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domingo, 12 de mayo de 2013

Maromo de la semana 136

Hoy toca cambiar al Maromo de la semana y encima hoy os traigo uno que está buenorro no, lo siguiente, vamos, en casa estamos todas que suspiramos por él todas las tardes, enamoraditas perdidas. Porque el maromo de estaba semana, además de estar empotrable perdido, también puede llegar a ser la cosa más mona sobre la faz de la tierra. Parece difícil, pero sí, es ambas cosas al mismo tiempo y ese tiarraco al que le arrancaría la sotana a bocados es...

Jordi Coll


Jordi nació en Mataró, Barcelona, el 6 de septiembre de 1985 y estudió comedia y danza musical en la escuela Coco Comín, además de estudiar teatro en el Institut del Teatre. De hecho, la carrera de Jordi ha estado muy centrada en el teatro y ha protagonizado obras como Hair, Fama el musical, Un cau de mil secrets y varios más, estando ahora mismo en Grease donde interpreta a Danny Zuko y si pasa por Logroño me plantaré en cero coma a babear y morir de amor.


En lo que respecta a la televisión, ha tenido una carrera más breve, aunque igualmente interesante pues, además de participar la serie catalana Infidels, lleva casi un año protagonizando la nueva etapa de El secreto de Puente Viejo. Ahí es Martín, aunque se hace llamar Gonzalo (cosa que en estos momentos no entiendo, pero aceptemos pulpo como animal de compañía), el desaparecido hijo de Pepa que ha regresado con sotana incluida.


Yo iba a decir que ahora mismo sufro mucho por él, pero en realidad llevo sufriendo por él y por mi adorada María un porrón de tiempo. Aunque ahora mismo nos tienen a pan y agua y eso es malo, quiero chicha, quiere que se me besen, que frunjan hasta hacer temblar los cimientos de La casona y que el maldito mini Mesía se ponga malo de la envidia y muera envenenado. Ea. Bueno, por cierto, cabe señalar que Jordi es un pedazo de actor y que da gusto verle en pantalla y no sólo por lo evidente porque, de hecho, me lo desotanan poco. Tsk.

martes, 12 de febrero de 2013

La telaraña de Fernando Mesía

Hecho: en Puente Viejo la lógica no tiene cabida, los personajes parecen no prestar atención a lo que sucede a su alrededor o, al menos, no analizar los hechos como se merecen.

Hecho: en general, ocho de cada diez veces, por muy bien que te caigan los personajes, les darías una leche, un empellón o los sacudirías a ver si espabilan.

Hecho: no existe, en este momento, serie que provoque mayor sentimiento en mí ahora mismo que El secreto de Puente Viejo. Y por eso la admiro mucho.

Sé bien que El secreto de Puente Viejo es una serie diaria, una telenovela de muy buena calidad. Pero, claro, es una telenovela y se sirve (magistralmente) de los típicos recursos de esta clase de productos: amores cuasi imposibles, líos familiares, mil y un secretos, malentendidos, personajes que interrumpen a otros cuando están a punto de tratar un tema importante... Y, sobre todo, villanos malos de cojones. Y con eso me quedo corta.

Porque, madre mía, La Casona en estos momentos parece El eje de todo mal, vamos, que Sunnydale con su boca del infierno y todo temblaría ante la mansión de Francisca Montenegro, donde se reúnen los tres personajes más viles que he visto nunca. Porque he visto series, películas y leído libros; porque he odiado a personajes; pero nunca, jamás, me había encontrado con tal cúmulo de maldad que la Paca y los Mesía.

La Paca de todo mal
Paca: Intentar matar al curita, hecho. Patear el gatito de la vecina, hecho. Robarle el caramelo a un niño, hecho...

Y, como habréis deducido por el título, me voy a concentrar en el más nuevo de los villanos: Fernando Mesía.

Efectivamente, esto es blogterapia. Creedme que la necesito.

La cuestión es que, como he dicho, nunca había conocido a un personaje tal vil como Fernando. Con él, palabras como "cabrón", "psicópata", "hijo de la gran puta" y demás se quedan cortas y mirad que yo suelo apreciar a los malos (por poner un ejemplo, Noiret en El internado era todas esas cosas, pero me molaba como villano). Sin embargo, con este señorito retorcido es que no puedo. Es que me asquea hasta el punto de que le acabo gritando al televisor, como cualquier aficionado al fútbol en pleno partido.

Porque, de verdad, hace falta ser ruin para idear la trama que ha construido. Queriendo únicamente el dinero de la Montenegro y lo que él considera que es la consorte perfecta. Es que, encima, consorte, manda huevos. No es que hubiera cambiado de opinión si estuviera "enamorado", porque no creo que alguien que ama a otra persona pudiera hacerle las cosas que él le ha hecho a María, pero... Bueno, digamos que lo encuentro todavía peor que lo haga por dinero y tener una consorte encerrada en casa, mientras él se va a tirarse a todo lo que quiera a la ciudad. Olmo está como una puta cabra, es malvado hasta decir basta, pero al menos cree amar a Soledad y, en cierta manera, se ha preocupado de ella. Vamos, que me parece un poquito, sólo un poquito, menos deleznable. No sé si me explico.

Fernando: Papa, ¡¿otra vez cantando Soledad de La oreja de Van Gogh?! Mira que la Paca se cabrea y nos cambia la sal por el matarratas como a Raimundo...
Olmo: Hip... ¡Me da igual! (cantando) Oh, Soledad... hip... uh, sha la la...

Pero es que Fernando, ante el rechazo de María, no sólo la ha violado, sino que, además, ha tejido sobre ella una telaraña de mentiras y manipulaciones tan perfecta que la han anulado como persona. María ya no es María, es una marioneta en manos de, supuestamente, las personas que más la quieren. ¡Ja! Si Fernando y Francisca la quieren, que venga Dios y lo vea, vamos. Ambos le dicen qué pensar, qué decir, qué hacer, sin importarles nada o nadie. Claro que sí, lo primero ellos y sus planes.

Por cierto, aprovecho para decir que, ahora mismo, no comprendo a Francisca, ni siquiera puedo intuir qué intenciones tiene, más allá de envenenar al lerdo de Raimundo (¿nadie ha reparado que Raimundo está enfermo desde el famoso guiso de ciervo que le regaló ella? ¿Qué ella le hace comida exclusivamente para él y no permite que la tomen los demás? ¿De verdad? ¿Con el historial de la Paca?). A ver, "entiendo" (es sólo una expresión porque a esta mujer con su forma de ver la vida es incomprensible) que María ha sacado los pies del tiesto y la ha decepcionado hasta el extremo de echarla de casa sin miramientos, pese al fuerte sentimiento de propiedad hacia ella ("no me la quitarás, Emilia Ulloa, ¡no me la arrebatarás!", dijo más o menos en una ocasión con una rabia que acojonaba).

Sin embargo, no comprendo que, de repente, se afane tanto en casarla con Fernando cuando, hasta el momento, no había deseado manipular a María para que cayera en brazos del Mesía. De verdad, no entiendo qué pretende, sobre todo cuando sabe que Fernando sólo ansía su dinero. Pues estoy convencida que, más que la petición de Raimundo, ha sido el quitarle el dinero a Fernando lo que ha hecho que deje a Tristán como heredero. ¿Será una forma de castigarla por la decepción causada? ¿Habrá algo más detrás de todo esto?

De momento, sólo sé que Francisca ha sido la otra responsable del estado actual de María que, como he dicho, ha sido completamente anulada. Aquí, me voy a detener para aplaudir a los guionistas, pues creo que han sabido llevar la situación muy bien y me ha parecido muy natural la caída en desgracia de María.

Ay, María, con lo que tú has sido.
Por cierto, ¿nadie se pispa de la cara de alma en pena que tiene pese a ser una novia feliz?

Porque María era una chica que, aunque criada entre algodones, tenía carácter, decisión y era bastante franca consigo misma y con los que le rodean. María no se rindió nunca en su amor con Gonzalo, ni siquiera cuando éste, con una excusa un tanto pobre, se ordenó y la dejó tirada vilmente. De hecho, a la pobre muchacha no ha podido pasarle más cosas para que perdiera el carácter: violada, humillada tanto por el hombre al que ama (que prefirió a Dios antes que a ella) como por sus seres más cercanos (ay, María, entérate de una vez de la clase de persona que es tu querida madrina y tu prometido, que te irá mejor) y, sobre todo, un pueblo entero que no ha dudado en vilipendiarla cuando todo lo que hizo, lo hizo por amor (¿existe causa más pura?) y sin herir a nadie. De hecho, encontró el consuelo en su familia de verdad, pero tuvo que aguantar como sus padres tenían que enfrentarse a todo el mundo por su causa, algo que no es plato de buen gusto.

Y, claro, con todo esto, estoy que me subo por las paredes. Me pone enferma ver a María perder la voz en favor de la de Fernando (hecho que todos creen, pero que sólo Gonzalo señala en voz alta), también ver como Emilia y Alfonso están convencidos de que todo es un error, pero sin saber cómo detenerlo. Y, sobre todo, me enferma, pero me enferma en serio, el psicópata de Fernando ejerciendo férreo control sobre María hasta el punto que la propia Emilia debe pedirle permiso para ver a su hija.

Lo peor del caso es que está siendo muy claro en sus intenciones, ha dejado claro que no va a mimar a María y que ésta deberá obedecerle en todo. ¿Pero quién te crees que eres, pedazo de gilipollas? Es que, encima, el tío cínico tiene la desfachatez de estar todo el día con la palabra amor en la boca. Alguien debería decirle a María que el usar la palabra "amor" no hace que éste sea verdadero o siquiera aparezca, que son los hechos los que lo crean.

¿Qué he puesto la captura en la que peor sale a propósito? No sé por qué decís eso...
Al menos he sido capaz de no pintarle cuernos y demás con el Paint.

Hablando de hechos. Como ya he dicho, la caída en desgracia de María me parece maravillosamente orquestada, la telaraña que han creados los guionistas, usando a Fernando y Francisca para llevarla a cabo, me parece muy bien hecha. Sin embargo, me chirría mucho que nadie se haya planteado ciertas cuestiones: ¿por qué Fernando se ha mostrado tan en contra de la investigación de la violación y con tal vehemencia que parecía locura, además? ¿Cómo es que el teniente hable de la cruz de María delante de únicamente dos personas y, justo después, esta aparezca mágicamente en casa de Gonzalo? ¿Por qué Fernando mató al supuesto violador sin contar con nadie y tan rápidamente? ¿Por qué el violador estaba esperando a María embozado si era alguien que pasaba por ahí?

Es que, vamos, me parece hasta ridículo que a nadie se le pasara por la cabeza que él tenía algo que ver en la violación. De hecho, personajes como Tristán o Alfonso siempre han desconfiado de él (y de la doña, lo que hace que me desespere por la situación de Raimundo también). Incluso Tristán se mostró receloso cuando Fernando intentó impedir que María hablara con la guardia civil.

Pero, por suerte, al fin, ¡al fin!, un personaje ha acudido en nuestra ayuda y está dispuesto a desenmascarar al vil enemigo: Mariana, mi adorada Mariana.

Mariana es la Luke Skywalker de Puente Viejo.
Aprovecho para decir que esta mujer me parece guapísima.

Porque hay muchos personajes que me encantan en Puente Viejo, casi todos con más desgracias a las espaldas de las que deberían, pero Mariana siempre me ha gustado especialmente. Tristán perdió a su esposa, Alfonso debe lidiar con la falta de una familia sin que haya hecho nada ni para merecerlo ni para que así sea, Emilia debe cargar con las consecuencias de su decisión, Rosario con la separación de su hija, Soledad sin saber qué hacer con su vida ahora que ya no tiene a Juan a su lado... Pero Mariana no solo debe cargar con eso, sino que continuamente es humillada.

Se me llevaban los demonios al ver como Francisca la hacía limpiar el hollín siendo ella alérgica, como disfrutaba dejando muy claro la diferente posición entre tía y sobrina. Ahora, encima, debe hacer frente a los dos tarados de los Mesia, que no dudan en mostrarse violentos con ella a la mínima. Primero Olmo porque, como acostumbra, se le fue la pinza con Soledad (a este hombre deberían enseñarle a hacer punto o algo, a ver si encuentra algo con lo que invertir su tiempo que no sea la pobre Soledad) y luego Fernando que le dedicó sus mejores caras de loco (qué pena que Candela no anduviera por ahí pertrechada con su rodillo para sacudirle).

Eso, no obstante, provocó que, por fin, Mariana pensara en lo sucedido y dedujera que Fernando estaba detrás de todo. Os juro que en ese momento, no sólo yo, sino también mi madre (con la que suele ver Puente Viejo) diéramos saltos de alegría y estuviéramos a punto de aplaudir.

No viene a cuento, pero es que es taaaan mono este chico :3
(Detrás veo un Ecce homo, ¿para cuándo una trama de los Mirañar restaurándolo? ¿O lo han hecho ya y no lo he visto?)

Lo malo es que, mucho me temo, que ni Mariana ni Gonzalo, pese a andar en la buena dirección y buscar (y seguramente encontrar) pruebas, van a detener la boda. No sé qué pasará, aunque sé lo que haría si fuera guionista: en plena noche de bodas, María recordaría todo en pleno acto. Soy una zorra, lo sé, me lo han dicho muchas veces, xD.

Ya para terminar mi súper terapia (oye, que de momento he dejado de mirar los rodillos de cocina como armas), señalar lo mucho que me gusta el buen hacer de los guionistas. Sí, muchas veces me desesperan, creo que deberían equilibrar un poco la historia (demasiado drama por todos los lados, deberían tomar nota de Amar que suele ir más compensada el drama-alegría), pero hay que ser muy bueno para provocar tanto sentimiento.

También es cierto que los actores son magníficos todos ellos, sobre todo la pareja protagonista, que tienen una química estupenda. Además, personalmente siento debilidad por Loreto Mauleón y tengo ganas de abrazar a Jordi Coll y decirle "ea, ea, tranqui, que seguro que todo sale bien". Pero, bueno, creo que hay que ser un gran contador de historias para levantar tantas pasiones en un sentido u otro. Eso sí, una pequeña petición: traed algo de alegría, contra. Yo qué sé, Soledad (¡qué ganas de que vuelva, por cierto! ¡Y qué guapa está de charlestón!) y Mariana están las pobres sin amor, ¡traedles a un par de chulazos!

Y, por cierto, aunque siempre he sabido distinguir actor de personaje, no sé qué haría en caso de ver al pobre Carlos Serrano. Oídas anécdotas de otros actores, no dejo de preguntarle si las viejas lo correrán a bolsazos al pobre muchacho porque el tío lo hace de puta madre, ¿eh?

martes, 11 de diciembre de 2012

Las chicas también molan

Hace algún tiempo hablé de lo sumamente insoportables que acaba resultando la pareja protagonista en una serie de televisión. Y es que, en general, el papel de heroína (la chica que pretende al chico y que es tan buena que a veces resulta idiota) no suele ser el más agradecido, sino el más soso, menos interesante y, de nuevo, poco soportable. La lista de heroínas petardas es larga: Margarita en Águila roja, Sandra en Los protegidos, Lucía en Gran reserva, Elena en The vampire diaries, Amy en Everwood, Cameron en House...

Sin embargo, también hay grandes heroínas y personajes femeninos en la ficción que molan mucho y, como a mí esto de las listas me gusta (ya lo sabéis ;P), pues voy a hablar de esas chicas televisivas que también molan.

María Castañeda en El secreto de Puente Viejo



Empiezo con María porque, básicamente, ella me dio la idea de la entrada. Yo no vi la etapa anterior de Puente Viejo, es decir, yo no conozco a Pepa, aunque tengo entendido que es un magnífico personaje. Lo que sí vi fue el salto temporal de dieciséis años y de ahí que la haya conocido desde el principio. De hecho, en este caso me fascina el que sea ella la más valiente, la que tiene claro todo, mientras el tonto de Gonzalo-Martín con sus pajas mentales es el que impide que estén juntos. Y es que María, pese haberse criado entre algodones y tener trazas de señorita, es valiente, lista, con carácter, humilde y luchadora, siendo la que ha provocado los avances en la relación.

Eso sí, la pobre no sale de una para meterse en otra y me parece horrible el último giro de los acontecimientos, algo que el personaje no se merecía. Sobre todo porque temo que puedan embarazarla y sería todavía más injusto. A ver cuál es el destino que le aguarda a la pobre María, esperemos que le den alguna alegría entre tanto sufrimiento porque en esta serie de esas dan muy pocas.

Andrea Robles en Amar en tiempos revueltos


La verdad es que Amar está lleno de grandes personajes femeninos, tantos que me ha costado quedarme sólo con uno, pero, como mi padre y yo estamos viendo la primera temporada, es la que me pilla más de cerca y, por el momento, una de las que tiene a sus espaldas una historia más dura e injusta. Casada con Antonio durante La república, teniendo un hijo en común, tanto la dictadura franquista como la de su propia familia le han arrebatado todo lo que quería.

Casada con otro hombre para que no maten a Antonio por mediación de su hermano, creyendo a su hijo muerto por mediación de su padre y, además, con dificultades para tener nuevos hijos junto a su esposo, Andrea sigue mostrándose fuerte, decidida y con ganas de vivir. Además, luchadora hasta decir basta, también generosa. Y, bueno, si con todo lo sucedido, no ha terminado loca es para hacerle la ola. Y, sí, prefiero ignorar su reaparición en la cuarta temporada.

Blancanieves en Once upon a time


En Once también hay grandes personajes femeninos, de hecho es una de esas series en las que me gustan todos sus personajes. Y, aunque siento debilidad por Bella, si he de elegir a una heroína esa es Blancanieves. Mirad que de todos los clásicos Disney, Blancanieves es junto a Bambi y Tod y Toby (esa peli es el mal) de los pocos que no me dicen nada, pero, oh, la Blancanieves de Once mola tanto. Vale, Mary Margaret era una sosa, pero Blanca es dura, sabe lo que hay que hacer y, aunque ha ejercido de damisela en apuros, también ha intercambiado los papeles con su amado Charming.

Además, en esta segunda temporada, hemos podido ver como es una mujer de acción y es capaz de enfrentarse a lo que sea. Si es que es toda una badass y eso es guay.

Caroline Forbes en The vampire diaries


Vale, técnicamente la heroína de esa serie sería Elena, pero como cada episodio que pasa soporto menos a ésta, prefiero ignorarla y centrarme en Caroline, que mola mil. Y es que Caroline ha sufrido una evolución magnífica en estas cuatro temporadas. Sí, como amiga-rubia-tonta de Elena (y de paso víctima habitual de Damon, que menuda mala vida le dio) ya le cogías cariño, cuando la convirtieron en vampiro todo fue a mejor. Los guionistas acertaron de pleno y supieron darnos una gran conversión, ya que Caroline se erigió el personaje femenino más fuerte de la serie, la que siempre estaba ahí para hacer lo que fuera necesario y apoyar a quien lo necesitara sin dramas o quejarse.

Y, encima, creo que es el personaje comodín en cuanto al tema parejil porque, la verdad sea dicha, se puede shippear a Caroline con quien quieras y funciona. Así que, además de que ella es grande, tiene el interés añadido de que una devora sus escenas con Klaus, deseando que se dejen de tonterías y continúen con la escena del bosque. Eso, por no hablar de que Caroline es la única que usa el coco en Mystic Falls y entre sus logros tiene el darse cuenta de que Tyler no era Tyler o la pedazo de deducción que se marcó con el tema Elena. Para que luego digan que las rubias son tontas, ya.

Olivia Dunham en Fringe


De una rubia me voy a otra, que era bastante evidente que iba a terminar aquí porque, si alguien mola en el universo catódico, ésa es Olivia Dunham (durante cuatro temporadas OliviaDunhamFBI, así, todo seguido). ¿Qué puedo decir de Olivia? Otra que menuda historia tiene a sus espaldas, que ha ido de una desgracia en otra y ahí está, luchando como una perra, molando tanto como acostumbra, mientras a nosotros nos destroza la maldad de los guionistas. Y, sí, tengo tanto miedo a éstos que tengo pendientes los dos últimos episodios.

Volviendo a Olivia, a la cual hemos visto en muchas facetas para lucimiento de su estupenda actriz Anna Torv, sólo puedo decir que me encanta en todas ellas: más cerrada, abriéndose, en plan Jedi, pelirroja... De hecho, como Olivia es tan contenida, tan dura de pelar, en cuanto ves un asomo de sufrimiento en ella, ya lo estás pasando todavía peor. Sólo espero que le queden fuerzas porque me supongo que las va a necesitar.

Veronica Mars en Veronica Mars


Pues vamos con otra rubia. En esta ocasión, adolescente, deslenguada, con mucha mala baba y una de las mejores detectives de la historia. Por desgracia, Veronica Mars pasó a la historia (¿por qué, Dios? ¿Por qué?) con un final muy meh, pero, bueno, la serie nos dejó dos temporadas estupendas y una más mediocre y a grandes personajes. En el caso de Veronica he de admitir que, aunque siempre me ha molado, ha habido veces en que no la he entendido o he querido zurrarle (¿Duncan? ¿Piz? ¿Seriously?).

Veronica fue una alumna popular que, tras el asesinato de su mejor amiga, acabó siendo una marginada porque apoyó a su padre, convencido de que el asesino de Lilly era ni más ni menos que su propio padre, uno de los ricachos de la ciudad. Eso, provocó que la drogaran y, de paso, la violaran, así que Veronica, mientras investiga casos más breves, se dedica a investigar quién asesinó a su mejor amiga y quién la violó. Ahí es nada. Pero como Vero mola, nada de dramas, sino mucho sarcasmo, triquiñuelas y unas frases lapidarias brutales, mientras ejerce un poco de Robin Hood en Neptune... Aunque, ya sabéis lo que dicen, en el fondo Veronica Mars es un merengue, xD. Oh yeah. En serio, si no habéis visto esta serie, vedla ya.

Parker en Leverage


Leverage es la serie en la que no me puedo quedar con un favorito. Por más que lo intente, tengo el corazón dividido en cuatro (pobre Sophie, que la tengo ahí en segundo plano, xD). La cuestión es que uno de esos cuatro personajes es Parker, una ladrona un tanto peculiar: no tiene tacto alguno, eso de relacionarse con los demás como que no se le da muy bien, siente una adoración por el dinero que ni el tío Gilito y que sólo es comparable con el amor a tirarse de los edificios... Y por todo eso la queremos.

Porque Parker también sabe ser entrañable, porque poco a poco ha considerado a los demás su familia, porque puede ser sensible y cuando lo es emociona, porque se las sirve ella solita sin ayuda de nadie, aunque tenga una pierna rota... Vamos, que hay un montón de razones para que mole.

Julia Medina en El internado


Otra serie que ya pasó a la historia, pero que siempre estará en mi corazón, aunque suene muy cursi, que lo suena, xD. Julia empezó apareciendo muy poco, pero acabó convirtiéndose en la protagonista del grupo de los jóvenes porque ella lo vale. Con carácter, unas frasacas muy geniales (mítica la escena de la macedonia) y la capacidad de ver fantasmas lo que siempre daba muy buenas escenas. Que digo yo, no sé cómo Julia dormía en ese internado porque yo no habría podido con tanto fantasma.

Además, yo la idolatro porque fue la primera que les dijo que bajaran a los pasadizos con linternas, aunque luego ella cayó en las antorchas, que es como que más mítico y más molón. Y ya como plus, vivió una de las mejores historia de amor de la serie y su tira y afloja con Iván fue fantabuloso con esas peleas que tenían al principio.

Emily Thorne/Amanda Clarke en Revenge


Y para terminar me he reservado a la diva entre las divas, la zorra mayor del reino que, pese a eso, es toda una heroína y mola una barbaridad. Emanda es fría, calculadora, vengativa y sus duelos de falsedad con Victoria Grayson son épicos. Vamos, que Emanda mola un huevo y estás deseando que reparta estopa en los Hamptons, mientras la ayuda su fiel amigo Nolan. Tras que su padre fuera encarcelado por algo que no hizo y ella acabara creciendo en un reformatorio donde tuvo muy mala vida (y un gusto nulo por elegir color de pelo, ¿qué era ese pelucón negro?), decidió vengarse de los responsables del destino de su padre tras saber la verdad.

Así que ahora tenemos a Emanda fingiendo ser más buena que el niño Jesús, mientras boicotea a los que participaron en la caída de su padre, además de lidiando con varios personajes más que, pese a ayudarla, resultan más una carga que otra cosa. A todo esto, le han puesto tres galanes tan pavisosos que es demasiado Emanda para ellos y yo me emociono más con su amistad con Nolan, que es más sincera que otra cosa. Sólo me queda decir: go, Emanda, go!

Hay otras protagonistas que también molan, pero es que si no esto quedaba demasiado largo (y así me ahorro tener que decidir entre qué companion del Doctor metía y era muy difícil, xD), así que, bueno, ¿de acuerdo? ¿Os falta alguna? Decidme, chavales ;)

domingo, 4 de noviembre de 2012

Maromo de la semana 115

Tras un bonito puente (al menos, yo tuve puente, espero que vosotros también), ha llegado el domingo y luego vendrá el lunes con sus madrugones, clases, trabajos y demás. Por eso, necesitamos a un maromo que nos dé fuerzas y nos endulce lo que queda de domingo.

Hace unos meses ya os dije que mi tía me metió al nuevo protagonista de El secreto de Puente Viejo por los ojos y a fuerza de visitar a mi abuelo y pillarle viendo la serie, al final la estoy viendo yo también. Y aunque Jordi Coll me parece guapísimo, hoy no le voy a poner a él porque hay otro que me gusta muuuucho más y eso que ahora lo estoy viendo un tanto desmejorado. Pero da igual, me sigue pareciendo guapísimo el muchacho y, sí, estoy hablando de...

Alex Gadea


Alejandro Gadea García-Rojo nació el 22 de julio de 1983 en Valencia. Como me suele pasar con los actores españoles, no he encontrado nada sobre su infancia, aunque en este caso he encontrado en Wikipedia su formación y, ostras, es súper completo el muchacho. Hasta sabe esgrima y, sí, eso me mola mucho :3

Tengo un ligero lío de fechas con una de sus series, ya que en cada sitio me dice una cosa y como no la conozco no sé qué pensar. Así que voy a empezar con ella, ya que Alex era su protagonista y, por lo que he leído, le debió de hacer muy conocido en Valencia. Me refiero a la serie L'Alqueria Blanca, una serie del canal NOU situada en un pueblo interior de la Hoya de Alcoy en los años sesenta. Como ya he dicho, Alex era uno de los protagonistas, Diego Sanchís, y en unos sitios me dice que trabajó ahí a partir del 2007 y en otros en el 2009. Si algún lector quiere iluminarme sobre el tema, se lo agradeceré de corazón ;)


Y ahora ya puedo continuar con normalidad. En el 2007, Alex empezó a hacer apariciones aquí y allá teniendo papeles más o menos recurrentes y algún que otro episódico: participó en dos episodios de El comisario, le siguió el último episodio de Cazadores de hombres (que a mí me gustó mucho, por cierto. ¿Cómo no va a ser awesome si salen Alejo Sauras, Iñaki Font y Luis Callejo? No, en serio, está chachi =D), en cuatro episodios de Hospital central (si no me falla la suma del IMDB con mi memoria, era el hijo yonki de Pedro Casablanc... Uh, y pensar que eso sí que lo tengo visto, qué cosas) y un par de episodios de Lalola.

En 2009 apareció en un corto, Turno de noche, y comentar que apareció en un episodio de Los protegidos, siendo uno de los celadores de hospital que iban a por Culebra y Sandra cuando ésta iba a visitar a su hermana.


Y ya en el 2011 consiguió el papel que le ha hecho verdaderamente famoso y que ha conseguido que, seguro, miles de mujeres estén enamoraditas de él hasta las trancas: el de Tristán en El secreto de Puente Viejo. Como ya he dicho, a mí me ha pillado en la etapa nueva, así que he visto poquito de él siendo el galán de la serie: videos de la web de Antena 3 y en Youtube, pero, dios, qué guapo y que sonrisa tiene este hombre. En serio. Además, con todos los líos de maternidades y paternidades que hay en la serie, al final ha acabado siendo hijo de Raimundo Ulloa, lo que le convierte en Tristán Ulloa y eso es epic y awesome y fantabuloso y todo lo que se os pueda ocurrir *0*

Eso sí, decir que me parece un actor fantástico, muy natural y creíble. Menudo cambio de ver a Tristán joven al actual, en serio, Alex lo peta, vamos, hablando pronto y mal. Bueno, también señalar que, según leo, ha hecho muchísimo teatro. Ya sólo le falta el cine, así que a ver si hay suerte. Mientras, seguiré babeando por él en Puente Viejo :3


Ah, por cierto, se me ha olvidado señalar que Alex fue uno de los famosos que acudió a participar en una edición especial de Ahora caigo. Yo es que sólo recuerdo a Úrsula Corberó montando el numerito que yo montaría si fuera a caer, pero creo que hay vídeos por ahí para verle... Y creo recordar que estaba muy guapete él con gafas y todo, mmm. Creo que en cuanto publique la entrada, voy a ir a curiosear por ahí y, de paso, a ver si vuelvo a ver a Úrsula Corberó, que fue muy genial.

PD: Este finde de semana he terminado de ver House, sí, voy a mi ritmo tardío, lo sé. Y decir que la temporada me ha gustado bastante, aunque no ha sido de mis favoritas. También señalar que, mientras que Park me ha encantado, Adams ha conseguido que la deteste como a nadie en esa serie, en serio. Bueno, vale, Vogler me cayó peor, pero creo que es el único. Y el final me ha gustado un montón y eso que, normalmente, los finales de series me suelen decepcionar (y me gusta pensar que en su huida hacia el amanecer, House y Wilson pararon por muchos moteles de carretera, xDD).

miércoles, 19 de septiembre de 2012

Perdóneme padre... porque pecaría contigo

Después de semejante título que se me ha ocurrido, creo que queda claro sobre qué va a ir esta entrada. Por cierto, porque esto no es feisbuk, pero me merezco un like por lo bien que pongo títulos (nótese la ironía), xD.

La cuestión es que hace un par de días, coincidiendo con el aniversario de mis padres, vino una de mis tías a casa y, ni corta ni perezosa, me preguntó literalmente lo siguiente: "¿has visto a ese pedazo de cura que nos han puesto en Puente Viejo?". Como yo ya sufro lo indecible con Amar en tiempos revueltos y demás series, no sigo tal telenovela (aunque, como mi abuelo se desahoga en las comidas familiares, creo que sé lo que pasa en ella, xD), le dije que no. Por eso, mi tía me envió una foto al correo y links a varios vídeos donde aparece el susodicho cura y... Madre de dios, qué tiarraco.

Pero, claro, no es el único cura con el que una desearía quitarle sotana y el voto de castidad, porque en nuestra ficción últimamente parecen estar de moda. Por eso, he decidido hacerle un favor a la humanidad y reunir a semejantes párrocos, por eso de aunar los temas más socorridos en este blog: maromos + series.


Rodolfo Sancho – Padre Ángel


Empiezo el repaso con el protagonista de la serie La señora, Ángel, que además de esconder un cuerpazo debajo de la sotana, era un gran personaje. Lo dije hace poco, en la reseña de Isabel, pero yo vi el primer episodio de La señora y me enamoré de la pareja y de los personajes por separado y, dios, cómo pude sufrir. Si es que tanto drama no es bueno, aunque, bueno, ver a Ángel lo contrarrestaba un poco ;P


Rafael Amaya – Padre Roberto


Otro páter de otra serie ya finiquitada y este, además, fue Maromo de la semana en su día. El padre Roberto llegó a San Martín del Sella en la quinta temporada que fue la más floja con diferencia y que marcó el final de la serie. El padre Roberto traía locas a sus feligresas (no me extraña porque, ay, omá *0*) y, tras la ausencia de Tom, se convirtió en el confidente de Mateo y tuvo una trama bastante divertida con su ex novia.

Vamos, que no pudimos disfrutarlo mucho, pero siempre nos quedarán las fotos, los episodios que hizo y ver si le dan papeles nuevos.


Daniel Retuerta/Marco Martínez – Padre Ángel


Otro Ángel en la lista, es que, claro, como es un nombre que pega para un cura, ¿no? Bueno, a ver, que este personaje tiene tela. Es de la serie Amar en tiempos revueltos, esa serie que he visto salteada y, precisamente, Ángel apareció desde la primera temporada, que es de las pocas que no he visto. La cuestión es que, por lo que deduzco leyendo Wikipedia, Daniel Retuerta interpretó a Ángel siendo un crío y luego, en un salto temporal, le sustituyó Marco Martínez que es al que yo conozco.

Y, sí, maromo, maromo, como que no es, pero no me importa porque yo le quiero y es mi lista. Ea. Y es que no querer al padre Ángel es imposible porque es un cura moderno, de mente abierta, muy buena gente y tuvo una relación muy chula con Sole, lo que fue bien... mientras duró.


Pere Ponce – Eugenio Domingo


Eugenio fue el segundo cura de Cuéntame y es otro de los que adoro. Siempre me gustó el personaje, tan sonriente, tan majo él y tan enamorado de Inés. Siempre creí que podrían ser buena pareja, así que, claro, cuando al fin se liaron yo di saltos de alegría porque, leches, Eugenio se lo merecía que vio como desfilaban los demás novios de Inés, queriéndola en silencio.

Eugenio
se fue de Cuéntame, regresó para un episodio hace un par de temporadas y estuvo muy guapo, y yo aún tengo esperanzas de que regrese.


Jordi Coll – Martín/Gonzalo


Vale, por lo que me han explicado, cura, cura todavía no es, pero aún así es otro del club El pájaro espino, ya que debe andar enamorándose de una chica o algo así. Mi abuelo también me ha informado de que es el hijo desaparecido de la protagonista original y que, con la marcha de ésta, han dado un salto temporal de dieciséis años y ha reaparecido haciéndose pasar por otro. Bueno, de paso se ha liado a contarme toda la telenovela, pero yo con tanto hijo que no es hijo y demás me he perdido ;P

Eso sí, el chico es guapísimo, hay que reconocerlo. Menuda suerte que tiene la protagonista con el curita, si es que es guapísimo el tío.


Bernabé Fernández – Andrés Palomares



Pues dejo para el final (porque creo que no me dejo a ninguno) a mi adorado Palomares de la serie El barco. Palomares es un cura que se embarca en el Estrella polar, luego el mundo se acaba, da misas, no las da, se enamora de Vilma, se muere, resucita, sufre una pérdida de fe y, al final de temporada, ha vuelto a ser cura.

Bueno, aunque yo soy más de Piti, también adoro a Palomares y me encanta como lo hace Bernabé Fernández y sus caritas. Vale, cualquiera que haya leído mis crónicas sabrá que me recreó en ellas, pero, jo, es que él lo vale. Aprovecho para decir que, por favor, estrenen la tercera temporada de una vez que desde reyes no hemos vuelto a saber de ella, ¡¡desde reyes, contra!!

Aunque no es de ninguna serie española, hago una mención especial porque él lo vale: y es que Tim DeKay era el cura de Everwood, amigo de Andy Brown, marido de Julie Cooper y luego ciego, pero casado felizmente con otra; todo ello siendo tan adorable y con esa sonrisa tan bonita que tiene.

A la espera de que estrenen alguna serie nueva con cura buenorro incluido, creo que no me dejo a ninguno. Y a vosotros, ¿se os ocurre algún otro?

PD: Perdonadme vosotros a mí por el título, pero no se me ocurrió nada mejor, de verdad, xD.

PD2: He decidido que empezaré a subir los capítulos de En blanco y negro exactamente en dos semanas. De momento, subiré un capítulo cada dos miércoles, pero depende de cuando emitan El barco y tal, puede cambiar de día. Pero, vamos, en dos semanas podréis saber cómo sigue la historia de Tania, Rubén, Jero y cía.