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martes, 29 de diciembre de 2015

20 personajes del 2015

Al igual que hice el año pasado, voy a aprovechar que se acaba el año para seguir con las listas y hoy toca la de personajes molones del 2015. Algunos son nuevos, otros son viejos conocidos que molan siempre y otros son personajes que este año me han molado mucho o han hecho algo que he querido destacar. Así que, nada, me dejo de introducciones y paso con los personajes que más me han chocado a lo largo del año:

1. Brian Finch en Limitless


Si hay una serie que me ha molado este año, ésa ha sido Limitless, que ha sido una auténtica sorpresa y os la vuelvo a recomendar porque, en serio, es muy genial. La verdad es que todos los personajes tienen algo que hace que sean especiales, pero me voy a quedar con el protagonista, ese Brian interpretado por Jake McDorman, que es la monez. Brian no sólo es adorable, sino que es divertido, inteligente y tiene mucho corazón... y es un adicto a las manualidades y a hacer el chorra, por lo que no puedo más que rendirle pleitesía.

2. Clara Oswald en Doctor Who


Si bien en la octava temporada de Doctor Who, desarrollaron de una vez a Clara, no ha sido hasta ese año que ha molado mil. En la novena temporada ha sido tanto el corazón del Doctor como diversión e inteligencia y ha sido imposible no quererla. Además, ha sido este año cuando se ha despedido y, admitámoslo, ¿se puede tener un adiós más genial y molón que el recibido por Clara a final de temporada? Pues eso. Clara Oswald es grandeza y vamos a echarla de menos.

3. Ezekiel Jones en The Librarians


La verdad sea dicha y es que es difícil quedarse con un solo personaje de The Librarians, ya que, al igual que pasaba en Leverage, la anterior serie de Dean Devlin, todo su reparto es maravilloso. Sin embargo, yo siento debilidad por Ezekiel Jones, ése ladrón un tanto ególatra y afortunado, que no deja de sonreír ni de ser lo más molón del mundo mundial. Ezekiel no sólo es divertido, sino que tiene una química muy mona con Cassandra y, además, también lo borda cuando se pone dramático y para muestra, el episodio del videojuego.

4. Clarke Griffin de The 100


Clarke repite este año y no puede ser menos, ya que su evolución en la segunda temporada de The 100 fue brutal y ella sola hizo que el final de temporada fuera espectacular. Como siempre, en esta serie molan casi todos, pero creo que lo bestial que fue el recorrido de Clarke y lo original que resulta su desarrollo (sobre todo para una serie de adolescentes) se merecen que se destaque a Clarke por encima de otros grandes como Bellamy u Octavia. Es una de las más grandes heroínas seriéfilas y lo sabéis.

5. Laura Blasco en Amar es para siempre


La tercera temporada de Amar es para siempre fue grandeza de principio a fin y estuvo plagada de muy buenos personajes, pero yo siento debilidad por su protagonista, Laura Blasco, que no podía ser más ídola ella. Creo que Laura ha sido la mejor protagonista que ha tenido la serie (y eso que en su historial tenemos a Andrea Robles y Alicia Peña) y aún la echo de menos porque era buena como ella sola, pero también dura como las rocas, inteligente y comprensiva. Sus errores eran comprensibles y humanos y su tira y afloja con Julián una maravilla con la que disfrutar.

6. Leo Fitz en Agents of Shield


Si el descubrir que Ward era Hydra hizo que éste molara mil, a lo largo de la segunda y de la tercera temporada, fue Fitz quien tuvo una señora evolución y se ha convertido en un ídolo magno. Desde superar su incapacidad, hasta esa trama de héroe rescatando a Simmons, Fitz ha pasado por muchísimo, pero siempre ha sido adorable, bueno y comprensivo y nunca ha actuado de mala fe. De hecho, su reacción al tema Will fue una pasada, al igual que muchas de las escenas que nos está dando.

7. Rogelio de la Vega en Jane the Virgin



He estado pensando muy seriamente si poner a Michael, ya que en la segunda temporada está molando mucho, pero es que simplemente no puedo no poner a Rogelio. Rogelio es un dios catódico y todo lo que hace es grandeza, desde ese uso constante de hashtags hasta su contestador o su despertador. Además, Rogelio es un amor, es inocente como él solo y, aunque también tiene su ego, es muy buena gente. Y, encima, era El presidente, ¿quién da más?

8. Alonso de Entrerríos en El ministerio del tiempo


Todos los personajes de El ministerio del tiempo molan sin excepción. Todos. Pero si he de quedarme con uno, lo hago con el enorme Alonso de Entrerríos, ese soldado del tercio español que, de repente, se encuentra en el 2015 trabajando para un ministerio que viaja en el tiempo y, claro, tiene que adaptarse a muchísimas cosas que ni le entran en la cabeza. Nacho Fresneda está increíble y tiene las escenas más molonas de la serie, como esa en la que salva a Ernesto usando una moto en la Edad Media.

9. Lauren Cooper en Faking it


El año pasado puse a Amy, que sigue siendo grandeza y uno de los pilares de la serie, pero este año voy a destacar a su hermanastra, Lauren. Y es que Lauren empezó siendo una perra del Infierno, pero ha terminado siendo otro personaje con un enorme corazón y de esos que llevan el peso de la serie. Lauren tiene mala leche y la queremos por eso, pero también es alguien que no hace daño a nadie, resolutiva y uno de los apoyos de Amy con quien dos da las mejores escenas. Además, en la segunda temporada la pobre ha tenido un problema tras otro y espero que la hagan un poco feliz.

10. Sofia Maria Consuela Rafaella Rodriguez en Young and hungry


Sí, he puesto el nombre completo y, si seguís Young and hungry, sabéis que es porque mola mil cada vez que ella lo dice. He estado dudando entre ella y Josh, que es amor del bueno, pero es que Sofia es tan ídola que ha terminado ganando. La mejor amiga de Gabi y santa oficial es uno de los grandes personajes de la serie, tiene una vis cómica alucinante y es imposible no amarla por encima de todas las cosas. Además, es de los pocos personajes que es terriblemente divertido y, al mismo tiempo, actúa de forma razonable.

11. Jamie Fraser en Outlander


Si la primera mitad de la primera temporada la protagonista indiscutible lo fue Claire, en la segunda parte se dedicaron a ahondar en Jamie y eso lo convirtió en el gran galán que es. Divertido, inteligente, fuerte, atractivo... ¿Hay alguien que no quiso ser Claire en el episodio de la boda? Además, Jamie protagonizó el final de temporada con un arco muy, muy complejo y muy original para ser televisión y Sam Heughan estuvo muy, muy a la altura.

12. Saray Vargas en Vis a vis


Otra de las revelaciones patrias fue Vis a Vis, el thriller carcelario de Antena 3, que está plagado de buenos personajes, pero yo me quedo con Saray. Esa gitana fuerte como ella sola, chunga y aliada a partes iguales, impredecible también. Saray podía ser la peor enemiga de Maca al creer que le había quitado a la churri y, al mismo tiempo, defenderla porque lo creía justo o enfrentarse a Zulema porque había hecho algo que consideraba horrible. Vamos, que Saray es grandeza de la buena.

13. Edwin Jarvis en Agent Carter


Ya conocíamos a Peggy y lo genial que era, pero su serie de televisión nos dejó a otro personaje para recordar por siempre jamás: Jarvis, el mayordomo de Howard Stark y ayudante patoso y ocasional de Peggy. Jarvis es sencillamente adorable, también muy divertido y, a pesar de ser torpe, tiene sus momentos de genialidad y hace un gran tándem con Peggy, a quien aprecia de veras. Todo eso, junto al gran trabajo de James D’Arcy, hace que sea imposible no enamorarse de él.

14. Olivia “Liv” Moore en i-Zombie


i-Zombie es otra de las series que tiene unos cuantos personajes de lo más molones, pero yo me voy a quedar con su protagonista. Y es que la pobre Liv a lo largo de la serie tiene cada situación que parece una tragedia griega, pero no por eso se vuelve gilipollas o deprimida o da por saco a los demás, sino que sigue adelante, intentando ayudar. Además, el hecho de que al comer cerebros adopte rasgos de la personalidad de éstos, hace que sea muy, muy divertido verla resolver casos y lidiar con todo el tema zombie.

15. Eli Gold en The good wife


Desde que Eli apareció en la primera temporada, le he querido por encima de todas las cosas. Siempre me ha parecido grandeza y sus tramas eran las que más disfrutaba, pero siempre sabías por dónde iba... hasta que la séptima temporada lo mandó todo a freír espárragos y Eli debió afrontar la traición de Peter. Desde entonces, no sólo hemos tenido a Eli en una situación jodida como nunca, sino que no sabemos ni qué hace, ni por dónde va a salir. ¿Quiere meter a Alicia en política? ¿Quiere recuperar su puesto o joder a Peter? Pues no lo sabemos, pero me tiene muy intrigada.

16. Harrison “Harry” Wells en The Flash


Otro que repite en la lista, aunque en este caso es un tanto especial y es que el doctor Wells que conocíamos no era tal y murió, pero a cambio tenemos a su doble de Tierra-2, que mola igualmente a pesar de ser distinto. Harry, que es como lo llama Cisco para distinguirlo, no es un villano retorcido, pero es brusco, impaciente, está en una situación imposible y el tío mola cantidad. Yo es que es recordar el enfrentamiento con Zoom del episodio navideño y seguir flipando. En serio, qué genial es esa escena.

17. Adalind Schade en Grimm


Adalind es el personaje de Grimm que más vueltas ha dado y a la que hemos visto en más facetas, desde mala misteriosa hasta aliada, pasando por todo lo que os podáis imaginar. También es un personaje ideal para liarla parda, pero por lo general tiene motivos y ahora parece que la tenemos en el equipo para quedarse y la verdad es que está molando. Su situación con Nick es rarísima y surrealista, pero ambos se están comportando como personas normales y, la verdad, esta Adalind sin poderes y siendo un apoyo de Nick mola mucho. Yo sólo por lo que me río al verlos juntos y lo extraño que es todo, no puedo más que apreciarla y destacarla sobre un reparto que es maravilloso.

18. El rey Richard en Galavant



Galavant fue uno de los estrenos más fantabulosos del año pasado, esa mezcla de comedia, cuento de hadas y musical. Y dentro de una serie tan molona, el que más destaca es el rey Richard, ese supuesto tirano que luego se ve que tiene su corazoncito y que es divertido y adorable a más no poder. Encima, tiene la mejor canción de toda la serie, en ese dúo con Galavant en el final de temporada y su amistad con Garrett y el cocinero es sencillamente lo más. ¡Larga vida al rey Richard!

19. Karen Page en Daredevil



Daredevil fue la primera serie que salió de la unión de Marvel con Netflix y moló muchísimo. Personalmente, me sorprendió la trayectoria de Karen Page, esa víctima inicial que acaba siendo la secretaria de Matt y Foggy y que se sumergió en una investigación peligrosa sin pestañear. A Karen no le tembló el pulso al investigar a Kingpin, ni en enfrentarse a quien fuera y moló cantidad, sobre todo porque se alejó de la damisela en apuros de los cómics.

20. Bonnie Wheeler en Baby Daddy


Sí, ha sido el año que me ha dado por ver comedias de ABC Family y bien feliz que me hacen. Baby daddy es muy, muy divertida y todos sus personajes son geniales, pero la ídola por excelencia es Bonnie, la madre de los Wheeler con una mala leche impresionante, fan acérrima de Bon Jovi, egoísta y ególatra, pero una madre dedicada. Vamos, que Bonnie es la bomba y la pareja que hace con Brad es lo más.

Bonus: Jessica Jones y Kilgrave en Jessica Jones


No, en este caso no he sido capaz de quedarme sólo con uno, ya que aunque ambos están concebidos como entidades separadas, también están estrechamente unidos. La primera temporada de Jessica Jones va sobre ese juego del gato y del ratón que se traen, esa extraña relación y enfrentamiento. Y es que Jessica es fuerte, cínica y, por si no tenía suficiente con el trauma que arrastra, a la pobre le sale todo mal. Él es un psicópata de mucho cuidado, despreciable y magnético, pero con la dosis justa de humanidad como para que no sea una caricatura.

Estos son mis 20 (+ 2) personajes del 2015, aunque me he dejado algunos por el camino, que no me olvido de la molonidad de Olmos y Robles, por ejemplo. Bueno, ¿y los vuestros?

viernes, 11 de diciembre de 2015

Personajes odiosos del 2015

Ya estamos en diciembre y prácticamente todas las series están con su final navideño, así que toda ir haciendo listas sobre lo mejor del año y esas cosas y ya sabéis que a mí eso de hacer listas me encanta. Por eso, vamos a comenzar con la lista de los personajes más irritantes, odiosos y ahostiables que me he encontrado en la televisión a lo largo del 2015.

Alberto Márquez en Velvet


Si hay un personaje que me dé asco, pero asco de lo veo y poto, ése es el galán de Velvet. Es cierto que dejé Velvet hacia su mitad de temporada porque estaba cansada de que todo siguiera igual y de que los guionistas me tomaran el pelo constantemente, pero aún así le odio tanto, tantísimo, que es el primero de la lista sin dudarlo.

Y es que Alberto es una mala persona. Maltrató psicológicamente a su mujer, con quien se casó por un cabreo hacia Ana y tras planear una estafa contra ella. Es un empresario horroroso que se dedica a dar clases de claqué, mientras su querida empresa se hunde, pero con todo eso a sus espaldas se permite juzgar a los demás y dar clases de moralidad. Lo que más pena me da de todo es que no esté muerto de verdad, porque, en serio, qué tío más horrible y qué protagonista más mierdoso. Ea.

Katrina Crane en Sleepy Hollow


Bueno, si seguís Sleepy Hollow al día sabréis que tenemos la suerte de habernos librado de ella en la tercera temporada, lo que ha sido todo un acierto. Y es que Katrina era una petarda de mucho cuidado. Se suponía que era el gran amor de Ichabod, pero en realidad Katia Winter era la única del reparto que no tenía ni pizca de química con Tom Mison. Además, a medida que la serie avanzaba, era fácil ver que Katrina era todo secretos y dobles intenciones y que nunca, jamás, era sincera con su esposo.

Además era una bruja terrible (¿ha servido alguna vez para algo en la serie?) y su posición en el drama familiar se les fue de las manos. Podía entenderse que a priori quisiera salvar a su hijo, pero llegó un momento en que más parecía una loca de atar que otra cosa. Y, claro, con lo poco buena actriz que es Katia Winter pues no sólo era un coñazo y un drama perpetuo, sino que encima resultaba desesperante de ver. ¡Ay, qué merecido el final que tuvo!

Killian “Hook” Jones en Once upon a time


Seguramente me querréis matar por este, pero qué queréis que os diga, le tengo una manía que no puedo con ella. Lo más probable es que sea porque Hook estaba concebido como un personaje de paso al que decidieron quedarse debido a que su actor es muy bueno y que tenía química con Emma, a diferencia de Baelfire. Sin embargo, Hook no es que pinte demasiado en la serie, al menos hasta el final de este primer arco de la quinta.

Aunque, eso sí, que hicieran algo tan bien hecho con él, no borra la temporada y media en que sencillamente ha sido insoportable. En la quinta era un rey del drama que gritaba a todos, pero es que encima en general era imbécil hasta decir basta. No sólo sus planes eran ridículos, sino que él parecía opositar a que le pasaran cosas malas. A ver, es un mero pirata cuyo mayor arma es un garfio, ¿de verdad se cree que puede ir a tocarle las narices al hechicero más poderoso del lugar que, encima, le odia? Pues eso, que asuma su puesto de inútil como Charming.

Eso sí, he de decir que he estado dudando un poco en cambiarlo por Rumpelstiltskin, pero como en la quinta temporada me ha gustado su arco, prefiero ver qué van a hacer con él. Eso sí, Rumpel está opositando muy seriamente a estar en esta lista.

Doctor Carlos Sandoval en Vis a vis


Vis a vis ha sido una de las grandes sorpresas del año y es una serie donde hay unos cuantos personajes sin escrúpulos. De hecho, tenemos a la zumbada de Anabel, que tela. Sin embargo, si hay alguien que ha destacado por encima de los demás, dando un asco infinito y logrando que todos deseáramos su muerte entre terribles sufrimientos era el puto doctor Sandoval. ¡Arg, qué asco me da tío!

El doctor Sandoval es un puto pervertido que, desde el primer momento, se fija en Maca y será uno de los que más la acose dentro de Cruz del sur. No sólo intenta trajinársela continuamente, sino que le hace todo tipo de putadas como hacerla quedar como una loca mentirosa. A lo largo de la primera temporada, se me ocurrieron muchas formas de describirle y nunca era bonita, así que cuando Fabio le arrea una señora paliza, no pude más que sentirme de lo más realizada. En serio, qué señor más asqueroso, desagradable y pervertido. Arg.

Ray Palmer en Arrow


Ray Palmer es una enfermedad para Arrow en general y para Felicity en particular. Es aparecer este señor y Felicity muta en una insoportable niñata bipolar de lo más desagradable. Sólo hay que ver el episodio de la cuarta temporada en que Ray vuelve para comprobarlo: todos intentan ayudarla, pero lo único que hace Felicity es gritarles y convertirse en una reina del drama.

Tampoco ayuda que su actor sea Brandon Routh, a quien le tengo un asco infinito desde tiempos de Chuck. Este hombre no sólo es uno de los peores actores sobre la faz de la tierra, sino que resulta muy repelente. Tampoco ayuda que su personaje lo sea, siempre con ese sentido del humor tan forzado y patético (que intenta ser un copia del de Felicity, pero al que a mí, personalmente, me da vergüenza ajena), sino que tiene que recordarte cada dos minutos lo listo que es. Yo, la verdad, no entiendo por qué no lo han dejado muerto, en lugar de convertirle en el protagonista de la nueva serie, Legends of tomorrow.

Iris West en The Flash


¿Alguien me puede decir cuál es la utilidad de Iris en The Flash? ¿Alguien? ¿Nadie? Pues eso, que Iris no pinta nada en su serie. Así como el resto de los personajes tiene una misión, a Iris la tienen pivotando de un lado a otro, forzando escenas que justifiquen su estatus de personaje fijo en The Flash, como cuando ejerce de Pepito Grillo de Barry, algo para lo que Joe sirve muchísimo mejor.

Eso, por no recordar lo sumamente petarda que es y que tuvo una de las peores reacciones al enterarse de la verdad, por no decir bastante hipócrita. Tampoco ayudaba mucho el que saliera con Eddie, pero bombardeara sin parar la vida sentimental de Barry, así que me alegro que ya ni siquiera tenga el estatus de chica del héroe. Por favor, por favor, guionistas de The Flash, no volvamos a eso y, de paso, cambiad a Iris por Patty, que todos lo preferimos.

Alonso de Montalvo, Cipriano Benítez, Irene de Mendoza y Margarita Hernando en Águila Roja


Estos también repiten, como era de esperar, pues no es que mejoren de una temporada a otra. Este año he incluido a Irene que hasta ahora me era indiferente, ya que cada día es más petarda y lleva unos cuantos episodios provocando que Nuño la líe parda por un motivo u otro y por eso sí que no paso.

Y es que estos cuatro son todos unos egoístas de cuidado, unas malas personas que encima van de víctimas y de santos. Alonso se vanagloria de ser mejor que Nuño, pero bien que maltrata a todo el mundo, incluido su padre. Cipri no duda en echar a los leones a Satur, aunque éste haya demostrado que es buena persona. Margarita es básicamente imbécil y un personaje cada vez más ausente y yo no sé hasta qué punto se debe a la carrera cinematográfica de Inma Cuesta como a que es un personaje terriblemente gastado.

En esta última temporada de Águila Roja se han marcado episodios donde únicamente salían Gonzalo, Satur, Lucrecia y Hernán y eran de los mejores. Vamos, que podían matar a los cuatro petardos estos y liberarnos de tener que soportarlos.

Bunny en Chicago PD


Bueno, Bunny no es un personaje regular, pero es que la odio a muerte. En serio, cómo odio a esta señora, jolines. Bunny es la madre de Erin, aunque también podríamos llamarla su cáncer particular porque es aparecer esta señora y la vida de Erin se va al garete. Y es que Bunny es tan despreciable que, en lugar de apoyar a su hija, usa un momento de debilidad de Erin para llevarla por el mal camino y hundirla en la mierda con ella. Di que sí, madre del año, Bunny, madre del año.

Además, esta joyita no sólo tiene para Erin, sino que no duda en atacar a Voight hasta legalmente sólo para joder. Y eso que Voight mola y ha sido el único que de verdad ha cuidado a Erin. Vamos, que yo estoy deseando que alguien se la cargue y así evite que uno de los dos salga escaldado de la maldad inmensa de esta tía.

Loli Real en Amar es para siempre


En Amar siempre ha habido toda clase de personajes insoportables y odiosos. Del año pasado, por ejemplo, recuerdo odiar a Cristina, Ismael, Dante y Beatriz, sin querer recordar el arco horribilis de Lucía. A algunos con más ganas que a otros, la verdad. Incluso en la temporada actual hay tres a los que pasaría a cuchillo y me quedaría tan pancha y eso que seguramente en el futuro irán a peor, pero hoy me voy a quedar con Loli, que es mala a rabiar y encima va de víctima.

Loli es una de las peluqueras del salón de belleza de Adela, una trepa de mucho cuidado que jamás se alegra por nadie y a la que sólo le mueve el egoísmo. No sólo sigue intentando seducir al novio de su amiga (amiga que, además, tiene una severa enfermedad cardíaca), sino que se dedica a putear a la pobre María todo lo que puede y más. La verdad es que, de momento, Loli es el personaje que más se hace odiar de todo el reparto y, eh, tiene su mérito porque tenemos a un nazi cabrón en él. Esta mujer, de hecho, me cae tan mal que ni cuando muestran lo sola que se siente, me da pena. ¡Pues no seas tan perraca, tía!

Eso sí, quiero dejar claro que a Martos también lo odio a muerte y espero que alguien le dé su merecido, sobre todo por cómo experimenta con Sofía, amenaza a Emilia y trae por la calle de la amargura a la pobre Adela.

Major Lilywhite en iZombie


Este marzo se estrenó en la CW iZombie, la nueva propuesta del creador de Veronica Mars y la serie mola bastante. Eso sí, tiene en su haber uno de los galanes más sosos y petardos de la televisión: Major. Encima es curioso porque los guionistas siempre se han esforzado en tratarlo como algo más que el interés amoroso de Liv, ese prometido al que ama y al que debe abandonar precisamente por eso. Sin embargo, sus tramas de la primera temporada fueron un coñazo y tampoco ha ayudado su comportamiento hacia Liv.

Una comprende que enterarse de que su novia es un zombie pues fácil no es, pero Major nunca se ha puesto en la piel de Liv. De hecho, resultaba de lo más irritante ver cómo la juzgaba y menospreciaba cuando ella lo había sacrificado todo por su bienestar y él lo sabía. Ahora está entre la espada y la pared y lo peor de todo es que, en parte, se lo buscado él solo por idiota redomado. Eso sí, para ser justa diré que en los últimos episodios ha mejorado, pero, vamos, sigue siendo el rival más débil de iZombie.

Karma Ashcroft en Faking it


La comedia de la MTV despidió hace poco su segunda temporada en la cual dejaron claro que los personajes o bien eran unos ídolos o bien unos petardos de mucho cuidado, en especial Karma. Yo sinceramente no entiendo cómo Amy puede estar enamorada de ella cuando Karma es el ser más egoísta sobre la faz de la tierra. Karma tiene que dar por saco con sus mentiras y sus dramas a todos: a su mejor amiga, al chico que se supone que quiere... Poco le importan las consecuencias de sus actos o lo que sientan los demás, lo único que le importa es ella misma, ya sea rivalizando con Shane, ya sea besando a la pobre Amy para llamar la atención.

No es que haya soportado a Karma especialmente nunca, pero en los últimos episodios es que directamente no podía con ella: no sólo era una niñata consentida, sino que me estropeaba la pareja tan mona que hacían Amy y Felix y era incapaz de entender que Amy necesitaba tiempo para superarlo todo. Ojalá la ahogue Shane en la piscina, mientras ejercen de socorristas.

Elliot Park en Young and hungry


Este año he descubierto la comedia Young and hungry, que es muy, muy graciosa y muy mona. La verdad es que la protagonista es un poco irritante, pero es una víctima de mantener la tensión sexual no resuelta. Y, encima, si hay un personaje al que odie hasta límites insospechados, ése es Elliot. Seguramente tenga que ver que Rex Lee sea de los peores actores vivos (es peor que el Routh, ojo al dato) y que sea terriblemente postizo, también el hecho de que Elliot es un desagradable de mucho cuidado que no deja de insultar y meterse con casi todos los otros personajes.

Vamos, es que encima le han dado una historia de amor bastante mona, pero hasta en esa trama resulta desagradable y sigo sin entender qué ve su prometido en él. No, en serio, es que este hombre es súper asqueroso también. Ugh.

Juliette Silverton en Grimm


He estado pensando un buen rato si añadir a Juliette a la lista o no, ya que su caso es... especial. Hasta la cuarta temporada Juliette era la novia de Nick y prácticamente ese era su rol en la serie, pero era bastante maja. Sin embargo, en la cuarta temporada empezaron a liarse las cosas a lo bestia y Juliette se convirtió en una hexembiest, lo que afectó a su carácter (algo que debe ser general porque Adalind ha comentado que le pasó a su madre y a ella también parecía afectarle) y acabó por volverse una villana de mucho cuidado.

Y, sí, odiar a Juliette en ese arco fue facilísimo. Era odiosa, cruel y no dudaba en liar la marrana o intentar atacar a los demás. Sin embargo, tampoco es que eso fuera su culpa. Ella no pidió ser convertida en hexembiest y acabar zumbada de la vida, así que la situación era bastante cruel. Pero, bueno, hizo cosas súper horribles (quemar la caravana, intentar que Nick matara a Monroe, cargarse a la madre de Nick...) y yo la odié muchísimo, así que ella cierra la lista.

Seguramente me haya dejado a alguno, pero ahora mismo no recuerdo a ningún otro personaje que me tenga hasta las narices o le desee la muerte entre terribles sufrimientos. Aunque, ya sabéis, si pensáis en otros, pues me dejáis un comentario ;)

viernes, 3 de julio de 2015

La transgresión de Cruz del Sur

Ayer Vis a vis concluía su primera temporada y lo hacía con una estela ascendente, que no ha hecho más que repetir el buen sabor de boca que dejó su episodio piloto y del cual yo ya hablé por aquí. La cuestión es que once episodios después, no puedo más que seguir alabando las desventuras de Macarena Ferreiro y de las demás reclusas de Cruz del Sur, pues Vis a vis no sólo ha mantenido el nivel en su primera temporada, sino que lo ha ido elevando poco a poco.

Además, también ha mantenido esas ganas de arriesgar y de innovar, experimentando a veces con la estructura de los episodios, lo que nos dejó dos grandes joyas: el episodio del motín que combinaba el presente con breves flashfowards que nos iban adelantando pequeñas píldoras de información que no hacían más que aumentar la tensión y, sobre todo, el episodio del bosque, que manejó con soltura tanto los flashbacks de lo acontecido en el bosque como las consecuencias que tuvo todo lo sucedido.


La verdad es que Vis a vis siempre ha sido una serie muy trasgresora, una de las más innovadoras en España (y eso que esta temporada hemos disfrutado de auténticas maravillas como El ministerio del tiempo o la segunda temporada de Sin identidad).

Porque Vis a vis no es una serie fácil, ni va a lo fácil. De hecho, conozco a gente (mi hermana, sin ir más lejos) que es incapaz de verla porque le deja muy mal cuerpo y eso habla muy bien de la serie. Y es que durante la hora que dura el episodio la tensión está tan conseguida que no puedes evitar tener el corazón en un puño, incluso cuando sabes que, en realidad, no va a llegar a pasar nada malo. Como, por ejemplo, esa más que agobiante escena en la que Anabel está a punto de rebanarle los pezones a Macarena. Yo es acordarme y estremecerme.

Sin embargo, también es verdad que a los guionistas no les ha temblado el pulso a la hora de avanzar con la trama, ni a la hora de tomar decisiones difíciles. Así, estamos ante una serie bastante cruda donde no sólo la mala de la película hace que la protagonista aborte, sino que atropellan a niñas para que su asesino se regodee después en su funeral.


Y yo que lo agradezco, oye, porque Vis a vis consigue que estés pegado en el sofá, que temas por lo que pueda pasar, porque puede pasar cualquier cosa como bien han demostrado los múltiples giros que han marcado la ficción. Y no sólo en cuestiones de thriller, sino también en las personales, pues poco a poco los Ferreiro al completo se han visto abocados a caer en una espiral de desesperación, defensa y oscuridad que ha resultado muy emocionante de ver. Es increíble pensar la evolución que han tenido los cuatro miembros de la familia, encabezada por una Macarena que ha dejado de ser la chica inocente que entró en la cárcel.

¿Soy una buena persona?, le preguntaba ayer entre lágrimas a Rizos, tras que ésta evitara en extremis que acabara con la vida de Zulema. Y, la verdad, es que, a pesar de todo, para el espectador lo es, es la heroína o, mejor dicho, antiheroína a la que no le queda otra que recrudecerse para sobrevivir, al igual que a sus padres y hermano.

La verdad es que la evolución de los personajes ha sido una maravilla. Desde los hermanos Ferreiro endureciéndose a marchas forzadas, cada uno por culpa de uno de los malos (Maca sufriendo continuamente el acoso de Zulema y Román gracias al Egipcio, el novio de ésta), hasta el ir desgranando el carácter de los secundarios.

Porque quizás el resto de presas no ha tenido esa evolución, siempre han sido así, pero ha sido terriblemente interesante verlas reaccionar y cómo los guionistas las han ido, en cierta manera, diseccionando y logrando en algunos casos que empaticemos con ellas. Y era fácil hacerlo en algunos casos (Rizos, Sole y Tere), pero no puedo más que quitarme el sombrero ante el retrato de Saray, uno de los personajes más complejos y magnéticos de Vis a vis.


Es curioso, porque siempre me ha dado la sensación que ese personaje bombón, el personaje revelación, sobre el papel tenía que ser Zulema, pero para mí la gitana se ha llevado de calle a las demás. Complicada, bruta, noble, mala, con mala hostia, violenta, celosa, enamorada... Muchas cosas se pueden decir de Saray, una mujer cuyas reacciones, aunque consecuentes, lograban sorprender y que, dicho más claramente, mola cantidad. Además, Alba Flores está más que maravillosa, destacando en un casting perfecto donde nadie desentona.

Y si Saray está un poco en el medio, porque a veces ejerce de villana y otras no, en la zona oscura tenemos a varios malos, malísimos que cumplen perfectamente su papel. ¿O es que no odia toda España a ese doctor pervertido y mentiroso cuyos engaños, encima, estaban tan bien traídos que el muy cabrón podría estar en Juego de tronos y salir victorioso? ¿O daba miedo esa loca empalagosa de Anabel, que va de amiga, pero es la peor de todas? De hecho, en muchos casos, Anabel era incluso peor que Zulema, ya que ésta, al menos, tenía la decencia de ir de frente... la mayoría de las veces, al menos.

Porque precisamente en el último episodio jugó con la directora como intentó jugar con el espectador, fingiendo un arrepentimiento y una redición que, en realidad, era parte de un plan maestro como una casa y que marcó no sólo un giro inesperado, sino ese cliffhanger de cara a la segunda temporada que puede cambiar Vis a vis por completo y eso sería bien.

Con El egipcio muerto y los Ferreiro sin tener que enfrentarse a él y con Zulema habiendo dejado a Fabio tirado en un pozo y habiendo secuestrado a Macarena y llevándosela a rastras a una fuga, que no podía venirle en peor momento (pobrecita Macarena, qué mala suerte tiene esta mujer), la historia tiene que cambiar completamente y, aunque en parte me asusta un poco (todos sabemos que Prison break empezó a decaer precisamente con la fuga con la que acababa la primera temporada), también estoy deseando ver cómo sigue la serie.


Y ya para acabar (podría pasarme horas y horas alabando Vis a vis porque es una genialidad), sólo me queda comentar un último aspecto y es ese triángulo amoroso original donde los haya y maravillosamente bien contado. Ninguno de los tres miembros es perfecto, todos la han cagado alguna vez y todos se han comportado mal alguna vez, pero al mismo tiempo tanto Rizos como Fabio tienen tal química con Macarena y sus relaciones son tan diferentes entre sí, que no sólo resulta divertido e interesante de ver, sino que yo no sé con quién la dejaría.

Bueno, en realidad en este caso me marcaría un Memorias de Idhún o, lo que es lo mismo, la salida cobarde y es que acaben los tres juntos y felices. Sí, será de las poquísimas veces que no tengo un bando claro y sufro mucho, ¿vale?


Pero, bueno, esa es otra cuestión.

Porque lo importante es el valor que han tenido los guionistas de Vis a vis escribiendo ese triángulo. Sí, no es la primera vez que hay triángulos, ni dudas sobre sexualidad, ni historias de amor tan complicadas, pero sí que lo es en un drama de prime-time. Normalmente, esa clase de historias son para series de adolescentes (Física o química tuvo hasta tríos) y telenovelas (las temporadas cuarta y quinta de Amar en tiempos revueltos tenían a Teresa dudando entre Héctor y Ana).

Así que, nada, sólo me queda aplaudir y esperar que Antena 3 no tarde demasiado en estrenar la segunda temporada porque necesito saber qué va a ser de Macarena, Fabio (ay, que me lo han dejado tirado y herido, sufro de nuevo) y cómo va a acabar esa fuga con la que nos sorprendieron ayer.

¡Qué larga se va a hacer la espera!

miércoles, 22 de abril de 2015

La condena de Macarena

Ya dije en su día, básicamente cuando se estrenó Bienvenidos al Lolita, que Globomedia es una productora que tiene dos perfiles de producto: por un lado, aquellos que son muy clásicos y recuerdan a otras series de la casa (con desiguales resultados porque Byb es una serie muy maja, pero Bienvenidos al Lolita se quedó en tierra de nadie); por otro, series completamente innovadoras (para mí El internado fue quien abrió la veda a series nuevas y, por tanto, a la etapa dorada que está viviendo el panorama catódico patrio).

Pues bien, el pasado lunes Globomedia y Antena 3 estrenaron Vis a vis, una serie que tenía visos de ser muy distinta a lo que veníamos viendo hasta ahora. Que, por cierto, un aplauso para Antena 3 porque lleva toda la temporada apostando por proyectos que no pueden ser más diferentes entre sí. Así da gusto, vamos.

La cuestión es que parece que en Globomedia han tomado nota de los (muchos) fallos que tuvo Bienvenido al Lolita (tenía corazón, pero se quedó a medio gas por eso de que quien mucho abarca, poco aprieta) y han decidido olvidarse de las series donde se reflejan absolutamente todos los tipos de público y se han dedicado a lo que se les da mejor: arriesgar e innovar. Y la jugada les ha salido maravillosamente.


Macarena (una más que fantástica Maggie Civantos, que ya era encantadora como la rubia cándida del cabaret antes citado) ingresa en prisión, supuestamente por un error. Por si el cambio de ambiente no es radical, la primera noche que pasa entre rejas la presa con la que había entablado más amistad aparece muerta. Entonces, se entera que la difunta en cuestión, Yolanda (Belén Cuesta) acabó en prisión por atracar un furgón y que toda la pasta sigue escondida en algún punto de la geografía española y que, se rumorea, Yolanda dejó pistas escondidas en la cárcel sobre la localización.

Ya el punto de partida es muy llamativo, sobre todo porque deja claro que Vis a vis no es una historia amable sobre unas reclusas o una comedia, sino un thriller lleno de tensión. Un thriller bastante duro, encima.

Además, la serie no se anda con chiquitas y va directa al grano, ofreciéndonos un piloto de ejecución casi perfecta. Pocas veces he visto un piloto con una presentación tan efectiva y, al mismo tiempo, tan entretenida. Y con la de personajes que debía introducir es algo que alabar, pues no tardamos en hacernos una idea de cómo es la situación tanto en la cárcel como en la familia de Macarena, al mismo tiempo que empezamos a descubrir cómo son los personajes.


Eso, sin renunciar ni al ritmo, ni a avanzar en la trama.

Además, personalmente me ha parecido muy original los recursos empleados para dar información sin interrumpir el hilo del episodio. Comenzamos con nuestra rubia protagonista, Macarena, ingresando en prisión y sin dejar de repetir que ella es inocente y todo es un error. Desde ahí, todo empieza a desarrollarse sin prisa, pero sin pausa y si nos tienen que dar información, lo hacen a través de breves flashbacks o de fragmentos de un documental donde las presas hablan.

Todo eso envuelto con una factura muy, muy buena. Tanto la iluminación con el montaje están muy a la altura y tienen escenas muy, muy conseguidas. Por ejemplo, la historia del atraco de Yolanda me pareció una maravilla y eso que era tirando a breve. También aciertan con el tono de las escenas, sabiendo dar desde la cotidianeidad que disfrutan las presas que ya llevan ahí un tiempo, la incomodidad de Macarena ingresando en prisión o la tensión de la escena en el cajón de los balones.

Se agradece muchísimo que Vis a vis no intente una mezcla de géneros y apueste directamente por el thriller, por mucho que tenga ciertas pinceladas de humor. La verdad es que la historia me enganchó desde el principio: quiero saber tanto quién acabó con Yolanda, como el devenir de todos estos personajes.


De hecho, es que los personajes también me convencieron mucho desde el primer momento. Comenzando por una Macarena que sólo en un episodio empieza a espabilar y que pasa de ser pava de narices a ir dándose cuenta de que va a tener que ser más hábil y más dura si quiere salir de prisión enterita. En ese sentido, creo que puede ser una gran protagonista, me gusta que espabile pronto y, como ya he dicho antes, Maggie Civantos está muy, muy bien en el papel.

Bueno, la verdad es que el casting al completo me parece un acierto.

Todos los actores están muy cómodos en sus papeles y todos los personajes apuntan maneras y eso que sólo nos han dado pinceladas de ellos. Pero, vamos, que estoy deseando saber cómo van a desarrollar a las presas (mucha ídola hay entre ellas, que yo no sé si soy más fan de Saray, de La rizos o incluso de Yolanda lo poco que salió) y los tejemanejes que mantienen tanto presas como funcionarios.


Curiosamente, aquí la gran mayoría de personajes son bastante chungos, incluso los que no son delincuentes (el personaje de Roberto Enríquez es duro de narices desde el momento en el que aparece), pero en este caso sí que tiene sentido y sí que resulta natural y coherente, no como en el caso de su predecesora, Bajo sospecha, donde quedaba de lo más forzado. Eso sí, no hay nadie más chungo que Zulema, que nada más aparecer da miedito y apunta maneras de ser un personaje muy, muy interesante, sobre todo en contraposición con nuestra heroína.

Aún quedan factores que entrar en juego (conocemos a la familia de Macarena, pero muy por encima y hay que ver cómo se van a integrar en la trama) y yo tengo mucha, pero que mucha, curiosidad por ver cómo va a continuar la historia. Así que el próximo lunes no pienso perderme el segundo episodio y, en serio, si no habéis visto Vis a vis, pues id ahora mismo a hacerlo, venga.

PD: Por cierto, no he visto Orange is the new black (a ver si este verano le pongo remedio, por otro lado), así que no he entrado en comparaciones y, digamos, he visto Vis a vis sin esperarme nada. Pero, vamos, como que son muy distintas, pese a estar basadas en una cárcel de mujeres, ¿no?