Hay un dicho que dice "no se le puede pedir peras al olmo". Yo tengo mi propia versión catódica, que vendría a decir que debes saber qué pedirle a qué serie. Me explico. Un espectador no le va a pedir lo mismo, qué sé yo, a
Homeland que a
How I met your mother o, por poner otro ejemplo, a
Game of thrones que a
Once upon a time.
Por eso, desde que vi las promos de
Bienvenidos al Lolita sólo le pedí dos cosas: una, la principal, que me entretuviera (prefiero una serie mala que me entretenga que una serie buenísima que se me haga eterna) y dos, que no fuera una copia de
Vive cantando, ya que tenían varios elementos en común. Porque mientras el mundo en general está que no caga con
Isabel y
El tiempo entre costuras, mi serie de este trimestre fue
Vive cantando.
Pero regresemos al
Lolita.
¿Cumplió esas dos cosas? Sí. ¿Es la serie del año? No, para nada. ¿Es perfecta? Nop, tiene bastantes cosas que limar. Sin embargo, eso no quiere decir que no la disfrutara porque no fue así, la disfruté mucho, aunque sí que hubo ciertas cosas que no me convencieron.
Por si no quedaba claro de qué serie estoy hablando.
Parece que en la productora,
Globomedia, tienen dos modelos de series: aquellos que innovan un poco más (
El internado, Águila roja, Punta Escarlata o
Luna, el misterio de Calenda) y los que se adaptan al modelo de la casa (
Los Serrano, Los hombres de Paco). Luego estaba
El barco, que era un híbrido de ambas (el planteamiento y, sobre todo,
Burbuja/Roberto eran bastante novedosos).
Bienvenidos al Lolita es del segundo tipo, no nos cuenta nada nuevo, pero eso no quiere decir que el viaje no sea disfrutable.
De momento, como ocurre con los primeros episodios de toda serie, ha sido más una introducción que otra cosa. Y es que
Bienvenidos al Lolita tiene muchísimos personajes principales y no es tarea fácil presentarlos a todos, pese a que, al menos de momento, sean estereotipados (el viejo cascarrabias, la hija pródiga, la rubia cándida, el padre viva la virgen contra su hijo responsable...).
Y esa presentación fue bastante irregular. Mientras que a algunos personajes los presentaron de una forma natural (
Alfredo, don José Luis, Violeta y
Cúper), a la troupe del
Lolita lo hicieron con una voz en off que fue muy WTF? De hecho, cuando empieza a hablar de
Dolores, yo pensaba que ésta estaba viendo un documental. Pero no. Además, hicieron algo que detesto muy mucho: me contaron cómo era cada personaje. Es un elemento que odio en las novelas y aquí igual: no soy idiota y no habéis sido precisamente sutiles con los perfiles de los personajes, puedo deducirlos yo solita. Gracias.
Pero, bueno, al menos dejaron a cada personaje en su lugar y nos regalaron muy buenas escenas por el camino. Porque desde el principio dos personajes han destacado por encima de los demás:
Alfredo y
Roxy.
Yo tenía claro que
Alfredo me iba a conquistar, es lo que tiene que lo interprete
Carlos Santos, que sabía que me iba a caer bien sólo por eso. Pero además
Alfredo es un amor de personaje: inocentón, presionado por un tío demasiado estricto, dejado en el altar y pese a eso enamorado... Ya sólo la escena del váter me moló, pero fue juntarlo con
Roxy y convertirse en lo mejor del episodio con diferencia.
Roxy es transexual, algo que dio pie a cierta escena tan incómoda como divertida, y enseguida conectó con
Alfredo. Y ambos tuvieron esa escena en la azotea tan sumamente bonita y, sí, yo ya tengo ship. Además,
Roxy le hizo todo un zas! a la vedette malvada, así que la respeto aún más.
Otra escena que mereció mucho la pena fue la del comedor.
Bienvenidos al Lolita tiene un gran reparto, que además tiene química entre sí y esa única escena donde están prácticamente todos los personajes lo demostró.
Por eso, le veo mucho potencial a la serie. Primero debe encontrar su propia personalidad y limar ciertos aspectos que recuerdan a otras series de la cadena: hay personajes que recuerdan a otros (
don José Luis podría ser tanto
don Lorenzo como
Antúnez de
Cámara café,
Dolores se parece a
Marisa de
Compañeros, Greta es como
Sara al principio de
Los hombres de Paco), hay otros que han pasado desapercibidos, debería haber más música y más números y, sobre todo, deberían tirar más hacia la comedia.
De hecho, la parte cómica funcionaba mucho mejor que la dramática.
La presentación de
Violeta sí que funcionó. De hecho, esa versión de
Resistiré fue muy triste, cosa muy curiosa ya que es una canción bastante alegre. Nada que ver con la versión de
Trini y cía, que fue tan positiva. Por cierto, aprovecho para decir que los arreglos de las canciones no me molestan. Será porque he visto
El otro lado de la cama mil veces, porque hubo una época en la que veía
OT y también
Glee, pero, vamos, que no quiero quemar a nadie vivo por eso.
Sin embargo, y aquí viene el gran "pero" del episodio, el drama de
Greta y
Jota no me convenció en absoluto; de hecho, en todo ese asunto, el único que me gustó fue el padre de ella. Bueno, a lo que iba. Quizás es cosa mía, porque es algo que yo jamás haría, pero yo lo del suicidio porque el otro la rechaza me pareció súper exagerado y quizás vino muy pronto. No sé, esa trama no me convenció, pese a que los actores me gustan (yo me alegre al ver el uniforme de camarero de
Jota. Sí, veo las series por su argumento, xDD) y creo que podrían tener química, el tema del suicidio... meh.
También pediría que a ella la hicieran algo más alegre, que su padre acertó de lleno con el tema de que parecía un ánima.
Yo, de momento, sí que seguiré viendo a los chicos del
Lolita.