jueves, 14 de julio de 2016

5 cosas que no entiendo de Águila Roja

TVE, con su más que extraña y criticable política catódica, ha decidido estrenar la última temporada de Águila Roja en pleno verano. Con un par, sí señor. Y, bueno, podría ponerlos a parir porque me cancelaron El caso y eso no está nada bien y seguimos sin saber nada de El ministerio del tiempo, pero esta entrada no va sobre eso... como bien dice el título, por otra parte. Esta entrada va sobre Águila Roja y su más que extraña última temporada, que contenta, contenta no me tiene precisamente.


Y es que los guionistas de Águila Roja siempre han hecho unas cosas que me hacen plantearme muy seriamente si toman drogas fuertes. Además de a qué viene tanta fijación con cruzar toda clase de animales en el camino de Gonzalo (hasta pingüinos, colega). Pero eso es otro tema, vayamos con las grandes idas de olla que hacen que haya autómatas, templarios, que Gonzalo y Satur vayan de Madrid a Sevilla en caballo con más rapidez que los protagonistas de Allí abajo. Porque en esta última temporada se les está yendo la pinza a base de bien y hay muchas cosas que yo no entiendo por qué las haces.

1. Por qué desaprovechar la relación entre hermanos

La temporada anterior, por fin, Hernán descubrió que Gonzalo era su hermano y durante toda la santa temporada estuvimos sufriendo la misma dinámica: Hernán se afanaba en ayudar y proteger a su hermano, mientras Gonzalo no veía más allá de que Hernán había matado a su madre sin saberlo ni nada. ¿Gonzalo le dijo la verdad? No. ¿Gonzalo le preguntó por qué mató a Laura o si alguien se lo ordenó? Tampoco, ¿para qué? ¿Gonzalo pensó más allá de su ombligo? Nein.

Y es que no hay que olvidar que, aunque Gonzalo no haya tenido una vida sencilla, ha sido un camino de rosas en comparación a la de Hernán. Ojo, no digo con esto que haya que disculpar a Hernán, porque mamón es un rato, pero sí que creo que deberían habernos dado al menos una conversación entre los hermanos para poner en común su pasado.


De hecho, ni siquiera le sacaron partido a la revelación de que Irene era la hermana de ambos, además de esposa de Hernán. Ni siquiera el que Gonzalo descubriera que habían casado a sus hermanos sin que lo supieran o el hecho de que Irene se suicidó y ellos dos tiraron su ataúd por pelearse logró una conversación. De verdad, ¿tan difícil es? Joder, que Gonzalo está en plan vengador de su madre sin saber una mierda y no ha intentado ni preguntarle a Hernán si sabe algo, lo que podría ser porque Hernán, de hecho, recordaba tener un hermano.

De verdad, no digo que ahora tengan que tener una relación idílica, pero no comprendo por qué no han intentado ni acercarlos un poco o que al menos hablen. Ni entiendo por qué han acabado con Irene tan rápido sin darle tiempo a explorar la situación. Joder, no es que Irene fuera santo de mi devoción, pero ofrecía muchas posibilidades: desde relacionarse al fin con Gonzalo, hasta incluso mediar entre los demás.


2. Por qué Hernán tiene que maltratar a Lucrecia

A lo largo de las distintas temporadas de Águila Roja, hemos visto a Hernán y Lucrecia acercarse y alejarse en una relación tortuosa hasta decir basta, pero siempre ha habido una constante: por mucho que sean un par de cabrones, siempre lo daban el uno por el otro. Sí, podían herirse y joderse vivos, pero a la hora de la verdad, les importaba más el bienestar del otro que otra cosa. Tanto Hernán como Lucrecia lo han dado todo para salvar al otro y siempre han acabado acercando posturas y estando más o menos juntos.

También, hemos visto como Lucrecia se ha perfilado como la Escarlata O'Hara española, esa mujer independiente, luchadora y caprichosa que hacía su voluntad costase lo que costase y que vivía en el mismo dilema romántico que Escarlata O'Hara: empeñarse en su amor hacia un pavisoso que no está interesado en ella porque quieren a otra (Escarlata se obsesiona con Ashley, que quiere a Melanie, al igual que Lucrecia lo hace con Gonzalo, que está enamorado de Margarita), sin darse cuenta de que ya tienen al hombre de su vida (Rhett Butler en el caso de Escarlata, Hernán en el de Lucrecia). Y, sí, yo me he desesperado muchísimo por esa insistencia de Lucrecia hacia Gonzalo cuando, seamos honestos, es demasiada mujer para él.


Y, por eso, entiendo el hecho de que Hernán está despechado, que el saber que Lucrecia ama a Gonzalo le ha roto el alma. Porque Hernán siempre ha creído que Lucrecia no estaba con él porque no era importante, pero sí que estaría con alguien aún más humilde y que, para más INRI, es un hermano que no deja de despreciarle.

Yo eso lo entiendo, pero lo que no entiendo es que estén dando a las fans del lado oscuro lo que querían de una forma tan nociva, humillante y asquerosa. Es tristísimo ver que por fin se han casado, pero lo han hecho por odio y poder. Es horrible ver a Hernán maltratar constantemente a Lucrecia, destruirla poco a poco y despojarla de todo lo que la hacía ella: sus vestidos, sus criados, su libertad, su forma de ser... Resultó especialmente sangrante verla comportarse como una ama de casa perfecta, cumpliendo la voluntad de Hernán. Es asqueroso, horrible y no entiendo cómo nos hacen esto tras toda la mierda que hemos aguantado en esta serie. ¿De verdad era necesario esta trama? ¿De verdad no podían haberlo planteado de otra forma? Porque, eh, si quieren que me cabree, pues lo consiguen.


Eso sí, al menos no romantizan ese maltrato, sino que lo muestra como lo que es: algo dañino, que está mal y que no debería ser así. Pero, eh, manda huevos que a muchos nos mantuvieran como espectadores gracias al lado oscuro y ahora nos hagan esto.

3. Por qué castigar a Gonzalo y Lucrecia por haberse acostado

Hace un par de temporadas, Gonzalo y Lucrecia echaron un polvo. Fue algo consentido por ambas partes, partes que estaban solteras: Lucrecia no tenía pareja y Gonzalo había sido rechazo por milésima vez por Margarita. Lucrecia fue a consolarle, lo intentó y Gonzalo quiso dar el paso con ella. Todo perfectamente normal. Dos amigos que echan un polvo, aunque sea por diferentes motivaciones. Lo que no entiendo es por qué se está machacando constantemente a los dos personajes por haber tenido sexo.

En serio, ¿por qué? ¿Qué hicieron mal? Porque yo no veo nada malo en que dos personas solteras, perfectamente dueñas de sí mismas se acuesten juntas. Es que ni siquiera entiendo el drama que ha montado Margarita con el tema porque, recordemos, ella rechazó a Gonzalo y, de hecho, acabó en un convento. Chica, si no quieres que Gonzalo esté con otras, pues sé más clara, dile que te espere o algo. De hecho, esto me lleva al siguiente punto:

4. Por qué ensalzar la relación de Gonzalo y Margarita

Me imagino que habrá gente que los shippee, pero yo no entiendo por qué insisten en esta relación y en venderla como algo épico y súper bonito cuando la verdad es que Margarita sólo existe para amargarle la vida a Gonzalo. Bueno, y a todos los espectadores, porque anda que no es pesada y aburrida la tía.

Y es que desde el principio Margarita ha sido una presencia dañina en la vida de Gonzalo. Cierto es que esa situación inicial no tiene mucho sentido, pero la cuestión es que ella le puso celoso a propósito con un noble. Nunca nos han dicho el motivo, así que parece que era porque ella lo valía. Después, está desaparecida hasta que vuelve tras la muerte de su hermana, acaba liada con Juan hasta el punto de que, si él no se casa con Manuela Velasco (esta pobre mujer está destinada a ser la otra siempre, ¿eh?), se hubiera casado con él, a pesar de estar enamorada de Gonzalo.


Después ha sido mil veces secuestrada, a la mínima se ha ido de cabeza a distintos problemas (que si me voy a una leprosería, que si acabo encerrada en un psiquiátrico) y ha rechazado a Gonzalo en varias ocasiones. Por eso, es para matarla que, cuando se entera de que, sin que estuvieran juntos, Gonzalo se acostó con Lucrecia, drame tanto que salga corriendo y que no tenga ni la decencia de comunicarle que está embarazada de él. O sea, a ver, tía, con todo lo que ha pasado Gonzalo por tu culpa, ¿no eres capaz de decirle que va a ser padre, sólo porque estando soltero estuvo con otra? Joder, que Gonzalo no es precisamente el galán perfecto, pero es que ella es directamente lo peor.

5. Por qué Alonso y Cipri siguen saliendo a estas alturas

Nunca entenderé el que mantengan a estos dos en plantel. Bueno, me imagino que teniendo a Javier Gutiérrez y Patrick Criado, que son dos de los que más vida le dan a la serie, ocupados con otras series, tiran de lo que tienen. Pero, joder, qué dos personajes más odiosos: entre el niño petardo, mala gente y maltratador de su padre, y el caos hecho hombre. En serio, Cipri con algo tan vacuo como un libro tiene más peligro que Cersei Lannister con un cargamento de fuego valario, hostia tú.

Además, es que estoy segura que estos van a sobrevivir al final de serie, como las cucarachas asquerosas que son. Que ya podrían darme alguna alegría (sobre todo con lo mucho que me cabrean con la trama de Hernán) y cargárselos. Tampoco pido tanto.

Creo que a grandes rasgos esas son mis quejas de esta última temporada, que está teniendo otras cosas positivas. Por ejemplo, la incorporación de Anaís, que es amor del bueno y que, si Gonzalo no termina con Satur (que debería ser, al fin y al cabo no sólo se pasan las noches juntitos, sino que siempre están el uno para el otro), pues la prefiero a ella que a la odiosa de Margarita. También han sabido sacarle partido a Jorge Sanz, que estuvo sustituyendo a Javier Gutiérrez mientras éste no podía rodar.

Y, desde luego, el magnético Malasangre, del cual no puedo ser más fan. Me resulta un personaje súper interesante, ya que es tan sanguinario como inteligente y sensato. Desde luego, en esta especie de Juego de tronos que se han montado, su plan es, de lejos, el mejor. Y, además, mola muchísimo ver cómo le cae bien a Gonzalo, a pesar de que sea alguien que puede ser tan despiadado.

4 comentarios:

  1. Bravo. Totalmente de acuerdo con todo.

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  2. Hola. Yo también creo que fue muy exagerada Margarita con lo que pasó con Lucrecia, para una vez que Gonzalo rompe un plato y como tú dices, después de que ella haya estado mareando la perdiz, lo podría haber perdonado.

    A mí lo que me parece un poco tonto es que después de estar toda la serie con Margarita que sí que no, saquen a otra mujer para que al final puedan acabar juntos. Aunque claro, ahora que ha salido la otra que está embarazada, no creo que termine con Anaïs, que por otra parte todo esto me extraña, porque en una entrevista Inma Cuesta dijo que no habían contado con ella para esta última temporada.

    También estoy de acuerdo en que el tema de Irene se ha quedado muy en el aire, y además me pregunto: ¿el cardenal sabía que era hija del rey, y no sabe que el comisario también es hijo del rey? ¿el rey no sabía con quién está casado el comisario, puesto que es su hijo?, y teniendo además un cargo público, que no es como si fuera por ejemplo un simple campesino. Lo lógico es que se hubiese enterado, que hubiera preguntado al cardenal con quién se había casado Irene. ¿Y por qué se llevó el cardenal a Irene del convento? ¿se va a volver sobre el tema o no?

    Por cierto, los personajes de Cipri y Alonso no me vuelven loca, pero llamarles cucarachas… Lo que sigue siendo raro desde el principio es que nadie reconozca a Gonzalo cuando hablan con él, ni sus ojos, ni su voz, siendo su familia, anda que...

    Otra pregunta que me hago muchas veces ¿es que en ese siglo toda la gente del pueblo sabía leer?

    Y por último, en cuanto a la situación de Lucrecia ella se lo ha buscado por ambiciosa. En el castigo lleva la penitencia. Ella y el comisario son tal para cual.

    Clara

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    1. Los malos tratos no se pueden excusar. Si a Hernán no le gustaba como ella le trataba que se hubiera ido porque era libre de hacerlo. El capítulo 108 dio vergüenza ajena, eso era violencia de género y nadie la merece haya hecho lo que haya hecho. No hay justificación ni excusa posible. Estoy totalmente de acuerdo con la autora del blog.

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    2. Es que Margarita es lo peor. Que puedo entender que gracias a la continua rivalidad con Lucrecia, te sepa mal, pero castigarle tanto como lo está haciendo, cuando en realidad Gonzalo no hace nada malo, pues es pasarse mil pueblos.

      A ver, yo creo que lo que pasó fue que les cancelaron el chiringuito cuando estaban preparando la temporada. Entonces introdujeron a Anais como sustituta de Margarita (Inma Cuesta dejó la serie), pero luego al ver que estaban con la temporada final, se dijo que sí iban a contar con Inma de forma puntual. Me imagino que justo para que termine con ella, pero yo prefiero a Anais mil veces. Es que Margarita me cae FATAL.

      El cardenal no sabía quién era Hernán. Sí que sabe que Laura tiene dos hijos, de hecho intenta matarlos, pero el fraile los separa para salvarlos y el cardenal no llega a saber nada de ellos. Sin embargo, sí que descubre que Laura está embarazada y la busca hasta descubrir que muere en el convento y que su hija ha acabado en un orfanato y que tiene una marca de nacimiento. Por eso, va al orfanato y consigue al bebé, cambiándole el nombre y sabiendo que es la hija del rey, aunque no lo comparte hasta que se lo dice al rey, cuando Irene está casada con Hernán.

      Luego, lo del rey sí que está peor llevado. Porque vemos que el fraile le informa de que Gonzalo es su hijo, también que el cardenal le cuenta que Irene es su hija, pero en ningún momento se hace referencia a que sepa que Hernán lo es... al menos hasta que la temporada pasada de repente dice que Hernán es su hijo, pero que no merece nada. Por lo que no tiene lógica que no conozca el incesto, pero bueno.

      A mí es que Cipri y Alonso me parecen las peores personas de La villa y sólo sirven para castigar y acosar a Satur, Gonzalo y secundario de turno. No los soporto ni un poco.

      A ver, el tema de Lucrecia es complicado. Porque sí es cierto que Soledad la avisa de que no se case y de que se arriesga a perder la libertad, pero yo creo que ella creía que Hernán sería incapaz de maltratarla, sobre todo si le elige a él. Sin embargo, a pesar de que supiera que se estaba metiendo en un matrimonio sin amor y con un hombre cabreadísimo con ella, no se merece ni la humillación ni los malos tratos que le está dando. Lucrecia no es una gran persona, ni ha tratado a Hernán estupendamente, pero nunca le ha hecho nada parecido y, vamos, que nadie se merece esos tratos. Nunca. La verdad, me resulta repugnante ver esa trama.

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