Pasadas las fiestas el blog recupera su normalidad (o, lo que es lo mismo, yo pierdo la vagancia navideña) y qué mejor que hacerlo con la crónica de
El barco y su episodio navideño. Desde el principio, tenía claro una cosa y era que iba a ver incoherencias y WTF? a mansalva (¿De dónde han sacado la ropa de invierno si el viaje sólo duraba el mes de agosto? ¿Les hacía la maleta mi madre? ¿O cómo podemos estar en Enero y que
Vilma no tenga barriga, por poner un ejemplo? Debería estar, al menos, de seis meses), pero decidí ver el episodio y dedicarme a disfrutar de sus tópicos navideños, su azúcar y sus paridas. ¡Y cómo lo he disfrutado! Fan-ta-bu-lo-so.
En un principio iba a comentarlo “en directo”, pero se me ha unido a mi padre, que estaba especialmente malvado y se me ha pasado. Por cierto, que mi padre a lo largo del episodio ha lanzado por la borda a media tripulación (se han salvado
Piti, el matrimonio, Julia y
Valeria, el resto por la borda, incluidos los ausentes a los que no echo de menos). Pero, bueno, me pongo mi corona (eh, que me ha tocado en el roscón) y vayamos por tramas.
Empiezo con la trama del trío, más que nada porque ha sido un tanto independiente; que conste que me ha gustado, aunque tengo ciertos reparos. La cosa ha empezado con la tripulación preparando un belén viviente y
Estela que se ha disfrazado de buey, por lo que
Piti (fino, fino él) comenta que es el primer buey con pechamen y, por eso,
La nueva le llama cornudo.
Piti se defiende diciendo que lo que tienen es una relación abierta, pero
La nueva le indica que su relación está muerta y
Piti insiste en que no, porque no ha venido ni a cortar con él.
El pobre Piti con la patata pulverizada y el dedo de La nueva en la llaga.
Oye, yo no tengo angelito en el belén y el belén del Estrella sólo tiene angelito... Efectivamente, es una señal: Piti debería estar en mi casa.
Dos cosas: una,
Vilma más cuadrados no los puede tener, ¿eh? ¿Tras todo lo que pasa y ni siquiera habla con él? Dos, lo de
Sol y
Piti no puede ser más forzado y huele no, atufa, a que nos están intentando colar un
Iván-Julia. Es que es descarado.
Vilorina que sigue con
Pitivan y también quiere estar con
Marcomares, mientras
Julisol va de borde con el primero. Vale, los detalles no son lo mismos (
Vilma está hecha un lío y
Carol era una zorrupia, por poner un ejemplo), pero la situación es clavadita.
Bueno, sigo que me enrollo. Como
Piti es el ángel del belén, está colgado y es entonces cuando ve a
Vilma y le pregunta que por qué no le ha dejado, pero
Vilma sigue haciéndose la sueca, por lo que
Piti dice que se quedará ahí arriba hasta que le diga que no le quiere. Con un par,
Piti.
Julia 2 va a bajarle, pero
Piti se lo impide.
Vilma, por su parte, acaba en la cubierta y
Palomares le sigue. La muchacha sí se digna a hablar con él y le explica que está hecha un lío porque no sabe lo que siente.
Palomares intenta compararla con la Virgen (que obsesión tiene el muchacho, todo sea dicho, xD) y el bebé se mueve justo en ese momento (guionistas, si queréis que me emocione, paso, que lo hice con el "que sea niña" y así estamos, NO me fío de vosotros ¬¬U).
Palomares, entonces, le dice que sigue siendo cura y, en mi opinión, lo ha hecho porque cree que es la mejor solución, que las cosas volverán a ser como antes y todos dejarán de sufrir.
1. ¡Qué guapa está Marina en esta escena! ¡Y qué bonico es Palomares!
2. Un ejemplo más de que el Estrella polar es GH: ahora los concursantes, digo, tripulante salen al patio, digo, cubierta envueltos en mantas.
Que, por cierto, los guionistas tienen a estos dos dando bandazos: que si ahora quiero a
Palomares; que no, que estoy hecha un lío; que no voy a hacer nada; que voy a por
Vilma; que ahora me retiro... Coño, ya podían ponerse de acuerdo que a uno no le va pasar de
Piti como en el anterior y a la otra tampoco ser el perro del hortelano.
Total, que al final
Palomares se nos viste de cura (momento babeo al ver la musculatura del páter, ay omá) cuando
Ramiro lo ve. Y, como últimamente parece la voz de la conciencia, he pasado a llamarle (cariñosamente, ¿eh?)
Ramiro Grillo. Éste no está muy convencido de la decisión de
Palomares, que insiste en que Dios le llena y
Ramiro Grillo señala que están los tres a medio camino de todo y que están negando tanto que ninguno sabe dónde está. MUY cierto. Qué sabio eres,
Ramiro Grillo *0*
A mí me gusta que Palomares sea cura (no por tema de shippers, sino porque es parte de su esencia), pero preferiría que fuera un cura nudista.
Más tarde, el
Capi le insiste a
Piti que se baje, pero éste no cede porque le ha prometido a
Vilma que iba a estar ahí y no la va a engañar y porque lo que se le dice a una novia, se cumple. Ainss,
Piti, eres más mono, me estás derritiendo la patata :3 Y, por cierto, no le digo a
Vilma que se decida ya mismo, pero sí que intente que se baje, contra, que el pobre muchacho va a terminar caminando como
John Wayne.
Por la noche, el pobre
Piti sigue ahí colgado cual chorizo angelical, cuando usa el walkie que le ha dado
Julia 2 por si necesita ayuda. Los dos se ponen a hablar y
Vilma les escucha. Y me da a mí que los guionistas usan a
Sol en plan declaración de intenciones con eso de que toda historia de amor es válida, se acabe antes o después.
Sol insiste en que
Piti debería pasar página, pero él sigue empecinado en cumplir su promesa y, para
Sol, está pidiendo que ella haga algo cuando él no lo hace.
Palomares, por su parte, se sube a algún sitio (la jerga de los barcos no es lo mío, no, ey, que no soy
Pérez-Reverte :P) y le pide a Dios una señal para volver a creer. Por cierto, el
Tito le quitó el vértigo del todo, ¿eh?
Y, finalmente,
Vilma va a hablar con
Piti, además de bajarle que ya era hora. En serio, que andan cortos de personal, no pueden ir desgraciando machos alfa, que se les extingue la especie, xD. Bueno, me pongo seria porque, al final, es
Piti el que deja a
Vilma (
Iván dejó a
Carolina... Just saying), lo cual me ha alegrado porque, al menos, ha tenido cierta dignidad y han quedado como amigos. Y, sobre todo, porque
Vilma no ha pronunciado en ningún momento el "no te quiero", ni ha dado muestras de no quererle, así que algo de esperanza picapiedra queda ;)
¿Y ahora yo tengo que creerme que se les rompió el amor? ¿De verdad?
Shippeo parejas con menos que eso, guionistas, que lo sepáis :P
Y es ahora cuando vienen mis reparos. De momento,
Vilma se ha quedado como
Carolina en su día: sin ninguno, pues
Iván la dejó y a
Marcos lo perdió por
Amelia.
Piti ha dejado a
Vilma y ha perdido a
Palomares por Dios. Vale, bien. Ahora yo veo dos continuaciones: convertir el triángulo en cuadrado con
Sol o seguir la estela del internado, liando a
Piti con
Sol y dejando a
Vilma con
Palomares. Y yo no sé qué me da más miedo: si el putiferio descontrolado o que, por un lado, nos conviertan a los últimos en
Carol-Marcos (que, siendo sinceros, más aburridos no pudieron ser) y, por otro, fallen estrepitosamente con
Piti y
Sol. No sé, miedito me da todo y encima estamos sin avances de estas tramas, así que más miedito me da todo, xD.
Sigo con la trama protagonizada por
Ebenezer Langostino, que hoy se merece una digievolución de su mote, sep. Estaba convencida de que o bien utilizaban
Qué bello es vivir o bien
El cuento de Navidad de
Dickens, que son muy socorridos y todas las series tienen una versión de ambos. Pues bien, hemos tenido la segunda, aunque en vez de tres fantasmas, hemos tenido a
Antúnez de
Cámera café; que conste que yo hubiera puesto a
Piti-angelito de fantasma de las navidades pasadas, a
Burbuja de las presentes y a
Julián de las futuras.
La cosa es que
Ebenezer Langostino tiene un gripazo de aupa y, encima, ejerciendo de viejecito, se auto-medica. Conclusión: se agarra un subidón de muy señor mío y flipa con
Antúnez, que le muestra su pasado. En unas navidades de su tierna infancia, su padre (que era el narco de
Sin tetas) le regala una caja de gatitos, cosa que emociona a mini-langostino. Sin embargo, el padre le dice que debe elegir uno y los otros la palmarán. Dios, ¿este hombre intenta quitarle el puesto de Peor padre del año a
Valentine de
Cazadores de sombras o qué? ¡Qué crueldad, macho! ¡Pobres gatitos! T_T
Antúnez: Jo, Ernesto, en tus otros sueños te quitas la ropa antes, ¿eh?
Gamboa: En mis otros sueños sale Ramiro ¬¬U
La siguiente visión, como corresponde, es el presente, en el que
Ebenezer Langostino se está muriendo de neumonía y, como tiene fallo reumático, el
Capi le dona un riñón para salvarle.
Antúnez le señala que le está regalando la vida, a lo que
Ebenezer señala (de muy malas maneras) que él no le daría ni una gota de sangre ¬¬U Y
Antúnez, muy sabio él, en vez de llamarle gilipollas (que es lo que yo haría) le dice que, por suerte para él, la vida no da lo que tú das.
Y la última visión es la del futuro, donde vemos a un
Ebenezer Langostino viejete y solo en un
Estrella polar abandonado. Una joven rubia aparece y le da un plátano recién cortado y le pregunta si quiere ir a la playa, a lo que
Ebenezer le responde que no.
Antúnez le dice que acabará solo, pero no abandonado y nos confirma lo que todos sospechábamos: la chica es
Valeria crecidita, lo que es una ironía, ya que es la niña a la que no quiere ayudar. Mola :3 También, le recuerda que el futuro lo construimos con nuestras decisiones, que nada está escrito.
Gamboa versión yayo es... ¡El abuelito de Heidi! ¡Es clavado!
¿Tendrá algo que ver con el parecido de Lerdieta, la ausente con Heidi?
Y para acabar, vamos con la trama más importante, la de Navidad propiamente dicha, que empieza con
Burbuja y
Valeria escribiendo la carta a los reyes, mientras el matrimonio habla sobre el estado del
Tito, que se encuentra bien (aunque el
Capi está preocupado por su esposo) y que la doctora le ha hecho unos análisis.
El problema es que
Valeria cree que no servirá de nada porque, claro,
la señorita Maika le dijo que los camellos no nadan y, claro, no pueden llegar. Pero no problema que el
Tito lo arregla diciendo que los camellos son mágicos y que tire una botella al mar con la carta. Lo malo es que tiran las botellas sin que el
Capi las lea y no saben qué quiere
Valeria (
Burbuja ha pedido un hipopótamo porque hace mucha compañía), por lo que el matrimonio discute en clave para no chafarle la historia a
Burbuja.
Muérome. Están tan unidos que discuten sólo con muecas.
(Soy MUY fan de sus muecas!)
Sin embargo,
Valeria sigue sin estar convencida porque no hay ni árboles ni nada y, por eso,
Salodriel se empeña en hacer un árbol con algas y una cabalgata. Y debe de estar demasiado influenciada por el espíritu navideño porque le pide que sea Baltasar, sí, ¡a
Rodolfo Langostino! Él también flipa. Anda que... Con la de gente que ahí... Al final, como es previsible, le dice que no y
Salodriel le profetiza acabar sólo "como un perro", expresión que les gustan tanto a estos guionistas como a los de
FoQ el paso de tu culo.
A todo esto,
Burbuja le pide consejo a
Valeria sobre qué zapatos poner y ella, muy seria, le dice que le tiene que decir una cosa que tiene que saber, aunque no le va a gustar: que los reyes no van a venir.
Burbuja se enfada mucho y se va ofendido.
Mientras tanto, como
Valeria ha cerrado mal la botella y se ha hundido, el
Capi va a bajar a cogerla porque, claro, dado el percal de la niña (madre muerta, hermana egoísta que la abandona) no va a permitir que, encima, pierda la ilusión por la navidad. Y como el
Tito es un sentimental, se apunta a la expedición submarina. Tras conseguir la carta, helados cual polo, se ponen a leerla y como la tinta se ha corrido, el
Tito entiende “un hermanito” y
Salodriel lo encuentra divertidísimo y súper útil porque eso significa que eche un pinchito con
Julia. ¡Apoyo la moción!
El
Tito se queda a solas con
Burbuja, que se da cuenta de que éste tiene las uñas amarillas. Mi padre tiene la teoría de que, junto a la fábrica de coca-cola y el agujero negro, tienen un Kiko y
De la Cuadra se hace ahí la manicura, xD. Total, que se ponen a investigarlo, cuando
Burbuja se da cuenta de que el
Tito provoca interferencias en el walkie que tienen y, para flipamiento del pobre
Julián, se lo explica. Además,
Burbuja se pone unas gafas para ver la carga radioactiva y se da cuenta de que el
Tito brilla como un árbol de navidad. Ahí es nada.
Burbuja: Primer oficial, que me he equivocado de gafas y he cogido las de rayos x y... Le he visto sin ropa.
De la Cuadra: ¡¿No jodas?!
Por eso,
Burbuja le examina con el medidor Geiger y descubre que tiene un nivel de radiactividad muy alto, además de una cicatriz en la curcusilla. Gracias a ésta, deducen que durante el secuestro le operaron. El
Tito le pide a
Burbuja que le guarde el secreto.
Por otra parte,
Salodriel sigue con sus planes y convence a
Ramiro Grillo de que se vista de Melchor, aunque le pide que no cojee.
Salodriel, really?
Ramiro, como es lógico, le dice que es cojo y no puede evitar bambolearse porque no puede hacer que le crezca la pierna, por lo que a
Salodriel no se le ocurre nada mejor que decirle que se ponga un zapato de tacón.
Salodriel, really??
Ramiro la manda a la mierda porque qué se ha creído que es, ¿un drag queen? ¡Es que es eso!
Salodriel está desatada, ¿eh?
Piti diciéndole a Salomé que se ha pasado tres pueblos con una mirada.
Me gusta considerarlo un homenaje al principio de El jorobado de Notre Dame cuando Frollo siente que los santos tallados de Notre Dame le juzgan.
Después, va a pedirle al
Tito que haga de rey mago, pero
Julián no está para cabalgatas y le dice que no, mosqueándola. Suerte tienes de que no quedan sofás, porque, sino, alguien dormía ahí, xD.
Más tarde, tras que el
Capi ejerza de
Colin Firth o de
Juan Carlos I, como queráis, (y que veamos que
Julia está trabajando y no en el agujero negro),
Valeria echa en falta la cabalgata (macho, no dejo de escribir cagalbata porque mi hermana la llamaba así de pequeña y con la tontería, seguimos llamándola así, xD) y sigue en sus trece de que los reyes no les van a encontrar.
Luego, el
Capi y
Julia van a la cama (sé cómo suena, pero no, ¡ojalá!) de los tórtolos para hacer los juguetes para
Valeria, así, monérrimos los dos. Y, eh, qué muñeca meona y qué papel de regalo más chulos se curran. El
Capi le da las gracias... A su manera y
Julia comenta que a él todo le da apuro y que ni siquiera ha hecho algo tras el beso; entonces, claro, el
Capi es el
Capi y se violenta, por lo que
Julia comienza a vacilarle, aunque él no se entera. Y yo me parto con los dos, qué majos ^0^ Lo mejor es en la camisa de once varas que se mete el
Capi por torpón, xDD.
A destacar, por cierto, cuando le dice que le remueve, pero no le excita y
Julia comenta que le gusta excitar a sus parejas. Al final, él la acaba besando. Ainss, qué bonicos.
Muerome, muerome, muerome.
El día que haya frunjimiento, no esperéis crónica, porque seguramente explotaré, xD.
Mientras tanto,
Salodriel se muestra todo fría con el
Tito en la cama y le echa en cara que no ha hecho de rey y tal. La táctica pasivo-agresiva de
Salodriel afecta al
Tito que se nos viste de Gaspar (ey, Gaspar siempre ha sido mi prefe, así que la coincidencia me encantó *0*) y ficha a
Ramiro Grillo de Melchor. Aunque lo mejor viene cuando los dos se encuentran con Baltasar y alucinan porque... ¡Es
Ebenezer Langostino! Yo casi muero, pero muero de risa, con la cara del langostino.
Cuando una ve esto ya sabe que está en la antesala de algo épico.
Luego llega esto y no decepciona, todo lo contrario porque...
¡¡Es the best captura ever!!
Entonces,
Valeria despierta y ve a la estrella de Belén, además de a los reyes en barca. Sí, aquí el trío calavera se nos ha subido a una barca y han tirado una bengala para simular la estrella. ¡Qué cracks! Soy MUY fan. Me encanta.
Valeria comunica por micro que han llegado los reyes magos, así que todos van al árbol (¿todos? ¡No! La pobre
Julia está con los análisis del
Tito) que está lleno de regalos. Ah, por cierto, nos ponen la voz en off de
Palomares (qué voz más bonita) ejerciendo de
Hugh Grant en
Love actually, ahí en plan espíritu navideño ^^
Valeria alucina con sus regalos, a
Piti le regalan un libro y una caracola,
Vilma tiene otra, el trío calavera regresa sin sus disfraces y el
Capi les da la carta... Yo casi muero de amor cuando
Valeria se sube en su tío
Julián. Pero, oh, se han olvidado del regalo del pobre
Burbuja... Cabrones... ¬¬U Coño,
Salo, qué fallo. ¡Pero! Por suerte,
Valeria descubre que hay más regalos: el telescopio y el hipopótamo para
Burbuja y los juguetes de
Valeria, incluido unos manguitos, que no hermanitos, xDD.
Fantabulosidad en estado puro.
Están todos alucinando, cuando llega
Julia y nos comunica que... ¡El
Tito se ha curado! ¡Yey! =D ¡Toma milagros navideños! ¡Qué fantabulosidad! Muero, muero, muero. ¡Que el
Tito se ha curado, que ya no se nos muere! ¡Yujuuuu! Pero, claro, no todo iba a ser tan bonito y es que
Salodriel se entera y, claro, aunque se alegra por él, dice que no puede estar con el
Tito porque le ha mentido. A mí
Salomé me parece, en estos momentos, un tanto hipócrita. Entiendo que te sepa mal la mentira, pero, ojo, por un lado creo que la de
Julián era una situación un tanto puntiaguda y, por otro, ella le lleva mintiendo a él desde el principio también, ¿o acaso le ha dicho todo lo relacionado con
Burbuja?
Y, para acabar, tenemos varios momentos chachis como, por ejemplo, que
Ramiro,
Estela y
Sol finjan nieve o que
Valeria acabe en brazos de
Gamboa ;)
Luego ya viene el avance donde tenemos flashbacks a mansalva (
Ainhoa, Gamboa, Roberto y el petardo, digo,
Ulises), partes en la que parece que están homenajeando a
Xena, que se acercan a tierra, risas varias, los uniformes de las fotos promocionales (¡existen, sí!), a
Salodriel ejerciendo de
Valeria y repitiendo la escena del “no me gustas” y malos. Eso sí, de
Vilma ni rastro, es la única que no sale ni en un mísero fotograma o.O
PD: Aunque no cambio al maromo, se avecina una semana movidita en el blog porque tengo pendiente la reseña de
El salón de ámbar, el miércoles toca el capítulo 29 de
Cuatro damas (hay un avance en
su grupo de feisbuk) y se supone que voy a ver
Sherlock Holmes 2 y preveo que será fantabulosa y tendré que hablar de ella.