martes, 30 de agosto de 2011

Valiente Chuck

Esta entrada contiene spoilers de las cuatro temporadas emitidas de Chuck, sobre todo de la cuarta, que la acabo de terminar ^^

Chuck
ha vuelto ha hacerlo: ha sido más valiente que ninguna otra serie de televisión y ha vuelto a cambiar las reglas del juego con vistas a renovarse en su quinta (y, al parecer, última) temporada.

Y es que, si hay algo que siempre ha caracterizado a Chuck (además de su buen rollo y de esa mezcla tan guay entre serie de espías y de humor) es lo poco que han temido a los cambios y lo mucho que han ido evolucionando, siendo de las pocas series que jamás se han estancado.

Chuck comenzó a contarnos la historia de su protagonista, Chuck Bartowski, partiendo de una situación en la que Chuck era un genio infravalorado al que habían echado de la universidad, vivía con su hermana, tenía un trabajo pequeño para él en el Buy More y no tenía éxito con las mujeres tras que su novia, Jill, le hubiera dejado plantado. Pero su vida cambiaba radicalmente cuando un antiguo amigo de la universidad, Bryce Larkin, le enviaba un correo electrónico que contenía algo llamado Intersec, que se descargó en el cerebro de Chuck.


Desde ese momento, el pardillo de Chuck se convertía en una especie de Wikipedia de villanos al que dos agentes debían proteger: por un lado, John Casey de la NSA y, por otro, Sarah Walker de la CIA.

Y durante las dos primeras temporadas la serie giraba entorno a Chuck haciendo malabarismos entre su vida familiar y su vida de espía. Chuck era torpe, siempre la cagaba y Casey y Sarah debían estar protegiéndole constantemente, mientras todos se esforzaban en que nadie conociera el secreto de Chuck. Todo eso, claro está, mientras se desarrollaba la típica tensión sexual no resuelta entre él y Sarah.

Incluso en la segunda temporada las cosas comenzaron a cambiar: Devon descubría que su cuñado era espía, el misterioso y desaparecido padre de los Bartowski aparecía, trayendo con él varias respuestas interesantes, lo de Chuck y Sarah dejaba de ser mera atracción para convertirse en algo más profundo, complejo y un tanto dramático (es lo que tiene los amores prohibidos).


De hecho, la relación de Chuck y Sarah marcó el tono de la tercera temporada, más seria y dramática de lo habitual. Con Chuck dejando de ser pasivo, para tener un Intersec mejorado que le permitía, además de tener los conocimientos de siempre, descargarse habilidades. Precisamente por eso, Chuck abandonaba la idea de escaparse con Sarah, ya que quería convertirse en un espía, lo que desembocaba en Sarah manteniendo una relación con el agente Shaw, que de lejos fue lo peor de la tercera temporada.

Shaw era un agente viudo que, se suponía, les iba a ayudar a deshacerse de The ring (el grupo de malvados que apareció en la segunda temporada y que dirigía Sexy Mark Sheppard, presente en cualquier serie que vea :P). Luego resultaba que su historia era bastante más compleja, que tenía que ver con el pasado de Sarah y, vamos, que se convertía en el villano. El problema radicaba en que lo “interpretaba” Brandon Routh, que será muy guapo y protagonizaría esa mierda llamada Superman returns (Bryan Singer, ¿qué te chutaste para hacer ese bodrio?), pero que tiene todavía menos expresividad que Mario Casas.

Sin embargo, la tercera temporada trajo todavía más cambios en el juego. Si hasta el momento lo importante era ocultar el trabajo de espía a los seres queridos de Chuck, primero Morgan descubrió la verdad y, después, en el maravilloso final de temporada, Ellie también lo hacía. Por cierto, cómo me emocioné con todos aunando fuerzas para cargarse a Shaw y The ring ^0^


Además, nos contaron el pasado de Casey y nos presentaron a su hija, Alex. No sé si los guionistas planearon todo eso de cara a la cuarta temporada, donde la familia ha sido el eje central: Ellie y Devon seguían con su evolución natural, de novios a matrimonio y, finalmente, a padres; Casey lidiaba con tener que ejercer de padre y sus temores a fallarle a Alex, además de soportar que Morgan saliera con ella; Sarah debía hacer frente a su padre una vez más (por favor, que Jack Burton vuelva porque es una gozada verle) y también dejar sus problemas atrás para ser parte de la familia Bartowski.

Y es que, eh, notición, ¡se puede hacer que una serie funcione teniendo a sus protagonistas juntos! Sí, sí, no es algo mítico como la fuente de la juventud, es algo posible.

Aunque la relación de Chuck y Sarah en la tercera temporada fue un tanto estresante, deprimente, no llegaron a estirarla cual chicle como otros... Cofcof Bones cofcof... Cofcof El barco cofcof... Sin embargo, una vez superados sus propios fantasmas, además de los problemas que tenían en su relación, Chuck y Sarah han estado juntos, sin dramas, sin romper, con algún que otro problemilla (eh, son un par de espías, claro que no lo tienen fácil), pero siempre unidos y siempre hacia delante.


Mi shipper interior, ahora mismo, quiere decirle algo a los guionistas del mundo: aprended de los guionistas de Chuck, contra.

Bueno, después de mi momento shipper estresada (es MUY duro ser shipper, en serio :P), continúo. Como dije, la familia ha sido el tema central en la cuarta temporada de Chuck. Si en la segunda, conocimos al patriarca Bartowski, en la tercera éste moría, pero nos dejaba una pista que Chuck y Morgan seguían para encontrar a la matriarca, Mary Bartowski, cuyo nombre en clave es Frost.

Al principio, se dedicaron a jugar con Mary: ¿era buena y trabajaba infiltrada junto al malo malísimo de Volkoff? ¿Era mala y estaba con él con todas las de la ley? Creo que los guionistas dieron todos los giros posibles con el personaje de Mary, haciendo que, aunque la trama durara los 24 episodios que ha durado la cuarta temporada, no resultara pesada ni repetitiva. Ya no sólo porque al principio no sabías a qué jugaba Mary, sino porque fueron introduciendo poco a poco a la familia Volkoff: Alexei, malo malísimo y a mucha honra, por un lado; Vivian, que empezó como víctima y acabó perdida y herida, sin ella misma saber si era buena, mala o qué.


Por otro lado, Stephen Bartowski volvía a hacer acto de aparición en cierta manera, pues dejaba a Ellie una serie de pistas, que debía solucionar. Me ha gustado ver a Ellie como investigadora, siendo algo más que la razón y el apoyo, algo más que la hermana, para ser una Bartowski de pleno derecho. Gracias a Ellie, se destapó un secreto de la CIA que les ponía a todos en peligro y que tenía que ver con los Volkoff.

Eso trajo consecuencias que han acabado desembocando en el final de temporada. Ante la verdad, Vivian decidía culminar su venganza contra Chuck, arrebatándole algo que le importara; es decir, envenena a Sarah en la cena del ensayo de la boda (crueldad a tope, sep). Normalmente, Chuck y Casey no habrían tenido problemas en salvarla, pero, claro, al conocer el terrible secreto de la CIA, la misma agencia les ha impedido que hicieran nada por salvar a Sarah.

Pero esto es Chuck y siempre tienden al final feliz. Estaba claro que iban a salvar a Sarah (me encantó que hasta el antiguo escuadrón de Sarah les ayudara), aunque les cuesta el empleo a todos (y a Chuck el Intersec), algo que utilizan los guionistas para darle un nuevo giro a la situación.

La CIA desmonta toda la operación Bartowski, pero Chuck y Sarah acaban comprando el Buy more y, por tanto, The Castle, su base de operaciones. Ambos deciden establecerse como espías free-lance con la ayuda de Casey y Morgan.


Y eso no es todo, pues como ya he dicho antes, Chuck se queda sin Intersec. Vale, hasta ahí bien. Sin embargo, cuando la general Beckman le devuelve sus cosas a Chuck, Morgan enreda en ellas y descubre unas gafas, que se pone y... ¡Tachán, Morgan se ha descargado el Intersec en su cabeza! Muy interesante se me antoja el ver a Morgan como el nuevo Intersec, a Casey lidiando con él (sobre todo ahora que la relación con Alex va más en serio que nunca) y con Chuck siendo espía sin Intersec.

Además de todo eso, lo que más me ha chocado/motivado a mí del final de temporada es que, cuando Chuck le dice a Decker (el chungo de la CIA que iba a por ellos) que su padre fue asesinado, el tío se ríe. WTF?

En su día leí como noticia que Scott Bakula regresaría en la quinta temporada (junto a muchísimos antiguos conocidos de la serie), pero me supuse que sería en algún flashback, pero... A ver si el buen señor Bartowski va a estar vivo, algo que me alegraría, porque siempre ha sido un personaje que me ha gustado. No sé, es algo que me tiene intrigada y con ganas locas por ver la quinta.

"Guys... I know Kung-fu"

Y es que puede que Chuck no sea una serie muy conocida, tampoco será considerada nunca una serie mítica como Perdidos o Fringe. Sin embargo, lo que está demostrando a lo largo de cada episodio es que con un buen equipo de guionistas, se puede hacer un producto de calidad... A pesar de que les puteen constantemente.

Porque, vamos, si ser fan de Chuck es duro, no me imagino cómo tiene que ser trabajar en ella como guionista. Desde su primera temporada, Chuck ha estado a punto de ser cancelada, aunque, en el último momento, era salvada in extremis y le concedían 13 episodios. Luego era de lo poco que tenía una audiencia decente en la NBC y le daban la temporada completa. Así que, claro, desde la tercera temporada los pobres guionistas iban creando arcos que iban cerrando y abriendo unos nuevos, por eso todos los episodios 13 servían para cerrar la serie, al igual que los últimos de temporada.

Todo eso, mientras eran de los pocos que no alargaban la tensión sexual no resuelta (es algo que me sigue maravillando, sí), se enfrentaban a constantes reducciones de presupuesto y, como ya he dicho, iban cambiando las reglas en las que se basaba la serie. Vamos, que si por mí fuera les daba un premio porque han sabido crear una serie maravillosa, a pesar de todos los problemas.

domingo, 28 de agosto de 2011

Maromo de la semana 64

Otro domingo que casi me pilla el toro con El maromo de la semana, pero no que me he dado cuenta de que no lo habíamos cambiado a una hora razonable. Lo peor del caso es que me ha costado horrores decidirme porque, claro, me ha dado la vena (una de las tantas que me dan, xD) y me he visto la trilogía de ladrones más guay ever, vamos, Ocean's eleven, twelve y thirteen. Así que, claro, tenía que hacerle honor con el maromo, pero... ¡Es que hay tantos! De hecho, flipe un rato al darme cuenta de que el secundario que me molaba, Turk, era ni más ni menos que Scott Caan *0*

Ainss, Scott, me persigues en películas y series, ya podrías hacerlo en la vida real, coñe :P Sexy Mark Sheppard, podrías aplicarte el cuento tú también, xDD.

Bueno, bueno, me dejo de tonterías porque el elegido en ser el maromo de la semana 64 no es ni Scott ni Sexy Mark Sheppard (efectivamente, para mí no tiene otro nombre que ese tan largo, xDD), sino un actor muy, muy famoso, de ojazos azules, que tiene cara de blandito, peeeero que está todo buenorro, es decir...

Matt Damon


Matt nació el 8 de octubre del 70 en Cambridge, Massachusetts. Es hijo de un agente inmoviliario y de una profesora de universidad y de pequeño estudió en Cambridge Rindge and Latin School, donde se hizo MUY buen amigo de un chico que, quizás, os suene un poco... Ben Affleck. Matt y Ben se hicieron inseparables, sobre todo porque ambos querían dedicarse al cine y, de hecho, hoy en día siguen siendo íntimos. Matt, además, era tan buen alumno que llegó a estudiar en Harvard, pero no acabó sus estudios porque empezó a trabajar y le era imposible hacer las dos cosas al mismo tiempo.

Su primer trabajo fue en 1988 en la comedia romántica Mystic Pizza que protagonizaba una Julia Roberts que también estaba empezando. Le siguieron dos participaciones que están sin acreditar, así que me supongo que fueron más bien pequeñitas: El precio de la pasión y Campo de sueños, que no estoy muy segura de haber visto, pero que conozco porque es una de las películas favoritas de Marshall en Cómo conocí a vuestra madre, xDD.


Tras salir en una tv movie llamada Mi única razón, protagonizó la película Colegio privado (o School ties) junto a Brendan Fraser, Chris O'Donnel y su amigo Ben Afflek. Y yo me pregunto, con semejantes actores, ¿por qué no la he visto? Apuntada queda. A esa le siguieron más películas como Gerónimo, una leyenda (ni me suena, la verdad), Días de gloria de nuevo junto a Ben Affleck, En honor de la verdad que sí que he visto y Legítima defensa. Además, por aquella época se dejó caer por Persiguiendo a Amy, película que protagoniza Ben Affleck y el hermano de éste, Casey.

Y ya en 1997 llegaría uno de los momentos más dulces de la carrera de Matt, ya que había escrito un guión junto a Ben Affleck que se hizo realidad. El indomable Will Hunting estaba protagonizada por ellos dos, además de Robin Williams, que retrata la vida de un joven prodigio un tanto problemático y que está muy bien. Por lo menos, a mí me gustó mucho cuando la vi. Además, se llevaron el Oscar a mejor guión original ^^

¿Qué ganamos dos Oscars? ¡Pues vamos a jugar con ellos en la ceremonia!
Seh, ando corta de fotos y esta me hace gracia, xD.

Debido a eso, su popularidad aumentó y siguió hilando películas como Salvar al soldado Ryan (mítica), Rounders, Dogma (donde, ¿sabéis qué?, actuó con Ben Affleck, xDD), El talento de Mr. Ripley con Jude Law y Gwyneth Paltrow (que no he querido ver nunca porque la novela me aburrió soberanamente), le puso la voz al protagonista de Titan AE, La leyenda de Bagger Vance con Will Smith y Charlize Theron (esta también me gustó cuando la vi), Descubriendo a Forrester, Todos los caballos bellos...

Y es entonces cuando, de chiripa, participó en Ocean's eleven, que es una película genialosa y fantástica que me sé de memoria y aún así me sigue encantado ^^ De hecho, muchos de los éxitos de Matt le llegaron de chiripa, es decir, porque el actor que lo iba a hacer, se cayó del proyecto. En este caso, Mark Wahlberg iba a interpretar a Lynus Cadlwell, el novato del equipo, pero al final no lo hizo y Matt acabó en el proyecto. Lynus es una monada porque el pobre es novato e hijo de ladrones conocidos, así que siempre le andan tomando el pelo.

Matt en la típica foto de colegas con Brad Pitt.

Le siguió The majestic, una de las pocas veces en las que Jim Carrey ha interpretado un papel serio y una de sus pocas películas que me han gustado mucho. Hizo Gerry con Casey Affleck (con quien también coincidió en Ocean's eleven y continuaciones) e incluso llego a participar en un episodio de Will & Grace, doblar a Spirit en la película homónima, hacer otro cameo en otra película de Ben Affleck titulada Una noche perfecta y otro en la película que una de las películas de George Clooney como director, Confesiones de una mente peligrosa.

En el 2002 se hizo con el papel de Jason Bourne, una de las películas de espías más punteras, papel que repetiría en otras dos entregas. Pero no dejó de lado el género de la comedia con películas como Pegado a ti, que era siamés de Greg Kinnear, Eurotrip y... Un nuevo cameo en una película de Ben Affleck, Una chica de Jersey. Justo después hizo la segunda de Bourne, que debió de dejarlo taaan machacado al pobre que pidió que redujeran su papel en Ocean's twelve, algo que resultó imposible, pero el muchacho ni se quejó.

Un año más tarde, en el 2005, volvió al cine con El secreto de los hermanos Grimm junto a Heath Ledger, que a mí me moló mucho. También hizo Syriana junto a George Clooney, que la he visto y no recuerdo nada de ella, xD. Le siguió Infiltrados en el 2006 y que conseguí ver a la tercera porque cada vez que la ponía mi hermana empezaba: me aburro, me aburro... Y yo me perdía ¬¬U Y El buen pastor. En el 2007 las terceras partes de la saga Bourne y de la de Ocean's, donde salía con nariz falsa poooorque quería haberla llevado en El secreto de los hermanos Grimm y no le dejaron, así que lo hizo en plan reivindicativo, xD.

Con Heath Ledger en El secreto de los hermanos Grimm.

Y ya últimamente destacar que participó en el doblaje yanki de Ponyo en el acantilado (soy una mala fan de Miyazaki y no la he visto o.o), El soplón (donde tuvo que engordar una barbaridad y sólo encontraba fotos de él sin camiseta con la tripa que tenía entonces ¬¬U), Invictus donde su tinte rubio me dejó tonta y que no me ha llamado la atención nunca para verla, Green zone que parece Bourne 2 (seriously), Más allá de la vida, Valor de ley y Destino oculto.

En lo personal, muchísimos actores, directores y demás coinciden en que Matt es una persona acojonante: muy humana, divertido, amable, humilde... Bueno, para mí cualquiera que haya salido en la saga Ocean's es un buen tío porque rebajaron sus cachés e hicieron lo indecible para poder hacer las tres. Además, lleva una vida de lo más normal, casado desde hace ya tiempo con Luciana Barroso (que, creo, no es ni modelo ni actriz), tiene tres churumbeles y puso a parir a Sarah Pallin, lo que siempre mola ;)


Además, ha demostrado varias veces su sentido del humor. Mi favorita es el gag que grabó con Sarah Silverman, el famosísimo I'm fucking Matt Damon que tenéis aquí y que la chica le dedicó al humorista Jimmy Kimmel. Pues bien, Jimmy decidió responderles con este bonito video y yo em muero de la risa, xD. Es que es total, si una se fucking a Matt Damon, el otro a Ben Affleck para fucking Matt Damon también, xDD. Y ya para acabar el post y rematar el gag de los gags, os pongo el Handsome Men's Club de Jimmy Kimmel que tiene relación con los otros dos, vosotros lo veis que no tiene desperdicio ^^

PD: Menudo tochón me ha salido esta vez, es que ha trabajado mucho. Además, es un poco crítica de cine a la vez, xDD.

PD2: Cómo mola el Handsome Men's Club, de hecho hasta mi futuro marido John Krasinski sale ahí y sale taaaan mono :3

jueves, 25 de agosto de 2011

Cuatro damas: Capítulos 12, 13 y 14

Ya han pasado otras dos semanas desde que subí los tres últimos capítulos de Cuatro damas, así que toca poner una nueva ración ^^ En este caso van otros tres capítulos: Nada es lo que parece, "Dime lo que quiero oír" y Fianchetto, que continúan exactamente dónde lo dejaron los tres anteriores que, si no habéis leido, podéis hacerlo aquí.

Jero no puede creerse lo que está pasando: tras colarse en una fiesta pija en busca de un famoso ladrón, tanto él como Tania han sido víctimas de un tiroteo y, al parecer, el culpable de todo es una vieja conocida: Ariadne Navarro. Pero, quizás, Ariadne tiene algo que decir al respecto.


Aunque sé que me repito más que el ajo, espero que os hayan gustado los nuevos capítulos y también que me vayais comentando ;) Sé que el 12 es un poco denso, pero ya se empieza a conocer la "mitología" y las reglas del juego ^^

martes, 23 de agosto de 2011

Cosas que aprendí con Hawaii five-0

Hawaii five-0 es una serie muy, muy lucrativa: te quedas sin babas con el cuerpazo de Alex O’Loughin que se descamisa cada dos por tres o con lo sumamente mono que es Danny (de hecho, Scott Caan tiene su punto). Pero, sobre todo, resulta una serie muy educativa, gracias a su primera temporada yo he aprendido las siguientes cosas:

1. Si mezclas limonada y mahonesa obtienes un tinte de pelo natural (y rico, rico que diría Arguiñano) que te lo deja tan monísimo como a Balthazar Getty en la serie:

El antes.
Por cierto, muy mal, Tommy, si Nora te viera, te iba a caer la de San Quintín :P


El después.

2. ¿Qué estás en medio de una situación complicada (véase, un secuestro) y te has herido o hay alguien herido? ¡No problema! Si en tu bolso (o en el bolso de alguien que haya por ahí) hay laca de uñas, puedes cerrarle la herida.

3. ¿Qué encuentras huellas pero no tienes un equipo de estos guays de forense de tele? ¡Tampoco hay problema! Sombra de ojos, el interior de la bolsa de la aspiradora... Cualquier cosa es útil para poder conseguir la huella, luego le haces una foto con el móvil y ya sólo te queda comprobarla.

4. Si te quieres camuflar entre la naturaleza, tienes que pintarte la cara como si fuera un tablero de ajedrez. Es decir, te pintas una cruz en la cara, dividiéndola en cuatro y pintas dos de ellos de negro. Como es algo lioso explicarlo, mejor os pongo una fotografía de Steve.

Maquillaje súper práctico porque también sirve para ir de un miembro de Kiss, de Uruk-hai...

5. Esto, en realidad, me lo enseñó Dean Winchester en la primera temporada de Supernatural, pero me ha hecho gracia verlo aquí y, eh, nunca se sabe si nos puede venir bien. ¿Qué alguien nos ataca, ya sea una horda de bichos o un par de tíos? Pues nada, tú tienes guardado un mechero en tu baño, a poder ser junto a un bote de laca o algo del estilo. Entonces sólo tienes que mantener el mechero encendido y colocar detrás el bote de laca y presionar el botón para sacarla y, ¡voilá!, obtienes un lanzallamas casero la mar de cuco.

6. He de admitir que esta es poco probable, pero, oye, no voy a desperdiciar una de las enseñanzas de Steve. Si estás en la selva y ves a un tío al que se le colapsa el pulmón (o se lo has provocado tú como hace Steve en realidad), no necesitas más que un cuchillo y una vara de bambú para salvarle la vida. Muy higiénico y práctico todo.

7. Si persiguiendo a un criminal o, no sé, regresando tarde a casa de juerga de equivocas de casa o cualquier cosa así, y ves a un tío muerto en medio del suelo con un brik de leche o cualquier alimento por ahí tirado, NO lo toques. Ni para mirarle el pulso, tú sal corriendo pues nunca se sabe si le ha dado un infarto o, por el contrario, le han envenado con una enfermedad chunga que te envía al hospital como a Danny.

Happy family ^^
Pues eso, que donde acaba Danny por ir a socorrer a un anciano muerto sospechosamente.

8. En caso de que tengas que hacer una vigilancia desde una casa y tengas un compañero macizo que te acompaña, elige la habitación con cama de matrimonio... Como Danny hace en el episodio diez, que de tooooda la mansión de su ex mujer, va y elige esta habitación para llevarse a Steve. No, Danny de tonto no tiene un pelo, oh yeah.

9. Si te han llevado a hacer una vigilancia a una habitación con cama de matrimonio y te mola tu acompañante, imita a Steve y hazle esto:

¡Y funciona! Mirad a dónde van los ojos de Danny.

Seguramente me habré dejado alguna gran enseñanza por el camino, pero me vi la primera temporada en un plis (qué vicio, madre, qué vicio) y recuerdo más los momentos Danny/Steve que otra cosa. Pero, eh, desde que la vi creo que Steve haría buenas migas con Fermín, otro que también servía tanto para un roto como para un descosido ^^U

domingo, 21 de agosto de 2011

Maromo de la semana 63

Una vez más estamos a domingo y esta vez sí que pongo el maromo en domingo :P La cuestión es que esta semana ha sido el cumpleaños de Miki y, además de la felicitación chorra que le hice, pues también voy a dedicarle un maromo *0*

En este caso es un maromo muy especial, ya que las dos hemos sufrido un montón con uno de sus personajes y le queremos y tal. Y el maromo de ojos alucinantes, preciosa sonrisa y que cuando llora, no puedes evitar llorar con él es...

Matthew Rhys


Matthew nació el 8 de noviembre del 74 en Cardiff, Gales (oh, yeah, es galés *0*) que siendo muy jovencito, con diecisiete años, entró en Royal Academy of Dramatic Art.

Su carrera como actor comenzó en 1997 con la película House of America y la serie Backup, que no he visto, pero que según Wikipedia era una serie policial de la BBC sobre las unidades de apoyo operativo Vans Hooli. Le siguió una aparición tan breve en Elizabeth que no sale en los créditos y ya luego otras intervenciones en películas como Corazón, ¿Qué le ocurrió a Harold Smith?, Titus, Puesto, El mundo perdido, que creo que es la única que he visto :P


Ya luego tiene otras películas más conocidas (por lo menos para mí) como Amor y otros desastres, Aprendiz de caballero, En el límite del amor... Y, mientras hacía tal montón de películas (no tenía ni idea de que hubiera trabajado tanto, voy a tener que ver algún dvd ahora ^^U), hizo la serie por la que yo le conocí y le adoro... Cinco hermanos.

En Cinco hermanos era Kevin Walker, el hermano gay de la familia. Es curioso porque, sobre el papel, Kevin tendría que ser un poco inaguantable: egocéntrico, cotilla, incapaz de guardar un secreto, un pichabrava... Pero no, es adorable y si Kevin lo pasa mal, tú lo pasas peor. En serio. A Miki y a mí nos ha tocado verlo llorar en escenas sueltas en Youtube y ponerlos a llorar como locas con él :P

Fotito mona de Kevin y Scotty en honor a Miki ^0^

Desgraciadamente, Cinco hermanos ha sido cancelada tras cinco temporadas, así que estoy deseando que Matthew encuentre una serie nueva para volver a verle porque, en serio, es un actor buenísimo y tiene una voz preciosa *0*

sábado, 20 de agosto de 2011

La complejidad de Jaime Lannister

Aviso que esta entrada contendrá spoilers de la primera temporada de Game of thrones y del primer libro de la saga Canción de hielo y fuego, Juego de tronos. Aunque me he leído los libros restantes, prometo que no hay nada referido a ellos.

Hace ya unos cuantos años que descubrí una saga de libros que me cautivó y enganchó a partes iguales, esa es, Canción de hielo y fuego de George R.R. Martin. Han sido ya unos cuantos años de leer, re-leer, teorizar, esperar nuevas entregas... Por eso, cuando el proyecto de la serie de la HBO se hizo público, seguí cada noticia y, por supuesto, devoré cada uno de los capítulos en cuanto se emitieron.

Sin embargo, no había hablado del tema antes por unas cosas u otras, pero como convencí a mi padre para que la viera y me he vuelto a ver la primera temporada de Game of thrones (doblada en este caso), pues aprovecho para opinar acerca de estos diez capítulos. En general, le daría muy buena nota, peeeero hay dos cosas que no me han gustado nada:

- La ausencia de sueños. Es el fallo más gordo que le he visto, sobre todo porque creo que son necesarios en la trama. A lo largo del primer libro, hay un factor recurrente que son los sueños de Ned Stark. Ned se pasa toda su trama soñando con la última vez que vio a su hermana Lyanna que, de hecho, muere en sus brazos; en dichos sueños, Lyanna le dice una y otra vez “prométemelo, Ned, prométemelo”, que es algo que Ned se repite constantemente.

Otra cosa que no me gustó de la adaptación es que se saltaran la escenaca de Ned en bolas, xD.

Ese sueño, que en la serie se ignora completamente, es una de las múltiples razones para que muchos de los lectores sospechemos que la paternidad de Jon Nieve es dudosa. De hecho, mucha gente opina (y yo estoy dentro de esa gente) que Jon no es el hijo bastardo de Ned Stark, sino el hijo de Lyanna y de Rhaegar Targaryen, pero que Ned lo ha criado como suyo.

- Cersei Lannister. Vale, siempre he odiado a Cersei, siempre que la leo/veo deseo con ansia una muerte lenta y dolorosa para ella (aunque no es nada en comparación con el odio, pero odio, que le profeso a Jof). Pero la cuestión es que no me gusta nada, pero nada, cómo la han adaptado. No sé si es cuestión de la actriz, del tinte cutre que le han plantado, de los guionistas... Bueno, será una mezcla de todo, pero, vamos, que no me gusta lo que han hecho con ella.

Ya no voy a entrar en si la actriz es lo suficientemente guapa o tal, sino en que en el libro Cersei es un personaje con mucha fuerza (o, por lo menos, siempre me lo ha parecido a mí). Es ambiciosa, segura de sí misma (demasiado, por cierto), se cree mejor que nadie y nunca, absolutamente nunca, muestra debilidad o se justifica. Pero la Cersei de la serie se dedica a ser una víctima (¿qué tuvo un aborto de Robert que la traumatizó? WTF?) y, de hecho, una de las escenas que me puso los pelos como escarpias, en la serie me pareció de lo más descafeinada. Me refiero al enfrentamiento entre Ned y ella en la que él peca de tonto y ella le dice la famosa frase de “en el juego de tronos o se gana o se muere”. Pues eso, que vaya asquito de Cersei.

La odio, la odio, la odio ¬¬U

Y tras desahogarme por lo poco que me gusta la adaptación de Cersei, paso a recrearme en el resto porque, en serio, es una gran adaptación.

Empezando por el cásting, que es absolutamente perfecto. Desde Sean Bean como Ned hasta otros personajes menores como, no sé, Joseph Dempsie como Gendry (por cierto, ¡es Chris de Skins! Yo lo flipo, qué guapérrimo que sale aquí) son todos perfectos. Sólo con ver a Joffrey ya deseas su muerte por repelente, una mirada de Sansa sirve para ficharla, no es necesario que Khal Drogo diga nada para saber qué piensa... Vamos, que es el mejor reparto que he visto jamás en una adaptación, que no creo que nadie pueda superarlo y que sigo anonadada por lo bien que han retratado a mis personajes favoritos.

Yo no sé dónde metió esos brazacos en Skins.

En mi caso, adoro a personajes como Jon, Tyrion, Arya... A los que, en realidad, es fácil querer porque es evidente, pero hay otros personajes que son más complejos, que a priori es una cosa, pero al final son otra. Porque, no os engañéis, aquí nada es tan sencillo como “malos y buenos”, todo lo contrario. Y creo que la mejor ejemplificación de eso viene con los Lannister, sí, con ellos.

Cada capítulo de Canción de hielo y fuego está escrito desde la perspectiva de un personaje, de ahí que acabes obteniendo sus impresiones sobre otros. Por eso, al principio todos pensamos que la familia Lannister son los malos malísimos de la serie; eso ocurre porque nuestros protas, los que son más buenos que el pan con nocilla y nosotros lo sabemos, es decir, los Stark los odian a muerte. Pensadlo bien, absolutamente todos los Stark (bueno, va, Sansa no, pero... Sansa es estúpida, olvidémosla) se ponen en plan “Lannister caca” aún sin ni siquiera conocerlos.

Seguramente, por parte de la familia Lannister en general ocurre lo mismo en lo referido a los Stark, peeeero en la primera parte sólo tenemos puntos de vista de Tyrion, que tiene una mentalidad distinta; más tarde, en Tormenta de espadas, tenemos el de Jaime, que pasa de todas esas cosas, así que no llegamos a saberlo.

Nikolaj Coster-Waldau es TAN guapo :3

A lo que iba. Mientras que a los Stark los fichas desde el momento uno (Ned es el hombre íntegro, Jon es el pobre bastardo, Robb el hijo responsable, Sansa la pava, etc.), a los Lannister cuesta conocerlos, sobre todo a Jaime. De hecho, lo vas haciendo a medida que ves sus puntos de vista.

Pero, claro, en una serie eso es casi imposible de hacer.

Y digo “casi” porque creo que, de momento, lo están consiguiendo. Vale, con ver a Jaime tirando a Bran (con lo sumamente mono que es) ya desconfías de los Lannister, pero también es cierto que todos los Stark están en plan “Lannister, caca”. Sin embargo, hay ciertas escenas que dejan entrever que algunos Lannister no son tan malos como los pintan (Joffrey sí, Joffrey es un pequeño bastardo psicópata).

"Las cosas que hago por amor"
Y lo cierto que es, copón.

Está claro que Tyrion no es malvado, pero, sobre todo, que Jaime es algo más que el malvado hermano de la reina. Por un lado, tenemos lo que Miki y yo denominamos “La escena hipócrita de Ned” donde Ned Stark le reprocha a Jaime que no salvara a su padre y su hermano, saltándose el código, pero sí que lo hiciera para matar a Aerys, el Rey Loco. Que te quedas en plan: ah, claro, Jaime es malvado y tal porque se saltó el código para libraros a todos del rey loco y, al mismo tiempo, porque no lo hizo para salvar a tu familia. Qué conveniente, oyes.

Y es que, como me dijo mi tío tras ver la serie (y pedirme los libros en plan desesperado, xD), si Aerys era tan peligroso y estaba tan loco (recordemos que hizo cosas tan nice como quemar a los Stark en su propia armadura y que deseaba quemar a todo el mundo; era un poco bastante pirómano el muchacho) que hubo una revolución para dar un golpe de Estado y todo el copón, ¿por qué Jaime es el malvado a ojos de los Siete reinos si acabó con ese peligro?

Por cierto, en ese momento me sentí muy orgullosa de mi tío =D

Otra de las escenas que me chocaron y gustaron muchísimo respecto a Jaime es en la que el rey Robert y Sir Barristan están hablando sobre la primera vez que mataron a alguien y le piden a Jaime que participe. Nikolaj Coster-Waldau es un actor increíble, no solo modula su preciosa voz de impresión, sino que tiene muy bien fichado a Jaime y por eso sabe lo que se hace. Así, que en esa escena se puede ver perfectamente lo que Jaime sentía siendo el guardia del rey loco; esa voz, esa expresión... Buff.

"Dijo lo mismo que llevaba horas diciendo: quemadlos a todos"
Anda que no se nota que Aerys tenía a Jaime traumatizado.

También, gracias a la impresionante y maravillosa actuación de Nikolaj Coster-Waldau podemos apreciar que, en cierta medida, Jaime no deja de ser una víctima de su padre, casi como la contrapartida de Tyrion. Mientras que Tyrion siempre ha sufrido el no ser el hijo de su padre (no me refiero a biológicamente, sino que Tywin lo ignora hasta el punto de que cuando la lista de Catelyn lo secuestra, no le importa lo que le ocurra a Tyrion, sino el honor de la familia), Jaime ha sufrido el serlo, viéndose arrastrado a tener que cumplir con un papel, con ser alguien que no es.

Y se nota perfectamente cuando, en esa tienda de campaña donde Tywin está desollando un animal, Tywin le echa en cara que no matara a Ned Stark (que para Jaime no estaba bien porque uno de sus hombres se metió por medio y ya no era justo) o que no esté cumpliendo con lo que se espera de un Lannister para que perdure el apellido.

Pues eso, que me gusta que se vea el partidismo de todos los personajes y que se den pinceladas a personajes que son más complicados de lo que parecen. He hablado de Jaime, que es mi personaje favorito, pero podría aplicarse a otros como El perro o el grandísimo Meñique.

No podía pasar por alto el poner una capturilla de Meñique. Oh, Petyr, cómo molas.

De hecho, creo que las escenas añadidas por los guionistas son muy necesarias para comprender por qué actúan algunos personajes cómo lo hacen. Por ejemplo, la escena de Loras y Renly (donde además los vemos intimar, cosa que en los libros tan solo se insinúa) donde se deja muy claro cómo es cada uno y por qué Renly acaba la temporada como la acaba, huyendo a Altojardín junto a Loras para ser uno de los candidatos al trono de hierro.

Tengo muchísimas ganas de ver cómo adaptan la segunda temporada (aunque no me motive en exceso la manía de cambiar nombres que les ha entrado a los guionistas) y, sobre todo, me muero por ver cómo se lo montan los guionistas para explicar algunas cosas que ya sabemos desde el punto de vista de Jaime ;)

PD: Mi fan de Jaime interior me ha traicionado un poco. En un principio, iba a ser una entrada más general, pero he acabado arrastrada a dedicarle a él el articulo ^^U

jueves, 18 de agosto de 2011

Zafiro

Y vuelvo a saltarme mi propia manía de no reseñar segundas partes de sagas, pero es que Zafiro de Kerstin Gier se lo merece. Por si no lo sabéis, Zafiro es la continuación de Rubí y, por tanto, segunda parte de la saga La trilogía de las piedras preciosas/El amor recorre todos los tiempos (sigo sin tener muy claro cuál es el nombre en realidad porque he visto los dos en varias webs).

Como podréis imaginar hay spoilers, así que si no habéis leído el libro, quedaos con esto y pasad del resto de la entrada: mola cantidad, así que leed la saga. He dicho :P

Zafiro continúa exactamente donde lo dejó Rubí, con Gwen alucinando colorines porque Gideon la ha besado por primera vez estando en un confesionario. De hecho, el beso la deja tan anonadada que ni siquiera se da cuenta de que ha vuelto a saltar en el tiempo y que vuelven al presente. Pero, claro, no todo van a ser besos y arco iris en la vida de la pobre Gwen.

Por un lado, en la monda iglesia conoce a Xemerius, un daimon gárgola que se da cuenta de que Gwen puede verle y decide convertirse en su amigo; sin embargo, lo que en un principio puede parecer un problema, acaba convirtiéndose en todo un aliado, pues Xemerius no sólo acaba siendo un buen amigo de Gwen, sino que le sirve de espía.

Por otro lado, Gwen tiene que hacer frente a una nueva misión: tanto Gideon como ella tendrán que ir a una soirée junto al conde Saint Germain y, claro, por eso la pobre Gwen debe hacer frente a un entrenamiento en minués, formas de mover el abanico y demás cortesía de su prima Charlotte y un miembro de los vigilantes bastante insoportable. Y, por si fuera poco, Gideon la vuelve loca de varias maneras: ya no es sólo que su relación con Charlotte ponga celosa a Gwen, sino que, de repente, Gideon se muestra frío y distante y la mira como si fuera una enemiga.

Y, a todo esto, con la ayuda de su mejor amiga Leslie y Xemerius, Gwen sigue investigando la pista que Lucy le dio en Rubí, por lo que contará con la inesperada ayuda de su abuelo... En el pasado, claro.

Zafiro sigue la estela de Rubí en cuanto a estilo: la narrativa a mano de Gwen resulta de lo más desternillante y expresiva, siendo una de las mejores narraciones en primera persona que he leído; sigue siendo igual de adictivo, divertido, fresco, ameno... Pero las cosas comienzan a ponerse más serias. Ya conocemos las reglas de los viajes en el tiempo, también como funciona la sociedad del temple, a los personajes... Por eso, Kerstin Gier va más al grano.

Básicamente se dedica a jugar con los personajes, a hacer que su comportamiento sea más bien ambiguo, por lo que acabas dudando hasta de tu sombra. Aunque, claro, también aclara de una vez que en el enfrentamiento entre Lucy y Paul por un lado y el conde por otro, quién es el bueno y quién el malo. Pero, de hecho, salvo eso, no sabes quién es bueno y quién es malo, ni siquiera Gideon queda libre de sospecha. Por mi parte, ni siquiera me fío de Mr. George, aunque he de decir que en esta segunda parte ha logrado que no lo haga tanto.

Así que, claro, luego Miki y yo nos volvemos locas con teorías e intentando discernir quién juega a qué. Aunque, claro, no sólo por eso, sino también porque no tenemos ni idea de qué narices planea el conde ni por qué hace lo que hace.

Es decir, ¿qué lógica tiene que Gwen y Gideon vean al conde en la soirée y su siguiente viaje al pasado para verle sea el día anterior de ésta? Seguro que es así por algo, pero, ¿por qué? Otra duda que tenemos (y que estuvimos comentando sin llegar a ninguna conclusión) es por qué el conde, justo al final del libro, le dice a Gwen que el acercamiento de Gideon es fingido, que era una mera forma de controlarla (aunque con funestos resultados porque Gwen hace lo que quiere, jijiji).

Porque, a ver, suponiendo que Gideon haya planeado eso con el conde, ¿por qué decirle la verdad a Gwen para qué se rebele si planeabas lo contrario? ¿Lo hace meramente por joder? No, claro que no, seguro que tiene una finalidad, ¿pero cuál?

Arg. Macho, qué desvivir. Entre ese giro de los acontecimientos, que hace que dudes hasta de Gideon y luego ese epílogo en el que vemos a Paul siendo atacado por la Alianza florentina y dándole a Gideon una serie de documentos para que descubra la verdad sobre el conde (según Lucas, el abuelo de Gwen, Lucy y Paul descubrieron que el conde se saltaba sus propias normas) y pueda salvar a Gwen.

Y luego están las malditas profecías que envuelven a los protagonistas. De momento conocemos la del Rubí con la magia del cuervo (¿sabéis lo realizada que me sentí cuando por fin a alguien, Leslie que es la puta ama en concreto, se le ocurrió que dicha magia era la capacidad de Gwen de ver muertos?) y la del Diamante, que es horrorosa. ¿Qué mierda es esa de que Gideon provocará la muerte del Rubí, es decir, de Gwen, eh? ¿Pero esto qué es, copón?

Vamos, que estoy deseando que llegue octubre para poder leer Esmeralda ya.

Y, por cierto, exijo más protagonismo del doctor White que me encanta y menos del señor Whitman (o profesor Ardilla) que me inquieta mogollón. Lo curioso del caso es que luego hablando con Miki, ella también opina igual que yo. Oh yeah. Conexión powa :P

martes, 16 de agosto de 2011

Las reglas de los secuestros en las series

En toda buena serie que se precie se tienen que dar una serie de episodios típicos: ya sean de Navidad, de Acción de gracias si es americana, de enfermedades muy contagiosas que quedan en nada... Y, claro está, el de secuestro con rehenes. Así, a bote pronto, se me ocurren las siguientes series donde haya habido un episodio de esos: Chuck, Leverage, Urgencias, One tree hill, Física o química, Águila roja, Supernatural, Compañeros, Los hombres de Paco, House, Psych... Y, sobre todo, la excusa por la que estoy escribiendo esto: Hawaii five-0.

Por eso, hay una serie de tópicos que podéis encontrar en cualquier serie.

- Uno de los rehenes anónimos sufrirá una enfermedad, ya sea asma, diabetes... O hipoglucemia, como ocurre en el capítulo de Hawaii five-0 Aceptar (Ho’apono) en que una señora casi sufre un chungo porque necesitaba comida y Steve, que estaba dentro del secuestro, tiene que cuidarla.

Steve súper preocupado por la mujer anónima... Y no, no me envidia para nada, xD.

Y, por cierto, si eres un personaje principal y tienes asma, te quedarás sin ventolin, por poner un ejemplo. Y ya, como estés embarazada y el secuestro te pille en la recta final, prepárate porque parirás ahí como hizo Rita en su día en el episodio La ola de calor de Los hombres de Paco.

Ya sabéis, si vais a ir a un banco y necesitáis algo para vuestra salud, id bien cargados sólo por si acaso :P

- Otro rehén será herido y los personajes principales o secundarios de la serie en cuestión tienen todas las papeletas de ser los premiados. Por ejemplo, en One tree hill es Peyton quien se lleva el tiro en Con los ojos, la mente y el alma cansados dormimos el sueño eterno. Por otro lado, el pobre Nate es el que se lleva el tiro en Leverage y tiene que sufrir en brazos de Sophie en El golpe del banco.

El pobre Nate herido... Y vestido de vaquero, xD.

En ambos casos se busca la tensión del espectador, aunque entre ambos ejemplos hay dos diferencias: en One tree hill tiraban hacia la lágrima fácil y el que dudaras que Peyton iba a sobrevivir, mientras que en Leverage era meramente para que los planes de Nate se torcieran todavía más. Claro, luego está que a mí, personalmente, la muerte de Peyton me hubiera dado igual (estoy siendo políticamente correcta porque hasta me habría alegrado, xD), mientras que la de Nate hubiera sido horrible.

En otros casos, la herida en cuestión es más bien leve. El pobre Casey se hacía pupa en la mano en Chuck contra Santa Claus, por lo que no podía defender a Chuck adecuadamente. En Hawaii five-0 Steve también debe hacer frente a un rehén anónimo al que le hacen una herida en la cabeza y lo cura con pegamento para las uñas (¿alguien sabe qué coño es eso?), demostrando una más de sus múltiples habilidades.

Luego ya tenemos el caso más sádico de todos, que es el episodio Nunca te olvides de mi nombre de Física o química (que comenté en su día aquí) donde no sólo hirieron a dos personas (Verónica y Arturo), sino que... Saltaríamos al siguiente guión...

- Si eres un personaje principal, cuidado, porque puedes espicharla con la tontería. Sólo se me ocurren dos ejemplos, que sería la horrorosa muerte de Fer en Física o química, que me dejó viudito a David. Por otro lado, en el episodio-secuestro de One tree hill, Dan Scott, aprovechaba la coyuntura para cargarse a su hermano y salir de rositas... relativas.

Recordemos a Fer, al que ese horrible polo tan abrochado no le hizo justicia en el momento de su muerte.

- Si vas a secuestrar un banco, comisaría, barco, el Princeton-Plainsboro, whatever... NO lo hagas. En serio. Morirás. Da igual que seas el hijo de puta más grande del mundo, como el caso del secuestrador de Águila roja en Encerrada en el refugio; o que seas un buen tío arrastrado a la situación por lo que fuera como Ewan McGregor en Dar un rodeo de Urgencias donde Carol acababa en un secuestro con rehenes en la tienda de su barrio.

De hecho, alguna muerte de secuestrador ha sido una pena, como la del friki que en Supernatural secuestra un banco para intentar cazar al cambiaformas de turno y que cae, provocando que los Winchester tengan que continuar con el secuestro en Noctámbulo.

- Eso sí, si te acusan de cometer un crimen que no has cometido, entonces secuestra lo que sea, que la jugada te saldrá bien. En Crossing Jordan, en el episodio Bomba va, un hombre acusado de matar a su mujer secuestraba el depósito con todos dentro (salvo Woody) y se libraba de pringar por ese crimen gracias a eso y no moría. Eso sí, a la cárcel iba de todos modos por secuestrar a los protas. Otros casos se han dado como ese: en Hawaii five-0 el secuestrador también era acusado de matar a su mujer, era inocente, pero acababa enchironado por el secuestro; en El mentalista ocurría otro tanto.

Algunos de los chicos de Crossing Jordan en pleno secuestro (y la mosca de Cosmo dando por saco)

- Si te obligan a secuestrar el banco, entonces siempre encontrarás a un buen samaritano que te salvará el culo. En Leverage aparentemente los dos secuestradores eran los malos, pero, al final, resultaba que un grupo de chungos habían secuestrado a la mujer y madre de uno y de otro, por lo que Eliot salvaba a la buena mujer y gracias al equipo, pringaba el director del banco que era un cabrón y los secuestradores se libraban de todo. Algo parecido sucedía en Gus entra en un banco de Psych, lo que pasa es que ahora mismo no lo recuerdo especialmente bien :P

- Y, por cierto, en absolutamente todas las series, los policías que se encargan de llevar el secuestro y no son protagonistas (de hecho, suelen quitarles el caso a los protas en caso de que éstos sean polis) son una panda de ineptos. Vamos, son de esos que tienen la mente conectada con el culo: cada vez que piensan, la cagan.

¿Quién necesita a un poli teniendo a Eliot Spencer?
Sí, es una mera excusa para colar una captura de él, es que es taaaan guapo *0*

- Muchas veces, nada es lo que parece. Y no me refiero a que ocurra algo tan extraño como en Supernatural, donde uno de los rehenes es un cambiaformas que va matando peña y luego ya no sabes quién es humano y quién no. Sino que, quizás, los que parecen malos son buenos y viceversa. En Supernatural una de las víctimas era en realidad el mamón del cambia formas o en Leverage que los secuestradores resultan ser las víctimas en realidad; otro ejemplo sería Entre fantasmas que la supuesta víctima en realidad era de los malos.

- Si hay una pareja en la serie (ya sea formada, en proceso o encubierta) tened muy claro que uno estará dentro y el otro fuera. Por ejemplo, en Física o química David permanecía atrapado en el Zurbarán y Fer estaba angustiado y a salvo, por lo que entró. Otro ejemplo, que recuerdo con mucho cariño porque fue una pasada y en su día me emocioné mucho, fue Sara quedando atrapada dentro de la comisaría de San Antonio y Lucas salvando el día con cloroformo para reencontrarse y quedar groguis en Los hombres de Paco.

En Hawaii five-0, aunque no quedó ninguno atrapado, Steve que es el macho man por excelencia se fue nadando hasta el barco secuestrado y el pobre Danno se quedó en tierra, preocupado, y eso que se podían comunicar con móviles. Ainss, qué bonito que es el amor... Y, sí, yo tenía que ponerlo, xDD.

Steve y Danno y sus peleas matrimoniales en cualquier momento, incluso en los chungos.

Bueno, me he dejado unas cuantas, como, por ejemplo, Mentes criminales que llevan unos cuantos a sus espaldas (en una secta, en un tren, al pobre Reid lo secuestró la versión psicópata de Dawson crece...) o Todo el mundo odia a Chris, que me ha chivado Jose vía tuiter :P

domingo, 14 de agosto de 2011

Maromo de la semana 62

Bueno, hemos tenido ciertos problemillas para poner maromo (que se resumen en que a Miki se le ha puesto blogger bandolero y la menda a acabado viciada no, lo siguiente al fic que Syl escribe sobre Glee y que podéis leer aquí), peeeero no problem que aunque sea tarde (y con trampas porque he cambiado la hora de la entrada, muajaja) aquí traigo el maromo de la semana.

Y esta semana por fin me he puesto a ver Hawaii five-0 de la que estoy enamorada no, lo siguiente, y está llena de chulazos de impresión, pues toca poner a uno de ellos. Por cierto, desde aquí aviso que tengo unas cuantas entradas planeadas sobre la serie (quién avisa no es traidor y obsesiva soy un rato, ya sabéis :P). La cuestión es que, como no podía ser de otra forma, voy a poner al macho man por excelencia, al héroe, al machote de la serie porque, personalmente estoy enamorada del otro y prefiero guardármelo para una ocasión especial como para cuando anuncie que me caso con él... Ejem, ejem... Dejo de fliparme, perdón. Bueno, pues el maromaco de cuerpo de pecado, de estos que empotrarías en la pared de un callejón oscuro y vacío para hacerle cositas es...

Alex O'Loughlin



Alex nació el 24 de agosto de 1976 en Canberra, Australia, aunque es de descendencia irlandesa y escocesa, ahí es nada. Es hijo de un maestro de física y de astronomía y de una enfermera, que acabaron divorciándose cuando él sólo tenía dos añitos, hecho que debió de marcarle profundamente (o eso pone nuestra amiga Wikipedia, si tuviera su teléfono confirmaría la información, pero, desgraciadamente, no es el caso). El pobre Alex, además, tuvo una infancia un tanto jodida porque sufrió TOC (trastorno obsesivo compulsivo... Me encantan las series/pelis de médicos, ¿vale? :P), hiperactividad, déficit de atención y asma... Ahí es nada, también. Quiso ser piloto, pero al parecer si tienes asma es imposible, así que dedicándose a la actuación.

Además de algunas participaciones televisivas en series y miniseries que no me suenan de nada (como, por ejemplo, White collar blue, Blackjack: Sweet science o Mary Bryant), apareció en unas cuantas películas como Oyster farmer, Man-thing (esta me suena, pero no caigo), Feed, The holiday (que he visto, pero no le recuerdo... Damn it!) y Lo que no se ve.


Después, ficho por la famosa serie The shield (sé que es famosa, pero no la he visto, así que no puedo opinar), que compaginó con la película August Rush y que acabó abandonando para protagonizar la serie Moonlight. Moonlight era un poco como la hermana gemela cutrecilla de Angel, pues trataba de un vampiro detective que estaba enamorado de una mortal, peeeero cuenta con algo que la hace épica y que hizo que tanto Miki como yo la devoráramos: ¡¡salía nuestro muso particular, el gran y el genial Jason Dohring que interpretó a Logan Echolls y, sin quererlo, le puso nombre al blog ^^


Sin embargo, Moonlight acabó cancelada, aunque se podía ver y la audiencia, en realidad, no era taaan mala, más bien mediocre. Poco después, hizo una aparición especial en mi adorada Mentes criminales, haciendo de psicópata torturado y no un mero desgraciado sádico. Le siguieron otras dos películas Whiteout, que ni idea, y El plan B que tengo pendiente de ver porque, por un lado, es él, pero por otro ver a Jennifer Lopez me da pereza, aunque Planes de boda me la sepa de memoria, xDD.

Luego probó con otra serie (a todo esto, todas sus series son de la CBS, donde debió hacerle contrato alguien chocho por él porque, vamos, no le han dejado marchar, xDD) de médicos, que fue un fracaso rotundo, Three rivers. Así que el pobre Alex formaba parte de la lista de actores series killer, a la que también perteneció Nathan Fillion hasta Castle y donde hay otros nombres conocidos como Eliza Dushku, Kelsey Grammer o mi adorado Jerry O'Connell. Pero afortunadamente salió de esa lista porque...


¡Protagoniza la nueva versión súper mega molona de Hawaii five-0! En Hawaii five-0 es Steve McGarrett, el protagonista que dirige el equipo y que es un marine todo machote que te sirve tanto para pelear, como para acojonar sospechosos como para ponerse en plan CSI, eso sin contar que, mientras tanto, muere de amor por su "buddie" (sinónimo americano para "lover", que a mí no me la dan, xDD) y discuten cual matrimonio amoroso, xDD.

Alex está genialoso en la serie porque, además, tiene el típico personaje que se descamisa por todo, en plan: tengo que nada, adiós camisa; anda, una margarita, adiós camisa; ey, Danno está mirando a una titi, adiós camisa... xDD. Y, claro, logra que esta que está escribiendo se ponga en plan fangirl mezclada con su verdulera interior resurgiendo y diga cosas como: joder, Alex, qué bien te parió tu madre, coño; o, Dios, si te encontrara yo por ahí, te iba a dar lo tuyo y lo de tu prima. Así que, claro, cuando llega el terrible momento en que vuelve a ponerse la camiseta, mi padre me suelta cosas del tipo: sí, sé que es un delito tapar ese cuerpo según tú, pero deja de decirlo, xD.