose muy bien a ésta y permitiéndola contar con facilidad, dejando tras de sí pasajes muy, muy conseguidos; Jorge Molist incluso logra que encuadernar un libro parezca algo sencillo, casi como una receta en un libro de cocina, algo que, personalmente, encuentro toda una hazaña.

Eso sí, el aspecto que menos me gustó del libro y que, en realidad, me la trajo bastante al pairo fue la relación de amor entre Joan y Anna, su enamorada desde niño. Así como me interesaron su venganza, sus problemas en el trabajo, sus aspiraciones y sus aventuras, su supuesto amor con Anna siempre me pareció demasiado cogido con pinzas. No sé, se ven continuamente sin hablar, luego mantienen una relación mediante un par de cartas y, encima, no es que ninguno de los dos ponga las cosas fáciles... Para mí es una parte del libro que no se sostiene, pero, bueno, tampoco molesta.

En conclusión, Prométeme que serás libre es una novela histórica muy entretenida, muy bien construida y escrita que tiene a un gran personaje en el protagonista. Aventuras, un ritmo que nunca decae, los hechos históricos muy bien integrados en la historia, haciendo que sea una novela muy accesible y, sobre todo, muy recomendable. No me extraña que fuera uno de los libros más vendidos en Navidad, se lo merece.

PD: Ya me he leído Danza de dragones y ODIO a George R. R. Martin, ahora espero que no tarde otros seis años en sacar el siguiente. Señores de la HBO, os vais a quedar sin material, así que deberíais encadenarle a la mesa y obligarle a escribir. Es sólo una idea, xD. Es que, jo, yo odiándole y él en su blog: oh, estoy en la Comic-Con; oh, qué guay es España... ¡Deja de hacer turismo, capullo, y escribe! Y encima él conoce a Nikolaj y yo no. El mundo es injusto, xD.

viernes, 27 de julio de 2012

El doctor y yo

Doctor Who y yo tenemos una historia un tanto complicada. Cuando se había terminado de emitir la cuarta temporada, mi padre la bajó entera para verla de un tirón, pero acababa de caer los últimos episodios cuando el disco duro murió y todo se perdió. Ehm... Acabo de parecer Galadriel, no creáis que no lo sé, xD.

La cuestión es que se quedó en mi lista de pendientes y siempre la iba relegando, a pesar de que Miki me abrió los ojos respecto a Torchwood (con "abrir los ojos" quiero decir que me pasó un súper morreo del Capitán Jack con James Marsters) y de que coincidió con la etapa Moffat, de la que todo el mundo habla maravillas. Pues bien, no ha sido hasta este verano que, tras quedarme únicamente con True blood y Anatomía de Grey como series que puedo ver sola, he decidido verla... Y enganchar al resto de mi casa de rebote y no sé si a alguien en tuiter porque anda que no he dado el coñazo, xD.

El décimo Doctor junto a Rose Tyler.

Eso sí, nuestra mala racha ha continuado porque la quinta temporada no había manera de reproducirla en el DVD, así que empezamos con Castle mientras la arreglábamos. Pero, mejor, así puedo mentalizarme con el cambio de Doctor.

Pero, bueno, a todo esto, ¿de qué va Doctor Who?

Pues... La verdad es que es un poco difícil explicarlo, así que yo directamente os recomiendo que la veáis y lo descubráis vosotros mismos. De todas maneras, así en plan general, decir que el Doctor es un Señor del tiempo que viaja en su TARDIS (acompañado siempre por un ser humano, generalmente chicas) en el tiempo y en el espacio, así en un episodio puedes estar 5 millones de años en el futuro en una nave espacial como, en el siguiente, estar en Londres junto a Charles Dickens.

El Doctor con Donna, mi segunda companion preferida ^^

Eso permite que cada episodio sea completamente diferente del resto y que, además, se conviertan en "el episodio que más me _____". Por ejemplo, jamás he pasado tanto agobio nunca como con Medianoche o jamás me ha acojonado tanto algo como El niño vacío o Parpadeo o he llorado tanto como con El día del juicio final.

Resulta curioso como una serie de ciencia-ficción, supuestamente enfocada a los más pequeños de la casa, me haya emocionado más que cualquier drama.

En serio, no puedo ver La escena de la pared del final de la segunda temporada sin que se me salte alguna lágrima que otra. Y es que, aunque las tres companion que conozco me caen bien, yo siento debilidad por Rose Tyler. La adoro. Y si ya me gustaba con Christopher Eccleson (el noveno Doctor), con David Tennant (el décimo Doctor) ni os cuento, me encantan juntos. Hacía mucho tiempo que no me topaba con un ship tan mono y tan bonito (y tan jodidamente trágico, por cierto) como Rose/Doctor.

Así que, por eso, os cuelo un video parejil que me encanta :3



Bueno, una vez más, recomendaros que la veáis porque merece mucho la pena: es divertida, entretenida, emotiva, te encariñas con los personajes... Vamos, que es una pasada y estoy deseando ver las dos temporadas que me faltan (y que son de mi héroe, Steven Moffat, el genio detrás de Sherlock y de los mejores episodios de Doctor who).

Y si veis una estatua, ¡no parpadeéis! xD.

martes, 24 de julio de 2012

Fuck yeah (Castle version)

Aviso: Esta entrada contiene spoilers de la cuarta temporada de Castle y tontás varias, leed bajo vuestra responsabilidad, xD.

En realidad, hoy tenía preparada una entrada sobre Doctor Who y lo genialosa que es y cuánto la amo y esas cosas, pero... Es que acabo de terminar de ver la cuarta temporada de Castle. Sep, me ha durado poco menos de una semana. Soy una viciada, no puedo evitarlo, pero es que a mí me pueden las frikezas, tontás y el tira y afloja de estos dos.

La cuestión es que, tras ver el súper mega capitulazo que cerraba la cuarta temporada, reaccioné... Bueno, por suerte en algún lado robé un gif que lo explica mejor que yo.


Es harto evidente qué ha pasado, ¿no? De todas maneras, creo que no viene mal recordarlo porque es tan fucking awesome, tan genialoso, tan fantabuloso y tan guay y tan... Bueno, que os cuelo el vídeo que no tiene desperdicio :3


¡Que por fin se me han besado! OMG. ¡Que se han besado! Ohhh, ha sido tan genial, a pesar de que Castle llevaba un par de episodios ganándose a pulso una buena tunda. De hecho estoy tan contenta ahora mismo que hasta me da igual el que los nenes (también conocidos como Ryan y Espósito) estén cabreados entre sí y esa escena final tan sumamente chunga.

Me han dejado con muchas ganas de quinta temporada, por cierto. Quiero verlos juntos, con sus citas, sus cafés mañaneros y sus tiras y aflojas. Además, bueno, Las chicas Gilmore castlelianas que son Rick y Alexis se enfrentan a su primer año de uni y eso también puede molar.

Pero, eh, además Castle ha tenido momentos magníficos a lo largo de la temporada como:

Un caso con superhéroes.


Una mansión encantada (¡y con pasadizos!)


Castle y Beckett esposados y huyendo de un tigre.


Un episodio ambientado en los años cuarenta con su detective y su chica del gánster.


Once upon a crime. Y con eso lo digo todo.


¡Chachos! o The walking dead o zombies, como prefiráis.

Mmm, no sé si me dejo algo más. Ah, sí, cierto, casi se me olvida. Es algo muy importante... Y va dirigidos a los chicos de Bones. ESO es juntar a una pareja, ESO es, con su besaco impresionante y no con lo que hicistéis vosotros que nos tenemos que tragar el preñamiento de Brennan por su tripa porque lo que es ver... NADA.

domingo, 22 de julio de 2012

Maromo de la semana 104

Ya es domingo y, por tanto, toca cambiar al Maromo de la semana. Y, como ahora mismo estoy viendo la cuarta temporada de Castle, no he tenido problema alguno en elegir al nuevo maromo, aunque creo que la elección traerá alguna controversia porque, quizás, en fotos no parece demasiado buenorro, peeero luego le conoces y te enamoras de él :3

Creo que es bastante evidente quién es el elegido, así que sin más dilación, el maromaco que nos acompañará esta semana y que tiene la sonrisa más bonita ever es...

Nathan Fillion


Nathan nació el 27 de marzo de 1971 en Alberta (Canadá) como fruto del matrimonio Fillion, un par de profesores de inglés llamados Bob y Cookie y, sí, me ha traumatizado tanto el nombre de la buena señora que he tenido que compartirlo con vosotros, xD; por cierto, Nathan tiene un hermano mayor llamado Jeff y yo me pregunto por qué ninguno de los dos se llama Milk o algo así, xDD. Vale, vale, ya paro, lo prometo.

Acudió a la Concordia University College of Alberta y a la Universidad de Alberta, aunque lo único que he conseguido averiguar de esa época es que perteneció a la sociedad Alfa Kappa (y, sí, me acabo de acordar de Greek ahora mismo), así que supongo que es como cuando en las entrevistas yo digo que "estudié" filología en vez de "me licencié" en filología, xD. Después, según pone en la Wikipedia y el IMDB, estuvo trabajando en programas canadienses, además de participando en obras de teatro, hasta que en 1994 decidió mudarse a Nueva York.


Al poco de llegar, consiguió un papel episódico en Spin city (esa serie de Michael J. Fox ambientada en una alcaldía) y, justo después, tuvo mucha más suerte al fichar por la telenovela One life to live en la que estuvo de 1994 a 1997, siendo incluso nominado a un Daytime Emmy al Mejor actor joven. Al final, decidió abandonar la telenovela para poder participar en otros proyectos, aunque regresó a modo de invitado en la temporada del 2007.

Tras dejar One life to live, Nathan audicionó para el papel de Angel en Buffy, la cazavampiros, aunque al final fue David Boreanaz quien lo consiguió. Por otro lado, participó en un episodio de Total security (que ni idea de qué es), en otro de Magie Winters, en otro de Más allá del límite y en otro de El rey de la colina (este era más bien de doblador). En aquella época, además, hizo sus pinitos en el cine participando en Salvar al soldado Ryan, Buscando a Eva (comedia con Brendan Fraser y Alicia Silverstone) y Drácula 2001 (donde coincidió con Shane West).


En aquel entonces, además, se mudó a Los Angeles y, así, consiguió un papel secundario en Tres para todo (maravillosa traducción de Two guys, a girl and a pizza place). Ya había hablado de esta serie antes porque la protagonizaba Ryan Reynolds, que ya fue maromo. La serie duró cuatro temporadas (de 1998 a 2001) y Nathan estuvo presente en todas ellas y, al parecer, fue ganando peso a lo largo de los episodios.
Enlace
Y llegamos a 2002 que sería un año importante para Nathan y es que, además de aparecer en la serie fallida Pasadena (donde, por cierto, conoció a Dana Delany), consiguió el papel del capitán Malcom "Mal" Reynolds en Firefly. Bueno, yo jamás he visto Firefly, pero, aún así, sé que es una serie de Joss Whedon sobre la tripulación de una nave espacial y que todo el mundo tiende a adorarla y decir que es cojonuda y que fue una pena que la cancelaran tan pronto. Y es que Firefly duró tan solo catorce episodios y, de hecho, actualmente se siguen publicando cómics que cuentan las aventuras de dicha tripulación. Por cierto, en aquella serie, Nathan se hizo muy amigo de Adam Baldwin (al que yo quiero por ser Casey de Chuck :3).

Nathan se pasó ver a su amigo Adam y al reparto de Chuck que, según leo, le gustaba mucho y se hizo esta foto que tituló muy genialmente: Castle in The Castle. Me encanta.

Pese a la cancelación de Firefly, Nathan siguió trabajando con Joss Whedon, ya que este le ofreció el papel del asqueroso Caleb en Buffy, la cazavampiros. La verdad es que choca un poco el pensar que Caleb y Castle son el mismo actor porque, macho, como se odia a Caleb y qué asquito y cosica da.

Después de su papel en Buffy, el pobre Nathan tuvo muy mala suerte en lo que se refería a proyectos y, de hecho, durante un tiempo fue uno de los series-killer (actores famosos por una serie que no hacían más que fichar por otras que no duraban dos telediarios) más famosos al hilar un par de series fallidas: Miss Match y Drive. Por aquella época, además, participó en unas cuantas películas como Hollywood Division, Outing Riley, Serenity (película que continua la serie Firefly y que se hizo a petición de los fans), White noise 2, La camarera (con Felicity o, si preferéis, Kery Russell), Una ruta insperada... Incluso participó en un episodio de Perdidos, de la que (como buen friki que es) era muy fan; más concretamente, por cierto, era el ex marido de Kate.


En el 2007 fichó por Mujeres desesperadas, siendo uno de los protagonistas del misterio de la temporada, además del marido en la ficción de Dana Delany. Sin embargo, a diferencia de "su mujer" no continuó en la serie la temporada siguiente. En el 2008, además, participó en la webserie Dr. Horrible's sing along que mola mucho y está protagonizada por Neil Patrick Harris y Felicia Day. Todo muy friki y fantabuloso, vamos.

Y el 2009 fue su año de gracia. Recuerdo que, por aquella época, cuando empezaron a surgir los pilotos de las nuevas series y tal, nadie daba dos duros por Castle. Y, sin embargo, poco a poco, temporada a temporada, Castle ha ido asentándose y consiguiendo unas muy buenas audiencias y no me extraña porque la serie mola mil. Por si no lo sabéis (y me parecería fatal, xD), Castle cuenta la historia de Richard Castle (vamos, Nathan) que es un escritor de best-sellers de misterios que acaba de matar a su personaje estrella y que, al conocer a la policía Kate Beckett, encuentra a su musa y decide trabajar con ella resolviendo casos. Así, puede que no la haya pintado muy bien, pero Castle es awesome y tardas cero coma en enamorarte de él, en serio.


Aunque lleva desde entonces protagonizando Castle, Nathan también ha participado en otros proyectos: en un episodio de la serie Husbands (que, ni idea), en varios de Robot Chicken (vale, esto sé lo que es: una serie de animación creada por Seth Green, que es Oz en Buffy, por cierto) y un episodio de Padre made in USA.

Además, por lo que veo en el IMDB, está teniendo suerte con el cine porque tiene en post-producción la versión de Whedon de Much ado about nothing (que en España es Mucho ruido y pocas nueces y, sí, lo sabía... Efectos secundarios de estudiar filología, xD). La cuestión es que le tengo ganas porque el otro prota es Alexis Denisof y me encanta. Bueno, también sale Amy Acker, pero a ella la encuentras en cualquier serie, xD. Y, lo que es más importante, también tiene un post-producción la película Percy Jackson y el mar de los monstruos, donde interpreta a Hermes. ¡A Hermes! Uhh, me encanta, me encanta y me encanta. Me pega un montón y estoy deseando verlo, jujuju.

Bueno, para acabar, señalar que Nathan es una persona muy comprometida y que considera que la lectura y la cultura es una parte muy importante de la sociedad y, por eso, se dedica a ayudar a bibliotecas con fondos insuficientes a conseguir libros. De hecho, junto al escritor PJ Haarsma fundó la organización Kids need to read para apoyar esa causa.

viernes, 20 de julio de 2012

Blancanieves y la leyenda del cazador, Rupert Sanders, 2012

Hace unos meses vi en el cine Blancanieves (Mirror, mirror) y me sorprendió gratamente porque se me hizo muy entretenida y me reí mucho y a mí con eso ya me ganan. En esa misma entrada, comenté que no tenía interés en ver la versión oscura y épica protagonizada por Charlize Theron y Kirsten Stewart, pero mi prima me pidió que la acompañara al cine y accedí.

No me esperaba gran cosa porque estaba convencida de que seguiría la estela de la Alicia de Tim Burton, vamos, que muchos efectos especiales y trailers resultones, pero que luego la película iba a ser un rollo.

Y no me equivocaba. Cuando cada diez minutos miras el móvil y agradeces que, por casualidad, hayas pillado wifi en el cine es que la película no vale mucho. Y, eh, que la película dura dos horas y diez minutos, ¡¡dos horas y diez minutos que no volverán!! ¡¡¡Seis euracos que abandonaron mi cartera y no recuperaré!!! Sep, me escandaliza más el dinero que mi tiempo... Soy muy materialista, sep.

La cuestión es que Blancanieves y la leyenda del cazador es la película más aburrida que he visto desde... Desde... ¡Ni siquiera se me ocurre una comparación! Eso, por no decir que es absurda que te cagas y que tiene unos agujeros en la trama del quince.

La película comienza con una reina que, al parecer, era toda una filósofa y una intensa y que al sangrar sobre la nieve, se dio cuenta de que era muy bonito y, entonces, deseó tener una hija con la piel blanca como la nieve, los labios rojos como la sangre y el cabello negro como el ala de un cuervo. Ahí es ná, la señora no pedía ni nada y, oye, que va y tiene una así. No sé vosotros, pero yo considero seriamente que la reina fue a una clínica a pedir a la nena a la carta.


Bueno, la cuestión es que la niña es muy bonita y muy buena y recoge pajaritos heridos del suelo, mientras juega con su amiguito William. Pero, oh, un invierno especialmente crudo la reina muere y el rey queda desconsolado... Hasta que, tras cargarse a un ejército, encuentra a una presa tan guapa que se le quitan todas las penas. Ya sabemos todos con qué pensaba el rey, ¿eh? El rey se casa con la presa, que es Charlize Theron también conocida como Ravenna (desconocemos si tiene lazos con Raven, la del Disney Channel, o con Rowena Ravenclaw) y no han pasado ni cinco minutos desde la boda, que ya ha apuñalado al rey, a dejado entrar a su hermano y a su ejército y se ha hecho con el reino.

Eso sí, por algún motivo que desconocemos, decide mantener a Blancanieves presa. Pero, ey, no os preocupéis por Blancanieves que pasa cómodamente varios años en la celda. Bueno, cuando la volvemos a ver es Kristen Stewart, pero eso es cosa del responsable del cásting. Eso sí, no os vayáis a pensar que Blancanieves está mal encerrada en lo alto de la torre, bah, tiene el pelo limpísimo, un vestido enterito y con unas mallas de superheroína debajo y sólo se mancha un poco la cara por eso de ser una presa, supongo.

Mientras tanto, Ravenna ha estado chupando la juventud a las chicas de su reino para mantenerse joven, mientras nos demuestra que su equilibrio mental es nulo. Entonces, un buen día, el espejo le dice que si absorbe la juventud de Blancanieves será joven para siempre, pero, oh, casualidad, ese mismo día un par de pajaritos le enseñan a Blancanieves un clavo, con el que ataca al hermano de Ravenna y logra escapar. Así, sin más, con un par. Ni siquiera hace frente a un par de guardias o algo. Encima, Blancanieves deja encerrado al hermano con llave, pero en cero coma ya la está persiguiendo con un ejército.


Blancanieves se interna en el bosque, se debe comer algún hongo en mal estado (algo que no vemos) porque empieza a alucinar y se queda grogui, pero no la encuentran, así que Ravenna le pide a un cazador viudo que la encuentre y, a cambio, resucitará a su esposa, algo que es mentira cochina y, cuando el cazador se entera, pues cambia de bando y decide ayudar a Blancanieves porque, encima, está súper enamorado de ella y eso que la muchacha es más sosa que un helado de nata.

Por lo demás, tenemos un triángulo amoroso estúpido con el amigo de la infancia, escenas sacadas de Bambi incluido a su padre, los enanos más sosos que he visto jamás y como Blancanieves sin entrenar ni nada, lidera un ejército victorioso que marcha a la guerra y consigue matar a Ravenna.

Todo eso, dos horas y diez minutos. Pero, no os lo perdáis, pasan cuarenta minutazos hasta que Blancanieves se da el piro. ¡Cuarenta minutacos de introducción! ¿Pero esto qué es?

Además, ninguno de los personajes se salva. Blancanieves carece de personalidad y, además, es tan buena y tan pura y se lo toman tan en serio que resulta repulsiva. Encima, que la interprete Kristen Stewart no es que ayude precisamente, todo lo contrario; de hecho, la escena del discurso ante sus nuevos guerreros da vergüenza ajena con el entusiasmo y el carisma de la muchacha.


Chris Hemsworth pues... Sin más. Un personaje soso, soso, que va de oscuro y atormentado, pero que se limita a gruñir y a decir que echa de menos a su mujer y, de repente, nos sorprende con una declaración de amor a Blancanieves. Uno de los peores héroes que he visto, ni siquiera se luce en escenas de acción.

¿Y los enanos? Por Dios, tienen a Bob Hoskins y a Ian McShane como dos de los enanos y apenas les dan papel más allá de una escena que pretende ser graciosa en medio de la batalla. Qué desperdicio.

Luego tenemos a Ravenna, a la madrastra, a la que nos pintan de súper compleja en un intento de que Charlize Theron haga un papelazo, pero que, a mí, me resultó un tanto patética y bipolar. De repente se ponía hecha una fuera en plan "moriréis todos entre terribles sufrimientos" como que se echaba a lloriquear como víctima frágil y todo ello basado en que su madre le hizo un hechizo para que su belleza sea su poder, antes de que unos hombres se los lleven del pueblo. Pues para mí Lana Parilla la vapulea con su madrastra de Once upon a time, por cierto, aunque no sea tan rubia, no nos la saquen bañada en leche y nos la vistan en plan travesti.


Vamos, que lo único que se salva de la película es la estética. Sí, tiene unos efectos muy bien hechos y unos conceptos muy vistosos (el espejo, por ejemplo) que la hacen "bonita". Pero es tan coñazo que no merece la pena ni por esas, tal vez deberían haberse dejado de efectos carísimos y contratar a un guionista con talento.

Una vez vista la película, por cierto, una entiende por qué tuvieron tantos problemas a la hora de conseguir actores. Por ejemplo, el papel de el cazador lo rechazaron Tom Hardy, Johnny Depp, Viggo Mortensen y Hugh Jackman.

En conclusión, Blancanieves y la leyenda del cazador es un horror de película, aburrida a más no poder y muy mal interpretada. Nada recomendable. Entre el duelo de Blancanieves (y sin contar Once upon a time, que es serie y bastante mejor que las películas) yo me quedo con la de Julia Roberts y Lily Collins porque, bueno, no será un peliculón de Oscar, pero me hizo reír un montón y era bastante honesta, no como otras, cof cof.

2/10

PD: Y, por cierto, los que ponen títulos de nuevo haciendo de las suyas. En vez de dejar Blancanieves y el cazador, que sería la original, le han añadido un "la leyenda" sin venir a cuento porque no es que haya ninguna leyenda por ahí ni nada.

PD2: A nosotros nos queda una tercera película que adapta el cuento y es que en España se va a estrenar el 28 de septiembre Blancanieves con Macarena García como ésta última y Marivel Verdú como su madrastra, aunque... Bueno, digamos que el trailer es, cuando menos, curioso.

miércoles, 18 de julio de 2012

Percy Jackson y los dioses del Olimpo

Pues toca iniciar semana bloguera con una reseña, que con esto que es verano estoy leyendo últimamente un montón (bueno, más de lo habitual, que soy de leer mucho) y hace poco enlacé los tres primeros libros de una pentalogía titulada Percy Jackson y los dioses del Olimpo. En mi caso, cuando salió la película, la vi y me gustó, aunque sin más. Sin embargo, la última vez que Miki estuvo en mi casa me comentó que había comenzado a leerse los libros porque a su hermana le encantaban y como yo me fío muy mucho del gusto literario de Miki, pues me hice con los tres primeros de un golpe. Ea, ahí es nada.

Ya que me pongo os informo que la saga está escrita por Rick Riordan, son (como ya he dicho) cinco partes (El ladrón del rayo, El mar de los monstruos, La maldición del titán, La batalla del laberinto y El último héroe del Olimpo) que en España publicó Salamandra.

¿Y de qué va todo esto?

Percy Jackson es un chico de doce años disléxico y con THDA (Trastorno Hiperactivo por Déficit de Atención) y que, además, parece llamar a los desastres. Con semejante historial el pobre Percy va de una escuela a otra constantemente, aunque parece que en la Academia Yancy ha encontrado su sitio: tiene un mejor amigo, Grover, e incluso le cae bien al profesor de latín; no así a la señora Dodds que durante una excursión escolar, aprovechando que se quedan a solas, se convierte en algo raro e intenta matar a Percy.

A partir de ese momento, Percy empieza a percatarse de que pasan cosas no muy normales, pero sigue con su vida. Incluso va de vacaciones con su madre, pero el mismo día que llegan a Montauk aparece su amigo Grover, explicándole que en realidad es un sátiro y que debe protegerle pues Percy es un mestizo, es decir, el hijo de una humana y un dios del Olimpo, por lo que todo tipo de criaturas van detrás de él; para estar a salvo, deberá ir al Campamento Mestizo donde, además, recibirá entrenamiento para convertirse en un héroe.

Desde ese punto de inicio, se desarrolla una saga que combina perfectamente el humor, las aventuras y el misterio con la mitología griega. La formula no es precisamente una novedad pues cada libro cuenta con una aventura auto-conclusiva, siempre hilada con una trama más a largo plazo donde se adivina el peligro para el protagonista.

Sin embargo, esta saga cuenta con unos cuantas razones que la hacen muy especial, original y, sobre todo, divertida. Y es que Rick Riordan sabe hacer del sentido del humor su fuerte. Por mucho que halla problemas, aventuras, incluso drama y carga emocional, sabe dotar de sentido del humor al relato. En primer lugar, con Percy que es quien narra todo en primera aventura y que resulta un narrador memorable: tiene mucho desparpajo, una personalidad fuerte y muchos puntazos que logran arrancarte la sonrisa.

Después (y también serviría para realzar la originalidad de la saga), Rick Riordan sabe darle su propia personalidad a la mitología griega, a pesar de que la respeta. Por ejemplo, Poseidón va vestido como un pescador o Ares como un motero y el famoso carro de Apolo es un lamborghini y el caduceo de Hermes es un teléfono móvil.

Además, sabe introducir pequeños detalles (y mantenerlos) lo que también provoca una buena cantidad de risas. Y es que los personajes de la saga están muy bien dibujados, son muy fieles a sí mismos y las relaciones entre ellos, además de lógicas, están muy conseguidas. Así, por ejemplo, cuando Percy lee un cartel, suele leer cosas sin sentido (recordemos que es disléxico) o, por ejemplo, Annabeth no duda en soltar una perorata sobre arquitectura, mientras Grover come latas y Tyson llama "pony" a Quirón.

De hecho, la amplia galería de personajes que aparecen y desaparecen a lo largo de la saga son otro de los puntos fuertes de la novela. Desde Annabeth siendo un poco la empollona de la saga hasta los dioses (soy muy fan de Hermes, por cierto, me encanta) que conservan los rasgos mitológicos, pero adaptados con la chispa de Rick Riordan. La verdad es que resulta muy fácil encariñarse de cada uno de ellos y si, por algún motivo, no salen en el siguiente libro, se les echa de menos.

Vamos, que estoy encantada con la saga, que la adoro y que el único fallo que le veo es que me faltan los dos últimos y me muero por saber qué va a ocurrir, xD.

En conclusión, Percy Jackson y los dioses del Olimpo es una saga de aventuras que todo el mundo debería leerse: divertida, entretenidísima, original, llena de mitología griega... Cada libro se lee casi en un suspiro y se disfruta muchísimo.

PD: ¡Quiero leerme los dos que me faltan!

PD2: Por fin estoy leyendo Danza de dragones, ¡yuju! Lo peor del caso es que me durará un par de días y el Martin tardará un par de décadas en terminar el siguiente a este paso ¬¬U Voy a cruzar los dedos esperando que no mate a ninguno de mis favoritos, aunque con la suerte que tengo...

PD3: ¿Sabéis que Leverage ha vuelto con su quinta temporada? ¿Y que ahora mismo estoy subtitulando el episodio para verlo? ¿Y que salen Cary Elwes y Adam Baldwin? Dios, qué ganas de verlo, aunque creo que cuando vea a Cary con Tim Hutton y Christian, implosionaré o algo. Qué molón todo *0* Aunque, primero, voy a llevar a mi prima a ver Bellanieves y la leyenda del maromo Patako, espero que éste último salga buenorro al menos, xD.

domingo, 15 de julio de 2012

Maromo de la semana 103

Bueno, pues ya estamos a domingo una vez más, lo que quiere decir que le diremos adiós a Iwan Rheon (adiós, Simon, adiós) para poner a un nuevo Maromo de la semana. Y, a decir verdad, en esta ocasión no se me ocurría nadie en concreto, pero, al fin, me he dado cuenta de algo: ¡Awkward ha vuelto a la tele con su segunda temporada! Además, es la única que llevo al día de las veraniegas (ohh, White collar, con lo que tú eras... Aunque hoy se estrena Leverage, yey =D), así que sólo tenía que decantarme por uno de los candidatos de Jenna.

Y, aunque yo me declaro Team Jake hasta la muerte (Jenna, si no lo quieres, mándamelo), pues el honor de ser el Maromo 103 ha recaído en su rival, es decir, un tiarraco altísimo y cuadradísimo llamado...

Beau Mirchoff


William Beau Mirchoff nació el 13 de enero de 1989 en Seattle, Washington; curiosamente, fue un viernes. Sin embargo, un par de días después de nacer, sus padres (un podólogo y una funcionaria según Wikipedia/ama de casa según IMDB) decidieron mudarse a Vancouver, Canadá, donde Beau creció. Tiene un hermano mayor llamado Luke y una hermana más joven, Raeanna que, al parecer, fue la que impulsó a Beau a meterse en el mundo de la farándula.

Así, con catorce años, comenzó a actuar participando en un episodio de la serie Romeo!, al parecer una serie juvenil de Nickelodeon y también en un episodio de CSI: Miami que recuperaría en otro episodio varias temporadas después. Su siguiente papel, ya en el 2006 (es decir, tres años después) fue el de Robbie en Scary movie 4. La cuestión es que la película la he visto, pero no le recuerdo... De hecho, no la recuerdo especialmente, así que no sé si el personaje era importante o no o.o


Después, en el 2007 hizo una aparición tan breve en la película Entre mujeres (protagonizada por Adam Brody, lo que fue suficiente para que la viera, xD) que ni siquiera está acreditado, aunque ese mismo año participó en un arco de seis episodios en Heartland, que es una serie canadiense bastante famosa en Canadá.

En el 2009 participó en dos películas (The grudge 3 y Stranger with my face... No comento nada porque menuda pinta tienen, xD) y, entonces, fichó por Mujeres desesperadas. Fue uno de los fichajes de la sexta temporada, siendo el hijo de Drea de Matteo (que para mí siempre será la hermana de Joey Tribbiani) y Jeffrey Nording que, si no recuerdo mal, eran los protagonistas del misterio de esa temporada.


Luego, en el 2011 apareció en Soy el número cuatro y tampoco le recuerdo pero, claro, bastante tenía yo con Mini Winchi y El Pettyfer. Después, hizo otro par de apariciones: una en The protector y otra en CSI (dos de tres, sólo le falta New York, xD) y, mientras tanto, consiguió el papel por el que es hoy maromo, el de Marty en Awkward. Marty es el chico guapo y buenorro del instituto y, aunque soy pro-Jake, el muchacho no me cae mal... De momento, que nunca sabe una cuando va a desarrollar odio eterno por el que se interpone en su parejita, xD.

En la MTV no se andan con chiquitas y me sacan fotos promocionales así, aprovechando los puntos fuertes de sus actores, xDD.

Para acabar, señalar que tiene dos proyectos pendientes de estreno, que son dos películas (según leo, independientes) tituladas: The secret lives of dorks y Gametime. Mientras, yo espero que Awkward consiga renovar que me río mucho con ella y, digo yo, ¿no han pensado en liar a Marty con Tamara y ya está? xD.