miércoles, 21 de septiembre de 2011

Cuatro damas: Capítulos 18, 19 y 20

Hoy es miércoles y como hace dos semanas hubo ración de Cuatro damas, ¿qué toca hoy? Efectivamente, otros tres capítulos. En este caso La importancia de llamarse Tania, Angustia y Deshacerse en pedazos, que continúan donde terminaron los otros:

Siguiendo las indicaciones de la médium, Tania junto a sus amigos Jero y Ariadne, además de Colbert, viajan hasta Salamanca en busca de Ismael Prádanos, que permanece oculto. No obstante, las cosas no les resultarán nada fáciles y algo les está esperando a la vuelta de la esquina: las consecuencias de las palabras de Deker Sterling.


Y como siempre os digo que espero que os haya gustado y que me encantan vuestros comentarios, así que dejadme muchos, que no os cuesta nada :P Venga, esta vez hasta acepto cosas bonitas como "zorra", xDD. Y es que, como ya dije en los anteriores: agarros que vienen curvas, xD.

En dos semanas, más ^__^

martes, 20 de septiembre de 2011

Oscuros. El poder de las sombras

Hace unos meses leí Oscuros de Lauren Kate y acabo de leer su segunda parte que, en español, tiene el horrible título de El poder de las sombras. De esta saga no tenía pensado seguir reseñando pues, aunque es entretenida y se deja leer muy bien, tampoco es una de esas que te obsesionan o te encandilan como otras. Sin embargo, tras haber acabado esta segunda parte, he decidido reseñarla porque me ha sorprendido muy gratamente.

El poder de las sombras arranca, de nuevo, con el punto de vista de Daniel, en el que conocemos que ángeles y demonios han pactado una tregua que durará dieciocho días. En ese tiempo, Daniel y Cam se aliarán para destruir a todo aquel que va tras Luce, que está en peligro. Después, volvemos al punto de vista de Luce, que, tras huir de Espada & Cruz acaba en California donde Daniel le informa que, por su seguridad, debe permanecer un tiempo en una escuela nueva.

Por eso, dejamos atrás el halo deprimente de Oscuros para sumergirnos en uno más alegre y cálido, precisamente como es la Escuela de la Costa: un lugar cálido, alegre, moderno, equipado como un hotel... Donde estudian, encubiertos claro, los nefilim que son mellizos, hijos de ángeles y humanos.

Se agradece (y mucho) la nueva ambientación. Lauren Kate es una gran narradora, sabe expresar muy bien cómo son los lugares donde se desarrolla la acción, los sentimientos que provocan, además de los que tiene su protagonista.

De hecho, en esta segunda parte comenzamos a conocer más a Luce. Más allá de la depresión que arrastraba en Oscuros y de la obsesión por sus sentimientos hacia Daniel, Luce tiene más veres. En la Escuela de la Costa se relaciona con nuevos personajes, su situación es distinta y, por eso, la conocemos más. En mi caso, para mal. He confirmado que, además de sosa a más no poder, Luce es pava y un poco bastante idiota. Está tan sumamente centrada en sí misma que apenas usa la cabeza y, por lo menos a mí, eso me desespera un montón.

Me explico. Daniel apenas le cuenta nada (se supone que tanto él como los demás personajes deben cuidar sus palabras con ella, no vaya a ser que arda como hacía hasta ahora) y entiendo que eso la cabree. Comprendo que se sienta frustrada porque nadie le cuente nada, pero también es cierto que le dicen claramente que debe descubrir cosas por sí misma. Por otro lado, se pasan toda la puñetera novela diciéndole que está en peligro y que por eso no puede abandonar la escuela, ¿y qué hace Luce? Salir siempre que puede, exactamente.

Claro, luego la atacan a ella o a Dawn (una compañera que es muy parecida a ella) y se sorprende. Así que, claro, yo me quedo en plan: eh... si te han dicho que hay un escudo protector en la escuela y que debes permanecer dentro de él para que no te hagan daño, por algo será, ¿no?

Sin embargo, a pesar de las ganas de asesinarla por pava que sentía, el que Luce sea tan idiota y no haga caso a las advertencias, ni se dé cuenta de que los profesores de la escuela están ayudando a formarla, tiene sus cosas buenas: acción. Porque, claro, cada vez que Luce se larga de la escuela, le atacan. Eso supone encontrarte con algún viejo conocido que en esta segunda parte apenas salen. Por ejemplo, la primera vez que Luce se larga (y hace alarde de su gran inteligencia), es porque encuentra una nota de Daniel pidiéndole que abandone la escuela para encontrarse con él y, claro, es una trampa y Cam debe salvarla.

Por cierto, comentar lo sumamente estúpido que resulta creer que Daniel, que te ha insistido por activa y por pasiva que debes permanecer en la escuela y que puede ir a verte en cualquier momento, te manda una nota para que salvar de la escuela.

Y si Luce es desesperante por pava, Daniel lo es por soso. El problema con Daniel es que apenas aparece y, cuando lo hace, es para tener bronca con Luce porque ella no le hace caso. Entonces, claro, tampoco es que tengas una visión de él más allá del novio demasiado protector. A ver, entiendo la situación de no poder contar cosas a Luce por si arde y que se está matando para salvarla, pero también él podría poner un poquito de su parte, ¿no? Cuéntale algo, copón, que vale que Luce es gilipollas, pero tú tampoco eres mejor.

Para mí, lo peor de esta saga son los dos personajes principales, ya que los secundarios son mucho más carismáticos. En El poder de las sombras, además de ver fugazmente a los del primer libro (Cam, Roland y Arriane son los que aparecen un poquito más), tenemos a varios personajes nuevos: los directores de la Escuela de la Costa, Francesca y Steven que, además de pareja, son un ángel y un demonio; y varios compañeros de clase, entre los que destacaría a Shelby y Miles.

Por un lado, Shelby es la compañera de habitación de Luce con la que al principio se lleva bastante mal, por parte de Shelby, todo sea dicho. Luego descubres por qué se comportaba así. Sin embargo, a mí Shelby nunca me cayó mal, será porque no le tengo cariño alguno a Luce y si le metía caña, tampoco me importaba; aunque, eso sí, me gusta mucho la evolución que tiene, convirtiéndose en una gran amiga de Luce.

Por otro, Miles es un alumno nefilim que se convierte en íntimo de Luce en cero coma. Miles no me gusta un pelo. Una vez más, me siento muy rara, porque en otros blogs y tal la gente lo adora, pues a mí me da mal rollo. Es tan bueno, tan sencillo y tan tierno que no me lo trago.

Puede que sea porque con Miles se introduce un triángulo amoroso que, en mi opinión, sobra en la saga y que no me lo trago. A ver, se supone que el amor entre Daniel y Luce es tan grande que desataron una guerra celestial y, después, ambos vuelven a encontrarse y no pueden resistirse a estar juntos, aunque eso provoque le muerte de Luce. Entonces, lo siento, pero no me trago que Luce tenga dudas y los esté comparando constantemente. Vaya amor épico de chichinabo.

De hecho, el triángulo es lo que no me ha gustado del libro. Sigo pensando que sobra y que deberían concentrarse en darnos más información. Y eso que hemos empezado a saber más cosas y muy interesantes.

Una de las tramas recurrentes es que las sombras que Luce ve, las Anunciadoras, sirven para poder ver cosas del pasado. Eso sí, según advierte Steven se llaman sombras por algo y es que no muestran toda la realidad, sino que ésta está distorsionada, así que, claro, tampoco puedes saber estrictamente qué es cierto y qué no. Luce empieza a manipular las sombras y a ver retazos de sus vidas pasadas, por lo que se da cuenta de que su maldición no supone morir, sino dejar familias atrás que cargan con su muerte, lo que me parece algo muy interesante.

También me lo parecen los retazos de la antigua guerra celestial y la de la actual que, poco a poco, vamos descubriendo. Además de que hay un tercer bando (los repudiados), hemos descubierto que Daniel era un ángel muy importante que cayó. También que es importante que los ángeles se sitúen en un bando u otro (ya estén caídos o no), pero que, en realidad, el futuro del mundo está en manos de un ángel muy poderoso: cuando dicho ángel se decida, el destino lo hará también.

Luce, desde que escucha de labios de Arriane eso, está convencida de que se trata de Daniel y, cuando le pregunta sobre el bando que elegirá, éste no responde, sólo parece asustado. Para mí, que Luce (que está emperrada en que es una humana) es dicho ángel caído y que por eso todos intentan que Luce no caiga en manos de los repudiados. Por cierto, recalcar una vez más que me gusta muchísimo que en esta saga el bien y el mal no están claros, ni delimitados, sino que es más bien una cuestión de perspectiva.

En conclusión, El poder de las sombras ahonda más en la mitología que plantea Lauren Kate, lo que hace que sea mucho más interesante que Oscuros; también hay más acción y no es triste, lo que hace que sea mucho más dinámico. Sigue estando igual de bien escrito, es igual de entretenido, fácil de leer y te deja con ganas de seguir con la historia. Eso sí, como punto negativo el innecesario (y típico donde los haya) triángulo amoroso con unos personajes muy arquetípicos que recuerdan demasiado a Bella, Edward y Jacob de la saga Crepúsculo.

lunes, 19 de septiembre de 2011

Maromo de la semana 67

Ups, otra semana más nos hemos retrasado en poner el Maromo de la semana, pero es que Miki anda muy atareada preparando el inicio de curso y yo he salido por ahí y luego me he dado un maratón tremendo de episodios de la cuarta temporada de Amar en tiempos revueltos. Efectivamente, me he enganchado gracias a un actor, en este caso Javier Collado con su sonrisaca y sus ojos azules.

Peeeero Javier Collado no es el maromo de la semana, sino un compañero suyo de temporadas, que me trae loca desde que lo descubrí en otra serie. Y el maromazo en cuestión, además de unos músculos que ni Hércules y ser rematadamente guapo, se llama...

Álex García


Álex nació el 14 de noviembre de 1981 en San Cristóbal de la Laguna en Tenerife y ya desde muy pequeñito tuvo contacto con el mundo televisivo: presentó un programa en el Canal 7 del Atlántico (una cadena local de Tenerife, para quién, como yo hasta hace un rato, no lo sepa) y también trabajó como reportero.

No fue hasta el año 2001 que comenzó a trabajar como actor propiamente dicho y es que, tras haber hecho un papel episódico en Compañeros, regresó a la serie como uno de los protagonistas de la segunda generación... Y sí, yo ahora mismo me hallo flipando al darme cuenta de que era Serpa. Coño, y yo sin saberlo. Y es que yo siempre he sido rara y, aunque la primera generación de Compañeros me gustaba, la segunda también lo hizo. Que, por cierto, resulta cuando menos curioso que, aunque se dieran el batacazo con la audiencia, los actores han tenido mucha más suerte: David Janer ahora mismo es el protagonista más visto en Águila roja, Raúl Arévalo tiene una gran carrera cinematográfica, Begoña Maestre ha protagonizado un par de series...


Cuando Compañeros terminó, además de varios cortos, no le conozco trabajo hasta el año 2006 donde, además de una aparición en la serie policíaca Génesis, estuvo presentando el programa Generación.com en el desaparecido canal FlyMusic. Después le siguieron un par de papeles episódicos más: en Hospital central y en Quart.


Y entonces le llegó el papel por el que yo le conocí, el del Moreno, uno de los hombres del Duque en Sin tetas no hay paraíso. Además, protagonizó una historia de amor con una de las amigas de Catalina, La Vane, que era de las que mejor me caía ^^ A mí el Moreno me encantaba, guapo, a medio camino entre malo, canalla y bueno, la historia con La Vane fue muy bonita. Pero, claro, Miguel Ángel Silvestre se largó, al final se decidieron a hacer una tercera temporada y, aunque me moló la historia de amor de La Jessi con Fernando Andina, menuda cagada de temporada. Entre otras cosas porque estropearon por completo a unos cuantos personajes, entre ellos al Moreno que acabó fatal y no sólo porque le dieran matarile.


Y, a decir verdad, no me queda muy claro, peeero creo que entre la segunda temporada de Sin tetas no hay paraíso y la tercera, ficho por Amar en tiempos revueltos y ya después estuvo combinando. La cuestión es que Álex estuvo tanto en la cuarta como en la quinta temporada interpretando a Alfonso García, que, de momento, me cae de culo, aunque, eso sí, cada vez que lo veo no dejo de pensar en lo bueno que es este chico actuando.


Tras su paso por Amar en tiempos revueltos, no tardó en encontrar proyecto y, desde entonces, protagoniza en Telecinco Tierra de lobos, una especie de western que no veo, aunque tengo varias amigas fans de la serie y enamoraditas de César Bravo, vamos de Álex. Pronto estrenarán la segunda temporada de Tierra de lobos, así que tenemos Álex García para rato ^^

viernes, 16 de septiembre de 2011

El barco 2x02 - El oscuro pasajero

Pues nada, aquí estoy con la crónica del segundo episodio de la segunda temporada de El barco, titulado El oscuro pasajero. Un episodio que me ha gustado muchísimo más que el primero de temporada básicamente porque los tórtolos han tenido muchísimo menos metraje y porque, por primera vez, ha salvado el día alguien distinto. Bueno, vale, Burbuja lo ha hecho con las algas, pero nadie le quita a Vilma el haber cazado el bicho asesino. Ha habido alguna cosa que NO me ha gustado nada, pero vayamos en orden.

Empiezo, cómo no, con los tórtolos o los amantes del Decogarden porque me cansan porque me empalagan y hacen que quiera abandonarme al alcohol cuando escribo su parte. Por si no lo recordáis, al final del episodio anterior a Ainhoa le sucedió algo que, oye, a quién no le ha sucedido jamás: estaba discutiendo así sentidamente (porque ella es muy sentida) con el churri cuando, uiss, se le escapa el arpón y lo apuñala. Nada, cosicas del día a día de las relaciones humanas.

Bueno, pues la brocheta de UliPescado está ahí sufriendo, aunque más que por el hecho de ser una brocheta, porque tiene el corazón partío y no tiene voz para cantar la canción. Aún así, el muchacho tiene el detalle de mentir y decir que es un accidente cuando La Jeky llega para atenderle. Por cierto, los bocinazos de Amedia son alucinantes, esta tendría futuro de pastora. La Jeky dice que hay que “cortarle el arpón” y no sé vosotros, pero yo me he imaginado a miles de carpeteras calenturientas al borde del llanto al pensar que UliPescado iba a acabar eunuco perdido ;P

Julia: Hala, qué berridos... ¿Desde cuándo estamos en Granjero busca esposa?

Después, cuando UliPescado está en la enfermería, Amedia va a verle y a decirle cuánto le quiere. Pausa para vomitar. Por suerte, Rodolfo Langostino se apiada de nosotros y aparece para cortarle el rollo y recordarle lo sumamente chungo (además del trato que tienen) que es, al quitarle el oxígeno a nuestro superhéroe hasta que Amedia accede a hacer cualquier cosa que él le pida.

Más tarde, Amedia se presenta con un vestido minifaldero y rojo en la enfermería y le pide a UliPescado que baile con ella. El tío accede porque, claro, después de que te apuñalen literal y metafóricamente, ¿quién no se resiste a un baile? Amedia aprovecha el momento de intimidad para decirle que confíe en ella y que estarán juntos, aunque le trate mal y tal, que cuanto peor le trate, más le estará queriendo... Y que le quiere.

Al día siguiente, UliPescado no duda en pasearse con gotero y camisón por el barco para ir al comedor y desayunar con Amedia (bajo la supervisión de Rodolfo Langostino). Entonces Amedia finge tener carácter y lo trata fatal, por lo que él le grita que es gilipollas. Pero, ey, no desesperemos, que justo después se va cada uno por su lado, sonriendo como idiotas y, en el caso de ella, correteando por el Estrella polar.

Si hubieran puesto a Uli como a Jack Nicholson en Cuando menos te lo esperas, la audiencia lo habría petado.
Y a día de hoy habría estampidas de carpeteras enfermas de amor y hormonas en los hospitales, xD.

Llegada a este momento, hago un alto para enumerar una serie de cosas sobre Ainhoa:

1. Es morena, la hemos visto con un vestido rojo y tiene un padre barbudo.
2. Sabe cómo gritar a las cabras y ovejas.
3. Es una moñas que nos provoca a todos exceso de azúcar en la sangre.
4. Corretea alegremente por el barco, a falta de monte.

Es decir... ¡Ainhoa es Heidi! ¡OMG, yo lo flipo! Bueno, pues siento plagiarle un mote a mi adorado Mimosín, pero es que no me queda otra.

Abuelito dime tú...
Qué raro se me hace ver sonreír a Ainhoa y yo que creía que no podía.

Ea, pues una vez finiquitada la tortura, vayamos con las tramas que nos interesan, es decir, las de todos los demás. Y voy a seguir con la de Gamboa y Ramiro, que siempre comparten trama, y que suele ser más bien cortita.

Pues bien, el Capi les ha mandado examinar la cápsula vacía de los astronautas, aunque no han encontrado nada. Al Capi no le cuadra nada, pero Rodolfo Langostino insiste en que lo más seguro es que nadie se montara en ella; a todo esto, por fin, el Capi recuerda que Rodolfo Langostino sigue debiendo unas cuantas explicaciones, pero el tío se escaquea como siempre, aunque el Capi le amenaza... Sin ponerse cani, traquis.

Anda que... Capi, pedirle al Langostino que examine algo, ¿en serio? ¿Soy la única que recuerda cosas como que intentó matarlo o que, simplemente, es más malo que arrancao? Pues eso, que no lo entiendo. Bueno, a lo que iba: El Cojo Guadiana se da cuenta de que los astronautas entraron en la cápsula y que alguien forzó la compuerta por fuera; incluso descubren que, desde dentro, escribieron pidiendo ayuda.

O sea, a ver, vale... Mmm... ¿Cómo digo esto sin parecer una verdulera obscena? Primero me ponen a Rodolfo
tentando a Ramiro con una manzana y ahora esto... Ehm... ¿Me estáis queriendo decir algo, guionistas?
Vamos, que citando a Enrique Pastor: aquí hay tema, pero tema, xD.

Después, Cojo Guadiana descubre que hay una web-cam en el interior de la cápsula y está intentando arreglarla para conectarla al disco duro que había dentro y descubrir qué pasó. En un visto y no visto, el disco duro desaparece y Cojo Guadiana (al igual que nosotros) sospecha que ha sido Rodolfo Langostino que se pone en Taylor Swift mode on y se larga, peeero ha mosqueado a Cojo Guadiana, que decide cargarse el transpondedor en un arrebato. Eso, a su vez, provoca que Rodolfo Langostino le acabe propinando una buena paliza y unas cuantas amenazas que hacen que Cojo Guadiana se haga caquita. Hostia, por cierto, el aula para dar clase no la utilizan, pero como ring de boxeo debe de ser cojonudo, ¿eh?

Un nuevo día ha comenzado en el Estrella polar y Burbuja y Tito Juli se dan cuenta de que hay una cosa rara en el mar... Bueno, una mancha rara, que cosas raras las hay a puñados. Tras que descarten varias opciones como el petróleo o un banco de peces, Burbuja se da cuenta de que son algas pero raras, que aquí todo es raro. Total, que Tito Juli se pone en plan “para chulo, chulo, mi barcucho” (es lo único que rima, ¿vale? xDD) y, desoyendo al siempre sabio Burbuja, decide atravesarlas, pero se quedan atrapados.

Y, a todo esto, resulta que ese mismo día sería el cumpleaños de la difunta esposa del Capi y, claro, Valeria está toda contenta con el tema... Algo que yo no entiendo. Copón, no hace ni un año que la buena mujer murió y ya celebran el cumpleaños tan contentos... Pero, bueno, total, sólo tienen a uno de ellos atravesado por el arpón, se ha acabado el mundo y demás... Si es que no sé de que me extraño.

Cuteness ^^ Jo, soy una blandita, I know, pero es que el Capi es mi kriptonita...
Y Piti y Vilma y Palomares y Tito Juli :3

La cuestión es que El Capi está todo mono con Valeria, cuando La Jeky viene a cambiarle el vendaje y se le cae la baba tanto como a mí al verlos. Entonces, Valeria, que para ser una cría es bastante más espabilada que su padre y su hermana, le consigue una cita a su padre con La Jeky. Anda, Capi, súbele la paga a Valeria que hasta logra que La Jeky me resulte adorable :3

¡Julia me entiende!

El matrimonio acompañados de Salodriel y Burbuja se dedican a quitar algas (y Salodriel que, otra cosa no, pero apañada es un rato ya está pensando en hacer ensalada de alga... Puag) hasta que Burbuja ve que un puñado de algas se mueve y de ahí sale un bicho asesino que se da el piro. ¿Y a alguien le importa el bicho? Pues no, porque Salodriel prefiere darse una mascarilla, hacer una tarta y reñir a Tito Juli por ser poco glamouroso, mientras el Capi y La Jeky optan por acicalarse para el baile. Todo muy profesional y muy serio, sí señor.

Además, por el camino, tenemos una escena entre padre e hija de las que a mí me gustan en la que volvemos a ver lo sumamente kawaii que es este hombre ^0^ Y, por cierto, Ainhoa es mucho más aguantable cuando interactúa con su padre o incluso Tito Juli, ¿no podrían explotar eso, por favor?

En el baile tenemos la visión de una familia feliz (a todo esto mientras están presos en un banco de algas, un bicho asesino anda suelto y la enfermería está petada) y en la cocina el Tito Juli se presenta todo maqueado a bailar con su Salodriel. Por cierto, qué cruel es esta peña, ¿no? Sólo son cuatro gatos los que celebran la fiesta y los demás deben escuchar la música, ¿se puede saber por qué no está invitado el resto, eh?

Tito Juli le ha quitado el traje a Tommy Lee Jones y se nos ha puesto de un guapetón, ¡latin lover!

Pero, bueno, me olvidaré de todo y disfrutaré del baile que se han marcado el Capi y La Jeky cuando Valeria, muy convenientemente, se ha quedado dormida. Yo he lamentado que la broma del Capi sobre los puntos haya quedado en broma, ya que creo que él quería descamisarse para ligarse a la doctora. No te preocupes, Capi, que la consigues.

Mi corazoncito de shipper está muy feliz hoy :3
¿Alguien dudaba que me iba a recrear con la escenita? xD.

Al día siguiente, Salodriel siente en la tierra que las algas han mutado. Bueno, va, lo ve ella misma porque había guardado un cubo y así se lo dice al Capi. Antes, tanto él como Tito Juli se dan cuenta de que el Estrella polar se está hundiendo en las algas, ¿veis lo que pasa por poneros a bailar y no a trabajar, eh?

El Capi le pide a Mrs. Hyde que examine las algas y ella lo hace, aunque el pobre hombre no se entera de nada porque... Está pensando en el baile. Joder, Capi, céntrate, que os vais a hundir más rápido que el último disco de Nena Daconte en la lista de ventas. La Jeky le sigue el rollo, a pesar de que Vilma acaba de informarle que Piti está más muerto que vivo. Eso sí, cuando Tito Juli y UliPescado llegan diciendo que se hunden más y más parece que dejan de ser adolescentes hormonados para ser lo que se supone que son: un par de adultos con responsabilidades.

El nuevo Consejo de sabios que ha cambiado a Rodolfo Langostino por Salodriel, intenta encontrar una solución para deshacerse de las algas, pero no se les ocurre nada, por lo que Salodriel decide pedirle consejo a Burbuja. ¡Gracias, Salodriel, alguien competente en el barco! A Burbuja no le mola la idea de matar algas y recuerda que estuvo limpiando chapapote, lo que lleva a que Mrs. Hyde dé con la idea que necesitan.

Y, como siempre, dejo para el final la trama relacionada con los picamares, que son los que más me molan. ¿Recordáis al bicho asesino? Bueno, pues además de que creo firmemente que es el cucaratón que apareció en el piso de Ted y Marshall de mo conocí a vuestra madre, hay que decir que se nota que es un habitante más del Estrella Polar. Vamos, que el cucaratón viene a lo que viene y, por eso, se esconde en una taza del váter aguardando un buen culo al que hincarle el diente.

Mientras tanto, en el baño, Piti intenta huir de Vilma y la cabrea tanto que a Vilma le pone fino, fino, filipino que diría La Yoli de FoQ. Curiosamente, le dice “que te den por el culo” y, coño, qué profecía porque justo después Piti se sienta en el váter y... Bueno, el cucaratón intenta propasarse al hincar los dientes en su culo cual Edward Cullen en el cabecero de la cama en Amanecer, vamos, a lo bestia, xD.

Vilma: ¡Qué te den por culo!
Y el cucaratón se lo tomó al pie de la letra y ultrajó el culo de Piti ù_ú

El pobre Piti ultrajado va a la enfermería, donde Palomares le atiende como enfermero. Coño, qué polifacético es este hombre: cura, investigador, hacedor de pajaritas de papel, enfermero... En cualquier momento nos dirán que es ahorrador y le quitará el puesto de anunciar cosas a Estela. Y, oye, también es cazador porque, mientras los adultos “responsables” están de fiesta, Palomares y Burbuja están buscando al cucaratón, encontrándose por el camino a Vilma, que no sabía nada del tema.

Palomares: Cura, remero, presentador de art attack, enfermero y, sobre todo, enamorado de Vilma...
Digooo, ahorrador... ¡Mierda de anuncio! El próximo que lo siga haciendo Estela.


Me hace gracia esta captura porque es justo cuando ven a Vilma y parece que Burbuja le esté diciendo
algo en plan: ey, mira, la chica que te gusta y ahí Palomares con carica de enamorado...
Sí, me emparanoio mucho, xDD.

Burbuja intenta capturarlo, metiendo la mano en el váter (donde espero y deseo que Piti no hiciera algo más que sentarse), pero se le escapa, aunque, por suerte, no le pasa nada. Es que, claro, al cucaratón o le das un culo o no le dan ganas de morder. Total, que los tres se ponen a seguirlo por el barco y, eh, debe de ser un cucaratón gusiluz porque cada vez que pasa por una lámpara, está se apaga... Misterios de los cucaratones marinos o.0 Por el camino, encuentran lo que parece una bolsa del Eroski, pero, no, en realidad es la piel del cucaratón y es que, según Burbuja: ha crecido, la piel no le cabe y ha mudado. En serio, me debato entre el miedito y el asquito...

Burbuja: Esto es de Salo, que no recicla...
Vilma: A mí no me mires que tiro el papel al azul, los plásticos al amarillo y el cristal al verde.

Al día siguiente, La Jeky va a hacerle las curas al culo de Piti, pero lo tiene tan sumamente mal que hasta UliPescado queda impresionado. ¡Maldita sea! Piti ya no va a poder decir eso de “qué bueno soy y qué culito tengo” que dice Antonio Recio. Más allá de mi súper comentario profundo, decir que, además, se está quedando paralizado porque cucaratón es venenoso.

Al mismo tiempo, Burbuja le da sin querer el desayuno a Estela, cuando les informa de que escuchó como Colita se bañaba en el depósito de agua. Palomares se extraña de que le haya puesto nombre y Vilma se ríe. Entonces llega Mrs. Hyde (está toda profesional, todo hay que decirlo) y les ordena que encuentren al cucaratón para saber qué antídoto ponerle a Piti. Y me hace mucha gracia que justo en ese momento llegue el Capi, ordenándole a Palomares que lo encuentre en plan: Palomares, eres nuestra última esperanza, nuestro Luke Skywalker; yo me alegro mogollón, ¿eh? Y, de hecho, me gustaría que UliPescado se enterase y se pusiera a llorar en un rincón, muajaja.

La incredulidad de Palomares y la sonrisita de Vilma ^^

Y llega entonces la escena que me ha cabreado un montón. Vilma, preocupadísima por el mal estado de Piti, va a verlo a la enfermería y, claro, ahí está Piti tan feliz en su ignorancia a pesar de todo. Piti le dice que le duele que ella piense todo lo que le ha dicho y que no le dé tanta caña, a lo que ella responde que siempre que le ha gustado alguien, le ha metido caña. Piti quiere asegurarse si le quiere como una mascota o “si está enamorada como una perra” y, digo yo, ¿qué mierda le pasa a los guionistas por la cabeza? A ver, yo siempre he oído “celosa como una perra”, pero lo que ellos dicen ni lo había escuchado nunca, ni queda bien. ¿Cómo una perra? No sé, quizás soy yo, pero le encuentro connotaciones negativas y, joder, una declaración debería ser bonita.

Ha sido tan larga la escena que casi muero haciendo capturas. Lo juro.

Y por eso estoy tan sumamente cabreada. Que soy Picapiedra, copón, que quiero que Piti y Vilma estén juntos y debería estar muriéndome de amor en esa escena, pero no. Por parte de ella, bien, quizás un poco blandita para ser Vilma, pero, bueno, dado que Piti está muriéndose, entiendo que esté como esté. No obstante, por parte de él una puta mierda. Joder, que sí, que Piti es un básico, pero con la de detalles que ha tenido con ella y las cosas tan bonitas que le ha dicho, me ofende que le hagan sacar el tema del sexo tan gratuita y chabacanamente cada dos minutos ¬¬U Mal, guionistas, mal.

Bueno, continúo: Palomares con ayuda de Burbuja y Estela se dispone a cazar el cucaratón, por lo que crea una trampa. En la enfermería, Piti se ha quedado inconsciente y Vilma, aunque Palomares le ha jurado que lo atrapará, muta en Vilma Croft (gracias a Deb por la idea :P) y pierde el miedo. Primero no duda en meter la mano en el conducto de ventilación donde está el cucaratón y encuentra una larva. Después, cuando el cucaratón se escapa de la red (una malla de mandarinas que parecía eso, ¿en serio, Palomares? ¡Qué te han dicho que tiene doble dentadura, que cuatro hilos no lo retienen!) y Palomares y Estela se dan el piro, ella se encierra con el bicho en la sala de máquinas para cazarlo.

El pobre Palomares sufre como todos los hashtags del mundo mundial (¡incluso ha dicho tacos! ¡Palomares!) y se pone a aporrear la puerta, gritando: ¡Viiiiilmaaa! Que sepáis que cuando se ha puesto a gritar todo histérico, mi padre y yo hemos soltado a coro: ¡ábreme la puerta! Y mi madre nos ha dicho que tenemos el pavo subido... Pues no sé por qué.

"Vilma, ábreme la puerta"

A todo esto, dentro, Vilma usa el complemento de última moda, el arpón, y, tras pasarlas un poco putas en plan película de terror, acaba matando al cucaratón, imitando a cualquiera que juegue a las consolas, es decir, gritando como una descosida: muere, cabrón, muereeeee... Que sepáis que yo lo hacía hasta jugando al Kindom Hearts e incluso decía cosas peores del tipo: te voy a convertir en pulpo a la gallega, hija de putaaaa... Seh, la Úrsula grandota me traumatizó pero bien.

Por el camino, La Jeky Doctora y UliPescado estaban en plan intensos que si le pongo un antídoto al tuntún que si no, pero, afortunadamente, Vilma les interrumpe con la buena nueva. Y cuando creemos que todo van a ser arcoiris, ponys y margaritas (lo que vendría a ser una cabecera de Cristina Pedroche en Otra movida) Vilma escucha como Piti y La Jeky bromean sobre el beso que se dieron, se cabrea y manda a Piti a la mierda T0T ¿Por qué, guionistas, por qué? Tengo que aguantar la formalización más cutre y mierdosa ever y, encima, para nada... Qué majicos sois ¬¬U

Y, bueno, ya al final vemos una lancha con gente que se acerca al Estrella polar. Vamos, que la semana que viene tenemos a Belén Rueda y sus mariachis, que espero que sirvan para algo más que revolucionar a las parejas.

PD: Tengo la teoría de que los guionistas han oído hablar de Amores perros, no la han visto y se creen que es una comedia romántica. Es lo único que se me ocurre para explicar la perra (nunca mejor dicho, xD) que tienen con la expresión de "enamorado como un perro" ù_ú

miércoles, 14 de septiembre de 2011

Brindemos por el despropósito

Hoy es uno de esos días en los que me paro a pensar en Telecinco, algo que no sucede muy a menudo. Habitualmente es una cadena que no me interesa lo más mínimo. De hecho, soy de esas personas que antes se traga un documental de La 2 que cinco minutos de Sálvame. Sin embargo, ahora mismo me estoy preguntando si compraron al director de ficciones en el rastro o lo encontraron en una zanja o qué. Porque, vamos, menuda racha de series que lleva.

En estos momentos, si no me fallan las cuentas, únicamente les funcionan tres series: Aída, Tierra de lobos y La que se avecina. No sigo las dos primeras y la última siempre anda en la cuerda floja, no por las audiencias, sino porque ya sea la productora o la cadena parecen no querer continuar con ella, aunque finalmente lo logra. Y el problema radica en que no logran encontrar ninguna otra serie que funcione, lo que es bastante lógico dados los estrenos que nos ofrecen.

Así, repasando sus series me he dado cuenta que desde el 2008 (año en que se estrenó Sin tetas no hay paraíso) no han estrenado ninguna serie que haya despuntado en ningún aspecto, a excepción de Tierra de lobos: A ver si llego, Un golpe de suerte, De repente los Gómez, Supercharly, Vida loca, Piratas... Reconozcamos que todas son malas, pero malas de cojones.

Por supuesto, han tenido unos pocos productos de calidad (Acusados, Ángel o demonio y Punta Escarlata), pero ninguno ha tenido grandes audiencias y, para más INRI, los dos últimos los encargó Cuatroº y Telecinco se los apropió con la fusión.

¿Y a qué viene todo este rollo?

A que han vuelto a hacerlo. Nos han ofrecido un nuevo bodrio del que yo no pienso repetir. Y es que al genio donde los haya que decide estas cosas, no se le ha ocurrido mejor idea que encargar remakes para solucionar la crisis en cuanto a ficción que está teniendo la cadena. El primero en llegar es el de Cheers, pero aún quedan dos más: el de Entre fantasmas, protagonizado por Patricia Montero (ya empiezan mal) y el de Modern family con Juanjo Puigcorbé y Norma Ruiz.

Pues bien, el domingo por la noche os deleitaron con el estreno de los dos primeros capítulos de Cheers. Sí, he escrito “deleitar” porque, admitámoslo, leer las críticas en tuiter fue de lo más divertido.

Los protagonistas de Cheers practicando para sonreír a los señores del paro.

En mi caso, antes de empezar a hablar de la versión española, quiero decir una cosa: una de mis series favoritas es Fraiser. La adoro. Es de esas series que vería una y mil veces y cada una de ellas me reiría como el primer día. De hecho, es de esas series que siempre recomiendo y que, cuando hablo de ellas, me entra la risa floja al recordar momentos (mi preferido siempre será el episodio de la radio novela, brutal). Es de esas series que tiene unos personajes increíbles, que todos me encantan, aunque, eso sí, siempre estaré enamorada de Niles por encima de cualquier otro.

Cheers (por si no lo sabéis, Fraiser es una spin off de ésta) la he visto menos, pero, aún así, es una serie con la que he crecido. Mi padre y mis abuelos eran muy fans, la tenían incluso grabada en cintas de vídeo. Cuando era pequeña me sabía el Where everybody knows your name (en ese inglés-japonés-indefinido que tienen los niños) y me sabía coletillas como el famoso “Noooooorm”. Vamos, que es una serie a la que le tengo mucho cariño.

Por eso, me daba pánico la versión española. Por eso, creo que Ted Danson y compañía, incluso la NBC deberían denunciarles porque lo ha hecho Telecinco no es una versión, es un sacrilegio.


Vale, de primeras aluciné con que se sacaran el querer versionarla de la manga. No sé, es una serie antigua y mítica, es como si yo me pongo a versionar, no sé, Stars Wars, me iban a caer hostias a mansalva. Pero es que encima han hecho algo tan sumamente penoso, que dan ganas de ir a patear algunos culos.

Más allá de algunas fotos promocionales y algún reportaje de los actores en plan: “bua, lo vamos a petar, nos está quedando de puta madre, bla bla”, lo primero que se conoció fue la cabecera con Dani Martín perpetrando otro crimen musical más al traducir al castellano la mítica canción. ¿Alguien querría decirle a este hombre que cante sus propias canciones y deje de “versionar” canciones de otros? Que su versión de La chica de ayer sea mejor que la de Enrique Iglesias, no quiere decir que se le dé bien hacerlo.

Mala señal. Muy mala señal.

Y tan mala, como que lo único que de verdad vale la pena es el decorado. Es triste decirlo, pero es así.

Empezando por el guión, que es malo, pero malo, malo. Vamos a ver, si no te ríes en dos episodios en una comedia, es que no se están haciendo las cosas bien. Además, es que introducen risas enlatadas y diría que no saben hacerlo, pero, claro, es que en dos episodios no ha habido ni un mero chiste decente, así que tampoco lo sé. Los creadores de comedias deberían replantearse el usar ese recurso, pues el escuchar las risas enlatadas junto al chiste y que en el salón de tu casa haya tal silencio que se escuchen grillos, es muy forever alone.


Por otro lado, las situaciones cómicas planteadas no llegan a funcionar. La única que aún ha tenido algo de gracia ha sido la de Nico cuando intentaba irse con una chica (la amiga no puta de Cata en Sin tetas, por cierto) de viaje y, de repente, irrumpía el cartero hipnotizado y luego Rebeca activaba la hipnosis del personaje de Pepón Nieto. Pero, vamos, en general me han parecido forzadas. Por ejemplo, en La que se avecina las situaciones son de lo más absurdas, pero quedan bien, encajan, funcionan. Aquí no, por lo que resulta más patético que divertido.

Y empezando por un reparto que sufre lo que mi padre ha denominado el efecto Los Quien: cuenta con buenos actores, pero, en general, da penita verlos en pantalla.

De momento, al que nos han puesto como protagonista absoluto es a la versión española de Fraiser que, en realidad, es Diego Serrano sin barba. Antonio Resines es un buen actor, tiene muchos registros (su Diego Serrano poco tiene que ver con papeles como el de desgraciado de La buena estrella o de hijo de puta con tirantes de Celda 211, sólo por poner un par de ejemplos), pero lo que nos ha ofrecido no es Fraiser Crane. Fraiser es un pijo, es pedante, es listo, se cree mejor que los demás; Félix Simón se dedica a mover las manos y a dirigir al trío que forma con el cartero y Pepón Nieto, que peca de lo mismo: su Norm es más Mariano de Los hombres de Paco que otra cosa.

Félix: A ver, Nico, si te tienes que desenamorar de África, digo, de Rebeca, te desenamoras.
Y, por cierto, ¿dónde coño está el jamón, eh?

Por otro lado, la versión patria de Sam Malone (por cierto, señores guionistas, os recuerdo que Sam era el protagonista de la serie) parece mentira que esté interpretada por un actorazo como Alberto San Juan. Es como si ni él mismo creyera que merece la pena esforzarse, pues está artificial, falso, acartonado.

Otra que lo hace igual de mal o, incluso, peor es Chiqui Fernández, que hace el papel de Carla al que (al igual que a Sam) le han cambiado el nombre innecesariamente. Cada vez que Chiqui Fernández abría la boca, tenía ganas de coger un gancho enorme de película antigua y sacarla del escenario. Especialmente chirriante cada vez que “gruñía” a Rebeca por ser mala camarera. Penosa, creo que me ha parecido la peor con diferencia.

El resto del reparto no me ha chirriado tanto como estos tres, pero, vamos, que tampoco los salvaría de la quema... Quizás, siendo benevolente y, bueno, porque siento debilidad por ella, destacaría a Alexandra Jiménez como lo único que aún puede pasar. Vale, siempre le he tenido manía a Shelley Long y de Kristie Alley no me acuerdo muy bien, pero creo que es el único personaje que no comparaba con los originales y, además, Alexandra Jiménez al menos actuaba en vez de ser ella misma (Resines, va por ti) o dedicarse a leer el guión con desgana.


Al otro que salvaría es a Adam Jezierski, aunque esté desaprovechado; quién diría que este chico puede poner tan bien cara de tonto, nada que ver con su Gorka o el cabroncete maquiavélico de Tensión sexual no resuelta.

Vamos, en conclusión un despropósito de serie. Patética en extremo, mala a rabiar... Como queráis decirlo. Es que, de hecho, falla exactamente en todo lo que fallaba Los Quien, otra que también era horrorosa... Como debía de ser Vida loca, que nunca me atreví a verla. No sé qué les ocurre a los guionistas con las comedias, pero últimamente se lucen, ¿eh? Vamos, que de las últimas comedias estrenadas la única que salvaría de la quema es BuenAgente y Pelotas, aunque ésta la estrenaron ya en el 2009 y ya acabó.