sábado, 30 de junio de 2012

Tengo ganas de ti, Fernando González Molina, 2012

Hace ya dos años (que se dice pronto) mi amiga Irene y yo fuimos a ver Tres metros sobre el cielo, ahora hemos ido a ver su continuación. Nada más entrar en la sala, nos faltó santiguarnos, pues acabamos infiltradas entre hordas de carpeteras y quinceañeros y, claro, ya nos veíamos los gritos, el no enterarnos de nada ante las gracietas, los gritos y, quizás, algún lanzamiento de ropa interior a la pantalla.

Pero no, durante las más de dos horas que dura Tengo ganas de ti, todo el cine estuvo en silencio sepulcral, pendiente de las aventuras y desventuras de Hache.

Y es que en Tengo ganas de ti nos reencontramos con los protagonistas que sobrevivieron a la primera parte varios años después del final de ésta. Hache vuelve de pasar una temporada en Londres y, además de reencontrarse con Katina, que se ha convertido en una gran amiga, conoce a Gin, una chica que logra hacerse un huequecito en su corazón, que aún sigue un poco obsesionado con Babi. Ésta, por su parte, ha seguido con su vida, un tanto aburrida al parecer, mientras su hermana está en plena edad del pavo.

A grandes rasgos, sería el planteamiento de la continuación, que me ha parecido más madura que Tres metros sobre el cielo. Además, también me ha parecido que ha sido una adaptación mucho más libre del libro que su antecesora, pero, personalmente, creo que los cambios que han introducido han sido para bien.

Me gustó mucho, por ejemplo, el que optaran por mantener a Katina como una chica dulce, algo triste por la pérdida de su novio, pero sin llegar a ser el personaje depresivo de los libros. Y, por cierto, un placer ver a Marina Salas en la película. Adoro a esta chica, haga lo que haga, y aquí me ha encantado. Su dulzura, su sencillez, la amistad con Hache... Sobre todo esta escena en la que quema su carta de despedida y se muestra más vulnerable que nunca. Un diez para la señorita Salas y, también, para el que ideó el final de Katina porque, a mí, una cursi y romántica empedernida, le encantó.

Y si Marina Salas está maravillosa, la protagonista lo está aún más, que ya es decir. Qué gran acierto Clara Lago. Desde el mero instante en que aparece, se adueña de la película. En serio, resulta imposible no adorar a su Gin, tan alegre, positiva, pero al mismo tiempo tan frágil y compleja.


De hecho, Clara Lago es la única actriz que no empequeñece al lado de Mario Casas. Y es que, el ídolo carpetero por excelencia, Mocopollo, tiende a arrastrar a la mediocridad a sus compañeras, como si les contagiara su (nula) capacidad de actuación.

Curiosamente, en Tengo ganas de ti Mario Casas ofrece su mejor y su peor trabajo al mismo tiempo. En la primera parte ya comenté que me convenció como Hache y, sí, cuando se tiene que limitar a ser un chulito y a hacer la mirada azul acero lo clava, el papel está hecho a su medida. No obstante, en Tengo ganas de ti se ha enfrentado a un par de escenas dramáticas en las que no ha sabido estar a la altura. Este chico llora muy mal y más que acongojar el espectador, daba un poquito de vergüenza ajena, sobre todo en la escena en la que se pelea con Gin.

Por su parte, el último vértice del triángulo, María Valverde pues... Hace lo que puede. No es que ella me convenza habitualmente, pero también es verdad que el papel de Babi es muy ingrato, sobre todo en esta segunda parte que se pasa más de la mitad de la película con cara de mártir porque en su casa todos son sufrimientos y luego, sencillamente, odias al personaje por ser cómo es. Además, es que Babi se pasa casi toda la cinta compartiendo protagonismo con su hermana, Daniela, y Nerea Camacho, además de ser adorable, está muy bien como hermana pija y en plena edad del pavo; personaje bastante más agradecido que la amargada de Babi.


Y, eso sí, la película está llena de buenos actores interpretando secundarios: Diego Martín repite como el hermano de Hache, Joan Crosas y Carmen Elías como sus padres, Manu Fullola, Luis Fernández, Álvaro Cervantes, Antonio Velázquez, Ferran Vilajosana (prácticamente en su primer trabajo y haciendo un papelón como hermano de Gin) y, sobre todo, el que a mí me emocionó por encima de todos: Ismael Martínez, ¡mi amado Cachas! Uhh, cómo me emocioné al verlo, vamos, que me puse toda carpetera, xD.

La cuestión es que me resulta muy injusto que se diga que le película triunfa porque tiene actores guapos sin talento. Vale, es evidente que si Mario Casas está ahí es porque tiene el tirón que tiene, cierto, pero el resto del reparto (sea más guapo o menos) cumple perfectamente con su papel, algunos con personajes más memorables que otros. En ese aspecto, Clara Lago, Marina Salas y Ferran Vilajosana tienen más suerte que otros.

Además, Tengo ganas de ti es una película muy entretenida. A pesar de durar poco más de dos horas, no se hace larga en ningún momento, ni da la sensación de que sobre metraje. Incluso tiene escenas y golpes muy divertidos, mezclados en su justa medida con otros dramas y el romanticismo. Hablando de éste último, sabe ser romántica sin ser cursi o pava, construyendo una relación muy dinámica (y, en general, divertida) entre Hache y Gin.


Encima, además de una Barcelona tan bonita como en la primera parte, vuelve a acertar en cuanto a fotografía y música. La banda sonora es perfecta y está escogida con mucho gusto. No podían haber conseguido algo más efectivo que la escena de Clara Lago cantando en el programa, mientras Hache va directo a cagarla. Y eso que Clara Lago no es precisamente Mariah Carey.

Vamos, que Tengo ganas de ti es una película muy entretenida, bastante bien hecha y salvo la excepción del tandem Mario Casas-María Valderde (que no, no funciona, no tienen química en pantalla), muy bien interpretada.

8/10.

jueves, 28 de junio de 2012

Luna 1x12 - El aullido

Pues ya ha llegado, el final de (esperemos) la primera temporada de Luna, el misterio de Calenda y ha sido sorprendente, maravilloso, genialoso y demás. Vamos, que me ha encantado y eso que atacaron por todos los flancos. Vamos, que cuando terminó el episodio yo me había quedado sin patata. Hala, dejo de enrollarme y voy con la crónica, que ha sido especialmente difícil de dividir :S

Como siempre, empiezo con la trama de la investigación. Todo ha comenzado con un monólogo muy mal rollero por parte de Arrabal muy a su estilo (mientras, vemos imágenes parejiles de Joezno-Leire, Sonia-Salva y MataOli-Papa Dalton) y que ha acabado con "yo intenté proteger a la gente". Entonces suena el viento, el cual llaman El aullido y que, al parecer, al coincidir con la luna llena es muy mal augurio, por lo que Arrabal se pone: el hombre lobo va a llegar y vamos a morir todos.

A la mañana siguiente, Carola quiere hablar con Raúl acerca del tema de Nacho y Vera, pero él se le adelanta y le dice que están mal y que tienen que hablar. Después, va a su despacho, donde va a verle Ratilio para pedirle perdón por su comportamiento previo. Y es que ha llegado la declaración oficial de El chato: él no mató al Capitán Costa, aunque sus perros sí que le hirieron y también fue él quien robó la caja de la casa de la jueza y el que inculpó al Teniente buenorro.

#RenovaciónLuna porque yo necesito seguir viendo a este hombre. Ay, omá *0*

Tras que se perdonen, El teniente buenorro explica el operativo para esa noche e intentar impedir un nuevo asesinato, aunque no saben a quién buscan. Es entonces cuando llega Sara y les dice que sabe dónde buscar. Después, en su despacho y a solas, El teniente buenorro no entiende nada, pero la jueza argumenta que es el único lugar donde no han buscado y que, quizás, ahí encuentran algo. Raúl cree que hay que investigar al Chato porque, está claro, que está encubriendo algo, pero Sara le dice que se les acaba el tiempo y que es mejor tirar por ahí. El problema es que El teniente buenorro dice que no les puede pedir eso a sus hombres y la jueza le recuerda que ella creyó en él cuando le inculparon, así que crea él en ella ahora.

Mientras tanto, en el mesón, MataOli y Papá Dalton tienen una escena mona, pero en cuanto él se va, aparece Vito para pedirle a la primera que le consiga la declaración de El chato, recordándole lo de Tomás. Ainss, MataOli, si es que te metes en unos jaleos...

De vuelta en el cuartel, Sara y El teniente buenorro les cuentan la hipótesis del hombre lobo, basándose en hechos que conocían, aunque hay cierto cachondeito. Sonia pregunta sobre el ritual y Sara cree que todo es parte de su método, que el ritual es muy importante para el asesino y, por eso, deben descubrir la razón del ritual.

Más tarde, Sonia le deja un mensaje a Salva para avisarle de que no van a poder verse y que, por si acaso, no salga a la calle por la noche. Ohh, qué mona, que se nos preocupa. Cuando acaba, se pone a buscar libros relacionados con el ritual y descubre que una persona tiene todos los libros, ¿y quién es? Claro que sí, Indiana Tom, al que Sonia va a ver para pedirle ayuda, por lo que Indiana Tom alucina. Como para no.

Tomás: ¿De verdad me estás diciendo que estáis investigando al hombre lobo? A ver si te he entendido mal y me has pedido que te baje Teen wolf...

Por su parte, la jueza y El teniente buenorro hablan con Arrabal para que les ayude. Arrabal explica que los hombres lobos son diferentes a los hombres normales: son esquivos, guardan secretos, tienen una mordedura, a medida que avanza la luna llena se vuelven hostiles y pierden el control, es ambidiestro. El teniente buenorro sigue mostrándose reacio a creer en el tema y, cuando lleva a Arrabal a la celda, éste le explica que se equivocó con El cabrero (que todavía no ha muerto) y Raúl insiste en que el asesino no es el hombre lobo, por lo que Arrabal le recuerda que él lo vio cuando era un niño y que, tarde o temprano, tendrá que recordar.

En ese mismo momento, MataOli birla la declaración de El chato, pero, oh, al salir descubre que la cámara con la que han grabado a Arrabal declarando sigue funcionando. Epic fail. Machooo, menuda espía inepta está hecha. Encima, claro, justo en ese momento, El aullido lo peta en intensidad y, además de reventar algunas ventanas, impide que MataOli coja la cámara, sobre todo porque, al estar herida, Sara la saca del despacho para que esté a salvo.

Por su parte, Sonia se queda con Indiana Tom y El teniente buenorro contacta con ellos vía walkie para pedirles que se queden ahí encerrados hasta nuevo aviso, que es lo que le ordena a todo el mundo. Indiana Tom le cuenta todo sobre los lobos, pero Sonia sigue sin entender lo del ritual y él le cuenta lo de la piedra de sacrificios porque quería ser inmortal. Sonia dice que, si eso fuera cierto, ¿por qué Calenda no está llena de hombres lobo? Y es entonces cuando se da cuenta de que el ritual es la forma de matar a un hombre lobo. Jo, yo lo había deducido hace episodios, es para sentirse orgullosa, que Sonia es súper lista, xD.

Así se lo explica a Sara y ésta le explica al Teniente buenorro la información nueva, aunque él sigue en sus trece: que todo es una artimaña para liarlos porque todo el mundo en ese pueblo cree en el hombre lobo. Entonces, Sara deduce que el asesino cree en el hombre lobo, que el asesino cree que lo es y lo hace para que la plaga no se extienda.

Sara deduciendo todo.
Por cierto, #RenovaciónLuna porque estos dos tienen que tener tema, sep.

Por eso, hablan con el médico (que está en el cuartel) y le piden ayuda, ya que creen que el asesino sufre delirios. Según el médico, lo que le cuentan es una enfermedad un poco rara, pero que existe. Al describirla, los síntomas coinciden con los citados por Arrabal: el cambio de diestro a zurdo, episodios de amnesia, levantarse de repente desnudo... Ante esos datos, Sara y El teniente buenorro recuerdan que Arrabal investigó a todo el pueblo y descartó a todos menos a cuatro.

El teniente buenorro decide detenerlos a todos por si acaso, pero entonces Sara recuerda que, según El cabrero, cuando persiguió al asesino de Adriana, lo siguió hasta una zona en concreto del bosque. Algo que les lleva a un único sospechoso... El profe-objeto. Y, claro, cuando se lo comunican a Sonia, la pobre se queda destrozada y eso que todo cuadra: vive en esa zona del bosque, ella misma atendió la denuncia que le pusieron por ir a su casa desnudo... Ainss, pobrecita Sonia, para una vez que se nos enamora T_T

Esto NO se hace. Pobrecita Sonia T0T

Pero Sonia no es la única que sufre y es que MataOli vuelve a buscar la cinta y Sara la descubre, por lo que le echa en cara que durante todo este tipo la haya traicionado. MataOli se pone a llorar y a decir que lo siente, además de explicarle por qué lo ha hecho; añade que confesará todo, pero la jueza dice que su hermano no se merece que le rompa el corazón, así que no va a confesar nada: le dará la puta declaración y se la dará a Vito, pero luego se marchará de Calenda. También señala que se lo podía haber dicho, que ella hubiera hecho cualquier cosa por ayudarla. ¡Si es que es eso! Es que Olivia es tonta, pero tonta, tonta, tonta, vamos.

Llegada a este punto, hago una pausa y vamos con Joezno, su señor padre y Leire. Ésta última, por la mañana, recibe la noticia de que ya puede ir a París, pero no es que le haga especial ilusión. En el instituto, se lo intenta contar a su novio, aunque no puede hacerlo. Sin embargo, Vera y ella lo comentan y, además de romperle la patata a Pablo, Joezno se entera por su súper oído y también se le rompe la patata.

Cuando El aullido estalla, el director los saca a todos al pasillo y Joezno va a buscar a Leire, pero el hombre se lo impide. Por suerte, Pablo aparece en cero coma con la chica en brazos cual Kevin Costner. Además, en Joezno's house, Papá Dalton y Salva se atrincheran ahí, mientras El profe-objeto explica que El aullido si coincide en luna llena, es todavía más fuerte de lo habitual.

El guardaespaldas calendario, que tiemble Kevin Costner.

Cuando Leire se recupera, le da las gracias a Pablo, que se marcha. Es entonces cuando, al fin, Vera hila y sigue a su hermano. Joezno, por su parte, le dice a Leire que se alegra por lo de París, pero ella le informa de que no se va a ir, porque los sueños desaparecen, pero lo que ellos tienen no. Ohhh, qué bonito ^^ La magia del momento se evapora cuando el director les informa de que dormirán ahí y, claro, Joezno se está viendo el percal que se va a liar con su transformación.

Por su parte, Vera le echa en cara a Pablo que no le contara lo de Leire y él aclara que se lo habría contado si le dejara hablar. Entonces, Vera empieza a ejercer de Juan Palomo, vamos, diciéndoselo todo ella: incluso se ofrece a hacer de "Clementina" y, cuando intenta dejarlo bien ante la comparación con Joezno, no lo hace del todo bien. Si es que... Nada, que es la pareja perfecta de Nacho, sep, sep.

Joezno, entonces, va a huir, pero Leire le descubre y le dice que irá con él. El chico le explica que, si sale, no morirá y que le tiene que contar algo. Entonces suena música y nos dejan con la duda de si se lo cuenta o no, sobre todo porque aparece el director, que se lleva a Leire, mientras Joezno huye por la ventana. No podía faltar alguien escapando por una ventana, es la marca de la casa, vamos ;)

¿Se lo habrá dicho? ¿No? Hagan sus apuestas.
Yo creo que sí, aunque no es que esté muy segura.

Mientras tanto, en la casa de Fernando, El profe-objeto empieza a encontrarse mal, por lo que Papá Dalton le da una bebida. Más tarde, lo vemos hecho una piltrafa y Fernando le explica que le ha drogado. Ahh, mira que listo, si se ha dado cuenta de que es un lobo, lo que era evidente, dado que su hijo lo es, pero en estas cosas nunca se sabe. Papa Dalton baja al Profe-objeto al guarda lobos y yo pensaba que era para atarle, pero, no, va a decapitarle... OMG, ¡¿pero qué haces?! ¡Pobre Salva! ¡No quiero!

Pero justo entonces llega Joezno (bendito sea) y su padre le explica que Salva es un hombre lobo. Ante la insistencia de su hijo, Fernando cuenta todo: la noche en que Leire y Sara llegaron fue luna llena y él se escapo (Leire le vio, de hecho), por lo que él salió a buscarle. En su lugar, encontró a David lleno de mordeduras y pensó que Joezno le había convertido en otro lobo, así que le decapitó y le arrancó el corazón. Sin embargo, se equivocó porque a quien Joezno convirtió fue a Salva (que estaba en el bosque esa noche con la caza ilegal) y que cada luna llena siguiente atacó: a Isabel primero y a Adriana después, por lo que Fernando hizo el ritual con ellas dos para impedir que se convirtieran también. Añade que le quitó el libro para encontrar a Salva, ya que no sabía que era él el lobo.

Fernando: Hijo, sé que es un tópico... Pero no es lo que parece... Bueno, vale, sí que lo es.

OMG, qué fuerte y qué guay y qué pasada. Quiero decir, yo tenía la teoría de que eran dos: un lobo y alguien que hacía el ritual para que no hubiera más lobos. Pero ni se me ocurrió que Joezno había transformado a alguien más, ni que el asesino fuera Fernando. ¡Y me encanta! Wala, cuadra perfectamente y es todo un giro. Awesome.

Bueno, que me enrollo, la cuestión es que Joezno sale huyendo, mientras Salva (algo zombie) también escapa. Entonces los hechos se precipitan: como El aullido ha bajado, Leire se larga tras Joezno, al mismo tiempo que Sonia escucha un mensaje del Profe-objeto (que la llama Coletitas, qué monos) que, además de romperle más la patata, le informa de que estará en casa de Fernando, así que la chica se lo dice a los demás.

Salva (pareciendo uno de The walking dead) ahostia a Papá Dalton, mientras Joezno empieza a transformarse y, encima, va Leire y le encuentra. Sonia, por su parte, va a casa de Fernando y se lo encuentra inconsciente, además de a Salva, que le pide que se marche. La pobre Sonia, sufriendo como Geno, intenta detenerle, mientras él quiere marcharse porque no quiere hacerle daño, porque la quiere. Dios, qué triste es todo. Sobre todo cuando El teniente buenorro dispara a Salva, que cae inconsciente.

"¿Sabes que te quiero?"
Yo antes tenía corazón, vino esta gente y lo pisoteó T_T

Van a llegar a Salva al hospital, pero Sara le pide ayuda al Teniente buenorro, ya que Fernando no responde, por lo que Sonia se acaba marchando con su churri. Dentro de la casa, Raúl reanima a Papá Dalton (más criminal que nunca) y, al ver toda la sangre en sus manos, recuerda al fin lo que pasó el día que asesinaron a su padre, pero se queda llorando y no nos enteramos de nada. ¡Argg!

Y, encima, para más INRI, las parejitas no acaban mejor: por un lado, Joezno sigue huyendo en plena transformación y llega a su torre Eiffel particular, mientras le pide a Leire que se vaya; como ella no le hace caso (as usual), Joezno acaba tirándose. Por otro, Sonia, desesperada, se dirige hacia el hospital, cuando Salva comienza a transformarse y... Grito, fundido a negro y ruido de accidente. ¡Argg! ¡¿Pero cómo nos hacen esto?! ¡¿Cómo?!

Lo peor del caso es que ha sido horrible, pero al mismo tiempo una escena preciosa.

Y, para el final, me dejo a Nacho, cuya trama ha sido más paralela a la del resto, pero que ha sido igualmente horrible. La cuestión es que ha quedado para desayunar con Vera en su coche y entre beso y beso, ella le ha dicho que le quiere, pero Nacho, atónito, se ha quedado con una sonrisa en la cara sin poder responder nada. Así que, claro, Vera se emparanoia un poco y le da la brasa a su hermano, mientras van al insti.

Por su parte, Nacho le cuenta sus cuitas amorosas a Sonia y se ponen un poco en plan intercambio psíquico y, bueno, Nacho admite que la quiere, pero que está asustado y que tampoco quiere que ella crea que no le quiere. Conclusión: que es gilipollas y que le dirá que la quiere. Ainss, Nacho, qué bonico eres, en serio.

Después, va al mesón para hablar con unos "vejetes", pero Carola lo ve antes y le pregunta su edad, explicándole que Vera tiene dieciséis y él se está aprovechando. Nacho intenta defenderse, pero la mujer le calza una hostia, antes de decidir denunciarle. Por suerte, es justo en ese momento cuando El aullido está en su máximo apogeo, así que acaban encerrados en el mesón.

A mí Carola me mira así y me hago caquita.

Están en esas cuando llega Ratilio con un hierro clavado en el pecho, por lo que Nacho intenta pedir una ambulancia, pero El teniente buenorro le dice que es imposible llevar a Ratilio a un hospital porque salir a la calle es una muerte segura, así que nadie puede abandonar el mesón. Por suerte, en el cuartel estaba el médico, así que, vía walkie, le ordena que saque el hierro para que Ratilio pueda respirar. Por cierto, que Carola no deja de darle agua a Ratilio, pero... ¿Qué mierda haces? Eso NO se puede hacer con un herido, que se le puede matar... Jo, Carola, no sabía que Ratilio te caía tan mal.

Carola insiste en que deben ir a un hospital, pero Nacho le explica que es imposible y que él tiene que sacarle la barra, por lo que el pobre Ratilio se acojona. Todos se ponen histéricos, pero Nacho corta por lo sano: esposa a Ratilio para que no se lo puedan llevar y les grita a los demás que no se va a mover nadie y que si salen fuera, no van a salvar a Ratilio, sino que la van a palmar. Así se hace, Nacho. Sacando carácter, oh yeah, y dejándole las cosas claritas a tu suegra, que está especialmente cansina hoy.

De hecho, Carola sigue poniéndolo verde hasta el punto de que Nacho le acaba aclarando que no es ni un irresponsable ni un desgraciado, que es un guardia civil y el responsable de que todos salgan con vida, algo que va a hacer. Entonces, va junto a Ratilio y logra sacar el hierro, por lo que el sargento vuelve a respirar bien. El pobre Nacho se está recuperando, cuando El teniente buenorro le informa de su teoría sobre Salva y que creen que está en el instituto, por lo que Nacho quiere ir a buscarlo, pero El teniente buenorro insiste en que deben esperar a que El aullido amaine.

Nacho sacando carácter, ¡di que sí!

Aún así, Nacho no desiste y, tras robarle las llaves del coche a Ratilio, intenta escapar del mesón por la cocina, pero al escucharle Carola acude a ver qué hace. Nacho le acaba explicando lo de Salva y que quiere ir a salvar a Vera, pero la mujer le impide que se vaya porque, si se va, Nacho morirá.

Cuando Sonia les informa de que Salva está en casa de Fernando, ambos se alegran y Carola le dice que no le va a denunciar, ya que se ha dado cuenta de que quiere a Vera de verdad. Pero también le pide que deje a Vera ese mismo día. Explica que Vera es una niña y que tiene que vivir: sacar una carrera, marcharse de Calenda y que echará todo por la borda por él. Así que tiene que dejarla y que, si después de vivir todo eso, Vera decide que le quiere, todo estará bien.

Después, Pablo y Vera llegan al mesón y Nacho, aprovechando que Vera se le había declarado, le miente diciéndole que no siente lo mismo y que deben dejarlo. Venga, más drama, ¿pero es que no me han podido dar ni un mísero final feliz? Arg, qué sufrimiento, qué horror, mi pobre patata T_T

Yo odio mucho a los guionistas en estos momentos.
Y, como estos dos se tienen que reconcialiar, #RenovaciónLuna ;P

Ya sólo nos queda esperar a que renueven, que espero que sea así, porque con semejante final como para que no continúen la historia. En serio, por favor, que renueven, por fa, por fa, por fa.

Bueno, eso es todo por hoy, pero entre lo que queda de semana y la que viene, subiré un análisis en general de la temporada ;)

domingo, 24 de junio de 2012

Los juegos del maromo: El ganador

Una vez más es domingo, eso quiere decir que hemos llegado al fin de esta primera edición de Los juegos del maromo y, lo que es lo mismo, ¡tenemos ganador! Vosotros habéis sido los que habéis decidido que los candidatos queden en este orden:

0 votos - Joseph Morgan y Liam Hemsworth.


Pues parece que ni el vampiro más malvado y más buenorro de The vampire diaries, ni el novio de Miley Cyrus y actual Gale en Los juegos del hambre, no os han convencido para ganar este torneo. Curiosamente, Joseph fue de los más votados en la etapa anterior.

1 voto - Hugo Silva y Josh Dallas.

Al príncipe encantador de Once upon a time no le ha bastado ni su encanto, ni su espada, ni sus mallas para conseguir el primer puesto. Tampoco al poli más sexy de Los hombres de Paco, al que espero ver en alguna serie pronto, por cierto.

2 votos - Alex O'Loughlin, Ian Somerhalder, Iker Casillas, Jamie Dornan, Rupert Grint y Yon González.

El club de los dos votos es extenso y ya me gustaría a mí estar con ellos... Vale, vale, me concentro. Pues nada, ni nuestro adorado Mimosín, ni Ron, ni el sheriff de Once upon a time, ni Steve de Hawaii five-0, ni Sexyhalder y Casillas han podido pasar de este tercer puesto. Mmm, mola imaginarlos todos juntitos y apiñaditos en el podium... Vale, vale, que sí, que me concentro.

3 votos - Zachary Levi.

Sorprendentemente, mi amado Chuck Bartowski, también llamado Zachary Levi, entró en la lista definitiva siendo de los menos votados, pero ha acabado llevándose la plata en .Los juegos del maromo. Debe de ser porque es tan adorable como Peeta :3

Y, bueno, con 9 votos y arrasando, para mi sorpresa (nunca pensé que él fuera a ganar, la verdad; de hecho entró en la lista porque una persona le dio sus diez puntos que, sumados a los que ya tenía, le hicieron subir un montón), el maromo entre los maromos, El maromo honorífico de los 100 es...

James McAvoy



PD: Qué grande es Youtube. He podido encontrar este video tan majo y con una canción que pega tanto en estos momentos ^0^ ¡Y además sale Rose! Bueno, Billy Piper. Sep, es un segundo, pero yo la he visto y me he emocionado, xD.

PD2: He empezado a ver Doctor Who, por si no se notaba, xD.

jueves, 21 de junio de 2012

Luna 1x11 - Mentiras

Ya sólo nos queda un episodio de Luna, el misterio de Calenda, peeero de momento vamos con la crónica del número once, titulado Mentiras, que ha sido una pasada: muy coral, muy interesante y con información nueva. Así que, nada, dejo de enrollarme y vamos, como siempre, por partes:

Como cada semana, empiezo con la investigación. MataOli y Sonia se han cerciorado de que Sara tenía razón: el asesino también arrancó el corazón y decapitó a Isabel. Entre ella y Raúl informan al cuartel, recordando los hechos hasta ahora. También señalan que El cabrero salió de la cárcel justo cuando comenzaron los crímenes, así que deben atraparlo antes de la próxima luna llena.

Y, por si El teniente buenorro no tenía suficiente, es su aniversario con Carola, que quiere celebrarlo y, por eso, le regala una cena en el parador de Hinojosa. Raúl se va a marchar, pero primero descubre que la puerta está abierto, luego su mujer le pide que coja una caja de agua y... Entonces aparece El cabrero, al que El teniente buenorro apresa con la diligencia de un ninja.

"Hola. Mi nombre es Iñigo Montoya, tú mataste a mi padre. Disponte a morir".

Ante tal noticia, Mata Oli no puede más y sufre un chungo. Claro, es que la vida de rata traidora es muy estresante y le está pasando factura. El médico le dice que baje el ritmo, así que debe descansar; por eso, Papá Dalton le propone irse de escapada romántica.

La jueza, en el cuartel, se encuentra con El teniente buenorro que le explica que temía haber disparado al Cabrero dada la situación y, por eso, Sara le pide que no haga el interrogatorio porque está muy implicado. Aunque, claro, él argumenta que ella también y se sale con la suya.

El teniente buenorro y Ratilio empiezan con el interrogatorio, por lo que El cabrero primero le pregunta a éste último si le va a llevar a La pajarera y, después, dice que sólo pretendía ayudar a Myrtle y que en el bosque había una cosa, que se movían los árboles y demás. Añade que no pretendía matar a Raúl y que, de hecho, le salvó en la reserva y que sólo quería decirle que no es ningún asesino. No obstante, El teniente buenorro sigue en sus trece, no como La jueza que se da cuenta de que suena igual que la declaración de Isabel y así se lo cuenta a Raúl; además, le pide que haga una reconstrucción de los hechos para garantizar la presunción de inocencia, algo que no le motiva mucho porque está en plan Iñigo Montoya.

"Pero, Sara, jo, es que mató a mi padre, tiene que disponerse a... Oye, tú, ya vale con la frasecita, ¿no?"
Perdón. Jo, pero es que a mí Iñigo Montoya me mola.

Al salir, por cierto, se encuentra con su hermana, que le explica que se va de viaje con Fernando y El teniente buenorro se pone en plan hermano mono: ha mirado que el churri no tiene antecedentes y le sabe malo que no haya marujeado con él. Ainss, cómo me gusta ver a Raúl así, más relajado.

En cuanto éste se va, MataOli entra al despacho de la jueza que está revisando el informe de la muerte de Pando Padre. Sara se lo resume y le choca que fuera en luna llena y MataOli le cuenta la teoría de su madre; también que mini-Raúl estuvo ahí, aunque escondido en un armario y no sabe si vio algo porque no habla del tema. Mmm, interesante eso, ¿vería algo y sigue en plan negación?

El teniente buenorro, por su parte, ha llevado al Cabrero al bosque, donde esté les cuenta que se encontró a Myrtle medio muerta y tan asustada que le atacó; al parecer, el asesino estaba cerca y era una bestia. Por suerte, Nacho se da cuenta de que hay ramas rotas que cuadran con la historia, así que se ponen a investigar. Anda, ¿desde cuándo Nacho tiene habilidades de montaraz? Pese a eso, El teniente buenorro sigue en plan: eres una bestia, un asesino y El cabrero le pregunta si quiere saber dónde enterró a su padre.

"Teniente, hay huellas de hobbit por aquí. Debieron pasar hace ya días por aquí, estarán buscando a Bárbol, supongo"
Nacho, hijo de Arathorn y demás nombres rimbombantes :P

La estratagema funciona, ya que El teniente buenorro se lleva al Cabrero por su cuenta, mientras éste le dice que su padre era un desgraciado que hizo sufrir a su madre. De paso, se las apaña para que Raúl pise una trampa y escapar. La cagada del Teniente buenorro provoca que Papá Dalton y MataOli tengan que regresar; en realidad, seguro que es algo bueno, que estos dos tienden a ser unos delincuentes y a ver si íbamos a tener un Bonnie y Clyde calendario.

Además, El teniente buenorro no puede ir a su aniversario y Carola se queda tristona, por lo que sus hijos la animan a ir al cuartel. El problema es que, mientras tanto, El teniente buenorro está afectado por lo sucedido y Sara le consuela, así que Carola los pilla así y se larga dolida. A todo esto, la jueza intenta hacerle ver a Raúl que las declaraciones de Mamá Pando, Isabel y El cabrero coinciden, aunque no se conocían. El teniente buenorro sigue obcecado, se cabrea un poco.

Al día siguiente, se reúnen de nuevo porque la jueza tiene pruebas: ha descubierto que Ratilio estuvo en el caso de la muerte de Pando padre y que tiene que saber qué es La pajarera. Tras resistirse un poco, Ratilio explica que él era un novato por aquel entonces y que eran otros tiempos... Y, vamos, que era un lugar donde torturaban a los sospechosos hasta que cantaban. Ratilio insiste en que todo estaba claro, que ni siquiera el primo del Cabrero se presentó para verificar la coarta.

Para El teniente buenorro es suficiente, pero la jueza le pregunta sobre la coartada: El cabrero había estado con su primo durante el asesinato. Además, el primo apareció después, pero decidieron olvidarse de todo porque el caso estaba sembrando el pánico en Calenda. Sara le ordena, entonces, que encuentre al primo de nuevo.

Sara en este episodio ha estado especialmente lista. Mola.

A todo esto, MataOli va al mesón a por unos bocadillos y, al ver a Carola mal, va a hablar con su hermano que le dice que no están bien y que no le ve solución porque no quiere quedarse a solas con ella, que no la quiere, así que la va a dejar. En el mesón, mientras, Carola vigila a Arrabal que, con la excusa de arreglar unos papeles, está libre por el momento; además, debe hacer frente a Vito que se vuelve a poner en plan Gastón, sobre todo cuando se entera de que El cabrero está refugiado en el instituto multiusos.

Por suerte, Carola avisa al Teniente buenorro que se dispone a ir al instituto, pero justo entonces la jueza le explica que El cabrero es inocente, ya que tenía coartada para el asesinato de Pando padre. Cuando llegan al instituto, se encuentran con El cabrero reteniendo a punta de cuchillo a Vito, pero no pasa nada porque El teniente buenorro le explica lo que han descubierto.

Como El cabrero es inocente, va al cuartel con El teniente buenorro dispuesto a ayudar y, tras que la jueza le pida perdón y le pregunte a quién vio, se oye un tiro: Arrabal le dispara "para que no vuelva a matar". NOOOOOOOOOOO. ¿Pero esto qué es? Pobrecito, cuando al fin le exculpan, va y muere... ¡Y sin decirnos a quién vio! ¡Arg!

Y hoy sigo con la trama de los jóvenes que, por primera vez en mucho tiempo, han coincidido prácticamente todos. Tras la discusión, Joezno y Leire, cada uno en su habitación, intentan ver al otro asomado a la ventana, aunque no coinciden. Joezno, además, busca el libro de Fray Bernardo y su padre le dice que se olvide del libro, aunque Joezno insiste en que deben encontrar el libro para atrapar al lobo que está matando personas inocentes. Según Papá Dalton, lo quemó, algo que le pegaría porque eso de delinquir le va, pero justo después lo saca de su escondite y se lo lleva al instituto.

Fernando: ¿Y tú no podrías ser un poco normal y buscar a Wally en vez de a Fray Bernardo, coño?

Por su parte, Leire se pone en plan intercambio psíquico con su madre: por qué volvió con su padre, cómo aguantaba las mentiras... La jueza le explica que su marido nunca le mintió, que debido a su trabajo había una parte de su vida en la que ella no podía entrar, pero que como siempre le quiso, volvió como él.

En el instituto, Papá Dalton está hojeando el libro, cuando Indiana Tom va a decirle que le parece bien que esté con su madre y le pilla. Intenta que Fernando le dije el libro, pero no lo consigue. Pero, claro, es Tomás, todos sabemos que no va a rendirse tan fácilmente... Y, de hecho, le va con el cuento a Joezno, que le da largas por lo del tratamiento, justo antes de ver el pañuelo de Leire.

Tomás en plan seductor para conseguir el libro...
Bueno, vale, no, pero es que he pillado la captura por casualidad y me ha hecho gracia =D

Sube al desván, donde Leire le explica que se enfadó porque ha visto a su madre sufrir porque su padre no confiaba en ella y que le da rabia que la relación de ellos dos no sea bonita porque él no confía en ella. Joezno se nos pone tierno y le pide perdón, además de prometerle que no volverá a mentirle. Pero, muchacho, ¿qué haces prometiendo cosas que todos sabemos que no vas a cumplir?

Después, se pone a buscar el libro, pero sólo consigue que el director le pille y le eche, aunque se libra diciendo que buscaba a su padre. Leire, que tiene el don de estar en el momento y lugar exacto, se sorprende porque acaba de ver como Joezno y su padre acaban de cruzarse y saludarse. Esta chica sería una periodista que ni Lois Lane, oye. De hecho, esa misma noche, a través del visillo, cómo no, descubre que Joezno se escabulle por la ventana de su habitación, ni que fuera Pollyanna ;P

Joezno vuelve al instituto, registra la taquilla de su padre y encuentra el libro... Además de a Leire, que le ha seguido. Como él le dice que no le puede contar lo que está pasando, Leire decide que no va a seguir así y que, todo lo que sentía por él, se ha ido a la mierda. Deberíais estar en mi casa para escuchar a mi madre que ha apodado a Leire La intensa y, básicamente, la odia y suelta cosas del tipo: pero cómo se enfada con él, si es tan guapo... Como veis, lo mío está en los genes, xD.

Al día siguiente, Tomás y Pablo están jugando a la consola y ven momentáneamente a Leire, por lo que Indiana Tom intenta que su primo vaya a consolar a la chica y que, de paso, la invite al cine. Al final, decide hacerle caso, así que sube a la habitación de Leire y le propone ir a ver Tengo ganas de ti. No es que quiera hacer publi, es que Pablo suelta así y, claro, Leire se queda con cara de: º0º what?, y me ha hecho gracia.

Tomás trolleando a su primo que se ha quedado con esa cara de pazguato enamorado al ver a Leire.


Pablo: Tengo ganas de ti... E-es el título de la peli, ¿eh" Y-yo no tengo ganas de ti, no...
Me ha molado la escena y todo.

Mientras tanto, Joezno se ha puesto a leer a Gandalf, digo, a Fray Bernardo y lee que ese libro podría ayudar a la bestia a librarse de la Inquisión, así que Fray Berna, tan majo él, lo ha consagrado para que, si alguna bestia osara tocarlo, sufriera la maldición del lobo azul y muriera entre terribles sufrimientos. Joezno, entonces, empieza a digievolucionar en un pitufo y, al salir pidiendo ayuda, Leire le ve y sale corriendo hacia él, cortándole el rollo a Pablo. Y, de paso, a su padre que no se puede marchar de viaje por segunda vez.

Joezno: ¡Pitufos! Me estoy pitufando en un pitufo...

De vuelta a su casa, el médico le cuenta a Papa Dalton que Joezno tenía las manos y la boca azules, así que a éste no le queda otra que contarle la verdad. Lo malo es que Joel lo dejó en la mesa... Donde no está, por lo que Papa Dalton se asusta porque pueden tener problemas depende de en qué manos caiga el libro... Que son las de Indiana Tom, que se pone a leerlo y que, fijo, acaba deduciendo que Joezno es un lobo.

Además, por la noche y en pleno diluvio, Leire se presenta en casa de Joezno para decirle que se ha asustado mucho y él admite que lo hizo todo mal. Ella acaba huyendo porque se tiene que olvidar de él, pero Joezno la sigue para decirle que no se quiere olvidar de ella y que, si no le dice que no le quiere, nunca la olvidará. Como Leire no puede, se acaban besando y como, casualmente, está ahí el invernadero de Humberto (el de Los protegidos) pues aprovechan para... Vamos a decir intimar. Por cierto, la escena es súper bonita. Bueno, esta serie es bonita en general, pero la escena bajo la lluvia es preciosa.

Oinss, qué bonita fue esta escena :3

En este episodio, además, Sonia ha vuelto a tener trama ella solita y es que la muchacha debe de llevar una semana en la parra. Encima, Ratilio le explica que se ha confundido a la hora de entregar un informe y, añade, que cree que se ha enamorado. Me too, me too. Y me mola, oh yeah. Love is in the air.

Acaba presentándose en el instituto para hablar con Salva, a quien le pide que se olvide de ella y que no le mande mensajes, ni la llame. Salva, el pobre, se sorprende porque, claro, ni que fuera un acosador. Sonia argumenta que se está distrayendo del trabajo, así que se olvide de ella, pero Salva únicamente le pregunta qué pasaría si no le hace caso. Por eso, cuando vuelve al cuartel y ve una flores las tira, aunque no son suyas, sino de la señora de la limpieza, que es su cumpleaños. Ainss, menudo epic fail, Sonia.

Como lleva toda la semana empanada y al día siguiente tiene turno, Ratilio la manda a su casa en vez de, esa noche, enviarla a buscar al Cabrero. Aprovechando la noche libre, queda con Salva para explicarle que, a pesar de que le ha hecho caso, ella sigue pensando en él. De hecho, cree que es una obsesión y que, aprovechando que él se siente atraído hacia ella (correcto), quiere hacer la obsesión tangible para olvidarse de él. Vamos, que quiere echar un polvo. Correcto.

Tras el pinchito, Sonia va, se viste y se dispone a irse a su cara para sorpresa del pobre Salva que quiere que se quede. Pero ella ni inmutarse porque ya se ha quedado bien y está todo correcto. Salva, majo, eres un profe-objeto. Aunque, espérate, que yo creo que tenemos a la rubia enamorada y en fase de negación, xD.

MUERO con las caras de ambos, sobre todo la de Sonia. Brutal, xD.

Una semana más, les dejo a ellos para el final porque me encantan. La cuestión es que tienen un encuentro furtivo en el coche de él, donde se están enrollando sin darse cuenta de que Nacho tiene el walkie abierto y El teniente buenorro les escucha. Claro, éste le pregunta que qué mierda está haciendo, así que ambos se acojonan pensando que se ha dado cuenta de todo.

Cuando Nacho vuelve al cuartel, El teniente buenorro le abronca porque "acaban de detener a un psicópata y él tirándose a una tía". Ante esas palabras, Una mente maravillosa añade que él no la conoce, por lo que Raúl deduce que así es y, por casualidad, deduce que la chica es Sonia y Nacho va y le sigue la corriente. Dios, qué desastre de hombre, qué desastre más grande. Claro, cuando le cuenta todo a Sonia, ésta se enfada y le grita que es imbécil; Nacho está intentando aplacarla, cuando El teniente buenorro la llama a su despacho.

Vera, a todo esto, le pide a Leire pasar la noche en su casa porque cree que su padre lo sabe y teme su reacción. Cuando se lo cuenta a su amiga, ésta se descojona un poco.

Mientras están de excursión por el bosque con El cabrero, Sonia informa a Nacho que les van a aplicar un castigo por el cual uno de los dos implicados tiene que irse a Melilla. Nacho, todo un caballero, asegura que él asumirá las consecuencias. Por eso, se presenta por la noche en el mesón para contarle todo a Vera: que su padre no sabe nada (ella aliviada), que su padre cree que él estaba con Sonia (ella celosa) y que, debido a la normativa, tiene que cambiar de destino. Vera, muy mona ella, se ofrece a ir a visitarle en autobús... Hasta que lee que el destino en Melilla, por lo que se pone muy triste porque no sabe qué va a hacer sin él; él también está afectado y se dan la manita.

Qué tierno me pareció el que se cogieran de la mano ^^

Vera está muy afectada y le cuenta a Pablo lo sucedido y como su hermano es muy mono (en ambos sentidos de la palabra... bueno, a ver, que es un cielo y encima es guapo, ¿vale?) le dice que tiene dinero ahorrado, así que ya verán cómo se las apañan para que vaya a verle.

En el cuartel, Nacho se despide de Sonia porque se va a ir y, después, le comunica al Teniente buenorro su decisión, que le explica que Sonia le ha tomado el pelo. Y lo ha hecho, pero bien, porque menudo ataque de risa le ha dado. Además, Sonia le contó al Teniente buenorro que ella no era la del coche.

Por la noche, Nacho va al mesón a darle la buena nueva a Vera y lo celebran con unos cuantos besos... Que Carola observa anonadada. OMG. Que los han pillado. Qué fuerte. No me esperaba que sucediera tan pronto, aunque... Bien pensado, dado el carácter de los dos aún han aguantado, ¿eh?

Eso ha sido todo por hoy. La semana que viene el último... Y espero que sea de temporada porque la serie me encanta y creo que puede dar mucho más de sí ;)

martes, 19 de junio de 2012

Gata blanca

Pues como últimamente es habitual, vamos con una reseña literaria en martes. Con esta ya me pongo al día, aunque Canciones para Paula me lo estoy ventilando a una velocidad vertiginosa, así que a lo mejor la semana que viene seguís teniendo reseña.

Pero vamos con el libro que nos corresponde. Es la primera parte de una trilogía titulada Los trabajadores de maldiciones y que está formada por: Gata blanca, Guante rojo y Corazón negro. En España, de momento, sólo se ha publicado el primero. La saga está escrita por Holly Black que es conocida por haber escrito Las crónicas de Spiderwick (que ni he leído los libros ni visto la película) y, también, por ser una gran amiga de una vieja conocida de este blog, Cassandra Clare.

Leí una reseña por casualidad de Gata blanca y entre la portada y la historia, el libro me llamó poderosamente la atención. Después, descubrí que la autora era Holly Black y, como soy como soy, me emocioné más porque... Jo, una es muy fan de Cassandra Clare.

¿Y de qué trata Gata blanca?

En un mundo donde la magia existe y el mero roce de una mano puede hacerte víctima de una maldición (de suerte, memoria, muerte, sentimental, física o, la más extraña de ellas, cambiarte de forma), Cassel Sharpe es el único normal en su familia, lo que le convierte en un bicho raro. Toda su familia, desde su abuelo hasta sus hermanos, son trabajadores; es decir, personas que poseen la capacidad de usar la magia.

Sin embargo, Cassel es perfectamente normal... Salvo por el hecho de que, hace unos años, mató a su mejor amiga, Lila que, para más INRI, era la hija única y, por tanto, heredera del líder mafioso del lugar. Y es que, en el mundo creado por Holly Black, los trabajadores, en general, suelen pertenecer a una u otra familia mafiosa.

Con la culpa y el temor a descontrolarse de nuevo, Cassel se ha esforzado por llevar una vida lo más normal y anodina posible: va a un internado un poco pijo, no se mete en líos... Pero eso cambia nada más comenzar la novela, pues el pobre Cassel, tras un sueño muy extraño protagonizado por una gata blanca, despierta en el tejado de la escuela completamente desnudo.

Por si no tiene suficiente con que todos sus compañeros le graben en vídeo, le expulsan del colegio, así que, primero, pasa un día con su hermano mayor Phillip y, después, se traslada con su abuelo a la casa familiar. Y entre los extraños sueños que le llevan al sonambulismo, sus planes para poder volver a su vida y la forma tan actuar de su familia, Cassel acaba sumergiéndose en un misterio donde nada es lo que parece ser.

Con esa premisa que, particularmente, encuentro tan interesante (me parece todo un puntazo lo de mezclar la magia con las maldiciones y los mafiosos) Holly Black crea un mundo muy bien armado y muy original. Su mundo es casi igual que el nuestro y desde el primer momento, usando a Cassel como narrador de la historia, te transporta ahí, a ese mundo donde todo el mundo lleva guantes y lo raro y desagradable es ir con las manos desnudas.

Como acabo de decir, la historia está narrada en primera persona, usando la voz de Cassel y, además, en presente, lo que consigue una narrativa muy envolvente y adecuada que se adapta perfectamente a las escenas de más acción, pero también a las reflexiones, explicaciones y breves recuerdos que Cassel va añadiendo para que comprendamos cómo es su mundo y su entorno. Según he leído en algunos blogs, en Las crónicas de Spiderwick el estilo de Holly Black era muy frío. En Gata blanca no es así, es muy cercano, muy apropiado dada la forma de ser de Cassel.

Y es que Cassel es un gran personaje. Tiene sentido del humor sin ser un payaso, tiene problemas (y muy serios) y no deja de enfrentarse a ellos con determinación y, lo que más agradecí, usa la cabeza. Además, su traumático pasado y su conocimiento de que no es una persona normal, que es un asesino, le aportan una carga muy curiosa y original.

Aunque Cassel es el evidente protagonista y, por tanto, el más trabajado, los otros personajes no tienen desperdicio: desde una Lila a la que conoces mediante flashbacks y que resulta un poco sociópata hasta la madre de Cassel (una trabajadora de los sentimientos y timadora, que hace que los hombres ricos se enamoren de ella), pasando por sus hermanos y compañeros de colegio, todos están muy bien definidos; unos son más fáciles de conocer del todo, unos te caen mejor que otros, pero todos ellos son personajes muy fuertes, que enseguida reconoces.

Por otro lado, Holly Black consigue que Gata blanca sea una novela trepidante. Entras en ella desde la primera página y es difícil dejar de leerla, siempre quieres saber lo que va a pasar. El ritmo es un poco inconstante, pero no se hace pesado y, de hecho, considero que tiene que ser así. Hay capítulos más tranquilos, en los que Cassel reflexiona acerca de lo que ha averiguado o en los que se profundiza en los personajes, otros que son más pulsos verbales e intelectuales y, también, los que son acción pura y dura.

En general, es una novela muy fácil de leer, muy fluida y que, además de entretener, engancha como pocas. Me faltó poco para leérmela casi de una sentada.

Además, Gata blanca se centra sobre todo en resolver el misterio al que se enfrenta Cassel y a los juegos de poder entre mafiosos. No es El padrino, pero las intrigas, traiciones y alianzas están a la orden del día. De hecho, personalmente me sorprendió que fuera así, básicamente porque la vi anunciada como romántica y... Bueno, hay cierto romance, pero es muy, muy leve. Además, hay que recordar que Cassel se considera a sí mismo poco menos que un psicópata, así que tampoco se permite demasiado margen de actuación en el terreno sentimental. Vamos, que es una novela de intrigas y misterio, nada romántico, aunque haya alguna chica que otra que trastoca un poco el corazoncito de Cassel.

En conclusión, Gata blanca es una novela tremendamente original, una mezcla explosiva de magia, secretos, mafia y acción, que resulta adictiva, entretenida, inteligente e, incluso, divertida. Personajes muy bien dibujados, un gran narrador, un mundo bien armado y, de nuevo, original. Una lectura muy, muy recomendable.

domingo, 17 de junio de 2012

Los juegos del maromo: Los tributos

Ya ha pasado una semana desde que repasamos los cien candidatos a tributos y, por fin, hemos contado todos los puntos (comentarios, correos electrónicos y tuiter) y... Cabrones, nos habéis hecho un empate a doce. ¿Y ahora cómo decidimos nosotras? Pero, entonces, nos hemos dado cuenta de que en Los juegos del hambre son doce distritos, así que... Pues pasamos de elegir y os ponemos a los doce tributos (por cierto, van por orden alfabético) más votados:

1. Alex O'Loughlin



2. Hugo Silva.




3. Ian Somerhalder.



4. Iker Casillas.




5. James McAvoy.




6. Jamie Dornan.




7. Joseph Morgan.




8. Josh Dallas.



9. Liam Hemsworth.




10. Rupert Grint.




11. Yon González.




12. Zachary Levi.



¡A votar se ha dicho! El domingo que viene tendremos al ganador del título El maromo honorífico de los 100 y lo vais a elegir vosotros =D

Que la suerte esté siempre, siempre de vuestra parte.

sábado, 16 de junio de 2012

El desencanto de Valleperdido

Llevo catorce episodios evitando hablar del tema, pero creo que ha llegado el momento de comentar lo que ha dado de sí la tercera temporada de Los protegidos.

En primer lugar, decir que es una serie a la que le tengo cariño: me gustan mucho los actores, casi todos los personajes, los guionistas tienen unos detalles muy bonitos y, en general, controlan bastante su mitología (si olvidamos la edad cambiante de Blanca ;P). En segundo lugar, si la primera temporada me encantó, la segunda superó mis expectativas y me gustó todavía más.

Aclarado eso, voy a decir algo que, a lo mejor, provoca que me caiga una lluvia de piedras: a mí la tercera temporada me ha decepcionado mucho, muchísimo. Tras un primer episodio que sí que me gustó por completo, en el que despedíamos a Jimena, y un segundo de transición, la serie entró en un bucle decadente del que no consiguió salir.

Ojo, no creo que se deba a la ausencia de Jimena, de hecho el personaje de Julia ha sido de las cosas que más me han gustado. Que sí, que estaba sustituyendo a Jimena, pero tenía su propia personalidad y creo que con su dulzura logró quitarse el sambenito de "sustituta" y, al final, me conquistó más de lo que Jimena lo hizo jamás. De hecho, me sorprende que haya gente que la odie porque... ¿Cómo narices se puede odiar a Marta Torné?

The cutest thing ever :3

Para mí, lo que le ha fallado a esta temporada ha sido una brutal ausencia de coherencia y lógica; no ha sido raro encontrarse WTF? a mansalva en cada episodio.

Por ejemplo, aunque nos explicaron el origen de los poderes (y la trama moló, sobre todo por ver ese primer encuentro entre Culebra y su ratona), no se molestaron en explicar ni el origen de Madre y Padre, ni por qué ansiaban tanto hacerse con todos los niños con poderes. ¿De verdad es mejor tener a Lucas desmemoriado y tontito que dejarlo en su casa tranquilito? ¿Y por qué conocen Madre y Padre la existencia de los niños con poderes?

Pero es que los agujeros argumentales no acaban ahí: se supone que los poderes surgen a partir de la savia de la planta mágica, cuyo único ejemplar tenía Ana. Vale, perfecto, pero... ¿Entonces cómo acabó Leo con poderes, qué cultivaba Humberto? O, por ejemplo, Dorita lleva años con una organización ultra secreta denominada Los protegidos donde, aunque suene redundante, protege a los niños con poderes (salvo a los Castillo, que les ha costado un año protegerles). De nuevo, perfecto. El problema viene cuando, sin venir a cuento o sin explicación, aparece Madre y se hace con ella sin que ni siquiera lo veamos.

Y es que en esta temporada han abusado del Deux ex machina, vamos, de las respuestas venidas del cielo sin ningún tipo de lógica. Véase: tenéis que quedaros en Valleperdido porque es más seguro. Fin. No nos dan más explicación, ¿por qué es tan seguro Valleperdido cuando Madre está ahí (sin contar a Padre que les puteó bien) y Julia y Dorita lo saben? De hecho, es que resulta absurdo no, lo siguiente, el que Julia se calle la verdad (o el hecho de que Martín y Michelle son malos) aún cuando Lucas y Sandra saben todo y Mario la está echando de casa por sospechar que es mala.

Madre más reina malvada de Once upon a time que nunca.

Y ya no son sólo las lagunas, sino que, a excepción de Sandra y Julia, el resto de personajes no ha tenido un propósito claro: Culebra sin Leo se perdió en una chorrada de relación con Michelle que no le pegaba, Lucas se ha dedicado a ser la comparsa primero de Rosa y luego de Sandra, los niños de adorno y Mario se ha pasado la temporada entera martirizando a Julia.

De hecho, tampoco me gustó el trato a algunos personajes. Mario, por ejemplo, siempre ha sido un exagerado y un poco agonías, pero nunca ha sido insoportable y en su trato con Julia daban ganas de abofetearle. Y, vale que la marcha de Jimena y las hostias varias que ha ido recibiendo, le hayan endurecido, pero llegó un momento en que su comportamiento no tenía explicación.

Sin contar a los malos (que, más bien, no tenían personalidad) el ejemplo más claro son Sandra y Culebra. Con tal de mantener la relación imposible, les hicieron dar más vueltas que a un tiovivo y, una vez más, la damnificada fue Sandra que se ganó más de un tomatazo.

Y es que, aunque han intentado que Sandra se luciera, han acabado volviéndola aún más insoportable. Tras la segunda temporada parecía imposible, pero no, qué va, lo lograron. Cierto es que, por un lado, la animadversión hacia Julia no pudo ser más fingida y peor hilada (que sí, que tenía que seguir a Julia para encontrar Los protegidos, pero podrían haberlo hecho mejor) y, por otro, estuvo de un porculero total con Culebra, algo que desesperaba y cansaba a partes iguales.

Al final me la traían un poco al pairo, pero la foto es muy bonita.

Además, otro de los grandes problemas que le he visto a esta temporada es la falta de encanto. Sí, han tenido escenas que han logrado emocionar, pero en general da la sensación de que han perdido ese toque tan bonito que tenían. ¿Dónde quedó la ternura? ¿Y el sentido del humor?

Pues alejado de los Castillo, demasiado dramáticos y redundantes, y centrado en el mini-spin off que se han montado: los Ruano.

Tras la chapucera desaparición de Claudia (una pena que Esmeralda Moya no pudiera despedirse de la serie, por cierto), que provocó cierta relación con Lucas, los Ruano se han desvinculado por completo de los Castillo. Rosa ha estado centrada en su familia, viendo como a cada episodio su trama era más absurda que la anterior. La han mandado a China en un paquete, a Antonio le salió una hija bastarda, Rosa mató a su rival con un anacardo...

Rosa Ruano, la asesina del anacardo ;)

Por suerte, tanto surrealismo dio dosis de humor y también escenas muy humanas. El fichaje de Chelito Ruano fue todo un acierto: la niña hacía muy buen tándem con su hermano Borja y nos dio con Rosa unas cuantas escenas muy emotivas como, por ejemplo, cuando Rosa la oyó hablar con Borja sobre que no quería decepcionarla por todo el asunto del baile.

Es decir, que a mí los Ruano me han gustado porque, al menos, me he reído un montón con ellos.

Otra de las cosas que me ha gustado de esta temporada ha sido la participación de Leo. Leo siempre me había gustado como personaje y la posibilidad de que tendría un poder me emocionaba y, al menos con eso, cumplieron. El desarrollo de su amistad con Culebra me gustó mucho, Luis Fernández y Raúl Mérida tienen química; además, Leo supuso un apoyo para Culebra cuando Sandra estaba demasiado ocupada siendo idiota y el resto de los Castillo andaban desaparecidos.

Al final, descubrimos que Leo poseía el poder de viajar en el tiempo y los guionistas se marcaron un What if? tremebundo que se solucionó a lo Misfits. Os lo traduciré por si no sois unos frikis de cuidado: la liaron parda, pero parda y luego Leo regresó el tiempo atrás y se solucionó todo.

Sí, la he puesto por los motivos que sospecháis... jfafoaufoapurh...

Creo que todos adivinamos eso y, curiosamente, me empeñé en que Leo iba a empujar a Culebra y se atropellado en su lugar, pero no, le salvaron la vida, pero a cambio lo secuestraron. Y es que tener un personaje que viaja en el tiempo es un recurso muy peligroso, pues puede provocar que ningún acto tenga consecuencias con un mero viajecito atrás en el tiempo.

Y me falta hablar del final. La verdad es que el que la cancelaran sin emitirla fue rarísimo. Ni siquiera le dieron la oportunidad de ver cómo iban las audiencias y, bueno, en mi opinión tampoco les dieron un día tan malo, al fin y al cabo El barco se emitió contra Gran hermano y tuvo audiencia. Aunque, eso sí, se notaba (y mucho) que el mimo no era el mismo: mientras que Con el culo al aire y Luna tenían un bloque de anuncios largo y otro de un minuto, con Los protegidos podías encontrarte dos bloques largos y unas cuantas pausas cortas. Vergonzoso.

Pero, al menos, tuvimos final feliz. A mí el final me gustó, incluso llegó a emocionarme y me arrancó unas cuantas sonrisas. ¿A estas alturas os dais cuenta de que soy una moñas sin remedio? ;)

Tuvimos el anhelado beso de Sandra y Culebra (cofcof Deux ex machina de nuevo cof cof y eso sí estaba preparado, que lo emitieron en los dos finales), que ya tocaba porque, sinceramente, otra temporada más con la parejita separada hubiera sido insostenible (e inaguantable, de paso).

Además, tuvimos los grandiosos periódicos protagonizados por Rosa Ruano, la asesina del anacardo; a Julia salvándose mágicamente para acabar junto a Mario y, oye, yo me alegro, que se merecían ser felices los dos porque, vamos, menudo expediente de desgracias, ¿eh?; el tema de los lazos invisibles, que quedó muy bonito (las escenas en las que recuerdan fueron muy bonitas todas); muchos auto-guiños (la repetición de la primera conversación entre Sandra y Culebra fue una pasada); y... Muertes por doquier.

Pues a mí la pareja de Mario y Julia me encanta, oyes. No viene a cuento, pero es verdad :P

Este año han estado especialmente sádicos (la muerte del hermano de Lucas me impresionó mucho), pero al final se lanzaron la manta a la cabeza e hicieron una escabechina brutal. Si a Leo ya lo teníamos medio muerto y manipulado, en este se dio cuenta de todo y acabó inmolándose para terminar con Michelle y Martín. Un minuto de silencio por Leo, la última de las víctimas de mi maldición (encima, cubrió dos puntos: volverse malo y diñarla; arg, qué ojo tengo eligiendo favoritos, copón, xD). Y otro por Humberto que se sacrificó por Lucía, en otro momento bastante emotivo.

Por cierto, deduzco que el fichaje de Angy Fernández era de cara a la cuarta temporada porque, vamos, en este episodio por no hacer, es que ni habló la muchacha. Se limitó a poner cara de psicópata, mientras tiraba shurikens mágicos y sin el arte de Naruto.

Pero, bueno, que al final tuvimos un final feliz, edulcorado perdido y un poco precipitado, pero bastante hicieron los guionistas con lo que les dieron. Eso sí, Antena 3, en una muestra de sadismo sin igual nos ofreció el final real, donde Julia explicaba que los niños con poderes se volvían malvados y veíamos a Culebra cual demonio de Embrujadas. Contra, ¿para qué nos ponéis los dientes largos? ¡Que la premisa era interesante, copón!

PD: Tengo que ponerme a buscar vídeos en Youtube porque me gustaría hacer un Greatest hits como con FoQ, que Los protegidos tienen muuuchos momentazos dignos de ser recordados.