lunes, 5 de octubre de 2015

El misterioso Sr. Brown

Por si a estas alturas no lo sabéis, os diré que mi padre es un ávido lector y coleccionador de libros, de ahí que haya salido como he salido. Total, que como de vez en cuando me da por leer clásicos, para ir variando y tal y recurro a su biblioteca. Esta vez opté por una de mis ídolas literarias personales: Agatha Christie. Además, aprovechando que la BBC está haciendo series basadas en sus novelas, me decanté por El misterioso Sr. Brown (en inglés The secret adversary) donde se introducían a los Beresford, de los cuales conocía su existencia, pero nunca los había leído.

La verdad era que iba completamente a ciegas porque en la edición de las novelas que tiene mi padre de Agatha Christie no hay una sinopsis en ningún lado. Por eso me sorprendió encontrarme con una historia de espías como la que leí. Pero vayamos en orden, es decir: ¿de qué trata El misterioso Sr. Brown?

Después de que la Primera Guerra Mundial haya terminado y la normalidad se haya instalado en Londres, Tuppence Cowley se reencuentra con un viejo amigo suyo, Tommy Beresford. Ambos están en la misma situación: no encuentran trabajo y se están quedando sin dinero, así que a Tuppence se le ocurre fundar una sociedad de aventureros con él, así que ponen un anuncio en el periódico para dejar claro que, por un buen precio, resolverán cualquier situación que les encarguen.

La conversación es escuchada por un hombre, que acaba siguiendo a Tuppence para encargarle un trabajo de espionaje. Tuppence, que no se fía de él, decide dar otro nombre en lugar del suyo y elige Jane Finn, un nombre que previamente Tommy había escuchado y le había chocado. El hombre reacciona de forma extraña, pero aún así la cita al día siguiente. Sin embargo, cuando Tuppence acude a la cita descubre que el hombre ha desaparecido y que, de hecho, todo el mundo está buscando a Jane Finn, incluido una misteriosa figura llamada Sr. Brown que parece no tener buenas intenciones, todo lo contrario. Tuppence y Tommy, entonces, deciden buscar a Jane Finn y resolver el misterio en torno a ella.

Básicamente ese es el punto de partida y no me voy a explayar más, ya que lo mejor de esta novela es como Agatha Christie lleva la investigación. No sólo dejan de suceder cosas continuamente, sino que la buena mujer te manipula como quieres y acabas sospechando hasta del apuntador si es necesario.

El misterioso Sr. Brown es una novela distinta a las que había leído de Agatha Christie, ya que más que resolver un asesinato, se trata de un juego de espías en el que resolver varias incógnitas, siendo la más importante la identidad del Sr. Brown que da título a la novela. Aquí no te puedes fiar de nadie, sólo de nuestros dos protagonistas, lo que hace que estés continuamente preocupado por ellos. Por todo eso, resulta una novela de lo más entretenida y, encima, engancha como pocas. Es muy difícil dejar de leer, en parte porque quieres respuestas, en parte porque tanto Tuppence como Tommy parecen turnarse para meterse en líos.

Y ese es otro de los aspectos diferentes de la novela, sus protagonistas. Acostumbrada a Poirot, Tuppence y Tommy han resultado ser un soplo de aire fresco. Ambos son jóvenes, les encanta conseguir dinero y son tan diferentes que hacen un gran equipo: mientras que Tuppence es más echada para adelante, intuitiva y apenas se para a pensar en lo que hace, Tommy es el sensato y el que piensa con frialdad en caso de ser necesario. Además, los dos son muy inteligentes y, curiosamente, es Tuppence la que adopta el rol de líder. Digo lo de “curiosamente” por la época en la que fue escrito, ya que me pareció genial y romper un tópico que fuera ella la que, a pesar de ser insensatamente impulsa, sea el motor de la investigación continuamente.

En esta novela, además, Tuppence y Tommy se reencuentran y empieza a surgir entre ellos una tensión sexual que Agatha Christie acaba resolviendo al final de la novela. Yo sabía que acababan juntos (sabía que, de hecho, en las siguientes entregas de sus aventuras están casados), pero aún así ha molado ver cómo interactuaban y se iban preocupando el uno por el otro constantemente.

Me quedaría hablar del estilo de Agatha Christie, pero esta mujer es una grande de la literatura. Es efectivo, claro y sencillo, pero al mismo tiempo es muy particular. Personalmente creo que dice muchísimo de Agatha Christie como autora que tanto tiempo después su estilo sea tan atrayente y tan fácil de leer. Además, como ya he dicho antes, lleva la trama magistralmente, pues no sólo es entretenida, sino que está llena de giros, pero en ningún momento engaña al lector o resulta complicado entender qué está sucediendo.

Para acabar con la reseña, me queda comentar dos curiosidades. Por un lado, que la BBC ha adaptado El misterioso Sr. Brown en la serie titulada Partners in crime, la cual recomiendo muy mucho porque está genial. Este caso ocupa tres episodios y los tres siguientes tratan de otro misterio diferente. Evidentemente hay ciertas diferencias, pero es una serie muy simpática, los Beresford molan muchísimo y las series británicas tienen ese encanto tan especial. Por otro lado, he de decir que la edición que yo leí es tan vieja que no he encontrado la portada y que, de hecho, a Tuppence la llaman Penike, lo que me parece horrible, así que en la reseña he utilizado su nombre inglés.

El próximo lunes literario estará dedicado a... La música del silencio de Patrick Rothfuss.

jueves, 1 de octubre de 2015

Frases inspiradoras del mes: Septiembre 2015

Hoy comienza octubre (y mañana empiezo la escuela de idiomas, que ya hace falta ser mala gente para que empiece un viernes, pero bueno) y como siempre, por estos lares se le recibe con la sección Frases inspiradoras del mes. Además, en septiembre participasteis un montón, así que: ¡muchísimas gracias a todos los que enviasteis frases! =D Y, nada, como siempre las azules son las mías y las rosas las que habéis enviado vosotros.

"- Señora Queen, bienvenida de vuelta a la empresa... Se ve fabulosa, en serio, mejor que nunca. ¿Se hizo algo en el pelo?
- Sí, me lo lavé sin que ocho mujeres y un guardia me observaran.
- ¿Está bien si me río? Porque se me ordenó que no dijera nada acerca del tiempo que pasó en la cárcel para evitar conversaciones extrañas." Felicity Smoak y Moira Queen en Arrow cortesía de Noelia.


"–¿Por qué no hay ninguno de los suyos aquí? –preguntó Celaena.
–Los guardias no sirven de nada en una biblioteca.
¡Qué equivocado estaba! Las bibliotecas estaban llenas de ideas, quizás las armas más peligrosas y poderosas de todas." Trono de cristal de Sarah J. Maas.

"Habló Sor Bikini, que el otro día quería casarse con Jesucristo." Leonor Gómez en Amar es para siempre.

"- ¿Cuántos años tienes?
- Los suficientes para haber acabado un matrimonio y no terminar en un manicomio." Patrizio “Pat” Solitano Jr. y Tiffany Maxwell en El lado bueno de las cosas.


"¿Se acuerda de esos patos que hay siempre nadando ahí? Sobre todo en primavera. ¿Sabe usted por casualidad dónde van en invierno?" Holden Caufield en El guardián entre el centeno de J. D. Salinger cortesía de Carol.

"- Te repito que esa mujer no es de fiar.
- ¿Te refieres a tu tía? ¿Por qué crees eso?
- Porque es rarísimo e insólito que ella esté aquí. Y porque se me da bien calar a la gente.
- Lo dice la que accedió a casarse con Hans diez minutos después de conocerle.
- Yo era joven e ingenua.
- Después me conociste a mí.
- Más joven." Anna y Kristoff en Once upon a time (Érase una vez).

"En su cara se dibuja una media sonrisa. Si nunca lo hubiera visto sonreír, diría que está contento. Lo triste es que me he acabado acostumbrando a esa sonrisa falsa. Me he acostumbrado a esperar deseosa a que aparezca la de verdad, sin darme cuenta de que quizá debería haberme esforzado más en buscarla de nuevo." Kate "Puck" Connolly (narradora) en Las carreras de Escorpio de Maggie Stiefvater.

"Me da yuyu que no haya nombre para el servicio secreto chino." Richmond Valentine en Kingsman. Servicio secreto (película).


"¿No sería genial que pudiéramos meter las almas de la gente a la que odiamos en la consola, dispararles y luego bailar sobre sus tumbas?" Jaden en Aquerón de Sherrilyn Kenyon cortesía de Xymeeforyou.

"Henry, espera... ¿Me das un último primer beso?" Lucy Whitmore en 50 primeras citas.

"- Los varones tienen preferencia.
- ¿Por qué? ¿Qué dios lo ha decidido? Yo soy la heredera de mi padre. ¿Tengo que renunciar a mis derechos en beneficio de mis hermanos?" Ser Arys Oakheart y Arianne Martell en Canción de hielo y fuego IV. Festín de cuervos de George R. R. Martin.

"- Oye, Sofía, hasta ahora todo está yendo muy bien: le gusta el aspecto, la música que escogí, mi forma de cantar...
- No importa lo que ocurra. Eres una guerrera. Y es matar o morir y tienes que ganar.
- Eh... ¿Estás viendo Los juegos del hambre otra vez?
- No se ve Los juegos del hambre, se estudian." Gabi Diamond y Sofía Rodríguez en Young and hungry.


"You can ask the universe for all the signs you want, but ultimately, we see what we want to see when we're ready to see it." Ted Mosby en Cómo conocí a vuestra madre (How I met your mother) cortesía de Hikari.

"- Amar significa no tener que decir nunca "lo siento".
- Es lo más tonto que he oído nunca." Judy Maxwell y Howard Bannister en ¿Qué me pasa, doctor?

"No puedo estar con ella. Y si no puedo estar con ella, me da lo mismo dónde estoy. Puedo estar contigo, porque si al menos ella se entera de que intenta protegerte, se sentirá feliz." Jace Wayland en Cazadores de sombras IV. Ciudad de los ángeles caídos de Cassandra Clare.

"- ¿Quién llama?
- Servicio de habitaciones.
- ¿Qué es eso de servicio de habitaciones?
- Lo que me sale de los cojones. A ver si vais a ser el único que puede hablar en verso." Félix Lope de Vega y Julián Martínez en El ministerio del tiempo.


"Me llamo Landon Carter y tengo diecisiete años. Esta es mi historia. Prometo que no omitiré ningún detalle. Primero sonreirás. Después llorarás. Que conste que te he avisado." Landon Carter (narrador) en Un paseo para recordar de Nicholas Sparks cortesía de Noelia.

"El coraje no es la ausencia de miedo, sino el considerar que hay algo más importante que el miedo. Puede que los valientes no vivan eternamente, pero los cautelosos no viven en absoluto. A partir de ahora viajarás por un camino entre la persona que crees que eres y la que podrías ser. La clave es dejarte llevar durante ese viaje." Mia Thermopolis en Princesa por sorpresa.

"Si encontrara el amor de mi vida, no me quedaría plantado como un idiota susurrando en el jardín, sino que me la llevaría de ese maldito balcón y zanjaría el asunto." Charlie Wyman en Cartas a Julieta.

"El amor, en cambio, es cuando no respiras, cuando es absurdo, cuando echas de menos, cuando es bonito aunque esté desafinado, cuando es locura... Cuando sólo de pensar en verla con otro cruzarías a nado el océano." Tengo ganas de ti de Federico Moccia.


"- ¿Qué estás haciendo?
- No estoy haciendo nada, Danny. Esto es un sueño.
- ¿Estás rebuscando entre mis cosas?
- Sí... pero sólo en el sueño, ¿recuerdas? Es un sueño, estás soñando.
- ¿Por qué iba a soñar que rebuscas entre mis cosas?
- No lo sé, Danny, ¿vale? Es tu sueño, asume la responsabilidad." Danny Mahealani y Stiles Stilinski en Teen Wolf (serie) cortesía de Noelia.


"- Has pronunciado su nombre. Eres muy valiente, o muy insensato.
- Temer un nombre sólo incrementa el temor de lo nombrado." Lucius Malfoy y Hermione Granger en Harry Potter y la cámara secreta (película).

"Hay muchas formas de conocer a una persona. Comerte el cerebro de su novio muerto es uno de los métodos menos ortodoxos, pero..." R en Memorias de un zombie adolescente (película).

"Una de las primeras cosas que aprendí en mi edad adulta fue que los hechos y los conocimientos no sirven de nada a quienes están sojuzgados por una buena dosis de prejuicios y temores." Anna Kronberg (narradora) en La sonrisa del diablo (Los crímenes de Kronberg 1) de Annelie Wendeberg.


"- ¿Cómo te llamas?
- Haley.
- No me gusta ese nombre... Vamos a llamarte... Brooke." Brooke Davis y Haley James en One Tree Hill cortesía de Noelia.


"Mi teoría es que esos momentos impactantes, esos destellos que ponen patas arriba nuestras vidas, son los que acaban definiendo quiénes somos. La cuestión es que cada uno de nosotros es la suma de todos los momentos que hemos experimentado con todas las personas que hemos conocido. Un momento de amor total, físico, mental y de cualquier otro tipo de amor. Pues ésa es mi teoría, que esos momentos impactantes definen quiénes somos. Lo que nunca me había planteado es: ¿y si algún día no recuerdas ninguno de ellos?" Leo Collins en Todos los días de mi vida.

"- Bueno, Chuck, ya vale. ¡Vete! Intentaré desactivarla.
- No. No pienso irme.
- Vete. Es una orden.
- ¡No me voy!
- ¡He dicho que te vayas!
- ¡Oh, ya veo! ¡Vas a dispararme para evitar que vuele por los aires! ¡Es un buen plan!" Sarah Walker y Chuck Bartowski en Chuck.

"- Pero ya le he dicho que soy un hombre testarudo, difícil de persuadir.
- Y yo soy una mujer testaruda, incapaz de ceder. Además soy de hielo, nada me excita.
- Yo soy de fuego, que derrite el hielo." Edward Fairfax Rochester y Jane Eyre en Jane Eyre de Charlotte Brönte.

"- Vosotros matasteis a mi abuelo. Los Grimm quemásteis su granja, le cortasteis la cabeza, las manos y los pies. Vale, quizás lo tenía merecido por algunas de las cosas que hizo. Pero si mis padres pudieran verme, quieto tan cerca de ti, sin vengar a la familia... No me invitarán más en Navidades. Te lo aseguro.
- Inténtalo, Blutbad." Monroe y Marie Kessler en Grimm.


Y como en cada entrada de esta sección, esperar que os hayan gustado y recordaros que, si lo deseáis, podéis participar y que, de hecho, estamos encantadas con que nos mandéis vuestras citas favoritas ^^ Para participar, simplemente tenéis que hacernos llegar la frase inspiradora en cuestión (junto a la procedencia de la misma) a través de uno de estos medios:

A) Dejarla a modo de comentario en cualquiera de las entradas de Frases inspiradoras del mes.

B) Enviarla a nuestro correo: epic.us.blog@gmail.com

C) Dejarla en el muro de nuestra página de feisbuk y, de paso, si os apetece y eso, regalarnos algún like ;P

miércoles, 30 de septiembre de 2015

El crimen de Campoamargo

Ayer se emitió el segundo episodio de Mar de plástico, el nuevo thriller de Antena 3, que se estrenó la semana pasada con un muy buen capítulo, aunque creo que este segundo lo ha mejorado, sobre todo porque, ya entrados en faena, no ha tenido que dedicar minutos a presentar a nadie.

Eso sí, decepción máxima con que el personaje de Rodolfo Sancho sólo se quitara las gafas de sol una vez en todo el episodio. Tsk.


Pero esa es otra cuestión y una menos seria, porque lo que me ocupa es comentar lo genial que me está pareciendo Mar de plástico. Su punto de partida, en realidad, es algo típico del género: una chica especial, muy conocida en el lugar donde está ambientada la acción, aparece asesinada y se debe resolver el caso, mientras se muestran las consecuencias de ese crimen. Laura Palmer en Twin Peaks, Danny Latimer en la más actual Broadchurch e incluso Alicia Vega en Bajo sospecha, estrenada la temporada anterior en Antena 3.

En este caso, nos encontramos en Campoamargo, una localidad almeriense donde la economía se basa principalmente en los cultivos dentro de invernaderos. Ainhoa (Mara López), la hija mayor de la alcaldesa, aparece asesinada de una forma de lo más escabrosa: la desangraron para, después, decapitarla y arrojarla al depósito de agua de uno de los invernaderos.

El día en que aparece el cadáver de Ainhoa, es el día en que llega a Campoamargo el nuevo sargento de la Guardia Civil, Héctor Aguirre (Rodolfo Sancho), que se encargará del caso con la ayuda de Lola (Nya de la Rubia), una gitana con problemas con su familia precisamente por ser guardia civil, y Salva (Luis Fernández). Héctor, además, intentará cuidar de la mujer de su difunto mejor amigo, Marta (Belén López), aunque eso le suponga enfrentarse al cacique local, Juan Rueda (Pedro Casablanc).


Básicamente ese es el punto de partida, aunque si algo hay que agradecer a Mar de plástico es que la trama es mucho más compleja que en otros thrillers. No sólo hablan del crimen, sino que se molestan en desarrollar a todos los personajes, relaciones entre ellos y tocar temas de actualidad como el racismo o la corrupción, por lo que explicar al detalle el entramado de historias de Mar de plástico sería complicado.

Es precisamente esa complejidad lo que hace de Mar de plástico sea una serie distinta, con su propia personalidad, ya que afronta los conflictos culturales sin miramientos, dando distintas ópticas del mismo. En Campoamargo, como le explica Lola a Héctor cuando éste llega, tienen de todo y esos distintos grupos no dejan de chocar entre sí, aunque cada personaje tenga su propia personalidad y sea único. Por ejemplo, el grupo de jóvenes blancos no puede ser más diverso: desde el gilipollas sin dos dedos de frente y al que le traiciona su volátil carácter, hasta la radical manipuladora que, de momento, parece una psicópata de manual, pasando por el buen chico que alucina con el comportamiento de sus amigos.

De hecho, es hasta curiosa la repartición de papeles. Por el momento, el personaje más violento y desagradable de Mar de plástico es una mujer, Pilar, interpretada por una soberbia Andrea del Río alejada de todos los papeles que le había visto hasta ahora. El buen chico, Fernando, es el heredero del cacique, algo bastante original, ya que en las series normalmente ese sería el personaje desagradable hasta decir basta.


La verdad es que Mar de plástico es una serie de conflictos. No sólo tenemos los raciales, esa bomba de relojería que sabes que puede estallar en cualquier momento y que dota al relato de una tensión muy conseguida, sobre todo con la ayuda de esa magnífica fotografía que refleja tanto la cálida temperatura almeriense como el que todos tienen los nervios a flor de piel y podrían saltar en el momento más insospechado.

También tenemos los conflictos de los personajes, sobre todo del trío de investigadores, que se encuentran los tres a dos aguas. Héctor sigue traumatizado por su pasado en Afganistán y, por lo que parece, va a estar dividido entre Marta y Ainhoa, es decir, entre dejar que los sentimientos por Marta le nublen el juicio o mantenerse frío para resolver el caso. Algo parecido le ocurre a Salva, que es parte del grupo de jóvenes, les aprecia, pero debe cumplir con su trabajo y eso le deja en una posición complicada.

Y luego tenemos a Lola, que ha sido uno de los personajes más interesantes que se han mostrado hasta ahora. Lola no sólo es fuerte, sino que tiene instinto (personalmente estoy de acuerdo con todo lo que opina del caso en el segundo episodio) y su conflicto es muy humano. Familia contra vocación. Ella es gitana, está orgullosa de ello y quiere mantener sus raíces, aunque también sea guardia civil. Pero, claro, su familia no se lo está poniendo sencillo, sino todo lo contrario, lo que la humaniza aún más.


Es de agradecer el mimo que están mostrando los guionistas por los investigadores, también por el resto de personajes, ya que son algo más que unas piezas para resolver el caso. Es lo que ocurría en Bajo sospecha que la pareja de policías no era más que un instrumento, sin ahondar en sus problemas y personalidades.

Otro aspecto que están llevando muy bien es el de mostrar a los sospechosos. Aquí no van las veinticuatro horas del día con cara de chungos, ni van actuando de forma exageradamente sospechosa, pero aún así no puedes descartar a ninguno. Juan Rueda, el mafias de Campoamargo, es amable y encantador, mientras que la alcaldesa es una madre que sufre y los jóvenes tienen sus conflictos: el ex novio de Ainhoa ahora es un paria, Fernando está más preocupado de cuidar de su hermano que otra cosa... No puedes confiar en nadie, no lo haces, pero actúan como personas normales y corrientes.

De hecho, el caso lo están llevando muy bien. No sólo es curioso (la forma de asesinar a Ainhoa es original cuando menos), sino que de momento no se sabe muy bien por dónde van a ir los tiros. ¿Era algo contra Ainhoa o sólo era un medio para un fin, es decir, una forma de esconder o iniciar algo? Personalmente, por cierto, me inclino por la segunda opción.

De momento, en estos dos episodios, están dando giros con mucha elegancia y de forma muy inteligente. Como, por ejemplo, la historia del actual novio de Ainhoa, Kaled. Al principio lo presentan como una víctima, una especie de Romeo interracial, pero después lo muestran como sospechoso y ahora nos ha contado una historia que cuadra y que no sabes si creer o no, ya que ambas opciones son posibles y lógicas.


Habrá que ver cómo se resuelve el caso, pero por el momento no puedo estar más encantada con el guión y lo bien que, poco a poco, van mezclando géneros. Ayer, de hecho, vislumbramos lo que va a ser la historia de amor de la serie y, si lo hacen bien, puede ayudar aún más a que Mar de plástico sea una serie muy memorable.

Sobre todo porque se nota el cuidado que le ponen. Antes he dicho que la increíble fotografía ayuda a reflejar el ambiente caldeado, pero además es que se nota que está muy bien pensada y trabajada. Da la sensación de estar viendo una película más que una serie y tiene unos planos que, de verdad, te entran por los ojos y te dejan maravillado.

También ayuda que la mayoría del reparto esté haciendo un muy buen trabajo. Ya he comentado que Andrea del Río está increíble con un personaje tan extremo, pero no es la única: Patrick Criado y Fede Aguado están estupendos también, el primero tan alejado de ese Nuño de Santillana que estamos acostumbrados a ver (y que demuestra lo bueno que es este chico) y el segundo interpretando a un personaje tan complicado como Sergio. Podrían haber caído en el ridículo con facilidad, pero Fede Aguado no sólo es creíble, tierno y complejo, sino que lo borda.


Nya de la Rubia con su Lola es el gran descubrimiento, Eva Martín es una gran madre sufridora y Luis Fernández me sorprendió bastante ayer. Bueno, y Pedro Casablanca y Belén López siempre están increíbles, así que no es ninguna novedad. Luego tenemos a Rodolfo Sancho que es otro de los que siempre cumple, aunque a mí personalmente me gusta verlo más relajado, como en El ministerio del tiempo. Eso sí, el muchacho se debe pensar que está en un anuncio de Ray Ban porque siempre que está en exteriores está quitándose y poniéndose las gafas con su propia mirada acero azul.

Las dos únicas pegas que le pongo a Mar de plástico es que Fernando Cayo no sale lo suficiente, lo cual considero un delito porque ese hombre es genial no, lo siguiente, y que Jesús Castro, por muy guapo que sea, es muy limitado como actor. Cada vez que se pone intenso no me lo creo y me parece bastante artificial. Esperemos que vaya mejorando a medida que avanza la serie y siga los pasos del otro guapo al que se enfrenta, Rubén Cortada, que en cada episodio de Olmos y Robles está más suelto.

lunes, 28 de septiembre de 2015

El secreto del trapecista

Por estos lares se es bastante fan de Javier Ruescas. Le he leído prácticamente todo lo que ha publicado (encima el muchacho es bastante prolífico, yo empiezo a pensar que tiene un plan de dominación mundial y lo quiere financiar con nuestra ruina, xD) y, encima, me ha gustado todo lo que he leído de él: desde su trilogía de fantasía Cuentos de Bereth, hasta esa trilogía que habla sobre el éxito y la música, Play; pasando por esa novela corta escrita a dos manos que es Pulsaciones.

Vamos, que en cuanto sé que tiene un proyecto nuevo, lo apunto en mi lista (interminable) de Libros que quiero y, en cuanto puedo, le echo el guante. Pues bien, al fin he podido leer El secreto del trapecista, la primera parte de su nueva trilogía Las crónicas de Fortuna, donde vuelve al género de la fantasía, pero con una vuelta de tuerca que hace que todo sea bastante original: lo mezcla con el mundo de los circos ambulantes.

Kyle vive junto a sus amigos Lavelle y Gunnir en un orfanato y se pasan los días actuando en la calle para intentar conseguir algo de dinero con el que poder huir. Como no es legal, ya que el reino de Fortuna tiene ciertos problemas con los circenses y sus poderes, un día los tres amigos tienen que huir. Es en plena huida cuando Kyle, de pronto, descubre que es un circense: es un trapecista, lo que quiere decir que puede saltar alturas increíbles, entre otras cosas.

Esa misma noche Kyle es secuestrado, pero sus dos amigos acuden a su rescate, aunque no sale cómo planean y los tres acaban siendo llevados a un extraño circo donde se ven obligados a trabajar, lo que supone una tortura para Lavelle, que es una payasa que odia hacer reír. Pero los chicos no piensan quedarse quietos y, mientras aprenden más sobre los circenses y su historia, buscan una forma de huir.

Aunque le tenía muchas ganas a El secreto del trapecista, también me asustaba un poco, ya que estaba orientado a un público más infantil. Y, claro, a medida que creces y vas leyendo, las historias enfocadas a un lector más joven, pueden parecer demasiado simples. Sin embargo, aunque si bien es cierto que no me ha parecido la novela más redonda del autor, sí que me gustó y, de hecho, me la leí en un par de días.

Y es que su mayor defecto también es una de sus virtudes: el ritmo. El secreto del trapecista tiene un ritmo endiablado, que a veces peca de precipitado. Eso, por un lado, es bueno, ya que no dejan de suceder cosas y resulta muy entretenido, pero creo que es un poco excesivo y que le resta el asentar un poco la relación entre los personajes y el desarrollar a éstos últimos como algo más que el motor de esa acción.

Eso, no obstante, no quiere decir que los personajes sean planos porque no es así. En este caso tenemos a un trío muy bien definido, con sus distintas personalidades y sus motivaciones y todos ellos cumplen a la perfección. Mientras que Kyle es el líder natural, también el mediador, Gunnir es el que está obsesionado con la magia hasta un punto que resulta desesperante. Se comprende que quiera ser mago, también es bastante humano el que tanto su sueño mezclado con inocencia y lealtad le cieguen, pero no por eso no tienes ganas de arrearle a ver si espabila.

Cerrando el trío protagonista, tenemos a una chica como bien manda la tradición y, en este caso, resulta que Lavelle es mi personaje favorito. Creo que es el personaje más trabajado y complejo y la que de verdad tiene un dilema muy bien construido. Ella es una payasa, como bien la señala la marca de su cara, algo que detesta y que tampoco se le da bien y algo de lo que no puede desprenderse. También creo que Lavelle es el personaje mejor llevado, con una gran evolución, seguramente porque no es ni la fuente de los misterios como Kyle, ni el detonante de la trama del próximo libro como Gunnir.

Pero, bueno, la verdad es que ningún personaje chirría, ni siquiera los secundarios que van apareciendo en las aventuras del trío y que hacen del reino de Fortuna algo más poblado y florido.

Precisamente es ese detalle, esa mitología tan desarrollada y original uno de los puntos más fuertes de la novela. Javier Ruescas nos presenta un mundo completamente nuevo, con una cantidad de detalles estupenda que deja claro lo mucho que ha trabajado en él. Fortuna, además, es interesante tanto como escenario como por el conflicto que presenta entre circenses y humanos. Quiero decir, el enfrentamiento entre gente con poderes y gente corriente no es nuevo, pero toda la historia de los circenses resulta muy interesante, sobre todo por las incógnitas que deja de cara a las próximas partes.

De hecho, me sorprendió que, aunque fuera bastante predecible, sí que tuviera una trama un tanto oscura y compleja. Toda aparición del viejo mago que se cruza con los protagonistas es de lo más inquietante y es el que hace que la historia se quede en el punto más interesante de cara a la segunda novela, El recuerdo del mago.

Vamos, que para ser una historia un tanto infantil, un lector adulto la puede leer perfectamente y también disfrutar. Fue una grata sorpresa que la historia se fuera complicando a medida que avanza, aunque acuse ese ritmo demasiado frenético que no le permite profundizar demasiado en ciertos aspectos. Sin embargo, como ya he dicho, resulta muy entretenida y la pluma de Javier Ruescas sigue siendo de lo más efectivo, aunque sí que pareció más sencillo que en sus otras obras, lo que demuestra que este hombre sabe adaptarse a cualquier género.

Además, en este caso también tengo que comentar la edición. Es de tapa dura y muy, muy bonita, sobre todo porque Javier Ruescas trabajó con la ilustradora Lola Rodríguez y a lo largo de la novela descubrimos unas ilustraciones muy chulas. Algo que ayuda todavía más a que esta saga se diferencia de otras, junto con la gran idea de desarrollar un mundo basado en el circo, para mí el gran acierto de la novela junto con Lavelle.

La verdad es que tal y como se queda El secreto del trapecista, tengo muchas ganas de leer la segunda parte, El recuerdo del mago, porque puede molar aún más.

El próximo lunes literario estará dedicado a... El misterioso Sr. Brown de Agatha Christie.

viernes, 25 de septiembre de 2015

Corrientes del tiempo: Capítulo 6

Como ayer improvisé la entrada del premio Liebster, el capítulo nuevo de Corrientes del tiempo ha pasado a hoy, pero aquí lo tenéis y, por eso, dejo de daros la murga y os dejo ya con el sexto capítulo, Lazos que atan.

En el presente, Felipe debe seguir lidiando con la situación de Tim y la desconfianza de Hanna, mientras Tania ha quedado presa en casa de los Cremonte gracias al último acto de Erika. En 1952, Ariadne y Deker parten en un viaje rápido en busca de ayuda.


Una vez más, espero que os haya gustado y que se entiendan todas las paranoias espacio-temporales a lo wibbly wobbly timey... stuff. Y, ya sabéis, cualquier cosa que queráis comentar es más que bienvenida y me hacéis muy feliz con esas cosas.

En dos semanas, más.

Próximamente: Tania frente al espejo.

jueves, 24 de septiembre de 2015

Premio Liebster IV: Cuartas partes a veces fueron buenas

Bueno, hacía mucho tiempo que esto no ocurría, pero me han vuelto a nominar al Liebster Award y como me gusta responder a cuestionarios (ay, cuántos cuestionarios chorras de la Superpop hice en la piscina en mi tierna infancia), pues entrada al canto. En este caso me ha nominado Artemisa, que tiene un blog muy friki y muy molón que deberíais visitar a la de YA.

Este premio, por cierto, es una iniciativa para promulgar los blogs chiquititos, pero a mí lo de nominar no me gusta. Así que yo responde a las preguntas de Artemisa y, si os gustan y las queréis responder, pues me pasáis el link por tuiter o por los comentarios y yo lo publicito felizmente.

1. Los/las libros/series/películas que más te han hecho reír.

Yo es que soy muy pava. Mucho. A mí me han llegado a echar de clase por reírme, palabrita de honor. Así que hay muchas, muchas cosas que me han hecho reír. Pero, bueno, como esto no va de daros el coñazo, voy a tomar una decisión más dura que la de Sophie y quedarme con algo de cada, así que:

Libros: Además de Maldito Karma, que es súper genial y Kim es una protagonista ídola donde las haya, me voy a quedar con el grandísimo Bartimeo de Uruk y sus más que épicas notas al pie de páginas en su tetralogía escrita por Jonathan Stroud. Muy grande es ese demonio que debe trabajar, muy a su pesar, con humanos y que tiene un sentido del humor muy particular.

Así estás cada vez que lees a Bartimeo. Palabra.

Series: Friends. Friends. Friends. Friends es la comedia definitiva porque no tiene desperdicio, todos sus episodios son la perfección (seh, como el chicle según mi más que idolatrado Chaendler Bing) y es la comedia más equilibrada que se puede ver porque todos los personajes son aprovechados en todos los episodios y tienen unas evoluciones genialosas.

Y como no sólo de Friends vive una, también se ha reído un montón con How I met your mother, Parks and recreation, Community y Fraiser. Dios, en serio, creo que nunca jamás me he reído tanto como el episodio de la radionovela donde Frasier se los va cargando a todos a lo loco. Ay, en serio, que me meo sólo de recordarlo.


Películas: Casi me muero siempre, pero siempre, que veo Un funeral de muerte. Es que es muy genial. Y ahora que recuerde, en el cine casi me muero con La cosa más dulce (no, no puede caber aquí, no puede caber aquí), la escena de la rosquilla de Amor con preaviso, Mi gran boda griega, Promoción fantasma, El día de la bestia y, sobre todo, la grandísima escena de Hugh Grant bailando en Love actually que es lo puto mejor:



2. Los/las libros/series/películas que más te hayan echo llorar.

Vale, en este punto quiero dejar claro que, si has visto y/o leído algo de esto y no has llorado, no tienes alma, no eres humano y, si nos encontramos, te miraré recelosa. Y, sí, a mí con la banda sonora adecuada es muy sencillo arrancarme la lagrimita, pero creo que todo coincidiremos en que mis elecciones son muy de llorar.

Libros: No soy muy de llorar con libros, la verdad, de hecho en toda mi vida sólo he llorado con tres: Princesa mecánica (ese puto epílogo es tortura, ¡tortura! Si Cassandra Clare se presenta en mi casa y me mete un dedo en el ojo, no lloro tanto), Harry Potter y las reliquias de la muerte (yo creo que empecé a llorar con la muerte de Snape y yo ya no paré, a lo loco) y, sobre todo, mi libro llorón número uno... La ladrona de libros. En serio, si llegas al final de La ladrona de libros y no te deshidratas, no eres humano. Serás un replicante o algo, pero humano no.

Si es que lloro tanto que no puedo seguir leyendo, ¿por qué?

Series: Aquí me voy a quedar únicamente con una serie. He llorado en bastantes más, pero nunca, jamás, he llorado ni lloraré como lo hice con Doomsday de Doctor Who. Yo ya, cuando está Rose dando ese magnífico discurso de "me quedo con el Doctor", empecé a llorar, pero en la escena de la pared pensé que me moría y la de la playa no ayudó a mejorar. Jolín, qué pena más grande. ¡Ay, Rose, Ten, como os echo de menos!


¡Veinti y tantos minutos de episodio me tiré así!

Películas: Vale, tengo que admitir una cosa. Tengo una debilidad y es que en las películas protagonizadas por animales, cuando el animal muere o está a punto, me da mucha pena. En serio, por patético que suene, lloré un montón con Una pareja de tres o Hachiko. Pero nunca, nada, equivaldrá al inicio de Up y, sobre todo, a Toy Story 3. Dios, lo que lloré con la escena en la que Andy le da sus juguetes a esa niña tan mona. Ay.

3. Los/las libros/series/películas que más te hayan hecho flipar.

Libros: Harry Potter principalmente. A ver, luego he leído un montón de sagas que te dejan en plan “WTF?! ¡¡Como mola!!” véase Vampire Academy o las novelas de Trono de cristal, pero nunca nada me dejará tan flipada como cuando era pequeña y leía Harry Potter: la parte final de El prisionero de Azkaban, la muerte de Cedric y resurgimiento de Voldemort, etc.

Series: Probablemente Doctor Who, que es muy wibbly wobbly timey wimey... stuff y te suele dejar toda loca. Ah, y también Teen Wolf porque, mira, los episodios de Doctor Who suelen tener su explicación, pero en Teen Wolf nunca entiendes nada y sencillamente te dedicas a flipar. Vamos, que cuando ves el episodio de turno te pasas los cuarenta y tantos minutos así:


Películas: Hotel Danubio en su día me dejó bastante loca, sobre todo porque el final es tan ambiguo que es genialidad. Aunque las que siempre me dejan flipada y súper emocionada, sin contar a Star Wars y las de superhéroes, son las de búsquedas de tesoros. Indiana Jones, las películas de La búsqueda, Los Goonies... pero si hasta me vi ese horror titulado Sahara, que no recomiendo para nada. En serio, no la veáis, que no merece la pena, a pesar de Matthew McConaughey.

4. Los/las libros/series/películas que más te hayan indignado.

Libros: Cincuenta sombras de Grey. Puta mierda de libro. Si es que es malo a rabiar. Con una prosa digna de colegial, una protagonista que no puede ser más anormal y un protagonista que demuestra que, mientras se sea guapo, se puede ser un psicópata acosador y no pasa nada. Si a Anastasia la hubiera seguido Lily Aldrin con sus pintas de vagabundo jorobado, seguro que llamaría a la poli en cero coma. Ah, y también me indignó cantidad El club Dumas porque tiene el final más mierder de la historia, como si Arturo Pérez-Reverte se hubiera cansado de escribir, lo que me indigna cantidad.

¡Para ti, Arturo Pérez-Reverte!

Series: Por lo general me indigna más el típico personaje odioso al que le deseo la muerte, pero, así, una serie que me indigne pues... Velvet. No entiendo que la alaben tanto, ni su pedazo de audiencia, cuando es bastante mala. Encima me revienta cantidad que los guionistas impongan continuamente su manera de pensar,  a través de la boca de los secundarios. Si vuestros protas son lo peor, asumidlo y ya está, no intentéis dejarlos de santos según las opiniones de los demás.

Ahora, además, tengo otra serie que, más que indignarme, me desespera: Young and hungry. En serio, es divertidísima, muy mona, pero hace que quiera darme de cabezazos contra la pared porque Gabi y Josh no se lían ni para atrás y, joder, son tan monos y tan shippeables. ¡Me desespero! ¡Arg! ¡Dejar de torturarme, guionistas cabrones!

Esto es Young and hungry en cada puñetero episodio. Y entonces yo me quedó así:



Películas: La historia interminable, Insurgente, Cazadores de sombras una vez la volví a ver sin el hype inicial... Vamos, básicamente las adaptaciones cutres de libros que me gustaron. Ah, y Blancanieves y la leyenda del cazador. Nunca me perdonaré haber pagado por ver semejante truño de película, claro que lo hice por acompañar a mi prima, pero aún así... qué desperdicio de dinero.

5. Una canción que no puedas dejar de escuchar.

Yo es que con la música voy por rachas. Ahora mismo me ha dado por intercalar Midnight train to Georgia de Gladys Knight con Héroe del universo de Guevara y No me preocupo de la película Oliver y su pandilla. Pero, vamos, como que me podría haber dado por las canciones Disney o cualquier otra cosa... Estoy como que fatal, ¿no?

6. ¿Por qué tienes un blog?

Porque es más barato que ir al psicólogo. Ah, bueno, y porque me gusta escribir y opinar y es divertido... pero principalmente porque es bueno para desahogarse y recomendar cosas.

7. ¿De dónde viene el nombre de tu blog?

De nuestro (digo “nuestro” porque al principio de los tiempos escribíamos dos por aquí y, de hecho, creo que el nombre se le ocurrió a Miki)... Bueno, a lo que iba, Epic Us es en honor a nuestro muso particular Logan Echolls, el chico de la grandísima serie Veronica Mars y un personaje genial. En concreto viene por esa pedazo de escena de morir de amor en el que Logan le dice a Veronica que él siempre creyó que volverían juntos porque su amor es épico. Jolín, en serio, cómo mola esa escena.


8. Si tienes uno, ¿cuál es tu sueño?

Hombre, sueños tengo todas las noches. Encima suelen ser bastante raros y los suelo recordar... pero creo que Artemisa no se refiere a eso, sino un sueño de los de A dream is a wish your heart makes when yoy fall asleep... Mierda, ahora se me va a quedar la canción en la cabeza todo el día, a lo Tripledental.

Bueno, pues evidentemente sería publicar alguno de mis libros. Creo que en ese sentido no sorprendo a nadie. ¿Algún editor en la sala? ¿Rumpelstiltskin aunque sea? Mira, que lo de hacer tratos no es que me importe precisamente ;P

Ah, claro, tampoco me importaría dominar el mundo. Yo creo que, visto lo visto, nos iría mejor. Devolvería a la vida a Seriesly y demás, me cargaría a unos cuantos políticos y no necesitaría dragones ni nada. Además, lo de publicar lo tendría sencillo si dominara el mundo, so...


O casarme con Tom Hiddleston. O todo en uno.

... ¿De verdad creíais que os íbais a librar de Tom en una entrada de este tipo? ¡Ay, qué cosicas más ilusas!

9. Tu anécdota más épica.

Eh, eh, esta pregunta es un poco engañosa, ya que ni he salvado al mundo, ni me vecino es un vampiro de Swarovski y, si me meto en el armario, sólo podría protagonizar la canción de Raffaela Carrá y no Las crónicas de Narnia.

Pero, bueno, voy a resumiros la historia de desamor y desencuentros más grande jamás contada... La de Berto Romero y yo. Porque, sí, amigos, Berto Romero y yo estamos destinados a no encontrarnos jamás y tengo pruebas que lo demuestran.

Todo comienza cuando, hace unos cuantos años, Miki y yo fuimos al salón del manga en Barcelona por primera vez. Éramos jóvenes, inocentes y lo estábamos flipando mucho haciéndonos fotos con gente haciendo cosplay. Total, que, de pronto, vi a alguien disfrazado de Gazpacho, la piña de Los Fruitis, y como fan acérrima que soy de Los Fruitis yo intenté hacerme una foto con Gazpacho. Al acercarnos, vimos que había cámaras de televisión y huimos... y esa misma noche vimos en la tele que Gazpacho era Berto Romero, así que fue decepción máxima.

¡Mi infancia!

Años después, vino a actuar a La Rioja, me pillé una entrada y me puse súper mala y no pude ir. Tiempo después, Miki y yo fuimos de público a Buenafuente y justo el día anterior al que íbamos a ir, cuando estaba haciendo tiempo para coger el bus a Barcelona, va y anuncian que Berto ha sido padre... y que faltará durante dos semanas. Así que, de nuevo, no volví a verle. Ya me he resignado, si nos acercamos el mundo implosionará o algo, xDD.

10. Tu anécdota más hilarante.

Siempre creo que la más divertida es cuando, en lugar de preguntarle a un profesor si venía un sustituto, le pregunté si venía un prostituto. Pero ya la había contado en estos lares y, tras mis prácticas de conducir, estoy llenita de anécdotas. A ver, es que a mí suelen pasarme cosas raras y entre eso, la mala suerte y que se me daba como que bastante mal conducir, pues tengo anécdotas para dar y tomar.

Total, yo aprobé a la tercera y, aunque mis dos primeros intentos son dignos de contar, me voy a quedar con el tercero. Vale, situaros: como íbamos impares y me quedé la última, iba sola. Me siento en el asiento del conductor y a mi derecha iba mi profesor. Mi profesor era muy, pero que muy, alto y, por eso, solía llevar el asiento súper hacia atrás. Pero el examinador de aquel día (que, por cierto, se parecía un montón a Alex de la Iglesia) era muy tremendo, así que, para ir cómodo, le pidió a mi profesor que se echara todo lo posible hacia delante. Claro, el pobre profesor llevaba las rodillas casi a la altura de los hombros y muy cómodo no iba.

Lo malo fue cuando, tras firmar los papeles y tal, el examinador me suelta muy serio él: bueno, señorita, búsqueme los papeles de la ITV, por favor. Ahí yo prácticamente entré en pánico porque nunca jamás me habían pedido algo así y ni siquiera sabía dónde coño estaban.

Imagen mental de mi cabeza en ese preciso momento.

Pero como tan tonta no soy, me dije: bueno, a ver, Andrea, sé lógica, tienen que estar en la guantera, es de cajón. El problema es que mi profesor estaba muy, muy para adelante, ¿lo recordáis? Bueno, pues me fijo en la guantera, intentando no mirar bajo ningún concepto algo que me comprometa y descubro que la dichosa guantera está partida en dos.


¿Y estaban en la parte superior? ¡No! ¿Cómo iba a estar en la parte superior? Estaban en la inferior, así que tuve que acercarme, inclinarme y... pues desde fuera parecía que estaba haciendo cualquier cosa y, claro, la gente que estaba fuera alucinó un poco. Yo me puse cual tomate, me dediqué a rebuscar en los papeles y no puedo dejar de imaginarme al examinar, que lo estaba viendo todo, así:


Súper normal y cómodo todo y no sé cómo seguí tranquila después de semejante momento raruno de narices para los dos. Por suerte, ni la cagué, ni atropellé a nadie, ni me ocurrió nada raro y la anécdota triunfa allá donde la cuento.


O sea, en serio, ¿a alguien la sala le han pedido que le den los papeles del coche como parte del examen? Porque yo no conozco a nadie. En serio, a nadie. Eh, en serio, es un tema que me interesa.

11. ¿Hay algo sin lo que no podrías vivir? Aparte del oxígeno, el agua, el Wi-Fi, la comida y demás obviedades.

Sin vosotros.

Vale, es que acabo de ver el piloto de The Muppets y me ha salido la diva Piggy que llevo dentro. Pues, no sé, sin contar las obviedades, no podría vivir sin música (si es que yo vivo en un musical) y sin escribir. Bueno, y sin el blog os echaría mucho de menos, sobre todo a los que comentáis a menudo, porque sois amor del bueno ;)

Y ya dejo de daros la tabarra, que esto me ha quedado larguísimo.

martes, 22 de septiembre de 2015

Siete consejos para el regreso de Once upon a time

Este domingo vuelven ya varias series y una de ellas es Once upon a time que lo hace con su quinta temporada, Emma siendo The dark one, Camelot y otras sorpresas que han ido anunciando como el regreso de Mulan y la aparición de Merida de Brave. La cuestión es que, pese al truño que se cascaron con la 4b, pues tengo ganas del regreso. En parte porque el arco de Camelot puede molar mucho, en parte porque es una serie a la que le tengo cariño y de ahí que le pase ciertas cosas.

¡GANAZAS!

Y para que Once upon a time vuelva a ser lo que era y nos den algo de la calidad del arco de Frozen o de Zelena y no como el último, les doy siete consejillos que deberían cumplir.

1. Una sola historia es bien, pasarse mal. ¡A centrarse, coño!

El arco de Frozen tenía una trama muy clara, con un objetivo muy claro y varias preguntas que necesitaban respuesta y todas tenían que ver con esa trama. De hecho, ese arco estuvo perfectamente hilado y todo encajó a la perfección. El de Queens of darkness fue un despropósito donde se dispersaron y daba la sensación de que iban dando bandazos o improvisando: las malas son el trío de villanas; espera que Maléfica es más víctima que mala; oh, que ahora Úrsula se va... sin hacer nada; ay, que Emma se vuelve mala, no, no lo hace, pero sí...; un momento, un momento, el malo es El autor... WTF?!


Es decir, centrarse en una sola historia que contar, en vez de quemar posibilidades a lo loco. Con una historia clara, y teniendo en cuenta que son sólo once episodios por arco, siempre dan en la diana: Neverland, Zelena, Frozen, incluso la primera temporada. Había un objetivo claro, con un villano claro y los protagonistas tenían una misión a la que hacer frente. Mejor que verles dar bandazos de un lado a otro, en plan intenso, lo que me lleva a...

2. ¡Cuidadito con los Charming!

Es curioso como los Charming pasaron de ser adorables a odiosos a morir en una sola temporada. A ver, siendo tan perfectos como son, desde el final de la primera temporada siempre han sido un poco petardos, sobre todo Snow (personalmente Charming me mola cuando se relaciona con otros personajes, su forma de enfrentarse a la paternidad y, al menos, tiene arrestos), pero al comenzar la cuarta temporada tuvieron tramas amables y divertidas que hicieron que me reconciliara con ellos: Snow ejerciendo de alcaldesa, la actitud de ambos con la cita de Emma, cuando salen por primera vez después del nacimiento de Neal...


Luego vinieron los delirios de grandeza, los juicios de valor y el secretito que lograba que quedaran como dos hipócritas de mucho cuidado. Personalmente todo el rollo de héroe contra villano que se traen a veces me aburre un poco, pero es que en la 4b fue excesivo y el comportamiento intenso de los Charming hizo que los odiara un montón. Tampoco ayudaba que, en general, fueran unos padres horribles para Emma, sobre todo ella. Así que, por favor, que los tengan relajados y con sentido del humor porque funcionan mucho mejor.

3. Una vuelta de tuerca para Rumpelstiltskin

Yo me imagino, más que nada porque escribo, que Rumpel no es un personaje fácil de llevar. Es lo que tiene estar súper petado de poder, que si se pone a ayudar, las amenazas no duran nada. También me imagino que los guionistas querían llegar al punto del final de la cuarta y, por eso, nos hicieron tragar esa trama de Rumpel que mucho sentido no tenía. A ver, Rumpel es un cabrón egoísta, eso lo sabemos todos, pero lo de dominar el mundo pues como que no pega mucho con él.

De hecho, podrían haber relacionado la trama del sombrero con el hecho de que la oscuridad lo estaba matando y, de paso, que Rumpel hiciera cómplice a Belle. Hubiera sido interesante verlos trabajar juntos para salvarlo y que Belle se planteara si salvar a su marido con métodos no muy de héroe o dejarlo morir.


Pero, bueno, que me estoy yendo por las ramas. La cuestión es que Rumpel, tal y como lo tienen de malo pero no, está muy, muy quemado. Algo así como Regina durante la segunda temporada. Por eso, deberían hacer lo mismo que hicieron con Regina y, aunque mantenga la mala baba y la inteligencia, que sea del equipo de los buenos constantemente. Ya es hora de darle un giro al personaje y esperemos que ahora que se ha quedado sin poderes, lo hagan porque, si no, van a cargarse a uno de los personajes más interesantes e impredecibles que tienen.

4. ¡Dejad de hacer caso a los fans!

Los guionistas de Once upon a time tienen una afición malsana por cumplir todas las peticiones de los fans y, a ver, creo que está bien escucharles y corregir algunas cosas e incluso intentar agradarlos, pero lo de conceder todo lo que piden es un error muy grande. Pensemos, por ejemplo, en el personaje de Roja/Ruby, que tuvo uno de los mejores episodios de la primera temporada y que el público se empeñó en que debían darle más papel, hacerla fija y demás.

¿Y qué ocurrió cuando lo hicieron? Que Ruby era un auténtico coñazo. Me remitiré a su episodio de la segunda temporada Child of the moon, que es uno de los episodios más aburridos de la serie. De hecho, Ruby desapareció y, en realidad, no se la echaba de menos. El problema es que, ante la insistencia de los fans, la han traído de vuelta de nuevo. Yo no sé cómo va a salir esto, que luego no saben qué hacer con los personajes.


De hecho, es que no es la primera vez que les pasa porque, la verdad, salvo en casos puntuales, los regresos importantes no les funcionan. No les funcionó Neal (sigo pensando que fue un error de casting tremendo), no les funcionó Will (¡qué desperdicio, qué desperdicio!), tampoco Ruby y para lo que salió Aurora con Maléfica se lo podían haber ahorrado. El único que tuvo un propósito cuando volvió fue August y me refiero a un propósito más allá de alegrarnos la vista.

5. Perritos falderos no, gracias

Creo que he comentado varias veces que, por lo general, en Once upon a time los personajes van emparejados y, mientras que uno es el fuerte y complicado, el otro se limita a ser su pareja. Charming, por lo general, es el apéndice de Snow, al igual que Hook es el de Emma y Belle está completamente supeditada a su relación de amor con Rumpel. Por favor, si a la pobre Belle, para llenar minutos, o la ponen de bibliotecaria o le dan tramas absurdas que ellos mismos saben que no van a ningún lado: véase Will o la aún más sangrante trama donde Rumpel recuperaba su daga disfrazándose como Hook. Joder, que Belle es lista, tenedlo en consideración.


Dadles más personalidad, dadles conflicto y que hagan algo más que ser pareja de. Porque, de hecho, los episodios centrados en Belle suelen funcionar muy bien y Charming mola muchísimo más cuando no está a la sombra de su mujer. De hecho, en la 4a como Snow apenas salía, lo teníamos de sheriff de Storybrooke y molaba mucho.

Bueno, yo tengo esperanzas de que con Gold en coma y el extraño flashback de su madre, que tiene que ocultar algo (la historia de la madre en Family business es muy rara), le den algo que hacer a Belle de una vez.

6. Los actos tienen consecuencias y cambiar el status quo viene bien

El máximo problema que yo le encuentro a Once upon a time en estos momentos es que nada, absolutamente nada, cambia. Los Charming sacrificaron a Lily para asegurarse una hija heroína, Emma mató a Cruella de Vil, Regina en sus buenos tiempos hizo cosas horribles y Rumpel tiene una lista a sus espaldas que tela... Pero da igual cuán lejos lleguen las acciones de los personajes, que crucen la línea o no, porque en Storybrooke nada cambia, todo sigue igual: las relaciones son las mismas, la situación es la misma y nada tiene consecuencias reales.


Ha habido pocos golpes de efecto en Once upon a time y ninguno de ellos, en realidad, ha tenido que ver con los personajes principales. De hecho, el único que recuerdo (sin contar el de Emma al final de Operation Mangoose) fue cuando Belle expulsó a Rumpel de la ciudad tras todo el tema del sombrero, pero en realidad ahora estamos de vuelta al principio. Y lo mismo puede decirse con otras tramas, así que deberían plantearse el cambiar el chip en ese sentido y dar otro golpe de efecto como la muerte del Cazador en la primera temporada. En serio, en ese sentido deberían aprender de Grimm.

7. Un poquito de sentido, por favor

A ver, es un hecho que cuando ves Once upon a time tienes que perdonarles ciertas licencias que se toman (por ejemplo, ¿cómo encontró Anna la guarida de su tía si nunca antes había estado en Storybrooke?), pero una cosa es eso y otra cosa que el arco central no tenga ningún sentido. Porque, no, todo el tema del Autor, los finales felices y toda esa paranoia sentido no tenía en absoluto: Emma no tiene ni pizca de maldad, pero se puede volver mala; Lilly no tiene bondad, pero sólo es una desgraciada; el Autor es capaz de obligar al Aprendiz a hacer cosas, pero luego no puede impedir que lo encierre en el libro...


Así que, espero, que la trama de Camelot tenga sentido. Al menos, sí que parece que van a tener un objetivo claro, lo que me da bastante buena espina: encontrar a Merlín para salvar a Emma de la oscuridad que ha absorbido por salvar a Regina. Por cierto, para que luego digan, el SwanQueen está on fire, pese a churris y de todo.

De momento, lo que sabemos de la temporada, además de confundirme (las fotos de Emma con Rumpel en plan antes son muy WTF?!), pinta bien. Sólo espero que no se líen la manta a la cabeza y superen el arco horribilis que tuvieron en la segunda mitad de la cuarta temporada. Ah, y ya puestos: sigo esperando que haya un maldito musical.

Pero, vamos, que tengo ganas de que llegue el domingo, a ver qué nos tienen preparado.