martes, 31 de julio de 2012

Prométeme que serás libre

Vale, sí, soy lo peor y se me pasó cambiar al maromo esta semana, pero como el sábado fue mi cumpleaños (y mi hermana y su novio me regalaron los dos Percy Jackson que me faltaban, yuju =D... Bueno, el cuarto tiene que llegar, pero, oye, yo lo cuento ya como mío) y, a cambio, os traigo una reseña nueva, me lo perdonáis, ¿vale?

Cierto, la iba a escribir de todos modos, pero bueno, xD.

Este libro se lo regalé a mi padre por Navidad y el pobrecito estaba abandonado en la estantería porque mi señor padre le dio prioridad a otros suyos, pero también míos (Rubí, Bartimeo... Seh, mi padre mola), así que yo lo cogí y la verdad es que me gustó mucho. Estoy hablando, por cierto de Prométeme que serás libre de Jorge Molist (la foto os habrá dado alguna pista, supongo ;P).

La historia comienza cuando la vida de Joan Serra, un niño que vive feliz en un pueblo de pescadores, da un giro de ciento ochenta grados: los sarracenos saquen su aldea, matando a su padre en el proceso y secuestrando a su madre y su hermana para venderlas como esclavas. Con el firme propósito de ser un hombre libro porque se lo prometió a su padre y de encontrar y liberar a su madre y su hermana, Joan sigue con su vida, lo que le lleva a Barcelona junto a su hermano pequeño.

Una vez ahí, Joan es acogido por una familia de libreros que le enseñan el arte de la encuadernación y de la copia de libros bajo la condición de que no aprenda a leer, algo que le llama poderosamente la atención. Además, conoce a la hija de un joyero de la que se enamora... Justo cuando la Inquisición comienza su andadura en la ciudad.

La verdad es que os podría contar muchísimo más y hacer una entrada kilométrica, pues, a lo largo de casi ochocientas páginas, ni el ritmo ni la acción flojean y, a través de los años, vemos a Joan cambiar de situación casi constantemente.

De hecho, si algo destacaría de Prométeme que serás libre es que resulta un libro muy entretenido y de lectura muy fácil, a pesar del contenido histórico, del número de páginas y de que no abunden los diálogos. Y es que Jorge Molist sabe combinar perfectamente la novela de aventuras con la historia, haciendo que todo sea uno y esté en armonía. Hay algunos autores de novela histórica que se afanan tanto en demostrar sus conocimientos, en hacer hincapié en la historia que logran que sus novelas sean aburridas, poco accesibles e, incluso, excesivamente liosas. Por ejemplo, cuando leí A la sombra del viento de Toti Martínez de Lezea, ésta se centró tanto en Vitoria, sus calles, cómo eran, cuál conectaba con cuál y tal que apenas me enteré de la trama y me resultó una de las novelas más aburridas que jamás he leído.

Otro de los aspectos que más me ha llamado la atención de Prométeme que serás libre es que Jorge Molist ha construido a un gran protagonista, bastante más oscuro y tétrico de lo que cabría suponer en el héroe de la historia. Por lo menos, a mí me sorprendió el hecho de que Joan estuviera tan lleno de ira y tan dispuesto a llevar a cabo su venganza fuera como fuera. Eso, junto a varios defectos, hacen de Joan un muy buen personaje, complejo, con muchos veres, muy humano, atractivo al lector. Toda una grata sorpresa.

El resto de los personajes cumplen con su función sin que el autor ahonde demasiado en ellos en general, aunque no es necesario. Es muy fácil encariñarse con Bartomeu, con Abraham, los Corró; también es muy fácil odiar a otros e incluso los hay que son todavía más complejos.

La narrativa acompaña muy bien a la historia, adaptándose muy bien a ésta y permitiéndola contar con facilidad, dejando tras de sí pasajes muy, muy conseguidos; Jorge Molist incluso logra que encuadernar un libro parezca algo sencillo, casi como una receta en un libro de cocina, algo que, personalmente, encuentro toda una hazaña.

Eso sí, el aspecto que menos me gustó del libro y que, en realidad, me la trajo bastante al pairo fue la relación de amor entre Joan y Anna, su enamorada desde niño. Así como me interesaron su venganza, sus problemas en el trabajo, sus aspiraciones y sus aventuras, su supuesto amor con Anna siempre me pareció demasiado cogido con pinzas. No sé, se ven continuamente sin hablar, luego mantienen una relación mediante un par de cartas y, encima, no es que ninguno de los dos ponga las cosas fáciles... Para mí es una parte del libro que no se sostiene, pero, bueno, tampoco molesta.

En conclusión, Prométeme que serás libre es una novela histórica muy entretenida, muy bien construida y escrita que tiene a un gran personaje en el protagonista. Aventuras, un ritmo que nunca decae, los hechos históricos muy bien integrados en la historia, haciendo que sea una novela muy accesible y, sobre todo, muy recomendable. No me extraña que fuera uno de los libros más vendidos en Navidad, se lo merece.

PD: Ya me he leído Danza de dragones y ODIO a George R. R. Martin, ahora espero que no tarde otros seis años en sacar el siguiente. Señores de la HBO, os vais a quedar sin material, así que deberíais encadenarle a la mesa y obligarle a escribir. Es sólo una idea, xD. Es que, jo, yo odiándole y él en su blog: oh, estoy en la Comic-Con; oh, qué guay es España... ¡Deja de hacer turismo, capullo, y escribe! Y encima él conoce a Nikolaj y yo no. El mundo es injusto, xD.

viernes, 27 de julio de 2012

El doctor y yo

Doctor Who y yo tenemos una historia un tanto complicada. Cuando se había terminado de emitir la cuarta temporada, mi padre la bajó entera para verla de un tirón, pero acababa de caer los últimos episodios cuando el disco duro murió y todo se perdió. Ehm... Acabo de parecer Galadriel, no creáis que no lo sé, xD.

La cuestión es que se quedó en mi lista de pendientes y siempre la iba relegando, a pesar de que Miki me abrió los ojos respecto a Torchwood (con "abrir los ojos" quiero decir que me pasó un súper morreo del Capitán Jack con James Marsters) y de que coincidió con la etapa Moffat, de la que todo el mundo habla maravillas. Pues bien, no ha sido hasta este verano que, tras quedarme únicamente con True blood y Anatomía de Grey como series que puedo ver sola, he decidido verla... Y enganchar al resto de mi casa de rebote y no sé si a alguien en tuiter porque anda que no he dado el coñazo, xD.

El décimo Doctor junto a Rose Tyler.

Eso sí, nuestra mala racha ha continuado porque la quinta temporada no había manera de reproducirla en el DVD, así que empezamos con Castle mientras la arreglábamos. Pero, mejor, así puedo mentalizarme con el cambio de Doctor.

Pero, bueno, a todo esto, ¿de qué va Doctor Who?

Pues... La verdad es que es un poco difícil explicarlo, así que yo directamente os recomiendo que la veáis y lo descubráis vosotros mismos. De todas maneras, así en plan general, decir que el Doctor es un Señor del tiempo que viaja en su TARDIS (acompañado siempre por un ser humano, generalmente chicas) en el tiempo y en el espacio, así en un episodio puedes estar 5 millones de años en el futuro en una nave espacial como, en el siguiente, estar en Londres junto a Charles Dickens.

El Doctor con Donna, mi segunda companion preferida ^^

Eso permite que cada episodio sea completamente diferente del resto y que, además, se conviertan en "el episodio que más me _____". Por ejemplo, jamás he pasado tanto agobio nunca como con Medianoche o jamás me ha acojonado tanto algo como El niño vacío o Parpadeo o he llorado tanto como con El día del juicio final.

Resulta curioso como una serie de ciencia-ficción, supuestamente enfocada a los más pequeños de la casa, me haya emocionado más que cualquier drama.

En serio, no puedo ver La escena de la pared del final de la segunda temporada sin que se me salte alguna lágrima que otra. Y es que, aunque las tres companion que conozco me caen bien, yo siento debilidad por Rose Tyler. La adoro. Y si ya me gustaba con Christopher Eccleson (el noveno Doctor), con David Tennant (el décimo Doctor) ni os cuento, me encantan juntos. Hacía mucho tiempo que no me topaba con un ship tan mono y tan bonito (y tan jodidamente trágico, por cierto) como Rose/Doctor.

Así que, por eso, os cuelo un video parejil que me encanta :3



Bueno, una vez más, recomendaros que la veáis porque merece mucho la pena: es divertida, entretenida, emotiva, te encariñas con los personajes... Vamos, que es una pasada y estoy deseando ver las dos temporadas que me faltan (y que son de mi héroe, Steven Moffat, el genio detrás de Sherlock y de los mejores episodios de Doctor who).

Y si veis una estatua, ¡no parpadeéis! xD.

martes, 24 de julio de 2012

Fuck yeah (Castle version)

Aviso: Esta entrada contiene spoilers de la cuarta temporada de Castle y tontás varias, leed bajo vuestra responsabilidad, xD.

En realidad, hoy tenía preparada una entrada sobre Doctor Who y lo genialosa que es y cuánto la amo y esas cosas, pero... Es que acabo de terminar de ver la cuarta temporada de Castle. Sep, me ha durado poco menos de una semana. Soy una viciada, no puedo evitarlo, pero es que a mí me pueden las frikezas, tontás y el tira y afloja de estos dos.

La cuestión es que, tras ver el súper mega capitulazo que cerraba la cuarta temporada, reaccioné... Bueno, por suerte en algún lado robé un gif que lo explica mejor que yo.


Es harto evidente qué ha pasado, ¿no? De todas maneras, creo que no viene mal recordarlo porque es tan fucking awesome, tan genialoso, tan fantabuloso y tan guay y tan... Bueno, que os cuelo el vídeo que no tiene desperdicio :3


¡Que por fin se me han besado! OMG. ¡Que se han besado! Ohhh, ha sido tan genial, a pesar de que Castle llevaba un par de episodios ganándose a pulso una buena tunda. De hecho estoy tan contenta ahora mismo que hasta me da igual el que los nenes (también conocidos como Ryan y Espósito) estén cabreados entre sí y esa escena final tan sumamente chunga.

Me han dejado con muchas ganas de quinta temporada, por cierto. Quiero verlos juntos, con sus citas, sus cafés mañaneros y sus tiras y aflojas. Además, bueno, Las chicas Gilmore castlelianas que son Rick y Alexis se enfrentan a su primer año de uni y eso también puede molar.

Pero, eh, además Castle ha tenido momentos magníficos a lo largo de la temporada como:

Un caso con superhéroes.


Una mansión encantada (¡y con pasadizos!)


Castle y Beckett esposados y huyendo de un tigre.


Un episodio ambientado en los años cuarenta con su detective y su chica del gánster.


Once upon a crime. Y con eso lo digo todo.


¡Chachos! o The walking dead o zombies, como prefiráis.

Mmm, no sé si me dejo algo más. Ah, sí, cierto, casi se me olvida. Es algo muy importante... Y va dirigidos a los chicos de Bones. ESO es juntar a una pareja, ESO es, con su besaco impresionante y no con lo que hicistéis vosotros que nos tenemos que tragar el preñamiento de Brennan por su tripa porque lo que es ver... NADA.

domingo, 22 de julio de 2012

Maromo de la semana 104

Ya es domingo y, por tanto, toca cambiar al Maromo de la semana. Y, como ahora mismo estoy viendo la cuarta temporada de Castle, no he tenido problema alguno en elegir al nuevo maromo, aunque creo que la elección traerá alguna controversia porque, quizás, en fotos no parece demasiado buenorro, peeero luego le conoces y te enamoras de él :3

Creo que es bastante evidente quién es el elegido, así que sin más dilación, el maromaco que nos acompañará esta semana y que tiene la sonrisa más bonita ever es...

Nathan Fillion


Nathan nació el 27 de marzo de 1971 en Alberta (Canadá) como fruto del matrimonio Fillion, un par de profesores de inglés llamados Bob y Cookie y, sí, me ha traumatizado tanto el nombre de la buena señora que he tenido que compartirlo con vosotros, xD; por cierto, Nathan tiene un hermano mayor llamado Jeff y yo me pregunto por qué ninguno de los dos se llama Milk o algo así, xDD. Vale, vale, ya paro, lo prometo.

Acudió a la Concordia University College of Alberta y a la Universidad de Alberta, aunque lo único que he conseguido averiguar de esa época es que perteneció a la sociedad Alfa Kappa (y, sí, me acabo de acordar de Greek ahora mismo), así que supongo que es como cuando en las entrevistas yo digo que "estudié" filología en vez de "me licencié" en filología, xD. Después, según pone en la Wikipedia y el IMDB, estuvo trabajando en programas canadienses, además de participando en obras de teatro, hasta que en 1994 decidió mudarse a Nueva York.


Al poco de llegar, consiguió un papel episódico en Spin city (esa serie de Michael J. Fox ambientada en una alcaldía) y, justo después, tuvo mucha más suerte al fichar por la telenovela One life to live en la que estuvo de 1994 a 1997, siendo incluso nominado a un Daytime Emmy al Mejor actor joven. Al final, decidió abandonar la telenovela para poder participar en otros proyectos, aunque regresó a modo de invitado en la temporada del 2007.

Tras dejar One life to live, Nathan audicionó para el papel de Angel en Buffy, la cazavampiros, aunque al final fue David Boreanaz quien lo consiguió. Por otro lado, participó en un episodio de Total security (que ni idea de qué es), en otro de Magie Winters, en otro de Más allá del límite y en otro de El rey de la colina (este era más bien de doblador). En aquella época, además, hizo sus pinitos en el cine participando en Salvar al soldado Ryan, Buscando a Eva (comedia con Brendan Fraser y Alicia Silverstone) y Drácula 2001 (donde coincidió con Shane West).


En aquel entonces, además, se mudó a Los Angeles y, así, consiguió un papel secundario en Tres para todo (maravillosa traducción de Two guys, a girl and a pizza place). Ya había hablado de esta serie antes porque la protagonizaba Ryan Reynolds, que ya fue maromo. La serie duró cuatro temporadas (de 1998 a 2001) y Nathan estuvo presente en todas ellas y, al parecer, fue ganando peso a lo largo de los episodios.
Enlace
Y llegamos a 2002 que sería un año importante para Nathan y es que, además de aparecer en la serie fallida Pasadena (donde, por cierto, conoció a Dana Delany), consiguió el papel del capitán Malcom "Mal" Reynolds en Firefly. Bueno, yo jamás he visto Firefly, pero, aún así, sé que es una serie de Joss Whedon sobre la tripulación de una nave espacial y que todo el mundo tiende a adorarla y decir que es cojonuda y que fue una pena que la cancelaran tan pronto. Y es que Firefly duró tan solo catorce episodios y, de hecho, actualmente se siguen publicando cómics que cuentan las aventuras de dicha tripulación. Por cierto, en aquella serie, Nathan se hizo muy amigo de Adam Baldwin (al que yo quiero por ser Casey de Chuck :3).

Nathan se pasó ver a su amigo Adam y al reparto de Chuck que, según leo, le gustaba mucho y se hizo esta foto que tituló muy genialmente: Castle in The Castle. Me encanta.

Pese a la cancelación de Firefly, Nathan siguió trabajando con Joss Whedon, ya que este le ofreció el papel del asqueroso Caleb en Buffy, la cazavampiros. La verdad es que choca un poco el pensar que Caleb y Castle son el mismo actor porque, macho, como se odia a Caleb y qué asquito y cosica da.

Después de su papel en Buffy, el pobre Nathan tuvo muy mala suerte en lo que se refería a proyectos y, de hecho, durante un tiempo fue uno de los series-killer (actores famosos por una serie que no hacían más que fichar por otras que no duraban dos telediarios) más famosos al hilar un par de series fallidas: Miss Match y Drive. Por aquella época, además, participó en unas cuantas películas como Hollywood Division, Outing Riley, Serenity (película que continua la serie Firefly y que se hizo a petición de los fans), White noise 2, La camarera (con Felicity o, si preferéis, Kery Russell), Una ruta insperada... Incluso participó en un episodio de Perdidos, de la que (como buen friki que es) era muy fan; más concretamente, por cierto, era el ex marido de Kate.


En el 2007 fichó por Mujeres desesperadas, siendo uno de los protagonistas del misterio de la temporada, además del marido en la ficción de Dana Delany. Sin embargo, a diferencia de "su mujer" no continuó en la serie la temporada siguiente. En el 2008, además, participó en la webserie Dr. Horrible's sing along que mola mucho y está protagonizada por Neil Patrick Harris y Felicia Day. Todo muy friki y fantabuloso, vamos.

Y el 2009 fue su año de gracia. Recuerdo que, por aquella época, cuando empezaron a surgir los pilotos de las nuevas series y tal, nadie daba dos duros por Castle. Y, sin embargo, poco a poco, temporada a temporada, Castle ha ido asentándose y consiguiendo unas muy buenas audiencias y no me extraña porque la serie mola mil. Por si no lo sabéis (y me parecería fatal, xD), Castle cuenta la historia de Richard Castle (vamos, Nathan) que es un escritor de best-sellers de misterios que acaba de matar a su personaje estrella y que, al conocer a la policía Kate Beckett, encuentra a su musa y decide trabajar con ella resolviendo casos. Así, puede que no la haya pintado muy bien, pero Castle es awesome y tardas cero coma en enamorarte de él, en serio.


Aunque lleva desde entonces protagonizando Castle, Nathan también ha participado en otros proyectos: en un episodio de la serie Husbands (que, ni idea), en varios de Robot Chicken (vale, esto sé lo que es: una serie de animación creada por Seth Green, que es Oz en Buffy, por cierto) y un episodio de Padre made in USA.

Además, por lo que veo en el IMDB, está teniendo suerte con el cine porque tiene en post-producción la versión de Whedon de Much ado about nothing (que en España es Mucho ruido y pocas nueces y, sí, lo sabía... Efectos secundarios de estudiar filología, xD). La cuestión es que le tengo ganas porque el otro prota es Alexis Denisof y me encanta. Bueno, también sale Amy Acker, pero a ella la encuentras en cualquier serie, xD. Y, lo que es más importante, también tiene un post-producción la película Percy Jackson y el mar de los monstruos, donde interpreta a Hermes. ¡A Hermes! Uhh, me encanta, me encanta y me encanta. Me pega un montón y estoy deseando verlo, jujuju.

Bueno, para acabar, señalar que Nathan es una persona muy comprometida y que considera que la lectura y la cultura es una parte muy importante de la sociedad y, por eso, se dedica a ayudar a bibliotecas con fondos insuficientes a conseguir libros. De hecho, junto al escritor PJ Haarsma fundó la organización Kids need to read para apoyar esa causa.

viernes, 20 de julio de 2012

Blancanieves y la leyenda del cazador, Rupert Sanders, 2012

Hace unos meses vi en el cine Blancanieves (Mirror, mirror) y me sorprendió gratamente porque se me hizo muy entretenida y me reí mucho y a mí con eso ya me ganan. En esa misma entrada, comenté que no tenía interés en ver la versión oscura y épica protagonizada por Charlize Theron y Kirsten Stewart, pero mi prima me pidió que la acompañara al cine y accedí.

No me esperaba gran cosa porque estaba convencida de que seguiría la estela de la Alicia de Tim Burton, vamos, que muchos efectos especiales y trailers resultones, pero que luego la película iba a ser un rollo.

Y no me equivocaba. Cuando cada diez minutos miras el móvil y agradeces que, por casualidad, hayas pillado wifi en el cine es que la película no vale mucho. Y, eh, que la película dura dos horas y diez minutos, ¡¡dos horas y diez minutos que no volverán!! ¡¡¡Seis euracos que abandonaron mi cartera y no recuperaré!!! Sep, me escandaliza más el dinero que mi tiempo... Soy muy materialista, sep.

La cuestión es que Blancanieves y la leyenda del cazador es la película más aburrida que he visto desde... Desde... ¡Ni siquiera se me ocurre una comparación! Eso, por no decir que es absurda que te cagas y que tiene unos agujeros en la trama del quince.

La película comienza con una reina que, al parecer, era toda una filósofa y una intensa y que al sangrar sobre la nieve, se dio cuenta de que era muy bonito y, entonces, deseó tener una hija con la piel blanca como la nieve, los labios rojos como la sangre y el cabello negro como el ala de un cuervo. Ahí es ná, la señora no pedía ni nada y, oye, que va y tiene una así. No sé vosotros, pero yo considero seriamente que la reina fue a una clínica a pedir a la nena a la carta.


Bueno, la cuestión es que la niña es muy bonita y muy buena y recoge pajaritos heridos del suelo, mientras juega con su amiguito William. Pero, oh, un invierno especialmente crudo la reina muere y el rey queda desconsolado... Hasta que, tras cargarse a un ejército, encuentra a una presa tan guapa que se le quitan todas las penas. Ya sabemos todos con qué pensaba el rey, ¿eh? El rey se casa con la presa, que es Charlize Theron también conocida como Ravenna (desconocemos si tiene lazos con Raven, la del Disney Channel, o con Rowena Ravenclaw) y no han pasado ni cinco minutos desde la boda, que ya ha apuñalado al rey, a dejado entrar a su hermano y a su ejército y se ha hecho con el reino.

Eso sí, por algún motivo que desconocemos, decide mantener a Blancanieves presa. Pero, ey, no os preocupéis por Blancanieves que pasa cómodamente varios años en la celda. Bueno, cuando la volvemos a ver es Kristen Stewart, pero eso es cosa del responsable del cásting. Eso sí, no os vayáis a pensar que Blancanieves está mal encerrada en lo alto de la torre, bah, tiene el pelo limpísimo, un vestido enterito y con unas mallas de superheroína debajo y sólo se mancha un poco la cara por eso de ser una presa, supongo.

Mientras tanto, Ravenna ha estado chupando la juventud a las chicas de su reino para mantenerse joven, mientras nos demuestra que su equilibrio mental es nulo. Entonces, un buen día, el espejo le dice que si absorbe la juventud de Blancanieves será joven para siempre, pero, oh, casualidad, ese mismo día un par de pajaritos le enseñan a Blancanieves un clavo, con el que ataca al hermano de Ravenna y logra escapar. Así, sin más, con un par. Ni siquiera hace frente a un par de guardias o algo. Encima, Blancanieves deja encerrado al hermano con llave, pero en cero coma ya la está persiguiendo con un ejército.


Blancanieves se interna en el bosque, se debe comer algún hongo en mal estado (algo que no vemos) porque empieza a alucinar y se queda grogui, pero no la encuentran, así que Ravenna le pide a un cazador viudo que la encuentre y, a cambio, resucitará a su esposa, algo que es mentira cochina y, cuando el cazador se entera, pues cambia de bando y decide ayudar a Blancanieves porque, encima, está súper enamorado de ella y eso que la muchacha es más sosa que un helado de nata.

Por lo demás, tenemos un triángulo amoroso estúpido con el amigo de la infancia, escenas sacadas de Bambi incluido a su padre, los enanos más sosos que he visto jamás y como Blancanieves sin entrenar ni nada, lidera un ejército victorioso que marcha a la guerra y consigue matar a Ravenna.

Todo eso, dos horas y diez minutos. Pero, no os lo perdáis, pasan cuarenta minutazos hasta que Blancanieves se da el piro. ¡Cuarenta minutacos de introducción! ¿Pero esto qué es?

Además, ninguno de los personajes se salva. Blancanieves carece de personalidad y, además, es tan buena y tan pura y se lo toman tan en serio que resulta repulsiva. Encima, que la interprete Kristen Stewart no es que ayude precisamente, todo lo contrario; de hecho, la escena del discurso ante sus nuevos guerreros da vergüenza ajena con el entusiasmo y el carisma de la muchacha.


Chris Hemsworth pues... Sin más. Un personaje soso, soso, que va de oscuro y atormentado, pero que se limita a gruñir y a decir que echa de menos a su mujer y, de repente, nos sorprende con una declaración de amor a Blancanieves. Uno de los peores héroes que he visto, ni siquiera se luce en escenas de acción.

¿Y los enanos? Por Dios, tienen a Bob Hoskins y a Ian McShane como dos de los enanos y apenas les dan papel más allá de una escena que pretende ser graciosa en medio de la batalla. Qué desperdicio.

Luego tenemos a Ravenna, a la madrastra, a la que nos pintan de súper compleja en un intento de que Charlize Theron haga un papelazo, pero que, a mí, me resultó un tanto patética y bipolar. De repente se ponía hecha una fuera en plan "moriréis todos entre terribles sufrimientos" como que se echaba a lloriquear como víctima frágil y todo ello basado en que su madre le hizo un hechizo para que su belleza sea su poder, antes de que unos hombres se los lleven del pueblo. Pues para mí Lana Parilla la vapulea con su madrastra de Once upon a time, por cierto, aunque no sea tan rubia, no nos la saquen bañada en leche y nos la vistan en plan travesti.


Vamos, que lo único que se salva de la película es la estética. Sí, tiene unos efectos muy bien hechos y unos conceptos muy vistosos (el espejo, por ejemplo) que la hacen "bonita". Pero es tan coñazo que no merece la pena ni por esas, tal vez deberían haberse dejado de efectos carísimos y contratar a un guionista con talento.

Una vez vista la película, por cierto, una entiende por qué tuvieron tantos problemas a la hora de conseguir actores. Por ejemplo, el papel de el cazador lo rechazaron Tom Hardy, Johnny Depp, Viggo Mortensen y Hugh Jackman.

En conclusión, Blancanieves y la leyenda del cazador es un horror de película, aburrida a más no poder y muy mal interpretada. Nada recomendable. Entre el duelo de Blancanieves (y sin contar Once upon a time, que es serie y bastante mejor que las películas) yo me quedo con la de Julia Roberts y Lily Collins porque, bueno, no será un peliculón de Oscar, pero me hizo reír un montón y era bastante honesta, no como otras, cof cof.

2/10

PD: Y, por cierto, los que ponen títulos de nuevo haciendo de las suyas. En vez de dejar Blancanieves y el cazador, que sería la original, le han añadido un "la leyenda" sin venir a cuento porque no es que haya ninguna leyenda por ahí ni nada.

PD2: A nosotros nos queda una tercera película que adapta el cuento y es que en España se va a estrenar el 28 de septiembre Blancanieves con Macarena García como ésta última y Marivel Verdú como su madrastra, aunque... Bueno, digamos que el trailer es, cuando menos, curioso.

miércoles, 18 de julio de 2012

Percy Jackson y los dioses del Olimpo

Pues toca iniciar semana bloguera con una reseña, que con esto que es verano estoy leyendo últimamente un montón (bueno, más de lo habitual, que soy de leer mucho) y hace poco enlacé los tres primeros libros de una pentalogía titulada Percy Jackson y los dioses del Olimpo. En mi caso, cuando salió la película, la vi y me gustó, aunque sin más. Sin embargo, la última vez que Miki estuvo en mi casa me comentó que había comenzado a leerse los libros porque a su hermana le encantaban y como yo me fío muy mucho del gusto literario de Miki, pues me hice con los tres primeros de un golpe. Ea, ahí es nada.

Ya que me pongo os informo que la saga está escrita por Rick Riordan, son (como ya he dicho) cinco partes (El ladrón del rayo, El mar de los monstruos, La maldición del titán, La batalla del laberinto y El último héroe del Olimpo) que en España publicó Salamandra.

¿Y de qué va todo esto?

Percy Jackson es un chico de doce años disléxico y con THDA (Trastorno Hiperactivo por Déficit de Atención) y que, además, parece llamar a los desastres. Con semejante historial el pobre Percy va de una escuela a otra constantemente, aunque parece que en la Academia Yancy ha encontrado su sitio: tiene un mejor amigo, Grover, e incluso le cae bien al profesor de latín; no así a la señora Dodds que durante una excursión escolar, aprovechando que se quedan a solas, se convierte en algo raro e intenta matar a Percy.

A partir de ese momento, Percy empieza a percatarse de que pasan cosas no muy normales, pero sigue con su vida. Incluso va de vacaciones con su madre, pero el mismo día que llegan a Montauk aparece su amigo Grover, explicándole que en realidad es un sátiro y que debe protegerle pues Percy es un mestizo, es decir, el hijo de una humana y un dios del Olimpo, por lo que todo tipo de criaturas van detrás de él; para estar a salvo, deberá ir al Campamento Mestizo donde, además, recibirá entrenamiento para convertirse en un héroe.

Desde ese punto de inicio, se desarrolla una saga que combina perfectamente el humor, las aventuras y el misterio con la mitología griega. La formula no es precisamente una novedad pues cada libro cuenta con una aventura auto-conclusiva, siempre hilada con una trama más a largo plazo donde se adivina el peligro para el protagonista.

Sin embargo, esta saga cuenta con unos cuantas razones que la hacen muy especial, original y, sobre todo, divertida. Y es que Rick Riordan sabe hacer del sentido del humor su fuerte. Por mucho que halla problemas, aventuras, incluso drama y carga emocional, sabe dotar de sentido del humor al relato. En primer lugar, con Percy que es quien narra todo en primera aventura y que resulta un narrador memorable: tiene mucho desparpajo, una personalidad fuerte y muchos puntazos que logran arrancarte la sonrisa.

Después (y también serviría para realzar la originalidad de la saga), Rick Riordan sabe darle su propia personalidad a la mitología griega, a pesar de que la respeta. Por ejemplo, Poseidón va vestido como un pescador o Ares como un motero y el famoso carro de Apolo es un lamborghini y el caduceo de Hermes es un teléfono móvil.

Además, sabe introducir pequeños detalles (y mantenerlos) lo que también provoca una buena cantidad de risas. Y es que los personajes de la saga están muy bien dibujados, son muy fieles a sí mismos y las relaciones entre ellos, además de lógicas, están muy conseguidas. Así, por ejemplo, cuando Percy lee un cartel, suele leer cosas sin sentido (recordemos que es disléxico) o, por ejemplo, Annabeth no duda en soltar una perorata sobre arquitectura, mientras Grover come latas y Tyson llama "pony" a Quirón.

De hecho, la amplia galería de personajes que aparecen y desaparecen a lo largo de la saga son otro de los puntos fuertes de la novela. Desde Annabeth siendo un poco la empollona de la saga hasta los dioses (soy muy fan de Hermes, por cierto, me encanta) que conservan los rasgos mitológicos, pero adaptados con la chispa de Rick Riordan. La verdad es que resulta muy fácil encariñarse de cada uno de ellos y si, por algún motivo, no salen en el siguiente libro, se les echa de menos.

Vamos, que estoy encantada con la saga, que la adoro y que el único fallo que le veo es que me faltan los dos últimos y me muero por saber qué va a ocurrir, xD.

En conclusión, Percy Jackson y los dioses del Olimpo es una saga de aventuras que todo el mundo debería leerse: divertida, entretenidísima, original, llena de mitología griega... Cada libro se lee casi en un suspiro y se disfruta muchísimo.

PD: ¡Quiero leerme los dos que me faltan!

PD2: Por fin estoy leyendo Danza de dragones, ¡yuju! Lo peor del caso es que me durará un par de días y el Martin tardará un par de décadas en terminar el siguiente a este paso ¬¬U Voy a cruzar los dedos esperando que no mate a ninguno de mis favoritos, aunque con la suerte que tengo...

PD3: ¿Sabéis que Leverage ha vuelto con su quinta temporada? ¿Y que ahora mismo estoy subtitulando el episodio para verlo? ¿Y que salen Cary Elwes y Adam Baldwin? Dios, qué ganas de verlo, aunque creo que cuando vea a Cary con Tim Hutton y Christian, implosionaré o algo. Qué molón todo *0* Aunque, primero, voy a llevar a mi prima a ver Bellanieves y la leyenda del maromo Patako, espero que éste último salga buenorro al menos, xD.

domingo, 15 de julio de 2012

Maromo de la semana 103

Bueno, pues ya estamos a domingo una vez más, lo que quiere decir que le diremos adiós a Iwan Rheon (adiós, Simon, adiós) para poner a un nuevo Maromo de la semana. Y, a decir verdad, en esta ocasión no se me ocurría nadie en concreto, pero, al fin, me he dado cuenta de algo: ¡Awkward ha vuelto a la tele con su segunda temporada! Además, es la única que llevo al día de las veraniegas (ohh, White collar, con lo que tú eras... Aunque hoy se estrena Leverage, yey =D), así que sólo tenía que decantarme por uno de los candidatos de Jenna.

Y, aunque yo me declaro Team Jake hasta la muerte (Jenna, si no lo quieres, mándamelo), pues el honor de ser el Maromo 103 ha recaído en su rival, es decir, un tiarraco altísimo y cuadradísimo llamado...

Beau Mirchoff


William Beau Mirchoff nació el 13 de enero de 1989 en Seattle, Washington; curiosamente, fue un viernes. Sin embargo, un par de días después de nacer, sus padres (un podólogo y una funcionaria según Wikipedia/ama de casa según IMDB) decidieron mudarse a Vancouver, Canadá, donde Beau creció. Tiene un hermano mayor llamado Luke y una hermana más joven, Raeanna que, al parecer, fue la que impulsó a Beau a meterse en el mundo de la farándula.

Así, con catorce años, comenzó a actuar participando en un episodio de la serie Romeo!, al parecer una serie juvenil de Nickelodeon y también en un episodio de CSI: Miami que recuperaría en otro episodio varias temporadas después. Su siguiente papel, ya en el 2006 (es decir, tres años después) fue el de Robbie en Scary movie 4. La cuestión es que la película la he visto, pero no le recuerdo... De hecho, no la recuerdo especialmente, así que no sé si el personaje era importante o no o.o


Después, en el 2007 hizo una aparición tan breve en la película Entre mujeres (protagonizada por Adam Brody, lo que fue suficiente para que la viera, xD) que ni siquiera está acreditado, aunque ese mismo año participó en un arco de seis episodios en Heartland, que es una serie canadiense bastante famosa en Canadá.

En el 2009 participó en dos películas (The grudge 3 y Stranger with my face... No comento nada porque menuda pinta tienen, xD) y, entonces, fichó por Mujeres desesperadas. Fue uno de los fichajes de la sexta temporada, siendo el hijo de Drea de Matteo (que para mí siempre será la hermana de Joey Tribbiani) y Jeffrey Nording que, si no recuerdo mal, eran los protagonistas del misterio de esa temporada.


Luego, en el 2011 apareció en Soy el número cuatro y tampoco le recuerdo pero, claro, bastante tenía yo con Mini Winchi y El Pettyfer. Después, hizo otro par de apariciones: una en The protector y otra en CSI (dos de tres, sólo le falta New York, xD) y, mientras tanto, consiguió el papel por el que es hoy maromo, el de Marty en Awkward. Marty es el chico guapo y buenorro del instituto y, aunque soy pro-Jake, el muchacho no me cae mal... De momento, que nunca sabe una cuando va a desarrollar odio eterno por el que se interpone en su parejita, xD.

En la MTV no se andan con chiquitas y me sacan fotos promocionales así, aprovechando los puntos fuertes de sus actores, xDD.

Para acabar, señalar que tiene dos proyectos pendientes de estreno, que son dos películas (según leo, independientes) tituladas: The secret lives of dorks y Gametime. Mientras, yo espero que Awkward consiga renovar que me río mucho con ella y, digo yo, ¿no han pensado en liar a Marty con Tamara y ya está? xD.

viernes, 13 de julio de 2012

Cuatro damas: Ilustraciones I

De vez en cuando, alguno que otro, me preguntáis qué tal llevo En blanco y negro, la segunda parte de Cuatro damas, cosa que me hace mucha ilusión ^0^ Bueno, que sepáis que ya sólo me quedan veinte páginas (¡por fin!), por lo que queda menos para que empiece a subirlo por aquí y que podáis leerlo.

Pero, antes y para matar la espera, pues he decidido reunir en una entrada todas las ilustraciones que he terminado hasta el momento (ahora mismo estoy pintando una de Felipe que va para largo porque sólo a mí se me ocurrió dibujarlo en una biblioteca... Con sus libros para pintar, jia jia jia) y que he ido publicado en tuiter. Pero, bueno, así están organizadas =D


Nada que comentar al respecto, es el primero que hice de Cuatro damas, con los protagonistas adolescentes con los uniformes del Bécquer. Sep, eso de diseñar uniformes escolares no está hecho para mí, xD.


Como soy una moñas, tiendo a hacer dibujos parejiles y aquí tenéis a Tania y Rubén en los terrenos del colegio (los árboles definitivamente no son lo mío) y separados por la verja, ella de blanco y él de negro... Bueno, esto último no significa nada en especial, es que me gustaba como quedaba, aunque lo de la verja si es que algo más poético, xD.


Este lo improvisé en apenas cinco minutos, fue bastante fácil de dibujar, aunque recuerdo que me costó pintarlo bastante, pero no el por qué. Bueno, que me enrollo, son Ariadne y Colbert durmiendo y, de nuevo, ella en blanco y él en negro. Que conste que esta vez fue así porque me lo inspiró una escena de Águila roja que duraba, nada, unos segundos, pero me gustó la imagen y la dibujé con Ariadne y Colbert.


Y si primero dibujé a Tania con Rubén, pues luego decidí pintarla con su otro pretendiente, Jero. Y como Jero es muy alegre, abierto y muy distinto a Rubén, pues decidí pintarlos en un amanecer. Además, se supone que están ejerciendo de detectives aficionados (de ahí Jero con un periódico con agujeros), pero creo que no se nota demasiado, xD.


Este otro también fue bastante improvisado y se salió un poco de madre porque parecen una parejita, pero no es el caso, xD. No es que me guste demasiado, pero, bueno, ahí están Jero y Deker. Y, no, las manos tampoco son lo mío, xD.


Y paso de uno que me gusta tirando a poco, a otro que me dejó bastante contenta. Son Ariadne y Deker y, cómo no, están en la biblioteca, vacilándose un poco y eso, mientras leen o investigan algo. Me gusta mucho cómo me quedó el cielo tras las ventanas... Bueno, este me gusta mucho en general ^^


Este lo hice en honor a Deb, que junto a Miki ejerce de beta de Cuatro damas (ellas ya han leído En blanco y negro ;P) y que era mi regalo navideño, pero el cual terminé tirando a tarde. de nuevo, Tania y Rubén, esta vez protagonizando una paranoia tremenda que se me ocurrió tras ver el anuncio de una colonia, xD. Ah, y (por si no se nota) mis primeros intentos de hacer humo con el Photoshop, xD.


Y, por fin, una ilustración de uno de los adultos y, como no podía ser de otra manera, el elegido fue Álvaro, que es uno de mis personajes favoritos. Está en el despacho de Felipe, por cierto, y pintarle el pelo fue más costoso que el resto del dibujo.


Para terminar, el último que acabe antes de meterme en camisas de once varas con Felipe. Es una ilustración del trío en los terrenos del Bécquer en otoño. Las posturas y tal están pensadas (vamos, que no lo dibujé a lo loco, xD), así que sacad vosotros vuestras conclusiones, xD.

Eso es todo por el momento. Sabed que queda menos para que empiece a publicar En blanco y negro, que quiero subir Cuatro damas para que la podáis descargar y que si me leeis, publicitáis y esas cosas, además de ser un amor, me ayudáis mucho ^0^ Y, bueno, a lo mejor subo alguna frase o fragmento a la página de feisbuk, así que estad atentos.

martes, 10 de julio de 2012

La venganza es cosa de series

La venganza es siempre una buena excusa para iniciar una historia. ¿Cuántas películas, series, libros comienzan con una tragedia que provoca que el protagonista ansíe venganza y decida consagrar su vida a ella?

Para mí, el ejemplo perfecto de vengador es mi amado/admirado Iñigo Montoya que se pasa toda la película (y el libro) de La princesa prometida buscando al hombre de los seis dedos que mató a su padre. Así, cuando por fin le encuentra, dice aquello de "Hola, me llamo Iñigo Montoya, tú mataste a mi padre, disponte a morir", que es muy mítico y me encanta, aunque lo haya visto mil veces.

Pero, si hablamos de venganza y vengadores, lo primero que se nos vendrá a la cabeza es un nombre de mujer... O dos... O una amalgama de ambos, pues este año pudimos conocer a Amanda Clarke, que es el auténtico nombre de la protagonista de Revenge, ese súper culebrón que te vicia y te maravilla a partes iguales.

La cuestión es que la señorita Clarke, una fantabulosa Emily Vancamp que, a lo tonto, va enlazando series chachis sin parar (Everwood, Cinco hermanos y ahora Revenge), ha aparecido en los Hamptons bajo el nombre falso de Emily Thorne (de ahí que se la llame Emanda) para vengarse de los que provocaron la caída en desgracia de su padre y, por tanto, de ella misma. Así, tenemos fiestas por doquier, mucho más hijoputismo (hijopustimo everywhere, además) y un duele constante entre dos zorras que no dejan de dedicarse sonrisas falsas, mientras se fulminan con la mirada.

Mejor no cabrear a Emanda. Nunca. Jamás.

Curiosamente, este mismo año, en España hemos tenido/tenemos una historia similar. Digo "curiosamente" porque, a pesar de que se parecen, son ambas de la misma temporada e, incluso, la española empezó antes.

Y es que, en la séptima temporada de Amar en tiempos revueltos, hemos conocido a Alberto Cepeda que es el ayudante del Teniente Coronel Armenteros y que lo interpreta un viejo conocido de este blog: Gonzalo Ramos (también conocido como Julio de Física o química). Pero no todo es tan sencillo, nop, y es que Alberto resultó ser, en realidad, Carlos Robledo, el hijo de un antiguo amigo y compañero de Armenteros al que éste asesinó fríamente para salvarse el culo, así que Carlos (¿deberíamos llamarlo Acarlos o algo así?) se cambió el nombre y se aseguró en convertirse en el asistente del Teniente Coronel para poder vengarse de él, también con sus buenas dosis de miradas fulminantes y sonrisas falsas.

Sin embargo, mientras que Emanda tiene claro lo que hacer y no le tiembla el pulso, al pobre Carlos lo tenemos haciendo oposiciones para convertirse en el Gollum de la Plaza de los frutos. Y es que el muchacho se nos ha enamorado de Cecilia, la hija del Teniente Coronel y, claro, se debate entre el amor y la venganza y lo único que está logrando es volver loca a una y volverse loco a sí mismo.

Alberto y Cecilia en la fase tonteo... Han tenido muchas fases, MUCHAS.

Bueno, de momento, hemos dejado a Carlos con claras intenciones de cargarse al Teniente Coronel de un tiro, pero quedando encerrado en un incendio del cual lo salvará el señor Armenteros, algo que, me supongo, trastocará los planes de Carlos-Alberto. Ainss, segunda semana sin Amar y lo sigo echando de menos... Malditos sean los de La 1 y sus ahorros en series ¬¬U

Pero, bueno, sigamos.

Y es que, si hablamos de venganza en la tele, hay otra serie que se empapa de ella, la respira y demás: Nikita. En Nikita básicamente se venga todo el mundo. Nikita, Alex, Michael... Todos se vengan de División porque éste mató a tal o a cual o destrozó tal vida o aquella. Aunque aquí no tenemos miradas fulminantes, sonrisas falsas, actuaciones dignas de Oscar y planes retorcidos. Nop. En Nikita hay hostias por doquier, explosiones, misiones reventadas y demás. Muy entretenido y awesome todo.

Incluso, si cambiamos de gremio, si pasamos de los espías de Nikita a los ladrones de Leverage, tenemos a Nate que, aunque la serie no se basa en su venganza como en el resto, si que nos dieron un arco argumental en el que Nate intentaba vengarse de la compañía de seguros para la que trabajaba y a la que considera responsable de la muerte de su hijo.

Tenía la captura hecha y os la cuelo.
BTW, qué grande es el episodio homenaje a The office.

En España, además, tenemos a Águila Roja donde Gonzalo de Montalvo vivía feliz hasta que mataron a su mujer y, buscando venganza, acabó convertido en un héroe justiciero que va pateando culos malvados, mientras intenta encontrar respuestas al misterio de su familia. Vale, la cuestión de la venganza se acabó en la primera temporada, pero, oye, fue la excusa para que comenzara la historia.

Uh, qué fallo el mío es que, casi me dejo otra serie de esta temporada, una muy, muy guay de la que ya he hablado por aquí: Once upon a time. Aunque, en realidad, hay cosas que no sabemos sobre los personajes y sus motivaciones, los que hemos visto la primera temporada completa, sabemos que la venganza es una parte muy importante de la historia, al fin y al cabo Regina/Evil queen hace todo lo que hace para vengarse, sobre todo de Blancanieves.

De hecho, las miradas de Regina tienen el mismo efecto que las de Emanda o las de la rival de ésta, Victoria Grayson: vamos, que si te las dedicaran, te harías caquita encima. Bua, menuda reunión si las juntáramos a las tres.

Seguramente haya muchas más series/pelis/whatever centradas en la venganza de alguien, pero tampoco es cuestión de escribir la biblia en verso :P

domingo, 8 de julio de 2012

Maromo de la semana 102

Hoy es domingo y en vez de estar en el mundo de los sueños con algún maromo (en realidad, estaba soñando con David Tennant cuando me ha sonado el maldito despertador), me he tenido que despertar super pronto porque hoy pasamos el día en Ezcaray. Y, sí, madrugar me pone gruñona, xD. La cuestión es que creo que Miki también anda fuera este finde, así que me he dicho: pues nada, pongo al maromo de par de mañana y, así, me ahorro el tener que ponerlo corriendo a las tantas de la noche.

Y como hace poco que me he levantado y mis neuronas no se coordinan bien entre ellas, vamos, que eso de pensar ahora es mal, pues he ido a lo básico y me he dicho: qué serie estoy viendo ahora, vale, ahora piensa en un maromo y, por eso, hoy toca un tío que es más mono que otra cosa y que tiene unos ojazos de impresión y que se llama...

Iwan Rheon


Iwan nació el 13 de mayo de 1985 en Carmarthen, Gales, aunque se mudó a Cardiff (donde hay una brecha espacio-temporal donde el Doctor recarga la Tardis... Algo que no os importa, lo sé, pero estoy un pelín obsesionada y con tanto sueño filtro mal, xD) junto a sus padres y su hermano Aled. La cuestión es que Iwan sabía que lo suyo era actor desde jovencito y, de hecho, empezó a actuar a los diecisiete años, tras participar en una obra del colegio, trabajó en el National Eisteddfod of Wales que, por cierto, es un festival galés que engloba: literatura, música y actuación.

Después ingresó en la London Academy of Music and Dramatic Art o LAMDA, donde se matriculó en arte dramático y más tarde, en el 2008, perpetró su primera gran actuación con la obra Eight Miles High a cargo la famosa compañía Royal Court Theatre de Liverpool. Luego, fue elegido para interpretar a Morizt Steifel en Spring awakening que es un musical centrado en el sexo (o, al menos, de eso me informa la amiga wikipedia).


Inmediatamente después de que se terminaran las representaciones de Spring awakening, Iwan consiguió su papel más famoso hasta la fecha y la razón por la que esté aquí: Simon en Misfits. Simon siempre fue un personaje interesante, a pesar de que era un rarito y traumatizaba de lo lindo cuando Alisha usaba sus poderes con él, pero a partir de la segunda temporada, te enamoras de él. En serio, cualquier chica querría un Simon en su vida y, además, Iwan borda el papel :3 Ahora mismo, estoy viendo la tercera temporada (sí, por fin, pero es que me daba miedito) y Simon sigue siendo tan awesome como siempre.

Misfits, además, provocó que empezara a aparecer como estrella invitada en otras series como, por ejemplo, Coming up (que según IMDB es una antología de películas de media hora escritas por guionistas novatos), Secret diary of a call girl (que en España se titula Servicio completo y está protagonizada por Billie Piper) o Grandma's house (donde participó en un episodio del 2010 y en otro del 2012 con el mismo personaje).


Por otro lado, Iwan también ha hecho sus pinitos en cine, exactamente en las películas Resistance y Wild Bill. También tiene pendiente de estreno Wasteland y actualmente está grabando Libertador cuyo casting me ha dejado anonadada pues, además de Iwan que está entre los primeros, he encontrado a María Valverde, Imanol Arias, Juana Acosta y un par de ingleses que no conozco. Dios... Simon encontrándose con Antonio Alcántara es una idea rara, pero rara de cojones, vamos, xD. Ah, además, ha sido anunciado como fichaje de Driven que, creo, es una película.

La mala noticia, por cierto, es que no aparecerá en la cuarta temporada de Misfits (al igual que Antonia Thomas y Lauren Socha... Dios, va a ser horrible la cuarta temporada), así que espero que fiche por alguna serie guay para poder verlo ^^


Ah, por cierto, que casi me olvido comentar que Iwan tiene su propia banda (The convictions) donde, además de compositor, es cantante. También sabe tocar el piano, la guitarra y el bajo. Y ya puestos, que acabo de leerlo en IMDB, comentar que es disléxico, algo que no ha supuesto un problema para él (y que hace que me acuerde de Percy Jackson, xD).

viernes, 6 de julio de 2012

Canciones para Paula

Resulta curiosa que me guste más la historia entorno a un libro que la que cuenta el libro en sí, que es precisamente lo que me ha pasado con Canciones para Paula de Blue Jeans.

Blue Jeans (el pseudónimo utilizado por Francisco de Paula) comenzó a publicar su novela en un fotolog y acabó teniendo tanto éxito que Everest la editó. Recuerdo, además, que tenía el título de la novela apuntado en la lista de Libros que quiero (es muy larga, la pobre, xD), cuando Brigid me comentó cómo se había publicado y me hizo mucha gracia porque, por aquel entonces, estaba subiendo Cuatro damas al blog. La cuestión es que me parece increíble la historia de cómo se publicó y creo que demuestra que Internet no es una lastra para este tipo de cosas, todo lo contrario, si se sabe utilizar.

Pero, bueno, ¿de qué trata Canciones para Paula?

Paula lleva dos meses chateando con Ángel y, precisamente, el día que se van a conocer en persona él llega tarde porque es periodista y debe entrevistar a la cantante de moda, Katia. Por su parte, Paula cree que Ángel le ha dado plantón, así que se va a un Starbucks donde conoce a Álex, ya que ambos están leyendo el mismo libro. Al mismo tiempo, Mario (el amigo de toda la vida de Paula que lleva toda la vida enamorado de ella) decide declararse.

Así comienza una semana de lo más agitada para los personajes que pueblan las páginas de la novela: desde los citados hasta las Sugus (las tres amigas de Paula) o la hermanastra de Alex, Irene, que acaba de llegar a la ciudad con la clara intención de conquistar al chico.

En primer lugar, he de decir que Canciones para Paula es, ante todo, una novela muy entretenida y de lectura muy, muy ágil. Se lee en un verbo si le echas ganas y tienes tiempo. De hecho, Blue Jeans me ha parecido muy inteligente como escritor, ya que ha escrito una novela que puede leer cualquier persona, incluso aunque lo más difícil que haya leído nunca sea Teo va al parque. Un ritmo rápido, frases cortas, vocabulario de lo más sencillito... Vamos, que Canciones para Paula es un libro muy accesible y que puede disfrutar incluso aquellas personas que no les gusta demasiado leer.

Ahora bien, no me ha terminado de convencer.

Con toda sinceridad, creo que no estoy hecha para este libro. Ni siquiera a los quince años era tan intensa como cualquiera de los personajes de Canciones para Paula, de hecho en muchas ocasiones que pretendían ser dramáticas o dar pena, a mí me entraba la risa floja.

El mayor problema que le veo a Canciones para Paula es que es demasiado intenso, todos son demasiado intensos en todos los sentidos: se enamoran loca y verdaderamente compartiendo cuatro palabras y cinco minutos con una persona, se enamoran tanto que parecen psicópatas obsesivos, sufren tanto que se pasan toda una semana llorando, sin hacer nada más... Y a mí tanta intensidad pues como que me echa para atrás.

Así que, claro, si los personajes dicen "te quiero" a la mínima y constantemente, si se rompen y se echan a llorar en cada capítulo en el que salen y sienten que se mueren página sí, página también, pues... Como que, al final, no me lo tomo en serio. Creo que la magia del romanticismo en una historia es que se forme poco a poco, que las cosas pasen en un momento preciso para emocionarte, porque si pasan constantemente, te acostumbras y no le das importancia.

Por ejemplo, Paula a lo largo del libro se dedica a clamar a los cuatro vientos cuanto ama a Ángel, su novio, el chico con el que lleva chateando dos meses y por el que llora amargamente porque no le llama en toda la noche, pero tras cinco minutos con Álex ya siente algo especial, algo que también te repite a lo largo del libro. Joe, pues menudo amor de chichinabo, contra.

Ni siquiera con los evidentes esfuerzos del autor en ciertas escenas (las citas con los respectivos) logro tragarme que es una historia romántica. Es decir, que no compro esa idea de romanticismo, no le veo la magia o el encanto por ningún lado.

Además, si los personajes te dan igual, como me ocurrió a mí, pues la cosa no mejora. Sólo tres personajes logran cumplir con su cometido y son secundarios: es muy fácil odiar a Irene (a pesar del patetismo de alguna de las escenas que nos brinda como "el momento embarazo" más propio de una telenovela barata) y Diana y Mario, a pesar de ser sendos tópicos (la amiga ligerita de cascos que se enamora y el pagafantas), logran funcionar e interesar. Por lo menos a mí.

En cuanto al resto. Paula es, prácticamente, una Mary Sue de manual: adolescente, guapísima, perfectísima, el centro de absolutamente todos los demás personajes, más de un personaje se enamorará de ella, nadie la odiará salvo que sea el antagonista de la historia... Vamos, que me cae bastante mal la muchacha. Es que, encima, personalmente, tiendo a que no me gusten las historias donde todo el mundo se enamora de la prota y Canciones para Paula podría resumirse en: todos se enamoran de Paula y Paula se enamora de todos (que llega a tener dudas con Mario, por favor...).

Y me quedan los dos galanes (a Katia la ignoro porque la considero un poco psicópata y paso de ella) donde Ángel es tan perfecto que no puede ser más aburrido, mientras que Álex es bastante más agradable. Además, es el único personaje que se molesta por algo que no sean las relaciones personales al querer convertirse en un escritor. Eso sí, me choca que alguien que quiera ser escritor ni aparezca leyendo (salvo Perdona si te llamo amor), ni mencione ni un solo libro.

Eso sí, tras terminar Canciones para Paula, me leí ¿Sabes que te quiero? (que me lo regaló Miki por Navidad ^^), que es la segunda parte de la trilogía (la última se titula Cállame con un beso) y me gustó bastante más (aunque sigo pasando de Paula tres pueblo, qué insulta y pavisosa es la tía, macho).

En conclusión, creo que Blue Jeans fue tremendamente inteligente escribiendo un libro de amoríos adolescentes que dejan a Física o química como Danielle Steel, de forma rápida y sencilla, ya que puede llegar a muchísimo público. Sin embargo, yo no estoy hecha para este libro, tengo claros unos cuantos conceptos que en Canciones para Paula no sólo no están, sino que los rompen. Eso sí, resulta una novela entretenida, fácil de leer y la continuación es algo mejor. Para pasar un buen rato, sin más.

miércoles, 4 de julio de 2012

La belleza de Calenda

Si me pidieran que describiera con una sola palabra Luna, el misterio de Calenda diría sin lugar a dudas "bonita". Luna es una de las series más bonitas que he visto nunca.

Ya no es sólo que el pueblo sea precioso, que los bosques sean perfectos tanto para escenas más idílicas como para otras más tenebrosas, sino que es una serie hecha con gusto. La fotografía está muy cuidada, los colores, las imágenes... Y, además, la música que nos ha acompañado durante la primera temporada no ha podido estar mejor elegida; una de las mejores bandas sonoras que he escuchado en una serie española.

Además, la serie ha estado plagada de escenas preciosas. Unas más intensas, otras más tontas, algunas incluso algo cursis... Pero a mí me han encantado. Recuerdo, por ejemplo, esa escena de Vera, tras que Gerardo la asustara en el colegio y Sonia la salvara, que le miente a Nacho para que la lleve como una princesa. Es una monería de escena, encantadora. Y, como esas, podría citar otras cuantas: la de Joel y Leire en el invernadero, la primera vez que vemos a Tomás y a Pablo como primos en el primer epispodio... Incluso escenas más cruentas como el suicidio de Isabel o el vuelo del ángel de Joel en el último capítulo han sido preciosas.


Creo que Luna es, ante todo, una serie hecha con mucho mimo, con mucho cariño y que, a su manera, intenta innovar en un género que al equipo responsable le pilla de cerca: el misterio. El internado, su anterior serie, fue todo un hito y tiene que ser difícil embarcarse en otro proyecto tras una serie tan conocida y tan especial. Menuda presión tiene que ser. Es como, salvando las distancias, lo que debe sentir J. K. Rowling tras preparar una nueva novela tras la saga de Harry Potter.

Y creo que lo más criticable de Luna viene dado, precisamente, por El internado.

En El internado había un ritmo constante, siempre pasaban cosas, siempre había escenas que por hache o por be tocaban el misterio: desde los chicos investigando hasta las conversaciones veladas de los adultos. En Luna el ritmo es mucho más pausado, saben el camino que recorrer y se dirigen con tranquilidad, salpicando la investigación y las pistas con relaciones entre los personajes.

Además de, quizás, el ritmo (que a mí, personalmente, no me ha parecido algo que jugara en su contra) ha habido otro error. Curiosamente, relacionado con El internado. Y es que, hace algún tiempo ya, un guionista de dicha serie acuñó el término "arroz con leche" referido a las escenas en la que parecía que se hablaba de algo importante, sin que, en realidad, hubiera algo detrás.


Ya era muy fácil leer que en una serie (cualquiera, sobre todo si es española) hay relleno, arroz con leche, pero con Luna ha venido más a cuento. Mucho se comenta que los guionistas tienen que rellenar los setenta minutos que dura, más o menos, un episodio en una serie española, además del manido argumento de que los episodios deberían durar cuarenta minutos, como las series americanas. Sinceramente, creo que las series de otros países pueden dar fe de que no es necesario durar cuarenta minutos para ser entretenidas y no tener "relleno": Fringe, al principio, duraba cincuenta minutos; Game of thrones dura entre cincuenta y sesenta minutos; Misfits ronda los cuarenta y cinco; Sherlock la friolera cantidad de noventa; eso, por no hablar de los doramas asiáticos que duran, de media, una hora.

La cuestión es que, personalmente, me enervo un poco con las continuas quejas del relleno. No sé, quizás es que después de ver Naruto y Bleach tengo un concepto distinto o que, quizás, los rellenos de los animes son tan penosos que tengo mayor tolerancia, no lo sé.

Lo que pasa es que creo que el término "relleno" (o "arroz con leche" o llámalo x) se usa con demasiada ligereza. En una serie de misterio, en cuanto se desvían un momento del tema o no son claros, ya nos estamos llevando las manos a la cabeza. Pero, personalmente (y como proyecto/deseo de escritora), considero que desarrollar las relaciones entre los personajes, verles hablando, viviendo sus vidas, no es relleno, sino una parte importante de la trama.

El encariñarnos con los personajes, el ver las relaciones que forjan y comprenderlas, ayudan a que el relato se viva con más intensidad.

Aunque, siempre que hablo del tema, pongo por ejemplo el final de la segunda temporada de Buffy, voy a hablar de Luna que, para algo, es un análisis de dicha serie. En el último episodio descubrimos (en mi caso, atónita) que Fernando era el asesino de hombres lobo, el que les arrancaba el corazón y la cabeza, y lo descubríamos junto a Joel. En caso de que, durante doce episodios, no hubiera visto los altibajos en su relación, el hecho de que Fernando convirtió a Joel en hombre lobo por mero egoísmo y que, luego, se esforzó en normalizar su relación, no me hubiera impresionado tanto esa declaración y las implicaciones emocionales que conllevaba para padre e hijo.


El problema que ha tenido Luna ha sido la relación de amor principal. Resulta curioso, la trama de Vera y Nacho es la prescindible de la serie, la que no tiene ninguna relación con la trama principal (ni ella ni él tienen una implicación de verdad con el tema de los lobos) y sí que se les puede considerar relleno, pues su tramas eran únicamente episódicas y estaban siempre a su bola. Sin embargo, la relación funciona muchísimo mejor que la de Joel y Leire y, paradójicamente, es una parte imprescindible de la serie, al darle un toque humorístico muy agradable (y creo que necesario) entre tanto thriller y tanto drama lobuno.

En lo que respecta a los otros dos, por mucho que Álvaro Cervantes y Lucía Guerrero tengan química, interpreten muy bien sus personajes y hayan tenido escenas preciosas, los personajes son sosos. Leire es una pavisosa con trazas de típica adolescente americana, mientras que Joel funciona mucho mejor con su padre o con Tomás.

Y, ojo, digo que son sosos, un poco empalagosos. Que me he hartado de leer que se parecen a Crepúsculo y a mí no me lo parece. Qué pesaditas las comparaciones con Crepúsculo en cuanto es un romance sobrenatural, madre mía. Que no han sido los primeros (no me voy a ir con Ángel y Buffy, no, voy a ir antes: La bella y la bestia, cuento tradicional) y no son los últimos (Grace y Sam de Temblor, por ejemplo, que él es un hombre lobo) y, además, las relaciones no se parecen en nada. Joel es peligroso, no un cristal de Swarovski con patas, ella le planta cara cuando lo cree necesario y no es tan sumisa como Bella, etc.

Por otro lado, otra de las cartas que no les han funcionado, ha sido la parte de Olivia. Mientras que su hijo siempre protagonizaba tramas entretenidas, avanzaba en la parte mitológica de la serie, Olivia se quedó estancada en una trama que tenía un tufo a rancio y repetido.


A todos nos gusta bromear con si tal o cual se parece a tal o cual personaje, pero en el caso de Olivia se dedicó a revivir una trama muy manida en El internado desde primera mano. En El internado primero fue Amelia que se vendió a Ottox por el tratamiento médico de su hermano, después Lucía lo hizo por su propia salud e, incluso, al final El madelman también estaba chantajeado por ese motivo. Así que la parte de Olivia no resultó algo nuevo, de hecho, personalmente, me enervaba la continua traición a Sara y me cansaba que cayera una y otra vez en las maquinaciones del alcalde. Eso sí, al final nos brindó una gran escena de Sara al descubrirla. El futuro de Olivia y Tomás está en el aire y, la verdad, aunque a él lo extrañaría mucho, a ella no. Me es tan indiferente que ni siquiera la odio y, además, su relación con Fernando fue sosa, sosa.

Sin embargo, el resto de la serie me tiene enamorada. Echo de menos más protagonismo para Pablo, eso sí, pero me han encantado todos los personajes, cómo han llevado las tramas, que en general (hay un par de excepciones) los personajes no fueran idiotas totales y actuaran con una falta de lógica aterradora.

Particularmente, me fascinó la forma en la que han llevado la investigación principal, el como iban descubriendo pistas y errando por empecinarse en seguir con la lógica, con sus creencias de que las leyendas eran sólo eso: leyendas. Siempre he creído que el talento de un contador de historias (llámalo guionista, llámalo escritor) es llevar a los personajes al punto donde él desea, sin que eso se note, quedando lógico, natural. Y la transición a replantearse en creer en las leyendas de los hombres lobo, me pareció que estuvo maravillosamente construida: con Sara rindiéndose a la evidencia y Raúl haciendo oídos sordos a sus propios recuerdos, enrocado en la racionalidad.


Eso sí, al final volvió a primar la fría lógica, a creer que Salva era un asesino loco, en vez de un hombre lobo, lo que volvió a dotar de credibilidad al relato (nadie va a creer en algo así tan de buenas a primeras). Y es algo que, por cierto, me trae por la calle de la amargura. Debido a su relación con Sonia, le cogí cariño y no quiero que pague él sólo ya que él ha actuado de forma inconsciente, mientras que Fernando sí que era consciente de lo que hacía.

Pero, bueno, esa es otra historia... Porque espero que renueven para una segunda temporada, que Calenda tiene muchas historias que contar con esa cantidad de personajes inquietantes que se pululan por sus calles (el cura, el alcalde, etc.) y de los que sabemos muy poco.

Ah, por cierto, me he olvidado de comentar a los actores, pero es que, en general, me han gustado mucho. De hecho, salvo Carlos Cuevas que, aunque tampoco me ha chirriado, no ha llegado a convencerme del todo, me han encantado. Sí, me ha gustado mucho Fran Perea como Nacho, me ha resultado de lo más natural, adorable y tiene una química alucinante con Macarena García. Es que, macho, pobrecito, que parece que porque sea Fran Perea hay que meterse automáticamente con él.