lunes, 30 de septiembre de 2013

La última noche de Víctor Ros

Ya sabéis que soy seguidora de la saga Víctor Ros que, de hecho, ya reseñé en esta entrada. Así que cuando supe que habían publicado un nuevo libro protagonizado por el detective, lo quise. Al final, se lo acabamos regalando a mi padre y, tras aguardar a que él se lo leyera (que una es buena hija... vale, vale, él lo escondió para que yo no pudiera hacerle chantaje con los spoilers y es bastante más alto que yo, mala combinación para mí), me llegó el turno de disfrutar de La última noche de Víctor Ros.

Ramón Férez, el primogénito de una rica familia de Oviedo, aparece muerto y, lo que en un principio parece un caso sencillo, acaba tornándose un misterio casi indescifrable cuando medio Oviedo parecer ser sospechoso de haber cometido el asesinato. Por eso, el juez encargado del sumario, Agustín Casamajó, acaba recurriendo a su amigo Víctor Ros, ahora detective privado, para que resuelva el caso. Víctor accede a ayudar, pese a que Oviedo fue donde se infiltró y donde le espera un antiguo amor de juventud al que falló durante su misión.

Con esta premisa, nos encontramos con una nueva aventura protagonizada por el señor Ros, cuya situación personal continúa de la entrega anterior: Víctor ha dejado la policía, mandado a la porra al sello de Brandenburgo, ha adoptado a Eduardo y lleva una vida plácida... que se ve agitada cuando Casamajó, un antiguo amigo de Oviedo, le pide ayuda con un caso.

Este nuevo caso me ha parecido el mejor de lo que llevamos de saga y, de hecho, La última noche de Víctor Ros se ha convertido en mi entrega favorita. Me ha parecido mucho más emocionante y adictivo y lo leí en apenas un par de días. A decir verdad, consiguió que me sintiera tonta, pero tonta, tonta, pues al principio –a diferencia de las otras novelas– me tenía más perdida en la trama que Marco en el día de la madre. Vamos, que no tenía ni idea de por dónde iban los tiros. Entonces leí el final, lo disfruté y me di cuenta de que estaba tan bien hilado, que había tantas pistas, que debería haberlo adivinado.

Además, en esta entrega Víctor me cayó mucho mejor. Me pareció mucho más humano y fue estimulante verlo en jaque por una vez. Jerónimo Tristante ha ambientado cada aventura de Víctor en una ciudad diferente (Madrid, Córdoba y Barcelona) y me ha parecido un acierto que esta cuarta la situara en Oviedo, un lugar con historia para el detective. Pues fue en Oviedo donde despuntó al infiltrarse en un grupo de anarquistas, lo que le llevó a traicionar a gente que conocía y, por tanto, Víctor ha de hacer frente a su propio pasado encarnado en Esther, su primer amor.

En este enfrentamiento a su pasado, que le lleva a re-examinar sus actos cometidos hace ya tiempo, se puede ver como ha ido evolucionando el personaje desde sus inicios. Dado que estamos ante una saga, me parece toda una proeza por parte del autor hacer que Víctor evolucione, crezca, muestre nuevas facetas, pero sin perder su esencia.

Y si Víctor, como personaje, ha salido reforzado de este envite, para mí otra que también lo ha hecho ha sido Clara. A mí Clara siempre me ha gustado. Me parece un buen contrapunto para su marido, ofreciendo otra visión de sus casos y manteniéndolo más cercano, más humano, por así decirlo. No voy a entrar a destripar el libro, nada de spoilers, así que sólo voy a señalar que su aportación a esta aventura me encantó. Me gustó ver el cambio de registro en Clara, verla más activa y lo que acaba provocando al final.

Porque, aunque todo se resuelve y el final queda cerrado, vuelve a repetirse lo que en la entrega anterior: el autor deja la puerta abierta a una nueva entrega. Por mi parte, ojalá saque una quinta aventura, sobre todo si supone una novela como la que nos ocupa: entretenida, de lectura fácil, interesante y mejor que sus predecesoras.

El próximo lunes literario estará dedicado a... Predestinados de Josephine Angelini.

sábado, 28 de septiembre de 2013

Entrada random

Hacía mucho tiempo que no escribía una de estas entradas (ya sabéis, llenas de tontás aleatorias), pero hoy me ha dado por ahí y juntar varias cositas que quería comentaros.

La primera, más importante, y la que principalmente ha hecho que escriba esto es pasaros el link de un LJ que ha hecho que me retuerza en el suelo de risa, se me salten las lágrimas y la gente me mirara como si estuviera loca. Vale, eso último pasa bastante a menudo, no es culpa del LJ, qué le vamos a hacer. Pero, bueno, vayamos al grano, ¿y ese súper LJ que tenéis que leer?

Pues es Obsesiones y desvarios de mi adorada Artemisa, que siempre escribe comentarios chachis pirulis por estos lares. Y, sí, ahora todos, después de echarle un vistazo, diréis: claaaaaro, como la llama "diosa", lo recomienda. Pues no. Bueno, sí, me emociona y tal, aunque me hace más ilusión que hable de Cuatro damas de vez en cuando, sobre todo porque me desorino con lo que escribe. Peeero además hace comentarios grandísimos de Águila roja, por lo que yo me arrodillo frente a ella, le hago alabanzas y ya, luego, babeo con las fotos del Comisario.

Así estaba yo hacía un rato, leyendo.
Así estaréis vosotros si me hacéis caso.

Soy especialmente fan de esta entrada, por cierto.

Por otro lado, quería comentar lo dichosa y feliz que me siento porque ayer mis padres me regalaron, sin que diera la tabarra con ello o sin siquiera mencionarlo, la revista Acción de este mes. ¿Y por qué me la trajeron y me hicieron feliz? Pues porque esta es la portada:

Ahora, los que no me seguís en tuiter, ya sabéis que tengo manos.
Y, para los que os preguntéis, los de detrás son Miroku y Bob Esponja. Algún día os enseñaré mi mesa llena de chorradillas frikis y flipais, xD.

El interior es todavía mejor, tiene unas fotos de Loki/Tom Hiddleston que son para morirse.

Y vosotros diréis: hala, otra vez hablando de este pobre muchacho, lo va a desgastar la tipa esta, qué pesada, ¡está obsesionada! Y ahora os imagino cantando la canción de "no, no es amor, lo que tú sientes, se llama obsesión". Oh, si no fuera porque Glee ha salido de la retorcida mente del Calvo diabólico (a.k.a Ryan Murphy), sería tan feliz viviendo esa serie con sus números musicales y sus canciones. Pero, bueno, que me enrollo: sí, estoy obsesionada, de hecho ya ni lucho contra ello, abrazo mi obsesión... literalmente porque abrazo la revista y, además de a Loki, también tengo a Oliver Queen descamisado por el otro lado, así que me pongo las botas. Oye, una chica tiene que apañarse con lo que puede, xD.

Pero, que conste, que mucha de la culpa la tiene Youtube. Porque Youtube nos conoce mejor que la madre que nos parió, al menos en mi caso. De hecho, yo entro tan contenta, dispuesta a ver si Yellow Mellow ha subido vídeo y echarme unas risas (si no la conocéis, buscadla, es fantabulosa total), cuando el mamón de Youtube me tienta recomendándome vídeos de este hombre. ¿Así me curo de mi obsesión? Pues no. Pero, como una es generosa, os pasa un vídeo de Tom para que muráis de amor.


Venga, y otra otro de Henry Cavill, así porque sí, porque es una monada de vídeo.


Y, sí, estoy replanteándome seriamente el mudarme a Sesame Street y portarme muy, muy mal para que un maromo me tenga que dar lecciones, pero, así, amigable y monamente.

Es que ya me ha pasado más de una y de dos veces que he soñado que Benedict Cumberbatch, versión En la oscuridad, me intenta matar cual villano de película. Decid que, por suerte, aparece alguien ha salvarme. Esta noche han sido los Winchester. Sam ha muerto en el camino, así que he tenido que consolar a Dean. Bien pensado, creo que debería darle las gracias a Benedict por acabar con Sam, que es un plasta y un cansino y me tiene harta.

Esto me persigue en sueños, que molaría de ser algo en plan romántico-apasionado.
Bueno, mola igualmente, para qué decir lo contrario.

Eso sí, no entiendo por qué mi subconsciente se empeña en poner a Benedict de súper villano, pero si yo le amo, le adoro y demás. Si es una mona de hombre, ¡si es Sherlock! ¿Tendrá razón mi amada Xymeeforyou y será una petición de mi subconsciente de que vea la película de Star Trek? ¿Se puede ver sin ver las otras o tengo que ver la primera del reboot?

Antes de despedirme, he de deciros que estoy escribiendo el penúltimo capítulo de Corrientes del tiempo (la tercera parte de Cuatro damas) y ya llevo más de 350 páginas. Seh, se me da taaaan bien escribir cosas cortitas, xDD.

Ah, por cierto, si algún día dejo de actualizar es porque Cassandra Clare me ha matado de un disgusto. Porque, sí, creo que me va a matar antes incluso de publicar el último libro de la saga. ¡Vengadme entonces! ¡Que va a matar a seis personajes! ¡A seis! WTF? ¿Por qué, Cassandra, por qué? ¿Quieres tener que mudarte a un bunker o algo así? ¡Que las fangirl están locas, locas!

En mi imaginación, Cassandra Clare está así en su casa, pensando en los fans.

Tsk, y yo sin el juego de Google de arrearle a la piñata para relajar mis ansias sobre la Clare, mientras grito "un palo, un palooooooo". Bueno, a falta de unos caramelos, tengo los del Candy Crush.

¡Pasad un buen finde!

jueves, 26 de septiembre de 2013

Vive cantando 1x04 - A quién le importa

Una semana más, os traigo la crónica del nuevo episodio de Vive cantando, el cual ha sido mi favorito hasta el momento porque, además de tener unos puntos muy divertidos, ha sido tan mono y tan emotivo que me ha llegado a la patata. Pero, como siempre, vamos por tramas:

Comienzo por Trini, cuya trama ha estado centrada en Nacho, dándole por fin algo más de protagonismo al muchacho, lo que es bien. Una noche, al volver del karaoke, Trini se encuentra a Nacho tocando la flauta como yo, es decir, con tan poco talento que más parece que está torturando un gato. Resulta que es lo que Nacho siempre hace en las funciones escolares, pero como que no se le da muy bien, por lo que Trini le pregunta qué quiere hacer. Él le responde que bailar una canción... pero que al Abuelo no le va a gustar y Trini decide ayudarle.

Lo malo es que El abuelo no se muestra muy a favor, de hecho cree que les van a traumatizar al niño. Paula, por su parte, sí que apoya a su hermano, pero El abuelo sigue en sus trece y cree que le van a pegar. Trini también sigue empeñada en que Nacho haga lo que quiera, así que lo ayuda a ensayar en el colegio, prestándole sus taconazos. Cuando el timbre suena, ella se va y Nacho se marcha bailando... y le ve un niño gafotas al que, desde ahora, voy a denominar El chungo supremo.

Paula: "¿Pero las medias tienen que ser de rejilla?"

Trini (con absoluta convicción): "Sí."
Abuelo: "¡¿Nos hemos vuelto todos locos?!"
Me ha molado mucho la escena, con el abuelo que le faltaba exclamar "por Tutatis" y ellas tan panchas, xD.

Después, Trini tiene que curar a Nacho que, supuestamente, se ha caído. No tarda en sonsacarle la verdad: El chungo supremo le ha tirado al contenedor. Trini clama venganza, pero promete no chivarse a cambio de que no mienta, porque mentir está mal... y en ese momento llega El abuelo y Trini le miente sobre las heridas. Ahí, dando ejemplo. Nacho se lo hace ver y Trini se ve en un brete, xDD. Ayyy, eso es tan de padres, si le va pillando el tranquillo y todo.

Al día siguiente, Trini pilla al Chungo supremo a solas y le pide que deje a Nacho en paz, pero el niño encima se pone chulo. Así que, claro, Trini se nos viene arriba y le amenaza con meterle la oreja por una oreja y sacarla por otra. Me encanta. Soy súper fan de la psicología infantil de esta mujer. Al principio, la maniobra parece que funciona a la perfección... hasta que aparece la madre del Chungo supremo.

Trini haciendo gala de su psicología infantil... ¡Go, Trini, go!

El psicólogo intercede por Trini y logra que todo se solucione con una disculpa. A Trini le parece bien, al menos mientras cree que la disculpa es del Chungo supremo a Nacho, pero no, debe disculparse ella. Trini no está por la labor y El psicólogo le dice que si no lo hace puede acabar en la calle, vamos, despedida. Como no le parece bien pedirle disculpas al niño de marras, Trini está buscando trabajo y, mientras hace una entrevista por teléfono, la historia explota en casa y El abuelo se viene arriba con el "yo tengo razón" y le dice a Trini que no ha ido a ninguna parte haciendo lo que le venía en gana.

Por la noche, Nacho tiene dudas, así que despierta a su hermana para pedirle consejo. Ella le cuenta que en clase, a veces, ella conoce la respuesta de las preguntas, pero que se calla para no parecer una empollona. Cuando Nacho le pregunta si, entonces, debería decir que es como todo el mundo, Paula le dice que le guste lo que le guste o haga lo que haga ellos le querrán. Nacho le pregunta si a su madre le gustaría que bailara, pero Paula no sabe la respuesta.

Al día siguiente, durante el desayuno, Trini les dice que va a pedir perdón y Nacho que va a tocar la flauta en la función. Trini le dice a su padre que espera que, al ser una familia normal, esté contento... porque es el único. Eso hace mella en El abuelo, que se presenta en el colegio para que Trini no se disculpe, pero ella ya lo ha hecho; también lleva la ropa de Nacho, para que baile y Trini se nos emociona y todo. De hecho, nos suelta "cuando la gente me dice que tengo un corazón que no me cabe en el pecho, es que he salido a ti". Fan. Muy fan, Trini es todo modestia, xD.

Lo malo es que, cuando van a dársela, Paula les cuenta que ha pasado el turno de Nacho y que él no ha hecho nada: ni bailar, ni flauta, nada. Encima, los dos ven como El chungo supremo les mira chungamente. Si es que le falta un gato al que acariciar, frotarse un bigote y atar a una chica a las vías del tren para ser el malo más malo de todos los tiempos. Flipa. ¡Este es peor que Javier Holgado!

Chungez total. Lo flipo.
Y lo dice alguien que tiene un wallpaper de Loki/Tom Hiddleston en plan chungo, ¿eh?
Por cierto, felicidades al niño y al encargado de casting porque se han lucido, ¡qué malvado, madre mía!

En casa se encuentran a Nacho, que les miente, así que los dos le dicen no mienta y que si quiere bailar, que lo haga. A Trini entonces se le ocurre que si quiere bailar ese día, puede hacerlo en el karaoke, así que se bajan los cuatro. Y, casi como si lo oliera, El chungo supremo aparece. ¡Venga ya! Este tiene superpoderes, ¿verdad? Cualquier día de estos aparece en una de Marvel pateándole el culo a un superhéroe, ya veréis.

El abuelo va a ver a Nacho, que se está maquillando de Alaska, y el niño le dice que ya no quiere bailar porque está El chungo supremo y le grabará con el móvil y se meterá con él y tal. El abuelo le dice que no es ningún nenaza, sino un valiente porque ninguno se atrevería a hacer lo que él va a hacer. Así que Nacho se convence y sale a bailar, mientras Trini y Paula cantan A quien le importa. En esas, El chungo supremo está grabando la actuación, pero El abuelo le dice que es sargento y tiene una pipa, así que deje quieto el móvil y a bailar... ¡Y El chungo baila! ¡Qué poderío!

Por otro lado, la parte del karaoke ha estado centrado en Juanjo y ha sido mi parte súper favorita, que ha sido muy bonica. La cuestión es que Juanjo está un poco... desencantado, según nos cuenta en el monólogo. Encima, César quiere proponerle cosas para reflotar el karaoke como, por ejemplo, el karaoke infantil. Juanjo, como ya es normal, no hace más que gruñir y poner caras antes de salir petado cual conejo blanco. Resulta que Juanjo va al colegio de su nieto para verlo tanto a él como a su hija, así, desde la distancia. Jo, Juanjo, en serio, si eres un sensiblón, ainss.

¿Un men in black? ¿Un Blues brother? Ninguna de las dos cosas, el pobre Juanjo viendo a su nieto en la distancia.
Ainss, que me da a mí una penica, si es un merengue. Vamos, si no temiera su ira, le llamaba Meringuito, xDD.

Al nieto se le cae un jersey, así que él lo recoge, pero no llega a dárselo. Cuando llega al karaoke con el jersey, César y Lucía están organizando el karaoke infantil y él se mosquea al ver a Juanjo tan afectado. Por eso, decide seguirle hasta la escuela, que en realidad es una fundación para sordos, así que César se cree que Juanjo está teniente y no deja de hablarle como a un abuelete, gritándole vamos, así que Juanjo acaba contándole la verdad.

En esas, la hija y el nieto se acercan, así que Juanjo huye, pero César es más rápido, agarra el jersey y se lo da. César le miente diciéndole que tiene un hijo en la fundación, mientras Juanjo se acerca a su nieto y se miran... y en ese momento La hija explica que se van a mudar a Canadá. Jo, pobrecito Juanjo, ¿es qué nada le va a salir bien a este hombre? Pero si es un merengue, un amor y demás, pobrecito.

Ante tal noticia, Juanjo se da a la bebida, por lo que César intenta que lo deje y que hable con su hija, pero Juanjo no quiere. En esas, llega Trini al karoke y, al ver el percal, intenta sonsacar a César, pero él se resiste... así que ella, al saber que el alcohol le sienta mal, le hace tomarse una copa.

Al final, cuando ya están cerrando el karaoke, Trini intenta que Juanjo le cuente sus penas y, para eso, le cuenta su maravilloso día que incluye amenazar niños chungos y estar a punto de ser despedida. Como Juanjo no canta ni por esas, Trini admite que sabe lo que ocurre y a él no se le ocurre nada mejor que proclamar que va a matar al pobre César. Trini le dice que se deje de tontás y que vaya a hablar con su hija porque más vale tarde que nunca y que cualquier cosa es mejor que no intentarlo. Pero Juanjo está emperrado en que hay cosas que no tienen arreglo y se marcha, gruñendo al pobre César. Me hace gracia que Trini le suelta que se quede tranquilo, que no le va a pegar, xD.

En serio, estos dos me molan un montón =D

Trini decide que eso no se va  quedar así, por lo que, al día siguiente, César va a la fundación a dar propaganda del karaoke y, oh, qué casualidad, que se la da a La hija. Ésta hila en cero coma y le dice que le diga a Juanjo que no quiere saber nada de él, pero César no se rinde y le cuenta todo: que Juanjo no sabe nada, que ha cambiado, que Juanjo iba a verlos... y que Juanjo se merece conocer a su nieto. Ay, César, eres tan bonito tú también, por cierto ^^

En el karaoke, Juanjo se va a ir porque no cree poder aguantar a los niños y César intenta retenerlo diciendo que los niños necesitan a alguien con autoridad y vozarrón. Pero, claro, como que no surte efecto, así que Lucía le cuenta lo de su hija. Y, hostias, le ha faltado ponerse verde para convertirse en Hulk. Como mira a los otros dos. De hecho, los caretos que se les quedan a César y, sobre todo, a Lucía han sido buenísimos. A César le puede el instinto de supervivencia y dice que se le ocurrió a Trini, aunque él apoyaba la idea.

 Juanjo convirtiéndose en el increíble Hulk...

Y sus pobres víctimas. La cara de Lucía es lo mejor, le ha faltado soltar el globo.

Juanjo se nos pone muy guapetón con traje y todo y, al ver que su familia no llega, se desespera. Por eso, cuando César va a verlo a su despacho, explota... con tal mala pata que César ha ido a decirle que ha llegado su hija. Ésta dice que no sabe que hace ahí, porque está claro que todo sigue igual, lo que Juanjo admite. También admite que les veía porque, aunque entiende que ella tiene razones para no querer verlo, él necesitaba verlos a ellos. La hija se ablanda, como para no, y le deja hablar con su nieto. Resulta que Juanjo conoce algo de lenguaje de los signos y le dice quién es a su nieto y éste le abraza... y en ese momento mi hermana y yo estábamos las dos con la lagrimita, todo emocionadas porque, jo, ¡menuda escena más bonita!

Se os ha derretido la patata, lo sé.

Al final, todos están hablando con La hija, diciéndole cosas bonitas de Juanjo, así que ella le dice a él que le quieren mucho. También le da un post-it con la dirección de Canadá por si quiere escribir, lo que anima a Juanjo y nos suelta un discurso todo bonito. Qué bien que algo le haya salido algo bien.

Finalmente, como he cogido la costumbre, voy con esa extraña familia que forman Candela, Mariano, Los cuñados y sus respectivos hijos. Jeco llega por la mañana de juerga y sus padres le echan la bronca e intentan que busque un trabajo... que le cae del cielo cuando La cuñada aparece quejándose de la caldera.

Total, que Jeco va a casa de Los cuñados y, mientras que Armenteros no lo ve claro, ella sí porque con lo mal que lo están pasando en su casa... y, encima, les sale baratísimo. Alma, al ver a su primo, le hace ver que no tiene ni idea de fontanería, así que le propone llamar a un tal Ricky y que vayan a pachas, pero Jeco se niega.

Al día siguiente, mientras está batallando con la caldera, aparece Alma pidiéndole un condón y, claro, el pobre muchacho se nos anima... y su gozo en un pozo porque resulta que al que se va trajinar al tal Ricky, ¿y adivináis qué? ¡Que es un viejo conocido de este blog! De hecho, es Ricky de Luna, el misterio de Calenda. Sí, se llama igual, ya le podrían haber cambiado el nombre, digo yo... o, esperad, ¿Vive cantando es un spin-off de Calenda y no me he enterado? Si es así, exijo que salgan Nacho y Vera.

¿Veis? ¡Es Ricky!

Jeco: Pero... ¿Somos un spin-off de Calenda? ¿De FoQ? Mi vida empieza a no tener sentido...

El pobre Jeco debe soportar como los otros frunjen y, jo, menuda crueldad, que el pobre muchacho está todo enamorado. Entonces, aparece Armenteros y Jeco empieza a hablar a gritos para advertir a la parejita y, de hecho, los cubre como buenamente puede. Alma logra escapar, pero Armenteros ve a Ricky y Jeco tiene que decir que es su amigo que ha ido a echarle una mano.

Al día siguiente, Jeco consigue vencer a la caldera y la arregla... pero la alegría le dura nada porque sus tíos le comunican que han encontrado el condón en su dormitorio y que no se traiga a Ricky para hacerlo en su cama. El pobre Jeco alucina, pero, claro, sigue queriendo proteger a su prima, así que acaba contando que le dejó la cama a Ricky y a su novia, así que el pobre muchacho debe salir por patas, sin cobrar lo de la caldera ni nada.

A todo esto, Mariano y Candela se han propuesto no discutir y, mientras que Cefe sólo se sorprende, La cuñada decide, por algún motivo que no alcanzo a comprender, malmeter: de hecho, les saca a colación un tema escabroso para que discutan... pero la pareja esquivan el lance. Jo, en serio, ¡qué ganas de ser mala! ¡Que son tu hermano y tu amiga, sé un poco maja, leches! La cuñada señala que, además de no discutir, deberían ganarla a ella y a su marido al mus para que fuera el mundo al revés.

Por la noche, jugando al mus parece que Candela y Mariano han ganado, pero resulta que ella se ha equivocado y empiezan a discutir, mientras los otros se sonríen. Joe, en serio, ¿les pagan por discusión de los otros? Al día siguiente, ambos siguen discutiendo de forma pasiva-agresiva porque, supuestamente, no están discutiendo, cuando llega el pobre Jeco y vuelve a recibir por culpa de Ricky. Candela, encima, al saber quién es Ricky, cree que él arregló la caldera y que ha mentido para ocultarlo. Pobrecito Jeco, que no le cree nadie. Candela le dice que es porque siempre está mintiendo y que, hala, a echar una mano al bar. Uy, si se hubiera llamado Pedro todo sería de lo más poético.

Al final, Jeco está barriendo cuando se encuentra con Alma, que le da las gracias y le dice que es el mejor... pero se va con Ricky. Pobrecito Jeco, si es que hoy no ha hecho más que recibir por todos los lados.

Ay, si es que está todo enamorado, sólo hay que ver cómo la mira ;)

A todo esto, y ya sé que hasta ahora lo he ignorado un poco (ya me explayo bastante con las tres principales, xD), hay una trama chiquitita que es la de La chinita y El poli. Hoy, tras el episodio anterior, ella pasa mucho tiempo en el karaoke porque está interesada en César, incluso le canta Bésame mucho, aunque no sé hasta qué punto él se ha dado cuenta de que era para él. Quien sí lo ha hecho es El poli, que sufre un golpe en su pobre patata. Acaba hablando con Lola, que le explica por qué fingía no hablar español y que no sabía como decirle que ella no estaba interesada y él se va dolido. A ver como queda esto, aunque yo soy muy César/Lucía, que conste.

Eso es todo por esta semana, la que viene más. Además, parece que vamos a tener un episodio centrado en Lucía (o Lucía desatada por lo que se ve en el avance) y también en Los cuñados, personajes en los que no se habían centrado demasiado, así que mola.

miércoles, 25 de septiembre de 2013

En blanco y negro: Capítulo 18

Sigo con la publicación de En blanco y negro, la continuación de Cuatro damas, y hoy me toca subir el capítulo 18, Corazón que no siente.

Edimburgo, capital de Escocia... y ciudad donde se encuentra White tree, la casa de la familia Fiztpatrick, la familia de Tania. ¿Encontrarán algo que les guíe a la misteriosa Irene? ¿Algo que explique el asesinato de Elena?



Lo primero de todo, espero que no me matéis. Sé que dejé algo muy abierto en el capítulo anterior, pero no os preocupéis que en el siguiente sabréis ya que pasa. Eso sí, espero que os haya gustado, sobre todo la última parte, que es más emocional e intensa, y que está provocada, sin querer, por Kenneth. De hecho, ya comenté que los dos capítulos formaban parte de un todo y es que, lo quieran o no, Kenneth (Ojos que no ven) y Ariadne (Corazón que no siente) están unidos.

Por lo demás, pues, eso, que espero que os haya gustado y que si queréis teorizar u opinar o incluso meteros conmigo por cruel, me dejáis un comentario y yo tan contenta =D

En dos semanas, más.

Próximamente: Un poco de ayuda de los amigos.

lunes, 23 de septiembre de 2013

Siempre

Hoy os traigo la reseña de Siempre de Maggie Stiefvater, la tercera y última parte de la trilogía Los lobos de Mercy Falls (no confundir con Mystic Falls ;P), la cual yo recomiendo porque la he disfrutado de cabo a rabo. De hecho, ya reseñé las dos primeras partes: Temblor, que me sorprendió muy gratamente, y Rastro que fue todavía mejor que su antecesora.

Evidentemente, a partir de aquí hay spoilers de la saga, así que yo recomiendo que, primero leáis los libros, y luego me leáis a mí ;)

En Siempre, retomamos la historia un tiempo después de donde la dejó Rastro: el verano está llegando y Grace, ahora convertida en loba, oscila entre humana y loba; mientras tanto, Sam se encuentra como paralizado, Cole sigue experimentando para encontrar una explicación y una cura a la licantropía e Isabel tiene que lidiar con los demás, sus sentimientos hacia Cole y una nueva amenaza para todos: su padre está intentando que masacren a los lobos y parece que esta vez lo va a conseguir.

Así, como en el libro anterior, tenemos cuatro puntos de vista, cuatro narraciones en primera persona que nos van contando la historia: Grace, Sam, Isabel y Cole. Todos los personajes han madurado, han evolucionado tras lo sucedido en Rastro, aunque todos siguen teniendo problemas y defectos: Sam parece no darse cuenta de que tiene que ejercer de líder, Grace tiene que lidiar con las consecuencias de haberse convertido en loba, Cole intenta ser mejor mientras busca a Isabel e Isabel intenta resistirse a Cole porque teme que la arrastre a un lugar oscuro.

La principal baza de la novela son sus personajes. El planteamiento es bastante típico, aunque Maggie Stiefvater ha ido desarrollándola con cierta originalidad y buen pulso, por lo que, aunque un poco previsible, es un auténtico placer leerla. Además, los personajes caen bien, interesan, parecen reales, humanos, y personalmente me gusta que vayan cambiando ante lo que van viviendo.

Por eso, estaba muy interesada en leer qué les deparaba la historia, en saber cómo iban a terminar: ¿conseguirían el final feliz o no? De ahí, que devorara el libro, sobre todo porque tenía una historia de lo más atrayente: con la amenaza que representaba el señor Culpeper al desear aniquilar a toda la manada y con Grace y Cole siendo lobos, lo que supone que acabarían desapareciendo para siempre con el tiempo, pero también con la esperanza que ofrecía Cole con sus experimentos.

Y precisamente por eso he de quejarme de una cosa. Sí, el libro me ha encantado. He devorado Siempre, cada una de sus páginas; he disfrutado de cada una de sus escenas, de las más románticas con Sam y Grace, de los encuentros chispeantes entre Cole e Isabel, las discusiones, los momentos tensos... Pero cuando llegué al final eché en falta más páginas. Vamos, que no puede terminar de forma más abierta.

¡Coño, Maggie, ¿cómo me haces esto?!

Vale, en primer lugar, a lo largo de toda la saga se examina al personaje de Beck: es un misterio envuelto en mentiras y medias verdades. Todo parecía apuntar a que había una gran historia detrás, un misterio a desentrañar. ¿Nos lo resuelve Maggie? No. No sabemos cómo acabó siendo lobo, por qué hizo lo que hizo o su verdadera historia. Me parece que ese punto está mal aprovechado, que se podría haber ahondado en Beck y su pasado, pues pintaba muy interesante.

En segundo lugar, tres libros, ¡tres!, con la historia de amor de Grace y Sam, viéndolos luchar contra viento y marea para estar juntos, queriéndose tantísimo a pesar de todo. Y, entonces, su final queda de lo más abierto: Grace va a intentar curarse, pero esa cura puede matarla. ¡¿En serio, Maggie?! ¿En serio? ¿Tanto te costaba escribir un epílogo diciendo que vivían en un pisito tan felices con una cafetera roja y que estaban curados?

De hecho, tampoco Cole e Isabel tienen un final cerrado y eso que se lo merecían tanto como la pareja principal.

Afortunadamente, he leído que como quedó tan abierto todo, Maggie Stiefvater ha escrito una especie de spin-off centrado en Cole e Isabel que se titulará Sinner (que en español sería Pecador). Me alegra que esté centrado en Cole porque, personalmente, su evolución fue la que más me gustó. En Siempre ha sido mi personaje favorito y eso que al resto también los adoro. Sólo espero que en Sinner se cierren ambas historias en condiciones porque los personajes lo merecen y ese final tan abierto es el único y gran "pero" que le pongo a una gran saga.

El próximo lunes literario estará dedicado a... La última noche de Víctor Ros de Jerónimo Tristante.

PD: Ay, que esta semana me vuelven varias series (hoy vuelve How I met your mother, dearies, yey =D) y se estrenan algunas nuevas que me llaman la atención como Agents of SHIELD. ¡Como mola esta semana!

PD2: He empezado a ver Sleepy Hollow y, de momento, me ha gustado muchísimo. Os iré informando ;)

domingo, 22 de septiembre de 2013

Maromo de la semana 151

Ya estamos a domingo una vez más y, con todo el dolor de mi corazón, me toca cambiar a mi amado David Tennant de Maromo de la semana por uno nuevo. Y como he empezado a ver Suits (ya he visto más de la mitad de la primera, vamos, que se ve bien, mola y todas esas cosas) pues he decidido poner a uno de los pedazo de tiarrones que la protagonizan, ya que están a la altura del pedazo de hombre que fue el 150, y me he quedado con...

Patrick J. Adams


Patrick nació el 27 de agosto de 1981 en Toronto, Canada, aunque cuando tenía 19 añitos se mudó a Los Angeles, donde acudió a la universidad de Sur California y se graduó en arte dramático. Y, salvo el hecho de que toca la guitarra y es un fotógrafo experto, no he encontrado nada más sobre su vida, así que, hala, a examinar su carrera... que es mucho más larga de lo que me imaginaba.

En el año 2001 debutó con la película Aquellas juergas universitarias para, después, hilar un personaje episódico tras otro en series como Jack y Bobby, Caso abierto, Doctoras de Philadelphia y Close to home (creo que en España se titulaba así también). Además, protagonizó la película independiente Façade y también apareció en dos tv-movies: Emails de Boston (comedia navideña que protagonizó junto a Marla Sokoloff y, oye, con lo monísimo que es este chico no me extraña que lo pogan de prota de una comedia romántica, ainss :3) y Orpheus, junto a mi amado Eion Bailey.


Después, volvió a encadenar más apariciones en series de televisión: Numb3rs, Señora presidenta, Friday night lights, Sin rastro, Perdidos (yo le respeto todavía más por eso), Heartland, Navy: Investigación criminal... También en las tv-movies Good behavior y The dealership. En el 2009, además, trabajó en la película La chica del tiempo (donde aparece gente que veo habitualmente en las series como Mark Hammon o Enrico Colantoni) y en la película Rage. Ese mismo año, Patrick combinó más personajes episódicos (en Entre fantasmas, Cupid, Miénteme, Ganando el juicio...) con otras dos películas: The waterhole y 2:13.

En el 2011, tras aparecer en un episodio de Flashfoward y en otro de Pretty little liars (otra cosa que no me extraña, porque en Rosewood hay más maromos que putadas de A), tuvo un papel en la película 6 month rule y, sobre todo, consiguió uno de los papeles protagonistas de la nueva apuesta de la cadena USA Network: Suits. En Suits, interpreta a Mike Ross, un chico muy listo que fue expulsado de la facultad de derecho y, desde entonces, se gana la vida como buenamente puede... hasta que se cruza en el camino de Harvey Specter, que, pese a saber la verdad, lo acoge como su ayudante para que se convierta en abogado. Que, en realidad, no es de extrañar que le ayude porque Mike/Patrick es la cosa más mona que te puedes echar a la cara, seriously. La serie me está molando mucho, de hecho la única pega que tengo es que no se quitan los suits, tsk, xDD.


Entre las dos primeras temporadas de Suits, Patrick apareció en varios episodios de Luck, la serie que protagonizó el genial Dustin Hoffman para la HBO y ha seguido realizando cortos. De momento, sigue en Suits y, oye, que Suits tenga larga vida porque me encanta, es una serie muy guay =D

viernes, 20 de septiembre de 2013

Percy Jackson y el mar de los monstruos, Thor Freudenthal, 2013

Ayer, por fin, pude ver Percy Jackson y el mar de los monstruos, la segunda película de la saga que adapta el segundo libro de la pentalogía de Rick Riordan. Era curioso, pues me moría de ganas por verla tanto como que la temía. Pues la primera película me decepcionó bastante y eso que por aquel entonces no había leído los libros, así que ahora que los había leído, le tenía más miedo que a un nublado.

Pues bien, Percy Jackson y el mar de los monstruos me ha sorprendido muy, muy gratamente. Me lo he pasado chachi piruleta, que diría nuestro adorado Mimosín en El internado, en el cine y las casi dos horas de película se me han pasado en un suspiro.

En esta segunda aventura nos reencontramos con Percy y el resto de mestizos del Campamento Mestizo, que deben enfrentarse a nuevos problemas: y es que Luke, que no murió al final de la primera película, ha envenenado el árbol que protege el Campamento y la única manera de sanarlo y, con él, el escudo protector, es encontrar el mítico Vellocino de oro. Pero la misión no es nada fácil, pues el Vellocino lleva perdido siglos, ya que se encuentra en las manos de Polifemo, un malvado cíclope, que vive en la isla de Circe, en el Mar de los monstruos.

No sé si habréis visto la primera película. He de decir que se puede ver esta segunda sin haber visto El ladrón del rayo: los guionistas se encargan de dejar clara la mitología que se fijó en la primera cinta para que se pueda seguir la historia. De hecho, como El ladrón del rayo fue muy auto-conclusiva y dejó aparcada la trama a largo plazo que ocupa toda la saga, pues serviría más de introducción que otra cosa. No obstante, parece que a partir de ahora sí que quieren centrarse en esa trama, pues desde el principio de El mar de los monstruos nos ponen en antecedentes de hechos importantes que se saltaron en la primera: así, descubrimos como Annabeth y Luke llegaron al Campamento Mestizo en compañía de Thalia, que al sacrificarse fue convertida en árbol para protegerlo.

Al ver esta película me ha dado la sensación que los responsables han hecho propósito de enmienda, pues es mucho mejor que su antecesora.


En primer lugar, es muchísimo más entretenida: se hace muy corta, se disfruta de principio a fin y aprovecha muy bien el sentido del humor. Tiene golpes muy buenos, me han hecho reír durante toda la aventura lo que es de agradecer. Además, es muy trepidante: el ritmo no decae, los protagonistas van de una aventura en otra, de un problema a otro y, encima, están bien hilados.

En segundo lugar, me ha dado la sensación de que los personajes están mejor escritos y las nuevas incorporaciones funcionan a las mil maravillas: Tyson es adorable y divertido y encaja en el grupo, Clarisse es un buen contrapunto a Percy y Annabeth, Dionisio tiene unos golpes estupendos, se explica mejor la motivación de Luke, Hermes mola y deja entrever que la relación con su hijo es más compleja y complicada de lo que parece... En general, me da la sensación que está mucho mejor escrita y que, de verdad, hay alquimia entre todos los elementos que la han hecho.

Los efectos especiales están muy conseguidos (Caribdis me ha encantado, me ha parecido una pasada, al igual que la isla de Circe o el viaje en taxi), haciendo que la película sea impresionante.

Y el casting me ha parecido perfecto. A decir verdad, era de lo poco que me gustó de la primera: Logan Lerman es el perfecto Percy Jackson, pues puede ser un héroe, pero también el tío majo y adorable que es Percy; Jake Abel es un Luke maravilloso, oscuro, torturado (ay, los daddy issues atacan de nuevo) y no deja de sorprenderme que sea tan sumamente creíble y natural cuando, hasta ahora, siempre le había visto hacer de bueno; Alexandra Daddario (con un pelo teñido con muy mal gusto, vale que Annabeth sea rubia, pero con el pelazo negro que tiene Alexandra deberían haberla dejado así) y Brandon T. Jackson también son muy naturales y el grupo tiene buena química.


En lo que respecta a las nuevas incorporaciones, he de destacar a Douglas Smith (el hermano de Gregory Smith o Ephram en Everwood, por cierto) como Tyson. Tyson es de mis personajes favoritos y me ha conquistado desde que aparece con esa inocencia tan suya, aunque en la película sea más listo. También me ha gustado mucho Leven Rambin como Clarisse con sus vaciles, su carácter y... bueno, siendo Clarisse. Además, la película ha contado con Nathan Fillion como Hermes y Stanley Tucci como Dionisio, que están perfectos y maravillosos y de los que podría contar mil maravillas.

En tercer lugar, es mejor adaptación. Sí, se han sacado cosas de la manga. Algunos personajes responden más a estereotipos del cine que a los creados por Rick Riordan (Annabeth y Grover son los peor adaptados para mi gusto. Mientras que él sigue la estela de listillo pasado de rosca de la primera cinta, Annabeth no es tan fiera y bruta y, aunque funciona mejor, no terminan de acertar con ella y, jolín, que Annabeth mola un montón). Sin embargo, el espíritu de los libros sí que está ahí: las aventuras trepidantes, el humor, los giros de la mitología griega tan chulos de Rick Riordan (como Hermes teniendo la mensajería o las serpientes de su caduceo, que no dejan de discutir)...

De hecho, me ha dado la sensación que muchos de los cambios introducidos han sido más una consecuencia de lo mala adaptación que fue la primera parte. Por ejemplo, en la primera se establece que los mestizos viven en el Campamento, así que justifican de otra manera la aparición de Tyson; o, como en la primera no tratan la búsqueda de Pan y que Grover va en su búsqueda, han hecho de otra manera que acabe en manos de Polifemo. Pero, en general, me ha dado la sensación de que han respetado la historia lo máximo posible, teniendo en cuenta las limitaciones de una película, claro está.

Además, parece que tienen fe en la saga, pues hasta han respetado el final del libro, lo que supone un cliffhanger y también la profecía. Así que espero que continúen con las películas y que lo hagan en esta línea porque, de verdad, he salido encantandísima del cine.

Eso sí, que sepáis que estoy muy decepcionada con que Tyson no llame "pony" a Rainbow, ni le bautice ni nada. Pero, vamos, que se lo perdono, xD.

10/10

PD: ¿No os parece maravilloso que alguien llamado Thor haga una película sobre mitología griega? Es como un crossover, xD.

jueves, 19 de septiembre de 2013

Vive cantando 1x03 - A tu lado

Ayer se emitió un nuevo episodio de Vive cantando, en esta ocasión el tercero, que me volvió a gustar un montón y, además, tuvimos dos números musicales muy chulos, lo que es bien =D Pero, nada, dejo de enrollarme y, as usual, voy por tramas.

Comienzo con la parte de Trini, que me gustó un montón. Por la mañana, Paula se va sin desayunar ni nada, por lo que El abuelo y Nacho intentan hacer ver a Trini que le pasa algo y que hable con ella. Trini, entonces, intenta hablar con Paula, pero ésta sigue en plan Taylor Swift y no sale muy bien la cosa. Eso sí, Trini se asoma cual Vieja'l visillo (otra de su cofradía, debería fundar un club con Leire'l visillo y Elena de Amar es para siempre) y ve que tiene un diario. Uh, esto no va a salir bien, no, no.

Trini'l visillo

Más tarde, Trini va a La bamba y, tras que Juanjo le asegure que Lucía no tiene nada con él, sino con César, ella le dice que no pasó nada con El psicólogo. También le cuenta lo de Paula y Juanjo, que la conoce bien, le dice que no se le ocurra leer el diario de Paula, que estaría fatal. Trini le promete que no lo va a hacer... y a la mañana siguiente, mientras Paula está en el baño, lo busca, lo encuentra y lo lee. Si es que es mala idea, es muy mala idea. Además, ¿y si Paula vuelve del baño y te pilla? Vamos, que Trini mente criminal no tiene.

Al leer el diario, descubre que fue el cumpleaños de Paula y se les pasó a todos, así que improvisa una súper celebración: magdalena con palillo a modo de vela, un dibujo por parte de Nacho y una camiseta de Trini como regalo metida en una bolsa. La celebración no mejora el humor de Paula, algo que ninguno nos podíamos imaginar, así que Trini decide que tienen que hacer una celebración por todo lo alto. ¿Y qué mejor para preparar la fiesta perfecta que leer el diario de la homenajeada? Pues eso. Trini lo está leyendo, cuando su padre la pilla y tarda cero coma en saber qué está haciendo. Dios, qué hombre más listo, como la conoce.

En el colegio, Trini se encuentra con El psicólogo, que le dice que lo que tuvieron estuvo bien y que si quiere repetir, pero Trini se lo quita de encima con mucho tacto. Carlos lo escucha, así que empieza a vacilarla, pero Trini no pierde el tiempo y lo invita a la fiesta de cumpleaños de Paula.

Cuando ésta llega a casa, descubre que han decorado el salón y han preparado una merienda perfecta y le han regalado los regalos perfectos. Encima, en esas, suena el timbre y aparecen todos sus amigos, incluido Carlos. La pobre Paula se queda un poco cortada, sobre todo cuando Carlos se pone a bromear con ella y, claro, ella se pone tonta, como nos ha pasado a todas en su caso. En esas, Trini decide dejarlos solos, así que manda al Abuelo a la cama y ella se va a bajar a La bamba... pero Carlos decide que es mejor plan que vayan todos al karaoke.

Me encanta Paula en plan atontolinada por Carlos.

Juanjo empieza a vacilarla, en plan: "¿qué van a querer tus amigos, un libro para colorear?", cuando Carlos llega y saca a colación el tema del psicólogo. Y Juanjo se nos pone celoso cual perro. De paso, le echa la bronca por leer el diario de Paula y acaba hablando del Psicólogo y diciéndole que a él no le mienta como a Paula, por lo que Trini saca el tema de su hija. Uh, Trini, que eso es un golpe bajo, mujer, pobre Juanjo.

Juanjo vacilando a Trini... y viceversa.

Por su parte, Paula comenta con Carlos que Trini ha dado en el clavo con todo: el regalo, la fiesta... Entonces Trini le dice que se va y la anima a subir a cantar para impresionar a Carlos. A Paula le da vergüenza cantar sola, así que le pide a Trini que la acompañe, lo que la emociona mucho... y la emoción la traiciona, pues le dice que deberían cantar Pero a tu lado de Los secretos y, claro, Paula ya se nos mosquea: ¿por qué sabe que le gusta esa canción si no la canta desde que murió su madre? Por eso, deduce lo del diario y, al escucharlas, El abuelo le suelta lo de "ya te dije yo..." y, claro, Paula se cabrea aún más.

Al día siguiente, Trini está jodida por lo que ha ocurrido y tiene un pequeño roce con su padre. Éste le cuenta que cuando Luisa y ella eran pequeñas, no tenía ni idea de ellas, eran como extraterrestres, sobre todo ella y que intentó leer su diario, pero como tenía candado, no pudo. Ya sabéis, si tenéis familia numerosa, usad un diario con candado o ponerle una contraseña chunga a vuestro ordenador (vuestro nombre y la palabra "guapa" seguida no es una gran contraseña, creedme, así que hackeaba el orde a mi hermana, xDD).

Bueno, que me enrollo: el hombre le da a Trini su antiguo diario, mientras le dice que escuchaba sus conversaciones por teléfono y ella se hace la estupenda, xD. El hombre le dice que no se preocupe, que Paula la perdonará y que en eso consiste ser padre. Entonces hablan de por qué Trini se fue de casa y ella le dice que no fue su culpa, que era ella y que lo siente. Jo, les ha quedado tan bonita la escena :3

A mí estos dos me dan mucha ternura :3
Y algún día me aprenderé el nombre de él, lo prometo.

Paula está en su habitación, cuando Trini aparece con su diario de cuando tenía quince y se lo da para que lo lea y, así, quedar en paz. El diario tiene 10 páginas y mucha enjundia, como no podría ser de otra manera. Trini le cuenta a Paula como fue su primera vez y que, cada noche, antes de acostarse, se acuerda de su hermana y que le entra miedo porque nunca será tan buena madre. Paula le dice que, al menos, lo intenta y que ella tampoco se lo pone fácil, que para ser tan bajita, tiene muy mala leche.

Acaban decidiendo cantar juntas y, cuando Trini no llevaba ni un verso, me han cortado para la publi. ¿En serio? ¿Qué canción interruptos es este? Hombre, que yo estaba todo motivada y, de pronto, para choteo de mis padres, me he encontrado cantando sola con los anuncios. Tsk. Por cierto, qué sumamente bien que canta Ana Mena, por Cas :3

Cuando la actuación ha terminado, Carlos ha felicitado a Paula, mientras Juanjo y Trini hablan... pero no solucionan nada. Ainss, sois muy desastrosos los dos, pero si estáis hechos el uno para el otro y os morís de ganas de que haya tema, que lo sé yo, xD.

Por otro lado, César ha protagonizado su propia trama. Como está haciendo un cursillo de coctelería, empieza a hablar con Lucía del tema y le cuenta su propia versión de sus trabajos y cómo acabó en La bamba. Al parecer, Juanjo buscaba un socio y le encontró, xDD.

Si esto lo comentara César seguro que pondría que es Tom Cruise.
Me hace mucha gracia la cara que le he pillado a Gorka Otxoa, por cierto, xDD.

Están hablando, cuando llega Juanjo con su buen humor habitual (nótese la ironía), ya que hicieron una caja penosa y, encima, Lucía apuntó las consumiciones de un cliente. César no tarda en defenderla, por lo que Juanjo le suelta que espera que sea mejor en la cama. Delicado, Juanjo es un rato, sep. César le dice que todavía no ha intentado nada, ya que no sabe si son compatibles y, cuando Juanjo ironiza sobre que le haga un test, César se lo toma al pie de la letra. Todo esto, aderezado con las caras de Juanjo de "este es tonto" o "¿por qué, señor, por qué?" que son the best thing ever.

Total, que César le hace un test en plan disimulo (bueno, disimulo cesáreo, vamos, cuasi nulo) y descubre que los gustos de Lucía son contrarios a los suyos. ¿Y eso desanima a nuestro dicharachero empresario? Pues no, porque cree que, en vez de compatibles, son complementarios, lo que es mejor. Mientras, Juanjo ve todo y sigue flipando; por cierto, para enmarcar la frase "quién pillara un acantilado para tirarse", xDD.

Dios, la cara de Lucía cuando Juanjo suelta lo del acantilado es brutal, xDD.

César decide declararse y va a hablar con Lucía. Está en ello, ahí los dos súper monérrimos, cuando aparece Susi, la supuesta novia de César, que parece sacada de Princesas de barrio o de MYHYV, todo sea dicho. La tía, tras volverlo loco en apenas dos segundos, empieza a pasar revista al karaoke, a Juanjo y a Lucía. A Juanjo le falta gruñirle, en plan protector. Lo dicho: en el fondo es un merengue :3

Por la noche, Lucía le pregunta a César que cómo le va con Susi y, cuando él le responde que está indeciso, le dice que le ponga una canción y canta Sabor de amor. Tío, como me mola esta canción. Por cierto, dos cosas a destacar: 1) cuando la canción dice eso de "comerte sería un placer porque nada me gusta más que tú" enfocan a Juanjo y Trini mirándose en la distancia y yo muero de amor; 2) Lucía cambia la letra y dice "bésala" en plan Sebastián en La sirenita, lo que me parece guay.


Comerte sería un placer porque nada me gusta más que tú.
Dios, cómo me gustan estos dos y, sí, pese a que estén peleados en casa yo estaba así:


Más tarde, César va a preocuparse por Juanjo, ya que éste ha discutido con Trini, y el pobre acaba llevándose una bronca del quince. Y es que Juanjo se riñe a sí mismo por el tema Trini, pero usando a César y Susi. Pobrecito César, además le dice que han vuelto. Jo, qué valor, yo me habría ido.

César le está contando a Susi vía móvil cuánto se ha alegrado Juanjo por ellos (xDD), cuando ve que unos tíos están atacando a La chinita (la que vuelve loco al Poli) y la salva. Oye, este hombre tiene alma de Superman (yo a César cantándole a Lucía la de No soy Superman lo veo, lo veo MUCHO). La muchacha se le queda mirando todo encantada. Para que luego Juanjo le diga que ninguna chica se fijaría en él si no fuera a robarle, eh, eh.

Al día siguiente, César le está enseñando su nuevo cóctel a Susi, el Susi on the beach (ellos son más de mountain, pero "on the mountain" no queda muy bien) y ella lo desprecia. César se lo bebe él y ella se lo echa en cara por si engorda. En serio, qué tía más odiosa. César, ¿qué haces con ella? Pero si eres un amor. En serio.

Después, va al baño donde Lucía está fregando y le cuenta que ha dejado a Susi (¡albricias! Hagamos una fiesta) porque, aunque eran muy compatibles, era todo muy seguro y era un rollo, mientras que él quiere algo más. Entonces se le declara y le pide que salga con él, pero Lucía le dice no puede salir con él, que es mejor que sean amigos. Me está costando la vida no hacer chistes con Pagafantas, de verdad, que auto-control el mío... pero es que parece que el personaje le sigue, sólo falta que se pille una Fanta de la cámara... Mierda, adiós auto-control.

Pobrecito César, que me le han roto la patata.

César se nos queda hundido, así que Juanjo va a consolarle de nuevo, pese a que está sorprendido porque cree que Lucía y César son igual de raros. Este es como Trini, que consuela y trauma al mismo tiempo, xD. Juanjo se inventa una historia de dromedarios para decirle que no se rinda, que están trabajando juntos y el roce hace el cariño.

Cuando César va a sacar la basura, se encuentra a La chinita y empieza a liarse él solo con si le entiende o no. Ella le dice que sí, que habla español, pero que es más fácil fingir que no es así, porque te dejan en paz.

Y, para acabar, voy con la parte de Mariano, Candela y Jeco, el cual, por cierto, ha tenido más protagonismo. Eso mola, a ver si vamos conociendo más a los personajes secundarios. Tras una noche de farra, Jeco llega a casa y se encuentra con sus padres, esperándole cual Cancerberos, para contarle lo del divorcio, así, con mucho tacto, todo preocupados, pero Jeco mal, mal no se lo toma. De hecho, lo asume con bastante filosofía.

Al día siguiente, sus primos le dicen que se han enterado del divorcio y tal y, claro, como Alma se muestra tan amable y comprensiva, él saca provecho.

Si es que se le ve la idea en la cara al muchacho, se le ve.

Mientras tanto, Mariano le explica a Cefe y Candela a su cuñada y a La Poli que ella se quedará con la casa y él con el bar, así que debe buscar a un cocinero. Tanto Cefe como las chicas le ven lagunas al plan y, encima, La cotilla lanza cada comentario a la pobre Candela que ya me la veía buscándose otro acantilado como Juanjo.

Al día siguiente, Mariano y Candela están muy amables en el bar, mientras van preparando todo: él tiene que ver un piso diminuto y va a llegar el nuevo cocinero. Digo yo, que a lo mejor soy rara, ¿eh? Si se llevan bien, ¿por qué no intentan trabajar juntos? De hecho, cuando Mariano vuelve de ver el cuchitril de cuarenta metros cuadrados, descubre que el cocinero nuevo ya está trabajando, pero ni Candela ni Cefe lo ven trabajando en el bar. Eso, porque no han hablado con César y les ha contado lo de visualizar, xD.

Por la noche, Candela va al bar a recoger unas cosas y se encuentra a Mariano intentando hacer una tortilla... intento que no va muy bien. Candela se apiada de él, así que decide enseñarle, mientras se toman un vinito. Jo, en serio, estos me dan penita, porque yo veo que se quieren y parecen empeñados en estar separados. Bueno, así, hablando de ellos y cocinando, empiezan a acercarse y se acaban besando... y algo más, que una es fina ;P

En Ghost tenían la alfarería y aquí hacer tortillas.

A todo esto, en la fiesta de Paula, Jeco se hace el triste cuando Alma lo encuentra en la puerta del karaoke. La muchacha se pone a consolarlo, él intenta meterle mano y ella le arrea una señora hostia, antes de mandarlo a la mierda. Me ha matado lo de "necesito cariño, no una hostia", xDD.

Al día siguiente, Mariano está tan contento por tener tema con Candela (Cefe dixit), pero ella le dice que lo de anoche fue un error, que no debería haber pasado y que tienen que poner distancia entre ellos. Por eso, ella se irá a casa de su madre. Jo, pobrecito Mariano, le pasa una apisonadora por encima y no le destroza tanto la patata. Ainss. De hecho, cuando después llega Jeco lo encuentra llorando y lo consuela, así, muy torpe, pero bonicamente.

Luego, La cuñada le dice a Candela que se mude con ellos porque la casa de su madre es un asco, la madre tiene muy mal genio y demás. El pobre Mariano, al escuchar todo eso, decide que será él quien se mude y quien dejará el bar, ya que el marido de La cotilla lo puede colocar como entrenador.

Por su parte, Jeco se siente fatal por todo lo que ha ocurrido, y mientras Trini y Paula lo están petando con su canción, va al baño y Alma le sigue. Él le pide que le deje a solas y, cuando ella le pregunta qué le pasa, le cuenta que ha visto a su padre llorar y que él no sabía que los padres lloraban. Alma le hace reír y le besa y acaban haciéndolo. Y, dios, Canción de hielo y fuego ya me debe tener curada de espanto, porque ni siquiera he empezado: ¡¡que sois primos!! De hecho, la escena me ha gustado bastante ^^

¿Qué es un rollo entre primos si en Canción Jaime canta lo sumamente enamorado que está de su hermana en cada capítulo? Pues eso.

Mientras, Mariano está quitando las fotos del bar y le da una a Cefe. Cuando lo ve irse, le dice a Candela que deberían repartirse su custodia, xDD. Soy muy fan de eso. Entonces, Candela le dice que no quiere cambiar nada: que no quiere que se vaya, ni que deje de prepararle el café... Resulta que Candela ha hablado con El cuñado y, en realidad, el nuevo trabajo de Mariano es de limpiabotas y él le dice que no podía dejar que se marchara así y que estará bien. Candela señala que creía que Mariano quería más a Luisa, pero que, mientras a ésta le regaló unas flores, a ella le ha regalado su vida. Jo, qué bonito ^0^

Por cierto, me ha sorprendido muy mucho (y muy gratamente) que lo hayan solucionado en este episodio, más que nada porque es el tercero y yo me veía que íbamos a estar toda la temporada dándole vueltas al tema.

Eso ha sido todo por hoy. La semana que viene el episodio pinta de lo más interesante: parece que Nacho tendrá protagonismo, al igual que Jeco y los cuñados y, lo que más me mola, salen la hija y el nieto de Juanjo, lo que promete. Además, Trini sale haciendo gala de su psicología infantil de nuevo, lo que me ha hecho mucha gracia, xD.

PD: Hoy me voy a ver Percy Jackson, ¡albricias! Mañana o pasado os contaré las maravillas de la peli y de mi Mini Winchi de mis amores y de Logan, of course :3

lunes, 16 de septiembre de 2013

Diez lecciones para dar caza a un Lord y que te adore

Ayer no pude cambiar al Maromo de la semana porque estuve fuera, pero hoy sí que cumplo con lo prometido y os traigo la reseña de Diez lecciones para dar caza a un Lord y que te adore. La novela, escrita por Sarah McLean, es la segunda parte de la trilogía El amor por números, que en España ya ha publicado por completo la editorial Versátil y que sigue la estructura de pareja por novela: es decir, cada libro está centrado en una pareja distinta, aunque el universo sea el mismo y haya personajes comunes.

Hace ya un tiempo, leí la primera entrega, Nueve reglas que romper para conquistar a un granuja, y me gustó muchísimo. La disfruté de cabo a rabo, así que estaba deseando hincarle el diente a las otras dos. Por suerte, antes de ponerme a leer esta segunda entrega, una buena amiga de cuyo criterio me fío muy, mucho (y que responde al nombre de Xymeeforyou) me dijo que, mientras que la tercera le gustó todavía más que la primera, la segunda la decepcionó.

Y, pese a ir advertida, Diez lecciones para dar caza a un Lord y que te adore me ha decepcionado.

Diez lecciones para dar caza a un Lord y que te adore nos presenta a lady Isabel Towsend, la hija de un conde que es la vergüenza entera de la sociedad inglesa: mujeriego, borracho, se juega hasta la camisa... Por eso, Isabel no tiene dinero, pero sí muchas responsabilidades: debe educar a su hermano pequeño, el futuro conde; hacerse cargo de la casa y de todos aquellos que viven en ella. Además, desde pequeña cree que los hombres no traen nada bueno.

Por otro lado, lord Nicholas St. John (el hermano gemelo de Gabriel, que es el protagonista de la primera entrega) ha sido declarado la quinta esencia de la virilidad, el soltero más codiciado de Londres, así que todas las solteras de la ciudad le persiguen por los rincones. Harto de tal situación, Nick acepta el encargo de su amigo, el duque de Leighton, para alejarse de Londres... y se encuentra con Isabel, quien tiene demasiados misterios como para que Nick no se fije en ella.

Bien, la situación que presenta Sarah McLean es bastante interesante: una chica dura, independiente y adelantada a su época se topa con todo un caballero andante, que tiene debilidad por las damiselas en apuros y el corazón roto. Sin embargo, el resultado de la novela deja bastante que desear.

En primer lugar, la historia es muy, muy precipitada. Si no me equivoco, la novela abarca unos tres, cuatro días y Nick e Isabel se enamoran enseguida, lo que me resultó poco creíble, sobre todo porque ambos personajes tienen sus traumas a las espaldas.

En segundo lugar, es terriblemente repetitiva. Los diálogos entre ellos, las escenas que comparten... todo parece estar cortado por el mismo patrón durante toda la historia. No hay evolución, no hay situaciones diferentes, sólo lo mismo una y otra vez. Las comparaciones son odiosas, pero, mientras leía Diez lecciones, no dejaba de recordar que en Nueve reglas, la pareja evolucionaba a las mil maravillas y la situación entre ellos iba cambiando a medida que pasaban tiempo junto.

En tercer lugar, la chica. Dios, que pesada que me resultó Isabel. Vale, su padre pasó de ella, destrozando a su madre (que la tomó con ella) e incluso apostaba a Isabel cuando jugaba. Comprendo que no confíe en el primero que pase, que decida llevar ella sola el peso del mundo y que el amor no le interese. Sin embargo, resultaba cansino, absurdo y un insulto a la inteligencia del lector que Isabel se tire tooooodo el santo libro tomando a Nick por Satanás cuando él no ha hecho nada más que ayudarla. Nick siempre la ayuda, la protege e, incluso cuando descubren que Nick está buscando a la chica que Isabel tiene escondida, Nick no hace nada por perjudicarla. Pero Isabel erre que erre, que Nick es malo y demás tonterías.

Pese a que se suponía que Isabel era madura, independiente y fuerte, me acabó resultando todo lo contrario: una niña victimista, dependiente de Minerva House, que es incapaz de ver la realidad y se enroca en su posición sin intentar razonar.

Además, a diferencia de Nueve reglas, Diez lecciones está única y exclusivamente centrado en la pareja. Mientras que en el primero, tanto Nick como Juliana como la familia de Callie tenían importancia, aquí los secundarios ni siquiera llegan a tal y están de lo más desaprovechados. Personalmente, eché mucho de menos ver a los personajes de la primera entrega, sobre todo porque la pareja protagonista de Diez lecciones no está a la altura. De hecho, a Isabel y Nick no les encontré la misma chispa, ni la misma magia que desprendían Callie y Gabriel en la primera parte.

Por lo demás, la narración de Sarah McLean sigue siendo muy amena a la par que versátil, pues se adapta perfectamente a cada tipo de escena: las más románticas, con más descripciones y preciosismo, mientras que las de humor están llenas de diálogos. Personalmente, me gusta mucho cómo escribe Sarah McLean y también que aúne tan bien la erótica con el romanticismo y el humor, pese a que, en este caso, no ha acertado demasiado con los personajes.

Pese a eso, estoy deseando leer el tercero, ya que la pareja protagonista me interesa (Juliana, la hermana de Gabriel y Nick y el duque de Leighton) y el título de la novela: Once escándalos para enamorar a un duque. Además, como ya he dicho antes, me han chivado que es el mejor, por lo que tengo aún más ganas.

El próximo lunes literario estará dedicado a... Siempre de Maggie Stiefvater.

jueves, 12 de septiembre de 2013

Vive cantando 1x02 - Con los años que me quedan

Tras ver el primer episodio de Vive cantando, me planteé hacer crónicas y tras ver el segundo y confirmar la grandeza de Trini y cía, no he podido resistirlo. Yo tengo que comentar las aventuras de esta gente comandada por un par de protagonistas que me tienen enamoradita tras sólo dos episodios. Además, este segundo me gustó más que el primero, lo que es todavía mejor ^^

Y, como acostumbro, voy por tramas.

Pues comienzo con mi querida Trini, que, al igual que su familia, debe adaptarse a la ausencia de Luisa. La cuestión es que Trini ha decidido quedarse al frente de la familia y, bueno, digamos que desde el principio se lo ponen súper sencillo, pues los vecinos no hacen más que darle ánimos: que si el papeleo, que si renuncias a todo para quedarte para siempre... Vamos, que era como para intentar cortarse las venas con las patatas fritas del bar, macho.

La pobre Trini recibiendo los ánimos de los vecinos... y, anda, si es Juanjo también, uy, qué casualidad...

A todo esto Paula nos va poniendo al día de como lo llevan todos, que si ella está bien, que si Nacho está mejor, si El abuelo está más cascarrabias...

Al día siguiente, tras que Trini apenas duerma al llegar a las tantas, la familia entera desayuna y los cuchillos vuelan por la cocina. Ainss, qué hostilidad hacia la pobre Trini, en serio, ni que fuera pateando gatitos por las esquinas. La cosa es que Nacho necesita una mochila nueva, porque la suya parece un proyecto de Jordi Cruz, pero no hay pasta porque Trini, de momento, no ha encontrado trabajo... y va a ser que de arregladora de mochilas tampoco.

Me encanta la mochila galáctica, que lo sepáis, si es que queda de apañada, xDD.

Después, mientras Trini intenta hablar con Paula sobre El abuelo y ésta se pira muy poco delicadamente, Nacho ve como El abuelo deja un mensaje en el móvil de Luisa. Y yo ya aquí estoy con la patata encogida, que este hombre me provoca mucha ternura, qué le voy a hacer. Ainss.

De vuelta del cole, Trini se encuentra con Juanjo. Yo ya doy botes en el sofá, que estos juntos son la bomba. Ambos están contándose sus penas en el karaoke, cuando aparece César y, al enterarse de que Trini busca empleo, le hace ver a Juanjo que no es buena idea contratarla porque, básicamente, donde tengas la olla, no metas la... Pues eso. Trini, en ese momento, recibe la llamada del psicólogo del instituto, así que, antes de irse, les pide que si saben algo, que se lo digan. Ay, almas de cántaro, ¿no veis el gran fallo de vuestro plan? Que tarde o temprano se va a enterar de que no la habéis contratado y se va a liar parda.

Por su parte, Trini se reúne con El psicólogo (que es Leo Rivera, mucho love por él desde 7 vidas) para hablar de Paula. Trini le cuenta que su sobrina no le hace ni caso, así que le recomienda que lo haga vía móvil. Además, como también le cuenta que anda buscando el trabajo, le dice que andan buscando señora de la limpieza.

Mientras tanto, Nacho le cuenta a su hermano lo que ha visto, así que Paula le dice que tienen que guardar el secreto porque, si Trini se entera, lo manda a una residencia fijo. Paula también le cuenta que la pelea de Trini con su padre vino de que, cuando su madre enfermó, ella quiso mandarla a una residencia. Está ahí, en plan, "Trini es el Anticristo", cuando la ve limpiando y se pira tan agradablemente como antes.

Paula: ¿Qué hace Ana Botella metiéndose en clase de inglés con una relaxing cup of café con leche?
Nacho. Pues por ahí viene la tía...
Paula: ¡PEOR!

Para poder hablar con Paula vía whatsapp, Trini decide usar el móvil de su hermana, ya que ella no tiene dinero para comprarse uno nuevo. Así, es como descubre los mensajes que su padre le deja a Luisa. Por eso, al día siguiente, en el desayuno, Trini se fija en su padre, mientras los nietos se toman el café y la leche con sal. Eso es amor de nietos, desde luego. Sin embargo, Trini se da cuenta de lo que pasa y, encima, su padre la llama "Luisa".

Por eso, se presenta en el despacho del Psicólogo y despacha al niño que estaba con él (desconozco si le ha creado algún nuevo trauma con sus consejos. Pero, ya sabéis, la bollería industrial es caca; consejo patrocinado por Trini) para contarle lo de su padre... justo cuando él le deja otro mensaje. Encima, en ese mensaje, dice cosas bonitas de ella y Trini empieza a desbordarse. El psicólogo le aconseja que vayan al médico para saber a qué atenerse.

"¿Se meten contigo por ser gordito o es por las gafa?"
En algún lugar del mundo, un psicólogo de pago se está frotando las manos ante el nuevo cliente, xD.

Trini sale a tomar el aire y se encuentra al chico que le mola a Paula fumando, así que se ponen a vacilarse y ella le acaba pidiendo ayuda con el Whatsapp. Así, le manda uno a Paula, que se pone a despotricar, y Alma le dice que tampoco le cuesta contestarle. Es que es eso, joe, cuánta hostilidad hacia su tía que, encima, es la que está impidiendo que los manden a un internado. No sé, llamadme rara, ¿eh? Pero es que yo no entiendo la manía que le tienen a Trini en casa. ¿De verdad que no patea gatitos? ¿De verdad?

Por si las cosas entre tía y sobrina no andaban demasiado tensas, Paula se encuentra a Trini en las escaleras esas con el chico que le gusta (el hermano de Alma, vamos) y se pone en plan histérica. Trini le dice al chico que su sobrina no está loca, sí, la otra ahí delante; él dice que es algo rarita, y a Trini no se le ocurre nada mejor que soltar que ya le gustaría catarla y que aún tienen que crecerle las tetas, xDDD. LOL, Trini acaba de superar a Iván en lo que a psicología se refiere, xDD. Soy muy fan de esta mujer, seriously, muy fan.

Esta escena es too much for me, me encanta, xDD.

Más tarde, en casa, Nacho la descubre buscando la tarjeta de la seguridad del Abuelo y, claro, como ya iba predispuesto por la hermana, le monta un pollo. Paula llega en ese momento, así que la situación no mejora. Trini intenta explicarles que la historia no es así, que ella quería contratar a una enfermera y que si no regresó a casa fue porque sentía que su padre la miraba como si la cagara todo el rato. Paula le dice que la caga todo el rato y que se pire. Claro, porque quedarse a cargo de un abuelo que no está bien y siendo ellos unos críos es un plan fantabuloso de la leche. Trini no puede más, así que se marcha. Qué auto-control, yo hubiera tirado a la niña por la terraza.

Al salir, se encuentra con La cotilla que le da los papeles para quedarse con los niños, así que Trini los tira a la basura y se va al karaoke. Trini le cuenta lo que le pasa a Juanjo y él la hace sonreír y están tan majos ellos... cuando Trini descubre que han contratado a una camarera. Lo que yo no sé es cómo Juanjo no ha caído en que se iba a enterar más tarde que temprano, la verdad. Trini, evidentemente, se china de lo lindo y, en ese momento, llega El psicólogo, así que se va con él y Juanjo se nos pone celoso.

Yo me quedo con la escena bonita antes de que todo se fuera al garete ^^

Al día siguiente, Trini amanece con El psicólogo y, como no logra echarlo de casa discretamente, lo planta en el salón como si fuera un ficus y les cuenta a los sobrinos que el muchacho la acompañó a casa y ha dormido en el sofá. Paula no se lo traga, deduce lo que ha pasado y se ofende, por lo que Trini también se ofende y, encima, aparece El abuelo y Paula le dice que Trini lo quiere mandar al asilo. Trini ya estalla y les dice que le prometió a Luisa que los iba a cuidar y lo va a hacer, que se perdió muchas cosas al no volver y no se va a perder más cosas.

Entonces se pira, en pijama, y dejando al Psicólogo-ficus ahí. Pobrecito. Menudo trago. Cuando él se va, El abuelo habla con sus nietos y les dice que lleva mal un tiempo, pero que Luisa se encargaba de darle pastillas... que, claro, nadie sabía que tomaba, así que nadie se las daba y la cosa iba empeorando. El hombre les cuenta que se acuerda de que Luisa está muerta, que la echa tanto de menos que la llama, para escuchar su voz, y que el dejarle mensajes le ha ayudado.

Por su parte, Trini se ha ido a la papelera a recuperar los papeles y Juanjo se acerca a saludarle, aunque acaban lanzándose pullas. Juanjo le dice que por eso no la contrató, porque siempre la lían... y en ese momento Paula le envía una carita sonriente al Whatsapp y Trini se nos pone tan contenta ^^ Trini vuelve a casa y escucha un mensaje que Paula le ha dejado a su madre y donde se reconcilia con ella. Y, jo, qué bonita es esa última escena :3

Más majas ellas ^^
Por cierto, Ana Mena es súper natural actuando. No la había visto antes, pero me mola, sep.

Por otro lado, en este episodio se acerca la reapertura de La Bamba, el karaoke de Juanjo, y César, el teletubbie humano, está pletórico... más de lo habitual, quiero decir, así que me despierta a Juanjo cantando Color esperanza. Luego lo tildarán de mala leche, pero yo hubiera matado a César de un zapatillazo asesino cargado de mala baba. Just saying. Bueno, que me enrollo, Zipi y Zape deben buscar a una camarera porque, según la filosofía Juanjiana, no hay local que funcione sin un buen par de tetas.

Total, que se ponen a buscar camarera y yo me declaro fan, pero fan, del método de César para entrevistarlas. A Juanjo no le mola tanto como a mí y está a punto de chinarse, pero no lo hace demasiado. Seguramente para no matarlo, lo manda a pagar la licencia del karaoke y César va, encontrándose en el cajero con una chica (Roko, vamos) que ha perdido la cartera. César, que el pobre es tó buena gente, le da dinero para que coja un taxi y vaya a la comisaría a poner una denuncia. También le da una de sus tarjetas del karaoke y, cuando se va, aparece un tío con el que se choca. Y es que resulta que Roko y el chico estaban compinchados y le han birlado la cartera, aunque a ella le da dolor de corazón.

De vuelta en La bamba, César no encuentra su cartera y Juanjo tarda cero coma en deducir lo que ha pasado: porque, claro, es de lo más lógico que una chica mona se fije en César, xDD. Hijo, que mala leche, que el pobre tampoco es un orco de Mordor.

Juanjo a lo Sherlock deduciendo todo y sin alardear, oyes. Qué hombre más listo (y qué voz tiene y que... paro, paro)

Al día siguiente, Roko va al karaoke a devolverle la cartera a César... vacía, porque el novio se ha puesto como un basilisco cuando ella se ha ido de casa. Encima, ella le dice que se la devuelve por el DNI y la foto de un señor gordo que será su padre... y, no, es él. Eso es puntería, muchacha. Ésta, por cierto, se llama Lucía y se va a regresar a su pueblo, cuando a César se le ocurre una idea.

Entonces, cuando Juanjo llega todo rebotado porque no le ayudan con el tema de la licencia, se encuentra a los otros dos cantando Color esperanza... y se nos da al whisky. Si tan mal no lo hacen y quedan tan sumamente monos ahí todo sonrientes; si es que parecen los dos sacados de la calle de la piruleta, son tal para cual. Cuando acaban, César le cuenta a Juanjo que es su nueva camarera y Juanjo Holmes vuelve a hilar en cero coma y deduce que es la chica que le robó. César le suelta un discurso sobre segundas oportunidades, que lo ablanda (como siempre, vamos, si César debería apellidarse Millán por eso de ser encantador de perros y tal, xDD).

Estos son tal para cual, seriously.

Y Juanjo se nos abandona a la bebida, si no cantan mal. De hecho, César ha mejorado desde por la mañana.

Juanjo empieza a enseñarle a Lucía, pero la muchacha es un poco desastrosa. No obstante, cuando le preguntar qué haría si a las tantas le llega un borracho, ella demuestra tener bastante tacto y Juanjo se acaba ablandando y la contrata. Ainss, si eres como Verónica Mars, duro por fuera, pero un dulce por dentro ;P

En la re-apertura, por si Juanjo no tenía suficientes problemas con Trini cabreada (súper genial la bronca con los títulos de las canciones), aparece el ex de Lucía para llevársela. Juanjo saca al caballero andante que lleva dentro y acaba pegándose con él, por lo que acaba con un ojo morado... y una señora multa de ochocientos euros por abrir sin licencia. Joe, me ha dolido hasta a mí y eso que no pago. Ochocientos euros, ainss. Los tres empiezan a echarse culpas, aunque es Lucía la que los desarma cuando se va con sus maletas.

Luego, a César se le ocurre alquilar un trastero de su abuela para conseguir dinero, pero Juanjo le frena. César cree que se van a rendir, pero Juanjo le dice que no y que, además, en el barrio les necesitan. Además, César descubre que Lucía sigue ahí y se queda flipado. Por eso, Juanjo le explica que abrió el karaoke porque le gustaba una chica, una chica a la que le gustaba cantar y que pensó que, así, podría verla todos los días... pero fue una cagada... pero los mejores momentos de su vida los ha pasado allí, allí con ella y que cree que César tiene derecho a vivir lo mismo. Evidentemente, durante la historia, yo estaba ya vomitando arcoíris tan feliz, qué bonico Juanjo montando el karaoke por Trini :3

Yo sólo les pido una cosa a los guionistas: que estos canten algún día Hay un amigo en mí porque tiene que molar cantidad ver algo así.

Y, para acabar, más que nada porque han estado al margen del resto, voy con el matrimonio de Mariano y Candela, que, tras que ella descubriera que él estaba enamorado de Luisa, no pasan por su mejor momento. De hecho, Candela tiene mal aspecto como se lo hace notar su cuñada sin delicadeza alguna. ¿Para qué? Si, encima, antes de cuñadas, son amigas.

Y mientras Candela anda aguantando a la cuñada, está haciendo una tortilla, que le queda cruda y, cuando el marido se lo hace notar, ella le deja muy claro que su tortilla es así y que, si quiere otra, que se largue. Entonces, Ceferino, señala que, quizás, le está diciendo otra cosa. Oye, un sabueso, ¿eh? ¿Será familiar de mi adorado Nacho Castro? Ceferino, mostrando de nuevo sus dotes de deducción, le pregunta qué les pasa porque llevan ya tres semanas así.

Total, que le cuenta lo que sucede... mientras van cambiando de tema cuando Candela aparece. Qué discretos, xDD. Ceferino le dice que el problema está en que se ha callado y ha dejado que Candela se imagine cosas, así que debe contarle la verdad.

Disimulando, por si no se notaba, xD.

Por la noche, el hijo va a cenar a casa de sus tíos (La cotilla y el teniente coronel Armenteros, que sí, en mi casa los llamamos así) y al muchacho se le van los ojos tras Alma (que también se nos ha quedado con ese nombre), así que recibe una colleja de Armenteros... y nosotros ya estábamos con las coñas de los cigarritos envenenados, es lo que tiene verlo durante un año en Amar, que las coñas no se nos olvidan, xD. El muchacho, por cierto, cuenta que sus padres duermen separados desde hace unas semanas y La cotilla está a punto de encender radio patio, vamos.

Mientras tanto, Mariano le cuenta a su mujer que no hubo nada, que sólo hablaba con Luisa, y ella le dice que es peor de lo que se había imaginado: que está enamorado.

Al día siguiente, la pobre Candela está ahí, trabajando como buenamente puede, cuando su cuñada le está contando lo de los papeles de Trini y, también, que se ha enterado de que Candela ya no duerme con su marido. Ésta ya llega a su límite y se pone en plan Taylor Swift on (y, oye, esto es una serie musical, cualquier día podría componerte una canción poniéndote a parir, Cotilla). Como Candela sigue on fire decide irse a la inauguración del karaoke con La poli, mientras Mariano no entiende nada: si no habla mal, si habla también.

Por la noche, en el karaoke, Candela le cuenta a su amiga, La poli, que le va a pedir el divorcio al marido, cuando aparecen Los cuñadísimos y Candela y La cotilla acaban haciendo las paces. Armenteros, a todo esto, va a hablar con Juanjo para darle dos opciones de cómo evitar problemas con los ruidos: o insonoriza el local o le paga unas dobles ventanas. Hala, ahí queda eso. Menudo morro, macho, xDD.

Mientras, Mariano le cuenta a Cefe (yo ya me traigo confianzas) como le pidió matrimonio a Candela, cantándole con la tuna y que nunca más ha visto a Candela tan enamorada. Por eso, al día siguiente se presenta en el bar con una banda de mariachis y le canta Con los años que me quedan y, bueno, cantar, cantar... pues Javier Cifrián como que no canta demasiado bien, peeeeero la escena les ha quedado todo tierna y bonita y yo estaba haciéndole los coros en casa (que yo canto peor todavía... no sé cómo no llovió por aquí, xDD).

Ainss, estos dos me dan una pena T0T

Al cerrar el bar, Mariano está tan contento porque cree que todo está bien, pero Candela cree que ya no son felices, que a ella ya no la quiere y que, por eso, tienen que dejarlo.

Eso es todo por esta semana. La semana que viene nos vemos con las nuevas aventuras de Trini, Juanjo y compañía, que pintan muy bien (me declaro fan desde aquí de la escena de Trini buscando el diario de Paula y eso que le ha dicho a Juanjo que no lo iba a leer, xDD).