Pues nada, aquí estoy con la crónica del segundo episodio de la segunda temporada de
El barco, titulado
El oscuro pasajero. Un episodio que me ha gustado muchísimo más que el primero de temporada básicamente porque los tórtolos han tenido muchísimo menos metraje y porque, por primera vez, ha salvado el día alguien distinto. Bueno, vale,
Burbuja lo ha hecho con las algas, pero nadie le quita a
Vilma el haber cazado el bicho asesino. Ha habido alguna cosa que NO me ha gustado nada, pero vayamos en orden.
Empiezo, cómo no, con
los tórtolos o
los amantes del Decogarden porque me cansan porque me empalagan y hacen que quiera abandonarme al alcohol cuando escribo su parte. Por si no lo recordáis, al final del episodio anterior a
Ainhoa le sucedió algo que, oye, a quién no le ha sucedido jamás: estaba discutiendo así sentidamente (porque ella es muy sentida) con el churri cuando, uiss, se le escapa el arpón y lo apuñala. Nada, cosicas del día a día de las relaciones humanas.
Bueno, pues la brocheta de
UliPescado está ahí sufriendo, aunque más que por el hecho de ser una brocheta, porque tiene el corazón partío y no tiene voz para cantar la canción. Aún así, el muchacho tiene el detalle de mentir y decir que es un accidente cuando
La Jeky llega para atenderle. Por cierto, los bocinazos de
Amedia son alucinantes, esta tendría futuro de pastora.
La Jeky dice que hay que “cortarle el arpón” y no sé vosotros, pero yo me he imaginado a miles de carpeteras calenturientas al borde del llanto al pensar que
UliPescado iba a acabar eunuco perdido ;P
Julia: Hala, qué berridos... ¿Desde cuándo estamos en Granjero busca esposa?
Después, cuando
UliPescado está en la enfermería,
Amedia va a verle y a decirle cuánto le quiere. Pausa para vomitar. Por suerte,
Rodolfo Langostino se apiada de nosotros y aparece para cortarle el rollo y recordarle lo sumamente chungo (además del trato que tienen) que es, al quitarle el oxígeno a nuestro superhéroe hasta que
Amedia accede a hacer cualquier cosa que él le pida.
Más tarde,
Amedia se presenta con un vestido minifaldero y rojo en la enfermería y le pide a
UliPescado que baile con ella. El tío accede porque, claro, después de que te apuñalen literal y metafóricamente, ¿quién no se resiste a un baile?
Amedia aprovecha el momento de intimidad para decirle que confíe en ella y que estarán juntos, aunque le trate mal y tal, que cuanto peor le trate, más le estará queriendo... Y que le quiere.
Al día siguiente,
UliPescado no duda en pasearse con gotero y camisón por el barco para ir al comedor y desayunar con
Amedia (bajo la supervisión de
Rodolfo Langostino). Entonces
Amedia finge tener carácter y lo trata fatal, por lo que él le grita que es gilipollas. Pero, ey, no desesperemos, que justo después se va cada uno por su lado, sonriendo como idiotas y, en el caso de ella, correteando por el
Estrella polar.
Si hubieran puesto a Uli como a Jack Nicholson en Cuando menos te lo esperas, la audiencia lo habría petado.
Y a día de hoy habría estampidas de carpeteras enfermas de amor y hormonas en los hospitales, xD.
Llegada a este momento, hago un alto para enumerar una serie de cosas sobre
Ainhoa:
1. Es morena, la hemos visto con un vestido rojo y tiene un padre barbudo.
2. Sabe cómo gritar a las cabras y ovejas.
3. Es una moñas que nos provoca a todos exceso de azúcar en la sangre.
4. Corretea alegremente por el barco, a falta de monte.
Es decir... ¡
Ainhoa es
Heidi! ¡OMG, yo lo flipo! Bueno, pues siento plagiarle un mote a mi adorado
Mimosín, pero es que no me queda otra.
Abuelito dime tú...
Qué raro se me hace ver sonreír a Ainhoa y yo que creía que no podía.
Ea, pues una vez finiquitada la tortura, vayamos con las tramas que nos interesan, es decir, las de todos los demás. Y voy a seguir con la de
Gamboa y
Ramiro, que siempre comparten trama, y que suele ser más bien cortita.
Pues bien, el
Capi les ha mandado examinar la cápsula vacía de los astronautas, aunque no han encontrado nada. Al
Capi no le cuadra nada, pero
Rodolfo Langostino insiste en que lo más seguro es que nadie se montara en ella; a todo esto, por fin, el
Capi recuerda que
Rodolfo Langostino sigue debiendo unas cuantas explicaciones, pero el tío se escaquea como siempre, aunque el
Capi le amenaza... Sin ponerse cani, traquis.
Anda que...
Capi, pedirle al
Langostino que examine algo, ¿en serio? ¿Soy la única que recuerda cosas como que intentó matarlo o que, simplemente, es más malo que arrancao? Pues eso, que no lo entiendo. Bueno, a lo que iba:
El Cojo Guadiana se da cuenta de que los astronautas entraron en la cápsula y que alguien forzó la compuerta por fuera; incluso descubren que, desde dentro, escribieron pidiendo ayuda.
O sea, a ver, vale... Mmm... ¿Cómo digo esto sin parecer una verdulera obscena? Primero me ponen a Rodolfo
tentando a Ramiro con una manzana y ahora esto... Ehm... ¿Me estáis queriendo decir algo, guionistas?
Vamos, que citando a Enrique Pastor: aquí hay tema, pero tema, xD.
Después,
Cojo Guadiana descubre que hay una web-cam en el interior de la cápsula y está intentando arreglarla para conectarla al disco duro que había dentro y descubrir qué pasó. En un visto y no visto, el disco duro desaparece y
Cojo Guadiana (al igual que nosotros) sospecha que ha sido
Rodolfo Langostino que se pone en
Taylor Swift mode on y se larga, peeero ha mosqueado a
Cojo Guadiana, que decide cargarse el transpondedor en un arrebato. Eso, a su vez, provoca que
Rodolfo Langostino le acabe propinando una buena paliza y unas cuantas amenazas que hacen que
Cojo Guadiana se haga caquita. Hostia, por cierto, el aula para dar clase no la utilizan, pero como ring de boxeo debe de ser cojonudo, ¿eh?
Un nuevo día ha comenzado en el
Estrella polar y
Burbuja y
Tito Juli se dan cuenta de que hay una cosa rara en el mar... Bueno, una mancha rara, que cosas raras las hay a puñados. Tras que descarten varias opciones como el petróleo o un banco de peces,
Burbuja se da cuenta de que son algas pero raras, que aquí todo es raro. Total, que
Tito Juli se pone en plan “para chulo, chulo, mi barcucho” (es lo único que rima, ¿vale? xDD) y, desoyendo al siempre sabio
Burbuja, decide atravesarlas, pero se quedan atrapados.
Y, a todo esto, resulta que ese mismo día sería el cumpleaños de la difunta esposa del
Capi y, claro,
Valeria está toda contenta con el tema... Algo que yo no entiendo. Copón, no hace ni un año que la buena mujer murió y ya celebran el cumpleaños tan contentos... Pero, bueno, total, sólo tienen a uno de ellos atravesado por el arpón, se ha acabado el mundo y demás... Si es que no sé de que me extraño.
Cuteness ^^ Jo, soy una blandita, I know, pero es que el Capi es mi kriptonita...
Y Piti y Vilma y Palomares y Tito Juli :3
La cuestión es que
El Capi está todo mono con
Valeria, cuando
La Jeky viene a cambiarle el vendaje y se le cae la baba tanto como a mí al verlos. Entonces,
Valeria, que para ser una cría es bastante más espabilada que su padre y su hermana, le consigue una cita a su padre con
La Jeky. Anda,
Capi, súbele la paga a
Valeria que hasta logra que
La Jeky me resulte adorable :3
¡Julia me entiende!
El matrimonio acompañados de
Salodriel y
Burbuja se dedican a quitar algas (y
Salodriel que, otra cosa no, pero apañada es un rato ya está pensando en hacer ensalada de alga... Puag) hasta que
Burbuja ve que un puñado de algas se mueve y de ahí sale un bicho asesino que se da el piro. ¿Y a alguien le importa el bicho? Pues no, porque
Salodriel prefiere darse una mascarilla, hacer una tarta y reñir a
Tito Juli por ser poco glamouroso, mientras el
Capi y
La Jeky optan por acicalarse para el baile. Todo muy profesional y muy serio, sí señor.
Además, por el camino, tenemos una escena entre padre e hija de las que a mí me gustan en la que volvemos a ver lo sumamente kawaii que es este hombre ^0^ Y, por cierto,
Ainhoa es mucho más aguantable cuando interactúa con su padre o incluso
Tito Juli, ¿no podrían explotar eso, por favor?
En el baile tenemos la visión de una familia feliz (a todo esto mientras están presos en un banco de algas, un bicho asesino anda suelto y la enfermería está petada) y en la cocina el
Tito Juli se presenta todo maqueado a bailar con su
Salodriel. Por cierto, qué cruel es esta peña, ¿no? Sólo son cuatro gatos los que celebran la fiesta y los demás deben escuchar la música, ¿se puede saber por qué no está invitado el resto, eh?
Tito Juli le ha quitado el traje a Tommy Lee Jones y se nos ha puesto de un guapetón, ¡latin lover!
Pero, bueno, me olvidaré de todo y disfrutaré del baile que se han marcado el
Capi y
La Jeky cuando
Valeria, muy convenientemente, se ha quedado dormida. Yo he lamentado que la broma del
Capi sobre los puntos haya quedado en broma, ya que creo que él quería descamisarse para ligarse a la doctora. No te preocupes,
Capi, que la consigues.
Mi corazoncito de shipper está muy feliz hoy :3
¿Alguien dudaba que me iba a recrear con la escenita? xD.
Al día siguiente,
Salodriel siente en la tierra que las algas han mutado. Bueno, va, lo ve ella misma porque había guardado un cubo y así se lo dice al
Capi. Antes, tanto él como
Tito Juli se dan cuenta de que el Estrella polar se está hundiendo en las algas, ¿veis lo que pasa por poneros a bailar y no a trabajar, eh?
El
Capi le pide a
Mrs. Hyde que examine las algas y ella lo hace, aunque el pobre hombre no se entera de nada porque... Está pensando en el baile. Joder,
Capi, céntrate, que os vais a hundir más rápido que el último disco de
Nena Daconte en la lista de ventas.
La Jeky le sigue el rollo, a pesar de que
Vilma acaba de informarle que
Piti está más muerto que vivo. Eso sí, cuando
Tito Juli y
UliPescado llegan diciendo que se hunden más y más parece que dejan de ser adolescentes hormonados para ser lo que se supone que son: un par de adultos con responsabilidades.
El nuevo
Consejo de sabios que ha cambiado a
Rodolfo Langostino por
Salodriel, intenta encontrar una solución para deshacerse de las algas, pero no se les ocurre nada, por lo que
Salodriel decide pedirle consejo a
Burbuja. ¡Gracias,
Salodriel, alguien competente en el barco! A
Burbuja no le mola la idea de matar algas y recuerda que estuvo limpiando chapapote, lo que lleva a que
Mrs. Hyde dé con la idea que necesitan.
Y, como siempre, dejo para el final la trama relacionada con los
picamares, que son los que más me molan. ¿Recordáis al bicho asesino? Bueno, pues además de que creo firmemente que es el
cucaratón que apareció en el piso de
Ted y
Marshall de
Cómo conocí a vuestra madre, hay que decir que se nota que es un habitante más del
Estrella Polar. Vamos, que el cucaratón viene a lo que viene y, por eso, se esconde en una taza del váter aguardando un buen culo al que hincarle el diente.
Mientras tanto, en el baño,
Piti intenta huir de
Vilma y la cabrea tanto que a
Vilma le pone fino, fino, filipino que diría
La Yoli de
FoQ. Curiosamente, le dice “que te den por el culo” y, coño, qué profecía porque justo después
Piti se sienta en el váter y... Bueno, el
cucaratón intenta propasarse al hincar los dientes en su culo cual
Edward Cullen en el cabecero de la cama en
Amanecer, vamos, a lo bestia, xD.
Vilma: ¡Qué te den por culo!
Y el cucaratón se lo tomó al pie de la letra y ultrajó el culo de Piti ù_ú
El pobre
Piti ultrajado va a la enfermería, donde
Palomares le atiende como enfermero. Coño, qué polifacético es este hombre: cura, investigador, hacedor de pajaritas de papel, enfermero... En cualquier momento nos dirán que es ahorrador y le quitará el puesto de anunciar cosas a
Estela. Y, oye, también es cazador porque, mientras los adultos “responsables” están de fiesta,
Palomares y
Burbuja están buscando al
cucaratón, encontrándose por el camino a
Vilma, que no sabía nada del tema.
Palomares: Cura, remero, presentador de art attack, enfermero y, sobre todo, enamorado de Vilma...
Digooo, ahorrador... ¡Mierda de anuncio! El próximo que lo siga haciendo Estela.
Me hace gracia esta captura porque es justo cuando ven a Vilma y parece que Burbuja le esté diciendo
algo en plan: ey, mira, la chica que te gusta y ahí Palomares con carica de enamorado...
Sí, me emparanoio mucho, xDD.
Burbuja intenta capturarlo, metiendo la mano en el váter (donde espero y deseo que
Piti no hiciera algo más que sentarse), pero se le escapa, aunque, por suerte, no le pasa nada. Es que, claro, al
cucaratón o le das un culo o no le dan ganas de morder. Total, que los tres se ponen a seguirlo por el barco y, eh, debe de ser un cucaratón gusiluz porque cada vez que pasa por una lámpara, está se apaga... Misterios de los
cucaratones marinos o.0 Por el camino, encuentran lo que parece una bolsa del Eroski, pero, no, en realidad es la piel del
cucaratón y es que, según
Burbuja: ha crecido, la piel no le cabe y ha mudado. En serio, me debato entre el miedito y el asquito...
Burbuja: Esto es de Salo, que no recicla...
Vilma: A mí no me mires que tiro el papel al azul, los plásticos al amarillo y el cristal al verde.
Al día siguiente,
La Jeky va a hacerle las curas al culo de
Piti, pero lo tiene tan sumamente mal que hasta
UliPescado queda impresionado. ¡Maldita sea!
Piti ya no va a poder decir eso de “qué bueno soy y qué culito tengo” que dice
Antonio Recio. Más allá de mi súper comentario profundo, decir que, además, se está quedando paralizado porque
cucaratón es venenoso.
Al mismo tiempo,
Burbuja le da sin querer el desayuno a
Estela, cuando les informa de que escuchó como
Colita se bañaba en el depósito de agua.
Palomares se extraña de que le haya puesto nombre y
Vilma se ríe. Entonces llega
Mrs. Hyde (está toda profesional, todo hay que decirlo) y les ordena que encuentren al
cucaratón para saber qué antídoto ponerle a
Piti. Y me hace mucha gracia que justo en ese momento llegue el
Capi, ordenándole a
Palomares que lo encuentre en plan:
Palomares, eres nuestra última esperanza, nuestro
Luke Skywalker; yo me alegro mogollón, ¿eh? Y, de hecho, me gustaría que
UliPescado se enterase y se pusiera a llorar en un rincón, muajaja.
La incredulidad de Palomares y la sonrisita de Vilma ^^
Y llega entonces la escena que me ha cabreado un montón.
Vilma, preocupadísima por el mal estado de
Piti, va a verlo a la enfermería y, claro, ahí está
Piti tan feliz en su ignorancia a pesar de todo.
Piti le dice que le duele que ella piense todo lo que le ha dicho y que no le dé tanta caña, a lo que ella responde que siempre que le ha gustado alguien, le ha metido caña.
Piti quiere asegurarse si le quiere como una mascota o “si está enamorada como una perra” y, digo yo, ¿qué mierda le pasa a los guionistas por la cabeza? A ver, yo siempre he oído “celosa como una perra”, pero lo que ellos dicen ni lo había escuchado nunca, ni queda bien. ¿Cómo una perra? No sé, quizás soy yo, pero le encuentro connotaciones negativas y, joder, una declaración debería ser bonita.
Ha sido tan larga la escena que casi muero haciendo capturas. Lo juro.
Y por eso estoy tan sumamente cabreada. Que soy
Picapiedra, copón, que quiero que
Piti y
Vilma estén juntos y debería estar muriéndome de amor en esa escena, pero no. Por parte de ella, bien, quizás un poco blandita para ser
Vilma, pero, bueno, dado que
Piti está muriéndose, entiendo que esté como esté. No obstante, por parte de él una puta mierda. Joder, que sí, que
Piti es un básico, pero con la de detalles que ha tenido con ella y las cosas tan bonitas que le ha dicho, me ofende que le hagan sacar el tema del sexo tan gratuita y chabacanamente cada dos minutos ¬¬U Mal, guionistas, mal.
Bueno, continúo:
Palomares con ayuda de
Burbuja y
Estela se dispone a cazar el
cucaratón, por lo que crea una trampa. En la enfermería,
Piti se ha quedado inconsciente y
Vilma, aunque
Palomares le ha jurado que lo atrapará, muta en
Vilma Croft (gracias a
Deb por la idea :P) y pierde el miedo. Primero no duda en meter la mano en el conducto de ventilación donde está el
cucaratón y encuentra una larva. Después, cuando el
cucaratón se escapa de la red (una malla de mandarinas que parecía eso, ¿en serio,
Palomares? ¡Qué te han dicho que tiene doble dentadura, que cuatro hilos no lo retienen!) y
Palomares y
Estela se dan el piro, ella se encierra con el bicho en la sala de máquinas para cazarlo.
El pobre
Palomares sufre como todos los hashtags del mundo mundial (¡incluso ha dicho tacos! ¡
Palomares!) y se pone a aporrear la puerta, gritando: ¡
Viiiiilmaaa! Que sepáis que cuando se ha puesto a gritar todo histérico, mi padre y yo hemos soltado a coro: ¡ábreme la puerta! Y mi madre nos ha dicho que tenemos el pavo subido... Pues no sé por qué.
"Vilma, ábreme la puerta"
A todo esto, dentro,
Vilma usa el complemento de última moda, el arpón, y, tras pasarlas un poco putas en plan película de terror, acaba matando al cucaratón, imitando a cualquiera que juegue a las consolas, es decir, gritando como una descosida: muere, cabrón, muereeeee... Que sepáis que yo lo hacía hasta jugando al
Kindom Hearts e incluso decía cosas peores del tipo: te voy a convertir en pulpo a la gallega, hija de putaaaa... Seh, la
Úrsula grandota me traumatizó pero bien.
Por el camino,
La Jeky Doctora y
UliPescado estaban en plan intensos que si le pongo un antídoto al tuntún que si no, pero, afortunadamente,
Vilma les interrumpe con la buena nueva. Y cuando creemos que todo van a ser arcoiris, ponys y margaritas (lo que vendría a ser una cabecera de
Cristina Pedroche en
Otra movida)
Vilma escucha como
Piti y
La Jeky bromean sobre el beso que se dieron, se cabrea y manda a
Piti a la mierda T0T ¿Por qué, guionistas, por qué? Tengo que aguantar la formalización más cutre y mierdosa ever y, encima, para nada... Qué majicos sois ¬¬U
Y, bueno, ya al final vemos una lancha con gente que se acerca al
Estrella polar. Vamos, que la semana que viene tenemos a
Belén Rueda y sus mariachis, que espero que sirvan para algo más que revolucionar a las parejas.
PD: Tengo la teoría de que los guionistas han oído hablar de
Amores perros, no la han visto y se creen que es una comedia romántica. Es lo único que se me ocurre para explicar la perra (nunca mejor dicho, xD) que tienen con la expresión de "enamorado como un perro" ù_ú