Si la semana pasada os hablaba de una serie que volvía con su nueva temporada, hoy me toca hablar de una que despidió su segunda entrega en Navidad, aunque al menos lo hizo con la promesa de que volverá (¡yey!). Sí, voy a hablaros de The Librarians, esa serie tan sumamente molona que pasa bastante desapercibida, lo cual, por cierto, me parece bastante injusto.
Como es más que evidente os recomiendo verla si no la habéis visto, no os defraudará. En serio, mola un montón. Palabra.
En esta segunda temporada hemos tenido el mismo esquema que en la primera: casos distintos cada semana junto a una trama horizontal que ha abarcado toda la temporada y todo estaba ligeramente relacionado. Además, los guionistas han sido muy inteligentes pues han sabido usar la trama de la temporada para mantener a Flynn apartado de la biblioteca la mitad de los episodios.
En la primera temporada el personaje de Noah Wyle apareció en cuatro episodios, dejando a Eve, Jenkins y al trío a cargo del anexo mientras buscaba cómo recuperar la biblioteca. En esta ocasión era más difícil el mantenerlo alejado, ya que había vuelvo a ser el bibliotecario principal y estaba con Eve, pero han sabido alejarlo de forma bastante coherente. A fin de cuentas, Flynn lleva mucho, mucho tiempo solo y ha perdido a todas las personas a las que quería, así que estaba bien traído el hecho de que, por un lado, tuviera miedo al estar con Eve y, por otro lado, no se acostumbrara a trabajar en equipo.
En ese sentido, sí que me ha convencido tanto su ausencia como el hecho de que prefiriera perseguir a Próspero por medio mundo en lugar de quedarse junto a los demás. Eso sí, me parece que han pasado por puntillas en la relación romántica entre Eve y él. Por mucho que Eve le comprenda y sepa por qué huye, podían haber hablado del tema o haberse sincerado.
Aunque, bueno, nos han dado momentos muy, muy memorables como toda su trama en el final de temporada, así que no me quejaré.
Además, la ausencia de Flynn venía bien para tratar a los otros personajes. Flynn mola mucho, aunque a veces peque un poquito de estar demasiado pasado de rosca, pero, por lo general, cuando él aparece, son Eve y él los protagonistas absolutos de los episodios, aunque los demás tengan sus escenas molonas.
Eso sí, en esta segunda temporada el protagonismo ha estado muy repartido y hemos tenido un episodio dedicado a cada personaje, con la excepción de Jenkins, aunque éste ha tenido más peso y le hemos visto hacer trabajo de campo lo que ha molado.
Pero, bueno, nos han enseñado a la familia de Stone y han explicado por qué siempre se esconde detrás de seudónimos para escribir sus artículos. También han ahondado en el interés de Cassandra por la magia y, de paso, han extendido la mitología de la serie al añadir a las damas del lago (ilusión suprema reencontrarse con Beth Riesgraf). Hemos visto a Eve reencontrarse con un antiguo amigo y a Ezekiel Jones convirtiéndose en un héroe por la vía más difícil en uno de los episodios más chulos y dramáticos que han tenido.
Y es que, aunque todos los personajes molan muchísimo, Ezekiel cada vez se va haciendo más con la serie. Entre que el personaje es muy guay y tiene esa dicotomía de canalla y héroe y que John Kim está comodísimo en el papel es muy sencillo que robe las escenas.
Y yo sigo emperrada en que Ezekiel debe liarse con Cassandra porque juntos son la monez.
Y si el desarrollo de los personajes ha molado, la trama principal de la temporada lo ha hecho también, pues se han dedicado a sacar a personajes míticos de la literatura para que se enfrenten a nuestros protagonistas. Próspero, el mago protagonista de La tempestad de Shakespeare, ha sido el villano de esta temporada, aunque no ha estado solo, pues le han acompañado el hada Ariel (también de La tempestad), Dorian Gray y Moriarty.
Además, Moriarty ha sido un personaje muy genial. Inteligente, retorcido, divertido y prendado de Eve, lo que ha dado muy grandes momentos.
La verdad es que toda la temporada ha tenido escenas muy, muy memorables y muy divertidas, pero lo que más me ha gustado ha sido el amor por la literatura que se notaba a lo largo de la temporada. En la primera nos hablaron de los mitos artúricos en general y, aunque la presencia artúrica sigue ahí, en esta segunda el protagonista ha sido Shakespeare y la literatura en genial, lo que me ha molado mucho porque a mí también me encantan los libros.
Y, encima, el hecho de que los personajes más famosos de la literatura puedan salir de los libros abre un montón de posibilidades de cara a futuras temporadas. Bueno, por el momento creo (y, repito, creo) que en la tercera temporada el malo va a ser el bibliotecario anterior a Flynn, el que se perdió por culpa de la magia, lo que puede molar muchísimo porque por ahí tenemos a Cassandra interesada en aprender magia a pesar de las continuas advertencias de Jenkins y a ese trío de hechiceras encabezadas por La dama del lago.
Que, por cierto, en ese epiquísimo final de temporada, La dama del lago salvó a Eve y ésta salió del lago con cambio de ropa incluido (al más puro estilo Lluvia de estrellas) y no sé si eso traerá consecuencias de cara a la tercera temporada.
Pero, vamos, en general que The Librarians sigue molando lo que no esté escrito. Es divertida, entretenida, friki a más no poder y muy original. Además, es una serie que desprende buen rollo. Todos los personajes son muy geniales, pero además tienen una unión muy fuerte y los actores tienen muy buena química, por lo que ver cada episodio es una auténtica gozada.
Ay, qué larga se hará la espera hasta la tercera temporada. Ay.
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martes, 12 de enero de 2016
martes, 29 de diciembre de 2015
20 personajes del 2015
Al igual que hice el año pasado, voy a aprovechar que se acaba el año para seguir con las listas y hoy toca la de personajes molones del 2015. Algunos son nuevos, otros son viejos conocidos que molan siempre y otros son personajes que este año me han molado mucho o han hecho algo que he querido destacar. Así que, nada, me dejo de introducciones y paso con los personajes que más me han chocado a lo largo del año:
1. Brian Finch en Limitless
Si hay una serie que me ha molado este año, ésa ha sido Limitless, que ha sido una auténtica sorpresa y os la vuelvo a recomendar porque, en serio, es muy genial. La verdad es que todos los personajes tienen algo que hace que sean especiales, pero me voy a quedar con el protagonista, ese Brian interpretado por Jake McDorman, que es la monez. Brian no sólo es adorable, sino que es divertido, inteligente y tiene mucho corazón... y es un adicto a las manualidades y a hacer el chorra, por lo que no puedo más que rendirle pleitesía.
2. Clara Oswald en Doctor Who
Si bien en la octava temporada de Doctor Who, desarrollaron de una vez a Clara, no ha sido hasta ese año que ha molado mil. En la novena temporada ha sido tanto el corazón del Doctor como diversión e inteligencia y ha sido imposible no quererla. Además, ha sido este año cuando se ha despedido y, admitámoslo, ¿se puede tener un adiós más genial y molón que el recibido por Clara a final de temporada? Pues eso. Clara Oswald es grandeza y vamos a echarla de menos.
3. Ezekiel Jones en The Librarians
La verdad sea dicha y es que es difícil quedarse con un solo personaje de The Librarians, ya que, al igual que pasaba en Leverage, la anterior serie de Dean Devlin, todo su reparto es maravilloso. Sin embargo, yo siento debilidad por Ezekiel Jones, ése ladrón un tanto ególatra y afortunado, que no deja de sonreír ni de ser lo más molón del mundo mundial. Ezekiel no sólo es divertido, sino que tiene una química muy mona con Cassandra y, además, también lo borda cuando se pone dramático y para muestra, el episodio del videojuego.
4. Clarke Griffin de The 100
Clarke repite este año y no puede ser menos, ya que su evolución en la segunda temporada de The 100 fue brutal y ella sola hizo que el final de temporada fuera espectacular. Como siempre, en esta serie molan casi todos, pero creo que lo bestial que fue el recorrido de Clarke y lo original que resulta su desarrollo (sobre todo para una serie de adolescentes) se merecen que se destaque a Clarke por encima de otros grandes como Bellamy u Octavia. Es una de las más grandes heroínas seriéfilas y lo sabéis.
5. Laura Blasco en Amar es para siempre
La tercera temporada de Amar es para siempre fue grandeza de principio a fin y estuvo plagada de muy buenos personajes, pero yo siento debilidad por su protagonista, Laura Blasco, que no podía ser más ídola ella. Creo que Laura ha sido la mejor protagonista que ha tenido la serie (y eso que en su historial tenemos a Andrea Robles y Alicia Peña) y aún la echo de menos porque era buena como ella sola, pero también dura como las rocas, inteligente y comprensiva. Sus errores eran comprensibles y humanos y su tira y afloja con Julián una maravilla con la que disfrutar.
6. Leo Fitz en Agents of Shield
Si el descubrir que Ward era Hydra hizo que éste molara mil, a lo largo de la segunda y de la tercera temporada, fue Fitz quien tuvo una señora evolución y se ha convertido en un ídolo magno. Desde superar su incapacidad, hasta esa trama de héroe rescatando a Simmons, Fitz ha pasado por muchísimo, pero siempre ha sido adorable, bueno y comprensivo y nunca ha actuado de mala fe. De hecho, su reacción al tema Will fue una pasada, al igual que muchas de las escenas que nos está dando.
7. Rogelio de la Vega en Jane the Virgin
He estado pensando muy seriamente si poner a Michael, ya que en la segunda temporada está molando mucho, pero es que simplemente no puedo no poner a Rogelio. Rogelio es un dios catódico y todo lo que hace es grandeza, desde ese uso constante de hashtags hasta su contestador o su despertador. Además, Rogelio es un amor, es inocente como él solo y, aunque también tiene su ego, es muy buena gente. Y, encima, era El presidente, ¿quién da más?
8. Alonso de Entrerríos en El ministerio del tiempo
Todos los personajes de El ministerio del tiempo molan sin excepción. Todos. Pero si he de quedarme con uno, lo hago con el enorme Alonso de Entrerríos, ese soldado del tercio español que, de repente, se encuentra en el 2015 trabajando para un ministerio que viaja en el tiempo y, claro, tiene que adaptarse a muchísimas cosas que ni le entran en la cabeza. Nacho Fresneda está increíble y tiene las escenas más molonas de la serie, como esa en la que salva a Ernesto usando una moto en la Edad Media.
9. Lauren Cooper en Faking it
El año pasado puse a Amy, que sigue siendo grandeza y uno de los pilares de la serie, pero este año voy a destacar a su hermanastra, Lauren. Y es que Lauren empezó siendo una perra del Infierno, pero ha terminado siendo otro personaje con un enorme corazón y de esos que llevan el peso de la serie. Lauren tiene mala leche y la queremos por eso, pero también es alguien que no hace daño a nadie, resolutiva y uno de los apoyos de Amy con quien dos da las mejores escenas. Además, en la segunda temporada la pobre ha tenido un problema tras otro y espero que la hagan un poco feliz.
10. Sofia Maria Consuela Rafaella Rodriguez en Young and hungry
Sí, he puesto el nombre completo y, si seguís Young and hungry, sabéis que es porque mola mil cada vez que ella lo dice. He estado dudando entre ella y Josh, que es amor del bueno, pero es que Sofia es tan ídola que ha terminado ganando. La mejor amiga de Gabi y santa oficial es uno de los grandes personajes de la serie, tiene una vis cómica alucinante y es imposible no amarla por encima de todas las cosas. Además, es de los pocos personajes que es terriblemente divertido y, al mismo tiempo, actúa de forma razonable.
11. Jamie Fraser en Outlander
Si la primera mitad de la primera temporada la protagonista indiscutible lo fue Claire, en la segunda parte se dedicaron a ahondar en Jamie y eso lo convirtió en el gran galán que es. Divertido, inteligente, fuerte, atractivo... ¿Hay alguien que no quiso ser Claire en el episodio de la boda? Además, Jamie protagonizó el final de temporada con un arco muy, muy complejo y muy original para ser televisión y Sam Heughan estuvo muy, muy a la altura.
12. Saray Vargas en Vis a vis
Otra de las revelaciones patrias fue Vis a Vis, el thriller carcelario de Antena 3, que está plagado de buenos personajes, pero yo me quedo con Saray. Esa gitana fuerte como ella sola, chunga y aliada a partes iguales, impredecible también. Saray podía ser la peor enemiga de Maca al creer que le había quitado a la churri y, al mismo tiempo, defenderla porque lo creía justo o enfrentarse a Zulema porque había hecho algo que consideraba horrible. Vamos, que Saray es grandeza de la buena.
13. Edwin Jarvis en Agent Carter
Ya conocíamos a Peggy y lo genial que era, pero su serie de televisión nos dejó a otro personaje para recordar por siempre jamás: Jarvis, el mayordomo de Howard Stark y ayudante patoso y ocasional de Peggy. Jarvis es sencillamente adorable, también muy divertido y, a pesar de ser torpe, tiene sus momentos de genialidad y hace un gran tándem con Peggy, a quien aprecia de veras. Todo eso, junto al gran trabajo de James D’Arcy, hace que sea imposible no enamorarse de él.
14. Olivia “Liv” Moore en i-Zombie
i-Zombie es otra de las series que tiene unos cuantos personajes de lo más molones, pero yo me voy a quedar con su protagonista. Y es que la pobre Liv a lo largo de la serie tiene cada situación que parece una tragedia griega, pero no por eso se vuelve gilipollas o deprimida o da por saco a los demás, sino que sigue adelante, intentando ayudar. Además, el hecho de que al comer cerebros adopte rasgos de la personalidad de éstos, hace que sea muy, muy divertido verla resolver casos y lidiar con todo el tema zombie.
15. Eli Gold en The good wife
Desde que Eli apareció en la primera temporada, le he querido por encima de todas las cosas. Siempre me ha parecido grandeza y sus tramas eran las que más disfrutaba, pero siempre sabías por dónde iba... hasta que la séptima temporada lo mandó todo a freír espárragos y Eli debió afrontar la traición de Peter. Desde entonces, no sólo hemos tenido a Eli en una situación jodida como nunca, sino que no sabemos ni qué hace, ni por dónde va a salir. ¿Quiere meter a Alicia en política? ¿Quiere recuperar su puesto o joder a Peter? Pues no lo sabemos, pero me tiene muy intrigada.
16. Harrison “Harry” Wells en The Flash
Otro que repite en la lista, aunque en este caso es un tanto especial y es que el doctor Wells que conocíamos no era tal y murió, pero a cambio tenemos a su doble de Tierra-2, que mola igualmente a pesar de ser distinto. Harry, que es como lo llama Cisco para distinguirlo, no es un villano retorcido, pero es brusco, impaciente, está en una situación imposible y el tío mola cantidad. Yo es que es recordar el enfrentamiento con Zoom del episodio navideño y seguir flipando. En serio, qué genial es esa escena.
17. Adalind Schade en Grimm
Adalind es el personaje de Grimm que más vueltas ha dado y a la que hemos visto en más facetas, desde mala misteriosa hasta aliada, pasando por todo lo que os podáis imaginar. También es un personaje ideal para liarla parda, pero por lo general tiene motivos y ahora parece que la tenemos en el equipo para quedarse y la verdad es que está molando. Su situación con Nick es rarísima y surrealista, pero ambos se están comportando como personas normales y, la verdad, esta Adalind sin poderes y siendo un apoyo de Nick mola mucho. Yo sólo por lo que me río al verlos juntos y lo extraño que es todo, no puedo más que apreciarla y destacarla sobre un reparto que es maravilloso.
18. El rey Richard en Galavant
Galavant fue uno de los estrenos más fantabulosos del año pasado, esa mezcla de comedia, cuento de hadas y musical. Y dentro de una serie tan molona, el que más destaca es el rey Richard, ese supuesto tirano que luego se ve que tiene su corazoncito y que es divertido y adorable a más no poder. Encima, tiene la mejor canción de toda la serie, en ese dúo con Galavant en el final de temporada y su amistad con Garrett y el cocinero es sencillamente lo más. ¡Larga vida al rey Richard!
19. Karen Page en Daredevil
Daredevil fue la primera serie que salió de la unión de Marvel con Netflix y moló muchísimo. Personalmente, me sorprendió la trayectoria de Karen Page, esa víctima inicial que acaba siendo la secretaria de Matt y Foggy y que se sumergió en una investigación peligrosa sin pestañear. A Karen no le tembló el pulso al investigar a Kingpin, ni en enfrentarse a quien fuera y moló cantidad, sobre todo porque se alejó de la damisela en apuros de los cómics.
20. Bonnie Wheeler en Baby Daddy
Sí, ha sido el año que me ha dado por ver comedias de ABC Family y bien feliz que me hacen. Baby daddy es muy, muy divertida y todos sus personajes son geniales, pero la ídola por excelencia es Bonnie, la madre de los Wheeler con una mala leche impresionante, fan acérrima de Bon Jovi, egoísta y ególatra, pero una madre dedicada. Vamos, que Bonnie es la bomba y la pareja que hace con Brad es lo más.
Bonus: Jessica Jones y Kilgrave en Jessica Jones
No, en este caso no he sido capaz de quedarme sólo con uno, ya que aunque ambos están concebidos como entidades separadas, también están estrechamente unidos. La primera temporada de Jessica Jones va sobre ese juego del gato y del ratón que se traen, esa extraña relación y enfrentamiento. Y es que Jessica es fuerte, cínica y, por si no tenía suficiente con el trauma que arrastra, a la pobre le sale todo mal. Él es un psicópata de mucho cuidado, despreciable y magnético, pero con la dosis justa de humanidad como para que no sea una caricatura.
Estos son mis 20 (+ 2) personajes del 2015, aunque me he dejado algunos por el camino, que no me olvido de la molonidad de Olmos y Robles, por ejemplo. Bueno, ¿y los vuestros?
1. Brian Finch en Limitless
Si hay una serie que me ha molado este año, ésa ha sido Limitless, que ha sido una auténtica sorpresa y os la vuelvo a recomendar porque, en serio, es muy genial. La verdad es que todos los personajes tienen algo que hace que sean especiales, pero me voy a quedar con el protagonista, ese Brian interpretado por Jake McDorman, que es la monez. Brian no sólo es adorable, sino que es divertido, inteligente y tiene mucho corazón... y es un adicto a las manualidades y a hacer el chorra, por lo que no puedo más que rendirle pleitesía.
2. Clara Oswald en Doctor Who
Si bien en la octava temporada de Doctor Who, desarrollaron de una vez a Clara, no ha sido hasta ese año que ha molado mil. En la novena temporada ha sido tanto el corazón del Doctor como diversión e inteligencia y ha sido imposible no quererla. Además, ha sido este año cuando se ha despedido y, admitámoslo, ¿se puede tener un adiós más genial y molón que el recibido por Clara a final de temporada? Pues eso. Clara Oswald es grandeza y vamos a echarla de menos.
3. Ezekiel Jones en The Librarians
La verdad sea dicha y es que es difícil quedarse con un solo personaje de The Librarians, ya que, al igual que pasaba en Leverage, la anterior serie de Dean Devlin, todo su reparto es maravilloso. Sin embargo, yo siento debilidad por Ezekiel Jones, ése ladrón un tanto ególatra y afortunado, que no deja de sonreír ni de ser lo más molón del mundo mundial. Ezekiel no sólo es divertido, sino que tiene una química muy mona con Cassandra y, además, también lo borda cuando se pone dramático y para muestra, el episodio del videojuego.
4. Clarke Griffin de The 100
Clarke repite este año y no puede ser menos, ya que su evolución en la segunda temporada de The 100 fue brutal y ella sola hizo que el final de temporada fuera espectacular. Como siempre, en esta serie molan casi todos, pero creo que lo bestial que fue el recorrido de Clarke y lo original que resulta su desarrollo (sobre todo para una serie de adolescentes) se merecen que se destaque a Clarke por encima de otros grandes como Bellamy u Octavia. Es una de las más grandes heroínas seriéfilas y lo sabéis.
5. Laura Blasco en Amar es para siempre
La tercera temporada de Amar es para siempre fue grandeza de principio a fin y estuvo plagada de muy buenos personajes, pero yo siento debilidad por su protagonista, Laura Blasco, que no podía ser más ídola ella. Creo que Laura ha sido la mejor protagonista que ha tenido la serie (y eso que en su historial tenemos a Andrea Robles y Alicia Peña) y aún la echo de menos porque era buena como ella sola, pero también dura como las rocas, inteligente y comprensiva. Sus errores eran comprensibles y humanos y su tira y afloja con Julián una maravilla con la que disfrutar.
6. Leo Fitz en Agents of Shield
Si el descubrir que Ward era Hydra hizo que éste molara mil, a lo largo de la segunda y de la tercera temporada, fue Fitz quien tuvo una señora evolución y se ha convertido en un ídolo magno. Desde superar su incapacidad, hasta esa trama de héroe rescatando a Simmons, Fitz ha pasado por muchísimo, pero siempre ha sido adorable, bueno y comprensivo y nunca ha actuado de mala fe. De hecho, su reacción al tema Will fue una pasada, al igual que muchas de las escenas que nos está dando.
7. Rogelio de la Vega en Jane the Virgin
He estado pensando muy seriamente si poner a Michael, ya que en la segunda temporada está molando mucho, pero es que simplemente no puedo no poner a Rogelio. Rogelio es un dios catódico y todo lo que hace es grandeza, desde ese uso constante de hashtags hasta su contestador o su despertador. Además, Rogelio es un amor, es inocente como él solo y, aunque también tiene su ego, es muy buena gente. Y, encima, era El presidente, ¿quién da más?
8. Alonso de Entrerríos en El ministerio del tiempo
Todos los personajes de El ministerio del tiempo molan sin excepción. Todos. Pero si he de quedarme con uno, lo hago con el enorme Alonso de Entrerríos, ese soldado del tercio español que, de repente, se encuentra en el 2015 trabajando para un ministerio que viaja en el tiempo y, claro, tiene que adaptarse a muchísimas cosas que ni le entran en la cabeza. Nacho Fresneda está increíble y tiene las escenas más molonas de la serie, como esa en la que salva a Ernesto usando una moto en la Edad Media.
9. Lauren Cooper en Faking it
El año pasado puse a Amy, que sigue siendo grandeza y uno de los pilares de la serie, pero este año voy a destacar a su hermanastra, Lauren. Y es que Lauren empezó siendo una perra del Infierno, pero ha terminado siendo otro personaje con un enorme corazón y de esos que llevan el peso de la serie. Lauren tiene mala leche y la queremos por eso, pero también es alguien que no hace daño a nadie, resolutiva y uno de los apoyos de Amy con quien dos da las mejores escenas. Además, en la segunda temporada la pobre ha tenido un problema tras otro y espero que la hagan un poco feliz.
10. Sofia Maria Consuela Rafaella Rodriguez en Young and hungry
Sí, he puesto el nombre completo y, si seguís Young and hungry, sabéis que es porque mola mil cada vez que ella lo dice. He estado dudando entre ella y Josh, que es amor del bueno, pero es que Sofia es tan ídola que ha terminado ganando. La mejor amiga de Gabi y santa oficial es uno de los grandes personajes de la serie, tiene una vis cómica alucinante y es imposible no amarla por encima de todas las cosas. Además, es de los pocos personajes que es terriblemente divertido y, al mismo tiempo, actúa de forma razonable.
11. Jamie Fraser en Outlander
Si la primera mitad de la primera temporada la protagonista indiscutible lo fue Claire, en la segunda parte se dedicaron a ahondar en Jamie y eso lo convirtió en el gran galán que es. Divertido, inteligente, fuerte, atractivo... ¿Hay alguien que no quiso ser Claire en el episodio de la boda? Además, Jamie protagonizó el final de temporada con un arco muy, muy complejo y muy original para ser televisión y Sam Heughan estuvo muy, muy a la altura.
12. Saray Vargas en Vis a vis
Otra de las revelaciones patrias fue Vis a Vis, el thriller carcelario de Antena 3, que está plagado de buenos personajes, pero yo me quedo con Saray. Esa gitana fuerte como ella sola, chunga y aliada a partes iguales, impredecible también. Saray podía ser la peor enemiga de Maca al creer que le había quitado a la churri y, al mismo tiempo, defenderla porque lo creía justo o enfrentarse a Zulema porque había hecho algo que consideraba horrible. Vamos, que Saray es grandeza de la buena.
13. Edwin Jarvis en Agent Carter
Ya conocíamos a Peggy y lo genial que era, pero su serie de televisión nos dejó a otro personaje para recordar por siempre jamás: Jarvis, el mayordomo de Howard Stark y ayudante patoso y ocasional de Peggy. Jarvis es sencillamente adorable, también muy divertido y, a pesar de ser torpe, tiene sus momentos de genialidad y hace un gran tándem con Peggy, a quien aprecia de veras. Todo eso, junto al gran trabajo de James D’Arcy, hace que sea imposible no enamorarse de él.
14. Olivia “Liv” Moore en i-Zombie
i-Zombie es otra de las series que tiene unos cuantos personajes de lo más molones, pero yo me voy a quedar con su protagonista. Y es que la pobre Liv a lo largo de la serie tiene cada situación que parece una tragedia griega, pero no por eso se vuelve gilipollas o deprimida o da por saco a los demás, sino que sigue adelante, intentando ayudar. Además, el hecho de que al comer cerebros adopte rasgos de la personalidad de éstos, hace que sea muy, muy divertido verla resolver casos y lidiar con todo el tema zombie.
15. Eli Gold en The good wife
Desde que Eli apareció en la primera temporada, le he querido por encima de todas las cosas. Siempre me ha parecido grandeza y sus tramas eran las que más disfrutaba, pero siempre sabías por dónde iba... hasta que la séptima temporada lo mandó todo a freír espárragos y Eli debió afrontar la traición de Peter. Desde entonces, no sólo hemos tenido a Eli en una situación jodida como nunca, sino que no sabemos ni qué hace, ni por dónde va a salir. ¿Quiere meter a Alicia en política? ¿Quiere recuperar su puesto o joder a Peter? Pues no lo sabemos, pero me tiene muy intrigada.
16. Harrison “Harry” Wells en The Flash
Otro que repite en la lista, aunque en este caso es un tanto especial y es que el doctor Wells que conocíamos no era tal y murió, pero a cambio tenemos a su doble de Tierra-2, que mola igualmente a pesar de ser distinto. Harry, que es como lo llama Cisco para distinguirlo, no es un villano retorcido, pero es brusco, impaciente, está en una situación imposible y el tío mola cantidad. Yo es que es recordar el enfrentamiento con Zoom del episodio navideño y seguir flipando. En serio, qué genial es esa escena.
17. Adalind Schade en Grimm
Adalind es el personaje de Grimm que más vueltas ha dado y a la que hemos visto en más facetas, desde mala misteriosa hasta aliada, pasando por todo lo que os podáis imaginar. También es un personaje ideal para liarla parda, pero por lo general tiene motivos y ahora parece que la tenemos en el equipo para quedarse y la verdad es que está molando. Su situación con Nick es rarísima y surrealista, pero ambos se están comportando como personas normales y, la verdad, esta Adalind sin poderes y siendo un apoyo de Nick mola mucho. Yo sólo por lo que me río al verlos juntos y lo extraño que es todo, no puedo más que apreciarla y destacarla sobre un reparto que es maravilloso.
18. El rey Richard en Galavant
Galavant fue uno de los estrenos más fantabulosos del año pasado, esa mezcla de comedia, cuento de hadas y musical. Y dentro de una serie tan molona, el que más destaca es el rey Richard, ese supuesto tirano que luego se ve que tiene su corazoncito y que es divertido y adorable a más no poder. Encima, tiene la mejor canción de toda la serie, en ese dúo con Galavant en el final de temporada y su amistad con Garrett y el cocinero es sencillamente lo más. ¡Larga vida al rey Richard!
19. Karen Page en Daredevil
Daredevil fue la primera serie que salió de la unión de Marvel con Netflix y moló muchísimo. Personalmente, me sorprendió la trayectoria de Karen Page, esa víctima inicial que acaba siendo la secretaria de Matt y Foggy y que se sumergió en una investigación peligrosa sin pestañear. A Karen no le tembló el pulso al investigar a Kingpin, ni en enfrentarse a quien fuera y moló cantidad, sobre todo porque se alejó de la damisela en apuros de los cómics.
20. Bonnie Wheeler en Baby Daddy
Sí, ha sido el año que me ha dado por ver comedias de ABC Family y bien feliz que me hacen. Baby daddy es muy, muy divertida y todos sus personajes son geniales, pero la ídola por excelencia es Bonnie, la madre de los Wheeler con una mala leche impresionante, fan acérrima de Bon Jovi, egoísta y ególatra, pero una madre dedicada. Vamos, que Bonnie es la bomba y la pareja que hace con Brad es lo más.
Bonus: Jessica Jones y Kilgrave en Jessica Jones
No, en este caso no he sido capaz de quedarme sólo con uno, ya que aunque ambos están concebidos como entidades separadas, también están estrechamente unidos. La primera temporada de Jessica Jones va sobre ese juego del gato y del ratón que se traen, esa extraña relación y enfrentamiento. Y es que Jessica es fuerte, cínica y, por si no tenía suficiente con el trauma que arrastra, a la pobre le sale todo mal. Él es un psicópata de mucho cuidado, despreciable y magnético, pero con la dosis justa de humanidad como para que no sea una caricatura.
Estos son mis 20 (+ 2) personajes del 2015, aunque me he dejado algunos por el camino, que no me olvido de la molonidad de Olmos y Robles, por ejemplo. Bueno, ¿y los vuestros?
miércoles, 25 de noviembre de 2015
Una de realidades alternativas seriéfilas
En su segunda temporada el universo de The Flash se ha visto ampliado por las realidades alternativas. ¿Y qué es una realidad alternativa? Pues es un mundo parecido, pero sin ser igual y un recurso bastante utilizado en las series. Ahora mismo son los chicos de The Flash los que hacen cambios locos entre lo que conocíamos y lo alternativo, pero no son los únicos.
Así que en esta entrada tenéis varias realidades alternativas seriéfilas, empezando, claro está, por la causante de esta entrada:
The Flash
En esta segunda temporada, y provocado por el final de la primera, han aparecido en Central City una serie de agujeros que conectan el mundo que conocíamos con uno alternativo, conocido como Earth-2. De momento, no hemos explorado en condiciones ese universo alternativo, pero sí que hemos visto a varios personajes que conocemos en su versión de Earth-2. Por ejemplo, Linda Park en su versión alternativa es una ladrona metahumana que les causa varios quebraderos de cabeza cuando cruza a Earth-1.
Earth-2 también nos ha recuperado a Tom Cavanagh (mil gracias por eso), que en lugar de ser nuestro doctor-Wells-en-realidad-Eobard-Thawne es Harrison Wells, Harry según Cisco. Y es genial. Soy muy fan de este hombre. Eso sí, espero que en el futuro algún personaje vaya a Earth-2 a flipar y nos enseñen las vidas alternativas de nuestros chicos y, ya puestos, de los de Arrow, que sabemos que allí Arrow es Robert Queen y no su hijo.
Fringe
Si hablamos de una serie sobre realidades alternativas, se nos viene Fringe a la cabeza en cero coma. Si no es así, es que no la habéis visto y... ¿a qué narices estáis esperando? En serio, corred, insensatos, id a conocer a los chicos de Fringe, porque esa serie es grandeza pura. Si ya los conocéis, recordaréis que a lo largo de la primera temporada nos fueron dando pistas hasta que, al final, se explica la existencia de una segunda realidad y, a partir de entonces, cobra muchísima importancia en la serie.
Y durante varias temporadas estuvimos viendo lo que ocurría en dos realidades, con sus personajes cambiados (teníamos a Walter y a Walternativo, a la Olivia rubia y a la pelirroja, al Lincoln molón y al gafas...) y sus líos entre realidades. Muy genial todo. Era increíble ver el trabajo de los actores cambiando de registro, sobre todo de la maravillosa Anna Torv. Jolín, qué genial era Fringe, ¡cómo la echo de menos!
Once upon a time
El doble episodio final de la cuarta temporada de Once upon a time, titulado Operation Mangoose, nos trajo al Autor cambiando las reglas del juego para que los villanos tuvieran sus finales felices, lo que desembocó en que Henry viajara a una realidad alternativa, donde los roles de los personajes estaban cambiados: Rumpel era el héroe de la historia y estaba felizmente casado con Belle, mientras que Regina ocupaba el papel de Snow y ésta el de Regina. El one true love de Snow era James, el gemelo malo, mientras que David esa su perrito faldero y Hook era un cobarde.
En este caso fue un episodio doble, pero fue muy simpático y es que los cambios de registros en personajes siempre molan. Además, en este caso fue todo muy divertido y actores como Ginnifer Goodwin o Colin O’Donoghe se lucieron con el cambio.
Doctor Who
En Doctor Who no son muy de explorar realidades alternativas, sino de viajar a lo largo del tiempo y del universo, pero en su segunda temporada Rose y el Doctor cruzaron a un mundo paralelo en los episodios Rise of the Cibermen y The age of Steel. En ese mundo alternativo, el padre de Rose estaba vivo y no muy felizmente casado con su madre, que no era la Jackie que conocíamos y, además, no tenían hijos, sino un perro. Bueno, luego además estaba ese temilla de que los Cibermen estaban conquistando el mundo, pero con el Doctor presente tampoco era para tanto.
Esos episodios son muy, muy geniales y además supusieron la despedida temporal de Mickey y asentar lo que acabaría siendo la despedida de Rose al final de esa temporada en Doomsday, ya que tanto ella como “su” Jackie acaban cruzando... y despidiéndose del Doctor y mejor paro que como recuerde la escena de la pared, me volveré a deprimir.
Supernatural
Supernatural va por su onceava temporada y ha tenido muchísimos episodios frikis a más no poder, como ese genial Changing channels donde Dean y Sam estaban atrapados en programas de televisión. En su segunda temporada, en el episodio What is and what should never be, Dean viaja a una especie de realidad paralela... Vale, no es que vaya a otro mundo paralelo, sino que un genio le hace vivir una fantasía sobre cómo sería su vida si su madre no hubiera muerto y es lo suficientemente alternativo para mí.
Además, el episodio estuvo muy, muy bien. Fue divertido (Dean cortando el césped de casa de su madre fue muy épico), también vimos a Dean en su faceta más tierna y el caso estuvo chulo.
En su quinta temporada, en el episodio The end, se marcan una especie de Días del futuro pasado, donde Dean viaja a un futuro alternativo... que es un desastre. El Apocalipsis ha tenido lugar, una rara enfermedad está acabando con la humanidad, Sam es Lucifer y Cas un humano de lo más pasado de rosca, mientras que la versión alternativa de Dean es muy distinta a la actual también. Este no es precisamente divertido, pero está muy, muy bien y es súper interesante verlos tan cambiados.
The Librarians
El (genialoso) final de la primera temporada de The Librarians, con el episodio And the loom of fate, va sobre Eve viajando con un Flynn que no recuerda quién es o su realidad, viajando por distintas realidades alternativas: en una el bibliotecario es Jake, en otra Ezekiel y en otra Cassandra. Todas ellas distintas, con distintos problemas y ninguna demasiado buena.
Eso sí, ver las versiones alternativas de los bibliotecarios moló mogollón. Vale, Jake era bastante parecido al nuestro, quizás más bestia, pero Ezekiel y Cassandra no parecían ni ellos. Uno habiendo informatizado todo y siendo tan serio y ella usando magia y siendo tan ceremoniosa, por no repetir lo de seria, que también. Bueno, y además el episodio estuvo genial, salía Flynn lo que siempre es un plus y nos enteremos de quién era Jenkins en realidad. ¿Se puede pedir más?
Embrujadas
En este caso puede que haya más (que en Embrujadas también hacían cosas loquísimas), pero yo sólo recuerdo este episodio. Fue el número 100, titulado Centenniel Charmed, y supuso la despedida de la serie de Julian McMahon (todo un drama, con lo que Cole molaba). Bueno, total, que el episodio iba de cómo Cole, intentando destruir las Embrujadas y recuperar a Phoebe, piensa que todo es culpa de la aparición de Paige en sus vidas, así que hace magia para impedir que eso ocurra. Sin embargo, en ese preciso momento, Paige está orbitando, así que se cuela en la realidad alternativa y, claro, flipa colorines.
Con Prue muerta y sin haberla encontrado a ella, todo ha cambiado una barbaridad: Phoebe sigue con Cole, más obligada que otra cosa, mientras que Piper se ha convertido en una cazadora de demonios súper bruta que se ha divorciado de Leo y no está embarazada. Por suerte, Paige era muy ídola y logra arreglarlo todo.
Bueno, ahora que lo recuerdo, más adelante también vimos retazos de un futuro alternativo donde Wyatt (el hijo de Piper y Leo) era más malo que todas las cosas y, por eso, su hermano Chris (ay, qué guapo era Drew Fuller, qué habrá sido de él) tiene que volver atrás en el tiempo para salvarlo... aunque está a punto de costarle la vida.
Buffy, la cazavampiros
Para la tercera temporada de Buffy, yo ya tenía clara una cosa: Xander era la peor persona viva, pese vampiros, demonios y lo que se terciara. ¡Nunca le perdonaré lo que hizo al final de la segunda! Sin embargo, en la tercera temporada Cordelia lo descubrió cuando vio a Xander besándose con Willow, justo cuando ella y Oz acuden a rescatarlos. Por eso, en el noveno episodio de la temporada, El deseo, herida y humillada le acaba pidiendo un deseo a Anya, un demonio vengador: que Buffy (a la que culpa de todos sus males) no llegara nunca a Sunnydale.
Así, Cordelia acaba en una realidad alternativa donde Buffy no ha llegado nunca a Sunnydale... y Sunnydale es un puñetero desastre: hay toque de queda, los vampiros lo han conquistado y, de hecho, Xander y Willow son dos de los vampiros más chungos del lugar. De hecho, Willow tiene a Ángel de mascota, mientras Giles y Oz son la resistencia. Un WTF?! en toda regla, sobre todo al ver a la Willow alternativa y cómo ha cambiado todo.
Además, en este episodio conocemos a Anya, que es muy genial ella, así que, en resumidas cuentas, mola mil.
Bonus: Friends
Acabo la lista con un bonus, ya que en Friends no viajaron a ninguna realidad alternativa o nadie cambió los hechos, sino que se marcaron un What if... en toda regla e hicieron un episodio doble especial en el que cada personaje se preguntaba qué habría sido de su vida si hubiera tomado una decisión diferente: así que vimos a Rachel casada, a Mónica todavía gorda, a Phoebe siendo un tiburón de Wall Street, Chandler intentando ser escritor, Joey siendo un actor famoso y Ross todavía casado con Carol.
Fue en la sexta temporada (episodios 15 y 16, titulados El que pudo haber sido), así que resultó tan divertido como raro ver cómo cambiaban los personajes. Éstos ya habían evolucionado mucho en seis temporadas, así que verlos tan diferentes fue una pasada: Phoebe histérica de la vida, Mónica súper pava, Rachel siendo una pija tonta... Eso sí, al final nos mostraron que había cosas que siempre acababan pasando como lo de Mónica y Chandler o lo de Carol y Susan.
Ay, qué genial que era Friends :3
Bueno, pues eso es todo por hoy. A mí no se me ha ocurrido ninguna realidad alternativa televisiva más, pero si vosotros sabéis alguna otra, no dudéis en decírmelo por los comentarios.
Así que en esta entrada tenéis varias realidades alternativas seriéfilas, empezando, claro está, por la causante de esta entrada:
The Flash
En esta segunda temporada, y provocado por el final de la primera, han aparecido en Central City una serie de agujeros que conectan el mundo que conocíamos con uno alternativo, conocido como Earth-2. De momento, no hemos explorado en condiciones ese universo alternativo, pero sí que hemos visto a varios personajes que conocemos en su versión de Earth-2. Por ejemplo, Linda Park en su versión alternativa es una ladrona metahumana que les causa varios quebraderos de cabeza cuando cruza a Earth-1.
Barry, nuestro Flash favorito, con Jay Garrick, el Flash de Earth-2
Earth-2 también nos ha recuperado a Tom Cavanagh (mil gracias por eso), que en lugar de ser nuestro doctor-Wells-en-realidad-Eobard-Thawne es Harrison Wells, Harry según Cisco. Y es genial. Soy muy fan de este hombre. Eso sí, espero que en el futuro algún personaje vaya a Earth-2 a flipar y nos enseñen las vidas alternativas de nuestros chicos y, ya puestos, de los de Arrow, que sabemos que allí Arrow es Robert Queen y no su hijo.
Fringe
Si hablamos de una serie sobre realidades alternativas, se nos viene Fringe a la cabeza en cero coma. Si no es así, es que no la habéis visto y... ¿a qué narices estáis esperando? En serio, corred, insensatos, id a conocer a los chicos de Fringe, porque esa serie es grandeza pura. Si ya los conocéis, recordaréis que a lo largo de la primera temporada nos fueron dando pistas hasta que, al final, se explica la existencia de una segunda realidad y, a partir de entonces, cobra muchísima importancia en la serie.
Y durante varias temporadas estuvimos viendo lo que ocurría en dos realidades, con sus personajes cambiados (teníamos a Walter y a Walternativo, a la Olivia rubia y a la pelirroja, al Lincoln molón y al gafas...) y sus líos entre realidades. Muy genial todo. Era increíble ver el trabajo de los actores cambiando de registro, sobre todo de la maravillosa Anna Torv. Jolín, qué genial era Fringe, ¡cómo la echo de menos!
Once upon a time
El doble episodio final de la cuarta temporada de Once upon a time, titulado Operation Mangoose, nos trajo al Autor cambiando las reglas del juego para que los villanos tuvieran sus finales felices, lo que desembocó en que Henry viajara a una realidad alternativa, donde los roles de los personajes estaban cambiados: Rumpel era el héroe de la historia y estaba felizmente casado con Belle, mientras que Regina ocupaba el papel de Snow y ésta el de Regina. El one true love de Snow era James, el gemelo malo, mientras que David esa su perrito faldero y Hook era un cobarde.
En este caso fue un episodio doble, pero fue muy simpático y es que los cambios de registros en personajes siempre molan. Además, en este caso fue todo muy divertido y actores como Ginnifer Goodwin o Colin O’Donoghe se lucieron con el cambio.
Doctor Who
En Doctor Who no son muy de explorar realidades alternativas, sino de viajar a lo largo del tiempo y del universo, pero en su segunda temporada Rose y el Doctor cruzaron a un mundo paralelo en los episodios Rise of the Cibermen y The age of Steel. En ese mundo alternativo, el padre de Rose estaba vivo y no muy felizmente casado con su madre, que no era la Jackie que conocíamos y, además, no tenían hijos, sino un perro. Bueno, luego además estaba ese temilla de que los Cibermen estaban conquistando el mundo, pero con el Doctor presente tampoco era para tanto.
Esos episodios son muy, muy geniales y además supusieron la despedida temporal de Mickey y asentar lo que acabaría siendo la despedida de Rose al final de esa temporada en Doomsday, ya que tanto ella como “su” Jackie acaban cruzando... y despidiéndose del Doctor y mejor paro que como recuerde la escena de la pared, me volveré a deprimir.
Supernatural
Supernatural va por su onceava temporada y ha tenido muchísimos episodios frikis a más no poder, como ese genial Changing channels donde Dean y Sam estaban atrapados en programas de televisión. En su segunda temporada, en el episodio What is and what should never be, Dean viaja a una especie de realidad paralela... Vale, no es que vaya a otro mundo paralelo, sino que un genio le hace vivir una fantasía sobre cómo sería su vida si su madre no hubiera muerto y es lo suficientemente alternativo para mí.
Además, el episodio estuvo muy, muy bien. Fue divertido (Dean cortando el césped de casa de su madre fue muy épico), también vimos a Dean en su faceta más tierna y el caso estuvo chulo.
En su quinta temporada, en el episodio The end, se marcan una especie de Días del futuro pasado, donde Dean viaja a un futuro alternativo... que es un desastre. El Apocalipsis ha tenido lugar, una rara enfermedad está acabando con la humanidad, Sam es Lucifer y Cas un humano de lo más pasado de rosca, mientras que la versión alternativa de Dean es muy distinta a la actual también. Este no es precisamente divertido, pero está muy, muy bien y es súper interesante verlos tan cambiados.
The Librarians
El (genialoso) final de la primera temporada de The Librarians, con el episodio And the loom of fate, va sobre Eve viajando con un Flynn que no recuerda quién es o su realidad, viajando por distintas realidades alternativas: en una el bibliotecario es Jake, en otra Ezekiel y en otra Cassandra. Todas ellas distintas, con distintos problemas y ninguna demasiado buena.
Eso sí, ver las versiones alternativas de los bibliotecarios moló mogollón. Vale, Jake era bastante parecido al nuestro, quizás más bestia, pero Ezekiel y Cassandra no parecían ni ellos. Uno habiendo informatizado todo y siendo tan serio y ella usando magia y siendo tan ceremoniosa, por no repetir lo de seria, que también. Bueno, y además el episodio estuvo genial, salía Flynn lo que siempre es un plus y nos enteremos de quién era Jenkins en realidad. ¿Se puede pedir más?
Embrujadas
En este caso puede que haya más (que en Embrujadas también hacían cosas loquísimas), pero yo sólo recuerdo este episodio. Fue el número 100, titulado Centenniel Charmed, y supuso la despedida de la serie de Julian McMahon (todo un drama, con lo que Cole molaba). Bueno, total, que el episodio iba de cómo Cole, intentando destruir las Embrujadas y recuperar a Phoebe, piensa que todo es culpa de la aparición de Paige en sus vidas, así que hace magia para impedir que eso ocurra. Sin embargo, en ese preciso momento, Paige está orbitando, así que se cuela en la realidad alternativa y, claro, flipa colorines.
Con Prue muerta y sin haberla encontrado a ella, todo ha cambiado una barbaridad: Phoebe sigue con Cole, más obligada que otra cosa, mientras que Piper se ha convertido en una cazadora de demonios súper bruta que se ha divorciado de Leo y no está embarazada. Por suerte, Paige era muy ídola y logra arreglarlo todo.
Bueno, ahora que lo recuerdo, más adelante también vimos retazos de un futuro alternativo donde Wyatt (el hijo de Piper y Leo) era más malo que todas las cosas y, por eso, su hermano Chris (ay, qué guapo era Drew Fuller, qué habrá sido de él) tiene que volver atrás en el tiempo para salvarlo... aunque está a punto de costarle la vida.
Buffy, la cazavampiros
Para la tercera temporada de Buffy, yo ya tenía clara una cosa: Xander era la peor persona viva, pese vampiros, demonios y lo que se terciara. ¡Nunca le perdonaré lo que hizo al final de la segunda! Sin embargo, en la tercera temporada Cordelia lo descubrió cuando vio a Xander besándose con Willow, justo cuando ella y Oz acuden a rescatarlos. Por eso, en el noveno episodio de la temporada, El deseo, herida y humillada le acaba pidiendo un deseo a Anya, un demonio vengador: que Buffy (a la que culpa de todos sus males) no llegara nunca a Sunnydale.
Así, Cordelia acaba en una realidad alternativa donde Buffy no ha llegado nunca a Sunnydale... y Sunnydale es un puñetero desastre: hay toque de queda, los vampiros lo han conquistado y, de hecho, Xander y Willow son dos de los vampiros más chungos del lugar. De hecho, Willow tiene a Ángel de mascota, mientras Giles y Oz son la resistencia. Un WTF?! en toda regla, sobre todo al ver a la Willow alternativa y cómo ha cambiado todo.
Además, en este episodio conocemos a Anya, que es muy genial ella, así que, en resumidas cuentas, mola mil.
Bonus: Friends
Acabo la lista con un bonus, ya que en Friends no viajaron a ninguna realidad alternativa o nadie cambió los hechos, sino que se marcaron un What if... en toda regla e hicieron un episodio doble especial en el que cada personaje se preguntaba qué habría sido de su vida si hubiera tomado una decisión diferente: así que vimos a Rachel casada, a Mónica todavía gorda, a Phoebe siendo un tiburón de Wall Street, Chandler intentando ser escritor, Joey siendo un actor famoso y Ross todavía casado con Carol.
Fue en la sexta temporada (episodios 15 y 16, titulados El que pudo haber sido), así que resultó tan divertido como raro ver cómo cambiaban los personajes. Éstos ya habían evolucionado mucho en seis temporadas, así que verlos tan diferentes fue una pasada: Phoebe histérica de la vida, Mónica súper pava, Rachel siendo una pija tonta... Eso sí, al final nos mostraron que había cosas que siempre acababan pasando como lo de Mónica y Chandler o lo de Carol y Susan.
Ay, qué genial que era Friends :3
Bueno, pues eso es todo por hoy. A mí no se me ha ocurrido ninguna realidad alternativa televisiva más, pero si vosotros sabéis alguna otra, no dudéis en decírmelo por los comentarios.
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viernes, 23 de enero de 2015
The Librarians y el telar de las tramas
Hoy os vengo a contar las maravillas de una serie que esta semana ha terminado su primera temporada y que me ha encantado de principio a fin: The Librarians.
Ya, lo sé, no hago más que recomendaros nuevas series, como si no vierais las suficientes. Si a mí me pasa lo mismo, que a veces hasta me niego a ver alguna, pero ciertas personas acaban insistiendo tanto que acabo cayendo... Ainss, qué dura la vida del seriéfilo. Pero, bueno, os prometo que The Librarians merece muy mucho la pena, así que seguid leyendo para saber por qué.
Le tenía muchas, pero muchas, ganas a esta serie en primer lugar porque su responsable es Dean Devlin, cuyo anterior proyecto fue Leverage que es una de mis series favoritas (es fantabulosa total, en serio, deberíais verla a la de ya, hacedme caso) y en segundo lugar porque las tv-movies en las que se basa me encantaron. Las tres películas de The Librarian (o El bibliotecario en español) están protagonizadas por Noah Wyle (que para mí será John Carter por siempre jamás) como Flynn Carsen y son una especie de Indiana Jones más empollón y excéntrico y con elementos mágicos. Si os gustan las películas de aventuras y búsquedas del tesoro, vedlas porque os molarán.
Ahora bien: ¿es necesario ver las películas para entender la serie? No, en absoluto, porque el episodio piloto (que es doble, por cierto) está tan bien planteado que te introduce en el mundo de La biblioteca, mientras se avanza en la trama. Es cierto que si has visto las películas, comprendes mejor las motivaciones de Flynn, más que nada porque a ti también te toca la patata lo que pasa en el piloto, pero el espectador que se asome por primera vez a esta saga no se perderá.
Que, por cierto, no os he contado de qué trata exactamente The librarians.
Existe una biblioteca ajena al mundo que todos conocemos, donde se guardan aquellos objetos que tienen poderes mágicos para evitar que caigan en malas manos. El responsable de velar por ella y de lidiar con dichos objetos es El bibliotecario. El actual Bibliotecario es Flynn Carsen que, en medio de una de sus aventuras, acaba conociendo a la coronel Eve Baird que, evidentemente, alucina con Flynn y su trabajo. Todavía anonada por lo que ha visto, recibe un sobre de parte de La biblioteca y es que resulta que ha sido elegida por ésta para ser la guardiana de Flynn, algo que al hombre no le hace ni la más mínima gracia porque lleva mucho tiempo trabajando solo.
Sin embargo, pronto necesitará la ayuda de Baird porque descubre que alguien está matando a posibles bibliotecarios. Así, los dos van en busca de los tres candidatos que siguen con vida: Cassandra Cillian, un genio de las matemáticas que, debido a un tumor, sufre alucinaciones cada vez que usa su don; Ezekiel Jones, un experto ladrón y hacker; y, finalmente, Jake Stone, un superdotado experto en arte y arquitectura que, sin embargo, oculta su talento y lleva una vida de lo más sencilla.
Desde ese punto de partida, las cosas se comienzan a liar hasta el punto de que la magia resurge y los personajes acaban formando un equipo que viaja de un lado a otro investigando casos para recuperar objetos mágicos. No daré más detalles para que, si la veáis, os sorprenda. Sólo os diré que es muy divertida, pasan muchísimas cosas y está muy, muy chula. Es como una versión friki de Indiana Jones, lo que mola mucho.
Su planteamiento recuerda a Almacén 13 (un grupo de personas que cazan artefactos con poderes para custodiarlos y que no hagan daño), aunque logra distanciarse de ésta y sólo tienen en común la caza de objetos mágicos. Bueno, y que ambas son muy entretenidas y también muy divertidas. No obstante, ni los personajes, ni los casos son parecidos.
De hecho, es curioso como en The librarians usan muchos tópicos del género para basar sus aventuras, pero logran darles un giro y hacerlos suyos. Por ejemplo, hay un episodio basado en cuentos de hadas, otro sobre una casa encantada, uno navideño con visita de Santa Claus incluida, uno con una feria de ciencias en un instituto... Son tramas que habremos visto muchas veces en otras series, pero aquí tienen su toque especial y te acaban sorprendiendo. Hay que ver, por ejemplo, como le dieron la vuelta al concepto de casa encantada en And the heart of darkness y lo logrado que fue todo el episodio.
Otra cosa que tiene a su favor son los personajes. Todos ellos tienen algo que los distingue y que hace que tengan un conflicto: Baird no termina de creerse lo que está viviendo, Stone no asume su talento, Cassandra tiene un tumor que podría matarla en cualquier momento, Jenkins no está acostumbrado a trabajar con personas tras haber estado mucho tiempo solo en el anexo... y Ezekiel es muy feliz consigo mismo, la verdad, xD. Esos problemas hacen que la dinámica sea más interesante. Sí, aprenden a llevarse bien y se nota la camaradería entre ellos, pero todos los personajes son humanos y meten la pata o no se ponen de acuerdo y es muy curioso ver la relación que se estable entre todos ellos.
Además, The librarians es la típica serie donde, por suerte, todos te caen bien y, en realidad, tienes problemas para decidir quién es tu favorito.
Yo hasta tengo problemas para decidirme con quien shippeo a Cassandra.
Así que The librarians es muy entretenida de ver, te caen todos genial y las aventuras están muy bien planteadas, algo que confirmas al ver el final de temporada. Por cierto, os diré que el final de la primera temporada está escrito de tal manera que serviría como final de la serie, pero deja la puerta abierta a una segunda temporada que, espero, tenga lugar porque es uno de los estrenos que más me ha gustado de este año.
Y ahora sí que sí, voy a hablar del final de la primera temporada, así que habrá spoilers, y os aconsejo que, si vais a hacerme caso y verla, paséis ya de esta entrada. ¿Habéis dejado de leer? ¿Si? Eso espero.
La cuestión es que la forma en la que Dean Devlin ha planteado la temporada ha sido muy, muy chula. A priori, eran meros episodios auto-conclusivos, como si fuera un procedimental sobrenatural más, y en parte lo era, pero también todo tenía su razón de ser. Porque, al final, todo está relacionado como en el telar del destino que tanta importancia tiene en el último episodio.
Sí que era cierto que había elementos de continuidad como la búsqueda de Flynn de la biblioteca, la lucha contra La hermandad de la serpiente y las ligeras pistas que apuntaban a que la trama tenía que ver con los mitos artúricos. No en vano el villano se llamaba Dulaque, que vendría a ser Du Lac, el apellido de Lancelot (sé que en español es Lanzarote, pero me niego a usarlo) algo a tener en cuenta sobre todo cuando el primer caso trataba sobre la corona del rey Arturo y Excalibur. Además, poco a poco, nos dieron ciertas pistas acerca de Jenkins, todas ellas muy bien introducidas: lo ambiguo que era al hablar sobre su estancia en el anexo, la conversación con Dulaque, el reconocer a Morgana...
El último episodio ha sido muy, muy divertido con Eve saltando de una realidad a otra junto a un Flynn que no recordaba nada. Ver cómo cambiaba el mundo dependiendo de quién se había convertido en Bibliotecario y cómo los personajes que conocíamos cambiaban dependiendo de dicha elección era tan interesante como divertida la reacción de Eve al descubrirlo. Sobre todo me quedo con el momento en que Stone le dice que salían juntos y la de veces que ella lo niega, xD.
Aunque lo que más me ha gustado ha sido ver que todos los episodios tenían su razón de ser: el haber ayudado a Santa Claus permite que Eve sea consciente de todo el embrollo temporal, los elementos que han ido encontrando son los que les ayudan a salvar el mundo y, de paso, encontrar al fin la biblioteca lo que, a su vez, permite que Flynn salve a Eve exactamente con la misma poción que usa en el episodio piloto. La temporada ha quedado como muy circular: se inició con la aparición de Dulaque, la llegada de los tres candidatos y la desaparición de La biblioteca y se ha cerrado con la derrota de Dulaque, la reaparición de La biblioteca y los candidatos marchándose a investigar por su cuenta, mientas Eve y Flynn se quedaban en ésta última.
Muy chachi piruli todo, vamos.
Además, la revelación de que Jenkins era Galahad fue muy chula. Que era un caballero de Camelot era algo que se venía sospechando (la de teorías que sacamos Artemisa y yo por tuiter) y al final resultó ser Galahad. Aunque lo que de verdad moló fue tanto la escena en la que lo cuenta (sobre todo por lo a tiempo que fue su aparición y el enfrentamiento con Dulaque) como la que mantiene con Eve, insinuando que todo ha sido obra suya para impedir que Dulaque cambiara el pasado y evitara la caída de Camelot. Hay que ver como controla Jenkins, colega.
Con todo lo sucedido en el final de temporada, queda abierta la puerta hacia la segunda y lo hace con la promesa de cambios: la introducción de Camelot podría traer consecuencias (me molaría ver pasar a más personajes relacionados con los mitos artúricos), ahora tienen a La biblioteca y Flynn ya no tendría que estar desaparecido buscándola. Imagino que la intención de los guionistas es tener a Flynn en la segunda temporada como fijo, en vez de recurrente, sobre todo porque Noah Wyle protagonizada Falling skies que si no ha terminado ya, termina este año.
Espero que sea así porque Flynn es un amor de personaje y me gusta mucho su dinámica con Eve. Así, además, podríamos tener dos casos por episodio y la posibilidad de que los protagonistas se vayan separando en distintos grupos para explorar las relaciones entre ellos, lo que a mí me molaría mucho.
Pero, bueno, sólo son teorías y aún no tenemos renovación oficial, aunque espero que la haya. Por favor, por favor, TNT, renuévala, anda.
Ya, lo sé, no hago más que recomendaros nuevas series, como si no vierais las suficientes. Si a mí me pasa lo mismo, que a veces hasta me niego a ver alguna, pero ciertas personas acaban insistiendo tanto que acabo cayendo... Ainss, qué dura la vida del seriéfilo. Pero, bueno, os prometo que The Librarians merece muy mucho la pena, así que seguid leyendo para saber por qué.
Le tenía muchas, pero muchas, ganas a esta serie en primer lugar porque su responsable es Dean Devlin, cuyo anterior proyecto fue Leverage que es una de mis series favoritas (es fantabulosa total, en serio, deberíais verla a la de ya, hacedme caso) y en segundo lugar porque las tv-movies en las que se basa me encantaron. Las tres películas de The Librarian (o El bibliotecario en español) están protagonizadas por Noah Wyle (que para mí será John Carter por siempre jamás) como Flynn Carsen y son una especie de Indiana Jones más empollón y excéntrico y con elementos mágicos. Si os gustan las películas de aventuras y búsquedas del tesoro, vedlas porque os molarán.
Ahora bien: ¿es necesario ver las películas para entender la serie? No, en absoluto, porque el episodio piloto (que es doble, por cierto) está tan bien planteado que te introduce en el mundo de La biblioteca, mientras se avanza en la trama. Es cierto que si has visto las películas, comprendes mejor las motivaciones de Flynn, más que nada porque a ti también te toca la patata lo que pasa en el piloto, pero el espectador que se asome por primera vez a esta saga no se perderá.
Que, por cierto, no os he contado de qué trata exactamente The librarians.
Existe una biblioteca ajena al mundo que todos conocemos, donde se guardan aquellos objetos que tienen poderes mágicos para evitar que caigan en malas manos. El responsable de velar por ella y de lidiar con dichos objetos es El bibliotecario. El actual Bibliotecario es Flynn Carsen que, en medio de una de sus aventuras, acaba conociendo a la coronel Eve Baird que, evidentemente, alucina con Flynn y su trabajo. Todavía anonada por lo que ha visto, recibe un sobre de parte de La biblioteca y es que resulta que ha sido elegida por ésta para ser la guardiana de Flynn, algo que al hombre no le hace ni la más mínima gracia porque lleva mucho tiempo trabajando solo.
Sin embargo, pronto necesitará la ayuda de Baird porque descubre que alguien está matando a posibles bibliotecarios. Así, los dos van en busca de los tres candidatos que siguen con vida: Cassandra Cillian, un genio de las matemáticas que, debido a un tumor, sufre alucinaciones cada vez que usa su don; Ezekiel Jones, un experto ladrón y hacker; y, finalmente, Jake Stone, un superdotado experto en arte y arquitectura que, sin embargo, oculta su talento y lleva una vida de lo más sencilla.
Desde ese punto de partida, las cosas se comienzan a liar hasta el punto de que la magia resurge y los personajes acaban formando un equipo que viaja de un lado a otro investigando casos para recuperar objetos mágicos. No daré más detalles para que, si la veáis, os sorprenda. Sólo os diré que es muy divertida, pasan muchísimas cosas y está muy, muy chula. Es como una versión friki de Indiana Jones, lo que mola mucho.
Hombre, Christian Kane, qué alegría verte de nuevo en una serie :3
Su planteamiento recuerda a Almacén 13 (un grupo de personas que cazan artefactos con poderes para custodiarlos y que no hagan daño), aunque logra distanciarse de ésta y sólo tienen en común la caza de objetos mágicos. Bueno, y que ambas son muy entretenidas y también muy divertidas. No obstante, ni los personajes, ni los casos son parecidos.
De hecho, es curioso como en The librarians usan muchos tópicos del género para basar sus aventuras, pero logran darles un giro y hacerlos suyos. Por ejemplo, hay un episodio basado en cuentos de hadas, otro sobre una casa encantada, uno navideño con visita de Santa Claus incluida, uno con una feria de ciencias en un instituto... Son tramas que habremos visto muchas veces en otras series, pero aquí tienen su toque especial y te acaban sorprendiendo. Hay que ver, por ejemplo, como le dieron la vuelta al concepto de casa encantada en And the heart of darkness y lo logrado que fue todo el episodio.
Otra cosa que tiene a su favor son los personajes. Todos ellos tienen algo que los distingue y que hace que tengan un conflicto: Baird no termina de creerse lo que está viviendo, Stone no asume su talento, Cassandra tiene un tumor que podría matarla en cualquier momento, Jenkins no está acostumbrado a trabajar con personas tras haber estado mucho tiempo solo en el anexo... y Ezekiel es muy feliz consigo mismo, la verdad, xD. Esos problemas hacen que la dinámica sea más interesante. Sí, aprenden a llevarse bien y se nota la camaradería entre ellos, pero todos los personajes son humanos y meten la pata o no se ponen de acuerdo y es muy curioso ver la relación que se estable entre todos ellos.
Además, The librarians es la típica serie donde, por suerte, todos te caen bien y, en realidad, tienes problemas para decidir quién es tu favorito.
Yo hasta tengo problemas para decidirme con quien shippeo a Cassandra.
Así que The librarians es muy entretenida de ver, te caen todos genial y las aventuras están muy bien planteadas, algo que confirmas al ver el final de temporada. Por cierto, os diré que el final de la primera temporada está escrito de tal manera que serviría como final de la serie, pero deja la puerta abierta a una segunda temporada que, espero, tenga lugar porque es uno de los estrenos que más me ha gustado de este año.
Y ahora sí que sí, voy a hablar del final de la primera temporada, así que habrá spoilers, y os aconsejo que, si vais a hacerme caso y verla, paséis ya de esta entrada. ¿Habéis dejado de leer? ¿Si? Eso espero.
La cuestión es que la forma en la que Dean Devlin ha planteado la temporada ha sido muy, muy chula. A priori, eran meros episodios auto-conclusivos, como si fuera un procedimental sobrenatural más, y en parte lo era, pero también todo tenía su razón de ser. Porque, al final, todo está relacionado como en el telar del destino que tanta importancia tiene en el último episodio.
Sí que era cierto que había elementos de continuidad como la búsqueda de Flynn de la biblioteca, la lucha contra La hermandad de la serpiente y las ligeras pistas que apuntaban a que la trama tenía que ver con los mitos artúricos. No en vano el villano se llamaba Dulaque, que vendría a ser Du Lac, el apellido de Lancelot (sé que en español es Lanzarote, pero me niego a usarlo) algo a tener en cuenta sobre todo cuando el primer caso trataba sobre la corona del rey Arturo y Excalibur. Además, poco a poco, nos dieron ciertas pistas acerca de Jenkins, todas ellas muy bien introducidas: lo ambiguo que era al hablar sobre su estancia en el anexo, la conversación con Dulaque, el reconocer a Morgana...
El último episodio ha sido muy, muy divertido con Eve saltando de una realidad a otra junto a un Flynn que no recordaba nada. Ver cómo cambiaba el mundo dependiendo de quién se había convertido en Bibliotecario y cómo los personajes que conocíamos cambiaban dependiendo de dicha elección era tan interesante como divertida la reacción de Eve al descubrirlo. Sobre todo me quedo con el momento en que Stone le dice que salían juntos y la de veces que ella lo niega, xD.
Fan absoluta de las pintas alternativas de los tres.
Aunque lo que más me ha gustado ha sido ver que todos los episodios tenían su razón de ser: el haber ayudado a Santa Claus permite que Eve sea consciente de todo el embrollo temporal, los elementos que han ido encontrando son los que les ayudan a salvar el mundo y, de paso, encontrar al fin la biblioteca lo que, a su vez, permite que Flynn salve a Eve exactamente con la misma poción que usa en el episodio piloto. La temporada ha quedado como muy circular: se inició con la aparición de Dulaque, la llegada de los tres candidatos y la desaparición de La biblioteca y se ha cerrado con la derrota de Dulaque, la reaparición de La biblioteca y los candidatos marchándose a investigar por su cuenta, mientas Eve y Flynn se quedaban en ésta última.
Muy chachi piruli todo, vamos.
Además, la revelación de que Jenkins era Galahad fue muy chula. Que era un caballero de Camelot era algo que se venía sospechando (la de teorías que sacamos Artemisa y yo por tuiter) y al final resultó ser Galahad. Aunque lo que de verdad moló fue tanto la escena en la que lo cuenta (sobre todo por lo a tiempo que fue su aparición y el enfrentamiento con Dulaque) como la que mantiene con Eve, insinuando que todo ha sido obra suya para impedir que Dulaque cambiara el pasado y evitara la caída de Camelot. Hay que ver como controla Jenkins, colega.
Con todo lo sucedido en el final de temporada, queda abierta la puerta hacia la segunda y lo hace con la promesa de cambios: la introducción de Camelot podría traer consecuencias (me molaría ver pasar a más personajes relacionados con los mitos artúricos), ahora tienen a La biblioteca y Flynn ya no tendría que estar desaparecido buscándola. Imagino que la intención de los guionistas es tener a Flynn en la segunda temporada como fijo, en vez de recurrente, sobre todo porque Noah Wyle protagonizada Falling skies que si no ha terminado ya, termina este año.
Espero que sea así porque Flynn es un amor de personaje y me gusta mucho su dinámica con Eve. Así, además, podríamos tener dos casos por episodio y la posibilidad de que los protagonistas se vayan separando en distintos grupos para explorar las relaciones entre ellos, lo que a mí me molaría mucho.
Pero, bueno, sólo son teorías y aún no tenemos renovación oficial, aunque espero que la haya. Por favor, por favor, TNT, renuévala, anda.
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